antikapitalismoa-autogestioa-oroimena-komunismoa-herrigintza-duintasuna-formakuntza-asanblada-autodeterminazioa-parekidetasuna-borroka-elkartasuna-okupazioa-eztabaida-sozialismoa-lurralde batasuna-antinperialismoa-autonomia-iraultza-euskara-amnistía-internazionalismoa-langileria-kultura-erresistentziak.... KONTAKTUA: izartubuletina@gmail.com




Mostrando entradas con la etiqueta salafismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salafismo. Mostrar todas las entradas

2016/03/26

ATENTADOS EN BRUSELAS ¡NO SEÑOR MINISTRO! por Michele Collon

"Einstein decía: «No se resuelve un problema con los mismos planteamientos que lo han creado». En efecto, no se acabará con el terrorismo hasta que no se hayan debatido sus causas profundas, con el fin de llevar a cabo una verdadera prevención."
 
                                                                      Ayer, como muchos en Bruselas, pasé horas intentando averiguar cómo se encontraban mis familiares y amigos. ¿Quién, por desgracia, habría podido hallarse en ese metro maldito, que yo también cojo para ir al despacho de Investig'Action? ¿Quién, por desgracia, habría podido hallarse cerca del Starbucks del aeropuerto, donde suelo tomar un té mientras espero el embarque de mi vuelo? Indagaciones aún más angustiosas si tenemos en cuenta que la red estaba evidentemente saturada.

Así que, cuando vi que nuestro primer ministro Charles Michel declaraba en conferencia de prensa que los belgas tenían que unirse y esquivaba con cautela la cuestión esencial: «¿Cómo hemos llegado a esto, quiénes son los responsables?», me enfurecí con ese hombre hipócrita que nos propone solo seguir como antes, cuando la pregunta que se hace la gente es precisamente «¿Cómo evitar que esto vuelva a suceder? ¿Qué políticas aplicar para poner fin a este engranaje infernal?».

¿Creen de verdad que la vigilancia y la represión van a impedir nuevos atentados? Algunos, sí, pero todos es imposible. Para eso hay que cambiar de política. Su política.

Einstein decía: «No se resuelve un problema con los mismos planteamientos que lo han creado». En efecto, no se acabará con el terrorismo hasta que no se hayan debatido sus causas profundas, con el fin de llevar a cabo una verdadera prevención.

Señor primer ministro Charles Michel, no le estoy agradecido. Porque se ha negado a plantear las cuestiones importantes: ¿Los Saúd y Qatar han financiado a los terroristas? Sí, los informes de los servicios estadounidenses lo afirman. ¿Estados Unidos creó Al Qaeda? Sí, Hillary Clinton lo ha reconocido. ¿LA CIA organizó un campo de entrenamiento en Jordania? Sí, el célebre periodista estadounidense Hersh lo ha demostrado. ¿Fabius impulsó el terrorismo al declarar «Al Qaeda hace un buen trabajo»? Sí, miren su vídeo de Marrakech en diciembre de 2012.

En general ¿Estados Unidos ha utilizado el llamado terrorismo islámico desde Bin Laden en Afganistán, en el 79, hasta la Siria actual, pasando por Bosnia, Kosovo, el Caucaso, Argelia, Iraq, Libia y otros muchos países? ¿No es preciso crear urgentemente una comisión de investigación sobre los vínculos EE.UU. – terrorismo y sobre el trasfondo estratégico de todos estos dramas? ¿Usted y Europa, van a seguir siendo el perrito faldero de Estados Unidos? Usted se entusiasma como un niño cuando Obama le llama. Pero ¿por qué no denuncia su hipocresía ante estas guerras? Señor Michel, cuando pienso en todo ese sufrimiento que habría podido evitarse, no le estoy agradecido.

Es cierto que usted no es el único que utiliza la falsa retórica.

Señor ministro de Asuntos Exteriores Didier Reynders, tampoco le estoy agradecido. Ayer declaró que los terroristas atacan nuestro «modo de vida». Exactamente las mismas palabras que dijo Georges W. Bush el 11 de septiembre antes de atacar Iraq y Afganistán con excusas falaces. Señor Reynders ¿por qué no hizo referencia a sus declaraciones de abril de 2013 en las que elogiaba a «esos jóvenes a los que quizás un día se les erija un momento como héroes de la revolución»1?

