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domingo, octubre 09, 2011

IGNACIO JULIÀ, PULP-ROCK


Ignacio Julià es mi escritor de rock n´roll favorito. Siempre he conectado con esa forma de escribir sobre la música y sus creadores enlazando en caliente al artista con la propia experiencia y sensaciones del escritor. Ya antes de convertirme en fiel comprador de Ruta 66 me dejé seducir por aquel libro sobre Springsteen en el que Julià comunicaba tanto su amor como su postrera decepción (hablo de principios de los 90), con el héroe de Thunder road. Este hombre, que ha visto y escuchado mucho, escribe bonito, comunica, no se sitúa nunca ni muy arriba ni muy abajo, y es lectura segura para mi. Su recopilación de artículos y entrevistas Pulp-rock es, periodicamente, libro de cabecera en casa. Disfruto releyendo sus loas al Lou Reed más visceral de finales de los 70, aquella entrevista-agujero sideral a Daniel Johntson, la tristeza que transmite su recorrido por la vida de Roy Orbison, o su claudicación ante el empuje corta y rasga de una jovencísima PJ Harvey, época Dry. Un libro que no tiene edad ni momento para leerlo, y que siempre debe estar por ahí cerca. Asumo que en los humildes textos de mi blog hay influencias, copias y saqueos del estilo de Julià. Siempre es mejor copiar de los buenos.

miércoles, agosto 24, 2011

ERIC CLAPTON, THE AUTOBIOGRAPHY


Las últimas páginas de la autobiografía de Eric Clapton son las que escribe un hombre reconciliado con su pasado, feliz y rico. Sus máximas preocupaciones consisten en decidir si irse de crucero con su yate o a cazar pichones por la montaña. Eric Clapton ha sido el colador por el que tantos millones hemos entrado en el blues, y posee una carrera repleta de éxitos y discos capitales; siempre ha gustado a la masa, al fan de biblioteca y al fan poco exigente, por eso sigue llenando pabellones, y está bien que eso le haya hecho rico y que lo escriba. Por lo menos Clapton es un tipo humilde, yo si fuera él no lo sería. A excepción de esta última parte del libro, el resto es una buena lectura sobre música, blues, y adicciones varias con las que este hombre ha estado conviviendo durante dos décadas y pico. Lo único que me falla es que no muestre arrepentimiento alguno por haber firmado discos de una medianía insultante, por haber confiado su carrera en los 80 al maníaco Phil Collins o por haber sido perezoso y descuidado con su arte en muchas ocasiones, sabiendo que hiciera lo que hiciera contaría con el beneplácito poco crítico de sus fans. Eric, arrepiéntete. Esta autobiografía, como tantas otras, es una buena excusa para recuperar discos maravillosos, incluso para reescuchar algunas mierdas, por si acaso te habías perdido algo. Clapton es un fan de la moda, el diseño y la vida de rico, se toma su carrera con la calma y sigue actuando con una media alta (su directo con Steve Winwood es un gran regalo), y sí, Lemmy debe estar en este preciso instante bebiéndose un Jack con cola mientras graba un nuevo disco, pero Eric no es así.

sábado, agosto 06, 2011

BOB DYLAN, LETRAS


Si un día pululando por una megastore encontraras por 20 euros el libro-biblia completo con todas las letras de Bob Dylan, bonito y pesado, perfectamente presentado, versión original y traducida, ¿qué harías? Dios, es como, ¡oh no! Tu corazón bombearía al triple de velocidad, notarías pequeños sudores, salivaciones, y con la mano temblando ligeramente, te harías con uno de esos ejemplares, mirando a ambos lados, como si nadie tuviera que verte, como algo clandestino. Hay 20 libros iguales más esperando a ser comprados, pero eliges el mejor, el perfecto, el tuyo. Un acto íntimo, impulsivo, una cuadratura del círculo. Toda una vida escuchando a Bob Dylan y ahora puedes disfrutar de su música y sus textos, ¡todos hasta el 2001! (no te centres en la parte traducida al castellano, léelos en original, disfruta de las inflexiones, de los versos intraducibles, de la magia tal y como la concibió su creador). Este "Letras" está ya aquí a mi lado, y me va a costar separarme de sus páginas, y de los discos de Dylan que ahora mismo estoy amontonando a mi lado como un jodido enfermo. Quiero escuchar-leer Gates of Eden ¡ahora! ¡y Joey! ¡y Mississippi! ¡Y Frankie Lee & Judas Priest! Borrachera dylaniana total.

The motorcycle black madonna
Two-wheeled gipsy queen
And her silver-studded phantom cause
The gray flannel dwarf to scream
As he weeps to wicked birds of prey
Who pick up on his bread crumb sins
And there are no sins inside the Gates of Eden

Y mañana será otro día...

martes, abril 05, 2011

SAMMY HAGAR: "RED, MY UNCENSORED LIFE IN ROCK"


