Mostrando entradas con la etiqueta JUDAS PRIEST. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JUDAS PRIEST. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 30, 2014

JUDAS PRIEST: "REDEEMER OF SOULS" (2014)


Malcriados, los seguidores del heavy en el sentido más genérico de la palabra, somos unos nenes atontados por la cerveza y lo fácil que nos lo ponen. Malcriados.

No entiendo como un regalo como este (presunto) último disco de Judas Priest, recibe críticas tan grises. Es menos potente que Angel of retribution, el disco de regreso con Halford, y más clásico que la morsa aquella de Nostradamus. Pero es lo más real, orgánico y digno que he escuchado de ellos en décadas. Aquí la música se escucha, no hay aspavientos, ni sobreproducciones, la voz de Rob es lo que es, no lo que ya jamás será, los cruces de guitarra, los solos, se suceden de forma tranquila y siguiendo la máxima tradición. Estamos ante un disco en cierto modo humilde, un regreso a los tiempos en que se hacían canciones con tipos tocando de verdad sus instrumentos.

No es que sean sus mejores temas desde Painkiller, simplemente creo que, en su última ofrenda a la industria del acero, han dado con la actitud correcta. Temas imperiales como Redeemer of souls me hacen saltar las lágrimas.

sábado, septiembre 22, 2012

JUDAS PRIEST, "SCREAMING FOR VENGANCE SPECIAL 30 ANNIVERSARY EDITION"

Con Screaming for vengance, Judas Priest crearon ellos solitos el heavy metal en USA tal y como se entendió en los 80. Nadie era más metal que Priest, y nadie cortejaba tan bien las ondas FM como ellos sin caer en el descrédito. Screaming for vengance (y su hermano de 1984, el siguiente y para mi superior, Defenders of the faith) es un álbum de metal perfecto; con estas canciones, y la imagen que acompañaba al grupo, el metal se deshacía de cualquier tic setentero y entraba en la nueva década armado hasta los topes de acero y tachuelas. Este es un disco sólido, brutal en el tema homónimo, dinámico con las Harley a toda pastilla con Ridin' on the wind y comercial sin tufo a laboratorio con (Take these) chains o You´ve got another thing comin´, que les hizo grandes para siempre en los USA. Si British Steel todavía era británico y ligeramente de la década anterior, con Point of entry ya demostraban su intención de romper en América, y al fin con Screaming for vengance llegaba su momento. Giras interminables, arenas repletos de público que recibía lo que pedía, miles de adolescentes mamando metal en la década feliz de Ronald Reagan. Ahora reeditado con la excusa del 30 aniversario, Screaming for vengance sigue siendo metal impecable e infalible. Temas como estos, millón de veces escuchados, nunca mueren. Como principal caramelo, encontramos un dvd con el concierto que la banda ofreció en el US Festival del ´83. Sin el montaje que llevaban en aquella gira, aquí la banda se muestra tan profesional como rapaz, desnuda y sin tonterías. Sudan la actuación y triunfan ante la multitud apretujada. El inicio ya es material clásico para el fan, Glenn Tipton dando los últimos sorbos a una cerveza detrás del escenario, y Rob Halford empezando a cantar Electric eye prácticamente desde el W.C., hasta que irrumpe en el escenario y empieza la irrepetible ceremonia bajo el sol californiano. Reedición básica.

viernes, junio 01, 2012

ANULACIÓN DE OZZY EN MADRID Y ALGUNAS SOSPECHAS

La verdad es que no me afecta que Ozzy anule su concierto en Madrid. No pensaba ir, ni tampoco al Azkena, donde ahora parece que quieren trasvasar a los que habían comprado la entrada regalando bonos y hasta palomitas si hace falta. Como siempre, todo huele a podrido, a plan premeditado, o por lo menos a la evidencia de que han dejado tirados a unos cuantos fans porque no habían vendido suficiente papel. Me recuerda a las anulaciones de Heaven & Hell, cuando tenían gira programada y cualquiera en su sano juicio sabía que Dio no estaba bien, pero todo respondía a un juego entre promotores, bandas etc. para pillar algún tipo de compensación o seguro. Ellos sabían que esa gira jamás tendría lugar. No entiendo de eso, pero por ahí también andaban las cosas podridas. Ahora hasta uno es capaz de malpensar sobre aquella rueda de prensa de no hace mucho con la formación original de Black Sabbath, ¿no sabían realmente ya en ese momento que Bill no participaría? ¿no lo hicieron para encender el hype y las ilusiones de los fans? Naturalmente vende más el batería original de Sabbath que no el idiota que toca los tambores con Ozzy como si estuviera en las putas galeras. Yo acepto que en el rock haya negocio, mi banda de cabecera es Kiss, así que nada que objetar al dolar y al lucro, pero el recochineo es otra cosa. Hablando de Kiss, fueron ellos quienes inauguraron las "falsas giras de despedida" para sacar más pasta al fan cuando no tienes nada nuevo que ofrecer. Luego les siguieron otros como Judas, Scorpions... Como banda "grande" que esté haciendo las cosas bien, ahora mismo me quedo con Metallica: buenos discos, proyectos arriesgados por los que han sido apedreados, un directo tremendo, aquella serie de conciertos de 30 aniversario... Espero que en el futuro no caigan en anunciar un jodido tour de despedida. Os dejo con uno de aquellos memorables momentos.

