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sábado, 26 de septiembre de 2015

La desconexión de Boada


Hace unos días compartí un artículo en facebook sobre la presentación del libro de poesía de Alfredo Pérez Alencart "Los éxodos, los exilios. (1994-2014)". Supongo que, por tamaño y extensión, no lo leería nadie. Rescato de allí un documento de 1905 que me parece curiosísimo, la solicitud de un pueblo entero, Boada, al presidente de Argentina, para que los reciba e iniciar una nueva vida al otro lado del Atlántico. 

Soltar mentiras o medias verdades va en el cargo de la mayoría de políticos, pero en estos últimos días he escuchado tantos disparates y aberraciones jurídicas, sobre todo para conducir a masas emocionadas tras la bandera de  la Arcadia feliz, que rescato este nuevo concepto jurídico tan neutro, tan pretendidamente pacífico, tan falso histórica y culturalmente: la desconexión. 

Supongo que he leído demasiado para que me conmuevan las banderas. Por otra parte, los conceptos de identidad colectiva o unidad de destino simpre me han parecido sospechosos en sus construcción. Sin embargo, entiendo que hay millones de personas que tienen esos sentimientos. Es algo que hay que gestionar, lo que ya no entiendo es cómo. Sí tengo claro que el rumbo no puede ser el marcado por  dirigentes irresponsables que se comportan con el rigor de hooligans en barra de bar, que como representantes de comunidades con intereses y sensibilidades muy distintos, se les supone vacunados contra motivos tan peregrinos como la emoción tras cada decisión en una gobernanza seria.

 
“Boada, Salamanca, 13 de Octubre de 1905.

Sr. Presidente de la República Argentina. 

Excelentísimo y Honorable Sr.: Sabiendo que a ese su gobierno le conviene el aumento de población con el objeto de colonizar el mucho territorio virgen que posee, y cultivar y hacer producir sus llanos y extensas pampas, conociendo el grande interés que tiene de favorecer la inmigración en su hermoso y productivo país, los que suscriben, Médico y Secretarios del Ayuntamiento y Juzgado Municipal de este pueblo del Reino de España, madre común de los habitantes de ambas naciones, tienen el atrevimiento y la honra de dirigirse a V.E. rogándole indique a ese gobierno si puede admitir un pueblo entero o la mayor parte de él con todas sus clases sociales, como son labradores, carpinteros, herreros, albañiles, médico, boticario, zapatero, etc... y en caso afirmativo, nos conteste con las condiciones y ventajas que pueda proporcionarnos. 

 Quedan de V.E. con la mayor consideración y respeto, affmos. s. s., Emilio Regidor, Secretario del Ayuntamiento, Carlos de Sena, Médico, J. Sanz Rodríguez, Secretario del Juzgado. 

Este asunto pasa al Ministerio de Agricultura de la Nación”. 

jueves, 20 de agosto de 2015

Variantes modernas de imprimátur



Aunque no exista sórdido despacho, y la Oficina Central de Seguridad en sus diversas denominaciones, no exista, la mecánica de la escena viene a ser la misma: un individuo sentado rígidamente en una silla incómoda frente a una mesa. El solícito funcionario, con o sin gorra de plato, le interpelará amable: "Basta con que firme aquí y podrá seguir dedicándose a esas cosas raras a que se dedican los artistas, señor artista".

Lo que no me deja de llamar la atención es que los necios que pergeñan sus propios Index Librorum Prohibitorum, son gente estudiá, y los habrá hasta de Políticas, la carrera de moda, lo que me hace preguntarme por los beneficios reales de "esta" educación que sufrimos. 

Imagino que a estos tipos se les debe explicar en primer curso que uno de los fundamentos de un Estado Democrático y de Derecho, algo que no está ahí porque sí, sino que una sociedad se ha de ganar a diario, es el que usted carece de legitmación para preguntarme: "¿Milita o ha militado en el Partido Comunista?"

Al final, aunque los autores cambien, todos los funcionarios tienen el mismo rostro. la misma voz inocente que susurra: "Una simple firma (ahora es un simple tweet) y todo terminó". ¿Y qué perdió más que la dignidad, Sr. Shostakovich, Sr. Trumbo, Sr. Grossman, Sr. Dmytryk, Sr. Matisyahu?

A cuenta de, recuerdo hace un par de años otra de estas ya previsibles olas indignación, porque Muñoz Molina no renunciaba a un premio que le había otorgado una institución israelí. Aquí los fariseos eran los otros, esos señores que, rasgándose las vestiduras, exigían -porque sí, porque ellos lo valen- al autor agraciado por su talento y esfuerzo, un posicionamiento ideológico. Compañero, cuando tú disfrutes de ese honor, recházalo con vehemencia y mucho ruido, que me parecerá fenomenal, porque puede que esté hasta de acuerdo con tus razones, pero has de respetar que otro lo acepte sin reservas. 