Muchos tienen claro durante toda su vida si son de izquierdas o de derechas, yo en cambio tengo claro que prefiero los Van Halen de Sammy Hagar que los de David Lee Roth. No me argumentes en contra, no me digas nada, lo creo así y punto. De hecho, me revienta la superioridad con la que hablan los fans de Roth (yo también lo soy en parte, eh), piensan que los demás somos como nenitas poperas sin personalidad, que no conocemos la etapa verdadéramente auténtica de la banda y tal y tal. Vale, pero yo me quedo con Sammy. Y si el debate está entre quienes son los buenos, si los hermanísimos Eddie & Alex o Sammy, lo mismo. Sammy es más listo, más simpático, se lo ha pasado bien y ha aprovhechado la vida cien veces más que los rencorosos y reconcomidos Van Halens. Sammy ha picado piedra en el rock n´roll, le ha salido bien, y se ha metido en negocios y empresas (inmobiliarias, hosteleras -sus cantinas Cabo Wabo, su marca de tequilas) que le han hecho más millonario si cabe. Él representa una forma de vivir que no parece impostada, chanclas, bañador, camisetas horteras, rock n´roll, Ferraris y una bonita familia en casa. Por lo menos no alardea de republicano radical con la casa llena de armas y cabezas de ciervo por las paredes. He disfrutado de su autobiografía Red, recientemente editada. No es la más morbosa ni la más in your face, pero está bien. Es una historia muy sueño americano. Un tipo que empieza muy abajo y que trabaja y trabaja, tiene confianza en si mismo y triunfa. Y bien pronto, porque no olvidemos que Sammy debutó con el primer disco de Montrose, ahí es nada. Luego se labró una carrera en solitario que no me cansaré de reivindicar, y les dió a los Van Halen más musicalidad, más canción, más voces, más millones de discos vendidos y la misma energía (aunque distinta) que con David Lee Roth. Soy Haggariano, punto. Sammy se detiene con recochineo en los peores momentos de Álex Van Halen (en la época 5150 este hombre bebía más que nadie en el planeta y dejaba la tarima de la batería llena de meados), y en la triste decadencia personal y física de Eddie. Su crónica de la gira de reunión del 2004 es tremenda: Eddie roto, alcohólico, tirado como un vagabundo, apestoso, paranóico e incapaz de tocar. Sammy se lo ha pasado bien, como Eddie, pero nunca ha perdido la dignidad. Al final del día, lo que yo espero es el nuevo disco de Chickenfoot, no lo que hagan los Van Halen, Roth, y el pobre hijo de Eddie.

sábado, febrero 20, 2010

KEITH RICHARDS POR VICTOR BOCKRIS


Cualquier biografía que escriba Victor Bockris siempre será mucho más interesante que la mayoría de gruesos tomos dedicados a los nombres del rock que puedas encontrar en las librerías. Bockris vive lo que escribe, se documenta, estudia y analiza, e intenta salirse del típico resumen escolar, a vista de pájaro, que ha contaminado gran parte de la oferta literaria rockera. Pero este superventas dedicado a Keith Richards no se acerca a la potencia y la bilis, al compromiso hasta mancharse, de su obra dedicada a Lou Reed. Algunos periodos los relata Bockris de forma bastante detallada, como los cuelgues de heroína en los 70, o las tensiones de su relación con la "sexta rolling stone", Anita Pallenberg; otras fases, las que más se acercan al tiempo presente, son tratadas de forma más superficial. Hay dos hilos conductores en el libro, por un lado las mujeres, Bockris, él mismo lo reconoce, ha entrado en la vida del puto riff humano desde la perspectiva de las mujeres que le quisieron y/o quieren, y la otra constante de la obra es el seguimiento de sus encuentros y desencuentros vitales con Mick Jagger. Pero como digo, esperaba más sangre y lágrimas provinientes de la pluma del autor y menos declaraciones entrecomilladas o párrafos faltos de jugo. El de biógrafo debe ser un oficio de tareas homéricas, ¿cómo coño escribes la verdadera vida de Keith Richards? hay millones de formas de hacerlo, y hay tanta basura en el género que tampoco me quejaré de este buen libro dedicado a uno de los hombres más importantes de la historia del rock, posíblemente el mejor que pueda haber nunca, porque imagínate al bueno de Keith tratando de escribir sobre su vida, probáblemente se cansaría a la segunda página y se iría a tocar reggae con su poco recomendable peña jamaicana.

lunes, febrero 01, 2010

THIS IS ROCK


Los blogs e internet en general están cambiando la forma en que leemos rock n´roll. Si estás al quite digital o tienes un blog de música, es muy probable que sigas otras páginas y eso te mantenga informado, pero para mi sigue siendo un placer íntimo y lleno de ilusión ir al kiosko y comprar mis revistas mensuales. El Popu ya me deja frío, la mayoría de redactores deberían volver a secundaria para aprender a escribir y luego matricularse en la universidad para enterarse de lo que es la ética periodística; Ruta 66 sigue siendo la mejor, aunque a veces leo críticas muy, pero que muy poco esforzadas (tengo 33 años, llevo un montón leyendo sobre música, y ya no trago con críticas de discos que con solo leer la primera frase ya sabes como terminan); y luego está la jovencita This is rock, que compro desde el primer número. This is rock tiene muchos defectos, también hay críticas mal escritas y rutinarias, redactores capaces de escribir que la coda instrumental del Layla de Clapton sobra, además de demasiada publicidad hortera, demasiados compromisos con las discográficas, una sección de reseñas de conciertos lamentable por demasiado corta en cuanto a número, y jodídamente larga en cuanto a algunas reseñas en concreto; Uno también desearía menos entrevistas compradas (o lo que sea) a otros medios extranjeros y más producción propia. Pero la sigo comprando, en primer lugar porque firmas como Diamond Jim son la gustosa excepción al resto de colaboradores de la revista, y luego porque a ver, en dónde sino encontrarás artículos vintage sobre las primeras giras de Rainbow o el Powerslave tour de Maiden con deliciosas fotografías inéditas, o entrevistas como la de este mes a Rudy Sarzo, u otras fantásticas a Yngwie Malmsteen o John Sykes. Es una revista que dedica tiempo y pasión a la saga Purple, a Marillion, al metal progresivo, a detallar etapas concretas de la carrera de AC/DC, y es como la versión adulta de las Heavy Rock que comprábamos de adolescentes. De cada número puedes esperar algo de material de derribo, pero también crónicas de la reunión de Mott the Hoople, ese es el punto. This is rock, definitivamente y con todos sus defectos, se ha ganado el respeto de muchos y el mio propio.

lunes, mayo 18, 2009

CLINTON HEYLIN: "BOB DYLAN: BEHIND THE SHADES: THE BIOGRAPHY"