sábado, marzo 21, 2009

PRIEST FEAST (JUDAS PRIEST, MEGADETH, TESTAMENT 19-III-09, PAVELLÓ OLÍMPIC DE BADALONA)


Comparándolo con el concierto de la gira de reunión de hace cuatro años, Judas Priest estuvieron fenomenales el jueves. En aquella gira del 2004 todo resultó frío, desangelado y muy predecible, mientras que ahora, con menos gente en las gradas y compartiendo cartel Rob Halford y los suyos con Testament y Megadeth, la banda se mostró más caliente, con un repertorio que es un regalo para el fan, sobretodo cuando interpretan casi seguidas Eat me alive, Between the hammer and the anvil y Hell patrol, esta última uno de mis temas favoritos de Judas, y sobretodo, pasando de lo lindo del insoportable culebrón hortera de Nostradamus, su último disco, que solo revisitaron puntualmente, sabedores de que dos o tres temas seguidos de este disco pueden hacer perder la paciencia a una jauría de heavys con ganas de brega y cerveza.

Me he quejado mucho del estado vocal de Halford desde que se reunió con su banda de siempre, los años le pesan y ya no sube los agudos en practicamente ningún tema, además, tiene esta forma de cantar jorobado, como luchando porque la voz le responda en los pasajes más duros; ahora mismo pienso igual, pero me sorprendió Rob la otra noche, clavó Eat me alive y aguantó el tormento de cantar Painkiller y Sinner, dos temas que incluso en sus años de gloria ya le exigían grandes esfuerzos vocales. Disfruté con Judas, y lo mejor es que les veo con cuerda para un disquito más (en la onda de Resurrection please) y alguna gira más como esta, como la que están empezando a anunciar en algunos medios, en la que interpretarán entero el British Steel ¡bien! Luego a jubilarse y a disfrutar de lo vivido.

De Testament me llevo lo mismo que me llevé cuando les vi hace años en Razzmatazz: una banda potente, estos tipos son históricos, con un formato trash clásico que no pierde brutalidad ni técnica y que encanta a las nuevas generaciones, por lo visto en algunos pogos improvisados en la pista, a los que yo, por supuesto, ya ni me acerco. Megadeth, por su parte, tocan magníficamente bien, Dave es milimétrico y se mete mucho en cada tema, no canta, interpreta, y es un placer estar atento a cada inflexión vocal y cada sutil juego en los versos de los temas, pero el repertorio es el mismo de siempre, deberían desafiar las convenciones y marcarse un par o tres de temas más desconocidos.
Fué un triple cartel que no decepcionó. Se estaba bien el jueves en Badalona.

jueves, julio 24, 2008

JUDAS PRIEST: "NOSTRADAMUS" (2008)


Ser fan de un grupo significa pasar por esto señores: Un cd doble de temática conceptual que narra diferentes vicisitudes de la vida de... Nostradamus. La industria musical se hunde, nadie compra discos ya, los grupos se las ven y se las desean para pillar una ínfima migaja del antaño gran pastel del mercado musical, y en estas, a Judas Priest solo se les ocurre dar el coñazo ¡doble coñazo! con Nostradamus. Si a eso le sumamos que Rob Halford ha cambiado definitivamente de registro por la edad y ya no aúlla más que en un par de estrofas en todo el disco, más el rimbombante vestuario de algunas canciones (estribillos en italiano, sinfo-metal wagneriano multiplicado por mil, y todo big, big, big) y unas letras sin inspiración, repetitivas y sin interés narrativo (Rob y los suyos deberían aprender del único tipo capaz de fabricar novelas en formato heavy metal: King Diamond), lo que queda es un mastodóntico tanque patoso, pesado e inútil. Sin embargo, el problema del fan es la ceguera, y yo todavía le estoy regalando unas cuantas oportunidades al maldito Nostradamus.


El Metal God ya no hace añicos copas de cristal como antaño.