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jueves, 26 de enero de 2017

Nick Waterhouse - Never Twice (2016)


Nick Waterhouse editó en 2016 su tercer trabajo discográfico, Never Twice, después de dos buenos trabajos como Time's all gone de 2012 y Holly de 2014, pero sin más, les faltaba algo. El primer álbum tenía frescura, buenos temas, pero a mi particularmente no acababa de engatusarme, y eso que su estilo me gusta y mucho. Con Holly tres cuartos de los mismo, y eso que tenía un single de partida abrumador y algunos temas realmente buenos, pero el conjunto no me hacía estallar, de hecho elegía siempre el primero por la frescura, si me ponían contra la espada y la pared. Pero ahora si, con Never twice me ha tocado la fibra, y de qué forma, no paro de escuchar su disco que me llegó a principios de este 2017, y de no ser por eso, habría entrado muy arriba en mi lista de discos de 2016, eso seguro.
El revival soul y rhythm & blues que como base practica el bueno de Nick, está teniendo muy buenos discos últimamente, pero en su caso, ha explotado porque ha sabido mezclarlo con otros estilos, ha hecho un álbum ecléctico que además suena maravillosamente bien, y no se ha encorsetado en canciones de dos o tres minutos, sino que algunas canciones llegan a los 7 minutos en una suerte jazzística, con aire al jazz cincuentero, que le sienta como anillo al dedo. Por si fuera poco, el álbum tiene colaboraciones estelares como la de Leon Bridges, Jon Batiste o Will Blades. 


Empieza el disco con It's time que se inicia con un órgano tocado por Will Blades en onda Billy Preston absoluta, y es un medio tiempo delicioso con aires jazzísticos y souleros que quita el hipo, aparte de los interesantes coros que tiene. I had some money (But I spend it) es movida y bailable, donde los coros también destacan, pero sobre todo ese órgano que es una delicia, aquí tocado por Danny Eisenberg, y el saxo... ufff vaya saxo amigos... Ralph Carney brutal. Straight love affair tiene un groove que te gana al primer asalto, suena oculto, urbano, callejero, profundo, y con estilazo de morirse, acompañado siempre por esos coros maravillosos femeninos... guau guau. Stanyan Street es un soul-blues de categoría, que comienza tranquilo y se va volviendo oscuro con ese saxo tenor de caerse de espaldas, que acaba cediendo el protagonismo a la flauta y piano, instrumentalmente es un tema alucinante que se alarga a siete minutos y pico sin problemas. The Old Place vuelve al meneo, con un ritmo endiablado con ecos de sonidos caribeños, incluso algo de calipso, una enorme pieza jovial y que el bueno de Nick canta de manera maravillosa, y esas percusiones, vientos, palmas y coros que no dejan de alegrar la tonada.
Katchi es una obra maestra en si misma, con la ayuda de Leon Bridges a la voz, y ese saxo descomunal de Ralph Carney, con esos coros en estilo doo woop, algo repetitivo pero que es glorioso para que el ritmo no decaiga, y no puedes dejar de moverte mientras lo oyes, vaya temón. Baby, I'm in the mood for you es una canción escrita por Bob Dylan para su The Freewhelin' outtakes, al que Nick le impregna groove para que sea un tema agradable y sensual. Pero éste álbum donde se corona en joya absoluta es en la triada final que empieza con Tracy, tema pegadizo donde la voz de Waterhouse, y esos coros son pepitas de oro juntas, revueltas y... metales, órgano y a moverse. Lucky once es una delicia instrumental con aroma claro de piano bar, que a pesar de no ser nada coherente con el resto del disco, es una pequeña maravilla. Y llega el broche de oro final con L.A. Turnaround y vuelve la onda habitual del disco y ya acabas por flotar y cantar junto a Nick y sus coros este pegadizo estribillo, que él te ha ido macerando en la primera parte del tema, y donde destaca la flauta de Bob Kenmotsu.


Menos mal, que para aquellos que tenemos el oído abierto siempre hay segundas oportunidades, y con este disco he de admitir que he llegado a momentos de verdadera delicia, que aunque haya sido algo después de su año de edición, he podido degustarlo como se merece.
Que Nick toca estilos ya conocidos es cierto, pero aquí ha sabido dar en el clavo de la mezcla de todos ellos, con las aportaciones adecuadas de músicos excelsos y ante todo buenos temas.

Os dejo con el vídeo de L.A. Turnaround.

martes, 6 de diciembre de 2016

Sting - 57th & 9th (2016)


Hace casi un mes Sting editó su nuevo trabajo, 57th & 9th, que recordemos recupera al Sting rockero, después de sus andanzas con instrumentos antiguos, tocando música de la Edad Media y su acercamiento a la música clásica, después de diez años. El título del álbum hace referencia al cruce de calles, o intersección, que atravesaba el músico todos los días camino al estudio, en la ciudad de Nueva York.
Y musicalmente, que es lo importante, él no ha perdido nada en estos 10 años de su vena rockera, ni de su estilo que le ha hecho tan popular, acompañado de su banda de gira típica, su guitarrista habitual Dominic Miller, Lyle Workman a la otra guitarra, Rob Mathes al piano, Vinnie Colaiuta y Josh Freese a la batería, y la banda de Tex-Mex The Last Bandoleros a los coros, con la que comparten mánager.
El disco rebosa rock, más o menos acelerado o más pausado cuando corresponde y en cuyas letras refleja su preocupación por el estado del mundo, su escepticismo con el tema del cambio climático, su compresión con el tema de los refugiados, aunque sin dejar las canciones de amor, etc...