De entre el cargamento de libros que me agencié en Londres el año pasado (qué gran viaje: Neil Young, un bonito restaurante en Notting Hill, pintas de London Pride y Carling en los pubs, paseos y un hotel de mierda) destaca esta biografía de Bob Dylan escrita por uno de los estudiosos más respetados de la obra y vida del Hombre, Clinton Heylin. Behind the shades es una obra enciclopédica, que va de la A a la Z en las cosas que importan en la vida de Dylan, sobretodo las que nos atañen a nosotros, sus fans: discos y tours. En algunas fases, el libro se me antoja un tanto corto, y eso que no lo es realmente, y desde luego, no llega a la monumentalidad de los tres volúmenes obligatorios del mega-fan Paul Williams, pero las sentencias de Heylin son serias y poco rebatibles, aunque por ejemplo, me sorprende que juzgue con tan severamente el tour americano del 86 con Petty y los Heartbreakers. Bien, la literatura dedicada a Dylan está repleta de timos, así que esta biografía, in english of course, es un paraíso, como también, sure, los libros de Paul Williams.

domingo, mayo 10, 2009

IGNACIO JULIÀ

Fantástico, aunque corto, el artículo de Ignacio Julià en Ruta 66 sobre la trilogía de Berlín de David Bowie: Low (mi favorito), Heroes y Lodger. Ignacio Julià es el mejor escritor musical del país, no me cabe la menor duda. Siempre me he sentido cercano a su estilo un punto melancólico, a parte de sus gustos con los que normalmente comulgo, y lo mucho que de él ves en lo que escribe. Julià es lo primero que leo en cada número del Ruta, luego echo un vistazo a los ártículos de su cruz, o su cara, Jaime Gonzalo, del cual aprecio su histrionismo inconformista de cosecha punk, con artículos maravillosos que ahora me vienen a la cabeza, uno sobre los Beach Boys post Pet Sounds que me iluminó y muchos etc. Ahora los dos han cedido paso a otras plumas y otros colores, el Ruta 66 ya no es lo que era, pero en números como el actual recupero la fé en la mejor revista de rock del kiosko.


(Bowie en escena en 1978. Tiempos de vanguardia recogidos por Ignacio Julià. A él no le gusta el directo que editó Bowie por entonces, On Stage, yo en cambio lo adoro)

martes, mayo 05, 2009

CRÍTICAS MUSICALES

Deberíamos, los que escribimos sobre música, remunerados o no, aclarar al principio de cada crítica de un disco nuestro estado de ánimo y circunstancias personales en el momento de la escucha. A medida que pasa el tiempo tengo más claro que lo primero no es la música, sino nosotros, y que de nosotros y nuestro humor depende que un disco te apasione o te deje indiferente. Naturalmente que su calidad, o las ideas preconcebidas que tengas sobre tal disco, tus prejuicios, las opiniones de tus amigos y de las revistas también influyen, al igual que el esfuerzo e ilusión que hayas puesto en conseguir dicha obra musical, pero lo principal eres tú, el cómo estás. En mi caso, en un mal día, en una tarde gris y depresiva, cuando me encuentro con las defensas bajas y el ánimo desmayado, no hay disco que trague, simplemente porque no estoy receptivo, puedo estar receptívamente triste o receptívamente alegre, y en estas dos ocasiones es cuando disfruto de la música, pero si estoy simplemente "no receptivo", le daría un cero a cualquier disco que me pongas delante, y eso que la música amigo, la música es lo mejor que hay en mi vida.
Es cuando el corazón se abre poco a poco y sale de su ensimismamiento, de esa falta de receptividad, cuando notas la vida luminosa y oscura, la alegría y la tristeza, cuando vives, entonces es cuando la música te entra como agua en el desierto. Por eso me hace gracia que haya gente que escuche tanta, tantísima música nueva y la juzgue tan a la ligera, esto es bueno, esto es una mierda. Es imposible estar receptivo a todo, si pillas el nuevo disco de Bob Dylan en una tarde mala, quizás te parezca un coñazo, pero si lo pillas en un momento de receptividad, en el que la música conecte contigo, entonces las canciones te pareceran maravillosas.
Nada es bueno porque sí, somos nosotros los que hacemos buenos o malos los discos. Nuestra vida se filtra en las canciones y las revive, las convierte en obras de arte que emocionan. Por eso, concluyo, tengo una teoría: los que más disfrutan del arte son las buenas personas. Haz de tu vida algo que valga la pena, tanto en los buenos momentos como en los malos, vive intensamente y duerme con la conciencia tranquila, trabaja y ama, se generoso y mantente firme, solo así tu alma estará receptiva al arte, y acogerá las canciones y se emocionará con ellas. Los cabrones hijos de puta ya pueden acumular discos, que al final del día no se habrán emocionado la mitad que tú con tu humilde compra semanal.

miércoles, abril 15, 2009

LITERATURA KISS

Post especial para ratas de biblioteca aquejados de un extraño síndrome: no dejar de pensar en Kiss ni un solo día de su vida. Aquí un pequeño muestrario de literatura Kiss de calidad, fácil de conseguir en la red, libros que he leído y releido como el colgado que debo ser:


"KISS ALIVE FOREVER: THE COMPLETE TOURING HISTORY"
Mi favorito. Siempre me han fascinado las giras de Kiss, y este es mi libro. Todas las giras desde los tiempos de Wicked Lester, todas las fechas, los set lists, fotos de cada escenario, datos estúpidamente placenteros como los tres escenarios que se utilizaron en la gira Asylum, o el extraño escenario rollo Tolkien que llevaban en la gira Destroyer, y que poca gente conoce. Mi mujer me ve con este libro por casa y es que se echa a llorar ¿¿otra vez con eso??


