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lunes, julio 20, 2015

NEIL YOUNG + PROMISE OF THE REAL: "THE MONSANTO YEARS" (2015)


No voy la razón a Neil en su nueva hippycrítica al corporativismo, a Monsanto y sus transgénicos, a Starbucks etc. por el mero hecho de que él es Neil Young. Pero me encanta que lo haga, que critique, que grite e insulte, que se ría y que se rebote contra lo que crea conveniente ¿No es maravilloso que alguien de su edad tenga todavía ese fuego para lanzar escupitajos a lo que considera injusto?

Una de las mejores cosas que ha hecho Neil en los últimos diez años, a parte de seguir grabando inmensos discos (Le noîse, Psychedellic pill, Chrome dreams II...), fue componer Let´s impeach the president. Esta canción es el canon de la crítica social y política neilyoungiana: letras naíf, sátira de trazo grueso, y poca metáfora. Me encanta que sea así. Que vaya al grano en lo que dice igual que lo hace con sus músicos: vamos a tocar, grabamos a la segunda, es buena, siguiente. Cuando Big box empieza a cabalgar, de la mano de Neil y los hijos de Willie Nelson, cuando una vez más, te lleva a lomos de su Old Black en el mismo paseo de siempre, pero tan convencido de que esa es la forma, esa es la voz y ese es el sonido. Entonces, creer es fácil.

Estamos tan mimados musicalmente, que nos hemos vuelto unos caraduras criticones, malhumorados, sobrealimentados de opinión y canciones a medio escuchar. Los hay que menosprecian lo que Neil nos está dando. Pijerío rockero. En mi casa a Neil se le venera, la objetividad no existe, y cualquier disco es una buena noticia. Por otro lado, he de decir que The Monsanto years, es otro eterno caballo loco.

lunes, septiembre 15, 2014

JOSERRA


Ahora mismo, nada de lo que leo sobre música me llena.

Llevo muchos años, joder, y la mayoría de escribas de revistas de compra me parecen unos analfabetos. Luego están los blogs, que muchos de los redactores de "pago", tratan con esa condescendencia, como si fueran, fuéramos, locas sin cerebro. Bueno, cada uno a lo suyo. Sigo muy poco la blogosfera rockera, con lo enganchado que llegué a estar, y compro revistas por pura inercia. Me fio de mi criterio y del de pocos más. Uno de ellos, sintetiza muy bien lo que espero de alguien que ama la música. Experiencia, no bullshit attitude, buen gusto, elegancia y pasión. Joserra es un escriba compulsivo en redes sociales, un bloguero respetado y querido, un tipo culto con el que me tomaría un vino, o quizás una cena, una cena larga y cómplice. Joserra no para quieto, se mete en mil y un fregados, festivales de Neil Young, apoyo a nuevas bandas que ama, y pasión en cada palabra.

Joserra, me alegra cruzarme con tus arengas en Facebook. Sabes de lo que hablas, y seguro que te encantaría que en nuestra cena se sentaran Paul Williams y Clinton Heylin, porque a Bob no tendríamos huevos de pedirle que se acercara. Con la edad, necesito cultivar mi pasión con gente que valga la pena y no me haga perder el tiempo. Joserra es uno de esos tipos. No le conozco personalmente, lástima.

martes, julio 22, 2014

NEIL YOUNG, "A LETTER HOME" (2014)


La conversación telefónica que Neil Young tiene con su madre fallecida en el primer tema del disco es de lo más emocionante, divertido y luminoso que haya podido escuchar en bastante tiempo. Es enternecedor cuando Neil le pide que le diga a Ben (Ben Keith, fallecido no hace mucho, y mano derecha del canadiense durante toda su carrera) que pronto estará allí con él, pero que todavía tiene trabajo que hacer por aquí, y que, sobretodo, mamá, no te olvides de hablar con papá.

A veces los discos no son música, son instantes que recoges y cuidas. Me importa poco el experimento de Neil y Jack White de grabar estas sencillas tonadas en una cabina de los años cuarenta, más allá del adorable sonido a polilla de todo el disco, tampoco me importa que existan discos acústicos de Neil mil veces más esenciales, o que este pequeño elemento llamado A letter home haya sido la sorprendente continuación del monumental Psychedellic pill del 2012.

Todo lo que deseo de un artista está en el espíritu y en los detalles de estas canciones tan elementales, y en la mágica conversación de Neil con su madre, que por no ser, ni siquiera es una canción.

lunes, enero 20, 2014

JONATHAN WILSON: "FANFARE" (2013)


Al final me ha vencido. Le había cogido una manía tonta a Jonathan Wilson, pero ahora ya està. Curado.

