15 de Octubre, sábado tarde.
Me planteo mis razones:
Me planteo mis razones:
Creo que no existe un movimiento como tal, lo que no sé si es bueno o malo. La heterogeneidad del grupo tal vez impida su concreción y finalmente todo se diluya en nada. Entiendo perfectamente al filósofo Bauman cuando dice que el movimiento "Es emocional, le falta pensamiento". Son las circunstancias las que lo han incubado. Si volvieran los tiempos de bonanza, todo se olvidaría.
Los dos libros que más me han decepcionado en mi vida han sido "Johnny Cash. Biografía de Johnny Cash" por Johnny Cash (leáse con la voz de John Cusak en "Alta Fidelidad") e "¡Indignaos!" de Stephane Hessel. Me pareció todo tan obvio, tan simple, tan "leve" que considerar esa cosina el soporte de un movimiento con cierto alcance me parece de chiste. Supongo que es el signo de nuestros tiempos, el de la superficialidad. Me lo tomo como una chispa más para provocar el incendio en el secarral, pero he leído posts con más peso en algunos blogs. Ahora Hessel ha publicado "Comprometeos". Todo por la pasta. Qué contentos tienen que estar los herederos. Millones de ejemplares vendidos de libros escritos en quince días.
Respecto las posibles soluciones planteadas en su manifiesto, me gustan algunas de las propuestas -la de suprimir el Senado me parece audaz y totalmente aceptable- aunque otras se me antojan utópicas o simplemente pueriles.
La falta de voces autorizadas o el deliberado descarte de una estructura jerárquica o representativa me parece un error. Hace que el mensaje permanezca en una situación de "impasse" que necesariamente le hace perder fuerza además de convertir al movimiento en totalmente inoperativo.
Me joden ciertas actitudes que denotan afán de superioridad moral por parte de integrantes del movimiento. Muchos de mis mejores amigos son de derechas, se encuentran en las antípodas de este tipo de fenómenos y son personas mejores y más inteligentes que yo. Opción igual de respetable. Es la democracia y libertad que tanto invocamos.
Insisto, me joden ciertas actitudes, me cargan los uniformes o las señas de identidad de colectivos de "cantamañanas" que tratan de capitalizar un descontento más amplio. Mucha pose, mucho manual. "Profesionales" de la protesta que poco o nada tienen que ver conmigo.
No entendí la degeneración en que acabó el Movimiento 15M. Noches de verano por las calles de Madrid; policías e "indignados" jugando al gato y el ratón, unos tratando de acampar, otros tratando de evitarlo. ¿Objetivos? Todo parecía bastante tonto.
Supongo que en el fondo soy profundamente individualista, nada gregario y me cuesta alinearme con posiciones o militar en organizaciones. Me autocuestiono constantemente a mí mismo. No te digo nada al de al lado.
Este post debería haber terminado con una foto mía en la manifestación del sábado en Porferrada alegando que sin embargo, las razones para acudir eran más y más poderosas.Al final no pudo ser. Imponderables. Se nos echó el tiempo encima y bajamos tarde del monte. Pero a efectos me podéis imaginar en la foto de arriba porque ésa era mi intención. No recuerdo quién decía aquello de "Nunca se es suficientemente contradictorio".