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domingo, diciembre 25, 2011

MEJORES DISCOS 2011. MI LISTA...

Este ha sido un año en el que he reducido drásticamente el número de entradas publicadas en mi blog. Publico cuando me apetece y puedo, supongo que como todos, pero asustan esos periodos en los que pasan días y días y no apetece o no puedo publicar nada. Sientes como que los demás, los otros blogs, la actualidad musical, te dejan atrás y te sientes un poco culpable. Pero en mi blog mando yo, aquí hay garantía de que las cosas se hacen a mi manera. Empecé publicando durante un montón de tiempo una entrada diaria, sí o sí, y ahora hago lo que puedo cuando puedo y quiero. Como no nos pagan por esto, podemos permitírnoslo. Pero está bien así, Rock n´roll Outlaw sigue con vida, a veces le fallan las bujías o simplemente se le acaba la gasolina, nada que no pueda solucionar un buen mecánico del ego por unos cuantos pavos. Y gracias de nuevo a todos por leerme, por supuesto.

Han habido años en los que no me ha interesado pensar en listas de mejores discos, esta vez toca que sí. ¿Qué discos me han marcado más en este 2011? Como siempre, soy incapaz de valorar si ha sido un año bueno o malo. Eso es tan voluble, depende principalmente de lo que hayas escuchado con una mínima atención, teniendo en cuenta como estabas tú mentalmente cuando escuchabas cada disco, lo que te han influído otros medios, otras opiniones, los discos de los que has opinado pero que ni siquiera has escuchado... Un coñazo vaya, quizás en 10 o 20 años, mirando atrás, podamos ver si 2011 fue un año bueno musicalmente, comprobando si quedan discos con cualidad atemporal, suficientemente fuertes y geniales como para permanecer décadas después. Mientras, este 2011 habrá sido ligeramente mejor o ligeramente peor que el 2010. Nada ha revolucionado el rock n´roll y todo sigue igual de mal, basicamente.



Por mi parte, los discos que me han convencido más han sido los que me han dado densidad emocional, profundidad y conocimiento. Pordía decir que esta es una lista de un tipo de 35 años. Por eso el Low country blues de Gregg Allman sería una buena opción como número uno. Lo manoseo a menudo, me pierdo en el camino mojado de la portada y me siento conmovido por sus canciones y su blues señorial y un punto oscuro, como una mansión abandonada en los alrededores de Nueva Orleans, con ecos de voces que ya no existen, con madera crujiendo, humedad en las paredes y frio.



Un posible número dos sería el repaso aéreo, nostálgico y terrible, soñador, que PJ Harvey le hace a su querida Inglaterra. Let England shake tiene una sonoridad mágica, su autora está en plenitud, y es tan maestro como el mejor disco de PJ Harvey en el que puedas pensar.



Sigo con el tres. Pienso últimamente que Gillian Welch nos ha regalado una pieza maestra sin hacer ruido, como es propio de ella, casi a escondidas. Supongo que Gillian no es de las que está rodeada de tíos en las fiestas. Con la decisiva aportación a la guitarra solista de David Rawlings, The Harrow & The Harvest para el tiempo con temas como Tennessee, folk a camara lenta, cadencias y matices, brillos y un estilo propio y particular que no admite distracciones al oyente.



¿El cuarto? ¿Qué tal si reivindico que el segundo de Black Country Communion es mejor que el primero, que me deja sin aliento, y que es lo más Purple que puedas escuchar sin que sea Purple? La convicción de Glenn Hughes en lo que está haciendo es una lección para todos. Estamos hablando de un señor que pasa de los 60 y que en temas como Smokestak woman no tiene rival. Los demás le siguen el ritmo, y aportan calidad, pero todos están en función de la determinación del jefe. Que dure.



El quinto, y con el quinto ya termino, se lo concedo ex aequo al Dirty Jeans and Mudslide Hymns del autor clásico que hoy día ofrece mayores garantías. Sólido desde hace ya no sé cuantos discos, John Hiatt ha compuesto uno de los temas del año, Hold on for your love, y un disco excepcional.



Y el otro quinto es un disco de música americana perfecto, el American Goldwing de Blitzen Trapper, una obra que puede despertar vocaciones como hacían discos como el Being there de Wilco o el Tomorrow the Green Grass de los Jayhawks. Memorables pasajes de rock tradicional reposado, como el que va de My home town a Astronaut, una secuencia extraordinaria de canciones que me sacan a golpe de arado de la sucia Barcelona.

