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lunes, 14 de febrero de 2011

¡Es solo cine!...¿No?



El desastre. Otro año más. Este año, posiblemente, un  desastre mayor porque, la que se anunciaba como la Gala de los Goya, de la reconciliación, la que se iba a celebrar en el centro de Madrid e iba a convocar a todos los ciudadanos alrededor de las estrellas del cine español en plan Cannes, en plan Kodak Theater, ha finalizado en medio de una polémica (la enésima en lo que vamos en menos de sesenta días de 2011) con protesta convocada por la red, la aparición de un idiota con barretina ("momenten totalmenten bajoneren" que diría un alemán), lanzamientos de huevos y consignas y una sensación generalizada de celebración familiar que todo el mundo esperaba con ganas pero que, al final, por las circunstancias ha resultado contener todo el catálogo de malas caras, puñaladas y comentarios dañinos de cualquier boda, bautizo, cena de nochevieja o similar donde los invitados compiten no por caerle mejor a los otros invitados si no por llevarse el premio al borde del año. 

El momento más esperado de la noche no fue saber quién se iba a llevar el premio gordo (Agustí Villaronga recogiendo los frutos de una carrera intensa, brutal...) si no del contenido del discurso del Presidente saliente de la Academia Alex de la Iglesia. El hombre, el buen hombre, que llegó hace dos años para hacerse cargo del puesto con una hoja de ruta que pretendía unificar al sector bajo una misma voz y, sobre todo, acercarlo al público limando asperezas con políticos de la derechona y medios tradicionalmente hostiles, es decir, que pretendía hacer todas esas cosas que le faltaban a la industria para volver a refulgir ha leído su propio testamento en un tono grave que me ha recordado al discurso de renuncia de Aldolfo Suarez allá por los 80 y que ha sido leído con amargura y una cierta sensación de haber sido derrotado por las circunstancias políticas, digitales, sociales y la madre que las parió. 

Esta vez, el tipo que soñó con ser el hombre del consenso, se ha dejado de medias tintas, ha abandonado la carga de diplomacia que conlleva un cargo como el que ha ostentado y ha tirado por la calle de en medio tomando partido no por el sector, no por las gentes del cine si no más bien, por todos aquellos que estaban fuera del Teatro Real con la cara tapada por una máscara de Guy Fawkes (unos con la oficial que se vende bajo licencia de la Major, Universal, y que les está dejando unos dividendos inusitados a la productora y distribuidora internacional y otros, más consecuentes con la naturaleza de la protesta, con una impresa sobre folio tipo careta de clase de manualidades que se podía descargar de manera gratuita en algunas páginas que la han puesto a disposición de los autodenominados Anonymous). 

De la Iglesia, liberado de facto de su papel de Presidente, ha dirigido un discurso a la nación (a la digital y a la  manual) que no ha dejado resquicio de duda sobre el asunto: Internet es el nuevo y único campo de acción posible. Ya está. El que quiera bien y el que no, pues ya sabe donde tiene la puerta. El discurso que no parece haber sentado bien al sector (la cara de Enrique Cerezo, productor, me ha parecido incluso más sintomática que la de la Ministra Ángeles González Sinde más que nada porque Don Enrique es el productor más potente de nuestro país) ha sido recibido con una alegría generalizada por la muchachada internauta que ha visto refutadas, en el discurso, todas sus ideas sobre el asunto. Es más, hasta en un detalle tan nimio como el de la propia nomenclatura de los que usan Internet ha sido tajante: no les llamen Internautas, llámenlos ciudadanos. Esto es lo que se llama una enmienda a la totalidad. 

Alguna vez, seguramente ya demasiadas, les he intentado transmitir lo fragmentado que está el sector audiovisual, lo difícil que es poner a todo el mundo de acuerdo, que en realidad esa idea de que todos vamos debajo de un mismo manto, que somos un gremio, una hermandad, una logia dista muchísimo de ser ni total, ni parcialmente real. Ahí está el discurso de De la Iglesia que ha sido una bofetada sin mano, más bien una paliza sin manos ni piernas, a la ministra González Sinde pero, de algún modo, también a toda la profesión que, imagino, esperaba un discurso mucho más conciliador. Seguramente, los que peor lo hayan recibido, hayan sido los distribuidores y los dueños de las salas de cine. 

Sobre el discurso de Alex de la Iglesia flotaba una tremenda frustración, ya digo, la frustración de alguien que no ha tenido éxito en lo que parecía un proyecto personal, una cabezonería de alguien acostumbrado a llevar sus sueños a la práctica. El testamento no podía ser más desolador y desabrido aunque solo sea por el triste reconocimiento de que, la realidad, con sus intereses y sus vicisitudes, se ha impuesto a una idea cojonuda: hacer rentable y simpática a toda una industra que se basa, para ser viable, en caerle bien a la gente. 

Si las reacciones al discurso de De la Iglesia han quedado para la posteridad recogidas por las cámaras de TVE lo que no está tan claro, a partir de hoy, son las consecuencias de esas palabras. 

Es evidente que la relación del director vasco con la industria no va a ser buena, al menos, no públicamente. Es un riesgo mayúsculo. Un órdago. En los cálculos de Alex, me imagino que coexistirán estas dos hipótesis: 

-Es posible que los productores y los exhibidores me odien a día de hoy, manteniendo este discurso, pero si mi próxima película es rentable seguirán contratándome porque todos han leído a Mao y saben que da igual que el gato sea negro o blanco con tal de que cace ratones. 

-En caso de que, pese a que sea rentable no quieran contratarme, siempre puedo buscarme la vida con productores extranjeros teniendo en cuenta que tengo un curriculum potente y que en Francia o en Estados Unidos o en Inglaterra podría encontrar inversores dispuestos a poner la pasta. 

Estos dos cálculos, claro está, se basan en algo muy sencillo: HAY QUE SER RENTABLE. Lo que nos lleva a una única idea: Si queremos que Alex de la Iglesia siga rodando, y teniendo en cuenta el actual sistema económico por el que nos regimos, no hay que ser muy listo para entender que: si queremos que Alex de la Iglesia siga haciendo películas tendremos que PASAR POR TAQUILLA. Guau. Qué dilema. Enfrentados a la realidad honesta de que Internet es la realidad y no el futuro, me temo que hasta que la cosa no se ponga de otro modo no tendremos más remedio que seguir con el antiguo "deme dos centraditas". 

En estos últimos días, ni dos meses calculo, hemos sido bastante conscientes del poder de la red, de su pawa,  la presión de la misma ha descabezado a Nacho Vigalondo, ha puesto contra las cuerdas a Alejandro Sanz (sorpesivo su abandono de Warner para fichar por Universal) y, en cierto modo, ha descargado su fiereza sobre las espaldas de un profesional que, digámoslo claro y meridiano, vive del taquillaje y las ventas de su obra que no es otro que Alex de la Iglesia. Sin duda Alex le ha visto las orejas al lobo, ha descubierto que detrás de los teclados se encierra un infinito poder de comunicación, una masa nebulosa de personas que solo tienen que apretar un botón donde pone "me gusta" para que moles o decidir no tocarlo y que te vayas al rincón de los castigados junto a Ramoncín. 

Alex de la Iglesia ha tomado partido por el público, ni siquiera por un público real, ni siquiera por una cifra concreta de espectadores, es más, lo ha hecho teniendo en cuenta que "Balada triste de trompeta" ha distado bastante de ser un éxito de taquilla. Sin duda, si fue valiente en su día para aceptar el reto de dirigir la Academia de Cine ha demostrado un valor inmenso tomando un camino que, él mismo, no sabe donde le va a llevar porque es un camino que no tiene un destino claro, si no simplemente una enorme interrogante en el horizonte.

