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martes, 17 de diciembre de 2019

Loquillo - El último clásico (2019)


Loquillo editó el pasado 22 de Noviembre su nuevo álbum de estudio El último clásico, tres años después de Viento del Este, su anterior trabajo. Al igual que en sus últimos discos, cuenta con una nómina amplia de músicos que han dejado su firma para El Loco como Luis Alberto de Cuenca, Gabriel Sopeña, Santi Balmes (Love of Lesbian), Leiva, Marc Ros (Sidonie), además de músicos habituales de su formación como Igor Paskual o Josu García. Me da igual eso tan fácil de criticar de que otros le tienen que componer, Elvis Presley no componía y fue el mejor intérprete que ha habido, salvando las distancias el Loco es un caso algo parecido, pero sabe rodearse de la gente adecuada y sigue teniendo una banda imbatible, cuyo directo es realmente fantástico. Josu García ha estado a la producción, un seguro para el artista.
Loquillo ha vuelto a hacer un disco de rock and roll y el hecho de que los participantes se hayan involucrado tanto, hace que cada tema suyo parezca el temazo total, con lo que tenemos una colección que pudiera parecer un grandes éxitos. 


Inicia el disco Los buscadores, una canción que corre libre como el viento desde el primer acorde, rock and roll sin concesiones y la voz de Loquillo que se impone en medio de la instrumentación, y en la letra de Luis Alberto de Cuenca hay muchos códigos de honor, samurais, vikingos, caballeros buscando el Santo Grial, etc... Somos lo que defendemos tiene una sección de vientos bestial con tono soul en el comienzo, y cuya letra es una declaración de principios totalmente. El último clásico es un tema compuesto por Igor Paskual y Josu García y como bien dice la letra, se siente perteneciente a una generación que entiende y vive el rock como pocos, dentro de un mundo que se va a pique. Lo importante es amar es un medio tiempo tremendo, con unos arreglos de cuerda muy buenos, y con cierta épica además del riff de guitarra. Gafas de sol, es un tema rompedor con letra de Carlos Zanón y música de Marc Ros de Sidonie, tiene una mezcla instrumental muy interesante donde hay arreglos de metal, un sitar (¿dónde quedaron los sitares de Sidonie?), fundiéndose en capas de sonido que arropan de manera perfecta la voz de Loquillo. Un avance y evolución de un artista que no se estanca.
Los sonidos son ideas inicia la segunda cara, quizás sea la única canción que no me engancha a la primera, pero va subiendo en intensidad en el estribillo y los coros. Como un nada tiene quizás lo mejor en su letra rechazando credos impuestos, aunque musicalmente sea la más digamos normal. Y llega Creo en mí, un tema muy Johnny Cash, es un country moderno con guitarras potentes y donde el Loco se siente como pez en el agua, qué estribillo y qué temazo, de las joyas del álbum. La Vampiresa del Raval es un tema de Marc Ros de Sidonie, rockero y con un gran tratamiento melódico de las voces. El resucitado cierra el álbum, tema de Santi Balmes, una canción fresca, con esos sintetizadores (si, si, le van de vicio), palmas, y esas guitarras en wah wah, una mezcla realmente potente.


En definitiva Loquillo sigue ahí arriba dentro del panorama nacional, no baja la guardia y vuelve a parir otro gran disco, que le servirá para volver a reventar sus conciertos en la nueva gira.

Os dejo con el tema y vídeo de Creo en mí.

domingo, 24 de noviembre de 2019

091 - La otra vida (2019)


Se sabía hace mucho tiempo, se mascaba y se ha hecho realidad, el nuevo disco de estudio de 091, la banda granadina, 24 años después de su último trabajo. En 2015 hubo gira de reunión, y en 2016 se editó Maniobra de Resurreción, el directo de la gira grabado en su ciudad, una gira soberbia, que un servidor pudo ver en Madrid, tocando sus viejos y maravillosos temas.
El 18 de octubre, salió La otra vida, este nuevo álbum. Mucha gente se preguntará si era necesario teniendo en cuenta que sus antiguos trabajos son extraordinarios, lo que es evidente que después de las magníficas sensaciones de los directos, el cuerpo les pedía grabar, y voy a dejar una cosa clara, para los que amamos a la banda granadina este disco no es su mejor trabajo, pero sin ser un trabajo brutal tiene muchas virtudes a su favor y es que de los discos que salen a día de hoy, tienen pocos grupos que les hagan sombra, aparte de ganar mucho con las escuchas.
José Antonio García "Pitos" a la voz y armónica, José Ignacio Lapido a la guitarra eléctrica solista y acústica más coros, Tacho González a la batería y percusión, Victor Lapido a la guitarra eléctrica y Jacinto Ríos al bajo es el quinteto que ha grabado el álbum, con la colaboración de Raúl Bernal al piano, órgano y sintetizadores. Frandol, un tipo francés con el que coincidieron en el pasado, ha sido el productor. 


Vengo a terminar lo que empecé, fue el primer tema que salió del álbum, con ese ronroneo del bajo hasta que entra la guitarra de José Ignacio Lapido y la voz del Pitos, canción rockera en el estilo clásico del grupo y un single muy acertado. Naves que arden es un medio tiempo melancólico, una buena canción que anda a medio camino entre el amor y el desamor y cuyo solo de guitarra es precioso. Mañanas de niebla en el corazón es un tema muy de José Ignacio Lapido, en la onda de su último disco en solitario, esa melancolía sigue presente en un gran tema. Leerme el pensamiento es una canción alegre y con melodía bonita, y cuyos coros están muy logrados ayudando a la voz de José Antonio García, tema que gana mucho con el tiempo.
Condenado quizás sea mi favorita, un powerpop excelente y vitamínico y con una letra bestial que dice "La vida nos saca a bailar y nos tiende la trampa, el tiempo implacable nos mira y dicta su ley".
Por el camino que vamos tiene inicio acústico en tono folk-rock pero desemboca en un pop-rock de tono alegre y con buena letra que te hace pensar. Una sombra tiene tono oscuro en el título y en la música en un tono acústico y con sus pesadumbres en la letra. Al final recupera la esencia de la banda, otro de mis temas favoritos del trabajo, un rock perfectamente ejecutado con su estribillo, la armónica del Pitos y su estilo de siempre. Dejarlo dormir es otro tema rockero, rápido y vertiginoso, otra gran canción de las que seguro que en directo tendrá su momento de gloria. Soy el rey cierra el trabajo, un tema crepuscular con el piano de Bernal como protagonista y la voz de El Pitos.

