Dichos espectáculos se los debemos al empresario americano P.T. Barnum que fue el primero en especializarse en mostrar seres humanos con minusvalías físicas y mentales a los que se conocía genéricamente como "freaks". Con la excusa de hacer un show científico Barnum expuso a enanos, hombres elefantes, mujeres barbudas, siameses y un largo etcétera de seres humanos que eran presentados como fenómenos extraordinarios capturados en expediciones cientíticas o simplemente de gira artística por Estados Unidos, la mayoría eran en realidad contratados por una despiadada red de "ojeadores" a sueldo del magnate por todo el país, y que contaban imposibles historias sobre la naturaleza de sus pecualiaridades físicas frente a una asombrada y morbosa audiencia.
jueves, 30 de julio de 2009
El legado de P.T. Barnum
Dichos espectáculos se los debemos al empresario americano P.T. Barnum que fue el primero en especializarse en mostrar seres humanos con minusvalías físicas y mentales a los que se conocía genéricamente como "freaks". Con la excusa de hacer un show científico Barnum expuso a enanos, hombres elefantes, mujeres barbudas, siameses y un largo etcétera de seres humanos que eran presentados como fenómenos extraordinarios capturados en expediciones cientíticas o simplemente de gira artística por Estados Unidos, la mayoría eran en realidad contratados por una despiadada red de "ojeadores" a sueldo del magnate por todo el país, y que contaban imposibles historias sobre la naturaleza de sus pecualiaridades físicas frente a una asombrada y morbosa audiencia.
miércoles, 29 de julio de 2009
Insustanciales por el mundo...
Semejante misión de paz, que servirá sin duda para asombrar a los amos del mundo aunque sólo sea en nuestra capacidad para trasegar cervezas, ha tenido su colofón recientemente cuando ambos se encontraron con el actor Craig Philybin, que interpreta a Daryl, el jefe de almacén de Dunder Mifflin en la serie The Office (USA) en un garito del French Quarter de New Orleans.
martes, 28 de julio de 2009
Yuri Gagarin ¡Al aparato!
2. ¿Por qué te pusieron ese nombre? Por la cantante mexicana Yuri, la que cantaba “Essste amorrrr/noooo se toooca” de la que mi madre era fan, una melómana, de haber nacido en esta época me hubiera llamado seguramente Vetustamorla. Mi pare me puso Alekseyevich por un compañero suyo de la mili que se llamaba así y que era autóctono de la localidad de Utebo (Zaragoza) y Gagarin por homenajear a la loción de afeitar con la que mi padre preparaba sus famosos mai-tais revolucionarios.
3. ¿Le pides deseos a las estrellas? Fui el primero en estar cerca de ellas y no se me ocurrió en ese momento porque andaba con el estómago vuelto del revés pero de haberlo hecho sin duda les hubiera pedido que la carlinga de la nave tuviera una zona de fumadores habilitada.
4. ¿La última vez que lloraste? Cuando me enteré de que los Reyes Magos no existían y que en realidad los señores que nos traían los regalos por navidad eran Santiago Carrillo, Melchor; Alexander Solzenitsin, Gaspar; y el escurridizo espía norteamericano William Bradley de Harlem que hacía de Baltasar y que consiguió colársela a la KGB durante años diciendo que en realidad se llamaba Valentina Pushkin y que el betún que se había puesto en la cara no se iba de la piel ni con aguarrás.
5. ¿Pan con qué? El pan para el que lo trabaja, camarada. Aunque con una capa de chorizo de pamplona está que te pees del gusto.
7. ¿Cuántos hijos tienes? Aquí la familia está socializada así que no tengo una idea clara de cuáles son míos y cuáles vienen aquí para que nos los quedemos mientras que sus padres van a ver al Bolshoi o de compras. Además después de volver del paseo espacial le daba bastante al bebercio y tengo muchos recuerdos difusos. La culpa de mi alcoholismo la tuvo Nikita Krushov que por darse el pisto me mandó de gira por los países del Telón de Acero que yo le dije “Nikita, jefe, que no soy David Bisbal” pero él nada, a lo suyo y me la pasaba de recepción en recepción tomando copas y comiendo canapés y croquetas de esas pequeñas que me destrozaron la figura de tal forma que la gente se pensaba que venía con el traje aeroespacial debajo de la casaca del ejército rojo.
