Interesante sitio a visitar en Amsterdam para todo buen
melómano y friki de todo lo que rodea la mitomanía, es el Hotel Prins Hendrik,
ubicado en el Prins Hendrikkade 52, muy cerquita de la estación de trenes principal
de la ciudad.
Ese lugar, un 13 de mayo del año 1988, vio la fatídica muerte
del trompetista y cantante de jazz Chet Baker. Las drogas y el alcohol le jugaron
una mala pasada al músico americano, al que
encontraron sin vida tras caerse desde el segundo piso de su habitación en
extrañas circunstancias.
Hoy en día, una pequeña placa recuerda la figura de este
músico a la entrada del Hotel. Por supuesto, durante nuestra estancia en Amsterdam,
no quisimos perder la oportunidad de hacernos unas fotos que ilustran este
post.