Comienza el disco con el que fue su primer single, I can't stop thinking about you, que engancha a la primera, tema marca de la casa, medio tiempo con cambios de ritmo perfectos, que le siguen saliendo a Gordon Summer como churros. Seguimos con 50, 000, enorme pieza, también en tono de medio tiempo, con paradas quizás más claras, pero con cambios de ritmo precisos y un Sting cuya voz sigue en estado de gracia a sus 64 abriles y donde habla de los caídos este año como Bowie, Prince o Lemmy sin nombrarlos. Down, down, down rezuma aire rockero al inicio, para luego calmarse y dejar que la melodía se apodere de la canción, y donde la parte del estribillo es realmente preciosa, gran tema. One fine day es un medio tiempo, donde la voz de Sting es superlativa y destaca, y sus propios coros, con esa letra que se queja que de cambio climático... poquito. Pretty young soldier es más pausada, pero muy cuidada en su desarrollo y donde Sting canta de manera desgarrada. 
Petrol head es una de mis favoritas, con ritmo rockero desde el principio y unos cambios de ritmo brutales, y extraordinaria la voz de Sting de nuevo. Heading South on the Great North Road es un tema de onda folk, incluso me recuerda a esos discos de aire medieval que ha hecho en los últimos años. If you can't love me vuelve al rock en tono pausado al inicio, pero esta canción va en un lento increscendo, que rompe en el estribillo, para volver a bajar. Inshallah es la canción donde el artista empatiza con el tema de los refugiados, y lo hace con una tonada de ritmo lento con percusiones africanas que me recuerda a aquel Desert rose, pero más atemperado. Cierra el disco normal con The Empty Chair, tema muy calmado, casi una nana para terminar con la voz de Sting y guitarra acústica.
En la versión deluxe que poseo, se añaden versiones distintas del primer tema e Inshallah y un tema en directo de The Police con The Last Bandoleros, el mítico Next to you.


En definitva, un disco que recupera al Sting más conocido, al de siempre, y sin sorprender de una manera espectacular, los temas llegan de una manera bestial, por lo menos en mi caso, aparte de tener un gran nivel.

Os dejo con Down, down, down interpretada en vivo en este 2016 en Francia.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Depedro - El Pasajero (2016)


Cuarto trabajo de estudio de Jairo Zavala como Depedro, su proyecto personal e intransferible. Su alineación como miembro estable de Calexico, la banda de Arizona, hace que grabe en sus ratos libres que le deja el grupo americano. Precisamente este nuevo álbum, que lleva por título El Pasajero, ha sido grabado en los estudios Wavelab, de Tucson (Arizona) en 15 días de finales del año pasado y producido por Graig Schumacher.
Es evidente, que el estar en un grupo de la dimensión de Calexico, influye a la hora de componer y de los estilos que impregnan el trabajo. Grabado en analógico para pillar la esencia del momento, incluye adornos de vientos, cuartetos de cuerdas, incluso la sinfónica de la ciudad que se adaptaron sin problemas. Aquí hay música fronteriza, folk-rock, aires countries, incluso fusión latina.
El resultado es un disco excelente, que no destaca aparentemente, pero en el cual hay multitud de sonoridades, sencillo y austero pero cargado de mundos, y con su propio lenguaje literario y sonoro, algo bastante diferente a lo que se hace en estos tiempos, y desde luego con una personalidad muy definida. Si se conocen sus tres primeros trabajos, este nuevo no debe sorprender, sigue la misma gran línea, aunque en este caso es el que más se me parece al primero.


Empieza el disco con Panamericana, con ese aire folk tan atrayente y el tono fronterizo que los vientos otorgan al tema, además de la siempre fantástica voz de Jairo. ¿Hay algo ahí? fue el primer adelanto que puse aquí, base acústica, más ritmos y percusiones que mezclan estilos variados, desde la mirada al sur, a la música africana incluso a la latinoamericana, y además en este caso el estribillo es de lo más adictivo. La casa de sal con un inicio muy clásico de cuarteto de cuerda, casi de música clásica victoriana, es el preludio a un tema lento, de preciosa cadencia y letra también bonita. DF es la primera colaboración del álbum, nada más y nada menos que Enrique Bunbury, donde cantan ambas a la capital de México, como una gran y mastodóntica ciudad, pero con mucho encanto, con ese toque de ranchera en la música. Déjalo ir tiene una letra de esas que te dejan helado, con un aire melancólico y oscuro de una profundidad palpitante, que se torna alegre en el estribillo.
Antes de que anochezca quizás sea la canción con más amalgama de estilos musicales, donde a un ritmo de fusión latina, se le añaden percusiones de ritmos africanos y en la letra hay una historia interesante. Acuérdate con coros femeninos (Gaby Moreno, la guatemalteca) y ese aire a tema vintage de los 50, es un delicioso medio tiempo, donde las voces son los mayores protagonistas, parece doo woop incluso, con adornos de vientos solo. Solo el sonido empieza con batería, y en clara clave de folk-rock, desarrolla la canción más tirada hacia el pop, buen medio tiempo, canción muy diferente al resto del álbum. En Gigantes viene la otra colaboración, Naim Amor, el músico francés trasladado a Tucson, que aquí canta su parte en francés, con una base de ritmo funky. Ser valiente es mi favorita del disco, con aire clásico al inicio, pero con una letra brutal y de las que te hacen pensar. Miedo cierra el disco, tema crepuscular, de tono acústico y donde Jairo con su voz es el auténtico protagonista.


Jairo sigue avanzando en su carrera, y con Depedro no decepciona en absoluto, sigue con las coordenadas ya mostradas anteriormente, y en este caso bastante más personal que nunca.

Os dejo con el tema Déjalo ir, interpretado en acústico en el Warner Music Café este año.

Imperial State Electric - All through the night (2016)


Un año después del magnífico Honk Machine, Imperial State Electric saca otro discazo bajo el título de All through the night. La formación sigue estable y Nicke Andersson lidera esta bandaza a la voz y guitarra, con Dolf de Borst como bajista y vocalista (recordemos líder de los neozelandeses The Datsuns), más Tobias Egge a la otra guitarra y Tomas Eriksson a la batería. Muchos y muchas os preguntaréis de donde sacan el tiempo para componer, porque no han dejado de dar conciertos de presentación de Honk Machine, y según ellos mismos les fluye de dentro y lo sacan, así que para qué esperar, lo editan y listo.
Éste álbum no sólo mantiene las grandes líneas de su predecesor, sino que incluso las mejora. Si el disco del año pasado sonaba fresco y estaba plagado de auténticos pelotazos y con variedad de estilos, aquí eso se refuerza aún más, teniendo claras las influencias del rock and roll de siempre, Chuck Berry, Beatles, el garage sesentero, el high energy de Detroit, y los medios tiempos que tiran al powerpop, además de alguna sorpresa en onda country.
Por si fuera poco, esa portada haciendo un guiño al Lunely Tunes de los dibujos animados, incrustando el título del disco con fondo en blanco y negro... es para enmarcar.