Espero, que para agradecerle el gesto y mientras llegan esas páginas de descarga con las que recuperar la inversión que se hace en cada una de sus pelis, todos los que le han aplaudido a rabiar, todos los que han llenado Internet con mensajes de apoyo, todos los que se han mostrado tan agradecidos de que haya defendido sus tesis y su derecho a ver cualquier cosa producida en cualquier lugar del mundo a cambio de lo que cuesta el enganche a una línea ADSL acudan en masa a los cines donde se proyecte su próxima película, que ahorren un poco y vayan al cine más cercano porque, sinceramente, lo que ha hecho este tío, este domingo por la noche es un salto mortal hacia atrás sin red. Si él ha sido capaz de tomar partido por todos ustedes lo mejor que pueden hacer es devolverle a primera línea. Que semejante acto de inmolación no sea en vano. Háganle saber que su esfuerzo merecerá una recompensa. 

Son ustedes los que decidirán si habrá una siguiente película de Alex de la Iglesia o no existirá. Ustedes tienen el poder en sus manos, ya saben un poder que conlleva una enorme responsabilidad. Él ha defendido su derecho al disfrute plenipotenciario de todas las producciones del mundo y ustedes, y solo ustedes, deberían de devolverle el favor de que esta noche les haya servido de portavoz.

Solo diré una cosa: El cine es solo cine y no habría que darle tanta importancia....y, si se la damos, creo que es por algo. Por algo profundo que tiene que ver con todos nosotros. Siempre hemos tenido el poder, lo que ocurre es que ahora lo ejercemos de forma más clara. 

...Y de la Gala no voy a hablar. Solo diré que ha comenzado muy bien y se ha ido muriendo poco a poco...como todos los años. Pero, la verdad, no parecía que el horno estuviera para bollos. 

...Y sobre las pelis de este año: diré que si "Biutiful" no me gustó nada, "Pá negre" me emocionó (soy fans de Villaronga), "También la lluvia" me encantó, "Buried" me parece la hostia, "Todas las canciones hablan de mi" me ha parecido fantástica, no me he recuperado mentalmente de "Habitación en Roma" ni de "A3MSC", que fui con inquina a reirme de "Pájaros de papel" y salí gratamente sorprendido pese a que el final me pareció regulier,que "El Gran Vázquez" me gustó mucho y que no he visto "los ojos de Julia", "Elisa K", "La Mosquitera", "Lope"  y "Chico y Rita" (aunque esa es la que me llama la atención)...

...Me ha gustado mucho que le dieran el Goya a Mario Camus (Además de todas las conocidas me gusta muchísimo una película con baloncesto de fondo titulada "La vieja música" (1985) ) y que me he emocionado con Karra Elejalde y Rodrigo Cortés...

...No me ha gustado que no sepamos hacer una fiesta sin que haya palos, que Jonás Trueba no haya pillado estatuilla, que "Maria y yo" se haya quedado sin Goya, que "Un profeta" tampoco (en las extranjeras) y que Aitana Sánchez Gijón no haya tenido una cobertura más amplia y que la cortometrajista esa tan densa haya cantado tan mal así como que Juanjo Puigcorbé no haga gracia y Andrés Pajares, el hombre, no esté del todo recuperado. Y sobre todas las cosas que Carlos Areces no fuera nominado.

BOLA EXTRA (En forma de rumor)
Hay quien asegura que son muchos los pretendidos profesionales sobre temas de la red que ya se están ofreciendo a productoras y distribuidoras cinematográficas como asesores a cambio de un crujiente cheque. No me extrañaría que esta maldad, de ser cierta, nos revelara la categoría moral de todos los que, con el río revuelto, están intentando sacar estupendas ganancias a costa de las buenas intenciones de unos cuantos. Ya sería el delirio. Permanezcan atentos. Y esperen el mayor de los sonrojos. 

Nota del Insustancial: "Balada de trompeta" es un tema musical que interpreta Raphael en la película "Sin un adiós" (1971) del director Vicente Escrivá. Como todo el mundo sabe es la canción con la que se identifica -y flipa- el payaso triste que interpreta Carlos Areces en "Balada triste de trompeta". Amargo temarraco al que Raphael imprime esa voz suya tan espectacular y, como diría Jordi Costa, tan disfuncionalmente bella. 

sábado, 25 de julio de 2009

Cosas del cine



Nunca entendí muy bien por qué Rodrigo Sopeña y Luis Piedrahita, ambos profesionales de la comedia, se decidieron por dirigir una película como "La habitación de Fermat" (2007) que era un thriller.


No es que la cuestión me desvele por las noches pero, bueno, estoy seguro de que hubieran rendido mucho más haciendo una película para que la gente se riera que una en la que tenían que concentrarse en un misterio de unos matemáticos encerrados en una estancia que se iba estrechando poco a poco -en plan "Cube" (1997, Vincenzo Natali)- a medida que se les pedía que resolvieran un puñado de acertijos.


La comedia ha sido siempre considerada un género menor y, normalmente, no se empieza a tomar en cuenta a un guionista, director o actor hasta que no escribe una historia sobre unos niños refugiados, dirige la historia sobre un hombre que está paralizado de cuello para abajo o interpreta a un pianista sordo que en la infancia sufrió abusos sexuales. Si te dedicas a hacer chistes es mucho más difícil que se fijen en ti y por eso es posible que la dupla Piedrahita-Sopeña se decidiera por una película de género o, a lo mejor, es que sabían de la dificultad de vender en estos tiempos que corren una película cómica.


Vivimos, últimamente, un tufo terrible de películas de terror (un género tremendamente vituperado en nuestro país pese a sus innegables ventajas comerciales en el extranjero), de dramas de todo tipo (predominan los dramas familiares y los conflictos padres-hijos) y de films-espectáculo donde la Tierra se destruye. No negaré que me produce una congoja terrible el nombre de Roland Emerich y su enésima recreación de la aniquilación de la Tierra o que el trailer de Tranformers 2 base todo su punch en las imagenes donde se destruyen las Pirámides o cualquier otra de las joyas arquitectónicas de todo el mundo. Ni que decir tiene que no entiendo el éxito de las películas de catástrofes (desde Titanic hasta El día después) y que no entiendo qué placer hay en ver tanto sufrimiento y tanto volcán rugiente, tantas tormentas perfectas y tantos Cloverfield (A esta animadversión por dicho género se une el hecho de que la cámara no se esté quieta en ningún puto momento).




Otro interesante dato de nuestro cine es por qué películas como "Imago Mortis" (Stefano Bessoni, 2009) o "Paintball" (Daniel Benmayor, 2009) son películas hechas aquí que, curiosamente, se anuncian como películas hechas allí.

Anoche fui a la sesión golfa de Kinépolis a ver "Pagafantas" (2009, Borja Cobeaga) porque se lo debía a su protagonista Gorka Otxoa con el que he trabajado en "Hollywood no existe" y porque las críticas son tan arrolladoramente buenas que era imposible no acabar sentándose en un cine a verla. Borja Cobeaga, su director, llegó a ser nominado por un corto titulado "Éramos pocos" (2005), una comedia, podría haber utilizado sus recursos, pensar en el mercado americano y haber rodado una película seria, incluso me imagino que más gran



de de presupuesto...esto...como se dice eso...más ambiciosa (cuando alguien dice que ha rodado su película más ambiciosa suele querer transmitirnos que es su película "más cara" o "más pretenciosa"). Sin embargo ha preferido mantenerse fiel a su estilo y hacer lo que mejor sabe hacer: comedia.


Una película pequeña, porque este tipo de cine tiene la capacidad de no necesitar demasiados efectos digitales ni sacar un bicho venido de otro planeta zampándose el Guggenheim, que sin embargo es una de las mejores que he visto este año. Entretenida, entrañable, algo tristona pero, sobre todo, bien dirigida y fantásticamente bien interpretada.


Gorka está fantástico (aunque he notado que su buen carácter predispone a todos los que escriben para él a meterlo en las situaciones más embarazosas o dolorosas) y también lo están Oscar Ladoire -tan olvidado, tan grande-, Kiti Manver, Julián López, Sabrina Garciarena...


Que nadie espere grandes revelaciones pero sí la identificación automática del público masculino con la figura principal: un tipo enamorado de una chica que lo considera, sólamente, un buen amigo. Je. Un dolor pequeño instalado en empollones, hombres con mamitis, feos profesionales, gafotas, pusilánimes, delegados de curso y, en general, entre los que, después de ver esta película, francamente me incluyo por haber pasado en distintas etapas de mi vida por situaciones semejantes. En realidad creo que podría haber sido un buen candidato para el puesto de coordinador de la Mesa Nacional de los Pagafantas.


Pues nada gran película...por cierto que he descubierto algunas razones por las que la gente no va al cine,podrían ser estas:


-El personal se comporta como si estuviera en el salón de su casa.


-El personal va acompañado de personas ciegas que coloca a su lado y por eso le va contando los pormenores de la película.


-El personal hace cursos a distancia de adivinación y segundos antes de que vaya a ocurrir algo resulta que lo predice a voz en grito y luego suelta una carcajada.


-El personal acude en verano al cine en chanclas, se las quita y pone los pinreles desnudos en la butaca de delante. Aquí una reflexión: ¿Por qué la gente que va en chanclas se ve en la obligación de quitárselas a la mínima ocasión? ¿Qué pasa que son incómodas? ¿Por qué no se ponen otro calzado entonces?


-El personal sigue utilizando el móvil en la sala para charlar e, incluso, para hacerle fotos a la pantalla de cuando en cuando. Será que estamos perdiendo memoria y necesitan registrar esos momentos inolvidables.


-Pese al sonido THX es imposible que el personal se dedique a comentar desgañitado cada paso de los protagonistas.


-Aviso a las parejas: se me sentaron dos delante anoche y pude comprobar como despellejaban sistemáticamente a una tercera que no había acudido a la cita por tener que atender otros compromisos. Me enteré de que los que faltaban les estropearon las vacaciones a los que estaban porque se tiraban pedos por la mañana y ponían música "del gitano y la cabra" que hacía "tiroriroriro"...al parecer era su manera de definir a The Doors.


-El personal se pone ciego de porros antes de entrar a una película de risa para que le haga más gracia y durante toda el metraje se escucha una risa floja y desacompasada acompañada de un "¿No hay más gominolas? ¿Y nubes? ¡Joder, chico, que hambre me dan los porros!".


Aunque hay muchas y variadas razones pero siempre son muchas más las que me empujan a ir al cine siempre que puedo...¡Id a ver Pagafantas! ¡Que es buenísima!

lunes, 23 de febrero de 2009

Menús para modernos



Mi pueblo tiene un cine muy guay. Un cine guay al que la gente no se acostumbra a acudir a la primera sesión de ninguna película por lo que Papá Manson y yo vimos "Dieta mediterránea" (2009, Joaquín Oristrell) completamente solos. Un amigo de mi padre ya nos advirtió antes de entrar: "Id a verla porque es una película que sales encantao y con unas ganas de cocinar y de follar tremendas". Dos sensaciones mejores que las ganas de matar gente, que eran las que recordaba que me producían las comedias dirigidas por Oristrell pese a que mi padre se quejó diciendo que las primeras ansias, las de cocinar, eran fácilmente resarcibles mientras que las otras, las del foglieteo, se nos harían más difíciles de mitigar inmediatamente debido a nuestros respectivos estados civiles.

Paridas aparte la película está bien, divertida, tristonceta y me recordó algo a la grande "No respires:El amor está en el aire" (1999, Juan Potau).


Sobre cocina hablaba el Chef Andrés Madrigal en la contraportada de El País dejando este titular:

"Comí la placenta de mi hija a la naranja". Lo explica así:

"Me recordaba al hígado de cualquier animal de caza. Hice placenta en reducción de naranja y le eché caramelo y un poco de pimienta para que desapareciera la hiel y el posible sabor a caza, y la trituré. Como un batido. La comimos entre ocho. En España no es normal, pero sí en el centro y en el norte de europa. Tiene muchísimas vitaminas. Y fue algo espiritual".

Pensé que la deconstrucción, la cocina con hidrógeno o las impresoras que Homaro Cantu presentó en el Madrid Fusión de 2006 ya eran como la última frontera de la gastronomía pero no, la verdad, los confines del universo fogón son infinitos. Ahora podemos comer placenta y dos aplastantes argumentos: tiene muchas vitaminas y lo comen en Europa. Además, como todo el mundo sabe, comer despojos es muy espiritual. Una espiritualidad de reducción de naranja y caramelo que es un camino más agradecido que el de estoicos, místicos y ascetas pero espiritualidad al fin y al cabo lo que ocurre es que ahora se llama "New Age". Me imagino que Tom Cruise, que le contó su intención a la revista GQ de hacer lo mismo acompañándola del cordón umbilical, no hubiera tenido tantos remilgos de enterarse de que el mal sabor de la pieza de carne podía aminorarse con una buena receta de caza.

Lo más curioso es que preguntas antes se azoraba ante la posibilidad de que un cliente le pidiera un par de huevos fritos:

"(...)Le haría entender que yo no hago huevos fritos, que lo voy a intentar y que tardaré un poco. ¿Y cuánto cobro por dos huevos fritos? Pero que no vengan muchos pidiéndolos, porque no me dedico a eso".

Es curioso que un cocinero no sepa cocinar unos huevos o que no sepa decir el precio (Lucio en Madrid los cobra a 18 euros, si no me equivoco) de algo tan sencillo.

Me parece sorprendente que en pleno siglo XXI todavía atribuyamos a ciertas partes del cuerpo elementos místicos o espirituales: en mi pueblo los mozos, cuando el toro está muerto, caen sobre el cadáver y el que llega primero le agarra las bolas al animal. Después se acerca por el matadero y le entregan dichas bolas (llamadas por allí "turmas") para que pueda cocinarlas en casa y comérselas. Dicen que dan vigor sexual para un año, que te convierten en Nacho Vidal. Sobre cosas que come la gente creo que la mejor peor anécdota me la contaron por teléfono a las tantas de la madrugada dos amigos en avanzado estado de descomposición nocturna: aseguraban haber conocido una muchacha que les instruyó en los beneficios de la alimentación por regurgitación.

Lo que comemos, al parecer, transmite un mensaje. Bien lo sabe Marco Antonio que fue arrastrado por los pies por todo el Imperio Romano cuando Octaviano y Agripa, que lo habían visto "alimentarse de la carne podrida de los animales muertos en los pantanos", descubrieron que se rodeaba de todo tipo de lujos gastronómicos en su palacio de Alejandría. "Es un blando y se ha amariconado" pensaron. Le dieron cera. Si lo hubieran visto comiendo cosas pochas o, incluso, la placenta de un ciervo vuelta y vuelta el Triunvirato se hubiera mantenido hasta nuestros días.

Hace relativamente poco una conocida me confesaba que se había hecho un tratamiento de belleza a base de diamantes y oxígeno. Te tumbas en pelota dentro de una campana de plástico y te van colocando algunos diamantes pequeños sobre el cuerpo mientras una máquina suelta oxígeno. Al parecer hay que saber colocarlos para que hagan una especie de campo de fuerza que es más beneficioso si se aspira "otro" elemento puro. El precio exhorbitante. Cuando le dije que no recordaba que el Diamante fuera un elemento de la tabla periódica de los elementos me mandó, claramente, a tomar por culo. ¿Quién dice que la imposición de piedras preciosas es beneficiosa para la piel? ¿Margaret Astor? ¿Al idiota que se le ocurrió freir la placenta y comérsela?