 David Torres tiene mucho arte escribiendo, le suelo leer más por la forma que por el fondo, ya quea veces me parecen demasiado simples sus diagnósticos -en esta España, a alguno le parecerá raro leer a alguien con el que a menudo no estás de acuerdo para intentar comprender al otro, para disfrutar en muchos casos con lo bien construido-, pero mira que en esta ocasión es al revés. Sin salirle un gran artículo, coincido punto con punto con la opinión expresada en "Ventajas de la censura".

viernes, 28 de noviembre de 2014

Primera persona del plural


 
El hombre no solo necesita al otro, necesita al grupo, necesita sentirse parte de algo, quiere se le acoja bajo el manto de una bandera, un nombre, unas siglas cuyas señas de identidad  han de ser inmaculadas, testimonio de su fortaleza, la de él,  la del grupo, sea un equipo, un partido,  un país, un credo, al fin. 

Solo el individuo tiene capacidad para ser responsable; la organización, como tal, no dispone de esa facultad ya que en los mecanismos de formación de su voz y voluntad, siempre se encuentra el hombre. Sin embargo, asumiendo la ficción de la personalidad del grupo, cuando este exonera de responsabilidad al culpable u oculta conductas punibles buscando un fin que es reconocido, tácita o expresamente, como superior, sea el del grupo o el de la sociedad entera, o la simple perpetuación de su poder, no solamente se convierte en una conducta siempre reprobable éticamente, a veces penalmente, sino que todo ese proceso implica  un error de comprensión, una interpretación equivocada del instinto de supervivencia aplicado al colectivo.

El error de base es el de creer que la fuerza del grupo, de la asociación, de la institución u organización descansa en la imagen que se proyecta, no en la realidad, pero los hechos son tozudos y se engañe o no al otro, la falla sigue estando ahí. Dada la sobreexposición actual, el ruido de fondo que no cesa, quizá solo se busque la artera confusión de voces, casi todas militantes, casi todas interesadas. Nos basta con defender  nuestra verdad, no la verdad. Pero la realidad siempre llegará para cobrar deudas, y siempre con intereses.

Es entonces cuando a veces se rompen las costuras y se pretende cumplir con el deber, con nuestra responsabilidad, siempre gritando muy alto, claro. Es ahí cuando nos toca asistir al espectáculo de lo grotesco, como el de un arzobispo sustituyendo su deber  con las víctimas de lo aberrante, contraviniendo sus normas y mensaje, por un gesto que ahora solo puede sonar vacío, el de humillarse antes el altar. O al espectáculo de lo descacharrante como la comparecencia de toda  una abogada del Estado disertando sobre contratos en diferido, para siempre en la antología del disparate.  Al espectáculo de lo  esperpéntico, tal que la dimisión menos dimisionaria que se haya presenciado, con en el mamarracho de show de Magdalena Álvarez atizando rabiosa, esquivando razones y al mismo sentido común. Al espectáculo de lo triste en esas defensas por encima del bien y el mal a algún deportista español tramposo porque sí, porque es español y nosotros lo valemos, en lugar tratar de castigar y evitar comportamientos que ningún triunfo puede justificar. 

En Alemania han dimitido ministros y hasta un Jefe de Estado por motivos que, dado nuestro creciente umbral de lo tolerable, aquí apenas serían noticia. Aquí una ministra ha estado a punto de aguantar una legislatura entera sabiéndose sin lugar a dudas que se había beneficiado de una red corrupta; el hecho de que lo supiera o no debería ser irrelevante si hablamos de su idoneidad para ocupar un ministerio.

El vendaval que ya sopla, que retumba a lo lejos y  amenaza con hacer saltar todo por los aires en noviembre debiera tomar nota y no actuar tirando del manual de siempre, como se ha hecho en el tema Errejón porque al final, la verdad es que yo, dado lo intercambiable de actitudes y argumentos, no sabía si estábamos hablando de los viajes de Monago o de un beca, y me quedo sin saber a qué coño iba Monago a Canarias –nunca mejor dicho-, o si Errejón hacía algo más en la universidad aparte de trincar pasta.

Todos sabemos que dentro de las organizaciones siempre hay miembros “díscolos” que reniegan de este proceder, que protestan, pero  no nos engañemos, se ve mal al que disiente de la respuesta oficial. Al final creo que todo viene de esa tara atávica de nuestra democracia: la de mal tolerar al que opina distinto, al ajeno por obtuso, al propio por traidor; siempre tan prestos a tirar de drama y por la tremenda, cuando la exposición de ideas distintas sobre asuntos públicos entre ciudadanos, debiera ser el humus normal en el que se desarrollase una democracia seria, civilizada, fuerte.   

Si partimos de corromper en su acepción de pudrir, en un organismo vivo, el  miembro que es –la mancha- o pudiera ser  -la sombra- huero, ha de ser extirpado para adaptarse y seguir adelante más fuerte y capaz. Y ese proceso se ha de hacer sin alboroto y en silencio porque no cabe otra, porque ser voz y mando de la ciudadanía requiere integridad absoluta para ser legítima.