Empire of fire abre el fuego, y nunca mejor dicho, con esos riffs incendiarios de guitarra del inicio hasta que llega la voz de Nicke, rock and roll de altos vuelos con sus cambios de ritmo, coros y ritmo imponente, y estribillo brutal, temazo, así se empieza un disco. All through the night con comienzo acústico, es un medio tiempo excepcional, con una melodía preciosa que te engancha desde el principio y te anima a cantar a grito pelado el estribillo, maravilla de canción. Remove your doubt empieza potente, rock and roll a tope con un riff muy destacado de guitarra, hasta que viene la voz y despacha otro temarraco de proporciones gigantes, con un estribillo bestial y ese punteo a la mitad maravilloso, una pieza con cierto aire ochentero de calidad. Break it down es otro medio tiempo de curioso aire country, donde se unen las voces de Nicke y Linn Segolson, emulando a esos duetos masculino-femenino de ese estilo. Over and over again empieza con una línea de bajo tremenda, para luego desarrollar un rock rápido con coros brutales y donde el batería es un auténtico espectáculo con redobles continuos, mientras el solo de guitarra es bestial, mientras intuyo que esta la canta Dolf de Borst.
Bad Timing comienza robusta con poderosas guitarras, mientras Nicke vuelve a los mandos cantando, tema de rock sin concesiones donde en el estribillo se alcanza un punto álgido, para luego volver a la melodía rockera y mucha frescura. Read me wrong hace que el disco repose en clave de medio tiempo, deliciosa melodía en un precioso tema con coros y tono a himno absoluto en esencia clásica. Get off the Boo Hoo Train es un rock and roll cincuentero actualizado en toda regla, donde entra un teclado saltarín y Nicke escupe una voz desgarrada apabullante, que el tema pide a gritos y esa guitarra que tiene su momento de gloria con un solo descomunal, momentazo del disco sin duda. Would you lie es otra pasada, con aire más oscurete, y con un estribillo muy destacable, mientras también el teclado aporta mucho, otro rock rápido y bien ejecutado. No sleeping es el tema más largo del disco y el que lo cierra, cinco minutos que empiezan en tono acústico, muy lenonniano, que coge ritmo hacia la mitad apoyado por un piano, que me traen recuerdos del Sgt. Peppers, y de su lado más melancólico y esos arreglos finales de cuarteto de cuerda que lo clavan.


Podría decirse que Honk Machine y este All through the night son discos hermanos, la primera y la segunda parte, y la verdad es que de nivel andan parecidos, ya luego cada uno puede elegir su favorito, y en eso, el último tiene siempre la ventaja de ser el más fresco.

Os dejo con el vídeo del tema que da título al álbum, esa delicia llamada All through the night.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Furia Trinidad - She and the sunshine (2016)


Furia Trinidad es una banda de El Puerto de Santa María, Cádiz, España. Se trata de un grupo liderado por Goli SuperSummer a la voz y guitarras y Nur Wong a la voz y guitarras también, apoyados en vivo por Dani Escortell al bajo y Alberto Moreno a la batería. En 2014 editaron su primer trabajo cuyo título era "Listen to Phenomenal Western Rock Combo" que ya recibió críticas muy buenas, no sólo aquí, si no también en Francia y más países.
Ahora llegan con su segundo trabajo debajo del brazo, bajo el título de She and the sunshine, grabado en los Estudios de Paco Loco en coproducción con los miembros de la banda y donde ha colaborado Martin Wenk de Calexico.
Su estilo es fronterizo, rockero, con toques de surf e incluso phsicobilly que consiguen intensidad, fuerza y tensión en todos sus temas. Lo que impacta sin duda a la primera escucha del álbum, no sólo es la tremenda fuerza de la banda, sino también la amplia gama de estilos que abarcan y que son capaces de interpretar con suma maestría. Un disco curtido entre carretera y conciertos durante dos años.


Empieza el disco con el She and the sunshine, de aires fronterizos y desérticos, con un inicio de contrabajo para que entre la melodía y voz, y que con la trompeta se emparenta a una banda como Calexico, se nota la influencia de Martin Wenk. Isla de la Reunión es impactante, cantado en castellano y muy agresivo que me recuerda mucho a los mexicanos Molotov. Red Blood es cantada por ella, una exquisitez de onda spaguetti western donde el ritmo trota a caballo entre los teclados y la guitarra. The Morning after es más rockera-bluesera con el slide de la guitarra, y ese fonde de country. Mary Ann's funeral es quizás mi favorito del disco, con esa voz de Goli que parece sacada del mismísimo oeste americano, una melodía tremenda, donde la trompeta aporta el aire fronterizo y por si fuera poco la canción va a más y acaba en un conglomerado glorioso donde todo suena sublime, un caos con sentido y hermoso.
El Chile de la Muerte es un instrumental que tiene esencias claras de la música santera mexicana, también rollo fronterizo y aquí me recuerdan a Los Coronas mezclados con Guadalupe Plata, tremendo temazo. Feeling alone es un tema atrayente y garagero, me recuerda a The White Stripes, igual que Detroit (quizás nombrar la ciudad de nacimiento de Jack White algo tenga que ver) que suena incluso a los White todavía más modernos y de componente bluesera. Leave you tonight es un tema triste y melancólico donde la voz recita, no canta y donde la guitarra recuerda a las películas de Sergio Leone que siempre utilizaba a Ennio Morricone, y ese coro de la Escolanía Jardín Menesteo te eleva a los altares y flotas. RCA (Radio Company of America) es un tema corto de aire completamente country con voz y banjo, un pasote.


Aquí está sin duda uno de los trabajos más diferentes, atractivos y regeneradores de este 2016, el de la banda gaditana, que es un soplo de aire fresco y amplía la paleta en estilos que no se prodigan mucho en nuestro país.

Os dejo con el vídeo del tema que da título al disco, ese She and the sunshine.


lunes, 17 de octubre de 2016

Kings of Leon - Walls (Disco) (2016)


El pasado viernes 14 de octubre salía a la venta Walls, el nuevo trabajo de la banda americana Kings of Leon, de la que ya he ido adelantando varios temas. La propia banda ha reconocido que después del bombazo que supuso en 2008 Only by the night y aquel temazo Sex on fire, se acomodaron y se tiraron con facilidad a lo comercial y popero, a pesar de ello facturaron un enorme disco como fue aquel Come around sundown, y un potable álbum como Mechanical Bull, pero aquí sonó la alarma para los Followill, que decidieron irse a grabar a Los Ángeles, como en sus primeros discos y no sólo eso, sino coger a un productor como el alemán Markus Dravs que enseguida les puso las cosas claras, y si había un tema que no cuadraba o no le gustaba quedaba fuera, sin miramientos, eso no les pasaba antes. Recordemos un dato a tener en cuenta, y es que estos chavales, siguen siendo muy jóvenes, 29-34 años, y es que empezaron de manera muy temprana hace ya casi 15 años.
En este trabajo han hecho hincapié en las letras, donde hablan mucho de vivencias personales y han dejado de lado los sonidos ambientales que a veces tapaban la voz de Caleb, y desde luego que se nota. Pero ojo, no hay que confundir, los Kings of Leon de los primeros discos ya casi no están, ese rock sureño ya no lo practican, pero es un grupo más de pop-rock, aunque aquí nos han traído temas muy redondos que suenan la mar de frescos.


