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miércoles, 22 de noviembre de 2017

Celebrando Santa Cecilia


Por eso del "Día de la música", unas músicas. Sin escribir, que no tengo tiempo.

Desde las campanas doblando por Malcom Young a lo excelso, fuera de toda discusión, de Miles Davis y Monverdi, pasando por la versión de Lou Reed de Bob Seger, a quien yo creía ya muerto y que ayer supe que sacaba nuevo disco de ese rock épico americano pelín hortera que tan bien viene a veces en la vida diaria, para terminar con una música con la que ando últimamente enredado: Sofía Gubaidulina, a quien yo descubrí en esta entrevista; consumo habitualmente música de gente cercana aunque ella es más rara, pero tiene su aquél, cada día la entiendo y me gusta más, toda una aventura.

Se conoce que ha cambiado esto del youtube y ya no me deja recortar los cuadros de los vídeos, con lo que la cosa queda bastante chapucera,.
 

lunes, 28 de noviembre de 2011

Maratón de San Sebastián, gracias Angus

A la expedición mirobrigense no se le auguraba nada bueno en Donostia. Dadas las circunstancias, el balance no puede ser más que positivo. Para mi sorpresa, CiegoSabino completó el maratón en 3:33 sin que su gemelo se resintiera, yo hice 3:24 (Creo que puesto 1080 de algo más de 2.200 atletas que completaron la prueba) con unas sensaciones malísimas pero con mi gemelo aparentemente entero cara a las tres semanas que me restan para los cien kilómetros de Barcelona y sobre todo Sole quedó encantada de su primera experiencia atlética, completando la carrera de 10 kms. en 54 minutos.


Poco que contar. Los habituales ya sabéis que desde Oporto (Mejor marca personal – 2:58), no había entrenado nada por una lesión de gemelo que sufrí unos días después. Prácticamente tres semanas sentado. De 100 a 0 en veinte días. Tengo un recuerdo de Oporto de una carrera rápida, sin problemas, sin agobios, fácil. La de ayer fue una carrera complicada, trabada, larga, llena de dolores y de sacar fuerzas de donde no  había.



Me he movido en los ritmos que pretendía –algo menos de cinco minutos el kilómetro-, durante prácticamente toda la carrera pero sobre todo la segunda media la he gestionado a base de coraje porque no tenía más que ofrecer.

El gemelo me empezó a molestar en el km. 7. Pensé que el dolor iba a seguir incrementándose hasta que no pudiera correr, tal y como sucedió en la Casa de Campo. Sabía que si me volvía a romper, no podría correr en Barcelona así que durante varios kilómetros medité si merecía la pena continuar y arriesgar o trabajar a más largo plazo. En el Km. 11, cuando pasaba delante de la Concha,  llegué a ponerme a caminar pensando en darme un baño en la playa y después marchar caminando a meta. Un espectador me animó a que siguiera. Le hice caso. Un poco más y decidiría.

Llegando al km. 17 tenian instalados unos bafles con música a todo trapo. Muchos de los que pasáis por aquí sois corredores y conocéis las sensaciones. En el fondo de verdad, el cercano al maratón, cuando vas bien "tostado", se dan sensaciones comunes. A veces parece que la sangre no te riega bien el cerebro –un día escribo un post sobre algunas curiosidades que me han sucedido durante mi carrera globeril- y te encuentras especialmente sensible a estímulos, bien puede ser un recuerdo, un pensamiento motivante o una simple canción.

Como contaba, al acercarme al punto de vuelta en la parte más alejada de meta, escuché el amenazador inicio de “You shook all night long” de ACDC. Literalmente se me eriza el vello, un escalofrío me azota la espalda, sonrío y  me digo que este maratón se va al bote como me llamo Atalanta. Ése fue el momento clave, ése en el que se unieron dos de mis grandes pasiones, el deporte y la música.

A partir de ahí, a partir de de la media que pasé en 1:40, todo fue  penar. Eran tantos los dolores que llevaba en las piernas, consecuencia de la falta de entrenamiento, que apenas notaba el del gemelo. No me sentía corredor, no tenía fuerza para mover las piernas. Ya me lo notaba en casa y las fotos me lo han confirmado, que efectivamente he perdido masa muscular estas semanas. Me dije a mí mismo que Oporto fue muy fácil, que éstos son los momentos en que un verdadero ultrafondista descubre su temple, si tiene o no carácter para aguantar el chaparrón y seguir adelante.  Lo que me sorprende es que a pesar de ir hecho una piltrafa es difícil que borre la sonrisa de mi cara. ¿Me estaré convirtiendo en un "jonkie" de las endorfinas? En mucho peores me las he visto y me las veré en el futuro así que un maratón llano de asfalto simplemente es otra lección, más cursos, másters en pos de la graduación cum laude. Así que así, piano, piano y tirando de la tercera “c” llegué a mete en 3:24.41. Buen entreno para los cien de Barcelona. Ahora a recuperar porque tengo unas agujetas TE RRI BLES, todas las que no tuve tras Oporto. 