Fanfare es una maravilla. Esta maleta ligera y azulada, con la mejor esencia de Laurel Canyon, con Neil Young aquí (¡Illumination es Danger bird!), Pink Floyd allá, se sabe mejor que la media. Invitados ilustrísimos (varios Heartbreakers, Mr. Crosby y Mr. Nash...), y un mimo en los detalles que acaba atrapándote. Los mejores momentos son las excursions de etérea psicodelia (Dear friend), pero se trata de un disco al que hay que darle horas y mucha paz.

Discos que curan y flotan. Parece que todo el planeta se ha puesto de acuerdo en ponerse a los pies de este hombre. Me uno a la fiesta.

domingo, diciembre 09, 2012

A VUELTAS CON UNA CANCIÓN, RAMADA INN

Con el último disco de Neil Young y canciones como esta ya inolvidable Ramada Inn, recupero para el oído la música grande, panorámica. Con un tema así, insisto en Ramada Inn, pero el disco Psychedellic Pill viene repleto, puedes emprender un viaje, una ruta hasta fuera de ti mismo, y entonces observas, revisas lo hecho, lo construído, vuelves a lamerte las heridas del pasado, ya no duelen tanto, pero de vez en cuando te reclaman, porque a las heridas también hay que cuidarlas; como a los buenos recuerdos a los que también te puede llevar una canción así. La música como modo de valorar lo vivido. Pocas como esta me llevan a examinarme, a verme desde fuera, de un modo emocional, intenso y verdadero. Otros lo consiguen con una obra de teatro, una danza, una escena en una película. El arte que pone sobre la mesa la posibilidad de que el oyente refabrique la obra, y la reconstruya en el rincón del alma que más le plazca o que más le duela. Por eso las canciones, las que te llenan, no tienen precio. Da miedo constatar que hay tanto chaval que no conocerá nunca el impacto emocional de una canción escuchada repetidas veces, con paciencia y en soledad, porque las canciones se han convertido en oleadas globales vacías, porque ya no les prestamos tiempo, porque quizás no merecen que les prestemos tiempo. Ante eso, lo mejor es quedarte atrapado en un tema como Ramada Inn, o Driftin´back, viajar, hacer balance, y regresar con algo de combustible para seguir adelante y darle un mínimo sentido a todo esto.

jueves, noviembre 29, 2012

NEIL YOUNG, "PSYCHEDELIC PILL" (2012)

Hay un impulso que a su edad y con sus achaques, le hace cabalgar de nuevo, y remontar canciones de 25 minutos, y cantar versos como "I used to dig Picasso, I used to dig Picasso, hey now now, hey now now, I used to dig Picasso" sin que te quedes ojoplático, y volver al manantial del sonido Crazy Horse y hacer como si estuviéramos en la época Zuma, y sacar uno y dos discos al año, y continuar girando. Cuánto rockero prefiere que sus héroes se retiren a tiempo, para evitarse espectáculos decadentes, no es mi caso sin embargo, yo los quiero vivos y encima de un escenario, pueda o no disfrutar de ellos (me ilusiona la gira de los Rolling Stones sabiendo que hay cero oportunidades de que pueda ir a verles). Y mejor si es este caso, un Neil Young que en tan poco tiempo ha entregado un impecable disco de versiones del cancionero popular norteamericano y ahora con este doble Psychedelic Pill. Manda, desde luego, la casi media hora de Driftin´back, o la apasionante, tan paisajista, tan vital en letra y música Ramada Inn, aunque es un disco que cabalga seguro en todo su minutaje, a las riendas Sanpedro, Neil y los demás, a quienes no preocupa en absoluto donde les llevará el tema, sino simplemente dejarse ir por el viaje. Contento estoy con este Psychedellic Pill, como lo estaba de Americana, o de Broken Arrow, o de Ragged Glory, Zuma... Cuando Crazy Horse se pone a labrar, no hay banda en el planeta que suene así.

domingo, julio 08, 2012

NEIL YOUNG, "AMERICANA" (2012)