8.¿Colaboras con alguna ONG? ¿KGB has dicho? Jajajaa,ya, ya…colaboro con un grupo que se llama “Ponga un disidente en su mesa”. Cada año nos traían a un condenado a trabajos forzados durante las Fiestas del 1º de Mayo que a su vez venía con dos carceleros y la cena se nos ponía en un pico. Me desencanté de ello cuando me enteré de que en la URSS la justicia era un cachondeo y que entraban por una puerta de una comisaría en Moscú y salían treinta años después por otra de un cárcel de Siberia. Una mano blanda intolerable,ciertamente.
9.¿Si fueras otra persona serías tu amigo? Bueno, si trajera una botella de vodka debajo del brazo y dos camaradas cubanas del otro seguramente sí porque los cosmonautas tenemos mucha fama de héroes y tal pero lo cierto es que nos va mazo la juerga sana. ¿A quién le pueden hacer daño seis o siete litros de vodka? ¿Ein?
10.¿Tienes un diario de vida? No, cuando quiero enterarme de algo le pregunto a Mijail Belikovich, mi vecino, que es un cotilla de tomo y lomo y que me cuenta todo lo que he hecho en el día. Un día le dije “Mijail, es feo esto de andar espiando a los vecinos” y me contestó “Bueno, unos van al espacio, otros consiguen medallas en los Juegos olímpicos, otros hacen desaparecer a los disidentes, otros escriben novelas deprimentes, a otros les da por la balalaika…yo cotilleo…¿Qué hay de malo?”. “Pues que a veces se llevan a la gente de la que cotilleas y no los volvemos a ver y luego viene una familia que se empeña en que les tratemos como si les conociéramos de toda la vida”. Pero él, nada, a su puta bola siguió haciendole un pespunte al mono que utiliza para currar en la siderurgia.
13.¿Cual es tu cereal favorito? El que recogía mi madre en la granja colectiva, cuando llegaron los primeros tractores ella seguía empeñada en recogerlo con las manos limpias porque aquello le parecía un capricho occidental.
14.¿Te desabrochas los zapatos antes de sacarlos? No porque siempre que puedo llevo chanclas que se quitan en un plis-plas. Me las traen de Vietnam del Norte y son una cucada. De la marca Ho-chi-Min. Apunta.
15.¿Crees que eres fuerte? Sí, pero desde aquí lo digo, me duele bastante que se le de tanta bola a los americanos y que no se haya celebrado convenientemente mi viaje espacial…Ellos fueron tres, con todas las comodidades, se les vio en color, que se hicieron fotos y todo joder que yo decía “mira estos, que chulitos que se van de misión científica y parece que se vayan de vacaciones” una falta de gallardía y una falta de respeto a la profesión tremenda que si este es un paso…buah…mira se me revuelve el estómago.
17. ¿Cuánto calzas? Es difícil de decir porque aquí, lo normal, es que vayas a la zapatería haya una cola tremenda, pases dos o tres horas esperando que te atiendan y luego te dan el número que hay. Un sistema estupendo que está ahora aplicando Esperanza Aguirre en los hospitales de Madrid, unas veces voy cómodo y otras jodido aunque ya lo he dicho por ahí arriba yo soy de chancla.
18.¿Tinto o Rosado? Aquí somos todos de rojo fuerte.
20.¿A quién extrañas mucho? A Stalin. Mazo. Tenía un pronto horrible pero contaba unos chistes cojonudos y al tercer vodka bailaba el kastachof con bastante gracia. ¿Qué mató a mucha gente? Pues sí, ¿Qué a lo mejor se pasaba tres pueblos? Vale, pero mira, ahora puedes salir a la calle sin problemas y antes con Lenin esto parece ser que era un despiporre total y absoluto.
