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domingo, 12 de marzo de 2023

Mampato 250 [Mayoneso]

 

Un nuevo número de la revista Mampato en alta definición. En su portada, vemos una de las extraordinarias ilustraciones del artista checo Zdeněk Burian (1905-1981) y que en la revista solían ser reproducidas por Eduardo Armstrong, aunque sin mencionar al autor original. Sólo hay que recordar que la más famosa portada de la revista, la del mamut que aparece en el primer número, también es obra del talentoso artista checo. Algunas de sus ilustraciones se incluyen aquí en un artículo sobre los monstruos marinos prehistóricos. A propósito de checos y de monstruos marinos, una de las ilustraciones me recordó la novela del también checo Karel Čapek (1890-1938), La guerra de las salamandras, de 1936 y en la que narra el descubrimiento de unas salamandras gigantes que conmocionan a la comunidad científica y que despiertan los apetitos de aquellos que viven gracias al esfuerzo ajeno. Este mismo Karel Čapek fue el autor de la obra de teatro R.U.R., de 1921, a partir de la cual se introdujo el término robot, derivado de la palabra checa robota, que significa esclavo o siervo.

Me tomé la libertad de hacer esta referencia a Karel Čapek porque su novela me gusta mucho y tengo dos ediciones de ella en castellano; una traducida directamente del checo por Ana Falbrová -de la editorial ARTIA e impresa en la misma Praga en 1965-; y la otra con la misma traducción, pero revisada y publicada originalmente en La Habana  en 1969 por la editorial Arte y Literatura. Mi copia es una edición de 1978 y la compré muy barata en la misma capital cubana hace algunos años. Por supuesto, recomiendo la novela a quienes no la hayan leído porque es una de las buenas novelas de ciencia ficción con una crítica a los sistemas sociales basados en la explotación y la esclavitud.

El artículo central de este número de Mampato está dedicado a los científicos que estudiaron el universo. También viene un artículo en homenaje a Eduardo Armstrong pues se cumplía un año de su muerte.

En lo que respecta a historietas, viene el primer episodio de la historieta de Mampato conocida popularmente como la del piloto loco; además de un episodio de Oso Blanco y la segunda parte de la historieta Cyrano de Bergerac. Que disfruten todo lo que trae este número; pronto vendrán más.

Descargar Mampato 250



lunes, 14 de noviembre de 2022

La Historia de Chile en láminas, volumen 1 (Revista Mampato) [Jaime Ibarra]


A inicios del primer año de la pandemia del Coronavirus, el amigo Jaime Ibarra me pidió que le enviara escaneadas las láminas de la historia de Chile que aparecieron en la contratapa de los primeros trece números de la revista Mampato, para armar una versión digital del álbum que publicó la editorial Lord Cochrane con ellas, correspondiente a un primer volumen que incluía las que abarcaba los pueblos aborígenes, la Conquista y la Colonia. Como Jaime tenía una copia de ese álbum, se dio a la tarea de reescribir los textos y poder armar así una versión digital de mejor calidad que la de la versión en papel, ya envejecido, como se puede apreciar a continuación.

 

La gracia de este álbum es que las láminas, como también la portada, son obra del propio Eduardo Armstrong. De hecho, el conquistador que aparece en la portada tiene un muy notorio parecido al fundador de la recordada revista Mampato. Si se le sacan los bigotes y la perilla, el parecido con Armstrong es más que evidente.

No sé de quién serán los textos, pero quizás eran de Isabel Allende, quien fuera la primera redactora de la revista. Y considerando que estas láminas aparecieron desde el primer número de Mampato, es muy probable que haya sido ella quien redactó los textos que venían al reverso de cada una.

Como la pandemia obligó a posponer muchas cosas, este álbum digital demoró más de lo esperado, pero finalmente aquí está y podrán disfrutarlo y atesorarlo. Gracias a Jaime por el trabajo realizado y por permitir compartirlo, como corresponde al valor patrimonial de esta revista.

Descargar Álbum Historia de Chile 1

 

martes, 30 de octubre de 2018

¡Felices 50 años de Mampato!



Hoy se cumplen exactamente cincuenta años desde que vio la luz una de las mejores revistas hechas en esta larga y angosta faja de tierra; la revista Mampato. A su vez, se cumplen exactamente diez años desde que inicié este blog cuyo propósito era ofrecer un espacio dedicado a compartir nuestras impresiones, experiencias y recuerdos de aquella brillante iniciativa que fue posible gracias a un gran hombre, como fue Eduardo Armstrong. Sin él, sin su entusiasmo y sin su empeño, no habría sido posible que los niños y jóvenes chilenos pudieran disfrutar durante casi una década de esa entrañable revista a la que aún hoy recordamos con cariño y mucha nostalgia.