Para escribir la crítica de un disco, y más si es bueno, deberían bastar unas pocas líneas. Si el crítico-blogger-fan o lo que sea se enrolla es que no lo tiene claro, o no tiene recursos para sintetizar, o que sustituye el ingenio, la metáfora, por los adjetivos. Aplicándome el cuento, resuelvo rápido, que es tarde. Americana cabalga desbocado, festivo, eléctrico, como los mejores discos de Neil y Crazy Horse, no de forma plana como en Greendale, sí de forma espontánea, fresca, como en Broken Arrow, y con la energía y el poder del maestro Ragged Glory. Hace mucho que Neil no baja el listón, eso es un tópico, a mi incluso me convenció el ignorado Fork in the road, mientras que Chrome dreams II es una de sus piezas mayores, y Le Noise una jodida obra maestra. Dedicado por completo a versiones del folklore norteamericano (en el cd, un bonito libreto detalla la historia de cada tema, pero mis 7,5 dioptrías del ojo izquierdo y las 4 del derecho no distinguen una sola palabra), Americana mantiene, a veces eleva, el listón del hombre que no se agota. Cabalga, Neil, cabalga.

domingo, julio 03, 2011

NEIL YOUNG INTERNATIONAL HARVESTERS: A TREASURE


Demasiado a la ligera se han juzgado los cambios estilísticos de Neil Young en los 80. Para muchos, Neil perdió la chaveta y no la recuperó hasta Freedom o Ragged Glory, ya en los noventa. Otros pensamos que, por diversos motivos, amplió sus registros sin miedo y sin necesidad de rendir cuentas a nadie (fue demandado por Geffen, hartos de no tener en nómina al Neil Young que todos esperaban). Discos como Trans, Old ways, Everybody´s rockin´, This note´s for you o Life juegan cada uno a estilos dispares: tecno-rock, country ultra tradicional, rock n´roll 50s... Pero de todos saco siempre buenos momentos cuando los escucho; por no hablar de las giras de la época, apoteósicas y nucleares como siempre (ese video de la gira Neil´s Garage, 1987 creo, es una fiesta, incluso me gusta el vídeo grabado en Berlín, con Neil y su jodido vocoder, y Nils Lofgren dando saltitos de un lado a otro). Por eso recibo con un aplauso, sombrero en mano y pajita entre los dientes, esta nueva entrega de los archivos youngianos. Se trata de A Treasure, formado por tomas en directo de su gira '84-'85, presentando mayormente un repertorio country. Delicioso compendio de joyas como Amber Jean, la aguerrida Are you ready for the country, Flying on the ground is wrong, la divertida Motor city, en la que Neil se queja de que se vendan demasiados coches japoneses cuando ellos tienen la verdadera Motor city en Detroit; o la blues Soul of a woman, todas en sus galas más campestres, violines, pedal steels, pianitos... A treasure incluye varios temas que nunca tuvieron cabida en los discos en estudio. Aquí hay mucha energía, y tranquilo optimismo por la vida, el campo y el sol.

domingo, abril 17, 2011

NEIL YOUNG & PAUL MCCARTNEY



Te pones a ver vídeos de Neil Young por Youtube y es que no acabas nunca. En este de 2009, Neil termina su concierto en Hyde Park con la habitual por entonces A day in the life, y lo hace con todo, masacrando su Old Black una vez más. Lo divertido sin embargo es la aparición de Paul McCartney a mitad de canción. Cuando ves a dos tipos así compartiendo micro te alegras de estar vivo, pero si encima el genio de los Beatles va como una cuba pues todavía te alegras más. A estas alturas, todavía es posible disfrutar de todo un emocionado Paul McCartney con varias copas de más, encima de un escenario, pasándoselo en grande y haciendo el tonto con tío Neil. Ojalá pudieran estar siempre ahí.

lunes, octubre 04, 2010

NEIL YOUNG, LE NOISE


No entiendo la sorpresa con el disco de Neil Young. Es decir, entiendo que guste o no, pero nada más. Hoy día estamos curados de espantos, la música nos ha dado tantas alegrías, decepciones, infartos etc. que nuestro cuerpo ya segrega suficientes plaquetas para cuando escuchamos algo supuestamente... ¿sorprendente? ¿difícil? Somos perros viejos, sí. Había que estar a principios de los 80 para saber lo que era que Neil te la diese con manteca con aquel vocoder y Nils Lofgren a su lado pegando saltitos idiotas. Ahora en cambio, Le Noise me parece coherente con lo que está siendo la carrera de este hombre desde los 90. Si todas las canciones fueran acústicas, lo compararían con Praire Wind, pero aquí Neil ha cogido su distorsión y se ha encerrado con Daniel Lanois en una cueva donde sonidos y palabras reverberan y rebotan hasta el infinito. Si escuchas este disco en el momento correcto, como es mi caso, te sientes irremediablemente atraído, aunque luego pienses que es mejor o peor que el anterior, o que el maestro Chrome Dreams II. Hitchhiker, Angry world, Sign of love o la acústica Love and war, no dejo de escucharlas. Sonidos de una mente cortocircuitada, palpitaciones eléctricas antes de la tormenta, una bombilla parpadea, el hilo musical de una estación lunar abandonada. Más o menos.