21. ¿Te gustaría que a todos aquellos que enviaste este mail te respondan? Sí, claro, estaría guay pero me temo que cuando lleguen a su destino la mitad de ellos ya estarán trabajando en las minas de sal o habrán aprovechado un despiste de los entrenadores para fugarse a USA. ¡Qué manía le ha entrado a todo el mundo con viajar!
22. ¿Qué color de pantalones y zapatos tienes puesto? Pues me habéis pillado mirando porno en el cobertizo de detrás de casa y sólo llevo un calcetín puesto.
23. ¿Que es lo último que comiste hoy? Una lata de gulash de color azul oscuro (casi negro) de una fábrica de Smolensk muy cercana a un sitio donde se hacen pruebas nucleares que le da ese inconfundible sabor a tierra magnetizada y que, cuando lo abres, en vez de hacer “pop” te canta “Oh, Chichornia”.
25. ¿La última persona con quien hablaste por teléfono? Con Neil Armstrong que está cantidad de subidito con lo del 40 aniversario. Se sorprendió porque yo estoy muerto y le dije…”ay, tu te crees que los muertos no pueden hablar por teléfono y yo me tengo que creer que ese decorado cutre era la Luna, ya te vale”. Y me colgó el cabrón. Luego me llamó él y me dijo “Hola, Yuri, estaba aquí comiéndome una pizza y bebiéndome una coca-cola como la Plaza Roja de grande …y he pensado qué pena que en Rusia no sepan lo que es el comercio libre”. Y le he colgado yo. Luego ha llamado su mujer ha hablado con la mía y hemos tenido que hacer las paces.
27. ¿Deporte favorito para ver por TV? El coro de la cárcel. Le han comprado la idea a una televisión española pero le han metido algunas mejoras. Aquí cantan pero mientras se les tortura con discos de El Puma y con Karina y gana el que delata a más gente.Diréis que es cruel pero es lo que tiene este sistema político polarizado en dos grandes bloques que se disputan el control económico y político del planeta. Aquí al menos no les pegamos a los negros por ir andando por la calle como pasa en América del Norte, que me lo ha contado a mi un pajarito llamado Pravda.
28. ¿Comida favorita? Cualquier cosa que no esté metida en un bote y que lleve una etiqueta donde ponga “Comida de cosmonauta”.
29. ¿Final triste o final feliz? Un final estrellado como el de OT.
30. ¿Tienes mascotas? Se llama DRUSTIRDREDDEDDEWARDDDD, es una especie de mono cósmico que se me coló en la nave, durante la travesía, nos hemos hecho inseparables aunque lo tengo que disfrazar de Azerbayano para sacarlo a la calle y le cuento a todo el mundo que es mi tío Abramovich por miedo a que me lo quiten y se lo lleven a un laboratorio. Eso lo haré yo mismo si vuelve a mearse en la alfombra.
31. ¿Día Favorito del Año? El día en el que nos dejan ver una película americana por televisión. Pero este año la cosa ha terminado en sangría porque a alguien se le ha ocurrido emitir “Rocky IV”. No me esperaba que el americano le ganara al ruso pero,mira, qué final más triste. Aunque creo que luego se hacen amigo y eso es una cosa bonita porque la Guerra Fría es lo que tiene, que te deja con el corazón en un puño y estos gestos del enemigo…
32. ¿Besos o abrazos? En la URSS los tíos se besan y se dan abrazos como si esto fuera Chueca. Nada en contra, claro, no me vayan a tildar de homófobo si se quieren casar que se casen, que quieren adoptar chiquillos pues guay...no saben donde se meten...
33. ¿Eres una persona alegre? Francamente sí, si no me recuerdan lo de la carrera espacial más y si no me hablan de Armstrong, Collins y Buzz Aldrin más todavía, por cierto…¡Buzzzz! ¿Qué puto nombre es ese?
