Para el Sr. D. Ramón del Valle-Inclán
Este gran Don Ramón de las barbas de chivo,
cuya sonrisa es la flor de su figura,
parece un viejo dios altanero y esquivo
que se animase en la frialdad de su escultura.
El cobre de sus ojos por instantes fulgura
y da una llama roja tras un ramo de olivo.
Tengo la sensación de que siento y que vivo
a su lado una vida más intensa y más dura.
Este gran don Ramón del Valle-Inclán me inquieta,
y a través del zodíaco de mis versos actuales
se me esfuma en radiosas visiones de poeta,
o se me rompe en un frasco de cristales.
Yo le he visto arrancarse del pecho la saeta
que le lanzan los siete pecados capitales.
Rubén Darío: El canto errante (1907)
Versións:
Cecilia: Soneto a Valle; Diálogos…, Vol.3; 2013; Pista 1
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domingo, 14 de agosto de 2022
miércoles, 11 de noviembre de 2020
Rosa en Job
¡Todo hacia la muerte avanza
de concierto,
toda la vida es mudanza
hasta ser muerto!
¡Quién vio por tierra rodado
el almenar
y tan alto levantado
el muladar!
¡Mi existir se cambia y muda
todo entero,
como árbol que se desnuda
en el enero!
¡Fueron mis goces auroras
de alegrías,
más fugaces que las horas
de los días!
¡Y más que la lanzadera
en el telar,
y la alondra, tan ligera
en el volar!
¡Alma, en tu recinto acoge
al dolor,
como la espiga en la troje
el labrador!
¡Levántate, corazón,
que estás muerto!
¡Esqueleto de león
en el desierto!
¡Pide a la muerte posada,
peregrino,
como espiga que granada
va al molino!
¡La vida!... Polvo en el viento
volador.
¡Solo no muda el cimiento
del dolor!
Ramón María del Valle-Inclán: El pasajero (1920)
Versións:
Cecilia: Rosa en Job; Diálogos…, Vol.3; 2013; Pista 3
de concierto,
toda la vida es mudanza
hasta ser muerto!
¡Quién vio por tierra rodado
el almenar
y tan alto levantado
el muladar!
¡Mi existir se cambia y muda
todo entero,
como árbol que se desnuda
en el enero!
¡Fueron mis goces auroras
de alegrías,
más fugaces que las horas
de los días!
¡Y más que la lanzadera
en el telar,
y la alondra, tan ligera
en el volar!
¡Alma, en tu recinto acoge
al dolor,
como la espiga en la troje
el labrador!
¡Levántate, corazón,
que estás muerto!
¡Esqueleto de león
en el desierto!
¡Pide a la muerte posada,
peregrino,
como espiga que granada
va al molino!
¡La vida!... Polvo en el viento
volador.
¡Solo no muda el cimiento
del dolor!
Ramón María del Valle-Inclán: El pasajero (1920)
Versións:
Cecilia: Rosa en Job; Diálogos…, Vol.3; 2013; Pista 3
*[Grabacións e interpretacións orixinais remasterizadas dixitalmente a partir de cintas caseiras grabadas pola autora; despois dun minucioso traballo de reconstrucción feito por Jesús Caramés, e no que tamén colaboraron Julio Seijas, Bob Painter, Luis Delgado e Javier Bergia; publicadas polo selo discográfico Rama Lama Music.]
viernes, 6 de noviembre de 2020
Rosa deshojada
Alto y triste el cielo,
viento tardecino,
campana, mochuelo
y luna en hocino...
¿Por qué de la vida?
¿Qué fin truje a ella?
¿Qué senda perdida
labré con mi huella?
¡Adiós ilusiones!
Ya logran mis años
las quietas razones
de los desengaños.
Perecen las glorias,
se apagan los días,
quedan por memorias
las cenizas frías.
De aquel ardimiento
ni aun ceniza queda,
se la lleva el viento,
viento y polvareda.
Viento entre las mieses,
croar de las ranas,
callados cipreses
y luces livianas.
Nocherniegas cruces,
nocherniega vía,
nocherniegas luces,
del último día.
Alto y triste el cielo,
viento tardecino,
campana, mochuelo
y luna en hocino...
Ramón María del Valle-Inclán: El pasajero (1920)
Versións:
Cecilia: Rosa deshojada; Diálogos…, Vol.3; 2013; Pista 2
viento tardecino,
campana, mochuelo
y luna en hocino...
¿Por qué de la vida?
¿Qué fin truje a ella?
¿Qué senda perdida
labré con mi huella?
¡Adiós ilusiones!
Ya logran mis años
las quietas razones
de los desengaños.
Perecen las glorias,
se apagan los días,
quedan por memorias
las cenizas frías.
De aquel ardimiento
ni aun ceniza queda,
se la lleva el viento,
viento y polvareda.
Viento entre las mieses,
croar de las ranas,
callados cipreses
y luces livianas.
Nocherniegas cruces,
nocherniega vía,
nocherniegas luces,
del último día.
Alto y triste el cielo,
viento tardecino,
campana, mochuelo
y luna en hocino...
Ramón María del Valle-Inclán: El pasajero (1920)
Versións:
Cecilia: Rosa deshojada; Diálogos…, Vol.3; 2013; Pista 2
*[Grabacións e interpretacións orixinais remasterizadas dixitalmente a partir de cintas caseiras grabadas pola autora; despois dun minucioso traballo de reconstrucción feito por Jesús Caramés, e no que tamén colaboraron Julio Seijas, Bob Painter, Luis Delgado e Javier Bergia; publicadas polo selo discográfico Rama Lama Music.]
jueves, 7 de noviembre de 2019
Resol de verbena
Ingrata luz de la tarde,
La lejanía en gris de plomo,
Los olivos de azul cobarde,
El campo amarillo de cromo.