Empieza el disco con el tema Waste a moment, un single clarísimo que fue el primero que conocimos, un medio tiempo agitado pero muy melodioso y amable al oído, sin duda un hit. Seguimos con Reverend una gran canción de esas que comienzan tranquilas para luego cambiar y irrumpir con fuerza, en una onda parecida al Come Around Sundown en la música, y que gana muchísimo con las escuchas. Around the world es un tema muy alegre, pegadizo y de buen humor y musicalmente con cierto tono reggae que la verdad es que le sienta de lujo, otro gran single. Find me con la batería y la guitarra de inicio empieza fuerte, para luego entrar el bajo que manda y su línea nos conduce a la melodía, hasta que entra la voz de Caleb, un medio tiempo que me tiene completamente encandilado. Over con el comienzo sombrío parece un tema oscuro al principio, que luego torna a un tema de aire con cierta nostalgia y melancolía que crece a medida que avanza su minutaje.
Muchacho es el siguiente corte, de tono acústico y aires hawaiianos donde suena un wurlitzer de lo más amable y es en realidad una pequeña baladita cariñosa, con silbido incluido, que hace de puente perfecto en el álbum. Conversation piece es un dulce melodía, agradable y cuyos adornos justos y necesarios la dejan niquelada. Eyes on you es otro tema rápido y vertiginoso donde el bajo de Jared vuelve a tener una línea brutal y lleva toda la canción, aunque a mediados del tema se relaja y baja la tensión para luego volver a coger fuerza. Wild comienza con riff de guitarra, pero en realidad es un medio tiempo calmado, donde se te queda el punteo de guitarra. Walls, tema que da título álbum remata el trabajo, y de verdad que para mi es la obra maestra del disco, una canción con ecos al Bruce Springsteen acústico de The Ghost of Tom Joad, con guitarra acústica, piano y la voz de Caleb que dominan una pieza melancólica de altos vuelos para rematar.


Walls no es el mejor disco de este grupo, pero a cambio nos trae a una banda que ha retomado su camino, eso si, con un estilo distinto al que tenían cuando empezaron, y que nos sigue regalando buenos temas.

Os dejo con el tema Waste a moment en vivo en el show de Jimmy Fallon.


lunes, 10 de octubre de 2016

Green Day - Revolution Radio (2016)


Green Day han editado el 7 de octubre por fin Revolution Radio, del que aquí puntualmente os he ido poniendo sus singles de adelanto. La banda de East Bay, California, después de aquella trilogía ¡Uno!, ¡Dos! y ¡Tré! del año 2012, donde se fueron de su estilo de punk-rock, ya fuera comercial o no, para evolucionar más quizás al rock and roll, pero donde perdieron mucha parte de su esencia, ahora en este nuevo trabajo recuperan precisamente sus ritmos y acordes más claramente identificativos de la banda, siendo su sonido más contundente, enérgico y pegadizo en muchos momentos, además de letras reivindicativas, como ya hicieran en American Idiot. Aquí también hay otra novedad, y es que han vuelto a ser el trío original el que ha grabado el disco, es decir Billie Joe Armstrong a la voz y guitarra, Mike Dirnt al bajo y Tré Cool a la batería, mientras que el guitarrista Jason White ha preferido pasar de nuevo a ser integrante de la banda en directo, y no miembro oficial. Esto puede parecer una tontería, pero para nada lo es, ya que el punk rock en trío suena más auténtico, por decirlo así, y sobre todo porque esta banda siempre fue un trío, y si vuelven a sus orígenes, todo es más coherente.


Somewhere now comienza con arpegios de guitarra acústica, hasta que entra la parte rockera, para desarrollar una parte eléctrica que rompe la pausada tranquilidad del inicio, muy en onda The Who este principio. Bang Bang fue el primer single, que nos recupera el espíritu más punk con referencias de los clásicos Clash o Ramones por los cuatro costados, ritmo frenético, estribillo muy pegadizo y potente single sin duda. Revolution Radio es el tema que da título al disco y también es un tema de onda punk, pero más en onda comercial, es una canción que sin duda va a pegar y mucho. Say goodbye es un tema más predecible y su ritmo es algo repetitivo, no se han complicado mucho en esta canción y han tirado por lo fácil. Outlaws con inicio de bajo, piano y voz, es preciosista, pero es una balada punk para mi gusto demasiado larga, de esos temas que esta banda hace desde hace unos 10 años y que para mi no aportan mucho. Bouncing off the wall es un tema de aire punk-rock desenfadado, con cierto toque grunge no hay que negarlo, pero sin ser nada del otro mundo, tema agradable sin más.
Still breathing es un buen tema, bastante comercial, y que tiene ese aire adolescente de escuela americana, para acabar siendo un tema de pop-rock vertiginoso y rápido muy radiable. Youngblood de corte punk-rock también tiene ritmo rápido, abusa algo de los coros, pero es un tema convincente, sonará fuerte también. Too dumb to die suena al inicio con guitarra sincopada y voz en segundo plano de Billie, para luego estallar con un buen groove, dentro de un tema evidentemente guitarrero. Troubled times, con una letra de crítica hacia los tiempos que vivimos y la humanidad se inicia de manera calmada, para luego explotar (habitual en todo el disco), un buen medio tiempo, de los mejores cortes, con un tono algo más serio que el resto del álbum. Forever now es la canción más larga del trabajo, casi siete minutos, y sorprende como una banda que lo bordó siempre con temas que no llegan a 3 minutos, se mete esta pechada, pero la verdad es que es un gran tema, con muy buenos cambios de ritmo, la voz estupenda, guitarras fabulosas (en onda Offspring en algún momento) y un tema de punk-rock de buen nivel. Ordinary world cierra el disco, un corte acústico de onda casi country diría, donde la voz de Billie es la absoluta protagonista.