"KISS: BEHIND THE MASK"
Biografía autorizada cargada de declaraciones de los miembros de la banda en todas sus épocas y de sus allegados. Divertidísimo, sobretodo cuando Gene y Paul cuentan viejas anécdotas de los días de gloria o cuando hablan de sus propios discos, puntuándolos, con Gene suspendiendo un buen número de sus propias obras.


"KISS AND SELL"
Imprescindible libro escrito por un miembro del management de la banda durante más de una década, Chris Lendt. Anécdotas a destajo, desmitificación de la leyenda: solo querían pasta, eran unos derrochadores y finas descripciones de como las pasaron putas en los 80, con la locura de The Elder o cuando se veían obligados a anular giras por falta de asistencia. Ahora bien: antes preferían anular una gira entera por falta de público que actuar en clubs que si llenarían, Gene y Paul nunca bajaron del burro, para ellos Kiss eran carne de pabellones y grandes montajes, y antes de reconocer el fracaso y actuar en la Razzmatazz preferían quedarse en casa. Un excelente libro que te cuenta la otra cara del maquillaje y la fanfarria. Imprescindible.


"KISS-AND MAKE UP"
Autobiografía del neocon de Gene Simmons. Echa pestes de Ace y Peter y filosofa sobre el sueño americano. La historia de un judío pobre que llega a lo más alto y luego se regodea en la cima. Podría haber dado mucho más de si, pero Gene escribe políticamente correcto, los tiempos han cambiado, ya nos es momento de contar más guarradas con las groupies en los 70 que las necesarias.

Y la red está cargada de textos clásicos dedicados a Kiss, y de lectura obligatoria para el fan fatal. Ejemplos:
Los artículos maravillosamente escritos de Ron Albanese para la web, ya fenecida, Kiss Asylum.
Los artículos de Dale Sherman y Byron Fogle, también para Kiss Asylum.
Entrevistas clásicas a la banda, con la que dieron los cuatro miembros para la revista Goldmine en 1996 como ejemplo de entrevista en profundidad y llena de anécdotas y datos.
Y etc. etc.
Kiss es un mundo contradictorio, inagotable. A leer todos.

martes, marzo 17, 2009

"ROCKET MAN - ELTON JOHN FROM A-Z" (CLAUDE BERNARDIN & TOM STANTON)


Algunos querrían ver a Elton John cocido al horno con una manzana en la boca, otros amamos su música y nos fascina lo excesivo del personaje. Elton John es Michael Jackson versión hombre sencillo sin trastornos arrastrados desde la infancia. Un tipo que ha consagrado su vida y su éxito al agradable capricho de acumular riqueza material mientras (él y el letrista Bernie Taupin) creaba el pop más bien cosido desde los tiempos de Brian Wilson. Naturalmente que después de la gloria continuada de los 70, con mínimo seis o siete discos perfectos (Goodbye yellow brick road, Honky Chateau, Caribou etc. etc.), el personaje se hunde poco a poco en la miseria y el vacío existencial, acumulando cocaína y alcohol en el cuerpo, desconocidos en la cama (Elton siempre ha comentado que es un milagro que esté vivo habiéndose follado a medio mundo sin tomar muchas veces las debidas precauciones), coches antiguos en el garaje y malos discos en una carrera que en los 80 se tornó empalagosa y fofa.


(Elton John on top of the world)

Sin embargo creo que discográficamente se mantiene ahora mismo a un nivel aceptable, y obras del pasado cuestionadas como A Single Man, de 1978, bisagra entre los años de plenitud y los de decadencia merecerían una revisión en positivo. De todo ello y de mil y un detalles habla el libro que compré en Londres el año pasado (Londres ya no sirve para comprar música, pero hay millones de librerías cargadas de literatura rock & cine a precios de saldo), Rocket Man, Elton John from A-Z, un título funcional que echa para atrás, pero que oculta una placentera y manejable enciclopedia eltonjohniana, con acertadas críticas a todos sus discos, anecdotario, los nombres que han salpicado su carrera con colaboraciones y demás y un resumen de todas sus giras, con bonitos y desternillantes testimonios gráficos (como los que incluyo aquí, de dos épocas bien distintas, el de arriba la plenitud, el de abajo la decadencia). Es el libro ideal para irte al lavabo y pasar un buen rato sin que nadie te de la vara. No hace falta leerlo por orden, pilla una página cualquiera y disfruta.


(Tour del '86: Elton pierde el norte definitivamente)

sábado, noviembre 29, 2008

ROSS HALFIN: "METALLICA" & "IRON MAIDEN"


Ross Halfin es un buen fotógrafo, pero no tiene la mitad del talento que se le atribuye. Supongo que el tipo es listo y tiene labia, y ha sabido moverse por el mundo del rock duro con habilidad, cosa que le ha proporcionado todas las facilidades para poder hacer su trabajo: lanzar miles de fotografías de bandas como Iron Maiden y Metallica.



Los libros recientemente publicados por el fotógrafo, con imagenes de toda la carrera de las dos bandas mencionadas son excelentes: es un placer para el fan ver como es la vida en el backstage de Iron Maiden durante, no sé, la gira Somewhere on tour '86, u observar lo borrachines que eran James Hetfield y los suyos en los 80. Sobretodo el libro dedicado a Maiden lo tengo sobadísimo, adoro el aspecto visual de esta banda, ya sea por lo espectaculares que pueden llegar a ser, como por lo cutres que nadie duda que sean; se trata de un libro repleto de aquellas mallas ochenteras que vestían los grupos y que luego tanto se arrepentirían de haber llevado en los 90, con esos calcetines de deporte blancos, muñequeras, latas de Guiness por doquier, duchas de backstage, siestas resacosas en los autobuses de gira, mucho hooliganismo... y la banda en el escenario (en algunas fotos maravillosas, justo antes de salir a escena, o recién terminado el concierto, con toda la tensión liberada, el sudor a borbotones y la sonrisa del triunfo), el lugar donde, al fin, todo lo anterior cobra sentido.



