"...es imprescindible que los movimientos sociales anticapitalistas se doten de sus propias herramientas de comunicación, unas herramientas de comunicación totalmente distintas de la filosofía de los mass-media, donde ellos son el emisor y se dirigen a un receptor que ve y escucha acríticamente. Nuestros medios no pueden aspirar a ser como ese modelo, necesitamos medios que los movimientos sociales, las personas de la calle, de las clases populares sientan suyos, dónde puedan participar y no sean simples espectadores pasivos y acríticos."
Si no andáis prevenidos los medios de comunicación os harán odiar a los oprimidos y amar a los opresores. Detenido en varias ocasiones por realizar sus labores de contrainformación, será juzgado próximamente y sobre su cabeza pende la espada amenazante de la mal llamada justicia española.
Hemos estado con él y le hemos planteado varias preguntas.
Boltxe: Boro, nos conocemos de hace años y nos hemos encontrado asiduamente en la brega y el trabajo… Antes de hablar sobre tu situación personal, ¿se puede decir que en el Estado español padecemos unos medios de comunicación domesticados al servicio del capitalismo y con peligrosas tendencias al fascismo informativo?
BHL: Los medios de comunicación en el Estado español son uno de los principales sostenes del régimen salido de la mal llamada transición, unos medios al servicio del capitalismo, del patriarcado, del poder financiero y a los intereses de los partidos que han sostenido este régimen durante todos estos años.
Para mí, las tendencias al fascismo informativo quedan bastante claras sobre todo cuando estos medios se ponen manos a la obra en una de sus principales tareas: el señalamiento y criminalización. Ejemplos de esto siempre hemos tenido, sobre todo en Euskal Herria, donde un sector de la población siempre fue fuertemente criminalizado y los medios ofrecieron una visión totalmente falsa y adoctrinante sobre el conflicto que este pueblo mantiene con los Estados español y francés. También en el resto del Estado hay muchos ejemplos de esta criminalización, contra activistas, okupas, militantes antifascistas…
Pero en los últimos años estamos asistiendo a una nueva vuelta de tuerca más, cuando se maximizan determinados casos y se ocultan otros. Ejemplos en el último año hemos tenido varios: El encarcelamiento de los dos titiriteros acusados de
enaltecimiento al terrorismo, el de los jóvenes altsasuarras por la pelea con dos guardias civiles en un bar del pueblo, la reciente agresión a una neonazi en Murcia… en todos estos casos (y muchos más) la criminalización por parte de los medios ha jugado un papel importante a la hora de señalar, estigmatizar… Huelga decir que el tratamiento informativo es totalmente distinto cuando se trata de suavizar o justificar lo injustificable ¿ejemplos? El asesinato de 14 inmigrantes por parte de la Guardia Civil en el Tarajal, el asesinato de Jimmy a manos de neonazis del Frente Atlético, el asesinato de Iñigo Cabacas, el asesinato de Juan Andrés Benítez a manos de cuatro mossos de esquadra… En todos estos casos se ha tratado repetidamente de ocultar información, de justificar las distintas actuaciones policiales, o incluso de criminalizar a las víctimas.
Podríamos hablar también de medios cómo ABC, La Razón, El Mundo o tantos otros que muchas veces son usados para preparar el terreno para posteriores detenciones. Aquí también podemos poner numerosos ejemplos: La criminalización que hizo ABC del medio navarro Apurtu.org, que meses después fue cerrado por la Audiencia Nacional y uno de sus integrantes pasó un año y medio en prisión, o de cómo La Razón y El Mundo criminalizaron a los periodistas Raul Capín y Adolfo Luján unos días antes de su detención, o de mi propio caso donde también fui señalado por ABC abonando así el terreno para una de mis detenciónes. En este sentido, podemos afirmar que existe una
historia de amorentre estos panfletos y los gabinetes de información de la Policía Nacional, la Guardia Civil…
Son solo unos ejemplos, pero representan bastante bien cómo funcionan la gran mayoría de los medios de comunicación en el Estado español.
En este panorama ¿qué importancia piensas que tiene la contra información, como la que realiza La Haine en donde desarrollas tu trabajo?
Frente a todo esto, es imprescindible que los movimientos sociales anticapitalistas se doten de sus propias herramientas de comunicación, unas herramientas de comunicación totalmente distintas de la filosofía de los mass-media, donde ellos son el emisor y se dirigen a un receptor que vee y escucha acríticamente. Nuestros medios no pueden aspirar a ser como ese modelo, necesitamos medios que los movimientos sociales, las personas de la calle, de las clases populares sientan suyos, dónde puedan participar y no sean simples espectadores pasivos y acríticos.
Claro está que es un camino difícil, por que nuestros medios son muy limitados en comparación a los mass-media, pero hay muchos medios alternativos que se han consolidado (en el caso de La Haine llevamos 16 años en la red) y en los últimos años hemos asistido también a un auge de este tipo de medios.
¿Piensas que este trabajo de contrainformación ha conseguido logros reales, cambios en la forma de ver las cosas tal y como nos las presentan los medios de comunicación capitalistas y en concreto los del régimen español?
Sí, es un trabajo de hormiga muchas veces, pero, por un lado hemos contribuido a ir formando opinión en torno a muchas temáticas, tanto en temas estatales como internacionales, teóricos… Esta parte quizás pasa más desapercibida, y es un trabajo más de fondo, de día a día, pero da sus frutos y contribuye a crear una conciencia popular.
Y por otro lado están determinadas informaciones que, ante una coyuntura especial, han conseguido romper con las mentiras de los mass-media. Una vez más tenemos varios ejemplos de los que La Haine ha formado parte durante estos años, por ejemplo durante los atentados del 11-M en Madrid, el asesinato de Carlos Palomino, las Marchas de la Dignidad… Son momentos en los que hemos conseguido romper con el discurso oficial y hacer llegar nuestras informaciones a mucha gente más allá de la militancia