091 han vuelto con nuevo disco de estudio ya en el siglo XXI, 24 años después de su anterior trabajo, y desde luego que es una enorme alegría, y deseando estoy de verlos en vivo, una banda que multiplica en directo su propuesta de estudio por mil.

Os dejo con el tema Al final.

martes, 12 de noviembre de 2019

Neil Young & Crazy Horse - Colorado (2019)


El 25 de octubre salió a la luz el nuevo álbum de Neil Young & Crazy Horse, titulado Colorado. Se trata del primer disco con su vieja banda desde 2012, en el que publicó Americana y Psychedelic Pill. La formación que ha grabado el disco ha estado compuesta por Nils Lofgren (de la E Street Band) a la guitarra (sustituyendo a Poncho Sampedro), Ralph Molina a la batería y Billy Talbot al bajo, estos dos últimos fieles del canadiense. John Hanlon y Tío Neil han compartido la producción.
El disco me parece extraordinario, es de esos profundos que gana mucho con las escuchas, hay electricidad, rock en estado puro, tensión, temas largos, otros en su justa medida, pero creo que desde aquellos dos discos de 2012, el cuerpo nos pedía otro disco con los Caballo Loco y a este nivel. Esta última época con Promise of the Real magnífica, revitalizando a Tío Neil (los últimos cinco años) y sus discos en solitario le mantienen más vivo que nunca, pero con su vieja banda saca lo más eléctrico y eso siempre sabe bien. Pero hablamos de un trabajo con temas de una factura bárbara, y con un Neil Young brutal en cada momento del trabajo.
Los diez temas han sido grabados en Las Montañas Rocosas, huyendo de los incendios que asolan California y que destruyeron su casa de Malibú, algo que ha hecho resurgir con más fuerza si cabe su rabia ecologista, ya antigua en él.


Think of me, el tema que abre el álbum es de corte folk-country, en el que Neil está delicioso cantando, y que con los coros de sus compañeros alcanza unas cotas soberbias, gran canción para abrir el álbum. She showed me love incide en ese asunto ecologista y en la madre naturaleza, una pieza de trece minutos y medio, donde está todo lo que es este combo junto, amplis a todo volumen y rock en estado puro, por aquí hay recuerdos de Ragged Glory. Olden days es un tema de recuerdo a los que ya no están, la que fue su mujer Pegi y madre de sus hijos, además de Elliot Roberts su fiel representante, musicalmente un medio tiempo de buena factura, con el tema vocal muy cuidado. Y llega uno de los momentos cumbre, Help me lose my mind, donde la tensión se palpa desde los primeros acordes y esa descarga eléctrica que envuelve toda la pieza, hasta que caes completamente rendido ante ella. Green is blue es una de las canciones lentas y que me lleva al Tío Neil de los 70, siendo un tema rock está contenido, aunque muchas veces parece que va a explotar, ahí radica su grandeza.
Shut it down vuelve a el lado más rock y desatado, quizás el tema más duro del álbum con el estribillo cantado a coro y acompañando a Mr. Young, y con una dura crítica política, otra joya para la saca. Milky way fue el primer tema que conocí del disco, y realmente llevaba a confusión, una balada calmada que te hacía pensar que el disco sería todo en esa onda, pero situado en este momento del álbum, es un remanso de paz entendible. Eternity comienza con piano y es una gozada, Neil canta de vicio mientras la sección rítmica le acompaña y luego los coros, un tema de gran factura. Rainbow of Colors es una denuncia ante los supremacistas, y un canto de esperanza, otro buen tema. I do cierra el disco, otra balada para el final casi en plan nana nocturna, con Neil susurrándote al oído.


Nos encontramos ante un gran trabajo, de muy buen nivel, aunque no estamos hablando de un disco que puede considerarse obra maestra, si que tiene momentos muy buenos y recupera muchas sensaciones que se quedaron hace 7 años.

Sirva esta entrada de homenaje a Neil Young que hoy cumple 74 años, y desde aquí le felicitamos.

Os dejo con el tema y vídeo de Shut it down.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Michael Kiwanuka - Kiwanuka (2019)


He de admitir que ha sido con este tercer trabajo con el que he caído rendido por fin a Michael Kiwanuka, recién editado el nuevo disco titulado Kiwanuka. Hablamos de un músico que se toma con calma lo de la edición de sus trabajos, este es el tercero en 7 años, ya que sobre él recaee ya cierta presión por la calidad de su obra. Y se titula Kiwanuka, el apellido de este tipo de nacionalidad británica y origen ugandés, que después de haber mostrado un lado más folk en el primer álbum, con toques soul, en el segundo si que se adentró más en el terreno soul, pero también con una perspectiva rock, un disco que volviendo a él últimamente he apreciado mejor. En este nuevo disco Michael se adentra en terrenos donde se siente muy a gusto, es decir, música funky, soul e influencias de música africana, y esa música de onda setentera, hecha mucha de ella por gente de color.
Pero hay que reconocer algo, yo aparte de mi ceguera con su trabajo, veo una tonalidad de matices muy ricos en este artista, eso en el plano vocal, pero encima es un guitarrista descomunal. A todo esto añadir que la producción es exquisita y los detalles en los temas son miles, y se aprecian con muchas escuchas.