sábado, julio 17, 2010

NEIL YOUNG SOLO TOUR 2010

Como es normal nos estamos perdiendo el solo tour de primavera / verano de Neil Young, presentando nuevas canciones. Alucino con lo que voy viendo en youtube, Neil perdido entre las sombras del escenario, aplastando a la audiencia con versiones eléctricas ¡en solitario! de Cortez the Killer o Down by the river. Neil convierte cada teatro en un templo sonoro, y su interpretación tiene un poder, y sobretodo, una dignidad como solo Dylan es capaz de conseguir hoy día.

sábado, diciembre 05, 2009

NEIL YOUNG: "DREAMIN´ MAN LIVE 92"


Desde finales de los 80, a partir de Freedom, y poco antes, con su gira "El garaje de Neil", Neil Young recuperó credibilidad a marchas forzadas, después de años de experimentos fallidos (o no) con el tecno, el country más recalcitrante o el rockabilly. Una vez curado, salieron cosas como la decisiva tormenta eléctrica de la mano de Molina, Sanpedro y compañía, el discazo que fue Ragged Glory, pero se imponía un nuevo quiebro, y otra vez Neil desenpolvó la acústica y editó un disco perfecto, Harvest Moon, por el que he perdido la cabeza en diferentes etapas de mi vida, como me ocurrió con su hermano mayor, Harvest, uno de los diez discos más importantes del universo. Harvest Moon, de 1992, una obra a la altura de las que todos teneis en mente, punto. Ahora las Perfomance Series de Neil Young (que luchan por llevarse el record de orgasmos por minuto que ya tienen las Bootleg Series de Dylan) dedican un disco a la gira previa al lanzamiento de Harvest Moon ¿Qué encontramos aquí? Bien, un trazo delicioso, carboncillo fino y sensible sobre cartón, de los sensacionales temas de Harvest Moon (Such a woman, la inolvidable From Hank to Hendrix, One of these days...) a pelo, sin producción ni coros femeninos, harmónica y esa guitarra básica pero excelsa, en fin, Neil Young en plenitud. El solo de harmónica de Such a woman lo explica todo, aunque en cualquier rincón del disco podeis encontrar paz y amor a un precio irrisorio. Apruebo este salto de las Perfomance Series desde los inicios de la carrera en solitario de Neil hasta este precioso 1992. Quiero que estas ediciones del archico neilyoungiano me sorprendan y me caneen, quiero viajar a los extraños 80, a la plenitud Crazy Horse de Zuma, quiero parar en todas las estaciones y maravillarme. Pasaré por caja, prometido.

domingo, abril 12, 2009

NEIL YOUNG: "FORK IN THE ROAD" (2009)


Más o menos desde los tiempos de Mirrorball o Broken arrow, mediados de los noventa, parece como si los álbumes eléctricos de Neil salieran de su garaje en lo que tardo yo en ir a comprar el pan. Las estructuras, las melodías, a veces las letras son espontáneas, diría que poco meditadas (o por lo menos así lo parece), y el resultado suelen ser discos vuelta y vuelta, frescos y directos, vivos y enérgicos, de electricidad carnosa, como los dos que he citado, aunque a veces los temas acaban pareciéndose demasiado unos a otros, como churros de porra cortados de una misma rosca, y el resultado es un tanto aburrido, como una locomotora, o un coche ecológico de los que le gustan a Neil, que va siempre a la misma velocidad, traca traca traca hasta el final, pienso en los estimables pero demasiado rutinarios a nivel de sonido Greendale y Living with war. De los últimos años, también están sus discos acústicos, ninguna queja, y obras más variadas como el titánico Chrome Dreams II o el dulce y olvidado Are you passionate? Ahora Neil lanza Fork in the road. Me parece un buen resumen de lo que acabo de decir, a ratos el disco va a ritmo garajero diesel como Living with war, sin adornos y al grano, con temas que peligran de resultar planos y aburridos (Johnny Magic), otros ratos roza la horterada entrañable de la que hizo gala en los ochenta (Cough up the bucks, Fork in the road), luego pisa el freno y se piensa mejor las cosas en temas lentos como Off the road o el precioso Light a candle, y en otros momentos simplemente suenan grandes temas: Just singing a song o When worlds collide, de esos que le deben salir -vuelvo a la metáfora fritanguera- como churros. Pero en este caso el collage da resultado, me interesa Fork in the road, me interesa darle vueltas arriba y abajo, no es un disco complejo, los de Neil no lo son últimamente, los saca de la parrilla todavía crudos, pero cada tema tiene algo que me llama la atención y que me impulsa a volver a escucharlo. Me ocurrió lo mismo con Broken arrow, recuerdo, no eran temas sobresalientes, pero en su sencillez te van gustando más y más.