Pero tanto el libro dedicado a Metallica como el de Maiden tienen los mismos defectos: desorden total (¿conocerá Halfin la palabra "cronológico"?), cuando lo bonito habría sido un libro con las fotografías ordenadas según su carrera, y nula información de cada imagen(o peor, cuando la hay es inexacta e insuficiente). Dudo que Halfin haya mimado mucho estas ediciones, y es una verdadera pena, se supone que poder editar libros así es el sueño de cualquier fotógrafo.

sábado, octubre 11, 2008

"ON THE ROAD WITH THE RAMONES" (Monte A. Melnick & Frank Meyer)


Cuando los Ramones dieron su último concierto en 1996 y luego fallecieron al poco tiempo Joey, Dee dee y Johnny, parece que la caja de los truenos se fue abriendo y rebeló que dentro de la máquina de punkear melodias pop a ritmo de one, two, three, four durante dos décadas, había una despensa llena de carne podrida. Los Ramones no se aguantaban entre ellos, Joey y Johnny no se hablaron durante años, Dee Dee vivió su existencia al límite y tenía trastorno bipolar, Joey era un enfermo con un trastorno obsesivo-compulsivo que condicionó toda su vida y le hacía capaz de pasar cincuenta veces por la misma puerta si creía que "debía hacerlo", drogas, mucho alcohol, desórdenes mentales de todo tipo, malas caras todo el día, expulsiones de baterías por alcoholicos... Todo este panorama pertenece a una de las muchas áreas de las que Monte A. Melnick (road manager que les hizo de padre durante toda su carrera) y Frank Meyer nos hacen partícpes mediante sus declaraciones y las de los propios Ramones y personajes de la crew, management, novias etc. Es un libro entretenidísimo, lo puedes abrir por cualquier página y siempre tendrás anécdotas inimaginables: como el bueno de Joey, que no se cambiaba de calcetines ni que lo mataran y apestaba todo él, o cuando en ruta, los Ramones meaban en botellas de plástico para no parar en las gasolineras y perder tiempo, mil y un detalles, mil y una historias. On the road with The Ramones está perfectamente organizado por temas, desde el capítulo dedicado a los asuntos del amor, donde se nos da buena cuenta de la vida amorosa que llevaban y del ya famoso conflicto entre Johnny y Joey por una chica que acabó casándose con el guitarrista, o el capítulo que dedican a las grabaciones en el estudio, con anécdotas de Phil Spector, pistola y litros de alcohol incluidos, y las surrealistas sesiones fotográficas para sus portadas, en las que Johnny daba solo una hora de tiempo al fotógrafo para completar su trabajo, si lo hacía, sería fotógrafo de los Ramones para toda la vida, si al cabo de una hora no había terminado, Johnny lo mandaba a la mierda y se iba a casa. Puro entretenimiento con un ligero sabor de amargura, la amargura de cuatro tipos de barrio, subproductos sociales New York que no supieron lidiar con sus diferencias y bajezas, pero que encontraron un sistema para enterrar la mierda debajo de la alfombra y continuar en la carretera. Ya lo he dicho, cuando todo terminó en el 96, todos pudimos mirar debajo de la alfombra, y lo que había no era lo que nos habían contado.

Leyendo On the road with The Ramones por cierto, y repasando su discografía en casa, con mi favorito Too tough to die a la cabeza seguido de Leave Home y End of the Century, me he sorprendido admirando en cierta medida la personalidad de un tipo como Johnny Ramone. Nadie respeta a Johnny hoy día, y él se encargó en vida, y sobretodo en sus últimos años, de dejar claro que era un aborrecible republicano radical y un dictador en su propia banda, siempre malcarado, siempre huyendo de la fiesta y reclamando seriedad y compromiso a los disolutos Joey y Dee Dee. Johnny no era divertido, no bebía ni se metía nada, y se tomaba la música como un curro en el que fichas y punto. La pasión de Johnny por su banda era similar a la que siente una cajera del Mercadona por un kilo de tomates: los pasas, los cobras y se acabó. Pero hay que mirar al personaje desde la perspectiva correcta para variar. Una consecuencia desagradable que tuvieron las emocionantes y sinceras reacciones a la muerte de Joey fue olvidar que si el propio Joey eran tan querido, si Joey y los Ramones habían llegado donde habían llegado, era gracias a que un borde de mierda como Johnny se ocupaba de mantener la seriedad y la profesionalidad. Poco sensible, no muy inteligente, pero Johnny era el que no se perdía ni un concierto por estar colocado, Johnny cumplía con los fans, aunque no le daba a nadie ni un gramo más de lo estipulado por contrato. Sin un tipo como él, que llevaba las riendas del grupo como un sargento, los Ramones no hubieran durado ni dos telediarios. Además, sus entrevistas siempre eran sinceras, le daba igual reconocer que salían en las últimas portadas de sus discos casi en penumbra o de espaldas para que no se les viera viejos, le daba igual decir que End of the Century fue una mierda, y que ellos nunca serían estrellas del pop, como sí creyó el iluso Joey durante toda su vida. Johnny necestaba siempre a un roadie a su lado para que le afinara la guitarra, pues él no tenía ni idea, pero es uno de los ¿diez? ¿quince? guitarristas más influyentes de la historia del rock, era consciente de su talento mediocre, de sus limitaciones, pero tiró para delante seguro de no querer perder esa oportunidad que la providencia y su propio tesón le habian dado. Todas las bandas tienen a un borde, ese que no se queda a la fiesta, pero ese es el tipo que se levantará sin resaca al día siguiente y sacará a los demás de la cama para no perderse el próximo concierto. Bordes, pienso ahora, como John Deacon de Queen y el propio Johnny, sin los que su respectivas bandas se habrían quemado antes de tiempo.

