Mostrando entradas con la etiqueta Fugazi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fugazi. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de marzo de 2015

El vagido de Fugazi


Dándole vueltas a mis mejores discos 2014, que publicaré esta semana, tenía decidido incluir uno con un asterisco, colocarlo por su valor histórico, ya que a pesar de publicarse en 2014, data de 1988. Es la primera demo de Fugazi, "First Demo", una de las mejores bandas que ha parido madre. Finalmente he decidido hacer una referencia aparte.



Ahí está raíz,  no solo de un sonido, sino una señas de identidad innegociables. En los noventa, cuando todas las multinacionales querían en nómina la credibilidad de una banda verdaderamente independiente, ellos se comportaron como aquel pastor murciano que, imperturbable, se negó a recibir millones por abandonar su parcela para construir el bendito campo de golf, alegando que a él lo que le gustaba en la vida era cuidar de sus ovejas. Porque, visionarios, anticiparon que el necesario e incómodo rock independiente, paso a paso, cheque a cheque, se acercaba al panorama actual en el que "independiente" significa saber qué gafas o peinado se ha de llevar cada temporada, manifestación pretendidamente artística pero de flácida relevancia cultural. Porque no les fue necesario llegar a la epifanía del santo mártir de la causa, que concluyó su particular pasión con una bala en la cabeza. Porque aunque tuvieron la posiblidad e usar tarjetas en negro, son como esos cuatro héroes que las guardaron en el cajón. Porque de qué te sirve ganar el mundo si pierdes tu alma, que decía San Ignacio. Porque rechazaron drogas y alcohol, que los convertía en más débiles, que al fin, los apartaba de su cometido.

Y todo lo hiceron de un manotazo, todo lo hicieron mal encarados, todo lo hicieron gritando muy alto y sobre todo con mucho ruido. Porque no solo su estética ya estaba en esta maqueta, porque también su ética, su pasaporte a la historia del rock, ya estaba aquí.

Lo bueno es que, a pesar de todo, vendieron sus dos buenos millones de discos.


"La gente se ha quedado estancada en el pasado; los 60 ya han pasado, vuestros padres se han metido todas las drogas que se podían meter, luego vinieron los 70 y luego el heavy metal... Superadlo, se ha acabado, despertad. Los jóvenes viven de reposiciones, la misma mierda una y otra vez, y sus mentes se vuelven más más cerradas, es una lástima. La misma mierda política, la radio está muerta. Creo que todo va a decaer a un nivel inferior, porque sé que los chicos se lo están creyendo, no tienen nada más. Lo que ofrecemos en nuestros conciertos y nuestros discos... Ese es nuestro campo de batalla, ahí es donde lucharemos por lo que defendemos. No podemos acceder a todo lo que tenía la gente en los 60, tenemos que hacerlo todo nosotros mismos y eso significa que tenemos que ponernos manos a la obra, tenemos que meterle caña"

(Guy Picciotto, guitarrista y cantante de Fugazi. Flipside (1985).

Qué pena el sonido de la voz.


viernes, 20 de mayo de 2011

Rabia "straight edge"

Cambiamos diametralmente de tercio. Nuevo tono acorde con las manifestaciones que se están llevando a cabo en varias ciudades españolas y que me parecen de lo mejor que le ha ocurrido a este país en los últimos años. Disfruto con fruición escuchando los disparates de las tertulias de la "gente bien", intentando ridiculizar o desacreditar opiniones válidas, pretendiendo equiparar a los manifestantes con extremistas, drogados, violentos, manipulados y medio lerdos.

Los habituales ya me habéis leído algún post relativo a la situación general. Me basta con que al conjunto de la sociedad le lleguen algunos mensajes claros, la mentira de un sistema electoral injusto per natura, que perpetúa un bipartidismo insano y tramposo donde lo único que cuenta es la lucha por el mantenimiento en el poder de una casta. Por más que acucie la crisis, por más ajustes que nos demande esa entelequia llamada mercado, sus privilegios nunca serán cuestionados. ¿Habéis leído con detenimiento los sacrificios que se le exigen al pueblo portugués para "agradecer" el rescate? Es una insoportable vuelta atrás. Estaremos atentos a cómo evoluciona su situación, preparándonos para el día que llegue nuestra hora.

Aunque sé que el mensaje es heterogéneo y utópico -el mío es todavía aún más espiritual, abogando por un cambio de vida global-, creo que ya se ha logrado bastante si por un instante, algunas personas comienzan a cuestionarse "verdades".

Esto iba a ser un post de música. Decía que en consonancia con el ambiente, quería compartir alguna canción de Fugazi, una de las bandas que tengo en un altar por su integridad, actitud, contundencia y evolución musical

El "malencarado" Ian Mac Kaye lideró a principios de los ochenta a Minor Threat dentro de la escena hardcore de Washington. No sólo se trataba de un grupo políticamente contestatario sino que abanderaron un movimiento conocido como "Straight Edge" que, frente al punk reinante, criticaban el uso de drogas, alcohol o la promiscuidad sexual. Querían una juventud sana con ideales.

Minor Threat ametrallaban con canciones de alrededor de un minuto. Munición demasiado monolítica para mí. Fugazi manejan un producto más elaborado aunque la rabia permanece intacta. No es el caso de la canción que os dejo pero es una gozada sentir la energía de un pequeño concierto, pura historia del rock en directo. Aparte, un minuto de Minor Threat con el ideario subitulado.

Buen fin de semana.