No será recordado como el mejor disco de Green Day, pero por lo menos han recuperado bastantes de sus señas de identidad, que parecían haber desaparecido, tanto para bien como para mal. Sin duda es un trabajo que suena potente en muchos momentos, rotundo y con ganas, aunque en la calidad de los temas no llegue a ser excelente, pero divertirá al personal.

Os dejo con el tema Revolution Radio.

martes, 4 de octubre de 2016

Pixies - Head Carrier (2016)


Pixies, justo allá en la frontera del final de la década de los 80 y principios de los 90 con una propuesta brutal que fue toda una revolución, y eso que no era un grupo vendedor ni mucho menos, dejó un legado musical con 5 trabajos de mucha enjundia, que son a día de hoy trabajos de culto, se guardó un sitio en el olimpo. Bandas como Radiohead, Nirvana, Weezer o la propia PJ Harvey los llevan dentro y Bowie les adoraba.
En el año 2003, la banda volvió a reunirse, después de haberse separado a principios de los 90, aunque aquello fue para tocar los viejos temas y llenar salas y reventar festivales. Pero no fue hasta 2014 cuando volvieron a entrar en el estudio, ya con la baja de Kim Deal. Indie Cindy dejaba claro dos cosas, una que un proyecto musical se puede revitalizar, pero otra también demoledora, y es que las ideas originales ya no estaban tan frescas, y eso se resentía. Algún single potable, pero un disco que realmente, y bajo mi punto de vista fue una decepción bastante gorda. 
Pero no se han rendido, y en este 2016 han editado Head Carrier, y aquí cambian cosas para mejor, primero que ya hay una bajista titular de pleno derecho, la señorita Paz Lenchantin, que está con los 3 miembros originales que permanecen, es decir, el líder, guitarra y voz Frank Black, el guitarra solista Joey Santiago y el batería David Lovering. Por otro lado, han recuperado su propio sonido en muchos momentos, algo de lo que adolecía por completo el trabajo anterior, y eso para mi ya es bastante. Además, y eso es también claro, hay buenos temas, algo que siempre se me antoja básico. Pero no voy a negar, que a veces el álbum navega entre la nostalgia empapada de muy buenos temas, y esa tendencia al hit fácil para sonar en radios y televisiones, algo que nunca fue seña de identidad del grupo, aunque supera con creces a su predecesor, cosa nada difícil la verdad.


Así comienza el álbum con el tema que da título al trabajo, Head Carrier, y si, desde el primer momento notamos que los Pixies han vuelto, los de siempre, con esas guitarras feroces y ácidas, y la voz de Mr. Francis auténtica como pocas. Classic Masher es un pop resultón, pero se aleja para mi punto de vista del estilo clásico de la banda, y donde Paz, la bajista canta a pachas el tema con el jefe. Baal's black recupera a los Pixies más duros, los más transgresores, esos que me evocan a Planet of Sound, por ejemplo, rock cañero y la voz de Frank Black desatada. Might as well be gone es un medio tiempo muy bien rematado, pero quizás se tira hacia lo fácil, cuando realmente es un tema que si se alejara de lo establecido y se retorciera, sería la pera, pero esos Pixies no han vuelto del todo. Oona con una guitarra potente de inicio, tiene su mejor parte en un estribillo glorioso, tema rockero y bien llevado. Talent es una canción rápida y verteginosa, donde el bajo de Paz destaca, aunque aquí realmente se convierte en un tema comercial con estribillo facilón, aunque me encanta el punteo solista. 
Tenement song es el single, y lo merece con guitarras que destacan en el inicio y se relajan ante la entrada de la voz de Mr. Francis, aunque en el estribillo vuelven con furia. Bel spirit entra con las guitarras furiosas, y aquí ambas voces comparten protagonismo, la de Frank y la de Paz (quizás ella se queda un poco atrás en sus prestaciones) dentro de una buena canción, que queda algo desdibujada al no explotar del todo. All I think about now es un tema cantado por Paz, que languidece a cada segundo, y aun cuando intenta coger fuerza, le falta garra. Um Chagga Lagga es un rock fuerte y furioso, con una estructura sencilla, pero que quizás se repite y alarga en exceso, le sobra un minuto. Plaster of Paris es un medio tiempo apacible que intenta reconciliar, pero tiene un denominador común como en varios temas del disco, la falta de garra, pasa sin mucha gloria. All the saints acaba el álbum, una baladita y bastante simple, que poco aporta al final del trabajo.


Bueno, es evidente que este disco supera al anterior, pero uno se pregunta si son necesarios éstos álbumes, que están a años luz de los míticos cinco trabajos que encumbraron a esta banda en la transición de los 80-90 y que los tenían ahí en un pedestal. La verdad, es que hay momentos en este disco que me recuerdan a aquella gloriosa banda, pero sólo por ratitos. Llegar a aquel nivel es casi imposible, pero falta mucho.

Os dejo con el tema Um Chagga Lagga.


lunes, 3 de octubre de 2016

EP's (XVII) Cisco Fran - Gigante (2016)


Cisco Fran, el líder de La Gran Esperanza Blanca, sacó el día 1 de octubre a la luz su primer trabajo en solitario, un EP cuyo título es Gigante y que incluye 5 temas, más un bonus track que puede descargarse en el bandcamp. Hablamos de un compositor excelso, y que en este trabajo ha querido, digamos, explotar ese lado más personal que no cabía en su grupo. Este folk-singer valenciano, hace tres temas en plan acústico y tres con banda. Cisco Fran es un gigante, algo desconocido para el gran público en general, pero para los que apreciamos sus composiciones y su trayectoria, es nuestro gigante. Enorme trabajo en tono reposado y calidad suprema, algo intimista en muchos momentos, pero con ese poso que da la experiencia y la clase.
Cisco toca guitarra acústica y canta y los músicos que han grabado con él son Santi Serrano a la batería, José Sala al bajo, Juanma Pastor Labrandero a la guitarra eléctrica, Luis Martínez a la guitarra acústica, Eduardo Hirschfeld al órgano hammond y Rebeca Ibañez a los coros.