You ain't the problem con ritmos de percusiones africanas abre el trabajo, para que entren esos teclados sesenteros y el soul que lleva dentro, fue el primer single del disco y ya deja claro que hay una composición de muchos kilates y encima te hace menear el esqueleto, brutal. Rolling con su riff de guitarra y su tremendo ritmo de bajo es una canción entusiasta, pero perfectamente producida, donde se van incorporando elementos en cada escucha. I've been dazed tiene algo de lisergia, unas voces femeninas que hacen el contrapunto perfecto y una bellísima melodía donde su voz es la gran protagonista. Piano Joint (The King of love) viene precedida de una intro con teclado y voces femeninas, para luego escuchar ya el tema en si de ritmo despacioso, con una sonoridad funky, jazz y soul, que nos muestra otra cara más del músico, una canción soberbia. Another human being es una pieza instrumental donde parece que el arpa y el teclado se entrelazan. Living in Denial nos devuelve quizás a los setenta, siguiendo por terrenos que le gusta tocar al músico, en este caso con ambientes agradables.
Y vuelve a repetir el esquema de intro y luego tema con Hero, una joya incontestable, con ese inicio acústico y el riff de la eléctrica hasta que entra su voz y la melodía brutal, un clásico inmediato sin duda alguna. Hard to say goodbye es el tema más largo del trabajo, con un inicio oscuro, pero donde las nubes se despejan y aparece una luminosa composición, con otra producción tremenda y conformando una pieza de cambios de ritmo enorme, y eso que no parece explotar, se queda en el medio tiempo glorioso. Final days tiene funk, jazz, incluso algo de hip-hop, pero todo mezclado hacen de este tema una maravilla pop, para mi otra auténtica joya del álbum, donde la producción vuelve a sobrecoger, y un bajo que te está marcando en todo momento cada tramo de la canción. Interlude (loving the people) es eso, un interludio entre mastodónticos temas que no aporta mucho. Solid ground me recuerda a Radiohead en su inicio, pero claro entra la voz de Michael y parece un ángel, esa manera de cantar que casi te susurra su suavidad es gloria, temazo de tomo y lomo que te vuelve a dejar dado la vuelta con otra producción con arreglos orquestales incluidos, vaya pasada. Light cierra esta discarral, con inicio acústico, una canción ligera y llevadera que te mece y te deja una buena sensación.


Michael Kiwanuka me ha convencido y de qué manera, en este disco alcanza cotas que ya había dejado asomar antes, pero que aquí han salido a la luz ya de manera espectacular.

Os dejo con You ain't the problem en vivo en el programa Later... with Jools Holland.

The Raconteurs - Help us stranger (2019)


Como llevo diciendo durante todo el año, el nuevo y esperado disco de The Raconteurs, que lleva por título Help us stranger, salió a la venta el 21 de junio y tuvimos un doble adelanto en formato single de doble cara A justo cuando acababa el 2018, un par de andanadas tremendas que dibujaba un panorama muy esperanzador. Jack White, después de su último disco más experimental en solitario (no entendido por todo el mundo), ha vuelto a una senda más clásica. Digamos que esta formación intenta, con sus cuatro componentes abarcar o hacer más grande el rock and roll, estirándolo hasta límites insospechados con gotas de blues, psicodelia, funk, etc., algo así como "la fusión del funk de Detroit y el soul de Nashville..."
Jack White, Brendan Benson, Jack Lawrence y Patrick Keeler vuelven a la carga 11 años después de su último disco de estudio, aquel Consolers of the lonely, y desde luego que no han pasado inadvertidos, por lo menos para un servidor. Como músicos de apoyo han estado Dean Fertita que ha tocado toda clase de teclados, órganos y alguna guitarra, Joshua V. Smith al órgano y coros, Lillie Mae Rische el violin y Scarlett Rische la mandolina.
El disco es bueno, tiene una gran cantidad de buenas canciones y por derecho propio se merece estar entre lo mejor de este año.


Comienza el disco con Bored and razed, que tras unos tímidos acordes desata su furia rockera que la tiene y mucha, con cambios de ritmo y riffs de guitarra incendiarios mientras Jack se encarga de la voz en este caso. Help me stranger recuerda la época más blues de Jack con sus White Stripes en el inicio, con la voz sincopada, que en un final repetido da inicio al tema en sí, con una melodía estupenda y esos punteos marca de la casa de Mr. White. Only child es de corte más folk y acústico, y donde Brendan Benson está a la voz con los coros del resto, una delicia de medio tiempo en el que por supuesto Jack suelta su sólo brutal. Don't bother me desata al White más rockero y desaforado, un ritmo vertiginoso con amalgama de sonidos y un empaque tremendo. Shine the light on me con voces corales al inicio, da la entrada a un precioso piano y a una melodía sesentera realmente maravillosa, una joya de tema. Somedays (I don't feel like trying) es un country-rock de clase y categoría, donde la fuerza de las guitarras ruge en los cambios y le da una variedad tremenda a la tonada cantada por Mr. White.
La versión del álbum es de un tema sesentero de Donovan, el Hey Gyp (Dig the slowness), que en manos de estos músicos toma un concepto muy renovado y grandioso con la armónica desatada como gran protagonista tocada por Brendan Benson. Y llegan Sunday Driver y Now that you're gone, lo primero que escuchamos del disco al final del años pasado, el primero un trallazo rockero espectacular con cambios bestiales, y el segundo un medio tiempo delicioso de una calidad abrumadora, la primera cantada por White y la segunda por Benson. Live a lie con un riff trepidante es un rock atrevido y vuelve a subir los decibelios del trabajo. What's your is mine con esos acordes iniciales de guitarra introduce junto a la batería la melodía, para desarrollar luego cambios y un riff aún más contundente, temazo de tomo y lomo y en la que la guitarra me resulta muy Hendrix sin duda. Thoughts and prayers es la despedida en tono acústico, country y folk del disco, una canción tranquila y crepuscular para acabar un gran trabajo con el adorno de violes y mandolina.



En definitiva una reunión que ha resultado muy satisfactoria que por la calidad de las canciones hace que se convierta por derecho propio en uno de los discos del año.

Os dejo con el tema y vídeo de Sometimes (I don't feel like trying).

sábado, 12 de octubre de 2019

Datura4 - Blessed is the boogie (2019)


El 5 de abril se editaba el tercer artefacto sonoro de esta superbanda australiana liderada por Dom Mariani, Datura4, con el título de Blessed is the boogie, toda una declaración de intenciones. Llevo todo el año escuchando el disco, y estará muy arriba en mi lista a final de año, pero fue la actuación de anoche en Madrid de la banda, la que me impulsa definitivamente a hablar de este disco. Y es que siempre lo he dicho, cuando una banda hace una propuesta en estudio tan alucinante, si luego la defiende en directo con maestría, como fue el caso ayer, me tienen ganado, y eso viniendo de un musicazo como Dom Mariani, que nunca se junta con torpes, es victoria segura amigos. La formación sigue siendo Dom Mariani (The Stems, Someloves, DM3, The Majesitc Kelp, etc...) que canta y toca guitarra solista, Stu Loasby (Jack and the Beanstalk, The Majestic Kelp,...) al bajo y Warren Hill (The Drones, The Volcanics,...) a la batería, más la incorporación de Bob Patient a las teclas. Greg Hitchcock ya no está en esta tercera grabación.
Aquí hay psicodelia, blues rock y boogie rock, pero llevados por unos caminos realmente excelentes, y donde caben referencias tales como la psicodelia de finales de los 60, el blues rock de los 70 y ese boogie rock, que gente como los primeros AC/DC de Bon Scott bordaban. Pero claro el blues es la base de todo, no en vano, el título de su primer álbum era Demon Blues.


