MARK LANEGAN: "Blues Funeral". Sigue siendo oscuro, sigue siendo la voz de Seattle, sigue dando miedo, sigue "sangrando barro". Quizá títulos demasiado explícitos. El peligroso no lo parece. A estas alturas no necesitas ir de nada, hombre.
CHUCK PROPHET: "Temple Beutiful". El otro lado, el rock que no necesita poses. Limpio, fácil. Un buen tipo que celebra la vida haciendo rock and roll. Han pasado tantos años desde el NRA y seguimos en la brecha.
THE TALLEST MAN ON EARTH: "There´s No Leaving Now" . Tantas buenas bandas desde Suecia, la mayoría más recias. A Kristian Mattson le gusta el folk, el que no admite camuflar una mala canción.
MC ENROE: "Las orillas". Entra por los pelos. Quizá de más de mustio pero reconocemos un puñado de grandes canciones.
THE XX: "Coexist". Mis tres "modernos" comienza con los ingleses. Si sigo pensando que se parece demasiado a su sonado debut, ¿por qué sigo volviendo a ellos? Hay ratos que funciona la fórmula. Lo que no sé es hasta cuándo.
ALT-J: "An Awesome Wave". Arriesgados y extraños, no sé muy bien qué es lo que hacen pero esa búsqueda funciona. Un disco lleno de matices.
BEACH HOUSE: "Bloom". Otros modernos aunque esto del "Dream Pop" sea más viejo que Matusalen. Un bonito disco para escuchar de una sentada... si no fuera por la bobada de terminarlo con un corte de 17 minutos. A propósito, alguno echará de menos en la lista el disco de Neil Young. Simplemente me niego a seguir con un disco que comienza con una canción de media hora -me parece una gilipollez fuera de lugar, así de simple-.
DR.JOHN: "Locked Down". Y yo sin conocer a este zumbado. A los mandos, el "tecla negra" Dan Auerbach (como me gusta que los jovenzuelos afortunados de hoy apuesten por rescatar a viejas glorias en la onda de Jack White o Jeff Tweddy) para parir un disco festivo y vacilón que a cada escucha descubre algo más.
ALABAMA SHAKES: "Boys & Girls". Otro de esos grupo sureño de alma bañada por el mismo Mississippi que no conocía. Si te gusta el palo, dales una oportunidad. Si ves el vídeo, te preguntarás si merece la pena perder el tiempo con algo que no sean raíces.
JACK WHITE: "Blunderbuss". Y no me acababa de entrar, y mira que le di oportunidades y sin embargo, lleva unas semanas creciendo. Como era de esperar, todo lo viejo filtrado por la pasión rockera de uno de nuestros eruditos favoritos.
JULIÁN MAESO: "Dreams Are Gone". Sin salirnos del tema, una lección magistral sobre los estilos de allí a cargo de uno de aquí. Mucho más que un ejercicio de estilo. Un disco doble perfecto, brillante en muchos momentos. Cuando la nostalgia no es triste.
Y se acabó. Seguro que si repensara, añadiría alguno más. Sé se me quedan mucho discos sin escuchar -la oferta actual es inabarcable-, pero si realmente merecen la pena, se asentarán, pervivirán y se cruzarán en mi camino Solo he de permanecer alerta. Ahora me viene a la cabeza "The Seer" de The Swans, uno de esos discos raros que me lleva dando pereza escuchar varias semanas. Puede que le dé una oportunidad y me convenza aunque lo más probable es que me parezca insoportable -se me pasó la edad de querer parecer interesante-. El hecho de que Rock de Lux lo haya elegido como mejor disco del año se antoja más una señal de alarma que un estímulo, dada la inclinación a la boutade para su elección de obra anual tal que Joanna Newson o el "Roots" de Sepultura, un disco cojonudo, por otra parte. También se podría colar el soul iluminado de Cody Chessnutt con el que ando enredado últimamente pero es lo que digo, ando en ello y no tengo perspectiva. .En fin, corto. A ver si en los próximos días preparo una recopilación con canciones del año.
Vale.