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2016/10/24

PRESOS SOCIALES por Arnaldo Otegi

"...no hay ricos en las cárceles, solo las gentes humildes, de extracciones sociales muy bajas y con graves deficiencias educativas y de formación cultural forman parte permanente del paisaje carcelario."         
                 
                  Desgraciadamente he pasado catorce años de mi vida privado de libertad en innumerables cárceles del estado Español. No es algo que me haya sucedido solo a mi,en nuestro país los independentistas, los abertzales sabemos hace tiempo que la única puerta giratoria a la que podemos aspirar es aquella que conduce indefectiblemente a un Centro Penitenciario en donde aplicándosenos una legislación de excepción (una legislación penal del enemigo, una legislación de guerra) cumpliremos hasta el ultimo día de nuestras condenas.

He dicho en alguna ocasión que los presos políticos vascos tratamos de en medio de la tragedia que supones perder la libertad, siempre tratamos de adaptarnos a la misma extrayéndole a esa dura experiencia algunos aspectos de cierta naturaleza positiva. Por ejemplo sabemos que la cárcel sirve para seguir autoformándose, para estudiar, para ver la vida desde otra perspectiva y también como no, para fortalecer nuestras propias convicciones.

Quienes no ocultamos que profesamos una ideología marxista y no renunciamos en consecuencia a analizar nuestras sociedades desde la pespectiva de la existencia de clases sociales también observamos a la población penitenciaria desde este punto de vista y la conclusión sencillamente es demoledora: no hay ricos en las cárceles, solo las gentes humildes, de extracciones sociales muy bajas y con graves deficiencias educativas y de formación cultural forman parte permanente del paisaje carcelario.

Y hoy quiero tener un recuerdo especial para la gran mayoría de ellos y sus familias . También ellos/as son consecuencia de un sistema que les discrimino desde su mas tierna infancia y les aislo de la sociedad cuando les “aparco”en un Centro Penitenciario. Hoy me acuerdo de ellos y de Angela Davis que sigue luchando por la abolición de un sistema carcelario clasista y que solo busca castigar y no educar. Fue Nelson Mandela quien dijo que si no se quiere llenar las cárceles en el futuro es necesario llenar las escuelas en el presente.

Hoy también además de pedir la libertad de todos los presos políticos vascos y del mundo, quiero pedir justicia para los presos sociales vascos y del mundo.

2016/03/22

TAMPOCO EN MI NOMBRE por Jon Kepa Preciado Izarra

"En mi nombre no quiero que se cambie Revolución por Pragmatismo, que se ignore  la fuerza, la aportación, el compromiso, la sangre y valentía de los hombres y mujeres de nuestra tierra en las últimas décadas para convertirnos en “aceptables”, en bien vistos por nuestros perseguidores, torturadores y verdugos, no, no en mi nombre."

Tras leer la carta de mi compañero Dani Pastor, y después de una larga reflexión, me siento obligado, por honestidad y coherencia revolucionaria a escribir estas líneas


                          Imposible autoexcluirse cuando ya se hizo, cuando ya se te excluyó, cuando no les importaste. Y si, yo también grito NO EN MI NOMBRE.

No en mi nombre, a nada que ni me trate, ni me tenga en cuenta verdaderamente, por lo que soy, por lo que caí preso. Algunas condiciones, decisiones o necesidades, diluyen mi carácter político en las nebulosas de la normalización, despojándome de la capacidad de avanzar en la lucha política, excluyendo la posición tan importante y referente que l@s represaliad@s polític@s tienen en todo movimiento. Por lo tanto, no me pidas que lo haga mío, no lo creo, ni lo veo, ni lo siento…ni siquiera lo imagino.

Imposible autoexcluirse cuando ya se hizo, como imposible es escribir sobre lo escrito o decidir sobre lo ya decidido. Ante ello lo más efectivo y coherente es decir NO EN MI NOMBRE. En mi nombre no quiero que de los objetivos históricos solo se escriban sus nombres, y se olviden en la lucha diaria y estratégica, o simplemente se olvide la lucha por esos objetivos. En mi nombre no quiero que se potencie solamente la lucha institucional, sabiendo los límites y su ineficacia muchas veces.

En mi nombre no quiero que se cambie Revolución por Pragmatismo, que se ignore  la fuerza, la aportación, el compromiso, la sangre y valentía de los hombres y mujeres de nuestra tierra en las últimas décadas para convertirnos en “aceptables”, en bien vistos por nuestros perseguidores, torturadores y verdugos, no, no en mi nombre.

No cuentes conmigo para negar en Euskal Herria y en el mundo a las clases y pueblos oprimidos de hoy y de mañana, la utilización de la violencia como arma revolucionaria, como opción legítima para luchar contra el que te desahucia, te roba la tierra, te exprime hasta la muerte o te niega tus derechos. No, no en mi nombre.

Y antes de que me lo digas, te lo explico, sí, sí creo en la disciplina, pero no en la sumisión. También creo en la formación, en la organización bajo unas ideas y una lucha, en donde los objetivos no se olviden, en donde tod@s contemos, donde no se censuren formas de lucha, porque el análisis concreto de cualquier situación te dará como resultado el qué, el cómo y el cuándo podrás utilizar las opciones que la Revolución te da, que los objetivos te exigen. Y no nos engañemos, elegir no quiere decir descartar, y menos aún desprestigiar el camino no elegido.

Y por todo ello digo NO EN MI NOMBRE, y te lo digo a ti, el/la que se sonroja al leerlo, o ha fruncido el ceño, o no acaba de entenderme, o no quiere ver estas reacciones y sentimientos, o simplemente es la causa de ellos.

Y acabo como empiezo, imposible autoexcluirse cuando ya se hizo.

BORROKAK EZ DU ETENIK!!!

JO TA KE INDEPENDENTZIA TA SOZIALISMOA LORTU ARTE!!!
 
Jon Kepa Preciado Izarra (Cordobako Espetxetik)

http://www.lahaine.org

2016/03/15

CAMPO DE GURS por Harri Fernandez Iturralde

"El centro tenía una superficie de 79 hectáreas, medía dos kilómetros de largo por 500 metros de ancho y en ese espacio se amontonaron 428 barracones en el que cabían 18.500 personas muy hacinadas."

                            Auschwitz, Dachau, Mathausen y otros muchos son nombres que han quedado escritos en la infamia. Entre ellos existe uno que, sin haber destacado entre los campos de concentración producto de la Segunda Guerra Mundial, es relevante para los vascos. Nos referimos a Gurs, situado en la población francesa del mismo nombre que se encuentra en el departamento de los Pirineos Atlánticos, a apenas hora y media en coche desde Donostia.

¿Pero por qué es tan importante Gurs? Muchos de los exiliados tras la derrota de las fuerzas republicanas en la Guerra Civil española fueron a parar en 1939 al Estado francés, sobre todo tras la caída de Barcelona a comienzos de año. «Medio millón de hombres, mujeres y niños» cruzaron los Pirineos. El Gobierno galo, sin saber muy bien qué hacer, decidió construir diez «centros de acogida», entre los que se encontraba Gurs. 6.500 combatientes vascos, casi 5.400 hombres de la aviación republicana, 6.800 voluntarios de las Brigadas Internacionales y alrededor de 5.700 combatientes, procedentes sobre todo de Aragón, pasaron el verano de aquel año en los barracones de Gurs.

Este comenzó a construirse en abril y se levantó en solo 42 días. «En marzo y abril de 1939, se construye a toda prisa una miserable ciudad de madera sobre un terreno insalubre, en los territorios de tres pueblos del valle del torrente Oloron: Gurs, Dognen y Préchacq-Jos- baig», describe el historiador Claude Laharie en su obra titulada ‘Gurs. 1939-1945’.

El centro tenía una superficie de 79 hectáreas, medía dos kilómetros de largo por 500 metros de ancho y en ese espacio se amontonaron 428 barracones en el que cabían 18.500 personas muy hacinadas.

Laharie expone que hubo un cambio de actitud entre las autoridades francesas y lo que en un inicio debía ser un «centro de acogida» acabó siendo un «campo de internamiento» (y a partir de 1940 de concentración). «Los refugiados son comparados con prisioneros. Poco importan las luchas del pasado, poco importan las familias destrozadas, poco importa el abatimiento de unos y el agotamiento de otros, todos esos hombres tienen que ser neutralizados», relata.

La mayoría de los combatientes abandonó el campo entre agosto y setiembre de 1939. Laharie cuenta qué pasó con ellos: una cuarta parte fue repatriada al Estado español, lo que provocaría «detenciones, encarcelamiento en el campo de Miranda de Ebro y ejecuciones sumarias». Otro 25%, entre los que se encontraban casi todos los aviadores, comenzó a trabajar como «mano de obra competente y económica» en las regiones cercanas a Gurs. El resto participó en la Segunda Guerra Mundial en las filas francesas a través de la Compañía de Trabajadores Españoles (CTE) o en los Batallones de a pie. Como consecuencia, muchos de estos últimos, fueron capturados por los nazis y trasladados, sobre todo, al campo de Mathausen.

2016/02/03

LLAMAMIENTO URGENTE EN DEFENSA DEL PERIODISTA PALESTINO QUE ESTA AL BORDE DE LA MUERTE por Carlos Aznárez

"...Al-Qiq, como tantos otros palestinos y palestinas sufre un tipo de detención que se denomina “administrativa”, una figura que permite a las autoridades israelíes mantener bajo custodia indefinidamente a miles de “ ospechosos” sin presentar cargos ni iniciar un proceso judicial, como hacen habitualmente las dictaduras militares."
                              Por favor recuerde su nombre. Se llama Muhammad al-Qiq, tiene 33 años y se está muriendo en la cárcel cumpliendo una huelga de hambre. Es periodista y ejerce la profesión en Palestina, un territorio ocupado y horadado por la violencia del invasor israelí desde 1948. Una nación que ha sufrido todo tipo de atropellos década tras década, y que por estos días asiste a una nueva vuelta de tuerca de la represión sionista contra quienes se rebelan a su dominio. En Gaza y en Cisjordania, miles de jóvenes protestan de diversas formas, y muchos de ellos son asesinados vilmente. Otros son detenidos. Todo ello frente al silencio de la mal llamada   “comunidad internacional” o la manipulación de los medios corporativos, que no es lo mismo pero es igual.

Sin embargo, no todos callan. Muhammad Al-Qiq, como haría cualquier reportero que se respete a sí mismo, venía informando día a día para el canal  “Al Majd”, sobre lo que veían sus ojos y sentía su cuerpo, con sólo dar un recorrido por las calles de Ramalah o de Jerusalén: niños golpeados y detenidos por arrojar piedras contra tanques, mujeres jóvenes asesinadas a las que se les “planta” un cuchillo para justificar el crimen, campos con cultivos de olivos arrasados, casas demolidas por pura venganza, ciudades como Hebrón o campos de refugiadas como Jenín, bloqueados militarmente y su población sufriendo todo tipo de humillaciones.

Precisamente, el informar con objetividad sobre la barbarie israelí, es el “ delito” por el que fue detenido y torturado Al-Qiq hace tres meses en su casa de Ramallah. Numerosas denuncias de organismos de derechos humanos palestinos e internacionales advirtieron que el periodista fue colocado en una posición conocida como la banana -con la espalda sobre una silla y atado de pies y manos por debajo de la misma–, permaneciendo en una posición forzada durante 15 horas en las que sufrió violencia sexual por parte de los interrogadores. Luego de sufrir esas sevicias lo enviaron a una de las tantas cárceles-tumbas que Israel posee para martirizar aún más a un pueblo que no está dispuesto a bajar la cabeza ante su prepotencia.

Pero hay algo más, Al-Qiq, como tantos otros palestinos y palestinas sufre un tipo de detención que se denomina “administrativa”, una figura que permite a las autoridades israelíes mantener bajo custodia indefinidamente a miles de “ ospechosos” sin presentar cargos ni iniciar un proceso judicial, como hacen habitualmente las dictaduras militares. Frente a esta injusticia y convencido de que si no luchaba por su libertad su suerte estaba prácticamente echada, este joven periodista decidió ponerse en huelga de hambre el pasado 25 de noviembre, para denunciar al mundo su situación. A partir de ese momento se intensificaron las medidas represivas y de presión contra el detenido. En dos oportunidades, el 30 de diciembre y el 17 de enero, jueces sionistas prorrogaron su encarcelamiento y rechazaron la apelación presentada por los abogados del Al-Qiq. Su situación de salud comenzó a agrietarse, y en un momento las autoridades israelíes decidieron trasladarlo al centro médico de la ciudad israelí de Afula, donde el colega detenido ratificó su voluntad de continuar la huelga de hambre “hasta conseguir mi libertad”. Si esto no sucediera “estoy dispuesto a morir”, expresó.

2016/01/28

¿QUE PASA CON LA AMNISTIA?

"...desde la “comunidad internacional” se ha insistido mucho en la inviabilidad internacional de la amnistia, cosa que es absolutamente falsa como prueban procesos actuales en otras partes del mundo"                   
                               Intentaré ser lo más directo posible. ¿Ha abandonado los últimos años la izquierda abertzale la reivindicación de la amnistía?. La respuesta es un sí rotundo. La amnistía no formaba ya parte de ningún discurso ni práctica política, movilizadora ni organizativa. En la única ocasión donde se mencionaba era como siempre al finalizar los comunicados del EPPK.

¿Qué motivo existía para abandonar su reclamación?. Algunos pueden alegar la represión y las ilegalizaciones, algo que siempre tiene su peso pero que nunca es decisivo. Otros quizás digan que lo prioritario ha sido una lucha humanitaria y de objetivos tácticos en relación a los presos políticos y refugiados. Lo cual tiene sentido pero en ningún caso ni en toda la historia del movimiento de liberación nacional y social vasco ha impedido que tanto la amnistía como la lucha contra la dispersión o la mejora de las condiciones carcelarias vayan en paralelo y complementariamente. De la misma forma que la lucha por mejoras en los sueldos no debe impedir ni obstaculiza la lucha por un cambio social o por una alternativa socialista.

¿Entonces qué diablos ha pasado?. En mi opinión se han juntado una serie de factores que han derivado en esta situación y que además afectan no solo a la amnistía sino al grueso de los objetivos estratégicos debido a que se ha perdido el hilo produciéndose un corte entre la táctica y la estrategia (y los objetivos estratégicos). Esto ha causado la entrada de lleno en el tacticismo, lo cual lleva a menudo a la evaporación de los objetivos estratégicos en la práctica mediante un tacticismo gradual y coyuntural que lleva a la visión de embudo.

2015/11/08

LA EXPERIENCIA DE UN PERIODISTA VASCO EN PRISIÓN. ENTREVISTA A JABIER SALUTREGI DIRECTOR DE «EGIN»

"Los periodistas han cogido una preponderancia absoluta. Aquella humildad que daba el saber estar, el ser consciente del cometido que tenías, todo eso se ha perdido. Los periodistas somos periodistas, lo único que tenemos que hacer es transmitir las informaciones lo más rigurosamente posible. Se han perdido las nociones básicas del periodismo. Ahora se creen dioses. Y el periodismo son trincheras. Cada periódico es una trinchera. Lo malo es que casi todas las trincheras son de derechas."
 
Mertxe Aizpurua
GARA

Ostenta el amargo récord de haber sido el único director de periódico encarcelado en la Europa de este siglo. En la memoria quedan Alcalá, Picassent y Burgos, tres escenarios de una condena de siete años y medio que dilataron un tiempo de pesadilla. Reconoce que en estos escasos días de libertad ha vuelto mentalmente a la cárcel unas cuantas veces. Sobre todo cuando no puede dormir. ¿Sus planes de futuro? «Mira qué sonrisa se me pone», responde. Es, ciertamente, una amplia sonrisa. «Me he jubilado, estoy bien», subraya. Y anuncia paseos, lecturas y disfrutes tranquilos. Vivir, ponerse al día y, además, «ahora me ha dado por pintar. Mal –aclara entre risas–, pero me entretiene».

 Ha tenido cálidos recibimientos a la puerta de la prisión de Burgos y en su pueblo, en Ea. ¿Qué sensaciones ha tenido?
Son sensaciones explosivas. Aunque lo esperas, no sabes cómo va a ser hasta que no estás ante ello. Me ha sobrepasado y me ha emocionado. Ver a la hija de Josu Muguruza en persona, a la que no conocía apenas, me rompió un poco por dentro. Sí, ha sido brutal, emocionante.

¿Cómo ha sido la experiencia de estos años en prisión?
Sabes por qué estás, pero al final acabas preguntándote para qué. Allí lo único que puedes hacer es enfrentarte a ti mismo. Es bueno por un lado, pero también es malo porque te revuelves con tus neuronas. La cárcel es jodida, para qué vamos a decir tonterías. Haces amistades de hierro, tienes tiempos de mucha introspección y hay que tener voluntad para estudiar, para leer, para dominar la rabia. Pones en marcha tus mecanismos de defensa, alzas muros para no hipersensibilizarte y relativizas mucho todo. Las cosas que has dejado fuera, los malos genios, las malas leches y todas esas cosas te parecen estúpidas. Y en fin... quieres más a la gente.

En realidad, y son sus palabras, la condena comenzó hace diecisiete años y medio... ¿Qué ha sido lo más duro de este proceso?
Todo en su conjunto. Son diecisiete años de pesadilla. Lo pasé muy mal y reconozco que además estaba mal. Creo que si me hubieran metido a la cárcel y hubiera hecho todo de una tacada, habría sido muchísimo mejor que ir por etapas. Además, metieron el caso ‘‘Egin” dentro de un montón de piezas y entonces se difuminó mucho. Eso también me dio mucho coraje. Si a “Egin” lo hubieran juzgado como a “Egunkaria”, por ejemplo, en un caso especial, único, creo que habría sido diferente.

¿En qué habría sido diferente?
No se habría difuminado la culpabilidad o no culpabilidad de “Egin”. Se habría centrado mucho más en lo que era un periódico, en lo que era la libertad de expresión, en lo que era borrar del mapa una empresa periodística. Y nos mezclaron con gente que vendía bacalao por un lado, que defendía la desobediencia civil por otro, que eran del aparato de Exteriores de Herri Batasuna... Era el «todo es ETA». Todo era ETA y todos a la cárcel. Al introducirse el caso “Egin” dentro de ese conglomerado, “Egin” era una cosa más. No me sentí con fuerza suficiente para salirme de ahí y decir: somos distintos. Quizá tampoco distintos, pero sí somos diferentes.

A su salida dijo que ha aprendido mucho en prisión. A una persona bien informada como usted, ¿qué le ha enseñado la experiencia de la cárcel?
Te enseña mucho. Por ejemplo, ahora tengo otra concepción sobre la delincuencia común. Creo que la gente que está en la cárcel tiene el delito como un instrumento de supervivencia. Son conscientes de que ésa es su forma de vivir porque no tienen otra. Aprendes que son seres humanos, seres humanos como cualquier otro, pero sin opciones, y viven así, de sus atracos y de sus detenciones. Y llegas a aceptarlo y los ves de otra manera. No como delincuentes. En la cárcel relativizas todo.

Y respecto a los presos políticos vascos, ¿qué le ha enseñado que no supiera ya?
Nos enseñamos los unos a los otros. Ver cómo mantienen sus convicciones es de una dignidad tremenda. Nos enriquecemos entre nosotros, con las visiones que tiene uno sobre la vida, el otro sobre la política... Debates fortísimos muchas veces, a cara de perro, pero al día siguiente igual de amigos. Eso es una maravilla.

Los encarcelados por “Egin” no son precisamente jóvenes. ¿Cómo ha influido en su caso el factor de la edad?
Las diferencias generacionales a veces son casi insuperables. Me he dado cuenta de que nosotros tenemos que transmitir mucha historia. Y no hemos sabido transmitirla. Es culpa nuestra porque no hemos sabido transmitir todo nuestro bagaje. Y te tropiezas con gente que te pregunta, por ejemplo, quién es Jon Idigoras. Por otro lado, si la cárcel ya es dura, para una persona que está rozando los 70 es tremenda.

Durante estos años han muerto algunos de sus compañeros procesados. ¿Cómo ha vivido ese tipo de situaciones?
Las muertes en la cárcel tienen un sentido totalmente diferente. No sabes hacer el duelo, no se te mueren del todo, están todavía vivos para ti. Al salir es cuando ves las calvas, ves la gran foto tuya, la de tu vida, ves la masa coral de toda la gente que has conocido y de repente ahí hay ausencias. Y es cuando verdaderamente empiezas a darte cuenta de que se han muerto. Es así. Y es muy duro. Tremendamente duro. Es una sensación muy rara la de la muerte. Y luego están esos mecanismos de defensa de los que antes hablaba. Proteges tu sensibilidad como sea y al principio las situaciones duras no te hacen tanto daño, pero poco a poco van penetrando, te estallan dentro y te resquebraja. Incluso la muerte de tu perro.

2015/10/16

LA SILLA

"...la experiencia me enseñó más de lo que jamás quería saber."
Mumia Abu-Jamal

Para los jóvenes, la vida de los viejos es tan distante como la vida en otro país. Para las personas saludables, las enfermedades sólo afectan a las demás.

Hacen falta el tiempo y el azar para enseñarnos que todas y todos estamos unidos en la rueda de la vida, y si cumplimos suficientes años, entraremos en la casa de los adultos mayores.

El enfermarme hace poco fue un shock más grande que los mismos síntomas. Aun durante los casi 30 años que pasé en el corredor de la muerte, casi nunca sufrí una enfermedad. De hecho, podría contar las veces con los dedos de una mano y raras veces un malestar duró más de un día.

Luego la enfermedad me cayó como un trueno, provocada en parte por una droga mal administrada por los doctores de la prisión.

Los resultados, incluyendo una debilidad sistemática, me dejaron cabeceando en una silla de ruedas porque no pude caminar.

Ya no tengo que usar la silla, pero la experiencia me enseñó más de lo que jamás quería saber.

Ahora no puedo ver a alguien en una silla de ruedas sin por lo menos saludarle con la cabeza porque yo soy él y él es yo. Ya sé por amarga experiencia que puede ser doloroso sentarse en una de esas durante muchas horas.

¿Quién lo sabría? Ahora yo sé.

La enfermedad, como el envejecimiento, es parte del ciclo de vida de los seres vivos. Todos estamos en la rueda del tiempo, esperando nuestro turno para aprender algo nuevo.

Desde la nación encarcelada soy Mumia Abu-Jamal.

--© ’15 maj
11 de octubre de 2015
 

Audio grabado por Noelle Hanrahan: www.prisonradio.org
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México



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