Abre el fuego Black Dog Keep Running, con esos riffs de guitarra setenteros, no demasiado complicados, pero que con un gran empaque y un poco de macarrismo, funciona a la perfección. Blessed is the boggie da título al disco y con toda la razón, boggie rock de altos vuelos de estos veteranos a tope, y con la participación a la armónica de Howie Smallman, muy en onda John Mayall ciertamente. Looper bebe de muchas bandas setenteras, desde Black Sabbath a Kiss, ritmo contundente con esas guitarras mandando, que hace que te vayas metiendo en un bucle rockero que te crea adicción y ya no puedes escapar, un claro disfrute. Run with Lucy fue el primer tema que escuché del disco, delicia absoluta, donde la sección rítmica está sublime, ya estamos enfangados a estas alturas hasta la médula con esta psicodelia bluesera rockera, y en esas estamos, cuando menudo estribillo adictivo se marcan aquí. Ooh Poo Pah Doo es una versión de Jess Hill, la única del trabajo, que es un tema divertido, un rock and roll de corte clásico, dónde el teclado cobra un protagonismo esencial, con sus humeantes sonidos. Una primera cara de cera y leña al mono orgásmica.
Pasamos ya a la cara B del vinilo, que empieza con Sounds of gold, y si esperabas más de lo mismo, cambio y giro, más melodía y temazo de tomo y lomo, puente, estribillo y definición perfectas, nada más se puede pedir, rítmicamente sublime. Evil people Part.2 empieza con ritmo tranquilo de batería, hasta que rugen riffs de guitarra que calientan y empieza una parte de experimentación instrumental con unos coros que cantan el título, parece que el ritmo baja, pero el slide nos mantiene en alerta. Not for me con guitarras acústicas al inicio, cambia de nuevo el aire, pero es ficticio, entran las eléctricas y junto a los teclados estamos casi en Woodstock, un tema hippie por los cuatro costados, medio tiempo precioso. Cat on a roof sigue en línea de medio tiempo, pero con una clase que te deja con un sabor de boca bestial, tema donde la melodía tiene preponderancia y cierto toque powerpop inunda la tonada, con incluso un cambio de ritmo hacia la mitad brutal. Y acaba esta locura con The city of lights, un medio tiempo descomunal que relaja almas y te lleva a sitios muy recónditos, además de contener un sólo de guitarra descomunal del gran Dom Mariani.


Pues si, discos como este hacen a uno más feliz, una primera cara de descarga rockera y una segunda para viajar y relajarte con un buen copazo en mano, seguimos reclamando estatua ecuestre para Dom Mariani desde aquí a la mayor brevedad posible.

Os dejo con el tema Blessed is the boogie.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Ezra Furman - Twelve nudes (2019)


La carrera discográfica de Ezra Furman (nacido en Chicago en 1986 y de origen judío) ya resultaba interesante y atractiva con su primer banda The Harpoons, con los que se juntó en Boston, tres discos que se publicaron desde 2007 a 2011. Pero a partir de 2012 con su primer disco en solitario ya empezó a trazar una carrera musicalmente muy rica, además de su progresivo cambio de imagen y el uso de prendas fememinas, ya muy habituales en él. Ahora ha editado nuevo disco el 30 de agosto que lleva por título Twelve Nudes, justo un año después de Transangelic Exodus, un disco aquel difícil por momentos, donde había historias de ángeles, huidas, aceptación de si mismo, etc., mientras que musicalmente era un amalgama de digestión algo complicada por instantes. Aquí hemos ido poniendo adelantos de este nuevo trabajo, todos ellos tremendos.
Tal es así, y según la nota de prensa, que Twelve Nudes fue grabado en Oakland (California) el otoño pasado, bastante rápido, ya que el músico lo tenía claro. Él lo define como un álbum de "punk queer espiritual" que vaya usted a saber que es eso, pero aquí se nota una madurez en las composiciones y una rebeldía en muchos tramos del disco que hacen que me guste mucho el resultado. Se trata de un trabajo corto, de unos 28 minutos, pero muy intensos, y que tiene dos personajes que han inspirado al artista, primero la poetisa, filósofa y ensayista canadiense Anne Carson, cuyo trabajo sirve de inspiración al título del disco, y el segundo el músico ya fallecido Jay Reatard. 11 temas con mucha fuerza y también con su punto melódico, todo entre berridos, distorsiones y suciedad, más la voz de Ezra llevada al extremo.


Comienza el álbum con el que fue el primer single Calm down aka I should not be alone, un tema vertiginoso, rápido y desenfadado, que suena directo a más no poder y con su voz desgarrada. Evening player aka Justice es un tema altamente melódico, con su voz que sigue desgarrada y un tono glam que me encanta. Transition from nowhere to nowhere tiene ese punto de gran canción con inicio lento para ir cogiendo ritmo y despachar una intensa melodía, estupendo tema. Rated R Crusaders es un tema de guitarras sucias, muy punk y con un desarrollo muy vertiginoso y con la voz de Ezra sincopada. Trauma despacha mucha suciedad rockera, mientras la voz de Furman escupe de manera brutal. Thermometer es una delicia con un punteo de guitarra maravilloso, cambios constantes y un intenso e incisivo ritmo.
I wanna be your girlfriend donde el artista interpreta en plan crooner esta canción, de ritmo pausado y con la guitarra eléctrica haciendo lo que haría una acústica, algo así como una balada retro, maravilla total. Blown vuelve a la carga, rock infeccioso en tono muy punk, voz distorsionada y quizás la más cañera de todas en menos de un minuto. My teeth hurt es un tema muy efusivo, con un ritmo estupendo y una melodía acertada. In America quizás sea mi favorita, esa bofetada de realidad que le mete a la sociedad americana, medio tiempo excelente y cantado de lujo. What can you do but rock 'n' roll es una canción de auténtico rock and roll que acaba a toda pastilla el disco, vaya manera gloriosa de terminar.


Ojo con este corto pero intenso disco de Ezra Furman, apunta muy alto y tiene momentos realmente deliciosos, muy buen trabajo.