Sé que no es fácil, más partiendo de donde partimos. Se ha de ser valiente para renunciar al compañero, para criticarlo, para apartarlo. Puede que de ahí mi falta de fe, mi cobardía, mi incapacidad para formar parte de organización alguna salvo un pintoresco club deportivo sin actas, registros o cuotas.

Vale.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Daumier, de profesión caricaturista


En el blog seguimos de plena actualidad, al filo de la noticia, pero esta vez damos un salto del XVII al XIX. Honoré Daumier era un pintor francés excepcional, pero casi ha pasado más a la historia por ser un pionero en la caricatura  en prensa como forma de crítica al pode, lo que incluso le costó seis meses en prisión.

Adlid de la libertad de prensa, entre sus víctimas, las habituales, las de casi siempre: politicastros en general, nobleza,  jueces y abogados, grandes personajes de la banca...en fin, los que con mano recta, justa e inmaculada siguen decidiendo destinos.

Antecedente de un arte maravilloso que no deja de sorprendernos  cada día, de hacernos reír -la mayoría de las veces tristemente-, capaz de retratar de un fogonazo la realidad de un país.  








viernes, 19 de abril de 2013

Demasiado, demasiado pronto.


1988. Una de mis asignaturas de Primero de Carrera es "Historia del Derecho". Mi profesor: Javier Infante. Veinticinco años después, Javier Infante imparte una charla  sobre la Constitución de la Segunda República en Ciudad Rodrigo. A mí lógico interés por el tema, se añade una razón sentimental difícil de describir, puede que reducible a una impresión, la de que yo he cambiado más que él, por dentro y por fuera, lo que es bueno y malo.

Un regreso al pasado. Otro lujo de clase que en tiempos no apreciamos como debimos, para acercarnos a un texto que debió ser billete para engancharnos al futuro, audaz en nuestro entorno, adelantado a su tiempo, con una importante parte dogmática de derechos y libertades -al fin se reconoce el sufragio femenino-,  que sin embargo, gran parte de la sociedad española percibió como una amenaza.

Demasiado, demasiado pronto. Bajarla a la realidad no podía ser más que delicado, agravado el proceso por tempos erróneos o radicalismos utópicos y cortos de vista que jamás pueden justificar el uso de la fuerza más extrema, la de romper la baraja, la de un golpe de estado contra la legalidad constitucional dando cobertura  a la reticencia de los de siempre, salvaguardando los intereses del poder real.  Finalmente España perdió la oportunidad de unir nuestro destino al de las democracias europeas.

Afirmaciones como que el Estado español tenía un carácter laico -algo que pareciendo tan de sentido común, aún hoy no se ha conseguido-  o privar a la Iglesia de su capacidad para enseñar y adoctrinar, fueron demasiado extremas para aquellos tiempos. 

La enseñanza pública es uno de esos grandes logros que ni cuidamos ni valoramos como debiéramos. Escribo desde el punto de vista de una persona que no reniega de su formación cristiana pero entiendo que son campos de juego distintos.  Los mismo que me considero cristiano,  no puedo identificarme con el mensaje de unos jerarcas disfrazados de carnaval, pertenecientes a un cuerpo que se alza putrefacto desde hace siglos y que para sanar solo deja orear las heridas, que  se empecina en el disparate o la injusticia, en advertirme sobre la enfermedad de los homosexuales o en negar derecho alguno a la mujer dentro de la institución. Tal y como yo interioricé los valores que me transmitieron, se me escapa coherencia alguna en su discurso.

Los que me conocen saben que no soy ningún radical. Lo mejor de envejecer es cuestionarse las convicciones que arrastras ya que solo de la autocrítica, puede comenzar el buen camino.

Cambiar la forma política del Estado llegará, tarde diez o cien años. La Monarquía es una institución muerta que no soportará una análisis racional en una sociedad democrática moderna. Tampoco creo que per se, el cambio signifique gran cosa. Son fases. Debería ser un paso más en la buena dirección, en el de la regeneración, mas no solo política sino sobre todo de una sociedad.

En mi opinión, el modelo de sociedad al que se habría de tender y a lo que se supone que lo hacíamos prácticamente hasta ayer mismo, es a las sociedades nórdicas con un Estado Social fuerte frente al espejo de una sociedad implicada y responsable.

Hoy por hoy, eso lo veo imposible. No solo se trata de divagar sobre politica y banca. Es tan fácil... Tal vez creáis que no tiene mucho que ver pero yo solo detecto síntomas para el diagnóstico. Estos días veía abochornado las imágenes de la salida del juicio de Isabel Pantoja y verdaderamente sentía vergüenza ajena. ¿Quién es toda esa gente? No soy capaz de imaginar escenas similares en Suecia o Finlandia.