34. ¿Quien crees que te responderá? Valentina Tereschkova primera mujer en ascender a los cielos. Una tía con dos cojones, el día que bajó la estaban esperando los técnicos con una fregona y una escoba para echarse unas risas y los tumbó a todos a hostias.
35. ¿Y el que menos crees que lo hara? Pipi Estrada. Mira, con ese nombre absurdo no hubiera tenido ningún problema para viajar con los de la NASA.
lunes, 27 de julio de 2009
El (milagroso) helado de Rafael
Comentó que fue un regalo de la familia Rummsey, un norteamericano amigo del Duque de Alba entusiasmado con la Historia de España y estudioso de la conquista del Perú y su esposa ambos bastante ricos, el peso exacto (6500 kilos) y el destino último de la estatua gemela que también pagaron los Rummsey y que el Ayuntamiento de Lima había retirado del centro de la ciudad para colocarla en un parque más recoleto donde seguía recibiendo las mismas muestras de cariño en forma de pedradas, pintadas y bombas de pintura que en el pasado. Luego pegó un garrotazo en el suelo que ahuyentó a las palomas y despertó a algunos vecinos que estarían echando la siesta y dijo: “Las junturas de los adoquines de esta plaza están pringados de sangre india”. En el pasado Rafael había sido muy crítico con los fastos del Quinto Centenario del descubrimiento de América y había escrito algunos artículos francamente combativos contra dichas celebraciones en las que dejaba bastante claro que dicha fecha debería de haber sido aprovechada por parte de Occidente para elevar una queja (y a ser posible una restitución) de los atropellos de la conquista que incluían matanzas y atropellos de toda índole desde Usuahia hasta Alaska.
La conversación giró entonces a los escritores hispanoamericanos que Rafael dividía entre los que habían explotado la herencia criolla y los que, directamente y con el tiempo, habían decidido acercarse a Europa o creerse directamente europeos señalando a algunos de ellos pro salvando a muy pocos. No solía estar Rafael tan parlanchín pero algo, seguramente la presencia de otro gran escritor catalán entre nosotros, le lanzó a una de esas peleas contra la historia (peleas que no se podrán ganar hasta que no podamos enderezar las líneas del espacio-tiempo con la invención de una máquina del tiempo) en la que iba desmenuzando mitos. Luego vino el camarero y Rafael pidió una copa de helado con tres bolas con ración extra de sirope. “Azucar, no debería, pero bueno, qué mas da”. Habíamos estado viajando por una ruta poco conocida de Extremadura que nos había llevado hasta el arco del Templo de Diana, rescatado de la inundación del pantano cercano que ahogó el pueblo de Talaverilla y que fue la única pieza indultada (junto a unos cuadros de El Greco) de un espectacular conjunto artístico que duerme debajo de las aguas, y luego hasta la Encina Terrona de Zarza de Montánchez considerada como la más grande del mundo y mucho más tarde, ya casi para comer, al mirador del Parque Natural de Monfragüe donde el escritor catalán, Rafael y yo nos quedamos charlando y donde Rafael nos enseñó un pequeño cuaderno guardado en el bolsillo de su chaqueta donde con letra prieta iba escribiendo términos perdidos. Los llamó así.
El caso es que la charla se dirigía indefectiblemente hacia un único tema: el desánimo. Participaba yo de la amargura de Rafael por otras razones que no eran las puramente intelectuales. Normalmente eludo las conversaciones amargas que no llevan a ninguna parte pero acababa de perder mi trabajo y estaba KO después de una temporada en la que me había dedicado a darme de puñetazos con todo el mundo y, bueno, en esa situación sueles dejarte llevar y compartir el punto de vista más radicalmente negativo…en esas andaba, despellejando a Tirios y Troyanos, cuando el camarero se acercó hasta la mesa y repartió las consumiciones. Estaba la cosa en su punto álgido y ya había saltado hacia la molesta, pretenciosa y falsa (¡Sobre todo falsa!) asunción por parte de la intelectualidad occidental más cursi de la cultura oriental cuando Rafael hundió con furia la cucharilla sobre las bolas de helado y la sacó de las entrañas de la golosina arrastrando una generosa porción de Stracciatella bañada en sirope hacia su boca para luego como un Saturno que devora a sus hijos meterla en su boca. Y pasó el milagro.