Os dejo con el tema y vídeo de Thermometer.

viernes, 30 de agosto de 2019

Redd Kross - Beyond the door (Disco) (2019)


Redd Kross, la banda californiana comandada por los hermanos Jeff y Steven McDonald, editaron el pasado 23 de agosto nuevo trabajo titulado Beyond the door, siete años después del magnífico Researching the blues. Jason Shapiro a la guitarra solista y Dale Crover a la batería son los músicos habituales en directo desde hace ya unos años y que han grabado el disco.
El álbum fue mezclado en Los Ángeles por Steven McDonald y ha tenido diversas colaboraciones como Anna Waronker de la banda That Dog, Geré Fennelly, Buzzy Osborne de los Melvins o Josh Klinghoffer entre otros. Jeff y Steven se reparten más o menos las composiciones, estando a un enorme nivel.
Vuelve a ser una colección de canciones memorables, que se escuchan una detrás de otra sin trabas. Sus referencias sesenteras y setenteras siguen siendo la base, momentos donde Beatles, Kinks, algo de Stones, el bubblegum y el glam, algo de los Kiss, etc., surten a la banda para ser ellos mismos al fin.
Y qué decir, el disco me tiene volada la cabeza, porque primero son una banda muy favorita, segundo siguen siendo muy buenos y tercero lo han vuelto a hacer.


El disco empieza con The Party, un tema festivo de inicio, muy alegre que coge prestado una parte del tema de Henry Mancini, para hacer su propia mezcla y volverla powerpop, quitando el sitar de la entrada claro y los vientos, una delicia para empezar. Sigue el trabajo con Fighting, composición de Jeff McDonald y sin duda el lado más rockero de los californianos, ese rock de onda setentera que tan bien les sienta, con coros y deliciosas transiciones, maravilla absoluta. Beyond the door con ese espectacular inicio de bajo de Steven McDonald me pone en órbita, para que luego entre Jeff para cantar de vicio un powerpop que suena a clásico de siempre de este grupazo, y donde el aporte al piano de Geré Fenelly es soberbio. There's no one like you es un tema de Steven compuesto a medias con Anna Waronker y que canta el propio Steven, medio tiempo acompasado y con un riff de guitarra solista que me atrapa, aparte de los coros que Jeff aporta a su hermano, brutal el cambio y el paso al rock desatado. Ice cream (Strange and Pleasing) es un tema de onda claramente beatle en las voces, y con cierto toque bubblegum que tanto les mola, deliciosa composición de Jeff.
Fantástico Roberto es otro tema de Jeff, ágil, rápido, rockero y donde la sección rítmica es una absoluta gozada que se disfruta y mucho. The Party Underground es una composición de Steven muy festiva (el disco es muy alegre en muchas partes) con cierto toque beatle en las voces con ese juego doble de ambas, y ese solo de guitarra bestial, gran tema. What's a boy to do? tiene un inicio muy muy beatle de mediados de los sesenta, para adentrarse ya en el rock con algún toque más setentero ahí (Hollies podría ser), pero llevándolo a donde ellos son maestros, a su powerpop con etiqueta negra. Punk II vuelve con Jeff a la composición y una vertiginosa batería de entrada, para una pieza desatada de principio a fin, otro chupinazo en todo el esternón. Jone Hoople es un tema a medias de Jeff con Kim Shattuck, otro sputnik directo a los corazones powerpoperos, una maravilla que define a una banda y su estilo, joya absoluta. Acaba el disco con otra versión de los hermanos Mael (Sparks), ese When Do I get to sing "My way" cantada por Steven McDonald, al que su hermano Jeff hace coros, es un rock esencial llevado a su estilo, un temazo de tomo y lomo, donde Josh Klinghoffer toca la guitarra solista.


En definitiva, Redd Kross han vuelto por la puerta grande, siete años de silencio, pero que merecen y mucho la pena, porque estos 11 pepinazos son un catálago espectacular de una banda a la que solo cabe adorar por los siglos de los siglos, no hay nadie como ellos y no tienen rival.

Os dejo con The Party Underground.

viernes, 16 de agosto de 2019

Rival Sons - Feral Roots (Disco) (2019)


Mucho llevo hablado del nuevo álbum de los californianos Rival Sons, este Feral Roots que salió a principios de este 2019, pero es que los de Long Beach han hecho un disco soberbio, además estos días de verano lo llevo en el coche a todo trapo y apunta alto en mi lista de mejores discos a final de año. Como he dicho en varias ocasiones, sus influencias zeppelianas son claras, pero son herederos auténticos de un trono al que pocos puede llegar (yo hice un programa de radio con cuatro grupos selectos influenciados por los británicos) y que tienen el listón muy alto. Esta banda no es nueva, empezaron allá por 2009 y este es ya su sexto álbum de estudio, sin contar Ep's, y su evolución ha sido siempre coherente, con sus referentes claros y ante todo con un sonido potente y limpio, que son seña de identidad. Jay Buchanan a la voz es un portento, va muy sobrado, Scott Holiday a la guitarra solista suelta unos riffs que te dejan dado la vuelta, mientras que Dave Beste al bajo y Michael Miley a la batería conforman una sección rítmica demoledora.
Por si fuera poco, este grupo aúna cosas de bandas que tengo en un pedestal, tienen detalles de The Cult, otros de los Black Crowes cuando van a lo sureño, e incluso de los suecos Union Carbide Productions.