A última hora me enteré de un concurso de microrrelatos que organizaba Izquierda Unida. Segundo premio que me recogió Moli -corría al día siguiente en Béjar-. No me gustan los microrrelatos. Los redacto en un ratillo pero yo, por principio, tiendo más a la dispersión y después de escribirlo, no hago más que mutilar matices  para ajustarlo al límite de palabras. Nunca me convencen.

Ahí lo dejo.

“LA FRONTERA”

El frío de las montañas te parte en dos. Aunque el desenlace de la guerra fue largamente esperado, el dolor no era menor. Miguel apretaba fuerte el peso de su hija. A su lado le  oprimía el peso del silencio de su mujer. El silencio que misteriosamente la inundó tras la noticia de la muerte del hijo en el frente. El silencio del reproche por haber sembrado locas ideas de justicia y libertad en su mente.

Le aterraba sentirse culpable porque significaba desmontar cada día de su vida, privar de sentido a toda su lucha. Cruzar la frontera era rendirse, pero la derrota completa sería perder sus razones.

Persiguiendo vida para su pueblo, dieron con la muerte.  Receloso, al borde de un no elegido camino de odio y fuego, siempre sintió poderosa la esperanza de una tierra prometida con las mismas oportunidades para hombres y mujeres.

Fronteras y derrotas aguardan. Recuerdos que serán mortero para los mismos sueños diáfanos que un día avivarán la vida de la pequeña que ahora se agita febril entre sus brazos."



Anteayer os dejé unos galeses. Hoy otros: Manic Street Preachers con una canción con nuestra Guerra Civil de fondo.

Vale.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Sobre tantos expulsados de nuestra Navidad



Siguiendo el ejemplo de otras ciudades en España, hace unos días se constituyó en Ciudad Rodrigo una Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Desde el punto de vista del apoltronado que jamás mueve un dedo, artículo a cuenta de. 

Lo mejor del movimiento de los Indignados fue su esencia, precisamente aquello que se le reprochó desde tantos medios: su carácter näif, anárquico, inoperativo. Su papel fue el de un fogonazo, el de  una llama instantánea iluminando por un instante la escena, por apenas un mes España.Una llamada, un toque de atención. Con una composición mucho más heterogénea de lo que el interesado retrato de algunos medios nos quiso presentar,  puede que en su debe se anote que se exigiera utopía. Sin embargo, lo verdaderamente preocupante es que nuestra sociedad tachara de excesivamente audaces, reclamaciones que todos deberíamos tener por justas y de sentido común. Entonces el diagnóstico es más grave de lo que parece, con un  tratamiento más complejo que la mera y puntal legislación sobre cada asunto. Se trata de una sociedad con sus raíces éticas en entredicho.

El 15M  fue el germen de este tipo de asociaciones de defensa de los atrapados en esa castrante situación que no puede ser más que un desahucio. Su iniciativa y valentía no solo han conseguido paralizar muchos desahucios sino que colocaron el tema en el sumario de los grandes medios y la agenda de los partidos, aunque únicamente fuera para iniciativas más estéticas que de calado real. El reciente Decreto Ley no es más que un amago legislado a golpe de urgencia mediática para calmar esa opinión pública de frágil memoria. Moratoria de dos años de muy reducida aplicación en la que no se paraliza la generación de los brutales gastos e intereses. Se volverá sobre el tema aunque espero que no sea al ritmo de los latidos que marquen situaciones irreparables como las de los recientes suicidios.

En el tema hipotecario se parte de ficciones. Libertad e igualdad de las partes, información sobre las operaciones y contratos. Si se analiza caso por caso, se pueden llegar a descubrir operaciones sin pies ni cabeza, por no hablar de la inexistencia de conocimiento de las partes sobre los términos  reales de cada contrato.

Tal y como está planeado el sistema, las malas rachas no existen. Si tienes mala suerte, tu vida no será más que racha mala hasta el final. Cuando ante la falta de pago, la deuda comience a desbordarse de forma desbocada, nadie puede asumir lo inasumible. Cuando te veas completamente superado por la puesta en marcha de la maquinaria judicial, sin posibilidad de soluciones alternativas, no tendrás oportunidad de enderezarte jamás . Y si además se sigue tolerando la  esclavitud que es  no permitir la dación en pago,nunca te librarás de las cadenas para volver a  empezar. Arrebatarte tu casa y condenarte al pago sin final de una deuda, simplemente te convierte en muerto en vida con la mirada del derrotado, del expulsado de aquella promesa de vida que, por otra parte, te convencieron como la única posible.

Vale

Cambiando de tema, ¡¡FELIZ NAVIDAD!! para todos los que pasáis por aquí. Sí, me gusta la Navidad. No sé si debo disculparme.