Vieja superchería a precios competitivos. Que nadie diga que cada día estamos más lejos de la caverna porque, en realidad, me parece que nos vamos todos a ella...eso sí, con el Ipod colgado de la oreja.

Nota del Insustancial: Creo que a alguien le han dado un Oscar y que es de Alcobendas pero, la verdad, no estoy muy informado porque en el pueblo sólo puedo ver la Primera, Antena 3 y Telecinco...y no tengo internet.

miércoles, 4 de febrero de 2009

El extraño caso de K.N.T. y como perder el tiempo en hablar de gilipolleces


Pablo Herráiz firma en la edición digital de El Mundo la crónica más bizarra que he podido leer en lo que va de año. Cuenta lo de la desaparición del Goya de Albert Solé (director del documental "Bucarest. La memoria perdida") en la fiesta post Gala de los Goya ofrecida por los productores de “Los Crímenes de Oxford”. Echadle un vistazo a la historia de K.N.T. que es tan kafkiana como el seudónimo elegido. No tiene desperdicio.

Que un diario serio haya convertido el robo de un tipo que estaba pedo en un acto de reivindicación en contra del cine español (K.N.T. ha dicho en su defensa que se lo llevó porque "estaba harto de que los premios se los dieran a los mismos" pese a que, el pobre Solé, sólo ha mojado este año...me imagino que pensaría que era uno de los que le habían dado a "Los crímenes de Oxford...) me parece sorprendente. No sería de extrañar que todos los que se han destrozado las vacas de la "Cow Parade" o han sustraído partes de alguna comenzaran a aparecer por las redacciones de los periódicos revistiendo la estupidez como un "gesto en contra de la situación del ganado injustamente estabulado".


El otro día (siguiendo la regla "Miss Kiddo" sobre el uso de "el otro día" esta sólo puede ser utilizada cuando han pasado menos de cinco días desde el hecho) hablaba con Marcos Borregón (otro de los nominados) sobre las cosas estúpidas que uno se lleva a casa cuando está castaña: vasos de tubo, camisetas de promoción, flyers, un mueble viejo de un contenedor, pivotes de plástico...nunca un Goya. Bueno, comentamos que alguien se subió a su piso una vez una valla de obra, pero eso es otra historia.

Fuera de todo esto el asunto me ha hecho reflexionar sobre la capacidad de los medios para difundir y tragarse una patraña sin ningún medio de control (eso y lo de Wyoming, vale) : Ayer los medios aludían a que la profesión de K.N.T. es la de "crítico de cine" transitoriamente en paro y así lo reproducen en sus titulares cuando, dentro del texto, aseguran que el supuesto crítico no ha publicado nada en ningún periódico y ha tenido que dedicarse a otras cosas...Es como si yo dijera que soy "astronauta en paro" porque ninguna agencia espacial me ha permitido viajar al espacio ¿No?

Si la noticia, incluída la de El Mundo, reprodujera la verdadera profesión y aludiera a la cinefilia del Rififí me lo tragaría pero es que, en realidad, lo único que se difunde es que: "Un crítico de cine denuncia el nepotismo del cine español robando un Goya y luego devolviéndolo". Mentira interesada de un medio que parece estar más interesado en hablar mal de las pelis españolas que de dar una noticia veraz. Por otro lado, querido K.N.T., querer trabajar en el "mundo del cine" (que hay que ser hortera para usar semejante expresión) no es ser crítico que es una especialidad dentro del periodismo ¿O es que José Ramón de la Morena es deportista profesional porque habla de deportes?

El Mundo, sin embargo, se obceca en darle bola al simpático borrachín en un encuentro digital. Tampoco tiene desperdicio. Ya digo, al parecer el metabolismo de K.N.T. debe de ser de esos que llaman "lentos" y a día de ayer las copas todavía le estaban haciendo efecto. Aquí el director del periódico muy ufano comparando el cabezón desaparecido, con cierta justicia, con el Halcón Maltés aunque, la verdad, el asunto daba más para una película de Azcona (¡Lo que se hubiera reído el maestro!). ¿No recuerda un poco Pedro Jota a Sarkozy posando con las azafatas españolas aquellas que se trajo de África?

Como la Iglesia Católica los medios de información tratan por todos los medios de que la realidad se acomode a sus preceptos porque ya no se trata tanto de informar (un chuzo roba un Goya y lo devuelve/Nuestra religión mola porque Dios es uno y trino) como de adoctrinar (el cine español es malo/cree a ciegas en lo que te decimos). Así El Vaticano negó que la Tierra girara alrededor del Sol pese a ser evidente que Galileo estaba en lo cierto porque simplemente creían que Dios había creado al hombre a su imagen lo que haría que el Creador nos hubiera colocado en el centro de su creación y no en los suburbios de la misma. También se negaban a creer, por ejemplo, en que el sistema nervioso no saliera del corazón pese a que, cuando abrías un cuerpo, caías en la cuenta del hecho...ni que decir tiene que se prohibieron las autopsias.


El caso del K.N.T. y el Goya perdido viene muy bien cuando no se quiere hablar de cine y, también, cuando se quiere obviar que la película ganadora (bendito Fesser) es una película poco amable con el OPUS que es de lo que se tendría que estar hablando en este momento. La accidental, aunque no lo creo porque se expresa como la cursilería de los borrachines reincidentes y cursis, borrachera de un mamarracho es una perfecta excusa para no hablar de lo importante y centrarnos en lo definitivamente gilipollas que es lo que parece interesar. ¿He hilado muy fino?

En ningún caso diga que Rouco está detrás de todo esto, que K.N.T. (¿Kevin Costner de Jesús?) sea un agente de la Guardia Suiza o ninguna de esas chifladuras...en realidad pienso que si no fuera este imbécil el que hubiera chorado un Goya algún otro gilipollas hubiera servido de cabeza de turco ocasional para montar el revuelo. Sólo digo que los medios no parecen estar donde hay que estar...

Quizás hablar de "Camino" en este momento sería un acicate para que muchos pudieran prestar atención al caso de Eluana Englaro que me recuerda a "La balada de Karen Quinlan" de Glutamato Ye-yé, salvando las distancias. Una chica de 33 años que lleva algo así como 17 en coma irreversible. Su familia lleva guerreando con la Iglesia católica desde hace años para que su hija (suya, no de ningún señor cura) pueda descansar dignamente y ser desconectada de los aparatos que unen a su cuerpo (que no a lo que Eluana era, que eso ya no existe) con este planeta.


Se podría abrir un interesante debate no ya sobre la eutanasia si no sobre hasta donde un estado democrático europeo puede ser entorpecido por un estamento religioso y como puede convertir (con el apoyo de una buena máquina propagandística) al padre de una criatura inocente a ojos de sus conciudadanos en una especie de verdugo sanguinario que se niega a aceptar la presunta voluntad divina (digamos que si esto hubiera ocurrido en el siglo XIII, donde no había máquinas de respiración asistida la "voluntad divina" sería otra muy diferente) de mantener a un ser muerto en la cama de un hospital.
Podríamos hablar del espinoso camino legal de un hombre que tiene que luchar contra la estúpida voluntad de una cada vez más absurda institución empeñada en poner todos los medios para que se siga haciendo su voluntad ya sea en materia de educación o en material legal frente a lo que, simplemente, es a todas luces un absoluto disparate pero que habla de "frenar la mano asesina" que desconectara a esa chica de las máquinas. Qué huevos hay que tener para hablar de "manos asesinas" cuando uno ha sustentando golpes de estado, ha escondido nazis, ha callado sobre el genocidio africano, ha bendecido tanques, ha pagado Cruzadas, ha fundado La Santa Inquisición, ha apoyado dictadores etc. etc. etc. mientras que se pierde el tiempo en meterse en la vida privada de los demás...¿Con qué derecho?