Comienza el disco con Do you worst con ese riff de guitarra muy onda zeppeliana sin duda, hasta que entra la voz de Jay Buchanan para desarrollar la melodía, esos aires a gospel y en definitiva un pepinazo tremendo para empezar. Sugar on the bone con esos efectos de ampli subidos a mil al inicio, dan paso a la sección rítmica y la voz impresionante del cantante que va sobradísimo, al que acompañan unos acertados coros, y ese aire a The Cult tremendo, tema que no para de darme vueltas por la cabeza. Back in the woods comienza con un redoble de batería como si el tema estuviera acabando, pero está empezando y le sigue el riff de guitarra de Mr. Holiday, qué voz de Jay, qué subidón y ¡viva el rock and roll! Look away calma las aguas después de ese comienzo arrollador, una canción de aires folk y algo psicodélica en sus inicios, pero es el primer minuto y medio, hasta que comienza de nuevo la maquinaria rockera, temazo sin paliativos que sigue la onda de sus predecesores, con un cierto toque metalero en algunas partes guitarreras, pero una pasada de rock and roll, una canción que define un estilo. Feral Roots es la canción que da título al álbum, una pieza de comienzo tranquilo en onda folk, que va de menos a más y de unos cambios de ritmo impresionantes ya más rockeros.
Too bad es furiosa con esa guitarra y la batería que está soberbia, y qué decir de la voz, en este tipo de temas sobresale de manera brutal, y cierto toque bluesero. Stood by me para mi tiene cierto aire stoniano en la guitarra inicial, pero entra Mr. Buchanan y se te caen los pantalones, madre mía qué poderío de voz, otro pepinazo de canción que suena como un tiro. Imperial Joy vuelve a los tonos blueseros con ese riff de guitarra inicial, tema más a medio tiempo pero de un empaque brutal. All directions relaja el paso, tema algo espiritual. The end of forever recupera el ímpetu, otro trallazo rockero que está a la altura de sus hermanos en el resto del trabajo, gran tonada con Jay otra vez espléndido. Shooting stars cierra el disco, muy en onda gospel con esos coros femeninos, pero una canción que es casi como un himno, para cerrar el disco me parece perfecta, yo la pondría en una boda por ejemplo, maravillosa.


En definitiva, el rock and roll tiene aún salvadores, y Rival Sons están a la cabeza, una banda de una discografía intachable y que llevan un rumbo maravilloso, lo único que me falta es verlos en vivo para cerrar el círculo.

Os dejo con el tema Look away.

sábado, 29 de junio de 2019

The Black Keys - Let's Rock (2019)


The Black Keys editaron ayer su nuevo y esperado disco de estudio Let's Rock, del que he ido poniendo aquí todos sus singles de adelanto, algunos de ellos, sobre todo los dos primeros, pepinazos de mucho cuidado que hacían albergar altas esperanzas. Este es el noveno álbum de su carrera discográfica que sucede a Turn Blue cinco años después, aunque tanto Patrick Carney (que ha cogido unos kilitos) como Dan Auerbach no han parado en todo este tiempo, producciones, discos en solitario y demás proyectos les han tenido muy ocupados, pero si que es cierto que mucha gente dudaba de que volvieran a grabar, pero afortunadamente lo han hecho.
Y el título del disco ayuda bastante a saber por donde van los tiros, ojo no han vuelto a su rollo garage-blues de sus inicios, pero los tiros van más por ese lado comercial que iniciaron en Brothers con Danger Mouse y que explotó en El Camino. Desde luego que Turn Blue ha quedado como un disco diferente y de tono medio en la discografía. Este disco tiene fuerza, ritmo, y buenas canciones, así que disfrutable sobre todo para este tórrido verano.


Shine a little light comienza el trabajo con guitarrazos y ritmo potente desde el inicio, buen tema cuyo estribillo y solo posterior nos ponen en onda. Eagle birds fue el segundo adelanto, un gran tema, con ritmo para bailar y ese toque bluesero y sureño que les caracteriza. Lo mismo sucede con Lo/Hi que fue el primer single, un auténtico hit que despertó altas expectativas en su día, pedazo de tema producido y cuajado, gran puente, estribillo... lo tiene todo. Walk across the water tira más al soul, es un medio tiempo precioso y tiene una cadencia que me gusta, buena transición. Tell me lies sigue la onda del anterior canción, medio tiempo con coros, estribillo coreable, y buen contratiempo. Every little thing me lleva a los Led Zeppelin irremediablemente, en su lado más blues cañero en el inicio, aunque luego se encauza de manera más pop.
Get yourself together es una canción de esas que enganchan con su estribillo y su ritmo animado, recuperando el disco bastante alegría. Sit around and miss you es un medio tiempo de onda setentera (me recuerda muuucho a Stealers Wheel de Gerry Rafferty, en aquel Stuck in the middle with you) que suena fenomenal la verdad, y no desentona para nada. Go quizás sea la canción más pegadiza del disco, ahí la elección de singles es brutal porque este fue el tercer adelanto y es otro bombazo, con ritmo, estribillo y pegada. Breaking down es un medio tiempo muy agradable, donde Dan canta de lujo y se te va metiendo de tal forma que ya no te suelta, tema de enganche sin duda. Under the gun recupera la fuerza rockera, quizás el tema que recuerda más a la banda en sus inicios, muy buena canción. Y el cierre en todo lo alto con Fire walk with me, gran canción con un ritmo bestial y un rollo adictivo que me hace pensar que este acabará siendo el verdadero tema estrella del disco...


Ojo con este trabajo porque gana mucho con las escuchas y es muy disfrutable. Vuelven a ser ellos en muchos momentos y hay grandes destellos de calidad.

Os dejo con el tema y vídeo de Sit around and miss you.

domingo, 23 de junio de 2019

Lukas Nelson & Promise Of The Real - Turn Off The News (Build A Garden) (Disco) (2019)


Uno de los discos que no deja de crecer en mi cabeza es el nuevo de Lukas Nelson & Promise of the Real, ese Turn off the news (Build a Garden). Se trata de un trabajo donde el hijo de Willie Nelson y su banda que tanto ha girado con Neil Young y con el que han hecho ya dos discos vuelven solos, en lo que ya es una carrera de bastante nivel. El disco cuenta con colaboraciones como la de Sheryl Crow o la del propio Tío Neil.
Pero ante todo hablamos de un disco que suena redondo desde el primer tema, todas las canciones, cada una en su estilo, tienen un empaque tremendo y todos los detalles están cuidados con mimo. Hay canciones más animosas y rápidas, otras más lentas, pero en todos los casos suenan maravillosamente bien. Aquí hay country-rock como estilo dominante, música de raíz americana, pero también canciones que tiran al pop en algunos momentos, en definitiva una amalgama muy coherente.