 

miércoles, 31 de octubre de 2012

Los diques de un sueño


"El corto verano de la anarquía",  hermoso y triste título a la vez, el del libro de Hans Magnus Enzernsberger, en el que partiendo de  la figura de Durruti, se amplía el plano para retratar el movimiento anarquista español y sobre todo el verano del 1936, el periodo en que por primera y única ocasión tuvieron la posibilidad de alcanzar sus objetivos, una nueva forma de sociedad. El comunismo libertario, "la organización de la indisciplina". Puede que fuera la necesidad de transigir con la vista puesta en un bien superior común -ganar la guerra-, puede que las hipotecas inherentes al juego político o el  tratar de calmar a las democracias occidentales que veían con recelo el posible triunfo de una revolución anarquista en España, puede que asustara conseguir lo imposible -el gastado "vigila lo que deseas, podrías conseguirlo"-  pero en definitiva, día a día, la victoria se fue desangrando sin apenas llegar a nada, perdiendo fuerza progresivamente.

A lo largo de su historia, el anarquismo solo fue realmente poderoso en España donde la CNT llegó a contar con cientos de miles de afiliados, más concretamente en Cataluña, más concretamente en Barcelona. Después de una agitada historia de violencia y lucha, la CNT y su rama poítica, la FAI, fueron los verdaderos responsables de sofocar el alzamiento militar en Barcelona. Tras ese duro episodio, todo el poder fue suyo. Por falta de claridad y divisiones, no supieron encauzarlo en una dirección fructífera. 

El movimiento más puro  renegaba de la Moral, pero al mismo tiempo era dueño de unos principios innegociables que finalmente chocaron con la realidad. Como ocurre siempre en estos casos, junto a personas íntegras en sus convicciones hasta lo enfermizo y un espíritu de lucha frente al poder político y económico puesto a prueba durante largos y duros años, se mezclaron los elementos que siempre se arriman al sol que más calienta  y esos otros que simplemente malinterpretan mensajes, quedándose con lo más superficial sin llegar a comprender nada.

"Para mucha gente la revolución consistía principalmente en repartir el botín y disfrutarlo". Se dio lugar a todo tipo de abusos criminales, asesinatos, saqueos, corrupción en abastecimientos.  Soldados que alegando que forman parte de  milicias voluntarias, abandonaban el frente o el ejército cuando les parecía, que despreciaban a los pocos oficiales que permanecieron fieles a la República y que trataban de organizar un ejército eficiente, mientras  tantos se empeñaban en votar cada decisión en infinitos comités. LLegan a los pueblos y, en muchas ocasiones, los que deberían ser los adalides de la libertad y de un mundo nuevo, se comportan como una potencia ocupante. Además no se puede obviar cierta superioridad "intelectual" que pretende ostentar el obrero urbano sobre el digno campesino, tal y como cuenta Simon Weil, la filósofa francesa, primero entusiasta y después desengañada miembro de las milicias anarquistas.

El libro describe a Durruti utilizando las palabras literales de muchas de las personas que lo conocieron a lo largo de su vida. Personaje de proporciones legendarias  del que no se conoce la frontera real entre invención y verdad  y cuya figura personifica esa contradicción entre sus sueños y el bregar diario, más en una guerra. Él mismo dice que se encuentra "dividido en su interior". Trata de ser justo y castigar los abusos cometidos, enfrentarse a la falta de preparación o entereza ante las dificultades, trata de razonar con la sinrazón, anclado siempre a sus quiméricos ideales. 

"Lo que hace falta es un avance colectivo, un esfuerzo unitario, ímpetu y entusiasmo. En la votación cada uno piensa para sí mismo. La votación revela egoísmo"

Al final la condición humana es miserable y débil y ahí radica la imposibilidad de llevar  a la práctica un sistema como el anarquista, de carácter meramente asambleario que reniega del cualquier estado, incluida la, para ellos,  república burguesa de 1931 o el que ya se sabía criminal estado comunista soviético. Los principios chocan con la realidad. 

¿Cómo renegar de la disciplina para combatir? En alas del entusiasmo y la pasión, no se vencen batallas. Durruti dice: "Sé que la disciplina es necesaria en la guerra, pero esta disciplina debe ser interior y debe nacer del objetivo por el cual se lucha". Lástima que esta máxima solo sirva para rocas como él y muchos de los viejos compañeros de lucha, exponentes de un movimiento extraño y romántico como es la anarquía, capaz aún de proponer una nueva y radical forma de vida. El General Líster describe a Durruti com una víctima de las mismas ideas por las que luchaba.

Durruti estaba fabricado de una madera extraordinaria y más que nada, la prueba es que, a pesar de haber pasado millones por sus manos -ya que participó en numerosos atracos desde los años veinte, destinados al sindicato-, murió sin nada, apenas sus ropas. Tal vez, de haber triunfado su revolución, hubiera seguido un sino similar al Che. Hombres de acción a los que espanta la codicia, reticentes a contemplar cómo se resquebrajan sus ideales al tratar de ponerlos en pie durante  el sordo y espeso quehacer diario.  

El libro termina con un contundente e inspirador párrafo sobre  alguno de aquellos luchadores, entonces envejecidos y exiliados. Tal vez esa capacidad para luchar por un sueño, tal vez soñar de forma honesta,  ya sea una gran victoria.