Una lástima no poder aprovehar un maratón perfecto para hacer una gran marca. Perfil plano como un balsa y temperatura ideal. Salimos a seis grados y poco más se incrementó la temperatura durante la carrera.



Lo mejor del fin de semana no ha sido la carrera, ha sido compartir San Sebastián. En el mundo hay mucho "joputa", hay buena gente y hay muy buena gente. De éstos últimos he conocido unos cuantos en este extraño mundo entre bloguero y atlético.  Asís y Silvia son de lo mejorcito Nos acogieron y ejercieron de guía por su ciudad y sobre todo nos permitieron disfrutar de su compañía. Una abrazo muy fuerte. Ya sabéis que quedáis emplazados para una visita a Ciudad Rodrigo.


Algunas fotos del fin de semana. Unos minutos antes parecia que aquello no estaba para mucho baño.


Pero una preciosa de luz de tempraña mañana inundó la Concha y nos decidimos a acompañar a los habituales. No hay que ser muy valiente, el agua no estaba especialmente fría.



Ambientazo el sábado por la mañana en La Concha llena de niños jugando al fútbol. 


A los mirobrigenses, esto les resultará familiar.

 


Ruta de pinchos guiados por Asís y Silvia. Nosotros os llevaremos a algo más básico, los pollos de Ivanrey.

 


Surfistas en la Playa de Gros. Mundo atractivo aunque peligroso.

 


Foto tramposa. No era una para cada uno -estamos flojos-. Ya se nos habían unido alguno más, Montse y David que también corrieron al día siguiente.

 


El domingo por la mañana, antes de la carrera, justo después de hacerle al CiegoSabino un control de alcoholemia mientras el policía nos preguntaba si habíamos consumido EPO -lástima de foto-, nos encontramos con otros dos tipos de los más grandes y queridos en el mundillo del ultrafondo, Josu y Albertxo. Siempre digo que Euskadi es mi el mejor sitio para correr. Es gracias a gente como ellos.

 


Antes de la carrera con Piera Andrea, británica nacida y residente en Barcelona, a la que reclutamos en el albergue y que ya se quedó a comer con nosotros tras el maratón.


Con el incombustible Riki, acercándose al final de su increíble aventura. Creo que hoy le toca el maratón 424 consecutivo.


La foto que mejor resume el fin de semana. Gracias, amigos.


¡¡YO SOY ESPARTACO!!

 


Claro, os voy a dejar "You shook me all night long" pero también "Jailbreak", una canción que últimamente escucho mucho en el coche. Y es que el vídeo es muy bueno, con Bon Scott aún al micro y un "proto Angus" con un uniforme más arrastraíllo. Eso sí, en "play back".

martes, 1 de junio de 2010

En casa con la pata quebrada

¿Veis al impresentable del globo?


Después del trajín del fin de semana, ya estamos de vuelta. Los habituales alguna vez me habéis leído que una de las razones por las que me gusta escribir es porque me sirve para ordenar ideas, para amueblar la cabeza. Hay cosas que publicas, otras no porque son más personales, pero cuatro días sin esa adictiva sensación de intentar encontrar a la primera las palabras, las imágenes adecuadas para expresar lo que sientes, sin ni siquiera ese cuaderno que habitualmente me acompaña en cualquier viaje, se me iba haciendo largo. Todo esto viene a cuento de que estos días me han regalado dos libros; un amigo de toda la vida, el Ciego Sabino, "Atrapados en el hielo" de Caroline Alexander que ya bien imagináis de qué trata. Michel, un amigo de la nueva hornada, de los que he conocido gracias al blog, el domingo también me regaló otro del que todos habéis leído en la blogosfera "De qué hablo cuando hablo de correr" de Murakami. Muchas gracias a los dos, son detalles que siempre reconfortan, chispas que hasta que no las sientes, no percibes la buena medicina que son para el alma. Seguro que los alemanes tienen una palabra para expresar esa sensación. Bien, todo esto viene a cuento de que aunque hasta dentro de unos días no puedo ponerme con los libros, le eché un ojo al de Murakami y me gustó una frase porque me identifico plenamente con ella, expresa mejor que yo lo que siento a veces: "Soy una persona incapaz de pensar a fondo sobre algo si antes no intento convertirlo en letras". Es una cita que perfectamente podría suscribir.