Y estos serían mis cinco. Luego hay más (Wilco ¡King Kobra!, espléndido Warren Haynes, Tedeschi & Trucks, Hot Tuna, Lucinda, Buddy Miller & The magestic Silver Strings, Nick Lowe, Joe Henry...), referencias que han marcado este año de igual forma que las cinco que he citado. En el otro lado, pocos discos que me hayan decepcionado, pues amigos, con la edad ya sabes donde eres bienvenido y donde te van a echar a patadas.
Para terminar un último premio. Me despido con una de las canciones del año, por lo menos en mi casa. The old magic, el disco de Nick Lowe, merecería estar en el número uno de mi lista, pero así como para hacerlo más variado, le concedo esta vez al maestro de la nostalgia, el good taste y la tristeza canosa y con retranca, el premio al mejor momento musical (extensible a mejor letra). Quién no ha sentido alguna vez que aquella casa donde todo era felicidad y amor ahora está que se cae, y todo es tristeza, goteras y frio. La buena música nos recuerda que todo es pasajero, que las cosas siempre pueden empeorar, y que a pesar de la pena y de todo, eres el director de tu propia película, y puedes cambiar, poner la casa en venta, coger tus cosas y largarte en busca de tus sueños. House for sale...

lunes, diciembre 27, 2010

MEJORES DISCOS DEL 2010. MI LISTA.

A medida que pasan los años me veo incapaz de valorar si el rock está en crisis o no. No tengo ni idea de si esta temporada ha sido mejor en cuanto a calidad de lanzamientos que la anterior, no puedo comparar el 2010 con el 2009, o el 2005, me pierdo en valoraciones generales sobre el estado de la cuestión. Así que, agobiado, me agarro a los discos que más me han hecho vibrar estos últimos meses y punto. ¿Mejores que los del 2009? Ni idea.


Permanecerán mucho tiempo en mi memoria las sensaciones marcianas que me produce el disco de Neil Young. Le Noise es una caja de resonancia que emite en frecuencias perdidas en el subsuelo. A paso cambiado entre el presente y el pasado, Neil, su guitarra y un viejo ampli tratan de descifrar algún código desconocido desde la segunda planta de alguna casa perdida. Y todo sin dejar de ser un disco de Neil Young, con las clásicas, aquí inspiradísimas, canciones de Neil Young. Cada vez más, un grandísimo disco.

Band of Horses, con Infinite Arms, están llamados a ocupar grandes espacios y alcanzar grandes metas. My Morning Jackett deberán cederles sitio en la locomotora que arrastra el rock del futuro. Música paisajística, cinematográfica, también hay Beach Boys meets Neil Young & Crazy Horse, y un cuidado por cada detalle que me hace pensar que Bren Bridwell y los suyos sabían lo que tenían entre manos y han invertido en ello hasta la casita del perro. Han hecho bien, ahora el mundo les mira, y pronto les veremos en Barcelona.



De lo que yo he escuchado, Sharon Jones ha grabado el disco con las mejores canciones de este año. Anoche volví a escuchar I learned the hard way y qué decir. La clase de los Dap Kings y la autoridad de Sharon lo hacen un recurso perfecto para cenas en grupo (verano mejor), con gin tonics en la terraza y el mejor soul de fondo. El concierto de Apolo fue también de lo más ardiente del año.

Hank III y su troupe parecen salidos de la peor rulot del peor vecindario del peor extrarradio de los USA. Es country-hillbilly-punk, outlaw country, whatever, y lo tocan a todo trapo, mientras que las letras no ahorran en detalles morbosos. Las agujas se clavan en los brazos en plano detalle, las borracheras no duran una noche, duran toda una vida, y la poética de saberse lo peor de la sociedad y que eso te importe una mierda, rezuma en cada canción. Rebel Within no es ni mejor ni peor que el anterior Damn right, rebel proud, es otra vuelta de tuerca, cada vez más aguerrida, a esos dos primeros discos que nos deslumbraron hace 10 años, Risin´outlaw y Lovesick, broke and driftin´.

Necesito revindicar discos anti-cool como este. Voodoo, de Krokus. Y me siento orgulloso de que en mi resumen de lo mejor del años estén estos suizos, veteranísimos, que continúan sirviendo rock n´roll honesto y caliente como si todavía tuvieran que demostrar algo. Krokus son reivindicables, sus discos clásicos suenan brutales hoy día (ese One vice at time del 82...), y se mantienen mejor que nunca.



...Y la innegable calidad del Family Tree de los Whispering Pines (Stars above, ¿tema del año?), John Hiatt y su terroso The Open Road, el inabarcable doble cd de Blue Rodeo, Things we left behind, que todavía estoy estudiando con detenimiento de ornitólogo, la suavidad y timidez de Jakob Dylan (Truth for a truth, ¿segundo tema del año?), la solidez sin tonterías de la nueva entrega de Tom Petty, la explosión de The Brew y su A million dead stars, la recuperación del cetro del terribilismo gótic-country de Wovenhand y su The Threshing floor, la emoción soulera de Southside Johnny cantando Lead me on en su espléndido Pills & Ammo, John Mellencamp y su tratado arqueológico del rock n´roll No better than this, la clase y sensibilidad de Robert Plant en Band of joy, el barroquismo de Iron Maiden en un disco mejor de lo que parecía, The final frontier, el southern de calidad de Hogjaw y el oficio de Accept con Blood of Nations.
Me dejo algunos, pero así a bote pronto, estos son los discos que mejor han sonado este año en mis cada vez más sordos (estoy como una tapia) oídos. Un 2010 que en lo musical también recordaré por la muerte de uno de mis héroes, Ronnie James Dio, un tipo al que ahora más que nunca llevo en el corazón. Parece que hace un par de semanas estaba escribiendo sobre lo mejor del 2009, con el disco de Kiss o el de Derek Trucks. Ya ha pasado un año, la vida va demasiado rápido. Estoy acojonado.

jueves, diciembre 24, 2009

MIS DIEZ DISCOS DEL AÑO (PARTE 1)

Este año me apunto a las listas de los mejores discos del año. No entiendo como hay gente que las odia, a mi me encanta leer esos diez títulos que cada uno escoge, y rajar o aplaudir criterios. Es divertido, así que a por ello. En mi caso, no me he querido decidir por diez posiciones concretas, por pereza mental más que nada, así que he escogido los diez títulos que, creo, más me han impresionado este año en que, ya vereis, todas las listas en blogs, revistas etc. coincidirán en un gran número de títulos. Supongo que eso es porque nos falta criterio y capacidad de riesgo a los consumidores, y por otro lado, que el rock se encuentra bajo mínimos creativos. Las dos razones me parece válidas.
Como digo, no hay orden en mi elección, son los diez que más me gustan. Este post con cinco, el siguiente con los restantes. A jugar.


Empiezo por ALICE IN CHAINS y su "BLACK GIVE WAY TO BLUE", que me dejó sin habla desde el primer aperitivo en Spotify. Han renacido con orgullo, retomando el sonido de Dirt y todos los tics que tanto amamos (dobles voces Jerry Cantrell y el nuevo vocalista William DuVall, pasajes enfermizos, baladas acústicas oscuras, muro de sonido...). Se han copiado a si mismos y les ha salido el disco que debería haber llegado después del perro con tres patas. Es el disco menos original del año, pero en el rock la originalidad ya se puede ir a tomar por culo. A los matados que exigen originalidad y modernez en cada lanzamineto de tal o cual banda, yo les respondo a ostia limpia con Check my brain, el single más rotundo del año. Alice in Chains han vuelto, y cuentan con mi voto. California, fine, somebody check my brain.


Lo de KISS y "SONIC BOOM" es otro retorno inesperado y feliz. Como tantos otros mortales, no daba un duro por ellos creativamente, y esperaba otro Psycho Circus, es decir nada, un disco de rock bombástico de marca blanca, igual de interesante que un yogur del Lidl, para olvidar vamos. Pero Sonic Boom es lo mejor que ha grabado Kiss desde... ¿Creatures of the night del 82? Y eso en parte gracias a que los odiados Eric Singer y Tommy Thayer han impuesto su calidad como músicos (y por favor, creo que merecen que dejemos de llamarles mercenarios), y en parte debido a que algún click ha debido de haber en la mente de Gene y Paul para que el milagro haya obrado, y los panes y los peces se hayan multiplicado. Los dos se han subido a la máquina del tiempo y han ido recogiendo lo mejor de cada etapa de su pasado, el dinamismo y corpulencia del heavy que hacían en los 80 por un lado, y por otro el espíritu de Rock n´roll Over, esos 70 que siempre querían recuperar y nunca sabían como. Ahora por fin se han olvidado del hype, de apuntarse a los sonidos de moda, y símplemente han grabado lo que les pedían los fans desde el Pleistoceno: rock n´roll. Solo porque esa ostra recauchutada llamada Gene Simmons componga un tema ya clásico y necesario en nuestras vidas como Russian Roulette, y que él mismo se digne a tocar ese bajo libidinoso que tanto echábamos de menos, es ya motivo suficiente para levantar el puño con ellos. La sorpresa de la década.


JOE HENRY es un genio, y "BLOOD FROM STARS" es el disco con el que me he sentido más en sintonía espiritual este año. Hay magia y humo en estos temas, melodías y letras enigmáticas, y un respeto reverencial de él cuando interpreta (fingido o no, qué gran actor es Joe Henry, cada una de sus canciones es una pequeña y densa obra de teatro) y respeto tuyo cuando escuchas. En Joe Henry, el respeto y las formas ante todo, baja la luz, calla y escucha. Blood From Stars es para compartirlo solo o con gente que sabe de lo que habla, hay catetos que no deben acercarse a este disco, lo contaminarían. Junto al anterior, Civilians, son dos obras maestras que ya hemos gastado los que andamos un poco hartos de ver a Tom Waits hasta en la sopa. Creo que era el amigo blogger Rockland quién destacaba el tercer tema del disco, Channel, como uno de los mejores del año, en ese momento yo tenía otros favoritos, pero ahora mismo, lo escogería como mi himno del 2009.


THE BLACK CROWES y "BEFORE THE FROST... UNTIL THE FREEZE", el doble disco con el que han aterrizado de nuevo este año, son un valor seguro. Y son clásicos, como cualquier gran banda del pasado que tengas en mente. Es insultante que se les juzgue tan fino, que críticos como Esteban Linés, de La Vanguardia, se los despachen con esa sorna de mierda, como si hacer el rock que hacen ellos fuera de segunda división. Pero todos sabemos donde juegan los Robinson y la nueva slide que les cubre ahora las espaldas, nada menos que Luther Dickinson. Good Morning Captain hará que levantes el culo del sofá y que la luz entre en tu vida, pero para cuando caiga la tarde no te olvides de Appaloosa, preciosa balada. Siguen tocando de forma tan personal, y Chris Robinson destila la misma fuerza, repito, la misma luz, que cuando era joven, pero con una diferencia: ahora la música que suena es mucho mejor. Los ingredientes son los de siempre, pero solo ellos son capaces de hacerlo así, y encima grabar el disco en directo delante de público.


Hablando del slide de Luther Dickinson, me voy a otro slide, el puto mejor slide del mundo, el que sale de los dedos de un superdotado llamado Derek Trucks. El sonido de THE DEREK TRUCKS BAND (su disco de este año, ALREADY FREE) es un soul sedante, a veces ligero, pero abierto a una gran variedad de ritmos, muy original, y siempre con la correosa slide de Derek y la voz negra y felina del vocalista Mike Mattison. Verles este verano en directo fue un privilegio. Suena Sweet Inspiration, de Already Free... ¡fiesta! luego la intensa Down don´t bother me, puro sentimiento. Already Free sigue vivo en mis orejas meses después de haberlo comprado, como el anterior cd de la banda, Songlines, solo que ahora, creo que están mucho más enfocados. Son una máquina de banda, una de las agrupaciones musicales más capaces que he escuchado en mucho tiempo.

Bien, esos son cinco de mis mejores diez discos del 2009, mañana los otros cinco.

domingo, febrero 01, 2009

TOP 5: DISCOS DE DYLAN QUE NADIE QUIERE TENER PERO QUE VALEN LA PENA.

Los 80 y primeros 90 fueron una época extraña para Dylan. A inicios de década intenta poco a poco despertar de su iluminación cristiana, edita un grandísimo Infidels, y luego se pasa el resto de década hasta su obra maestra Oh Mercy dejando que productores y colegas de profesión traten de adaptarlo a los nuevos sonidos, él sigue escribiendo grandes temas, pero se mantiene en una órbita lejana y poco comprometida, y en el estudio no manda como antes. Pero una década mala de Dylan es sin embargo una gran década para la música. Aquí reuno los discos que, aunque faltos de grandeza, si contienen suficientes proteínas dylanianas como para no faltar en la dieta de cualquier aficionado. Es buena música, y despachársela con el rollo de que los 80 fueron terribles para Dylan es simplificar. Que yo sepa, Dylan sigue siendo Dylan sea la década que sea.

1- "SAVED" (1980)



El núcleo duro de la época chunga de cristiano radical. En cuanto a la música, las actuaciones en directo de Dylan en esta época son de lo más emocional en su carrera (y radical: no incluía ninguna canción que no fuera de su etapa cristiana inaugurada un año antes con Slow train coming). Saved está producido con el culo, pero aleteos gospel como Pressing on o absolutas maravillas como Covenant woman lo hacen imprescindible.

2- "EMPIRE BURLESQUE" (1985)



Producción de nuevo horrorosa, ochentas, qué decir, pero hay canciones pop perfectas como Tight connection to my heart (una canción que, todavía no se porque, me marcó de niño al ver el clip un día por la tele), o un clásico dylaniano como I´ll remember you, que tan bien interpretaba en la gira con Petty de 1986. When the night comes falling down the sky tiene fuerza y convicción, como la desesperada Seeing the real you at last. Disco a reivindicar.

3- "UNDER THE RED SKY" (1990)



Ni rastro de la producción sintetizada de la década anterior, ni de la jugosiudad nocturna de Oh Mercy, ahora Dylan, con Don Was a los controles, compone temas sencillos y honestos, como Born in time, Under the red sky o el juguetón Wiggle wiggle. Un disco humilde, sin presiones, un giro a lo compleja que resultó para él la grabación de Oh Mercy.

4- "SHOT OF LOVE" (1981)



Cierra este disco la trilogía cristiana con canciones poco reconocidas, como una favorita mia, Property of Jesus, o ese himno brutal, Shot of love, que nos lleva de regreso a aquel Gotta serve somebody de Slow train coming. Lenny Bruce es emocionante, aunque su letra parezca escrita por un crío.

5- "REAL LIVE" (1984)



Curioso que una gira floja, aquella que pasó por el Mini Estadi de Barcelona, diera como resultado un directo como este. Ni por asomo se acerca a lo que sería un hipotético directo oficial de las giras de 1979 o 1980 o las que compartió con Petty y los Heartbreakersen el ´86 y ´87, pero Dylan rockea y se muestra dispuesto y agradecido en los números acústicos. Es un disco que se deja escuchar, no te darás cuenta y lo tendrás más cerca del reproductor que otras obras de mayor calado de su autor.

miércoles, noviembre 26, 2008

TOP 5 DISCOS DE KING DIAMOND

Bien, podría ser fan de Rick Astley, o de The Cramps, podría ser cristiano o budista, pero en cambio soy fan de King Diamond. Vereis, King Diamond es el padre que siempre quise tener, alguien que me arrope por las noches a la luz del fuego y me cuente historias de niñas asesinadas, abuelas abducidas por entes diabólicos, marionetas embrujadas y conjuros vudús, además, por supuesto, de niñas con las manos ensangrentadas que vuelven de entre los muertos para clamar venganza contra quién... Bueno, que adoro a King DIamond y le tengo presente en mis oraciones. Un hombre que cambió el rumbo del heavy metal en los 80 con su banda Mercyful Fate (Melissa es uno de los diez discos de metal más importantes de la historia, digo), y luego en solitario, se rebeló como un excelente narrador de cuentos de terror en formato heavy, con clásicos conceptuales como Abigail o Them.
Vale, mi top five de King Diamond para quién le interese:

1- Them (1988)



2- Abigail (1987)



3- The puppet master (2003)



4- The Eye (1990)



5- The Spider´s Lullabye (1995)

lunes, noviembre 10, 2008

TOP TEN DISCOS DE AC/DC

Una listita, mi listita y por eso la mejor, de los diez mejores discos de AC/DC.
Por cierto, una coda sobre el nuevo disco, en la revista Uncut (¿La única revista de rock de las que puedes encontrar por aquí que vale la pena, junto al Ruta 66?) escribían una conclusión sobre Black Ice bastante inteligente en mi opinión: "Es como si AC/DC hubieran estado extrañamente preocupados de que su huella en este planeta estuviera en peligro de borrarse. Como si hubieran intentado discretamente actualizar su sonido mientras esperaban que sus ruidosos fans de siempre no lo notaran. Invencible es algo que le va a AC/DC, falta de confianza, incluso si es microscópica, no".

Vale, ahí va mi lista. Se admiten cartas al director, correos bomba y cualquier forma de represalia social.

1- POWERAGE (1978)



2- BACK IN BLACK (1980)



3- HIGHWAY TO HELL (1979)



4- LET THERE BE ROCK (1977)
5- IF YOU WANT BLOOD YOU´VE GOT IT (1978)
6- FLICK OF THE SWITCH (1983)
7- HIGH VOLTAGE (1976)
8- STIFF UPPER LIP (2000)
9- DIRTY DEEDS DONE DIRT CHEAP (1976)
10- THE RAZOR´S EDGE (1990)