El pasado 11 de mayo, dos días después del acto de conmemoración del Día de la Victoria en Donostia, el Diario Vasco publicó en su sección “Cartas al director” una nota de carácter totalmente manipulador, tanto en lo referido al acto conmemorativo en sí, como a la propia Victoria sobre el fascismo. Los colectivos organizadores de procedencia vasca no citados en la nota (Askapena, Boltxe, Euskal Herria-Donbass Komitea, Sare Antifaxista, EPK-PCE, K17) han remitido el pasado 15 de mayo una réplica a la sección de cartas al director del citado periódico. El Diario Vasco sin embargo, ha decidido negar el derecho de réplica, censurar la respuesta “Boulevard Antifacista” y amparar el contenido y tono filofascista de la nota original.
Sr. Odriozola, leemos con sorpresa e indignación su nota de ¿Boulevard o Plaza Roja? Su estrategia, tan vieja como deshonesta, de intoxicar en base a distorsiones y mentiras que no por mil veces repetidas cambian la realidad de los hechos, nos obliga a matizar punto por punto sus afirmaciones para demostrar lo ominoso de su artículo.Boulevard Antifascista, Sr. Odriozola
En primer lugar, el evento no estaba convocado únicamente por Ve, sino que otras 6 entidades (Euskal Herria-Donbass Komitea, Euskal Herria Antifaxista, Askapena, K17, Boltxe, y el PCE) también participaron en la organización del acto. Si Usted estuvo ahí, vería en los paneles luminosos los anagramas de los 7 organismos convocantes.
En segundo lugar el tono irónico y expresiones como “final feliz” para referirse al fin de una guerra que en realidad fue una agresión fascista es una falta de respeto a la memoria de todas sus víctimas. Esa falta de respeto se agrava aún más cuando menosprecia el esfuerzo bélico que realizó el pueblo soviético. Los datos, lea bien señor Odriozola, datos, no intoxicaciones o posverdades, avalados por la mayora de los historiadores hablan por sí solos: el 65% de los muertos en el bando aliado correspondieron a la URSS frente a un 4% de muertes angloamericanas o un 1% de muertos franceses. Fueron más de 25 millones los muertos en el bando soviético.
Igualmente, el Ejército Rojo infringió a la Wehrmacht alrededor de ¾ partes de sus bajas totales. Es la magnitud de esos datos, sepultados por décadas de propaganda anticomunista en un contexto de guerra fría, lo que hizo que el propio Churchill hablase en términos de deuda de sangre con el pueblo soviético. Son esos datos los que nos llevan a calificar de glorioso al pueblo soviético.