Otro artista del dibujo nos ha dejado hoy; el cubano Juan Padrón. La
agencia noticiosa Prensa Latina informó que falleció tras veinte días
internado en cuidados intensivos debido a una enfermedad pulmonar;
aunque no se especificó si podría haber estado relacionada con el
Covid-19.
Juan Padrón fue dibujante, guionista y uno de los más importantes realizadores de cine de animación, reconocido mundialmente por su amplia producción, en la que destaca una hilarante película de 1985, Vampiros en La Habana, que tuve la fortuna de ver en el antigo cine El Biógrafo, en la calle Lastarria de Santiago, el verano de 1990 ó 1991. Nunca me había reído tanto con una película animada y desde entonces me hice seguidor de Padrón y sus creaciones. Una de las primeras cosas que compré, la primera vez que puse un pie en La Habana, fue la edición en DVD de Vampiros en La Habana.
Mi amigo Wilo, director del Festival Chilemonos, conocía a Juan Padrón. Wilo fue jurado en el Festival de Cine en La Habana hace unos años y posteriormente invitó a Padrón a Chile. Cuenta que una vez lo invitó a almorzar a un conocido restorán en Ñuñoa en el que Juan Padrón pidió pescado frito. Le trajeron un pescado entero con ensalada chilena. Como el pescado estaba entero y era enorme, la cola llegaba a tocar la mesa. Se paró como un resorte y medio enojado, aleteó las manos y gritó "¡Pero qué les pasa a los chilenos; con esto comen cuatro compañeros!". Pero igual se lo comió y se tomaron el vino de ocho compañeros.
A propósito de vino, los cubanos no tienen arraigada la cultura del vino porque son más del ron y la cervecza, pero algunos sí se declaran asiduos al vino, como era el caso de Padrón. El creador cubano contaba que cuando llegaba un barco con vino chileno a la isla, se corría la bola y así, cuando se abría el depósito, había ya una fila desde temprano con los bebedores del elixir de Baco. Claro que cuando Wilo le preguntó por el vino que llegaba a Cuba, Padrón no recordaba la marca pero le dijo que era de ese en caja, "algo así como Clos no sé qué"... Nunca se enteró que era un vino que aquí muchos ocupan más bien para cocinar.
Juan Padrón fue dibujante, guionista y uno de los más importantes realizadores de cine de animación, reconocido mundialmente por su amplia producción, en la que destaca una hilarante película de 1985, Vampiros en La Habana, que tuve la fortuna de ver en el antigo cine El Biógrafo, en la calle Lastarria de Santiago, el verano de 1990 ó 1991. Nunca me había reído tanto con una película animada y desde entonces me hice seguidor de Padrón y sus creaciones. Una de las primeras cosas que compré, la primera vez que puse un pie en La Habana, fue la edición en DVD de Vampiros en La Habana.
Mi amigo Wilo, director del Festival Chilemonos, conocía a Juan Padrón. Wilo fue jurado en el Festival de Cine en La Habana hace unos años y posteriormente invitó a Padrón a Chile. Cuenta que una vez lo invitó a almorzar a un conocido restorán en Ñuñoa en el que Juan Padrón pidió pescado frito. Le trajeron un pescado entero con ensalada chilena. Como el pescado estaba entero y era enorme, la cola llegaba a tocar la mesa. Se paró como un resorte y medio enojado, aleteó las manos y gritó "¡Pero qué les pasa a los chilenos; con esto comen cuatro compañeros!". Pero igual se lo comió y se tomaron el vino de ocho compañeros.
A propósito de vino, los cubanos no tienen arraigada la cultura del vino porque son más del ron y la cervecza, pero algunos sí se declaran asiduos al vino, como era el caso de Padrón. El creador cubano contaba que cuando llegaba un barco con vino chileno a la isla, se corría la bola y así, cuando se abría el depósito, había ya una fila desde temprano con los bebedores del elixir de Baco. Claro que cuando Wilo le preguntó por el vino que llegaba a Cuba, Padrón no recordaba la marca pero le dijo que era de ese en caja, "algo así como Clos no sé qué"... Nunca se enteró que era un vino que aquí muchos ocupan más bien para cocinar.
Un dibujo que le regaló Juan Padrón a Wilo
Bueno, como decía, Padrón fue conocido en Chile y otros países por Vampiros en La Habana; pero tuvo muchas otras series por las que fue también muy conocido, destacando entre ellas la serie Elpidio Valdés, que en formato de historieta, de película y de serie para televisión, cuenta las historias de un guerrillero del siglo XIX que lucha, junto al Ejército Libertador, por la independencia de Cuba del colonialismo español. Ésta es, sin dudas, la serie más famosa de Padrón.
Sin embargo, aquí en Chile fue más conocido por la ya mencionada Vampiros en La Habana, que para quienes no la han visto, trata sobre las artimañas de unas organizaciones mafiosas de vampiros que controlan el suculento negocio de las playas artificiales para vampiros. Para desgracia de ellos, el Dr. Von Drácula es un científico que ha desarrollado la fórmula de Vampisol, que permite a los vampiros resistir la luz solar, y quien se traslada hasta La Habana junto a su sobrino Pepito. Este último ignora que es un vampiro pues su tío le ha alimentado con Vampisol y nunca ha tenido problemas para disfrutar de los rayos del astro rey. Cuando los mafiosos se enteran que Pepito posee la fórmula desarrollada por su tío, intentan impedir que se ponga en peligro el fructífero negocio mafioso y Johnny Terrori, il capo di tutti de la Capa Nostra, la más temida mafia de Chicago, decide apoderarse de ella en la misma capital de la mayor de Las Antillas. La historia se ambienta en los años cincuenta y la música es simplemente espectacular porque Pepito es un apasionado del jazz y la trompeta.
Les dejo la película Vampiros en La Habana, para quienes no la han visto o para quienes, habiéndola visto, quieren volver a disfrutar de ella. De este modo, rindo tributo a Juan Padrón.
Deben descargar los dos archivos y luego descomprimir la película. Espero que así no me dé problemas Mediafire:
Deben descargar los dos archivos y luego descomprimir la película. Espero que así no me dé problemas Mediafire: