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lunes, 24 de enero de 2011

Gélido primer dorsal del año


Poco que contar. Mañana gélida para competir. Cuatro bajo cero al acabar la carrera. Poca motivación que se tradujo en una temeraria prolongación del agradable desayuno frente al mentiroso sol tras los cristales. LLegada a Salamanca y a la carrera al estilo Raikonnen, justo cinco minutos antes de la salida. Calentamiento consistente en correr desde el coche a la línea de salida para introducirme en la acogedora madriguera que ofrecía el pelotón de corredores.
Intenciones de calentar en el primer kilómetro para ir progresando poco después. Debido al atasco, aunque hubiera querido ir más rápido, tampoco hubiera podido. Cuando empiezo a correr algo más alegre, cerca del kilómetro dos, se me desata el cordón de una zapatilla. Parada técnica que se prolonga más de la cuenta debido a mis congelados e inoperantes dedos.
A los ocho kilómetros que corrí en Noviembre, se le ha añadido un kilómetro más consistente en una inicial vuelta por Cabrerizos donde hay que superar el cuestón final que volveremos a sufrir justo antes de meta. La salida a campo abierto es realmente desagradable. Hasta que giramos, nos recibe un polar aire frontal que imaginas perforarte el pecho. Voy fácil y sin agobios, apretando en las cuestas que me tomo como trabajo de calidad para el próximo domingo en Badajoz.
Cuando entro en el pueblo confundo a una chica con gorro, gafas y cámara con Miss Take. Me dice que no. De ser ella, me hubiera dado una vuelta unos metros para hacer el paripé de volver a enfilar el circuito y que me hiciera una buena foto corriendo.
Al final 4:12 el kilómetro. Mejor de lo que yo pensaba a la vista de las sensaciones. Mi intención era darle otra vuelta al circuito para hacer un entreno largo cara al domingo pero el frío y el aire me hicieron recular. Me estoy ablandando con los años.
Ante tanto frío, una canción calentita, de las que parecen venir directamente del averno -al que se queje en verano del calor, es que le doy-. La bella y la bestia. La luz de Isobel Campbell, la ex Belle & Sebastian frente a la oscuridad del ex Screaming Trees, el gran Mark Lanegan al que algún día dedicaré un post. El extraño final de la canción descoloca.

"¡¡YO SOY ESPARTACO!!"

jueves, 11 de diciembre de 2008

Festival de primavera en diciembre

omezcla explosiva. Ahí os dejo una canción que me imagino conoceréis, una nana que utilizaba Levis de banda sonora mientras dos chicos confesaban sus mentiras mientras se desnudaban.

Este otro vídeo de Boss Hog no es tan bonito (las imágenes del anterior eran de Kievlowsky) pero es más sugerente porque madre de Dios… cómo están las mozas. Boss Hog es el grupo de Cristina Martínez, la mujer de John Spencer. Éste, en el mundillo musical es muy famoso porque el es líder de la John Spencer Blues Explosion. Éstos practican una especie de deconstrucción del blues. Una mezcla difícil, muy agresiva y ruidosa de blues y rock. John Spencer venera la música negra de raíz aunque él se pasa los conciertos gritando “WE DON´T PLAY BLUES, WE PLAY ROCK AND ROLL!!!!”. Bien pues Boss Hog (con la guitarra de John incluida), es como la versión edulcorada de de la JSBX, en sus tiempos con vocación comercial. Hombre, teniendo a una diosa como Cristina por cantante, no me extraña que la compañía quisiera convertirlos en un éxito. Cristina es de un pueblo de Badajoz y John de Nueva York. Una de las parejas ultracool del planeta musical independiente (algo así como Cristina Rossenvinge y Ray Loriga por estos pagos). Me resultaba chocante imaginar los veranos, tal y como relataban, a John por el pueblo extremeño con su churumbel. De pope de la modernidad a intentar charlar en las corrobras del pueblo. Ver para creer.
Yo a Boss Hog los vi medio concierto en un Espárrago Rock. Medio porque debido a una tormenta bestial se inundaron todos los escenarios. La zona de acampada parecía un campo de refugiados. La banda tocaba dentro de una carpa y el agua nos llegaba casi a las rodillas (no sé como no perecimos electrocutados). Inolvidable ver a Cristina rogando de rodillas al organizador que no suspendiera la actuación. Joerrr, iba a escribir un párrafo y al final me lío, me lío....