Mostrando entradas con la etiqueta NICK CAVE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NICK CAVE. Mostrar todas las entradas

lunes, septiembre 26, 2016

I NEED YOU


Realmente es su mejor interpretación en años. Desde lo último que grabó Bowie, nada me ha dejado tan roto e indefenso como este I need you de Nick Cave.

Sabemos que este hombre sufrió hace poco una tragedia horrible, aunque no sé si esta canción es de antes o después de la muerte de su hijo, pero me da igual. Tengo casi 40 años, ayer me escapé a un concierto de Destruction porque sentía que debía estar ahí, y ahora escribo sobre un tema que me deja sin palabras. No puedo escribir nada sobre el arrastrado fraseo de Nick, no puedo escribir sobre una canción y un disco que van a cambiar muchas cosas en mi, tal como hace más de 20 años me cambió Let love in. La vida, y la música, y todo, no me han dado ninguna certeza, acaso la de mi hija, por eso I need you me hace temblar, porque pide lo imposible, porque pide certezas, y amor, y lo hace con versos millones de veces escuchados, pero es así. No hay certezas, el arte y el amor es pedir, es cuando te quitan lo que amabas y ruegas a dios para que te lo devuelva.

Dejadme con las canciones que realmente me importan, dejadme con mis dudas, mi ceguera y mis pastillas. No esperaba ninguna respuesta de mi amado Nick Cave, tan solo que sacudiera mi corazón de nuevo, como cuando tenía 18 años y descubrí en su música un refugio que me acompañará siempre.

martes, enero 20, 2015

"20.000 DAYS ON EARTH"


No por ser fan a morir de Nick Cave, por amar su música desde hace décadas, voy ahora a pasar por alto esta soberana estupidez llamada 20.000 days on earth.

Un documental realidad/ficción que trata de llegar al interior del Cave creador durante un día de su vida, entre el sueño y el verité y blah, blah, blah. Maldita sea, qué pedantería. Un sola secuencia como prueba: Nick deja al colgado al pobre Warren Ellis con las anguilas a medio comer, para ir a un puto archivo oscuro donde una especie de agentes del FBI sacan envueltos como piezas del Antiguo Egipto objetos, recuerdos y fotos de su carrera, que él va comentando como desinteresadamente, ante el asombro de los investigadores. Hay que verlo para creerlo. Y las escenas de diálogo con antiguos camaradas como Blixa o Kylie Minogue (a quién se le da una importancia que no entiendo, olvidando a otras musas como PJ Harvey, y tantas que no conozco), son tontas y vacías. Y Nick dice obviedades, y no te lo crees.

Naturalmente, al final el documental recurre a filmaciones del Cave actual reinando en escena, que es lo que tendrían que haber hecho de buen principio. Mucha, mucha tontería, palabrería hinchada sobre el arte y la creación, y pose e imaginería del Nick Cave más sobado. A veces, lo peor del mundo es un artista hablando de si mismo.

lunes, noviembre 17, 2014

MARIANNE FAITHFULL: "GIVE MY LOVE TO LONDON" (2014)


La señora Faithfull lleva una racha de discos impresionante. Aún no he agotado el anterior Horses and high heels, por no hablar del doble Easy come, easy go, y nos viene rodeada de humo, a tope de actitud, con este Give my love to London.

Marianne, oh Marianne, si es que en los setenta muchos te daban cuatro días de vida, y ahora envejeces así de bien. Tu disco levanta las hojas del otoño, y resume lo inútil que es la música actual cuando va alguien como tú y se pone a trabajar, y versiona a Leonard Cohen con esa joya llamada Going home, o se desata en True lies. Qué bien que utilizas tu voz rajada, qué bien teatralizas, qué bien aprovechas el impulso creativo de los que te rodean (familia Cave & Bad Seeds,Steve Earle...).

Sabes que los tiempos te necesitan, que la edad debería ser un plus, y no una piedra en el zapato. Que la crisis no es económica, sino moral, y que sigues siendo tan bella como hace 40 años.

sábado, enero 25, 2014

LA EDAD Y EL NUEVO DISCO DE NICK CAVE LIVE FROM KCRW (2013)


Con la edad te conviertes en fiel seguidor de tus artistas favoritos, y da más pereza descubrir cosas nuevas. Me pasa con los restaurantes, con las bebidas, también con los amigos.

Sabes cual es tu nicho en este mundo ¡lo tuyo te ha costado hacerte con un sitio! y te remetes cada día más, te sientes bien, a buena temperatura, con la calidez y el mimo que te da lo conocido, y la protección y el amor de las cosas que sabes que no fallan. Salir de excursión, lo haces, claro, pero al final del día vuelves a tu agujerito. Se está bien.