Se merienda sobre el camino
Entre polvo y humo de churros,
Y manchan las heces del vino
Las chorreras de los baturros.
Agria y dramática la nota
Del baile. La sombra morada,
El piano desgrana una jota,
Polvo en el viento de tronada…
El tiovivo su quimera
Infantil, erige en el raso:
En los caballos de madera
Bate el reflejo del ocaso.
Como el monstruo del hipnotismo
Gira el anillo alucinante,
Y un grito pueril, de histerismo
Hace a la rueda el consonante.
Un chulo en el baile alborota,
Un guardia le mira y se naja:
En los registros de la jota
Está desnuda la navaja.
Y la daifa con el soldado
Pide su suerte al pajarito:
Los envuelve un aire sagrado
A los dos, descifrando el escrito.
La costurera endomingada,
En el columpio da su risa,
Y enseña la, liga rosada
Entre la enagua y la camisa.
El estudiante se enamora,
Ve dibujarse la aventura,
Y su pensamiento decora
Un laurel de literatura.
Corona el columpio su juego
Con cantos. La llanura arde:
Tornóse el ocaso de fuego,
Los nardos ungieron la tarde.
Por aquel rescoldo de fragua
Pasa el inciso transparente
De la voz que pregona: —¡Agua,
Azucarillos y aguardiente!
Vuela el columpio con un vuelo
De risas. Cayóse en la falda
De la niña, la rosa del pelo,
Y eros le ofrece una guirnalda.
Se alza el columpio alegremente,
Con el ritmo de onda en la arena,
Onda azul donde asoma la frente
Vespertina de una sirena.
Brama el idiota en el camino,
Y lanza un destello rijoso —
Bajo el belfo— el diente canino
Recordando a Orlando Furioso.
¡Un real, la cabeza parlante!
¡A la suerte del pajarito!
¡La foca y el hombre gigante!
¡Los gozos del Santo Bendito!
¡Naranjas! ¡Torrados! ¡Limones!
¡Claveles! ¡Claveles! ¡Claveles!
Encadenados, los pregones
Hacen guirnaldas de babeles.
Se infla el buñuelo. La aceituna
Aliñada reclama el vino,
Y muerde el pueblo la moruna
Rosquilla, de anís y comino.
Ramón María del Valle-Inclán: La pipa de Kif (1919)
Versións:
Cecilia: Resol de verbena; Diálogos…, Vol.3*; 2013; Pista 4
La lejanía en gris de plomo,
Los olivos de azul cobarde,
El campo amarillo de cromo.
Se merienda sobre el camino
Entre polvo y humo de churros,
Y manchan las heces del vino
Las chorreras de los baturros.
Agria y dramática la nota
Del baile. La sombra morada,
El piano desgrana una jota,
Polvo en el viento de tronada…
El tiovivo su quimera
Infantil, erige en el raso:
En los caballos de madera
Bate el reflejo del ocaso.
Como el monstruo del hipnotismo
Gira el anillo alucinante,
Y un grito pueril, de histerismo
Hace a la rueda el consonante.
Un chulo en el baile alborota,
Un guardia le mira y se naja:
En los registros de la jota
Está desnuda la navaja.
Y la daifa con el soldado
Pide su suerte al pajarito:
Los envuelve un aire sagrado
A los dos, descifrando el escrito.
La costurera endomingada,
En el columpio da su risa,
Y enseña la, liga rosada
Entre la enagua y la camisa.
El estudiante se enamora,
Ve dibujarse la aventura,
Y su pensamiento decora
Un laurel de literatura.
Corona el columpio su juego
Con cantos. La llanura arde:
Tornóse el ocaso de fuego,
Los nardos ungieron la tarde.
Por aquel rescoldo de fragua
Pasa el inciso transparente
De la voz que pregona: —¡Agua,
Azucarillos y aguardiente!
Vuela el columpio con un vuelo
De risas. Cayóse en la falda
De la niña, la rosa del pelo,
Y eros le ofrece una guirnalda.
Se alza el columpio alegremente,
Con el ritmo de onda en la arena,
Onda azul donde asoma la frente
Vespertina de una sirena.
Brama el idiota en el camino,
Y lanza un destello rijoso —
Bajo el belfo— el diente canino
Recordando a Orlando Furioso.
¡Un real, la cabeza parlante!
¡A la suerte del pajarito!
¡La foca y el hombre gigante!
¡Los gozos del Santo Bendito!
¡Naranjas! ¡Torrados! ¡Limones!
¡Claveles! ¡Claveles! ¡Claveles!
Encadenados, los pregones
Hacen guirnaldas de babeles.
Se infla el buñuelo. La aceituna
Aliñada reclama el vino,
Y muerde el pueblo la moruna
Rosquilla, de anís y comino.
Ramón María del Valle-Inclán: La pipa de Kif (1919)
Versións:
Cecilia: Resol de verbena; Diálogos…, Vol.3*; 2013; Pista 4
*[Grabacións e interpretacións orixinais remasterizadas dixitalmente a partir de cintas caseiras grabadas pola autora; despois dun minucioso traballo de reconstrucción feito por Jesús Caramés, e no que tamén colaboraron Julio Seijas, Bob Painter, Luis Delgado e Javier Bergia; publicadas polo selo discográfico Rama Lama Music.]
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