lunes, febrero 02, 2009

Bob Dylan (+ Neil Young) "Gates Of Eden" - Berkeley 1988

La gira Interstate 88 de Dylan se considera la primera del Neverending Tour, pero para muchos es más importante por ser de las más rockeras que ha emprendido el cantautor. SIn armónica ni adornos de ningún tipo, Dylan rockeaba duro cada noche en conciertos cortos y contundentes. En las primeras fechas del tour les acompañó a la guitarra Neil Young, que aparecía en la segunda mitad del concierto cargado de adrenalina.
Esta versión de Gates of Eden me impresiona por su gravedad, parece que estén tocando en un templo, y la guitarra de Neil sube y sube hacia el cielo.

martes, enero 13, 2009

NEIL YOUNG: "SUGAR MOUNTAIN - LIVE AT CANTERBURY HOUSE 1968" (2008)


Da la sensación de que si continúan editando estas Performance Series con tanta periodicidad, los fans acabaran cansándose. En poco tiempo hemos tenido tres obras maestras en forma de conciertos de la primera etapa de Neil como artista en solitario, quizás demasiados tesoros en demasiado poco tiempo, propondría yo que espaciaran más estos lanzamientos (aunque una vocecita me está diciendo que eso ni loco), para crear más hambre en el fan, como hace Columbia con las maravillosas Bootleg Series de Bob Dylan que siempre tardan en venir, pero cuando lo hacen te avalanzas desesperado sobre ellas. El primer volumen que salió a las tiendas de las Performance Series de Neil es mi favorito, con los Crazy Horse a tope y un montón de electricidad, es el que más he escuchado; el segundo es el más sorprendente, Neil en solitario tocando un montón de futuros clásicos que todavía no habían sido editados en disco, y el último volumen, esta grabación en vivo de 1968 es otra joya más, esta vez con el Neil más desnudo -sin armónica-, más joven y más sembrado en cuanto a comentarios entre canciones (impagable su historia de cuando trabajaba en una librería), con ese humor que te deja siempre con la duda de si va colocado, o se cayó en una marmita de maría de pequeño en plan Obélix o de si simplemente es así, son las mismas sensaciones que tuve cuando lo vi en directo el año pasado. Es la entrega más sensible de las series, la voz de Neil se desvanece con un soplido, su rasgueo es suave y lleno de cariño. La música y la melodía es algo tan natural en este hombre, y en una fase tan temprana de su carrera (aunque ya había alcanzado la fama con Buffalo Springfield) ves claramente el potencial que tenían esas canciones que todavía estaban naciendo. The loner, tan acostumbrado a escucharla eléctrica y salvaje, es aquí un suspiro todavía en pañales. Tengamos en cuenta que Neil ha ido tocando estos temas durante décadas, manteniéndolos siempre frescos, como los entes vivos que son, y aquí muchos son recién nacidos gateando, abriéndose camino tímidamente por entre la guitarra y la voz de este genio de 23 años.

jueves, noviembre 08, 2007

NEIL YOUNG FOREVER.


Tot apunta a que Chrome Dreams II, el nou disc de Neil Young és una passada. Estic enganxat. És part acústic, part elèctric, i ara mateix estic surant en una peça de 18 minuts, repeteixo, 18 minuts, plena de força i passió.
Aquest home és més que un geni, porta 40 anys fent música, la millor música dels temps aquests que vivim. Ara recordo el primer disc que em vaig comprar en la meva vida (bé, potser el segon o tercer, però si va ser el primer cop que conscientment vaig anar a una tenda de música). Recordo aquell matí practicament al minut. El meu pare em va dur a Discos Pelayo i em vaig fer amb el Harvest, del Neil Young. I des de llavors, aquest tipus ha sigut molt, molt important en la meva vida.
I el millor és que ho segueix sent. No entenc a la gent que oblida la música que l´ha marcat; les cançons, el so, per mi, formen part de la vida, com el meu nas massa gran, les ulleres o la cicatriu de la ma dreta.