Comienza el EP con Gigante bueno de una manera muy curiosa, como si el tema estuviera acabando, con redobles, arpegios de guitarra, etc., hasta que entra la voz y Cisco despacha una letra preciosa, un medio tiempo excelente que alcanza su clímax en el estribillo y luego la guitarra solista hace un precioso sólo. Día gris es un tema reposado, en tono acústico, con la guitarra acústica y la voz del cantante dibujando la estampa de uno de esos días tristes, nublados y opacos. Desaparecer es el otro tema lento con piano y voz, que también tiene una letra bastante intimista, pero a la vez brutal, casi un poema musicado. Especialmente apreciable el tono de la voz y la armónica que aparece justo en el momento adecuado, qué delicia escuchar este tipo de canciones tranquilas como se merece. Cielo fue el single que conocimos en su día, una obra maestra en si misma en tono country-folk que es alegre, dicharachera y esa letra en la que dice que su cielo está en Brooklyn... je, je, je... los que le conocemos y sabemos de su afición por ir a New York cada año, sabemos de lo que habla.
Lonely on the road es el único tema en inglés, en plan acústico y con armónica es una cantinela agradable que no desentona ni mucho menos y donde sale el lado más dylaniano del compositor.
Como ya digo hay un bonus track, Nuestra amistad, una canción que en el concierto del 30 aniversario de La Gran Esperanza Blanca cerró el show, con Cisco sólo a la guitarra con una letra maravillosa que habla de una historia preciosa, y que dedica a sus compinches de correrías musicales.

Os dejo con Nuestra amistad, tal y como sonó el 23 de abril en La Sala Loco Club de Valencia.


viernes, 23 de septiembre de 2016

Wolfmother - Victorious (Disco) (2016)


A principios de este 2016, en el mes de febrero para ser más concretos, salía editado el cuarto trabajo de la banda australiana comandada por Andrew Stockdale, es decir, Wolfmother, bajo el título de Victorious. Ya desde entonces se situó de manera clara en mi Top 1 de este año, y por si fuera poco, es para mi su mejor trabajo junto a su primer disco homónimo de 2005. La trayectoria de este grupo, en el que el bajista y el batería le han bailado bastante al líder del grupo (aquí han grabado Josh Fresse y Joey Waronker a las baquetas e Ian Peres al órgano), ha sido una lenta caída de calidad, y aunque su Cosmic Egg de 2009 era un buen álbum, no superaba al primero y en el tercero New Crown, la banda sufrió un estancamiento. Pero aquí, en Victorious, recuperan la esencia y la chispa de sus inicios, y ante todo y por encima de todo hay diez temazos de tomo y lomo de auténtico rock de alto voltaje, algo que hoy en día cada vez es más difícil de encontrar, de ahí su tremendo valor. Por si fuera poco, la producción de Brendan O'Brien da en el clavo, dotando a cada tema de los adornos necesarios, pero favoreciendo en todo momento las virtudes de los temas. 35 minutos de gloria bendita, sin sobrantes.
Que este grupo tiene influencias de Led Zeppelin, Black Sabbath, Deep Purple o Rainbow a nadie debe extrañar a estas alturas, pero que estén tan bien asimiladas... eso ya no es tan fácil.


Se inicia el álbum con The love that you give, un auténtico bombazo con un rotundo ritmo y riff de guitarra, que a su vez descubre una enorme melodía sobre la que canta de manera gloriosa Mr. Stockdale, mientras la sección rítmica lo borda. Seguimos con Victorious y de verdad que hacía tiempo que no escuchaba un auténtico pelotazo como este, ritmo vertiginoso, rock de altos vuelos, y todo vuela aquí, vuelo yo, mi cabeza y hasta lo que tengo alrededor, qué pepinazo directo a la yugular, guau guau y más guau. Sus cambios de ritmo y el sólo después de la parada, para enmarcar. Baroness cambia el paso, con un ritmo más a medio tiempo, pero cuidado, que nadie se engañe, es otro pedazo de tema sideral, que parte del riff de guitarra eléctrica y que con el cambio que viene originado por el órgano, y ese estribillo delicioso "Tonight, tonight, tonight gonna leave it al behind... could you be my valentine..." que se acompaña de una guitarra rítmica acústica, lo convierten en otra joya, maravilla. Pretty Peggy es una delicia acústica, balada de medio tiempo que encaja a la perfección en el tempo del disco, perfecta parada para recuperar fuerzas y retomar impulso. City lights vuelve a dejarme boca abajo, con ese riff de guitarra inicial para luego irrumpir con fuerza la tremenda melodía, uno de esos hits que son pura garra y sus cambios perfectos, su estribillo coreable hace el resto.
The simple life vuelve al lado más rockero, con riffs incendiarios y un ritmo potente y la voz de Andrew que sigue siendo imponente, otro auténtico pepino de tema.  Best of a bad situation, es sin duda un tema optimista ya desde su título, pero también musicalmente, con esos coros la mar de hippies. Y llegamos a Gypsy Caravan, el tema que da título a la gira, burrada de canción, con ese aire psicodélico realmente arrebatador, y donde las guitarras corren que da gusto junto a la sección rítmica, pieza donde hay un ritmo constante que va subiendo a más y que se refuerza en el estribillo, ¡¡¡qué barbaridad!!! Happy face y su macarrónico comienzo es una locura, rock de antes, del bueno, riff potente y esos coros que acompañan a Andrew fantásticos en el estribillo, precioso medio tiempo rockero con tintes psicodélicos también. Eye of the beholder remata el discarral, con un riff tremendo e incendiario de partida que es un tremendo final, una autopista de rock de los que da gusto escuchar, con esa aceleración en la segunda parte del tema brutal.


Hacía tiempo que no escuchaba un disco de rock tan fresco, con tan grandes temas y fenomenalmente interpretado. Aquí no sobra nada, todo es alto copete, ningún lastre y disfrute absoluto desde el primer hasta el décimo tema. Pena que en su gira no pasaran por Madrid, esperaremos posteriores giras y recalen por aquí.

Os dejo con el vídeo de The love that you give.

jueves, 28 de julio de 2016

The Sonics - Live at Easy Street (2016)


Si alguien me leyó el año pasado justo al final del mismo, vería que en mi lista de discos internacionales escuchados durante ese curso, puse en el número 1 el álbum de vuelta, después de muchos años, de la banda de Tacoma (Washington), The Sonics, con ese maravilloso This is the Sonics. Hicieron su correspondiente gira en la que han demostrado estos veteranos, que su grandeza garagera sigue intacta y que ya le gustaría a muchos grupos jóvenes, mostrar su raza, sus saxos distorsionados, las guitarras furiosas y esos teclados incendiarios, y ante todo esa actitud que les hace tan grandes.
La grabación que registró la mítica emisora de Seattle, Kexp, y se produjo en la tienda de discos Easy Street (donde se pueden ver al inicio del vídeo los vinilos de la banda). Por si fuera poco, hay algunas colaboraciones especiales, como la del mísmisimo cantante de Pearl Jam, Eddie Veeder, que sale a cantar con ellos el tema Leaving here o el líder de los Presidentes de los Estados Unidos de América, Chris Ballew, en el tema You got your head on backwards. Ver la cara de Chris emocionado después de cantar con ellos y decir que es un sueño hecho realidad, lo dice todo.


