Lo cierto es que en aquellos años la competencia era feroz, eso lo sabemos todos. En Gran Bretaña lo que sobraban eran bandas grandiosas y Silverhead sólo servían para hacer de teloneros de Uriah Heep, Fleetwood Mac o Nazareth. Desgraciadamente su primer disco pasó totalmente desapercibido y sólo cosechó un pequeño éxito en un país como Japón.
Al volver a escuchar un álbum como éste, cuesta creer que no se hicieran un pequeño nombre en el panorama musical de las islas con canciones tan redondas como “Rock’n’Roll Band”, “Sold me down the river” o “Ace supreme”, que son una delicia del mejor hard/rock/glam que te puedes echar a las orejas. Además, el tono de voz de Des Barres siempre me recordó un poco al gran Steve Marriott, prueba de ello es “Rollin’ with my baby”. Y para acabar, la sobrecogedora “In your eyes”, bien se merecía un puesto alto de lo mejor de la cosecha musical del 72.
Para los muy detallistas, decir que el álbum fue producido por un tal Martin Birch, el hombre que estuvo en tantos trabajos de Deep Purple, Whitesnake, Maiden y Rainbow; otro aliciente más que tiene que empujar a cualquiera de vosotros a darle una oportunidad a este magnífico disco injustamente eclipsado.
Id a por él y disfrutadlo si aún no lo habéis hecho.