Eso si que sería un debate y no lo de K.N.T. y el Goya desaparecido. Eso, entiendo yo, si que sería un debate interesante.

domingo, 16 de noviembre de 2008

¡Viva el cine, cabrones!


Mi señor padre y yo hemos ido a ver esta tarde Sólo quiero caminar dirigida por Agustín Díaz Yanes. No me quería ir a dormir esta noche sin recomendaros una de las mejores películas españolas del año y, seguramente también, una de las más interesantes que he visto en el año. Es curiosos que, cuando más se habla de la crisis del cine de aquí haya visto tres títulos que me han encantado: Casual day, Cronocrímenes y esta mismo. No entiendo la reticencia de los medios a la hora de apoyar a una industria que podría generar empleo, beneficios y gustico al cuerpo.

Nadie podrá pillarme en el renuncio de decir que al cine español hay que apoyarlo ciégamente pero tampoco me uniré nunca al coro de borregos que, por sistema, no se plantean siquiera ver una película española por el simple hecho de que está hecha aquí.


En principio Sólo quiero caminar es una continuación de Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (1995) porque recupera al personaje protagonista de esta, Gloria Duque, para urdir una nueva trama pero, en realidad, puede verse sin haber disfrutado de la primera. Sólo quiero caminar es una película excesiva, violenta, chunga, dura y retorcida pero, sin embargo, también es oscuramente tierna y tristona. Digamos que al verla tienes la sensación de estar viendo un film dirigido por Peckimpah, escrito a medias con un Almodovar que se hubiera empapado de Brother de Takeshi Kitano (pese a que no aparece en los créditos Díaz Yanes trabajó junto a Almodovar como guionista en ¡Átame!) y que el proceso final hubiera sido revisado por Tarantino (el personaje de Ariadna Gil parece Black Mamba).


Oscuramente romántica y violenta a partes iguales, Díaz Yanes aprovecha mejor que nadie el talento de un reparto acojonante en el que nadie destaca porque destacan todos: Diego Luna está increíble, José María Yazpik hace uno de los mejores mafiosos de los ultimos años, Ariadna Gil está tan contenida que dan ganas de zarandearla y Pilar López de Ayala y Elena Anaya vuelven por la senda de sus mejores papeles. Un punto aparte merece Victoria Abril que, cuando encuentra un personaje, demuestra que sigue siendo una de las mejores actrices de nuestro cine.

Ya advierto que la película no es nada fácilona, ni sencilla, que hay que estar atento a la trama durante las dos horas que dura y que no te va a regalar nada pero si no sois capaces de emocionaros con la historia de estas mujeres y de no contener el aliento en la última secuencia es que no se nada de cine. Os devuelvo el dinero, personalmente.


Por cierto, y sin que venga mucho a cuento, mientras veía la película me ha sobrevenido una absurda reflexión: ese aspecto de algunas estrellas de cine tan sano y tan aseado me resulta cada vez más repugnante...lo digo porque viendo la promo de High School Musical 3 me ha dado la sensación de que todos estaban maquillados como putas puertas o que, incluso, estaban retocados con algún tipo de programa digital. Me ha dado miedo. Sólo quiero caminar es una película llena de rostros descuidados pero humanos, tíos con barba, tías horteras vestidas de mala manera pero, sobre todo es una película de rostros donde se intenta reflejar el paso del tiempo, es una película con arrugas. Me ha parecido que en la uña sucia de Ariadna Gil había más morbo que en todas las películas americanas de este año. Cosas mías. Agustín Díaz Yanes ya está perdonado por haber participado en Alatriste.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¡A por Boyero!


Carlos Boyero ha dicho que se salió de la película de Abbas Kiarostami diciendo en su defensa que “la vida es demasiado corta para perderla con tonterías". ¿A quién no le ha pasado? Haced una lista mental de las películas en las que os habéis sentido estafados, es una sensación que comienza por una incomodidad de glúteos tremenda, luego se traslada a la laringe por la que no pueden dejar de salir exabruptos y después una fuerza sobrehumana te lanza hacia la calle en pos de la primera óptica donde puedas comprar un colirio que te quite el picor de los ojos.

Pues resulta que Victor Erice y Jose Luis Guerín se han puesto a la cabeza de 271 almas y todos en comandita han firmado un “manifiesto” de repulsa echándoselo en cara y recordándole actitudes de ese tipo son las que impiden que películas buenas sean malamente distribuídas frente a la porquería que suele verse.

Como a mi me gusta más el cine que la propaganda y respeto más a la gente que escribe o rueda historias (las que sean) que a la gente que escribe discursos o manifiestos me pongo del lado de Boyero que sabe de muchas cosas pero, sobre todo, de cine.

Semejante salida en estampida de este grupo de personas de exquisito gusto con criterio excepcional que justifican las malas artes de Boyero recordándonos que el final de la proyección de la película de Kiarostami fue recibida por unos entusiásticos 10 minutos de contínua ovación del público asistente (o superviviente si le hacemos caso al crítico) entre los que se encontraba el director portugués Manuel de Oliveira nos da una perfecta imagen de quién firma dicho manifiesto, en realida, carta al Director de El País que es donde se ha publicado dicho texto pero que se recoge (junto a las contínuas adhesiones) en su propio.

Desconfío muy mucho de todos esos cineastas que procuran por todos los medios que no se note que lo son, esa especial raza de hombres y mujeres que te dejan claro, nada más conocerlos, que lo suyo con el cine es un accidente y que si eligieron ese bello arte y desecharon otros como el punto de cruz, la música o la escultura para transmitir su refulgente mensaje es, casi, fruto de la casualidad. Un accidente. Al parecer a todos les da mucha vergüencilla reconocer que se dedican a hacer algo tan burdo como simples películas, entretenimientos de feria para un vulgo ignorante, y por eso siempre sus cintas tienen más referencias literarias o pictóricas (nobles artes) que cinematográficas. Me sorprende también la capacidad de cierta parte del mundo del cine para asignarse la patente de corso de la sensibilidad única, de las sensualidades y de lo sublime mientras que, para los demás, dejan lo tosco y lo burdo.



Este arranque de solidaridad de Abbas Kiarostami, saludado como uno de los nuestros, como parte de ese selecto grupo de personas inclinadas a darnos su visión del mundo a través de lentísimas narraciones que no hacen más que remarcar la evidencia de que, en realidad, no se nos está contando nada importante, que se está haciendo de manera defectuosa o que el discurso es tan manido que no puede interesarte, por parte de los 271 cinéfilos patrios no encuentra sin embargo su respuesta entre los colegas españoles de profesión.

De hecho, Erice, en 2002 cuando se estaba estrenando El embrujo de Shangai (2002) dirigida por Fernando Trueba aprovechó el tumulto para dar a conocer las razones por las cuáles había abandonado el proyecto (hubiera supuesto su vuesta al cine después de 19 años), poner a caldo al productor de la cinta y hablar muy malamente del trabajo de Trueba. Por si fuera poco el director vasco anunció la publicación de su propia versión de el guión –que al parecer el productor había rechazado por irrealizable, eran 300 paginacas- entregándole una pistola cargada de mala hostia a la crítica que la descargó contra la cabeza de Trueba al que se acusó, poco más que de cabrón que le quita el trabajo a un compañero. Creo recordar que aparecieron pintadas en algunos cines de Barcelona protestando contra la “insolidaria” actitud del director madrileño.


Desde aquí hago mi propio manifiesto en defensa de Carlos Boyero:
“Carlos Boyero es guay".

Pueden adherirse.
Ah, y de paso os cuento otra historia: Conocí a Carlos Boyero en noviembre de 2001. Me lo presentó un amigo común y terminamos a las mil tomando cervezas en un bar de la zona de Pío XII. Los tres teníamos ganas de beber por diferentes razones. Yo estaba en la preproducción de un corto, mi amigo estaba pasando por una crisis de pareja grande y Carlos se había pasado la tarde entera junto con un amigo suyo que estaba en un hospital muy malamente. La narración que hizo de su historia, de cómo había conocido a esa persona, de como había llegado hasta esa situación y un largo etcétera me emocionó más que muchas películas.
Ah, y ahora otra para que vean ustedes como se comportan algunos de los héroes del cine de autor en España y cuál es la medida real de su ego: Resulta que coinciden en la entrada del plató de Versión Española Almodovar y un cineasta español muy autor él. El caso es que este último le dice a Almodovar (que ya había ganado el Oscar, que ya era la hostia).
- La película tuya que más me gusta es "Qué he hecho yo para merecer esto".
-Ah, pues gracias.
-Pero seguro que montada mejor, sería la hostia.
Almodovar flipado e incómodo le dice:
-Pues me lo pensaré para una reedición en DVD...
A lo que el cineasta contesta:
-No, que digo que la he remontado en mi casa y que te vengas a verla que con mi trabajo voy ha mejorado la hostia.

martes, 19 de agosto de 2008

Segundas lecturas





Joder, he vuelto a ver La Niebla (Frank Darabont, 2007) esta tarde y todavía no me quito el miedo del cuerpo. Que buena es, que gran guión y que pedazo de final.


Decía Lenin (uno de mis dos jefes) que si creía que la peli iba sobre los actuales problemas de Norteamérica porqué Darabont había tenido que rodar una película de Ciencia Ficción clásica para tirarnos a la cara el discurso. Yo creo que una película en plan Las uvas de la ira (1940) atrae a menos gente que una película donde salen bichos que se comen a la gente.


La Niebla tiene dos lecturas: o la ves como un cuento de extraterrestres (aunque yo creo que el asunto va más bien de un experimento biológico, lo que daría para comenzar un acalorado debate en plan "zombies o infectados") o la ves como una gran fábula sobre el estado moral del Imperio. Yo me quedo con lo segundo, la verdad. De hecho no me parece nada descabellado pensar que se eligió a Marcia Gay Harden para el papel de chiflada fundamentalista con Biblia porque se da un aire a la actual Primera Dama norteamericana algo, que por cierto, ya le dio el papel de Primera Dama en la poco reconocida American Dreamz (Paul Weitz, 2005) que ya recomendamos por aquí.


En todo caso da igual que te enteres de la moraleja de la película (aunque eso te acabará haciendo el final completamente inentendible y quizás demasiado amargo) porque lo cierto es que es una película de esas para hacerse caca encima.


Con Paul Verhoeven pasa igual. Siempre existirá el debate entre si es un chiflado que se toma muy en serio el discurso de sus películas o si, en realidad, no hace más que grandes chistes. A mi no me cabe duda desde que vi Robocop (1987), que es como una enorme guiñol de violencia gratuita y carcajadas con ese enemigo robot cabezón asesinando a pobres directivos e incapaz de bajar escalones (¿Te acuerdas de cómo el pobre los intentaba sortear buscando hacer pie con sus tres deditos mecánicos?), los anuncios publicitarios falsos, los malos de pastel...


Repitió la fórmula en Showgirls (1995) donde nos pudimos partir la caja con una enorme parodia sobre el mundo del espectáculo y las películas que van sobre gente que quiere hacerse famosa, amen de darnos un atracón de muslos y soft porno del bueno, bueno que, a ver, quién no se acuerda de ese tórrido enfrentamiento entre Gina Gherson y Elizabeth "Salvados por la campana" Berkeley y de esa escena final, una parodia de Commando, en la que la empollona amiga de Screech se viste de guarrona para vengar a los que cabrones que acababan de violar brutalmente a su amiga y volvió a sorprendernos gratamente con Starship Troopers (1997), quizás el único crossover conocido entre Sensación de vivir y Forbidden Planet, adaptación de la novela de Robert A. Heinlin que tan mal supo a sus herederos que cayeron en la cuenta de que el mensaje militarista y decididamente parafascista del escritor se había diluído en un espectáculo de teenagers-armados-hasta-los-dientes.


Ahora, como con Darabont, también puedes prescindir del mensaje aunque puede ser que te quedes con la sensación de "¿Lo has cogío?".
Siguiendo esa línea yo creo que las pelis de Garci, en realidad, son una parodia de las de Florián Rey y que no es que empeoren con los años es que simplemente quiere que, de una vez, pillemos el chiste. La historia de un beso, canción de cuna, La herida luminosa, You´re the one, Tio Vivo c. 1950...¿no mejoran si las ves como si fueran Aterriza como puedas? Haz la prueba. Mejoran. Sólo tienes que recordar el descarado doblaje, los decorados cutres y el vestuario sacado de Disfraces París para caer en la cuenta.
Yo lo intento con Lars Von Trier y me funciona,me advirtió Miss Kiddo: "No le pillas el chiste". Y tiene razón, si nos la coló con el cine Dogma (ni siquiera él seguía sus normas)...ahora me veo sus películas como si fueran churros y me río mazo. De hecho hasta entiendo eso de que Björk cante todo el rato en Bailando en la oscuridad (2000). Antes de ponérmela me veo este sketch de Winona Ryder, imitando a la pequeña esquimala, y me lo paso teta.




La lista de artistas, pensadores e intelectuales que forman parte del selecto club "En realidad nos tomas el pelo" es enorme: Fito Páez, Eric Rohmer, Julio Medem, Andrei Tarkovski, Antonio Gala, Cesar Vidal, Paulo Coelho, Alvaro Vargas Llosa, Risto Mejide...pero seguro que a ustedes les salen muchos más. ¿O no?

domingo, 17 de agosto de 2008

Buenas noticias desde el Planeta Cerdá


Ya se puede adquirir LA TRILOGÍA DE LA MUERTE de Nacho Cerdá o, lo que es lo mismo, los tres primeros cortos del director de Los abandonados. ¡Corre y compralos! Hay muy buenas razones para ello, la más importante es que Nacho es uno de los mejores directores de cine que ha pisado este país y, ya como última razón, es que se me ve en el making of de Genesis haciendo el canelo (o eso creo porque todavía no lo he visto).

Es una vergüenza que este trabajo remasterizado se haya vendido antes en USA o Francia que en nuestro país pero...nunca es tarde si la dicha es buena. Como todavía no tengo autorización por parte del director para contar los 1.001 avatares de la producción contaré al menos que la mano que manejaba ese proyector...


...era ¡la mía!. Lo que se proyecta es una especie de película familiar (rodada unos días antes del rodaje por la mano de Xavi Jimenez y los hermanos Carreras) en la parte exterior del plató. Se ve la cara de Trae Houlihan, una actriz norteamericana que salió también en Second name, el primer largo de Paco Plaza.

El material era demasiado limpio, o sea que parecía demasiado nuevo y Nacho y un servidor estuvieron rayándolo durante una hora para que pareciera viejo. Luego ocurrió uno de esos pequeños milagros: primero que fuera capaz de colocar la película en el proyector en un tiempo record y, segundo, que colocado a toda hostia y a la remanguillé resultara que la cara de Trae pegaba perfectamente con la cara de la estatua. En la instantánea no se nota porque la imagen se movía luego de izquierda a derecha. Fue fantástico.