En cuanto al repertorio, qué decir, se repasan canciones de toda su carrera, desde aquellos primeros dos trabajos demoledores de 1965 y 1966, el Here are the Sonics, del que despachan Money, Boss Hoss, Have love will travel o Psycho. Del no menos mítico Boom caen Cinderella, He's waiting o Louie Louie. Aquel single de Keep a knockin' y el You got your head on backwards de su tercer y algo fallido álbum, también son rescatadas.  Y claro, como no de el último y más reciente álbum del año pasado tocan Bad Betty, The Hard Way, Leaving here (con Eddie Veeder), I don't need no doctor, Be a woman o Sugaree.
Se trata de un aquelarre musical de órdago grabado el 18 de abril de este año, donde se ve a músicos que lo viven, sudan y se dejan la piel y hacen vibrar al personal como pocas veces se puede ver ya.
50 años de este grupo ya merecían un homenaje así, y un disco en vivo que demuestra todo lo que han sido y son, unos grandes.


Yo os voy a dejar con el concierto entero, excepto los dos bises, este es el tracklist:

*1)Cinderella
*2)Money
*3)He's waiting
*4)Boss Hoss
*5)Keep a Knockin'
*6)You got your head on backwards (with Chris Ballew)
*7)Have love will travel
*8)Leaving here (with Eddie Vedder)
*9)The Hard Way
*10)Psycho
*11)Sugaree
*12)Be a woman
*13)The Witch
*14)I don't need no doctor


sábado, 16 de julio de 2016

Corizonas - Nueva Dimensión Vital (Disco) (2016)


Hace 5 años se unieron dos superpotencias musicales de este país, por un lado los madrileños de Malsasaña Los Coronas, encabezados por Fernando Pardo, con su estilo rock-surf ampliado a música fronteriza, pasodobles, incluso flamenco con el paso del tiempo, y por otro lado los vallisoletanos Arizona Baby, encabezados por Javier Vielba con su estilo de folk rock muy interesante, que también tiene claros tintes de música fronteriza. Y ahí, en ese punto de unión nació Corizonas. Su primer larga duración, The News Today, fue uno de los discos más apreciados de 2011, en lo que era una apuesta original, además de que en sus conciertos sonaban fenomenal.
Ahora editan "Nueva Dimensión Vital" y se aprecian cambios, el primero y más notable, es que todas las composiciones son en castellano, y el segundo que Javier Vielba toma los mandos en la mayoría de estos nuevos temas en cuanto a componer, aunque varias son a medias con el resto de Los Coronas. Aquí la sonoridad está renovada, pero sin cambiar las bases asentadas por las que se fusionaron. Vielba, por si fuera poco produce el álbum, mientras Daniel Alcover lo ha grabado, mezclado y masterizado. Como es lógico, este es un disco de su tiempo, y las letras se ven influenciadas por los hechos políticos y sociales que vivimos.


Comienza el álbum con La cuerda que nos dan, tema de pop-rock simplemente, pero que deja claras varias de las nuevas novedades, ya que a Javier el castellano le sienta de vicio, en este tema marchoso y con brío, y con un gran sólo de guitarra, buen comienzo de disco, además del añadido de escenas de películas al principio y el final, como El gran dictador de Chaplin de 1940. En Todo va bien, las trompetas mandan al inicio, en un tema de claro aire fronterizo, un medio tiempo extraordinario, donde la letra es realmente positiva, aunque no le falta algo de ironía. Vivir y no pensar tiene unos parámetros parecidos al anterior tema, en cuanto a la literatura, pero quizás sus arreglos de cuerda le conceden otro aire diferente, además de esa pegadiza melodía, con su estribillo coreable también. Nueva dimensión vital es la canción que más se me emparenta con el primer álbum, musicalmente hablando, volvemos al aire fronterizo, casi de ranchera, pero con cierto tono de ranchera, además de una letra que me parece fantástica... esos subterfugios multicolores, y esa crítica a nuestra zona de confort. Luces azules es un tema de aire acústico con adornos de violonchelo, cuya letra nos habla de la libertad individual, enorme canción.
Míticos es éxtasis tiene un marcado estilo western, con la trompeta, y ese riff, se trata de un tema divertido y desenfadado, cuyo estribillo es bastante curioso. Yo quiero ser yo es una tema cuya letra me encanta, ya que desde un punto de vista del humor, habla de la condición personal de un individuo, que es reacio a actuar en función de las expectativas que los demás tienen de él, y los palos que se va llevando con lo que le va pasando, gran tema. Trabalenguas es un western electrónico, ¿se puede decir esto?, con unos coros tremendos, y un estribillo llamativo y su final caótico que resulta realmente poderoso. Las paredes bailan es la canción más psicodélica, emparentándose con la anterior que también lo es en cierta forma, con una trompeta alocada de Yevhen Riechkalov, y ese ritmo frenético que hace del tema algo muy bailable. Lluvia de abril, con el inicio del sonido de la fina agua cayendo, es la canción lenta del disco, pero muy disfrutable con ese theremin, la guitarra y los teclados en hermosa armonía, gran tema. Para qué cierra el disco, una serenata en toda regla de tono country, con letra que denuncia nuestro preocupante presente.


Ojo a este trabajo, no es la típica reunión de dos bandas amigas que han pasado el rato juntas, ni mucho menos. Aquí hay crítica social, un avance musical notable partiendo de una excelente base, y sobre todo la confirmación de que en castellano se puede hacer también este estilo musical con mucha grandeza.

Os dejo con el tema Todo va bien.

lunes, 27 de junio de 2016

Weezer - Weezer (White Album) (2016)


Weezer, la banda californiana, ha editado nuevo disco este año, su décimo álbum y que cierra una cuatrilogía de colores junto al Azul de 1994, el verde de 2001 y el rojo de 2008. Si se ha seguido la trayectoria de la banda, algo herrática en los 90, pero que tomó impulso y de qué manera ya en el principio de este siglo, y que de momento sigue una línea realmente buena en sus últimos trabajos, siguen en ascenso. Esta cuatrilogía no hay que compararla con nadie, simplemente ellos han puesto colores a sus discos homónimos, donde lo que encontramos es música de acento californiano, rock de guitarras, con componentes de pop, hablamos de melodías luminosas y con esa fina ironía y un puntito cabrón en las letras que le da el gran Rivers Cuomo, líder, cantante y guitarrista del combo. El resto de la formación, recordemos, es la de los últimos discos, es decir Brian Bell a la guitarra, Scott Shriner al bajo y teclados y Patrick Wilson a la batería. Un recorrido por esa California del Westside de Los Ángeles, la playa de Venice, la peña que va en patines tocando la guitarra, en definitva esa fauna y flora que habita por aquellas latitudes, y todo ello producido por Jake Sinclair.