Y por eso estoy tan bien dentro del disco de Nick Cave & The Bad Seeds Live from KCRW, un directo que pilla las canciones del australiano en paños menores, con toda su verdad. Es un directo pequeño y perfecto, por su falta de pretensiones, porque mantiene en pie a un Nick Cave que se niega a convertirse del todo en pieza de museo para las masas, y nos va dando esquinazos a la primera que puede, y porque estas canciones son maravillosas, y forman parte de mi vida desde hace muchos años.

viernes, abril 19, 2013

HISTORIA DE UNA OBSESIÓN: JUBILEE STREET

Mi insana obsesión por este tema de Push the sky away, último disco de Nick Cave & The Bad Seeds ha provocado que un disco que consideraba grande (aquí mi crítica en el blog), se vaya empequeñeciendo a la vez que emerge Jubilee street. Es un tema narrativo, oscuro, desolador, y con la vestimenta Nick Cave & The Bad Seeds en todo su esplendor, Nick lo cuenta de forma magistral, y el tema alcanza la cota más alta en su desarrollo instrumental final. Deberían entubarme, empastillarme y amordazarme, es inadmisible para mi salud que escuche una y otra vez la misma canción. Si estoy trabajando paro, y vuelvo a darle a Jubilee street, y otra vez, y otra vez. La quemaré, no, me quemará ella a mi. Una sola canción y recupero las sensaciones de Let love in, No more shall we part, The good son y los demás clásicos de Nick Cave, uno de los artistas que más ha hecho para que la visión que tengo de mi mismo y del mundo sea la que es. Aquí la versión en estudio (reducida minuto y pico de la del disco) y la de directo, de mi obsesión.

domingo, marzo 24, 2013

NICK CAVE & THE BAD SEEDS: "PUSH THE SKY AWAY" (2013)

Todos los discos, sobre todo los grandes discos, los de largo recorrido, tienen una o varias puertas de entrada. Suelen ser puertas pequeñas, caminos secretos que te permiten entrar en las canciones hasta su túetano. Hay discos que no se miran desde fuera, porque entonces engañan, y es fácil pasar a otra cosa y olvidarlos; hay discos que son cajas y hay que encontrar la forma de abrirlas para que revelen sus secretos. En mi caso, y hablando de este Push the sky away de Nick Cave & The Bad Seeds, la puerta ha sido Jubilee Street, e intuyo que el propio artista australiano sabía que esa sería una de las principales puertas a la música de este álbum. Es una oscura historia que me ha conectado a todos los Nick Cave que he amado desde que descubrí su música en los tiempos de Let love in; aquí hay amor y muerte, un crescendo formidable y una canción que podría haber formado parte de la banda sonora de Promesas del Este. No es que este sea un disco difícil, simplemente que Cave y sus Bad Seeds han pulido las aristas sin dejar que estas dejen de pinchar, y han aplacado sus arrebatos como no lo hacían desde The Boatman´s call; ahora la música funciona como una ciénaga sonora sobre la que Nick Cave recita más que canta largas letras. Quizás por ir al lado contrario que sus últimas obras, o por discutirles el ruido y la barbarie a sus Grinderman, Cave firma un disco frío, sutil (We real cool por ejemplo), con letras de diario personal, vigilia y sueño (Finishing Jubilee Street), un gélido paisaje musical que, como siempre en su autor, encierra en su interior fuego, amor y muerte.

lunes, febrero 14, 2011

NICK CAVE REEDITADO, THE GOOD SON.


Ahora que campan por el mercado las bonitas reediciones de parte del catálogo de Nick Cave, apetece hablar de él. Revisito un disco que he tenido siempre demasiado olvidado, The good son, de 1990. Grabado en Brasil, esta obra perfecta sin más, marca la frontera en la que se cruzan el Nick Cave salvaje, negro, de Tender Prey, From her to eternity etc. con el futuro Cave, igual de negro pero matizado, ora suave, ora abrupto, crooner poseedor de una riqueza musical y una variedad de tonos y registros que todavía hoy no deja de sorprender (su banda-tribu paralela Grinderman es un ejemplo). The good son no llegará a la altura de la obra de Cave que me llevaría a una isla desierta, Let love in, pero como digo, mezcla de forma soberbia las baladas fálsamente aterciopeladas (aquí encontramos hits caveianos como The ship song y The weeping song), el piano, y las influencias brasileñas (la inicial Foi na cruz), con las óperas enfermas tipo The good son, que sin embargo, aunque retorcidas y acuchilladas, siempre encuentran ese momento de belleza sublime, en este caso el precioso estribillo. Otro tema, Sorrow´s child, una obra maestra, Cave puro, académicos Nick Cave & The Bad Seeds, gélido Blixa Bargeld a la segunda voz, hija de Your funeral my trial, madre de tantas piezas bellas pero tensas, marcadas por un riff de piano, que irán alumbrando toda la discografía de este hombre. Una discografía que debe ser saboreada por el fan durante toda una vida. El día que decidí comprar Let love in, mi primer Cave, fue un gran día para mi. Ahora su figura es grande, y yo soy de esos pedantes que a veces no soporta que sus héroes se hagan tan inmensos, y que tengan que tocar en el jodido pabellón de Badalona ante 10.000 personas. Tonterías. Mañana, o pasado, repasaré Henry´s dream, de 1992, en otra reedición que promete un reencuentro con esos temas de base acústica, desafiantes. Sangre y sonido.