domingo, agosto 31, 2008

LEONARD NIMOY: "I AM SPOCK"


Lo encontré en un mercadillo de Londres por cinco libras. No había muchas razones para comprarlo, ya que en el mismo puesto recuerdo libros extraños de coches años 70, biografías rockeras, de Elvis... Pero en ese momento el cuerpo me pedía regresar al tiempo en que Star Trek lo era todo para mi. Ciertamente no hubo una época trekkie en mi vida, sino muchos periodos dispares en los que me he sentido muy cerca de las andanzas de esta gente enfundada en pijama, del genial y malhumorado McCoy, del instintivo y ligón Kirk, de Uhura, Sulu, Scottie, y por supuesto, de Spock. No solo eso, también soy fan irredento de la segunda generación, impresionante serie por la que siempre reinaba el mejor capitán que pueda tener una nave estelar: Patrick Stewart. Stewart dignificó la serie, se notaba que este actor shakesperiano se tomaba en serio su personaje, tanto como Leonard Nimoy se tomó en serio al vulcaniano que le cambió la vida para siempre.

I am Spock, titula Nimoy a esta autobiografía trufada de anecdotario trekkie, reflexiones inteligentes acerca de su vida, siempre con la sombra del popularísimo Spock acechando, tanto que el mismo libro es un debate entre Nimoy y Spock, dos entidades que, confiesa el actor, han aprendido por fin a convivir juntas amistosamente. Leo con deleite estas páginas, cuánto hubiera dado por ellas cuando no me perdía ni un episodio de la serie original, hace un montón de años, en el canal 33, y luego los comentaba con mi abuela por teléfono. Siempre comentaba las series que veía de pequeño con mi abuela, eran nuestros debates "Garci" particulares, ya fuera sobre Vaner y Flapi o sobre Star Trek, pero eso es otra historia (pero ¿no es bonito poder recordar que mantenías conversaciones sobre Star Trek con tu yaya?). I am Spock es una gran autobiografía, y una respuesta por cierto, a un libro que escribió el propio Nimoy a mediados de los setenta, cuando estaba harto de que la gente le parara por la calle para decirle: "¿Cómo va todo Spock?", el libro, que destilaba resentimiento por el peso del legado trekkie que el todavía joven Nimoy debía soportar, se tituló I am not Spock (Yo no soy Spock), y le costó al actor ser desterrado temporalmente por los miles de trekkies que no podían creer que Nimoy renegara de su personaje de esa forma. Un actor y su personaje, y la relación entre ambos, eso es este I am Spock, escrito a finales de los noventa. Pronto se estrenará una nueva versión en cine de Star Trek, con los personajes originales encarnados por actores actuales (el malo de Heroes, Zachary Quinto, por ejemplo, tendrá su papel: Spock). Lo único que me anima a esperar el estreno es, por supuesto, el anunciando cameo del gran Leonard Nimoy.

viernes, julio 04, 2008

"COMERSE EL MUNDO DE GIRA CON FRANZ FERDINAND" (ALEX KAPRANOS)


Han pasado ya tres o cuatro años desde que el primer disco de Franz Ferdinand nos divirtiera durante unos buenos mesecitos, en lo que era un sonido nuevaolero espumoso, desenfadado e irresistible. Cuando la banda parece que está deshinchada públicamente, y cuando es casi seguro de que no podrán ni acercarse al nivel de esa opera prima, voy y me acerco a una librería y descubro en la sección "libros de cocina" el título Comerse el mundo de gira con Franz Ferdinand y su autor es el cantante del grupo, Alex Kapranos. Aficionado a la gastronomía y cocinero ocasional en sus años mozos, Kapranos describe con cero ínfulas literarias sus comidas destacadas durante las giras mundiales con Franz Ferdinand. Él no es el típico rockero que sobrevive a base de pollo frito y Mc Donalds (las estrellas del rock son la ostia, en una entrevista le pedían a Alice Cooper que contara algo de Barcelona, y al tipo solo se le ocurrió decir que en Barcelona hay el mejor Kentucky Fried Chicken del mundo). Así, Kapranos nos describe el hamburguesón de calidad que comió en Les Halles, el afamado restaurante en el que cocinaba (y que, creo, ahora posee) el chef mediático Anthony Bourdain, o su cena en La Broche, el dos estrellas de Sergi Arola en Madrid, allí parece que el vocalista abrió su mente a los modernos sabores del chef catalán, mientras descubría que este tiene tatuado en su hombro un bajo Rickenbaker (mi bajo favorito, by the way) y que es un gran aficionado al rock; Agradecido, Kapranos departió con él en el backstage de su concierto en Madrid.
Anthony Bourdain gustaba de cocinar escuchando a The Damned y a Iggy Pop, y es fan de Queens of the Stone Age, Arola sigue la actualidad rockera, y la estrella pop Alex Kapranos escribe sobre cocina. Rock n´roll & buena gastronomía, para mi la combinación perfecta.