Bad Case inicia el disco y fue el primer single, un country-rock distinto con aires al pop en determinados momentos, un estribillo coreable y una melodía preciosa. El tema que da título al disco Turn off the news (Build a garden) bebe de Tío Neil obviamente, pero una vez empieza a cantar el hijo de Willie Nelson toma un cariz de tema imperecedero realmente impresionante, temazo de tomo y lomo. Where does love go me lleva inevitablemente a mi querido George Harrison, tanto en la melodía como en el estilo, qué gran canción. Save a little heartache es un blues-rock con tintes de Black Keys, que tiene un estribillo coreable y una melodía muy atractiva. Lotta fun tira más hacia el country clásico de toda la vida, canción de aire campestre que también les sienta como anillo al dedo. Civilized hell es un medio tiempo de aire country-rock en los que esta banda se siente muy a gusto, con coros de onda soul muy buenos. Mystery es más pausada, un buen contratiempo de onda más acústica en su esencia, y también muy country.
Simple life es de esos temas del disco que me tienen atrapado al 100%, aquí está un aire soul con los coros desde el inicio, la manera de cantar de Lukas y ese medio tiempo medido que suena a gloria bendita. Out in LA vuelve al country más clásico, lógico porque es su base fundamental. Something real desata el rock de manera impresionante, con un ritmo que es una apisonadora, una reinterpretación del tema de su disco de 2016, que han metido aquí. Stars made of you es una delicia acústica al inicio, que se va tornando en un tema con toques pop y quizás el más alejado de estilo del trabajo. La canción que da título al trabajo tiene casi al final su interpretación acústica de Lukas casi sólo. Y por último Consider it heaven cierra el álbum, una canción tranquila, bonita y delicada.


En definitiva uno de los grandes discos del año que esperemos consiga traerlos a España de gira para poder disfrutar de ellos en vivo.

Os dejo con el tema Bad Case interpretado en vivo en el show de Stephen Colbert.

miércoles, 22 de mayo de 2019

The National - I am easy to find (2019)


El pasado viernes 17 de mayo, The National, la banda de Ohio afincada hace ya mucho en Brooklyn, editó, como fui avanzando aquí, su nuevo trabajo discográfico, bajo el título de I am easy to find. Así las cosas, este nuevo álbum que será presentado en el Mad Cool Festival de Madrid en julio, tiene una interesante aportación de voces femeninas como Sharon Van Etten, Lisa Hannigan, Kate Staples, Mina Tindle o Gail Ann Dorsey (bajista de David Bowie). También han lanzado un cortometraje de 24 minutos con el mismo título dirigido por el director Mike Mills y protagonizado por la actriz Alicia Vikander, que da vida a una mujer en todas las diferentes épocas de su vida, desde el nacimiento hasta su muerte. Mills aparece también como co-productor del álbum, que ha tenido sitios dispares de grabación como Lond Pond, (Hudson Valley), París, Berlín, Austin, Dublín, Brooklyn...
En las letras (es un disco a escuchar en su totalidad para entenderlo) van desgranando todo lo que es la esencia de una relación de pareja, y eso tiene momentos tan intensos que a veces pueda provocar que sea de digestión poco sencilla. Musicalmente es un álbum que sigue la línea del anterior y magnífico Sleep well beast, con esa presencia de sintetizadores que ya había allí y un trabajo como siempre brutal de su batería, Bryan Devendorf, soberbio es poco. Por otro lado las guitarras van perdiendo peso, en favor de las melodías y los adornos. Matt Berninger a la voz está antológico otra vez.



You had your soul with you abre el disco, el que fue primer single y donde colabora Gail Ann Dorsey, un gran tema de ritmo abierto y donde la mezcla de las voces de Matt Berninger y Gail empasta perfectamente. Quiet light es como una canción llena de paz, el sintentizador se torna en protagonista, mientras el ritmo de la batería es bestial, y al final te envuelve y no te suelta, temón. Roman Holiday, es un tema que va de menos a más y habla de la dependencia en la vida juntos y donde el juego de voces masculina-femenina vuelve a estar precioso. Oblivions es un tema dramático, dominado por el piano, ya que se habla del miedo que hay en todas las relaciones, y estupendo de nuevo el juego de voces hombre-mujer. The pull of you es de las canciones que suenan más a los anteriores The National, mientras se habla de la atracción, y un Matt que también se convierte en protagonista total. Hey Rosey es otro tema donde está Gail Ann Dorsey, y la verdad es que está magnífica, ella empieza cantando y por fin aparecen las guitarras hasta ese momento perdidas o ausentes. I am easy to find es tranquila y reposada donde se explica bastante el sentido del trabajo. Her father in the pool sería la pieza de transición entre las dos caras del disco, tema de un minuto de coros angelicales.
Where is her head es quizás el tema más dinámico, potente y rítmico del trabajo y que también me lleva a los antiguos The National. Not in Kansas es como el regreso a casa después de una tormenta, hogar dulce hogar, con arpegios de guitarra y la voz de Matt dominando. So far so fast es otro de esos temas que van de menos a más, canción nostálgica y que no para de crecer, curioso momento este. Dust swirls in strange light cuenta con un coro de ayuda, el Brooklyn Youth Chorus, todo para tratar de poner música al nacimiento de una persona. Hairpin Turns se me hace algo tediosa, demasiado experimental y cadenciosa, le salva su letra. Rylan es quizás uno de mis temas favoritos, con la cuestión de los hijos como estrella, musicalmente es una maravilla, desde el ritmo inicial hasta el ambiente que va creando, aunque recordemos que esta canción ya estaba compuesta hace años, pero ha encajado aquí a la perfección. Underwater hace una última parada corta, y nos lleva a la eternidad poco menos, con coros celestiales. Y llega Light Years, una joya bestial colocada en último lugar, donde está ¡¡¡ese piano por dios!!! y esa melodía que te envuelve, te mece, te lleva, te hace levitar y llorar a la vez, podría escucharla toda la vida y no me cansaría, de hecho ya lo hago.


En resumen, se trata de un disco ambicioso, que por momentos llega a puntos álgidos, aunque como conjunto tiene sus partes mejores y otras menos destacables, eso si, por canciones como Roman Holiday, Rylan o Light Years (sobre todo esta última) merece la pena mucho este álbum.

