Mostrando entradas con la etiqueta Gabriela Mistral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gabriela Mistral. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de enero de 2026

Vergüenza

      Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje al río.

      Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas.
Ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.

      Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oíste su canto, la mirada.

      Yo callaré para que no conozcan
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mi frente tosca
y en la tremolación que hay en mi mano...

      Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que ya mañana al descender al río
la que besaste llevará hermosura!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:

Ángel Parra e Javiera Parra: Vergüenza; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 12




Fernando González e Paula Batarce: Vergüenza; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 8




José Mª Vitier e Martirio: Vergüenza; El aire que te rodea; 2011; Pista 4

martes, 5 de marzo de 2024

Tres árboles

    Tres árboles caídos
quedaron a la orilla del sendero.
El leñador los olvidó, y conversan,
apretados de amor, como tres ciegos.

   El sol de ocaso pone
su sangre viva en los hendidos leños
¡y se llevan los vientos la fragancia
de su costado abierto!

    Uno, torcido, tiende
su brazo inmenso y de follaje trémulo
hacia otro, y sus heridas
como dos ojos son, llenos de ruego.

    El leñador los olvidó. La noche
vendrá. Estaré con ellos.
Recibiré en mi corazón sus mansas
resinas. Me serán como de fuego.
¡Y mudos y ceñidos,
nos halle el día en un montón de duelo!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:

Ángel Parra: Tres árboles; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 4

viernes, 20 de diciembre de 2019

Rocío

   Esta era una rosa
llena de rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.

   Junta sus hojitas
para sostenerlo:
esquiva la brisa
por no desprenderlo.

   Descendió una noche
desde el cielo inmenso;
y del amor tiene
su aliento suspenso.

   De dicha se queda
callada, callada:
no hay rosa entre rosas
más maravillada.

   Esta era una rosa
llena de rocío:
éste era mi pecho
con el hijo mío.

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: Rocío; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 4

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Ganas tengo de hablar

Ganas tengo de hablar
a quien pasa y me mira,
hablarles de mi hijo,
contarles maravilla,
regalarles su nombre,
soltarles mi alegría.

No quiero hablar del tiempo
ni cosecha perdida,
ni oír lo del granizo
ni saber de sequías.

Dicen que ando embobada
y vivo distraída,
al higo dejo cáscara
al pan le dejo miga.

Pero cojo la fruta
y en la fruta él me mira
y en lo negro del vino
él me mira y me guiña.
Si soltases un grito
yo me despertaría.

Y los que van pasando
me entienden agonías:
desvarío de mi hijo,
vaivén de mis rodillas.

Oigan hablar y paren
el hacha y la cuchilla,
el pico con que muelen,
la rueda con que afilan.
Sepan lo que no tengo
lo que yo me tenía.

Gabriela Mistral: Almácigo (2008)

Versións:
Elizabeth Morris: Ganas tengo de hablar; Almácigo (VVAA); 2008; Pista 8

lunes, 16 de diciembre de 2019

Ritmo de venado

Un venadillo de México
se me quedó entre las manos,
y con él en las rodillas
y las ropas, ando y viajo.

Está moviéndome el aire
parado, me está mirando.
Está ofreciéndome un agua
oscura bajo sus párpados.

Granizado, punteado,
yo me adormezco contando
las pizcas de su nevada
y sus pestañas.

Venado cortado al aire
a la luz tijereteado
apenas cascos, apenas
hueso; no más sobresalto.

Está avivándome el ritmo
de lo que de él voy contando
y como ahora va yéndose
me voy y corto el recado.
(Ahora ya corro que vuelo
voy que no puedo dejarlo).

                              26/3/1949

Gabriela Mistral: Inédito. Legado Gabriela Mistral* (2007)

Versións:
Mauricio Redolés: Ritmo de venado; Almácigo; 2008; Pista 2



*[Texto original mecanografiado, con anotaciones holográficas a lápiz carbón; papel con marcas de corchetes; 2h.; 28cm.; Legado Gabriela Mistral, Donación de Doris Atkinson, 2007; BN Código: AE0014842; N° Sistema: 961561; BND id: 141416; Biblioteca Nacional de Chile.]

viernes, 13 de diciembre de 2019

Riqueza

Tengo la dicha fiel
Y la dicha perdida:
La una como rosa,
La otra como espina.
De lo que me robaron
No fui desposeída:
Tengo la dicha fiel
Y la dicha perdida,
Y estoy rica de púrpura
Y de melancolía.
¡Ay, qué amante es la rosa
Y qué amada la espina!
Como el doble contorno
De dos frutas mellizas,
Tengo la dicha fiel
Y la dicha perdida...

