He decidido que la banda sonora que rondará por mi cabeza cuando nazca mi hija será esta, Magical Mistery Tour, el disco de los Beatles que siguió al Sgt. Peppers. La agradable aunque tensa espera me induce a estos desvaríos. Probablemente estampe una blusita con esa divertida y marciana portada y se la regale. No hay una razón lógica, pero creo que esta es una buena banda sonora para transmitir a una criatura que a pesar de todo, el mundo puede ser alegre, loco, y con arco iris y tipos disfrazados de oso. Situado entre "el mejor álbum de todos los tiempos", según el tópico que nos viene dado desde niños, y el mítico doble blanco, no tantos se acuerdan de este oráculo del periodo psicodélico de los Beatles. En una cara, la impecable banda sonora del film para la televisión Magical Mistery Tour, y en la otra, cinco singles que sacudieron la conciencia del mundo, tío. Strawberry fields forever, piénsalo, Brian Wilson, borracho de Smile, balbuceó en su salón de Beverly Hills que eso, eso, era lo que él quería hacer, pero ya era demasiado tarde. La canción homónima que inicia el disco te pone tan de buen humor, no dejaba de rebobinarla en mi cinta de casete hace años, y ahora lo hago con el cd remasterizado, qué obsesión; y The fool on the hill, la siempre sorprendente I am the Walrus, Penny lane, el twist oriental de Baby you´re a rich man, el final con All you need is love... Razóname por qué este disco es inferior a Sgt. Peppers, yo no lo tengo tan claro, uno llegó antes que el otro, y se concibió de forma más unitaria, pero, cartas sobre la mesa, los dos merecen el mismo premio. Triposo, enrarecido, feliz, poético y magistral. Marina ya tiene banda sonora.
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viernes, enero 20, 2012
MAGICAL MISTERY TOUR
He decidido que la banda sonora que rondará por mi cabeza cuando nazca mi hija será esta, Magical Mistery Tour, el disco de los Beatles que siguió al Sgt. Peppers. La agradable aunque tensa espera me induce a estos desvaríos. Probablemente estampe una blusita con esa divertida y marciana portada y se la regale. No hay una razón lógica, pero creo que esta es una buena banda sonora para transmitir a una criatura que a pesar de todo, el mundo puede ser alegre, loco, y con arco iris y tipos disfrazados de oso. Situado entre "el mejor álbum de todos los tiempos", según el tópico que nos viene dado desde niños, y el mítico doble blanco, no tantos se acuerdan de este oráculo del periodo psicodélico de los Beatles. En una cara, la impecable banda sonora del film para la televisión Magical Mistery Tour, y en la otra, cinco singles que sacudieron la conciencia del mundo, tío. Strawberry fields forever, piénsalo, Brian Wilson, borracho de Smile, balbuceó en su salón de Beverly Hills que eso, eso, era lo que él quería hacer, pero ya era demasiado tarde. La canción homónima que inicia el disco te pone tan de buen humor, no dejaba de rebobinarla en mi cinta de casete hace años, y ahora lo hago con el cd remasterizado, qué obsesión; y The fool on the hill, la siempre sorprendente I am the Walrus, Penny lane, el twist oriental de Baby you´re a rich man, el final con All you need is love... Razóname por qué este disco es inferior a Sgt. Peppers, yo no lo tengo tan claro, uno llegó antes que el otro, y se concibió de forma más unitaria, pero, cartas sobre la mesa, los dos merecen el mismo premio. Triposo, enrarecido, feliz, poético y magistral. Marina ya tiene banda sonora.
domingo, febrero 20, 2011
THE BEATLES Y EL SECTOR CÁRNICO
Una de portadas de disco y carnicería variada. Cojan su turno. Me encanta esta historia Beatle. En 1966, se edita en USA el disco Yesterday and Today (recordemos ese lío monumental de los 60: en USA los discos tenían títulos y canciones distintas a las de Europa), con una de las portadas más polémicas de la historia. En ella, la banda aparecía vestida de carniceros, sujetando pedazos de muñeca y trozos de carne, tan happys. Años antes que las Billion Dollar Babies de Alice Cooper, y siglos antes que los bebés colgados en el tendedero de Megadeth en Youthanasia (por poner dos ejemplos que me vienen a la cabeza ahora), los Beatles jugaron con la inocencia de las muñequitas y la crueldad con esta portada que diseñó un fotógrafo australiano con ínfulas de vanguardia.
Años después, Paul, George y Ringo confesaron que el montaje ya les parecía raro en el mismo estudio del fotógrafo, y que ni siquiera sabían que cara poner entre tanto chuletón y cabezas decapitadas. Les pasaba a menudo, se metían en percales pseudo-artísticos sin siquiera darse cuenta. Por su parte, John defendió la portada hasta lo que pudo, creyendo que los Beatles tenían que animarse a ofrecer al público una imagen un poco más salvaje. Viendo la portada ahora, la verdad es que es increíble que les dejaran hacer eso... y editarlo. Porque el disco salió a la venta en USA, aunque al poco tiempo fue retirado ante la consecuente polémica. A las copias retiradas se les pegó de forma bastante cutre la nueva portada (que adjunto más abajo, mucho más típica) encima de la anterior. Tal chapuza no hizo sino añadir más leyenda al disco, pues los fans que lo compraron despegaron la nueva portada con vapor y descubrían así, majestuosa, la salvajada de unos Beatles metidos a carniceros infantiles.
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domingo, febrero 07, 2010
CHEAP TRICK: "SGT. PEPPER LIVE" (2009)
Fiesta y serpentinas en mis oídos. Cheap Trick interpretan en directo el Sgt. Peppers de los Beatles de cabo a rabo, con la ayuda de una orquesta y un conjunto hindú, para que George Harrison no se enfade en las alturas al escuchar su Within you without you. Me reconozco en cada canción del original, porque escuché el disco como un poseso cuando tenía 12 o 13 años, y ahora es volverlo a gozar, solo que es un Sgt. Peppers más vivo y alegre que nunca. Los Cheap Trick actuales no pisan un huevo desde hace más de una década, grandes discos y originales proyectos como este. El disco más reconocido de la historia con un buen chute de guitarras por parte de Rick Nielsen, y la voz, la voz y la voz de Robin Zander. Fiesta. El paso del primer tema homónimo al With a little help from my friends es mágico, y no he dejado de escuchar en los últimos dos días el Lovely Rita bordado por la invitada Joan Osborne, que es como si una cuerda bajara a tu habitación, y treparas por ella, y por 2 minutos y 36 segundos estuvieras en el cielo.
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miércoles, septiembre 09, 2009
ABBEY ROAD, REMASTERS, BEATLES Y LA FELICIDAD
La operación, ha comenzado hoy 9-09-09, de remasterizar y relanzar a lo grande todo el catálogo Beatles asegura que los dos supervivientes del grupo y demás herederos, ejecutivos, productores etc. continúen ganando cantidades monumentales de dinero en plena decadencia de la venta de música en soporte físico. Y quién va a quejarse, el capitalismo tiene sentido y es dulce capitalismo cuando puedes llegarte a una tienda y comprar algunos de los mejores discos de la historia sabiendo que, con toda la justicia del mundo, McCartney, Ringo, Yoko etc. van a estar más forrados que nunca. Hoy pagar en la FNAC por Abbey Road era un acto de justicia divina, un homenaje a la música, a los Beatles, que son el mejor grupo de la historia (como escribía hoy SanFreebird72 en su blog, muchos amamos a los Stones y el corazón nos palpita con más fuerza cuando escuchamos la guitarra de Keith, pero los Beatles, objetivamente, históricamente, están por encima), y es un homenaje al capitalismo, a la caja registradora, a las manos del cajero que introducen el CD en la bolsa, a la luz y la esperanza, a lo que quieras. Los contemporáneos de Mozart no podían comprar sus discos, así que suerte tenemos de haber nacido en el siglo XX y saber que hoy había que pasar por caja.
Y qué decir de Abbey Road, el remaster que he escogido hoy de entre toda la discografía de los Beatles. Uno de los cinco, diez discos más esenciales de la historia. Redescubro Oh! Darling y I want you (She´s so heavy), me siento como cuando de niño llegaba a la casa de Playa de Aro para empezar el verano, todo era familiar, pero a la vez nuevo y excitante. Sol, playa, correr y saltar, la vida. Y todo con un sonido que estalla en cada acorde; no entiendo de sonido, soy un patán, y de hecho me cansan los frikis que analizan la calidad de lo que sale de unos putos altavoces, pero doy fé de que Abbey Road brilla como la Capilla Sixtina recién restaurada. Me gusta que mi mujer sea feliz, que las cosas estén en orden, mi despacho limpio, mis discos en su sitio, el perro y el gato durmiendo, y los Beatles reinando para siempre.
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