miércoles, junio 04, 2008

"LA CARRETERA" CORMAC McCARTHY


Cuando no das pie con bola en lo tuyo, y piensas que estarías mejor hinchándote a donuts en el sofá en vez de tratar de ser guionista, entonces lees un libro como este. La Carretera, el último libro del autor de No country for old men, es una historia que te emociona porque la haces tuya, y muchos sabemos el mérito que eso representa; cuando el escritor te cuenta algo y tu lo filtras a través tu vida y lo haces carne de tu alma, entonces el objetivo, el tuyo y el de él, se cumple con creces. Un padre luchando para que su hijo sobreviva, ambos caminando por una carretera, sobrevivir en medio de un paisaje post nuclear, con el mundo destruido, ciudades abandonadas, bosques calcinados y la humanidad desaparecida o convertida en manadas de animales que tratan de sobrevivir comiéndose los unos a los otros. Pero aquí no hay fusiones nucleares, ni guerras con misiles y el botón rojo en la Casa Blanca presto para volarlo todo por los aires, es solo el padre y el hijo en la carretera, intentando encontrar alguna lata de conservas en cualquier casa abandonada para no morir de hambre, usando mascarillas de tela que les protegen de la ceniza que ha converido el planeta en un infierno yermo, negro y desierto. El amor entre los dos, las palabras no dichas, los tiempos muertos, el silencio, las escasísimas informaciones que les sonsacamos sobre su pasado, quienes eran, qué demonios le sucedió al mundo, por qué ese fin de la humanidad así, sin épica, sin poesía, todo polvo y amasijos de hierro. El padre en un momento dado, al caminar por lo que fue una autopista ahora cubierta de ceniza, con cadáveres que yacen en el interior de coches oxidados amontonados a lo largo del asfalto hinchado por el calor infernal después de quién sabe cuanto tiempo, piensa para si mismo que ahora por lo menos tiene la oportunidad de ver de qué estaba hecho reamente el mundo, sin disfraces, sin ruido, sin colores chillones, sin vida que lo distraiga, ahora que ya solo quedan los casquetes, los pilares, los cadáveres y el hierro. El libro se lee rápido, y posee una rara emoción en cada párrafo, es ciencia ficción solo en una base muy profunda, lo otro, un padre y su hijo que caminan hacia el mar con un carrito de supermercado lleno de unas pocas provisiones, en los días del fin del mundo.

jueves, mayo 22, 2008

POPULAR 1

Nadie te lo dirá, pero cualquier fan del rock, el heavy, la música de raices americana etc. ha sido influenciado en sus gustos, en mayor o menor medida, por el Popu. Hace ya como 15 años que la compro cada mes sin falta, y seguiré haciéndolo hasta que me muera. O hasta que se muera el único redactor que vale la pena ahora mismo, que es a la vez su jefe de redacción y máximo responsable de su línea editorial, el mítico César Martín. De nuevo, nadie reconocerá que lo que lleva escribiendo este tipo desde los ochenta ha sido importante en tantas y tantas vidas huérfanas de esa (de)formación cultural. Pero lo ha sido, él ha descubierto a docenas de bandas, o por lo menos ha decidido que iban a salir en el Popu y eso nos ha hecho descubrirlas, y su pasión por la cultura americana, la ciencia ficción, el porno y tantas otras cosas ha llegado a miles de lectores que ahora ya lo tienen incorporado a su genética. Él, sin saberlo, ha creado un estilo propio que, por cierto, ha ido evolucionando a medida que evolucionaba su propia vida. Hoy en día, el correo, la sección definitiva del Popu que lleva el propio Martín, no tiene nada que ver con lo que era hace una década (¡un puto campo de batalla!¡y unas páginas que leía y releía, donde me divertí y me culturicé como no lo había hecho nunca!), sobretodo porque él ya no está en el mismo lugar que antes, como todos, vamos. Pero eso es normal, lo cierto es que yo sigo abriendo esta revista solo para leerle a él, pues todo lo otro me la trae al pario: Desde hace bastante más de un lustro el Popu está habitado por una serie de escribas inútiles, que no encadenan más de dos frases con un mínimo de talento y gracia, que escriben una y otra vez artículos sobados y predecibles y que en fin, no aportan nada a quién ya se las empieza a saber todas; polluelos que por cierto, copian parrafadas enteras de internet (hace un par de números, uno me copió casi de cabo a rabo un artículo mio en internet sobre Johnny Cash, menuda forma que tengo de entrar en la historia del Popu...). Es triste que esta revista se aguante por una sola persona, pero es así, aunque visto el panorama actual, con el Ruta 66 aligerado, desnatado y deshidratado hasta parecer un cruce entre Rockdelux y el mismo Popu debido a su desacertado cambio conceptual del último año, todavía estamos de suerte y podemos disfrutar de... un pequeño tanto por ciento de un Popu donde si quitamos a esos redactores que deberían revisitar la ESO, las clásicas páginas de entrevistas sin interés a grupos nacionales, y toda la demás paja, sigue quedando un único nombre, ese que nadie quiere citar en serio, para que no quedes como un simple "clon del César", el de las leyendas surrealistas de los donuts, progenitores (etc. etc.) y por encima de todo, tantos buenos momentos escritos: César Martín.


Un incunable legendario: El Popu dedicado a los 70 editado a finales de los 90.

