Os pregunto, ¿están las novedades bajo mínimos o simplemente me lo parece a mí? Me da la sensación de que este 2015 está siendo
muy, muy flojo en términos generales. No veo casi nada impactante estas últimas semanas en cuanto a lanzamientos recién salidos al mercado. En mi caso, sólo destaco el
excelente nuevo álbum de Neil Young y este “Call me insane” de Dale Watson. A
este paso me va a resultar muy difícil poder confeccionar una lista de lo
mejorcito del año. No sé, estoy abierto a recomendaciones y sugerencias por
parte vuestra. Soy todo oídos.
Lo dicho, pocas cosas reseñables pero afortunadamente hace unas semanas me encontré con un enlace de esta nueva entrega de Dale Watson y, ¡oh sorpresa!, me está salvando el verano con este maravilloso “Call me insane”
que no paro de escuchar en mi iPod. Realmente no sé muy bien el motivo que me
empujó a escuchar el nuevo disco de este hombre ya que desconozco la mayoría de
su discografía. ¿Quizás premonición? La verdad es que he catado cosas sueltas y
todas me han dejado satisfecho, pero sigo sin profundizar en la música de este
compositor americano que ya lleva encima de sus espaldas una carrera de más de
20 años.
Centrándonos en este nuevo CD, os lo puedo
recomendar con los ojos cerrados. Amantes de Johnny Cash, Merle Haggard o
George Jones y artistas de esa misma estirpe, estáis de enhorabuena. Esto huele
a calidad desde el primer instante. Dale sabe lo que tiene entre manos y lo
transmite a las mil maravillas gracias a sus maravillosas composiciones que se
nutren de unas perfectas melodías, todo
adornado con un feeling adecuado y preciso. Sentimiento a flor de piel en la
mayoría de los temas y eso hay que celebrarlo viendo cómo está el panorama
actual. Señores, prueben con golosinas como “Jonesin’ for Jones”, “Hot dang”, “Mama don’t let your cowboys grow
up to be babies” o las más profundas “Burden
of the cross”, “Forever Valentine” y “Call
me insane" y seguro que caeréis en el encanto de este musicazo.