Gabriela Mistral: Tala (1938)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: Riqueza; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 1

lunes, 25 de marzo de 2019

Que no crezca

Que el niño mío
así se me queda.
No mamó mi leche
para que creciera.
Un niño no es el roble,
y no es la ceiba.
Los álamos, los pastos,
los otros, crezcan:
en malvavisco
mi niño se queda.

Ya no le falta nada:
risa, maña, cejas,
aire y donaire.
Sobra que crezca.

Si crece, lo ven todos
y le hacen señas.
O me lo envalentonan
mujeres necias
o tantos mocetones
que a casa llegan:
¡que mi niño no mire
monstruos de leguas!

Los cinco veranos
que tiene tenga.
Así como está
baila y galanea.
En talla de una vara
caben sus fiestas,
todas sus Pascuas
Y Noches-Buenas.

Mujeres locas
no griten y sepan:
nacen y no crecen
el Sol y las piedras,
nunca maduran
y quedan eternas.
En la majada
cabritos y ovejas,
maduran y se mueren:
¡malhaya ellas!

¡Dios mío, páralo!
¡Que ya no crezca!
Páralo y sálvalo:
¡mi hijo no se me muera!

Gabriela Mistral: Ternura (1924)

Versións:
Ángel Parra e Javiera Parra: Que no crezca; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 10

domingo, 18 de septiembre de 2016

Miedo

    Yo no quiero que a mi niña
golondrina me la vuelvan,
se hunde volando en el Cielo
y no baja hasta mi estera;
en el alero hace el nido
y mis manos no la peinan
Yo no quiero que a mi niña
golondrina me la vuelvan.

    Yo no quiero que a mi niña
la vayan a hacer princesa.
Con zapatitos de oro
¿cómo juega en las praderas?
Y cuando llegue la noche
a mi lado no se acuesta...
Yo no quiero que a mi niña
la vayan a hacer princesa.

    Y menos quiero que un día
me la vayan a hacer reina.
La pondrían en un trono
a donde mis pies no llegan.
Cuando viniese la noche
yo no podría mecerla...
Yo no quiero que a mi niña
me la vayan a hacer reina!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Rosa León: A mi niña; Cuenta conmigo; 1984; Pista 3



Rosa León: A mi niña; Cantando a Violeta Parra, Gloria Fuertes, Fanny Rubio, Elena Martín Vidal, Gabriela Mistral, Dulce María Loynaz, María Elena Walsh, Alfonsina Storni, María Zambrano, Isabel Escudero. La palabra más tuya (VVAA); 2006; Pista 5

(Reedición da versión do disco Cuenta conmigo, do ano 1984.)

domingo, 6 de marzo de 2016

Mar Caribe

              A E. Ribera Chevremont.

Isla de Puerto Rico,
isla de palmas,
apenas cuerpo, apenas,
como la Santa,
apenas posadura
sobre las aguas;
del millar de palmeras
como más alta,
y en las dos mil colinas
como llamada.


La que como María
funde al nombrarla
y que, como paloma,
vuela nombrada.


Isla en amaneceres
de mí gozada,
sin cuerpo acongojado,
trémula de alma;
de sus constelaciones
amamantada,
en la siesta de fuego
punzada de hablas,
y otra vez en el alba,
adoncellada.


Isla en caña y cafés
apasionada;
tan dulce de decir
como una infancia;
bendita de cantar
como un ¡hosanna!
sirena sin canción
sobre las aguas,
ofendida de mar
en marejada:

¡Cordelia de las olas,
Cordelia amarga!

Seas salvada como
la corza blanca
y como el llama nuevo
del Pachacámac,
y como el huevo de oro
de la nidada,
y como la Ifigenia,
viva en la llama.


Te salven los Arcángeles
de nuestra raza:
Miguel castigador,
Rafael que marcha,
y Gabriel que conduce
la hora colmada.


Antes que en mí se acaben
marcha y mirada;
antes de que mi carne
sea una fábula
y antes que mis rodillas
vuelen en ráfagas...


              Día de la liberación de Filipinas.

Gabriela Mistral: Tala (1938)

Versións:
Ángel Parra: Mar Caribe; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 5

miércoles, 5 de agosto de 2015

El barco misterioso

Llévame, mar, sobre ti, dulcemente,
porque voy dolorida,
¡Ay! barco, no te tiemblen los costados,
que llevas a una herida.

Buscando voy en tu oleaje vivo
dulzura de rodillas.
Mírame, mar, y sabe lo que llevas,
mirando a mis mejillas.