En estos cincuenta años el país ha cambiado mucho. No sólo porque Mampato es una revista que existió en el siglo pasado (¡qué tremendo suena eso!) sino que también porque Chile era entonces un país más pobre, mucho más humilde; los chilenos éramos menos y en muchas de nuestras casas citadinas criábamos gallinas y patos. Desde entonces hasta hoy, el ingreso del país se multiplicó casi por veinte, en tanto que la población aumentó sólo al doble. Por su parte, la pobreza disminuyó a la mitad y hoy es poco probable encontrar gallineros en los patios de las casas para abastecernos de huevos y carne fresca.

Pero no todos los niños pudieron haber leído una revista como Mampato puesto que muchos de ellos aún vivían en la miseria; la escolaridad obligatoria era sólo de 8 años y no de 12 como hoy, y tan sólo unos años antes, en el momento en que se inició la reforma educacional del gobierno de Frei Montalva, la mitad de los niños y jóvenes chilenos estaban fuera del sistema escolar.

Es cierto que Chile era una sociedad más pobre materialmente que la de hoy, pero pareciera que en su pobreza como en su humildad, esa sociedad de entonces era quizás también más integrada socialmente. La vida transcurría en múltiples espacios de sociabilidad, los niños solían jugar en la calle, se veía muy poca televisión y nadie estaba preocupado de adquirir y acumular bienes sin razón alguna, como suele ocurrir en estos tiempos.

El Chile de entonces es el que aparece reflejado en las páginas de la revista Mampato y es el Chile que, con sus miserias y grandezas, fue capaz de ofrecerle a los niños una forma entretenida de aprender sobre prácticamente todos los campos del saber y de conocer mundos y sociedades de las que difícilmente podrían haber sabido de otro modo ¡Cuántos de quienes leíamos Mampato no habíamos salido nunca de Chile y sin embargo sabíamos de esos lugares maravillosos que nos mostraba Eduardo Armstrong en muchos de sus reportajes!

Reducir la revista Mampato a las páginas de historietas que contenía sería tremendamente injusto porque Mampato fue mucho más que  una "revista de monitos". Fue una ventana al mundo, a la cultura, al saber y fue un espacio para la formación de valores fundamentales para la convivencia humana. Hay quienes sostienen que parte de las caricaturas que se han construido acerca de la Edad Media, son aquellas que la pintan como una época de oscurantismo, de enfermedades calamitosas y de ignorancia al servicio de los poderosos; desconociendo que aquella fue también una época en la que la vida en comunidad era fuente de profundos valores que fueron posteriormente arrasados por esa fuerza capaz de  profanar todo lo sagrado y de desvanecer en el aire todo lo que parecía tan sólido. De alguna manera, el Chile que hoy está rozando el umbral de los países de mayores ingresos, parece mirar con el mismo desdén a ese país que vio nacer a Mampato. Y aunque se trataba de un país con múltiples y graves problemas, había algo que parece haberse perdido en la actualidad. Una revista como Mampato hoy no tendría sentido. No porque los niños de esta época sean frívolos o simplemente incultos sino porque en tan sólo cinco décadas, ese mundo que entonces anunciaba profundos cambios, ha quedado muy atrás para nosotros. Pasamos de los estertores de la cultura escrita a los inicios de la cultura audiovisual. Y así como la cultura escrita dejó en el pasado a la cultura oral, todo indica que hoy escribir y leer son prácticas muy poco habituales entre niños y adolescentes. Por eso sumergirse en las páginas de Mampato es como meterse en una máquina del tiempo y asistir a una época en que la escritura era el modo principal de participar de la cultura y los niños, en lugar de consumir contenidos audiovisuales en sus celulares, solían leer y además escribían bastante bien. Así, leer las cartas al director en "El correo de los amigos", escritas con respeto y admiración; o leer los mensajes de niños que buscaban establecer correspondencia o intercambiar sellos, servilletas y otros objetos valiosos para ellos, con otros niños de Chile y del extranjero, nos muestra un mundo que nos parece tan ajeno. Pero volver a leer las páginas de Mampato sigue siendo una de las cosas que muchos de quienes crecimos a su alero, y que hoy superamos el medio siglo de vida, seguimos haciendo con asiduidad. Y como aquella primera vez que llegó a nuestras manos, seguimos emocionándonos con sus historias y valorando infinitamente el que es, sin lugar a dudas, uno de los principales legados culturales del Chile de esos años. Un legado que sin el trabajo de Eduardo Armstrong no hubiese sido posible.

Dicen que las personas más valiosas son las que primero parten de este mundo. Si lo hacen para fundirse con el infinito o para encontrarse con el Creador, no lo sé. Pero sí tengo la convicción de que el vacío que dejan es proporcional a la magnitud de su aporte para hacer de ésta, una mejor sociedad. Vayan a Eduardo Armstrong nuestros eternos agradecimientos por habernos permitido disfrutar de este pedacito de felicidad durante tantos años.