Os dejo con el tema y vídeo de Light Years, y escuchad... hasta el infinito.

viernes, 3 de mayo de 2019

Ryan Bingham - American Love Song (2019)


Ryan Bingham editó su nuevo trabajo el 15 de febrero de este año, titulado American Love song, cuatro años después de su anterior disco de estudio, aquel Fear and Saturday Night. El disco ha sido producido por el cantante y guitarrista Charlie Sexton, actualmente miembro de la banda de Bob Dylan. Son 15 nuevos temas donde con su característica voz desgarrada, el de Nuevo México aborda una paleta variada que va desde el country al rhythm and blues, del blues al sonido de raíz americana, todo ello con un gusto exquisito y con gran calidad en las quince canciones que componen el trabajo.
Es un disco donde creo que ha encontrado el equilibrio perfecto, ese que quizás en otros trabajos no conseguía, o simplemente eran menos variados, pero en este álbum hay mucha chicha de la buena, se escucha del tirón y francamente ha dado en el clavo también con las letras de temáticas variadas, no sólo musicalmente. La experiencia es un grado y parece que la madurez va haciendo que todo se remate de mejor manera.
Charlie Sexton ha tocado guitarras eléctricas, acústicas y también piano y teclados, JJ Johnson ha sido el batería, Scott Nelson el bajista, Richard Bowden el violinista y Taura Stinton y Candace Cole han sido las coristas.


El disco empieza con Jingle and go y los vasos de whiskey del "saloon" del oeste americano se ponen a bailar, tema con tintes de cabaret y excelentes coros. Nothin' hold me down que realmente es un rock and roll pero de toque bluesero y añejo, de esos que desgranan mucho estilo y con los que da gusto ir puesto en el coche a toda pastilla. Pontiac nos lleva al country más profundo con los violines del inicio, pero se torna en un rock fogoso, y su voz es pura adrenalina. Lover girl relaja bastante después de un comienzo tan arrollador, baladita country-rock para rozar cebolleta en el carromato de la foto, un buen tema que cogerá marchita hacia la mitad. Beautiful and kind es el momento del lucimiento vocal de Ryan con esa voz desgarrada, tema de corte acústico. Situation Station es un medio tiempo que vuelve a dar un cambio de onda, más abierto, más cercano al pop incluso, una muy buena canción no obstante. Got damn blues recupera el blues negro y pantanoso, ahí hay mucho del blues del delta, un tema realmente delicioso. Time for my mind retorna al medio tiempo de raíz americana, con ese aire a rollo espiritual interior, maravilla de canción.
What would I've become con esa mezcla de country y rhythm and blues que te atrapa desde el primer acorde y su voz desgarrada y ronca, es una delicia. Wolves fue el primer tema que puse aquí del álbum, de corte acústico y en onda country-rock. Blue es una canción curiosa, es como un quejido constante, que se va engrandeciendo y donde hay un increscendo importante con esas guitarras que van ganando terreno. Hot house vuelve a ese blues pantanoso de nuevo (mucho Robert Johnson ahí) con esos coros negroides. Stones relaja algo el tono y nos regala una balada rockera, con cierto toque a sus satánicas majestades curiosamente y donde los coros de aire góspel se hacen muy presentes a partir del segundo tercio de la canción. America regresa al tono acústico, algo del Johnny Cash de los American Recordings sobrevuela, aunque claro la voz de Ryan es muy distinta, gran tema. Blues lady cierra el trabajo, con esa mezcla de country-rock y rhythm and blues que realmente es la dominadora en varios momentos del trabajo, buen remate del disco.


En definitiva es sin duda el disco más variado y accesible del de Nuevo México, gana con las escuchas y es francamente recomendable.

Os dejo con el tema Got Damn Blues.

The Dream Syndicate - These times (2019)


Hoy por fin sale a la venta These Times, el nuevo trabajo de The Dream Syndicate, la banda californiana liderada por Steve Wynn. En 2017 en este espacio su disco How did I find myself here? fue número 1, el álbum de su regreso, después de la reunión en 2012, una maravilla, en el que había enormes temas y mucha calidad. El año pasado casi a finales salió un EP con algún tema descartado de aquel álbum e interpretaciones en vivo de canciones del disco y alguna que otra más antigua mítica bajo el título de How we found Ourselves... Everywhere!
Recordemos por si alguien aún no los conoce, que esta formación salió a principios de los años 80 y fueron los abanderados del nuevo rock americano, junto a bandas como R.E.M o The Long Ryders.
Ahora en este nuevo trabajo se han vuelto más psicodélicos si cabe, con su estilo de siempre, pero los temas tienen una oscuridad latente que embriaga y a mi desde luego me está encantando, cosa que demostraron claramente con Black Light el primer single. La formación sigue siendo Steve Wynn a la voz y guitarra, Dennis Duck a la batería, Mark Walton al bajo y Jason Victor a la guitarra solista. Chris Cacavas ha sido el músico incorporado a los teclados.


Empieza el disco con The Way In, una canción muy velvetiana, en donde nos encontramos con el estilo de siempre de la banda liderada por Steve Wynn, y en el que a su fraseo le acompaña ese guitarreo marca de la casa, maravilla para empezar. Put some miles on ya mezcla su estilo de base con la psicodelia que empieza a aparecer, vuelve el fraseo de Mr. Wynn mientras la música está detrás y esas guitarras chirrían y dibujan su propia onda. Llega Black Light el que fue primer single, de onda lisérgica absoluta y muy psicodélico, una joya de canción que bebe de influencias hindúes, a la vez que la voz de Steve se mete en medio encajando perfectamente. Bullet holes es el cuarto corte un medio tiempo delicioso, donde se abre incluso al pop esa melodía tan bonita, una delicia que da gusto escuchar y que te embriaga. Still here now vuelve con guitarreos iniciales, aunque acaba siendo un medio tiempo de una calidad brutal, con la voz del jefazo que vuelve a ser gran protagonista y ese rugir de las guitarras en el estribillo, además de en el solo que es una pasada.
Speedway torna a lo frenético y vertiginoso, rock desatado en una autopista guitarrera de una categoría tremenda. Recovery Mode es un rock de siempre, que suena a clásico inmediato, un medio tiempo rockero de indudable empaque. The Whole World's Watching es el tema largo del disco, que no llega ni a seis minutos, no hay en este disco ningún tema de esos de diez minutos o más, con una introducción de bajo y guitarra más batería hasta que llega la voz de Steve, cierto aire psicodélico en la melodía y con ese teclado que es un complemento perfecto, canción que va de menos a más. En Space Age vuelve la lisergia y psicodelia que en muchos momentos domina el álbum, rock oscuro pero atinado y acertado en cada uno de sus tres minutos. Llegamos a la última canción Treading Water Underneath The Stars, un tema lánguido, colocado perfectamente en último lugar, donde la repetición del estribillo se convierte en su colofón final.


En definitiva un disco imprescindible de una banda recuperada y en un estado de forma glorioso, que sigue haciendo grandes discos.

Os dejo con el tema Still here now.