"Estos revolucionarios de otros tiempos han envejecido, pero no parecen cansados. Ignoran lo que es la irreflexión. Su moral es silenciosa pero no permite la ambigüedad. Están familiarizados con la violencia, pero miran con profunda desconfianza el gusto por la violencia. Son solitarios y desconfiados; pero una vez traspasado el umbral de su exilio, que nos separa de ellos, se abre  un mundo de generosidad, hospitalidad y solidaridad. Cuando uno los conoce, se sorprende al comprobar cuán poca desorientación y amargura hay en ellos; mucho menos que en sus jóvenes visitantes. No son melancólicos. Su amabilidad es proletaria. Tienen la dignidad de las personas que nunca han capitulado. No tienen que agradecerle nada a nadie. Nadie los ha "patrocinado". No han aceptado nada, ni han gozado de becas. El bienestar no les interesa. Son incorruptibles. Su conciencia está intacta. No son fracasados. Su estado físico es excelente. No son hombres acabados ni neuróticos. No necesitan drogas. No se autocompadecen. No lamentan nada. Sus derrotas no los han desengañado. Saben que han cometido errores, pero no se vuelven atrás. Los viejos de los hombres de la revolución son más fuertes que el mundo que los sucedió."

Banda sonora: la de un peculiar anarquista al que algún día dedicaré un artículo, George Brassens en la gran versión que pergeñaron los Troglogitas en "Morir en primavera" de su himno "La mala reputación".


lunes, 29 de octubre de 2012

Un fracaso de todos


Entre tantas cifras de índices, precios o porcentajes tan abrumadoramente terribles,  un ordinal perdido parece poca cosa, nuestro primer puesto en fracaso escolar en Europa. No parece tan importante cavar pala a pala, la fosa de nuestro futuro. Un fracaso del sistema del que es responsable la sociedad entera.   En nada ayudarán  tiempos de recortes en investigación, educación y cultura que en ciertos ámbitos se gozan sin pudor porque joden a todo el rojerío.  Cada día comprendo más claro que todo ese ingente patrimonio invisible que ilumina un país entero, que es el bagaje esencial de cada ser humano pero que ni se toca ni  se mide,  se devalúa a carcajadas. Si hoy algo no me sirve para hacer algo mañana, se da por hecho que  no  sirve para nada. No se puede  ver más allá, no se puede entender  lo que no ha de redactarse en balances. En un par de décadas nos convertiremos en un solar, en una favela espiritual llena de individuos planos, previsibles, sin capacidad crítica y manipulables aunque, eso sí,  muy entretenidos.

Sin embargo ya lo contaba Woody Guthrie, el ser humano es una “máquina de esperanza”. Siempre nos quedará esperar que escampe. Letras rescatadas y musicadas en “New Multitudes”  por Jim James, Jay Farrar, Anders Parker y Will Johnson. 

domingo, 14 de octubre de 2012

Noticias en un fartlek: "Marca España".



Será por secciones."Noticias a ritmo de fartlek".  Cuando se tercie, el fin de semana haré un repaso y comentario a noticias de la semana. Pretendía ser más breve y ágil pero me pierdo.

Día de la Hispanidad. Parece que estamos en tiempos de lucir banderas,  ver quién la tiene más grande. Ajeno a estos asuntos, es divertido e interesante ser testigo de procesos históricos y jurídicos imparables que funcionan a sacudidas, que se ralentizan o precipitan en función de los intereses espurios de políticos al mando. 

Seña de identidad indeleble del gobernante, de uno y otro bando, es utilizar la educación como instrumento de uniformización y control. Ya resulta más extraño, poco sutil e inteligente concretar esos propósitos en un verbo maldito, en un causa perdida, por otra parte, para que te caiga encima la intemerata y además sostenella y no enmendalla. 

De verdad, ¿Por qué Cruz Roja no cambia la expresión "Día de la Banderita"?  Mezclado con Familia Real arrastra reminiscencias a caridad y beneficencia de incluso más allá del siglo XIX. Aunque, pensándolo bien, puede que no sean malos tiempos para mirar atrás y conformarnos con estos parches.

Mucho revuelo con las revelaciones de la USADA sobre Armstrong. Tema aburrido y recurrente para los que manejamos fuentes de información ajenas a los canales oficiales. Cadena de desmontaje de un campeón y de una época para siempre muy unida a nuestro país. Aquí es mejor mirar a otro lado y rajar del malvado americano. Lo único que me ha gustado es esa idea que sobrevuela de dejar desiertos varios Tours. ¿Cuántos? He ahí el dilema. Como empecemos a descontar, no paramos. A propósito, sobre los desmanes de la selección de baloncesto en la Villa Olímpica, ahora va a resultar que tanta pinta de buenos y no son más que unos pijos niñatos.