Entre la carga de los rojos frutos,
entre tus jarcias vívidas
y los viajeros llenos de esperanza,
llevas mi carne lívida.

Más allá volarás con sólo frutos,
y velas desceñidas.
Pero entretanto, mar, sobre este puente
mecerás a la herida.

Gabriela Mistral: Canciones en el mar. Desolación (1922)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: El barco misterioso; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 7

La tierra y la mujer

              A Amira de la rosa

Mientras tiene luz el mundo
y despierto está mi niño,
por encima de su cara,
todo es un hacerse guiños.

Guiños le hace la alameda
con sus dedos amarillos,
y tras de ella vienen nubes
en piruetas de cabritos...

La cigarra, al mediodía,
con el frote le hace guiño,
y la maña de la brisa
guiña con su pañalito.

Al venir la noche hace
guiño socarrón el grillo,
y en saliendo las estrellas,
me le harán sus santos guiños...

Yo le digo a la otra Madre,
a la llena de caminos:
"¡Haz que duerma tu pequeño
para que se duerma el mío!".

Y la muy consentidora,
la rayada de caminos,
me contesta: «¡Duerme al tuyo
para que se duerma el mío!».

Gabriela Mistral: Ternura (1924)

Versións:
Ángel Parra e Javiera Parra: La tierra y la mujer; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 6

martes, 4 de agosto de 2015

El amor que calla

   Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro!

   Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

   Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: El amor que calla; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 9

lunes, 3 de agosto de 2015

La tierra

Niño indio, si estás cansado,
tú te acuestas sobre la Tierra,
y lo mismo si estás alegre,
hijo mío, juega con ella...

Se oyen cosas maravillosas
al tambor indio de la Tierra:
se oye el fuego que sube y baja
buscando el cielo, y no sosiega.
Rueda y rueda, se oyen los ríos
en cascadas que no se cuentan.
Se oyen mugir los animales;
se oye el hacha comer la selva.
Se oyen sonar telares indios.
Se oyen trillas, se oyen fiestas.

Donde el indio lo está llamando,
el tambor indio le contesta,
y tañe cerca y tañe lejos,
como el que huye y que regresa...

Todo lo toma, todo lo carga
el lomo santo de la Tierra:
lo que camina, lo que duerme,
lo que retoza y lo que pena;
y lleva vivos y lleva muertos
el tambor indio de la Tierra.

Cuando muera, no llores, hijo:
pecho a pecho ponte con ella
y si sujetas los alientos
como que todo o nada fueras,
tú escucharás subir su brazo
que me tenía y que me entrega
y la madre que estaba rota
tú la verás volver entera.

Gabriela Mistral: Ternura (1924)

Versións:
Ángel Parra: La tierra; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 2

sábado, 4 de julio de 2015

Coplas

    Todo adquiere en mi boca
un sabor persistente de lágrimas:
el manjar cotidiano, la trova
y hasta la plegaria.

    Yo no tengo otro oficio,
después del callado de amarte,
que este oficio de lágrimas, duro,
que tú me dejaste.

    ¡Ojos apretados
de calientes lágrimas!
¡boca atribulada y convulsa,
en que todo se me hace plegaria!

    ¡Tengo una vergüenza
de vivir de este modo cobarde!
¡Ni voy en tu busca
ni consigo tampoco olvidarte!

    Un remordimiento me sangra
de mirar un cielo
que no ven tus ojos,
¡de palpar las rosas
que sustenta la cal de tus huesos!

    Carne de miseria,
gajo vergonzante, muerto de fatiga,
que no baja a dormir a tu lado,
que se aprieta, trémulo,
al impuro pezón de la Vida!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: Coplas; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 10

domingo, 28 de junio de 2015

A las nubes

Nubes vaporosas,
nubes como tul,
llevad l'alma mía
por el cielo azul.

¡Lejos de la casa
que me ve sufrir,
lejos de estos muros
que me ven morir!

Nubes pasajeras,
llevadme hacia el mar,
a escuchar el canto
de la pleamar,
y entre la guirnalda
de olas cantar.

Nubes, flores, rostros,
dibujadme a aquel
que ya va borrándose
por el tiempo infiel.
Se desgaja mi alma
sin el rostro de él.

Nubes que pasáis,
nubes, detened
sobre el pecho mío
la gresca merced.
¡Abiertos están
mis labios de sed!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: A las nubes; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 11

lunes, 15 de junio de 2015

El arco-iris

El puente de Arco-Iris
se endereza y te hace señas,
el carro de siente colores
que las almas acarrea
y que las sube, una a una,
por las astas de la sierra...