¿Por qué no quiso venir cuando le invité, en junio de 2013, a participar a un debate «Jóvenes en Siria, cómo impedir que vayan»? ¿Eso no le preocupaba? ¿Creía que para «cambiar de régimen» como usted dice, todos los medios eran buenos, incluso el terrorismo? ¿No pensó que animándoles a cometer ese tipo de actos allí, algunos vendrían a hacer lo mismo aquí? Señor Reynders, no le estoy agradecido.
Como muchos en Bruselas, lloré y deseaba golpear a los criminales que arremetieron contra tantos inocentes. Pero el criminal no nace, se hace. Y la cuestión más importante es: ¿cómo han llegado a eso? ¡Negar a este ese punto el valor de la vida de tantos inocentes! Hacerlos sufrir y aterrorizarlos en vez de luchar ―con esos inocentes― contra la injusticia que nos golpea a todos. ¿Quién ha intoxicado a esos jóvenes, quién les ha dado el ejemplo de la violencia, quién los ha sumido en la desesperación y, sobre todo, quién les ha armado? Criminales, sí, pero acaso no son también en parte víctimas, aunque este término resulte chocante.
os argelinos. Al haber estado en más de una ocasión en lugares que habían sido bombardeados por los occidentales, sé cómo son los restos de cuerpos dislocados que ya nadie podrá volver a abrazar. He visto allí el dolor de aquellos a los que se les arrebata para siempre a su marido, su mujer, su hijo.

Señora Milquet, tampoco le estoy agradecido. Usted era ministra del Interior en ese momento. Usted también se negó a participar en aquel debate, a pesar de nuestra insistencia, ¡cambiando constantemente de pretexto! Desde entonces, guarda silencio. ¿Avergonzada por haber ignorado los gritos de desesperación de las madres angustiadas al ver que sus niños ―porque eran realmente niños de 16, 17, 18 años― partían hacia el infierno sin que Bélgica hiciera nada para detenerlos? ¿No le asaltan los remordimientos al ver lo que ha sucedido? Señora Milquet, no le estoy agradecido.

¿No es hora de abrir un gran debate sobre las consecuencias de la política internacional que Bélgica ha llevado a cabo en los últimos años?

1. ¿Europa debe seguir respaldando a Estados Unidos y su política, que siembra la violencia en Oriente Medio?

2. ¿Bélgica debe seguir apoyando la violencia de Israel, negándose a hacer respetar el derecho internacional y tratando de «antisemitas» a los jóvenes que quieren defender los derechos de los palestinos?

3. ¿Bélgica debe seguir prosternándose ante los petrodólares de los Saúd (robados a los pueblos árabes en lugar de utilizar el dinero del petróleo y el gas en luchar contra la pobreza como en América Latina) cuando todo el mundo sabe que los Saúd financian la intoxicación de las mentes jóvenes mediante una versión envenenada y falseada del islam?

4. ¿Cómo se justifica el rechazo a conceder asilo a las víctimas de «nuestras» guerras en Iraq, Siria y Afganistán?

5. ¿Cuándo se hará público por fin el informe de la intervención «humanitaria» en Libia, donde la OTAN se alió con Al Qaeda para derrocar a Gadafi, violando la Carta de la ONU que prohíbe ese tipo de prácticas, con las consecuencias que esto ha tenido: Libia convertida en base del terrorismo internacional?

¿No es hora de abrir al mismo tiempo un gran debate sobre las consecuencias de la política social, o más bien antisocial, de los gobiernos belgas desde hace años?

1. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos escolares, creando escuelas-aparcaderos en las que los profesores no tienen ni la formación adecuada ni los medios para enfrentarse a tantas cuestiones complejas sobre el mundo actual?

2. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos de prisiones y reinserción, con el riesgo de que pequeños delincuentes se conviertan en delincuentes irrecuperables?

3. ¿Pueden recortar sin cesar los presupuestos de los medios audiovisuales públicos, de forma que los periodistas no tienen tiempo de profundizar en los temas (confidencias llegadas de dentro de la RTBF) y se ven condenados al reino del copi-pega y de las noticias basura, empujando así a los jóvenes, que se han vuelto desconfiados, hacia la teoría del complot o peor aún hacia los predicadores fanáticos y los reclutadores sin escrúpulos?