Rafael borró de su cara el gesto adusto, echó la cabeza unos milímetros hacia atrás, dibujó una pequeña sonrisa y saboreó el helado. Luego devolvió su cráneo a la posición normal y se quedó durante unos segundos mirando hacia la estatua de Pizarro. Después comenzó a hablar y dijo: “Mi padre no era muy hablador, pero a mi me encantaba pasear a su lado, paseos largos por Recoletos para terminar sentándonos en cualquier kiosco cercano al Museo del Prado, en verano se podía tomar horchata o agua de cebada”.
Y después de la ensoñación se lanzó sobre su copa de helado y desapareció su humor de perros y comenzó a hablar de que a lo mejor había tiempo para visitar algún sitio cercano a nuestro destino que fuera de interés y después estuvo de un fantástico humor durante toda la tarde.
Después de asistir a aquel milagro del helado saqué la conclusión de que la vida, normalmente, te depara momentos asquerosos y conversaciones hoscas pero que, de cuando en cuando, también existe la posibilidad de disfrutar de una buena película, de un mejor libro, de una gran canción, de un buen chiste, de una gran historia, de una raja de sandía, de una cerveza helada, de un cocido, de un whiskazo en condiciones o de un helado de tres bolas con una ración extra de sirope y que el truco consiste en pasar lo mejor posible los malos momentos y agarrar con fuerza los instantes en los que podemos sentirnos un poco mejor para extenderlos y disfrutarlos el máximo tiempo posible porque uno no sabe nunca cuando nos van a volver a cortar la digestión. Lo dicho: disfruten.
domingo, 26 de julio de 2009
Benoit Pooelvorde
sábado, 25 de julio de 2009
Cosas del cine
Anoche fui a la sesión golfa de Kinépolis a ver "Pagafantas" (2009, Borja Cobeaga) porque se lo debía a su protagonista Gorka Otxoa con el que he trabajado en "Hollywood no existe" y porque las críticas son tan arrolladoramente buenas que era imposible no acabar sentándose en un cine a verla. Borja Cobeaga, su director, llegó a ser nominado por un corto titulado "Éramos pocos" (2005), una comedia, podría haber utilizado sus recursos, pensar en el mercado americano y haber rodado una película seria, incluso me imagino que más gran
de de presupuesto...esto...como se dice eso...más ambiciosa (cuando alguien dice que ha rodado su película más ambiciosa suele querer transmitirnos que es su película "más cara" o "más pretenciosa"). Sin embargo ha preferido mantenerse fiel a su estilo y hacer lo que mejor sabe hacer: comedia.
viernes, 24 de julio de 2009
Ese hombre...
Richi tiene trazas de protagonista pero prefiere hacerse el secundario, seguramente porque es muy consciente de que en nuestro país no tenemos piedad con los primeros pero adoramos a los segundos. Los adoramos porque, en nuestro ADN está ser muy buenos y magnánimos con el derrotado (tanto que nuestro equipo de Copa Davis es capaz de ganar dicho torneo y luego salir al centro de la pista a gritar el nombre de la selección derrotada, Argentina, o aplaudimos a los actores que no quieren ir a Hollywood) y normalmente horribles y desconfiados con el protagonista sobre el que desplegamos siempre dudas sobre cómo habrá conseguido elevarse sobre los mortales.