A modo de homenaje, comparto aquí el libro que recorre su obra visual. Gracias a mi amigo Leonardo Lazcano pude preparar esta edición digital que podrán leer y de ese modo recordar al gran artífice de nuestra querida, entrañable y siempre recordada revista Mampato.







martes, 28 de marzo de 2017

Eduardo Armstrong [1931-1973]


A propósito del video que encontró Boris, me acordé de un pequeño libro que está disponible en el sitio Memoria Chilena y que había olvidado compartir aquí en el blog. Se trata de una recopilación de algunos de sus más conocidos trabajos como dibujante y pintor y que fue publicado en 1998, con un prólogo de Isabel Allende. Son 18 obras que están en una muy buena resolución y que puede ser descargado para coleccionarlo como es debido.

A continuación, algunas de las obras que vienen en él:


 Su esposa, Ester Irarrázaval.


Una de las acuarelas sobre los pueblos originarios


Una de las más recordadas portadas de Mampato

Aunque no tiene tanta información, el valor de las obras reproducidas justifica plenamente el destinarle unos minutos a contemplarlo  con el debido tiempo.

Y para finalizar, dejo aquí el video que descubrió Boris y que corresponde a una nota que formaba parte del programa "Visiones", del año 1999.





Y a continuación, les dejo el enlace para la descarga del libro cuya portada es la siguiente:






sábado, 23 de abril de 2016

Eduardo Armstrong - Retrato de su obra visual

Estimados mampatinos, hace uno par de meses se publicó un libro sobre la obra de Eduardo Armstrong. Lamentablemente, se trata de una obra de edición restringida porque no fue con fines comerciales, de modo que no he podido encontrarlo en las librerías. Por fortuna, nuestro amigo Boris Borneck se lo consiguió y nos hizo llegar algunas fotografías que le tomó, debido a que el libro es de gran tamaño y no cabe en la pantalla del scanner.

De lo que pude observar en las fotografías que nos envió Boris, me parece que la edición es de una calidad semejante a de las ediciones habituales en Europa que se hacen sobre la obra de algún autor. Yo tengo varias y son como parece ser ésta. Con material inédito, con bocetos y maquetas de portadas, con muchas fotografías y, en general, con el propósito de que uno, como lector, aprecie el modo en que trabajaba el artista. Ojalá se hiciera algo así con Themo, Oskar y otros. Pero el problema es que la mayoría de los editores aquí en Chile son más bien flojos o simplemente ignorantes.

Gracias a Boris por permitirnos degustar esta magnífica obra.




Portada del libro


1968 - Jorge Galasso y Eduardo Armstrong

1971 - Eduardo Armstrong

1971 Agosto - Finalizando trabajo - Eduardo Armstrong y Juan Cano

1971 Octubre - Tercer Aniversario

1973 Octubre - Equipo Mampato 5 años


El Millonario Modelo - 1969

El príncipe feliz 1968 y El gigante egoísta 1969

Ivanhoe 1973

Ivanhoe 1973

La última batalla del General Coster - 1968

Mampato N° 6 - 1969

Maqueta Portada desconocida de Mampato

Maqueta Portada N° 1 de Mampato

Maqueta Portada N° 3 de Mampato

Milodon - 1972

Neandertal

viernes, 22 de octubre de 2010

Eduardo Armstrong en color [Fran Solo]

Fran Solo nos envía la ilustración que hizo en homenaje a Eduardo Armstrong, pero esta vez coloreada. Le quedó realmente muy buena, de modo que felicitaciones por ello.

sábado, 16 de octubre de 2010

Eduardo Armstrong [Fran Solo]

Nuestro amigo Fran Solo es un profundo admirador de la obra de Eduardo Armstrong. Lo ha dicho aquí en el blog en múltiples oportunidades y no se ha cansado de hacer un llamado a homenajear a este extraordinario hombre, quien es el verdadero artífice de lo que llegó a ser la revista Mampato. No por nada la época de gloria de la revista coincidió con su condición de director, convirtiéndola en una revista inclusive muy superior a aquellas europeas en las que parece haberse inspirado. En efecto, Mampato no era solamente una revista de historietas, como hasta cierto punto lo eran la revista Tintin o la revista Spirou. Mampato pretendió ser desde un comienzo una herramienta al servicio de los niños en su proceso de formación. Una formación que siempre la entendió como integral. Formar personas no es fácil y Eduardo Armstrong lo sabía muy bien. Nunca menospreció la inteligencia de un niño y supo saciar su inagotable curiosidad; y eso es algo que como mampatinos debemos agradecerle a este hombre que dejó este mundo tempranamente, pero cuya huella caló profundo en nuestra generación.

Fran Solo ha querido rendir un sencillo homenaje al padre de Mampato, con esta ilustración que quiso compartir con nosotros y que agradecemos de corazón. Ojalá más mampatinos se animen a homenajear a Eduardo Armstrong. Sin duda que se lo merece y hoy tenemos la mejor oportunidad para hacerlo.

Para quienes quieran ver la imagen en alta resolución, la pueden descargar desde el siguiente enlace: