"La autonomía fue un movimiento de movimientos varios. Nunca fue una
organización centralizada, sino todo lo que se podía hacer (y se quería
hacer). Es cierto que eso generó debates también: había gente que quería
hacer una forma organizada mas ortodoxa, tipo partido, que tenía una
línea marxista-leninista. Pero también había anarquistas, había de todo."
Alessandro Stella es un compañero que participó de la autonomía obrera italiana ligado a Potere Operaio. Como tantos otros, en un contexto generalizado de radicalización optó por la lucha armada. Ha escrito un libro: “Días de sueños y de plomo” ,
editado por Virus, que supone un relato que trasciende la autobiografía
para convertirse en la crónica de las luchas de una generación marcada
por los años de plomo. El pasado 17 de diciembre realizó una interesante
charla en el Ateneu Anarquista la Ruda de Manresa. Aprovechamos para
robarle unos valiosos minutos para realizarle la entrevista.
¿En qué consistió (a grandes rasgos) la autonomía obrera? ¿De qué influencias bebía?
En
el biennio rosso, los dos años rojos (1919 y 1920) hubo un fenómeno muy
extenso de ocupación de fabricas, ocupación de campos, de latifundios.
Los consejos obreros eran la forma de representación de la base obrera,
sin que hubiera sindicatos de por medio. Eso sin duda fue una
referencia.
La
autonomía obrera fue un movimiento que surgió a los años 70 en Italia y
que venía del '68 y del '69 italiano, del movimiento obrero y de las
asambleas obreras. Unas asambleas que fueron creadas en unas cuantas
fabricas, como por ejemplo en Alfa Romeo. Los obreros en primer lugar
apostaron por los consejos de fabrica que ya eran un innovación. Pero
luego, sobretodo empujados por los jóvenes de las grandes fábricas, se
dijo: “hay que ir más allá, por que los consejos obreros también son
representaciones de la gente. Y nosotros queremos que cada uno sea
responsable. La forma asamblearia es la que hay que meter en juego. Y
que sea la asamblea la que tome las decisiones”.
La
autonomía obrera es una forma de autoorganización de base, que se
inspira en una tradición más larga, que es una tradición anarquista (o
si se quiere, anarco-comunista). Pone como forma de lucha la acción
directa de cada uno. No se trata de delegar a otros para que se ocupen
de tus problemas. Tú mismo, tomas tu responsabilidad y lo haces.
¿Cómo se manifestó?
La
autonomía obrera funcionó a nivel nacional como mucho como
coordinadora. Nadie se atrevía a dar órdenes. La máxima coordinación que
hizo a nivel nacional fue lanzar campañas políticas: campañas contra la
patronal, contra el trabajo en negro, contra la especulación
inmobiliaria,... o la que hicimos en los años 75, 76 y 77, aplicando lo
que llamábamos autoreducciones.
Las
primeras autoreducciones que hubo, fueron a principios de los años '70
en los barrios de Roma y de otras grandes ciudades. Autoreducciones del
alquiler, de la vivienda. Como la gente no tenía dinero se
autoreducieron el alquiler. Entonces dijeron al dueño: “nosotros vamos a
pagar el 10 o el 15% de nuestro sueldo, pero no podemos pagar mas”. Y
claro, a los dueños no les gustaba nada y enviaban a la policía. Pero la
gente de los barrios resistieron. Y de ahí empezó a practicarse otras
formas de autoreducción: de las facturas de la electricidad, del
agua,... Los jóvenes sobretodo empezaron a practicar la autoreducción
del cine, de los conciertos de música, de los restaurantes,...
Autoreducciones con las que también nos divertíamos, por que ibamos a un
restaurante de lujo 10 o 15 personas, comíamos bien y nos íbamos
tranquilamente sin pagar. Y durante las manifestaciones (sobretodo del
año '77) había grupos de gente que entraba en las tiendas y se servía de
ropa. Había cosas muy divertidas. Se evolucionó de las autoreducciones a
la expropiación.