Nacho fue el primer director que me dio un puesto en un rodaje y siempre le estaré muy agradecido por enseñarme lo duro y sublime que es el curro de hacer una película. Por cierto, que siempre me acuerdo del asunto porque en mi vida laboral aparece el nombre de su productora y los días cotizados...que viejo soy.
Me ha sorprendido encontrarme también con esta otra escena...

Forma parte de un sueño del protagonista y se rodó unas semanas después del fin del rodaje en una nave cercana que nos había servido como taller de FX de la gente de Amador Rehak y su extinta RHK. ¿Ven el humo que sale del Renault 5 aplastado? Pues lo hizo Amador colocando un par de latas viejas de película detrás de las ruedas con paja humeante dentro. Se le ocurrió allí mismo porque le parecía que le daba un aspecto más fantasmagórico al asunto. Xavi llevó la cámara al hombro y el sonido y la imagen se trataron en plan Lynch. Fue la primera escena de esa noche y luego nos trasladamos al plató principal a rodar detalles a contrareloj porque sólo había un día y todo se tenía que terminar de rodar antes de que saliera el sol ya que las ventanas no estaban tapadas.

Si se quieren enterar de más cosas lo mejor es que se pillen el DVD que incluye The Awakening, Aftermath y Genesis. A la espera quedamos del estreno de Ataudes de luz, el documental sobre la vida del malogrado director Sergio del Monte. Una de esas historias que pone los pelos de punta y que lleva en el alero algo así como 10 años.

viernes, 27 de junio de 2008

¡Vayan al cine, Insustanciales!


Les ruego encarecidamente que gasten unos pocos euros en la primera peli de Nacho Vigalondo...teniendo en cuenta como está el asunto de la distribución de cine español es posible que dentro de dos semanas este peliculón desaparezca de nuestras vidas...Espero que no porque es un pedazo de peliculaza y se merece ser un taquillazo. ¡Ánimo Nacho! Si los gañanes de la Selección pueden tu también, prometo hacerme camiseta y salir a torear a los coches en La Castellana si consigues estar diez semanas ganando pastaza. Prometido.

domingo, 15 de junio de 2008

Zarautz-Coslada-New York


Si Eloy de la Iglesia (1944-2006) estuviera vivo no tendría ninguna duda de que sería el tipo indicado para rodar el biopic de Ginés Jiménez, el ex jefazo de la poli municipal de Coslada. Sin duda, seguramente también sin saberlo, un tipo como Abel Ferrara le debe mucho al cine sucio y carnal del director vasco. He vuelto a ver este fin de semana "Teniente Corrupto" y, de paso, le he vuelto a echar un vistazo a "Miedo a salir de noche", "Colegas" y "El Pico" que eran las que tenía más a mano.

Es una pena que cada vez menos periodistas lean tebeos, novelas de serie negra o vean películas. Seguramente a ninguno de ellos se les hubiera ocurrido algo tan facilón como llamar Sheriff a Ginés y lo hubieran bautizado como El Teniente.


Ambos directores tienen en común que un visionado de sus películas te pone malo, es más, cuanto mejores son las películas que dirigen más consiguen retorcerte las tripas. El propio Eloy (lo llamo así para que no se confunda con Alex de la Iglesia, con el que no tiene nada que ver) renegaba un tanto de la etiqueta de cineasta del verité y responsabilizaba a su equipo de dirección de arte de "afearle" muchos de los decorados naturales que utilizaba dándole el punto aceitoso necesario, ese último golpetazo de falsedad que necesita cualquier película que se reivindique como "realista".

Ferrara siempre ha tirado más por los cerros de Úbeda y por eso anda ahora perdido en los marasmos del metacine con cosas como "Mary" (2005), una extraña e inentendible película que juega con el mito de la Virgen María, pero hubiera vuelto muy a gusto a los terrenos pantanosos de la ultraviolencia casposa para rodar una película sobre el Monstruo de Coslada.


En todo caso ambos sería perfectos para narrar la historia de este personaje que parece, en realidad, propio de la ficción de ambos: violento, alcohólico, colérico, enfermizo, cocainómano y arrastrado por una especie de tornado interior. Ginés como el Teniente, como la adicción de El Pico, como el miedo irracional de Pepe Sacristán en "Miedo a..." es un poco inexplicable y vive entre nosotros creciendo como la mala hierba sin que apenas podamos ni siquiera percibirlo. Es de esas historias que te dan asco y, sin embargo, transmiten cierto puntito de grandeza lumpen.

Por eso su historia tiene todos los ingredientes de una gran película de malos y más malos y por eso cualquiera de los dos directores debería de haber estado en sus cabales para rodar una historia como esta.

Quizás ambos cambiarían la adicción de Ginés a la cocaína (que se ha convertido en la fatua culpable de todas las tragedias televisadas) por un pico de caballo -mucho más cinematográfico y trágico- que ha sido la obsesión de ambos, yonkis de largo recorrido que captaron a la perfección, y sin ninguna moralina, el mundo de la heroína. El español desde la experiencia de sus propios actores (Desde Antonio Flores a José Luis Manzano) y de sus experiencias descarnadas entre chaperos y delincuentes de medio pelo (suya es "Navajeros") y el norteamericano siempre con cierta tendencia "yonki chic" haciendo un paralelismo entre el adicto y el mundo de los vampiros ("The Addiction") y la capacidad de LA DROGA, única, el jaco, para trasladarte a otros discursos artísticos (La terrible "Blackout").


No tengo dudas de que a Ginés, al que le gusta mucho salir en la tele, estaría encantado de verse en pantalla interpretado por Harvey Keitel o Javier Bardem. Ya saben pateando camareros, esnifando coca en el trasero de alguna lumi, cobrando sus sobres, bailando un cha-cha-chá sentimental en la pista vacía de algún disco bar...

A veces la vida tiene muy mala pinta pero alguien tendría que rodarla.

martes, 10 de junio de 2008

Dino Risi (1916-2008)


Se nos va uno de los últimos "signori" de la comedia italiana. Que penita, la verdad.

Lo decía Clavijo un día sentados en la Terraza del Café Central: "Es una pena que la comedia italiana no esté de moda porque tu y yo nos íbamos a forrar".

A mi lo de forrarme me interesa, claro, a quién no, pero mucho peor es que una generación entera se haya perdido películas como ¡Viva Italia!, Perfume de mujer, Marcha hacia Roma, Los monstruos...

Entender la comedia como algo doloroso podría ser algo absurdo pero, lo cierto, es que es como mejor funciona. No creo que haya nada más realista que una buena comedia, es decir, entre la imagen que da de España El Verdugo o La Escopeta Nacional y las que daban sus hermanas en el tiempo ya me dirán si no hay una diferencia enorme, ya me dirán qué interpretación de España les parece más realista, si las de estas o las de aquellos filmes que pretendían transmitir valores positivos.



A Risi, Monicelli, Ferreri o Azcona (hermanados por esas cosas de las coproducciones) les dolían sus países respectivos pero eso no era óbice para reírse bastante de ellos, para retratarlos con saña sin demasiadas miradas a la galería.

Seguramente con Risi se nos va una forma esencial de entender el cometido de la comedia y, sobre todo, de hacer reir, con ese punto de amargura.

sábado, 31 de mayo de 2008

Otra vez esa maldita realidad...

Solución de habitabilidad nº890
Durante un tiempo se pusieron muy de moda los cortometrajes que trataban sobre gente que vivía en casa de otras personas sin que estas se dieran cuenta.