4. ¿Pueden seguir haciendo regalos a la banca y a las multinacionales que ya casi no pagan impuestos y revertir el déficit especialmente en los ayuntamientos, cuyos responsables carecen de los medios necesarios para ayudar a los jóvenes? ¿No es así como crean núcleos de desesperación como Molenbeek? (pero no es el único, también están Vilvorde, Verviers, Anvers y no olvidemos que los «euro-yihadistas» proceden de numerosos países europeos).

5. ¿Hay que extrañarse entonces de que tantos jóvenes hayan caído en las garras de los reclutadores profesionales? Sobre todo teniendo en cuenta que cuando se les denunciaba ante la policía, no siempre pero sí con bastante frecuencia, padre y educadores oían la siguiente respuesta: «¡Que se vayan a Siria, lo que no queremos es que regresen!».

6. ¿Tiene realmente derecho a mostrarse sorprendido ante los atentados de París y de Bruselas cuando la voz de alarma se había dado hace años y usted se negó a escuchar a los que lanzaron la alerta?

Ayer, cada padre tembló por sus hijos. Hoy, todos nos interrogamos sobre la educación que hay que darles frente a un mundo cada vez más violento. ¿Podremos ofrecerles una verdadera educación y un futuro? ¿Mañana cuál será la ciudad que se verá golpeada? La escalada del odio y el miedo, dirigida contra los musulmanes, favorece a la extrema derecha. ¿Es eso lo que usted quiere?

En suma, los atentados no son una fatalidad, son resultado de una política. Aplicada en Washington. Luego en Londres y París. Bruselas les siguió servilmente. Señores dirigentes, son, por lo tanto, corresponsables. ¿Tenemos derecho a debatir sobre ello ―en «democracia»― o van a presionar de nuevo para que los medios de comunicación se callen?

Bruselas, 23 de marzo

Continuará:
¿Cuantas muertes harán falta para que los medios de comunicación abran por fin el debate?

2016/03/24

ENTREVISTA A LA PERIODISTA CHIKA ODUAH SOBRE ESTEREOTIPOS MEDIATICOS Y LA SITUACION DE NIGERIA por Izaskun Sánchez Aroca

"No es la primera vez que hay grupos en Nigeria que se levantan en nombre del islam, también pasó en los 70 y los 80. Es como si la historia se repitiera. Después de la muerte de Gadafi en Libia muchos radicales musulmanes llegaron a Nigeria, en la ecuación también hay que meter al ISIS, un aliado de Boko Haram. Por otro lado, el papel de los británicos también fue muy importante porque en la época colonial el gobierno indirecto de Gran Bretaña generó enemistades, intentó suprimir el islam y a continuación llegaron los misioneros cristianos."

                               Últimamente parece que Google se ha convertido en uno de los mejores barómetros para reflejar cómo son los imaginarios colectivos en torno a determinados temas. El ejercicio es algo tramposo pero sin duda ilustrativo. Tecleas "África". Encuentras mapas, dibujos de la sabana con animales, niños negros muy delgados o mujeres negras llevando garrafas de agua.

Y aunque existe vida más allá de internet, es cierto que uno de los buscadores más usados a nivel mundial alimenta los relatos y fuentes de miles de estudios académicos y periodísticos que se reproducen de manera acrítica.

El resultado de Google coincide bastante con el análisis que hace Chika Oduah (Ogabru, Nigeria, 1987), una periodista que se ha convertido para los medios occidentales en la voz nigeriana para denunciar las atrocidades del grupo terrorista Boko Haram a través de medios como The New York Times, The Atlantic o Al Jazeera.

Oduah estuvo por Madrid hace más de un mes invitada por la Asociación de Mujeres de Guatemala para hablar de la situación de las mujeres nigerianas y el grupo terrorista Boko Haram, que, desde 2009, según datos de ACNUR, ha asesinado a más de 15.000 personas y ha secuestrado y abusado de miles de menores, mujeres y hombres.

"Estudié periodismo para mostrar otra realidad de mi país y aquí me tienes, hablando de violencia y terrorismo", confiesa Oduah

Tras más de media hora hablando del grupo terrorista o la trata de mujeres, las dos intentamos salir de esta espiral de miseria, trata y violencia con la que se retrata al país más grande de África. Porque Nigeria es mucho más que eso. "Efectivamente. Estudié periodismo para mostrar otra realidad de mi país y aquí me tienes, hablando de violencia y terrorismo", confiesa Oduah. "Cuando se habla de África todo el discurso se articula en torno a las tres D: diseases, destruction and doom (enfermedad, destrucción y desastre). Eso es lo que oímos una y otra vez, y no es verdad. Por ejemplo, para la gente en Estados Unidos, todo el mundo en África es pobre".

Oduah nació en Nigeria y es igbo, como la escritora Buchi Emecheta o como las decenas de mujeres que en 1929 lideraron una de las mayores revueltas del país, Aba Riot, contra el gobierno colonial británico. Con tan sólo dos años se mudó con su familia a Estados Unidos donde creció relacionándose sobre todo con la comunidad nigeriana.

Estudió antropología y periodismo y cuando ya estaba instalada en Atlanta, a los 26 años, decidió volver a su país natal. Lleva dos años instalada en Abuja, "lejos de todos los periodistas de la comunidad internacional".

Aún hay 219 niñas secuestradas y en paradero desconocido. La situación, además, no hace más que empeorar. ¿Qué medidas está tomando el Gobierno nigeriano y qué cobertura hay por parte de los medios internacionales?

Para encontrarlas el Gobierno necesita ser serio pero no creo que ahora mismo sea su prioridad. Está claro que necesitamos apoyo internacional, sobre todo tecnológico, para encontrar a esas niñas. Hace casi dos años, con el hashtag #BringBackOurGirls, se logró el objetivo central, atraer la atención internacional, pero una vez superado esto, debe ser el gobierno de Nigeria el que actúe. Los medios cada vez hacen menos cobertura porque es muy difícil llegar a Nigeria y ahora la prioridad es Siria.

Además del grupo terrorista Boko Haram, la población nigeriana se enfrenta a un Gobierno que de manera sistemática vulnera los derechos humanos, con detenciones arbitrarias y asesinatos como el caso de Giwa en 2014, donde, según denuncia Amnistía Internacional, el ejército mató a 640 personas.

El gobierno de Nigeria no está comprometido con los derechos humanos sino con derrotar a Boko Haram y, en sus cabezas, Boko Haram puede ser cualquiera, una chica pequeña, un niño, gente mayor... porque lo cierto es que este grupo terrorista está usando niñas para atentar. Los militares nigerianos cometen ataques indiscriminados, pero creen que están protegiendo a la gente.

Según ACNUR hay más de dos millones de personas desplazadas en el norte del país. ¿Qué consecuencias tiene esto para las mujeres y las niñas?

Las mujeres refugiadas son aún más vulnerables, necesitas alimentar a tus hijos y el hombre que vende cacahuetes te dice, 'de acuerdo, te doy si tienes sexo conmigo' y tú, qué vas a hacer, pues tener sexo con él porque quieres alimentar a tus hijos e hijas.

Cuando se analizan las causas del surgimiento de Boko Haram se habla mucho de la pobreza del noreste del país, donde no llega el reparto de recursos por parte del gobierno pero, ¿qué papel juega el antiguo poder colonial británico?

Efectivamente, el surgimiento de Boko Haram se relaciona con la pobreza y ésa fue una de las causas principales. Los líderes hablan de corrupción política, de la falta de recursos y de reparto de riqueza por parte del gobierno a pesar de ser un país rico, pero también hablan de la corrupción espiritual y de cómo el gobierno nigeriano se deja influir por Occidente. El componente religioso es muy importante. Creen que están haciendo el trabajo de Dios.

No es la primera vez que hay grupos en Nigeria que se levantan en nombre del islam, también pasó en los 70 y los 80. Es como si la historia se repitiera. Después de la muerte de Gadafi en Libia muchos radicales musulmanes llegaron a Nigeria, en la ecuación también hay que meter al ISIS, un aliado de Boko Haram. Por otro lado, el papel de los británicos también fue muy importante porque en la época colonial el gobierno indirecto de Gran Bretaña generó enemistades, intentó suprimir el islam y a continuación llegaron los misioneros cristianos.

Archivo del blog