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miércoles, 10 de julio de 2013

Ritter y Landes, curando el desamor


Encontré a Josh Ritter, para ya no perderle la pista, con su anterior obra, "So Runs The World Away". Sabía que el disco publicado este año, "The Beast in Its Tracks", otro prodigio de calidad y esmero, estaba construido sobre ese sentimiento tan reconocible y humano que es el desamor. Abrir en canal una relación, describir los restos del incendio, explicar y explicarse el fin de un vínculo tan fuerte y extraordinario, es delicado y requiere valentía. El artista lo asume a menudo, con o sin red de seguridad; depende del carácter del personaje.

Lo que ya no sabía era que el motivo de sus desvelos,  el nombre de su ahora desierto, era Dawn Landes, también cantante americana, a la que descubrí el año pasado un poco por casualidad, por aquello de ir siempre con la antena conectada.



domingo, 18 de julio de 2010

¡En todus lus frentis!

Los Jaramugos y Jumentos llevamos ya muchos años disfrutando de una clásica jornada de entrenamientos y asueto durante el caluroso mes de julio. Es el día de "¡En todus lus frentis!". A grandes rasgos, el plan consiste en tomar como base la ascesión a la Peña de Francia, sea de una u otra forma y con esfuerzo, ganarse las cervezas y la carne asada en el merendero de El Maíllo. Supongo que muchas forasteros conoceréis el puerto ya que es paraje de frecuente visita por movitos religiosos y/o turísticos, enlazando la ruta con el "archiconocido" pueblo de la Alberca o Batuecas. Ahí os dejo la altimetría. Es un bonito puerto de once kilómetros, duro en algunos tramos. A mí se me suele atragantar más que el precioso "Portillo" de Batuecas, el pequeño Alpe D´Huez (ése para el próximo sábado).

Yo esta vez elegí menú completo. Subida en bici y corriendo, el entrenamiento más exigente del año.Como se anunciaba calor del bueno, salí a las ocho de la mañana de Ciudad Rodrigo. Los casi cuarenta kilómetros que conducen hasta la base del puerto pican siempre para arriba. La ascensión propiamente dicha no me estaba reportando demasiadas buenas sensaciones. Las piernas se me quejaban y no conseguía mantener la cadencia que yo quería. Le eché la culpa a la semana de entrenamientos que llevo encima -la más dura del año-. Acostumbrado a llegar a los retos sin demasiada carga, lo que nunca siento es fatiga en mis piernas. Se te plantean otros problemas pero nunca la sensación de tener el músculo cansado, no recuperado de esfuerzos anteriores. Eso era lo que sentía ayer subiendo con la bici. Sin embargo, a un par de kilómetros de cima, soy consciente de que llevo buen tiempo. Apreté el tramo que me faltaba y llegué echando el bofe. Mi segundo mejor tiempo en esta subida. Si llego a darme cuenta antes, quizá lo hubiera batido. En la cima, un abuelo barrigón me dice que no estoy muy en forma, que llego muy cansado y que sudo mucho. En fin. Así se ha entendido siempre el deporte en mi tierra. Como algo rápido y para abajo, hasta El Maíllo, donde dejo la bici y me calzo las zapatillas de correr. Me cruzo con David y Juanjo que comienzan la subida en bici de montaña. Arturo deja la bici y se pone a subir andando por el camino.
Yo voy por la carretera. Los cuatros kilómetros de repechos hasta puerto, se me hacen muy "cuesta arriba". No encuentro el ritmo y voy a disgusto. La primera mitad de la ascensión voy un poco hasta los mismísimos. No estoy agotado, sólo cansado de acometer rampas y únicamente pienso en llegar arriba, aunque no puedo forzar porque me salgo de punto y comienzo a jadear. En la Fuente de Simón Vela me refresco y bebo con ganas. Un gel y seguimos hasta el final más animado. El trozo más duro, el del Paso de Los Lobos, lo hago con cabeza y salgo indemne. Cuatro kilometrillos de nada y se acabará el sufrimiento. Supongo que también noto el hecho de ir en solitario. Siempre anima llevar algo de compañia. El último kilómetro, viendo el final, aunque duro, es para disfrutar. Arriba me esperan Villi, Chus, CiegoSabino (en su primera tentativa de vuelta a los ruedos) y Efedexdx (ya fuera de temporada) que han subido andando por el sendero. No estoy machacado como en otras ediciones. El descenso lo hago tras Efedexdx por el camino a toda velocidad, el primer día del año en que me he notado rapidillo entre las piedras.
Al final 64 kms de bici, 22 de carrera a pie. He acabado más entero que en otras ocasiones aunque anoche, cuando me acosté y sobre todo esta mañana cuando me levanté, noté que mi cuerpo me pedía algo de descanso. 8 días seguidos de entrenamiento. Mañana volvemos a la tarea. Ocho semanas para el gran reto.


De banda sonora os dejo una de las canciones que más escucho últimamente, un maravilloso y magnético vals de Josh Ritter. No os voy a contar nada de ella, lo va a hacer Coco, que fue quien me la descubrió en uno de sus apasionados e instructivos posts.