¿Cuál es el proceso que lleva a un hombre a descerrajar un tiro en la cabeza a una niña porque quiere estudiar? El hecho aislado va más allá de lo horrible o comprensible. Aún espanta más que haya miles (¿millones?) de personas que lo entiendan como justo.¿Se puede luchar contra ese sinsentido? Héroes y heroínas cotidianas en el día a día, a pie de tantas calles de tantos mundos tan cercanos y tan distintos.

Para terminar, un motivo par la alegría y el optimismo. Ante la efectiva identificación de nuestra Deuda Pública con el bono basura y las más que crecientes dudas sobre la idoneidad del camino elegido para recuperar economías, Angela Merkel  tranquiliza en su visita a Grecia: hay países que tardaron décadas en llegar al rumbo correcto y recuperarse. Paciencia, españoles.

Y los Rolling Stones publican una nueva canción. Entrañables, de verdad. Jamás se me ocurriría acudir a sus conciertos porque se me haría difícil rastrear en tal circo,  los rasgos de  la banda de rock más grande y sucia que parió madre. Me sobran  razones para tal afirmación pero os doy dos: "Exile On The Main Street" y "Sticky Fingers". Como nuestro Manolín, en Enero cumplirán cincuenta años. La nueva canción la he escuchado un par de veces, lo cierto es que no me interesa pero qué coño, emociona. Sentirlos ahí, todavía todos juntos, reuniéndose con ilusión en un habitación para componer un par de versos y un par de riffs que nada aportaran a su legado, reconforta. Salve a sus satánicas majestades.

Vale.

domingo, 25 de marzo de 2012

Fuego amigo


No sé si es el primer poema que escribo sobre temática política o social.Seguro que sí es el primero que publico. Un día de elecciones es un buen día.

"Fuego Amigo"

"El peso de cadenas invisibles
Ruletas rusas ocupando su lugar
Labios sin voz, cañones entre dientes.

Es el plan desarmar tu esperanza
Resignación es la condena mayor
Patíbulos ahorcando mis fuerzas

Ellos,
Cazadores de fieras en domingo, 
Caza de hombres de lunes a viernes
Rendiste cuando quieres ser cazador

Al gustar lucir relojes gigantes,
Las ratas se adueñan de tus sueños
ya sin sentir la pistola en la sien.

Demolición controlada de libertad
Las víctimas no son tan víctimas
si es fuego amigo el que mata, 
te cuentan.

Nosotros,
Angustia de escuchar el ladrido,
corriendo en vacío hacia dónde
Sin jamás ver al perro inventado

Ojos en sangre frente a cañones,
Pagando precios, muriendo al día.
A por mí no vinieron esta vez

Para nuestros hacedores de normas,
sus redes de pesca, telas de araña,
Ni plazos, ni impuestos, ni ordenanzas.

Te gritan:
Nuestro PUEBLO, DEMOCRACIA, LIBERTAD
Verbena de sordos, murmullos sin voz,
Pueblo no es nadie, eres tú, soy yo.
El fuego amigo nunca existió.
Una víctima siempre es víctima."

*La foto es de Susa.
*Deberíais saber que la canción es de Jimmy Cliff :). Me gusta más el original -al "Jefe" a veces se le va la mano con el ímpetu-, pero quería la traducción.


jueves, 26 de enero de 2012

Comisarios políticos



La libertad de expresión dentro del arte. Un pequeño debate en otro foro acerca de lo peligroso de permitir una canción protagonizada por un futuro asesino de mujeres, provoca este post. Tema recurrente que periódicamente causa revuelos desmedidos.Ahí tenemos las caricaturas de Mahoma o el Idomeneo alemán en que se decapitaba al profeta.  Te plantea  dudas y eso siempre es sano. Continuamente te puedes topar con una situación en la que cuesta posicionarse con claridad.

En principio y por  principio, con las limitaciones propias para menores de edad, abogo por la libertad de expresión total y absoluta dentro del campo del arte, para mí derecho cuasi sagrado. Temo censuras, recelo de comisarios políticos que en honor al bien público, deciden qué es digno de publicarse y qué no. Todo suena a música marcial de regímenes totalitarios – de uno y otro signo- o  fundamentalismos religiosos, prestos a seleccionar qué es cultura edificante o qué arte decadente. El arte es esencialmente libre o no lo es. Desde el momento en que cuestionas las razones o motivaciones de un autor o pones trabas a su forma de entender y expresar su obra, se pierde gran parte de lo que define al ser humano esencialmente libre, racional y con capacidad para la expresión estética.

Si atendemos a la ola del creciente puritanismo de lo políticamente correcto –para mí, un verdadero espanto- y que por cierto, suele proceder de la izquierda más bobalicona, pacata y carente del verdadero sentido de un progresismo serio, comprometido con la la libertad y la justicia social, dentro de unos años llegará un día en que deberé quemar la mitad de mis libros, películas o discos porque están llenos de personajes de comportamientos deleznables, repletos de podredumbre moral o simplemente porque fuman.