Hoy me he acordado de Richi, que es un gran tipo, uno de los grandes tipos con los que me he encontrado este año (junto a Fran que fue el que me lo presentó, Grom, Errasti, Gorka, Jordi, el equipo de cámara de Jacobo, Luis Roy Bean...) y que me da en la nariz que a veces necesita que alguien se acuerde de que es algo más que el tipo que mejor sabe nadar pegando el ombligo a los azulejos de la piscina. Es también el tipo que domina la elasticidad y el silencio...bueno, eso último menos.
Nota del Insustancial: Diría que esas personas son la mejor sorpresa que me ha dado el año pero es que este también ha sido el año en que he conocido a Linda Mirada...también por medio de Fran que es un tío imprescindible.
Nota del Insustancial 2:...Y a Dante...
Nota del Insustancial 3:...Y,como no, a Raquel.
jueves, 23 de julio de 2009
La gran comedia involuntaria
Es una pena que, a través de los años, haya podido comprobar que el personal nos lo pone difícil para no reírnos con sus gracias pese a que se declare uno de la escuela de los que prefieren comenzar el chiste por uno mismo que de la otra, la de contar chistes de cojos, tuertos, gangosos o de la otra que es peor que es la que promulga los valores de coger al más débil de la reunión y montar todo un espectáculo cómico taurino con su sola presencia.
En la mayoría de los casos el que hace reír es que quiere hacer reír, es decir, se ha aprendido un chiste, ha rebuscado un vídeo en internet para mostrarlo en la oficina y convertirse en un potencial objetivo de las Brigadas de Limpieza Recursos Humanos, se curra unos powerpoints con fotos de monitos vestidos de etiqueta que son para mearse, se pasa horas ensayando voces en su casa de personajes famosos para hacer morisquetas etc., etc. Hacer reír es fácil y tiene algún riesgo como el de convertirse en el "gracioso de la pandilla" ("Hostias, corramos ahí viene Pepe, seguro que quiere contarnos un chiste de leperos mientras hace equilibrios sobre un monociclo") pero tiene muchas ventajas. La más importante es que todo el mundo sabe que cuando a un macho o hembra Alfa de renombre le preguntan por cuál es su ideal de belleza del sexo opuesto hará un mohín, se dejará caer con garbo sobre una cheslón y poniendo boquita de piñón dirá: "Para mi lo importante no es el físico, busco alguien sincero, sencillo y que me haga reír". Pese a que no está demostrado ciéntífica o antropológicamente y al final resulta que modelos y actores se casan o se emparentan para su reproducción (o el simple refocile) con seres que uno diría son atractivos de por sí pero de los que no sabemos si, en la intimidad, son la guasa, la risa y/o la alegría de la huerta.
Pero, como tantas otras veces, me estoy escapando del tema principal. Disculpad la no elipsis.
Hacer reír es complicado, siempre lo he pensado así, y sin embargo hasta la comedia se llega por los caminos más extraños, de hecho hasta la comedia se puede llegar también involuntariamente. Me refiero a esa gente que, sin querer, nos provoca una carcajada y nos manda, según aquél cura del comienzo de la entrada, una risa burda y gratuíta de lo más pecadora y peligrosa.
Es la portada del mundo del día 22 (miércoles). Qué cosa más cómica. Veamos, Pedro Jota se pone solemne, en plan "Generación del 98", como dejando caer que esa foto nos escupe desde, paradójicamente, la cubierta de su periódico. Ahí está la palabra vergüenza en grande y luego la construcción "firmeza anticolonianista" que todos sabemos que, en realidad, se traduce en esas pintadas de "Gibraltar Español" y la aportación de José Luis y su guitarra...
O, claro está, este sketch de cámara oculta de "To er mundo e güeno" (1982, Manuel Summers)...
Y hay todo un mundo ahí, muy cómico involuntariamente que tiene que ver con grupos de teatro amateurs, declamaciones de poesía, discursos en inauguraciones de centros comerciales, políticos que aceptan regalos y comparan anchoas con miles de millones de euros y un largo etcétera pero, cuidadito con reírse, que puede ser pecaminoso. O no.