Comienza el álbum con California Kids, uno de los singles del disco, tremendo pildorazo energizante donde aflora el lado luminoso y powerpopero de la banda, que tanto domina sus últimos trabajos y esos coros a lo Beach Boys playeros. Wind in our sails habla de esos barquitos que surcan las playas, un medio tiempo delicioso con aire también powerpopero además de notarse que a Rivers le encanta Brian Wilson. Thank God for girls, es un tema festivo total, que habla de chicas y da gracias a Dios por su existencia, que en aquellas parecen ser tremendas y con esa melodía de cambios de ritmo y guitarrera. (Girl we got a) Good thing vuelve al medio tiempo y con un gusto tremendo, excepcional canción con sus cambios incluidos. Do you wanna get high? es un single clarísimo con su estribillo llamativo, las guitarras aflorando y esos cambios marca de la casa.
King of the world con el riff inicial nos devuelve a los Weezer más guitarreros, para que entre la voz de Rivers que estalla en el estribillo pegadizo. Summer Elaine and Drunk Dori regresa al medio tiempo, gran melodía y perfectamente cantada por Mr. Cuomo, delicia con los cambios ajustados de vicio. L.A. Girlz es la típica pieza que parece que va toda del tirón, me recuerda mucho a temas del azul o el verde, típico tema de este grupo que los tienen a patadas, pero esi, con un doble sólo descomunal. Jacked up con ese inicio de piano, es la más diferente de todas, un medio tiempo más clásico y esos cambios de tono de Rivers realmente llamativos, ¡vaya registros! Endless bummer cierra el álbum con ese toque eminentemente vocal que domina el tema y esa guitarra acústica que lleva el ritmo, buen cierre.


El álbum blanco de Weezer no inventa nada nuevo, eso hay que decirlo, pero es un disco que se escucha del tirón y que va como la seda, fluye, y eso en los días de hoy es de agradecer, y por si fuera poco no desentona para nada con su trayectoria.

Os dejo con el vídeo de L.A.Girlz y la chica culturista con el chavalote.


martes, 21 de junio de 2016

Band of Horses - Why are you ok (2016)


Band of Horses, la banda de Seattle, ha editado su quinto trabajo de estudio, que lleva por título Why are you ok, sin contar su Acoustic at The Ryman de hace 3 años. Con Mirage Rock, su anterior álbum de estudio, el grupo varió y se dejó meter mano por los productores, por lo que la esencia de las canciones se resentía. De hecho, el propio líder la banda ha dicho que en este trabajo quería volver a la desnudez de las canciones "un álbum más parecido a mis maquetas y no lavado por un productor" decía concretamente. Y desde luego se nota, me recuerda en ese aspecto mucho más a Infinite Arms a la primera escucha sosegada.
Me parece fundamental que un grupo se sienta a gusto y en sus coordenadas existenciales que les permiten ser ellos mismos sin aditivos, conservantes o colorantes. Y eso, por si fuera poco, se traslada a sus conciertos. Yo fui creo, un privilegiado al verles en el Mad Cool Festival, encima con un Bridwell la mar de contento con el público de Madrid y eso se transmitió a sus compañeros, dando un maravilloso concierto.


Comienza este fantástico trabajo con un tema doble, Dull Times/The Moon, cuya primera parte es un sosegado y pausado medio tiempo que ya bien avanzado el minutaje cambia bruscamente a un guitarreo de dos minutos, gran comienzo. Solemn Oath suena a la banda de sus primeros discos, concretamente a Cease to begin (disco que curiosamente repasaron casi entero en vivo), con tono rítmico y esas capas sonoras que se suceden, más el sólo de slide guitar realmente logrado. Hag me recuerda mucho por otro lado a Infinite Arms, con su tono reposado, melódico y donde Tyler Ramsey destaca con su sólo de guitarra, deliciosa canción. Casual party fue el primer single, un hit en toda regla, que suena popero, pero de una calidad tremenda y con una melodía gloriosa y donde Bridwell canta de lujo, un tema perfectamente rematado. In a drawer demuestra mucha de la grandeza de esta banda, sensibilidad, medio tiempo glorioso con cambios de ritmo brutales (que en directo se acentúan), una auténtica joya de tema, para mi la favorita del disco. Hold on gimme a sec es un interludio instrumental para descansar y preparase para la segunda parte del disco.
Lying under oak es uno de los temas que gana con las escuchas, donde el juego melódico es excelente y va cogiendo forma y acaba por ganarte, maravilla que me encanta escuchar una y otra vez. Throw my mess tiene un inicio muy country-rock con guitarra rasgada, sonido de raíz americana pero al estilo Band of Horses, donde las guitarras afloran con fuerza en momentos oportunos. Y llega mi otro tema favorito del disco Whatever, Wherever, el baladón de los baladones, delicia desde el segundo uno, la voz de Ben es sobrecogedora, te mece y te lleva, cuyo vídeo es un homenaje a su vida en familia y hogareña. Country teen es la más sorpresiva del álbum, si te pones el disco con cascos, los instrumentos suenan por el izquierdo y las voces por el derecho, con un tono country claro y luminoso, gran tema sin duda. Barrel house es como un atardecer de verano, pausado, lento y precioso, cuando el sol tarda en irse, canción marca de la casa. Even still cierra el disco y es la mezcla perfecta de todo lo que antes se nos ha ofrecido, es decir, el comienzo lento con la voz y el piano, para luego ir cogiendo tono y ritmo hacia la mitad para terminar en un fantástico climax, otra gozada para escuchar con cascos.


Band of Horses han vuelto a la senda que me gusta, a la de los temas más en su base, en su raíz, y sin fuegos de artificio, creando un compendio de temas de lo más disfrutables y lo que es más valorable, con su mejor estilo de siempre, el que me hizo enamorarme de ellos.

Os dejo con el tema Solemn Oath, interpretado en el show de James Corden.