Me pierdo; en este post la introducción va a ser más larga que el motivo principal.


Después de tres años hibernando, este domingo recuperamos la V Media Maratón de Ciudad Rodrigo. Todos los que habéis estado implicados en labores organizativas, sabéis lo dura que es esta labor. Los agobios previos a la prueba para que todo salga según lo previsto generan un nerviosismo y por momentos, una ansiedad difícil de soportar.

El balance final no puede ser más que positivo. Cometimos algún error relativo a la calidad de los dorsales que nos suministró un colaborador y en un cruce, un corredor, cuando iba quinto, se nos salió del circuito, aunque es cierto que parte fue culpa de él mismo -debía ir al límite de sus fuerzas, corriendo oculto por la acera- y parte de la autoridad encargada de ese cruce. Sin embargo, durante la comida y entrega de trofeos, no hemos recibido más que felicitaciones, incluida la de la Federación. Este año corrimos más de doscientos atletas. Estoy completamente seguro que en 2011, estaremos más cerca de cuatrocientos que de trescientos.



De mi carrera no hay mucho que contar. Mi labor era la de liebre. Hasta el último momento estuve dudando si llevar 1:30 o 1:45. La reciente lesión de mi gemelo que me impidió entrenar durante casi diez días, el poco descanso durante el fin de semana y esa sensación de angustia que te acompaña durante los días previos que casi te impide comer con normalidad, me hacían dudar. Y así fue, como dudaba antes de salir, al 1:30 que había escrito en el globo, le dibujé unos signos de interrogación. Empiezas a correr y parece que te liberas de todas las preocupaciones de tipo logístico y sólo piensas en correr. Sufres pero te lo tomas como una evasión. Tal vez por eso empecé demasiado rápido, con las primeras chicas, guiándome por sensaciones, pasando el primer kilómetro en 3:50. Después ya aflojé para que la gente interesada se enganchara, moviéndome alrededor de 4:10-4:15. En el km. 3, a pesar de haberme aplicado reflex, el gemelo ya me empezó a dar la lata. Me preocupaba que el dolor comenzará tan pronto y me planteé llegar hasta el diez. De caja iba bien y el dolor era soportable, no parecía que fuera a más. Supongo que era el efecto de la adrenalina. Llegando al quince, a la entrada de Ciudad Rodrigo, cuando corremos a 4:08, decido parar porque ese creciente dolor en el gemelo me va a dejar en el dique seco una buena temporada. Tengo el Maratón Alpino Madrileño en 15 días y no sé si voy a estar en condiciones. A los atletas que me acompañan, ya les advertí que íbamos algo más rápido porque en la subida final van a perder entre uno y dos minutos. Me hizo ilusión saber que de los del grupo, unos llegaron con 1:30 y otros con 1:31.


Al entrar en Ciudad Rodrigo, ya voy andando cojo pero al enfilar Santa Clara, me sorprendo del ambientazo que hay en una calle tan larga así que aunque ya tenía pensado seguir caminando hasta meta por un atajo, no puedo evitar ponerme a trotar, saludando a la gente - foto de arriba-. Antes del kilómetro dieciocho, en lugar de bajar al río, ya sí me salgo del circuito y me subo andando a la Plaza Mayor, donde regalo el llamativo globo a una cría. Aunque es el primer medio maratón en el que me retiro, guardo muy buen recuerdo de mi debut como liebre. Es toda una responsabilidad y más en tu pueblo. En la próxima edición, seguro que repito. Hay que cruzar esa meta.



Todos los de la foto sí que se merecen una gran enhorabuena."Son todos los que están pero no están todos los que son". Gracias a la colaboración de todos estos fenómenos, pudimos volver a recuperar la carrera. Ahora mismo esta señorita goza de una salud envidiable. No hay peligro de recaída. Con sólo cinco añitos, le queda mucho camino por recorrer. Una felicitación muy especial para Juan Carlos, el director y máximo responsable de todo este complicado tinglado y a los "Cazahitos". Contábamos con la numerosa participación del "Club de Atletismo Sancti Spiritus" pero la ganas de trabajar y la implicación del nuevo club mirobrigense han sido fundamentales para el éxito de la empresa.

Ale, hasta el año que viene en el que espero a ver a alguno más de vosotros por aquí.
En el avituallamiento jaramugo teníamos música. Como Miguel Ángel, de Santis, el día anterior pidió algo de ACDC, les pasé varias recopilaciones donde había algo de los australianos. No escribo nada de ellos porque todos los conocéis y esto ya es muy largo. Algún día un post monográfico. Hay cuatro o cinco grupos que tengo que ver en concierto antes de que se me mueran. ACDC es uno de ellos. Por favor, abróchense los cinturones.