martes, abril 22, 2008

"CONFESIONES DE UN CHEF" Anthony Bourdain

Hoy he comprado el libro Confesiones de un Chef, de Anthony Bourdain, un reconocido chef de New York. El tipo explica con una gracia infinita sus aventuras, desventuras, revelaciones, desengaños, fobias y epifanías varias de toda una vida dedicada a los fogones. El mundo de la élite culinaria, y lo que uno ha de vivir antes de dar con la élite, visto desde dentro para disfrute de todo tipo de público.
Entiendo tantas de las cosas que le han pasado a este hombre, aunque a mi no me hayan pasado igual, pero las comprendo. Es gracioso que en las primeras páginas relate como cuando era niño, sus padres le llevaron a Vienne al restaurante La Pyramide (estamos a finales de los sesenta, La Pyramide era uno de los mejores restaurantes del mundo, sino el mejor). Bien, pues en aquella ocasión, hartos de que su hijo no parara de montar el numerito en los restaurantes franceses pidiendo hamburguesa con ketchup (Anthony Bourdain es americano, aunque tiene familia francesa), decidieron dejarlo con su hermano encerrado en el coche e irse a comer ellos solos. Y aquel día, a este futuro gran chef se le apareció, flash, el gran misterio de la cocina ¿Qué hacían sus padres ahí dentro? ¿Por qué él no podía entrar? ¿Era simplemente comer, o era algo más? Era el misterio de algo a lo que él no podía acceder lo que prendió la mecha. Y luego el libro nos cuenta otra epifanía, cuando poco después, en otro verano de vacaciones en Francia, el joven Anthony probó las ostras recién pescadas por primera vez. Vale la pena leer y releer ese momento de gloria, cuando a ese chaval se le abren mil puertas y de repente, la vida, el pasado, el presente y sobretodo el futuro, tienen todo el sentido. En aquella ostra viva cubierta de algas, sin sal ni limón ni ostias, Anthony vió la esencia de lo que quería hacer. Sabían a mar, eran el mar, y él quería ser chef.
Bueno, yo de niño fuí a La Pyramide, que en aquel entonces conservaba, creo, toda su fama, esta vez en manos de otro chef más joven, fallecido ya el hombre que la hizo triunfar, Ferdinand Point. Recuerdo, como siempre, que me vestían de florecilla del bosque (como los amigos empollones de Fidel, en la serie Aída), recuerdo mi cara de agobio, aunque no me la viera, y recuerdo que pedí un plato con langostinos, o gambas, o algún marisco que era el más caro de la carta, pero mi padre me dejó hacer. Si conservo buenas memorias de aquella ciudad, con el Rhone surcándola majestuosamente, la sala de trofeos y fotos varias dedicada al llorado Point y un postre mítico en nuestar familia, una piano maravilloso, pero piano de verdad, un jodido piano de chocolate que daba pena comértelo. Antes la gastronomía era más como las fallas de Valencia, pianos de chocolate, platos ampulosos y espectaculares, ahora las croquetas tienen líquido por dentro y se cocina con nitrógeno.
La verdad es que mi vida y la de Anthony Bourdain se parecen solo en que los dos fuimos a La Pyramide en nuestra infancia, porque luego él aprendió a amar la cocina y yo la odié a partir del día en que mi bienintencionado pater decicdió meterme al tajo en vacaciones, a pelar patatas, docenas de cajas de canónigos, cogollos, langostinos, rovellons etc. Supongo que mi epifanía particular fué darme cuenta de que lo que yo deseaba no era cocinar, sino comer, simplemente comer.

martes, abril 15, 2008

"SABBATH BLOODY SABBATH" UNA BIOGRAFÍA + UNA BONITA HISTORIETA


En Londres me cargué de libros a precios irrisorios, y ahora disfruto de una de esas compras, una biografía de los inventores del heavy metal en los años 70, y uno de los cinco grupos más influyentes de la historia del rock, Black Sabbath.
Una de las cosas interesantes que cuenta es cómo un accidente de juventud de Tony Iommi, el guitarrista del grupo, fue una de las principales causas del nacimiento del sonido heavy. Esos riffs pesados, lentos, oscuros de Iommi, no los tocaba por gusto, sino por obligación. La historia es fantástica. Antes de dedicarse a la música, Iommi trabajaba en el sector de la metalurgia de Birmingham, como casi toda la juventud, triste y sin futuro, de la posquerra en esa ciudad. Bien, en uno de esos duros días en el tajo, el mago del hard rock se pillo dos dedos de su mano izquierda en una plancha metálica de toneladas de peso, y se le seccionó la parte superior de ambos. Un guitarrista con solo tres dedos en una mano. El pobre Iommi estuvo a punto de dejar de tocar, pero entonces descubrió que su admirado Django Reindhart había tocado con varios dedos amputados y no dejaba por ello de ser un maestro, y así, decidió que él también superaría la dura prueba que el destino le había guardado. Tony se construyó unas fundas que sustituían las partes seccionadas de sus dedos actuando como yemas, y se dispuso a aprender de nuevo a tocar. Pero cuando pulsaba las cuerdas con las yemas el dolor era insoportable, ya que su piel no se había regenerado y estaba en carne viva, por lo que tuvo que bajar la afinación de su guitarra (de ese modo las cuerdas van más flojas y es menos doloroso pulsarlas) y tocar más lento para no lastimarse, creando, poco a poco y espontáneamente, ese sonido tan particular que sería el germen del heavy: un sonido de muerte, negro, tortuoso y aplastante como los pasos de un rinoceronte, un sonido que nació aquel día de aquella tragedia, cuando una plancha metálica se llevó los dedos del joven Tony Iommi.

sábado, abril 05, 2008

"PERSÉPOLIS"


Marjane Satrapi va decidir un dia que la seva vida era digne de ser explicada en un còmic. Una noia que de petita va viure la temible revolució islamista a l´Irán, que va reduir les llibertats al mínim, la petita Marjane comprava els posters d´Iron Maiden i Kim Wilde de contraban, i assistia, inocent i sense entendre, a la mort de familiars i pares d´amigues repressaliats pel nou règim. Desprès va vindre el vel, la guerra amb Irak i la decisió dels seus pares de que la seva filla escapès d´aquell país fosc i sense futur per anar a estudiar a Àustria, i viure el somni europeu. Tota aquesta vida, totes les experiències d´una nena en un mon implacable, són dibuixades per Satrapi amb una senzillesa i un lleuger i encantador sentit de l´humor que fa que no paris fins al final, tot i que la història fluixeja quan narra els anys de joventut de la protagonista. No he vist el film d´animació que tant d´èxit ha obtingut, però puc dir que el còmic es fantàstic. Recomanable per nens amb ganes, per llegir al sofà amb els pares, comentant tot el que passa, i adient també aquest Persépolis, pels qui veuen el fenòmen de l´inmigració nomès des de la seva perspectiva; ningú no fuig del seu país per gust, o per robar oportunitats als que vivim en un entorn privilegiat que ens garantitza la llibertat i la supervivència.