Este es el segundo volumen integral con las aventuras de Jonathan Cartland y sus desdichas; aunque no todo ha de ser tragedia para él. En este segundo volumen hay algunas historias en las que pareciera ser que a Cartland las cosas le empiezan a salir mejor. No quisiera arruinar la lectura de quienes no conocen o no han leído aún la serie, pero hay varios álbumes muy buenos en este segundo tomo.
Otra cosa a destacar es la calidad del dibujo, que ha mejorado muchísimo desde ese primer álbum dibujado en 1974, especialmente en el tratamiento del color pues en estos álbumes los autores trabajan con Claudine Blanc-Dumont (1953), la esposa de Michel, quien es una colorista especializada en el género de las historietas.
También es apreciable cómo el estilo de dibujo de Michel Blanc-Dumont se asemeja al de Jean Giraud en Blueberry, tal como lo muestran los siguientes ejemplos depáginas que tomé de diversos álbumes de este segundo volumen. No por nada trabajaría posteriormente como dibujante oficial de esa serie.
Los agradecimientos han de dárselos al compañero xavib, del CRG, por haber digitalizado tan bien esta valiosa serie. Y desde ya, animarles, a quienes puedan, a comprar estos dos álbumes que se encuentran disponibles para poder leerlos a la vieja usanza, gracias al papel y la luz. Que disfruten su lectura en este primer lunes de octubre.