Claro que existen francotiradores que únicamente buscan llamar la atención a través de la provocación. Ahí es cuando una sociedad sana elegirá qué es valioso y qué basura. Supongo que al ser una persona enamorada del arte en todas sus manifestaciones, tal vez basculo hacia ese lado o tal vez es que ejecutaría sin proceso previo a esa banda de cretinos que se plantea borrarle los cigarros a Bacall o Bogart. 

Sin embargo no hay explicación más didáctica, eficaz y sencilla que el episodio de Los Simpson en que Marge vence en su cruzada contra la violencia de los dibujos en “Rasca y Pica” pero se escandaliza cuando quieren prohibir la exhibición del "David" de Miguel Ángel en base a otros criterios que decide una mayoría. Es un tema pantanoso y por eso mismo apasionante.

En el mundo del rock and roll, canciones malditas, prohibidas, encerradas, las hay a patadas. Os dejo un vídeo censurado y muy "mentao" en su tiempo. "Smack my Bitch Up" de The Prodigy.  "Fat of the Land" el disco que contenía este "Pega a mi puta", era una auténtica ametralladora. En los noventa escuchaba algo de música electrónica, lo justo. Sobre todo me gustaba el matrimonio con el rock que practicó gente como Death in Vegas, Primal Scream o David Holmes. Ahora me cuesta horrores enfrentarme a máquinas. Noto que poco a poco, día a día, voy destilando, depurando qué casa con mi espíritu. Un día no muy lejano definitivamente encontaré mi música, encontraré mi canción.

Nota.- Aunque a alguno le cueste verlo entero, lo mejor del vídeo es el final.

Vale.

martes, 18 de octubre de 2011

Razones para no acudir a una manifestación



15 de Octubre, sábado tarde.

Me planteo mis razones:

Creo que no existe un movimiento como tal, lo que no sé si es bueno o malo. La heterogeneidad del grupo tal vez impida su concreción y finalmente todo se diluya en nada. Entiendo perfectamente al filósofo Bauman cuando dice que el movimiento "Es emocional, le falta pensamiento". Son las circunstancias las que lo han incubado. Si volvieran los tiempos de bonanza, todo se olvidaría.

Los dos libros que más me han decepcionado en mi vida han sido "Johnny Cash. Biografía de Johnny Cash" por Johnny Cash (leáse con la voz de John Cusak en "Alta Fidelidad") e "¡Indignaos!" de Stephane Hessel. Me pareció todo tan obvio, tan simple, tan "leve" que considerar esa cosina el soporte de un movimiento con cierto alcance me parece de chiste. Supongo que es el signo de nuestros tiempos, el de la superficialidad. Me lo tomo como una chispa más para provocar el incendio en el secarral,  pero he leído posts con más peso en algunos blogs. Ahora Hessel ha publicado "Comprometeos".  Todo por la pasta. Qué contentos tienen que estar los herederos. Millones de ejemplares vendidos de libros escritos en quince días.

Respecto las posibles soluciones planteadas en su manifiesto, me gustan algunas de las propuestas -la de suprimir el Senado me parece audaz y totalmente aceptable- aunque otras se me antojan utópicas o simplemente pueriles.

La falta de voces autorizadas o el deliberado descarte de una estructura jerárquica o representativa me parece un error. Hace que el mensaje permanezca en una situación de "impasse" que necesariamente le hace perder fuerza además de convertir al movimiento en totalmente inoperativo.

Me joden ciertas actitudes que denotan afán de superioridad moral por parte de integrantes del movimiento. Muchos de mis mejores amigos son de derechas, se encuentran en las antípodas de este tipo de fenómenos y son personas mejores y más inteligentes que yo. Opción igual de respetable. Es la democracia y libertad que tanto invocamos.

Insisto, me joden ciertas actitudes, me cargan los uniformes o las señas de identidad de colectivos de "cantamañanas" que tratan de capitalizar un descontento más amplio. Mucha pose, mucho manual. "Profesionales" de la protesta que poco o nada tienen que ver conmigo.

No entendí la degeneración en que acabó el Movimiento 15M. Noches de verano por las calles de Madrid; policías e "indignados" jugando al gato y el ratón, unos tratando de acampar, otros tratando de evitarlo. ¿Objetivos? Todo parecía bastante tonto.

Supongo que en el fondo soy profundamente individualista, nada gregario y me cuesta alinearme con posiciones o militar en organizaciones. Me autocuestiono constantemente a mí mismo. No  te digo nada al de al lado.

Este post debería haber terminado con una foto mía en la manifestación del  sábado en Porferrada alegando que sin embargo, las razones para acudir eran más y más poderosas.Al final no pudo ser. Imponderables. Se nos echó el tiempo encima y bajamos tarde del monte. Pero a efectos  me podéis imaginar en la foto de arriba porque ésa era mi intención. No recuerdo quién decía aquello de "Nunca se es suficientemente contradictorio".