Estaba sumido el puente
y asoma para que vuelvas.
Te da el lomo, te da la mano,
como los puentes de cuerda,
y tú le bates los brazos
igual que peces en fiesta...

¡Ay! no mires lo que miras,
porque de golpe te acuerdas
y cogiéndote del Arco
—sauce que no se quiebra—
te vas a ir por el verde,
el amarillo, el violeta...

Ya mamaste nuestra leche,
niño de María y Eva;
juegas con la verdolaga
delante de nuestras puertas;
entraste en casa de hombres
y pides pan en mi lengua.

¡Vuélvele la cara al puente;
deja que se rompa, deja,
que si subes me voy como loca,
y te sigo la Tierra entera!

Gabriela Mistral: Ternura (1924)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: El arcoiris; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 6

sábado, 30 de mayo de 2015

Canción de los que buscan olvidar

Al costado de la barca
mi corazón he apegado,
al costado de la barca
de espumas ribeteado.

Lávalo, mar, con sal eterna;
lávalo, mar, lávalo mar.
que la Tierra es para la lucha
y tú eres para consolar.

En la proa poderosa
mi corazón he clavado.
Mírate barca que llevas
el vértice ensangrentado.

Lávalo, mar, con sal tremenda,
lávalo, mar, lávalo mar
O me lo rompes en la proa
que no lo quiero más llevar.

Sobre la nave toda puse
mi vida como derramada!
Múdala, mar, en los cien días
que ella será tu desposada.

Múdala, mar, con tus cien vientos.
Lávala, mar; lávala, mar,
que otros te piden oro y perlas,
y yo te pido el olvidar!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: Canción de los que buscan olvidar; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 5



Eduardo Peralta: Canción de los que buscan olvidar; XXI poetas chilenos; 2009; Pista 10

martes, 12 de mayo de 2015

Amo amor

    Anda libre en el surco, bate el ala en el viento,
Late vivo en el sol y se prende al pinar.
No te vale olvidarlo como al mal pensamiento:
        ¡Lo tendrás que escuchar!

    Habla lengua de bronce y habla lengua de ave,
Ruegos tímidos, imperativos de amar.
No te vale ponerle gesto audaz, ceño grave:
        ¡Lo tendrás que hospedar!

    Gasta trazas de dueño; no le ablandan excusas.
Rasga vasos de flor, hiende el hondo glaciar.
No te vale decirle que albergarlo rehúsas:
        ¡Lo tendrás que hospedar!

    Tiene argucias sutiles en la réplica fina,
Argumentos de sabio, pero en voz de mujer.
Ciencia humana te salva, menos ciencia divina:
        ¡Le tendrás que creer!

    Te echa venda de lino; tú la venda toleras;
Te ofrece el brazo cálido, no le sabes huir.
Echa a andar, tú le sigues hechizada aunque vieras
        ¡Que eso para en morir!

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Fernando González e Paula Batarce: Amo amor; A Gabriela Mistral. Amo amor; 2005; Pista 3

domingo, 19 de abril de 2015

La luz

Por los aires anda la Luz
que para verte, hijo, me vale.
Si no estuviese, todas las cosas
que te aman no te mirasen;
en la noche te buscarían,
todas gimiendo y sin hallarte.

Ella se cambia, ella se trueca
y nunca es cosa de saciarse.
Amar el mundo nos creemos,
pero amamos la Luz que cae.

La Bendita, cuando nacías,
tomó tu cuerpo para llevarte.
Cuando yo muera y que te deje,
¡síguela, hijo, como a tu madre!

Gabriela Mistral: Ternura (1924)

Versións:
Ángel Parra: La luz; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 8

domingo, 12 de abril de 2015

La lluvia lenta

Esta agua medrosa y triste,
como un niño que padece,
antes de tocar la tierra
desfallece.

Quieto el árbol, quieto el viento,
¡y en el silencio estupendo,
este fino llanto amargo
cayendo!

El cielo es como un inmenso
corazón que se abre, amargo.
No llueve: es un sangrar lento
y largo.

Dentro del hogar, los hombres
no sienten esta amargura,
este envío de agua triste
de la altura.

Este largo y fatigante
descender de aguas vencidas,
hacia la Tierra yacente
y transida.

Llueve... y como un chacal trágico
la noche acecha en la sierra.
¿Qué va a surgir, en la sombra,
de la Tierra?

¿Dormiréis, mientras afuera
cae, sufriendo, esta agua inerte,
esta agua letal, hermana
de la Muerte?

Gabriela Mistral: Desolación (1922)

Versións:
Ángel Parra: La lluvia lenta; Amado, apresura el paso; 1995; Pista 7