Yo me acuerdo mucho de "Los Diminutos" ("nadie sabe donde están/pequeños seres bondadosos/Están viviendo con nosotros...") que era una serie de televisión que iba de gente mínima que vivía como las cucarachas y de las cientos de pelis de terror ("El sótano del miedo" de Wes Craven si no me equivoco)...

En todo caso el primer caso conocido de okupa desconocida es el de la famosa japonesa que vivía en el armario empotrado de un japonés de 57 años....

Joder, lo cierto es que a tenor del precio de los alquileres (el ladrillazo, si me permiten el jimenezlosantismo) no me extrañaría que muchos de nuestros conciudadanos eligieran este tipo de okupación silenciosa. Yo mismo sería una víctima propicia para dicha convivencia...yo veo a una japonesita pasando por mi espalda, abriendo la nevera y sacándose una lata fresquita y no digo ni pío. Primero porque una japonesa (bueno, lo que sea) hace compañía y, segundo, porque pensaría que tantos años de abuso han hecho mella definitivamente en mi cortex cerebral y que veo visiones. No sería raro, durante un tiempo creí que compartía mi habitación con un rabino ortodoxo, es verdad que fue después de unas pastillas que me suministró un simpático israelí en una rave. Es broma. O no.

A lo que vamos.


Después de lo dicho...¿Alguien se podría creer que las pelis realistas son las que hace Fernando León o son mucho más realistas las de Terry Gilliam? ¿Quién le iba a decir a la ex ministra de Justicia que sus minipisos eran en realidad una bicoca para muchos japonoides?


Aquí les dejo estas preguntas.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Cine y aceptación de la realidad.


Ayer me preguntaba que quién era en realidad. Seguramente sea el tipo que se queda paralizado por la muerte de Sydney Pollack y al que no le salen las palabras para rellenar unas cuantas líneas de admiración. ¿Verdad que parecía buen tipo?

Era buen tipo hasta en Maridos y mujeres cuando reprendía a una novia demasiado joven y cateta empeñada en enseñarle a sus amigos (a los de él, catedráticos, escritores, filósofos) las bondades del horóscopo. Será que yo desconfío de la gente que me pregunta por mi horóscopo, el otro día me lo preguntó una chica. Le dije: “Sagitario”. Y me dijo: “Lo sabía, se te nota”. Soy Leo. Perdón. Quizás también sea el tipo que se ríe de esas cosas ante la desaprobación generalizada.

Me vengo dando cuenta de que, cuanto más descreído soy, más sensación de rechazo provocan mis opiniones. Quizás sea el tipo que decidió hace mucho tiempo que creer ciertas patochadas es perder el tiempo.

Es como ser vegetariano intelectual y lo digo porque yo reacciono también bastante mal hacia la gente que me intenta convencer de que comer carne es una especie de abominación contra la naturaleza. Por seguir con el rollo cinéfilo diré que siempre me acuerdo de Oscar Ladoire en Ópera Prima diciendo eso de “La vaca es la proteína”. Será que soy el doble (bueno el triple,. Incluso el cuatriple) de Oscar Ladoire.
Sentado una vez con una entrañable argentina le explicaba que para mi comer carne era como ocupar la plaza de omnivoro pensada para mí estructura osea y que no entendía como se podía censurar una actitud alimenticia en mí y no, por ejemplo, en un leopardo o en un león. Quizás sea el tipo capaz de estar diciendo tonterías a una chica durante horas con tal de no sentir esa sensación de vacío que se me pone en el pecho cada vez que vuelvo en el metro solo a casa.

Y ya que estamos haciendo paralelismos sobre el cine y la realidad les confesaré que a mi la crisis del PP me recuerda a las primeras escenas de Salvad al Soldado Ryan, aquellas en las que los marines tomaban finalmente las cotas de la playa y conseguían echar unas cuantas bombas incendiarias en un bunker de donde iban saliendo despedidos señores con uniformes nazis. Uno de los marines grita: “¡No les disparéis, dejad que se quemen!”. Quizás sea el tipo que espera que Spielberg vuelva a sorprendernos algún día con una película buena, buena, quizás sea el tipo al que la palabra “nazi” le hace más gracia del mundo y, sin ser del todo judío, sea capaz de hilar más chistes sobre nazis. Quizás también sea de esos que cuando pasan por la puerta de la Calle Génova entonen un silencioso y literario (nunca literal): “¡Arde, Arde!”.

Ellos querían un congreso nacional y, por sus pecados les concedieron uno...


También se me viene a la memoria el relato largo o la novela corta, nunca lo he tenido claro, que inspiró “¡Danzad, danzad, Malditos!” titulado “¿Acaso no disparan a los caballos?”. De Pollack, por cierto. La historia de un chungo maratón de baile en el que desesperados de toda índole luchaban por un premio en metálico que los hiciera huir de la misera del crack americano. No me negarán que lo del PP tiene cierto tufillo a maratón de baile o a Los Inmortales, bueno, más bien a su frase promocional: “Sólo puede quedar uno”.




También a la de Alien 4, aquello de “bicho malo nunca muere” y lo digo ahora que parece que Aznar tiene ganitas de volver por la puerta grande, en plan Cid Campeador o en plan marido despechado porque le han dicho a su señora que es de la vieja guardia. Quizás sea el tipo que ha visto demasiadas películas o quizás sea el tipo que le da demasiadas vueltas a las cosas.

También soy el tipo que flipa con esta frase de Homer Simpson: "Yo solo quiero que el tiempo pase muy rápido para volver a casa y tumbarme a tu lado".

jueves, 15 de mayo de 2008

¡Ay, Gasset! ¿Por qué nos has abandonado?



No sé a quién se la ha ocurrido la idea de sustituir a Antonio Gasset (el hombre que mejor pronunciaba la palabra "Berlinale") por Cayetana Guillén Cuervo. Tampoco a quién le ha parecido buena idea que se esta actriz la que tenga, por narices, que presentar cualquier programa de cine que produce la 2.

Alguien debería de decirle a la gente de esa cadena que Cayetana no es la persona idonea y a Cayetana que, por Dios, se dedique a ejercer de actriz y no de presentadora. La verdad es que se nos ve el pelo de la dehesa. La primera promo de Caye para el programa se grabó en el Ebla, un bar especializado en comida oriental (uno de los primeros en Madrid en vender kebabs antes de que el negocio fuera monopolizado por sospechosas cadenas de fast food que han convertido estos locales en indisimulados Anti McDonald´s). En dicha promo Caye, tan a la moda siempre, nos invitaba a ver buen cine y a disfrutar luego de un kebab.

Dicho bar se encuentra en la Calle Martín de los Heros de Madrid justo enfrente de los cines Renoir y Alphaville. Cines en versión original, un nido de culturetas gafapastas y cinéfilos de toda índole entre los que me incluyo. El plan Peli exótica+cena exótica es viejo entre la muchachada que está por la cultura y el cine o por alguna de ambas cosas o quizás por ninguna de las dos y lop único que quiere es ligarse a una atractiva gafapasta.


El asunto se suele rematar con una copa en un bar aledaño de la zona que pone mojitos, en otro que pone cerveza coronita...y digo yo...¿Y si uno es de Valencia, Almería, Cáceres, Málaga o Barcelona? ¿Se coscarían de la broma privada? ? ¿Y si cerca de tus cines preferidos a nadie se le ha ocurrido abrir un bar como el Ebla o ese día prefieres irte a casa a reflexionar sobre por qué has gastado siete eurazos en ver una mala película iraní?


Es increíble la incapacidad de este país por transmitir algo parecido a la cultura. Nos empeñamos en mostrar la cultura como algo apto sólamente para algunas exquisitas minorías 7y eso es lamentable. Días de cine, como otros programas de La 2 en los que incluyo a No disparen al pianista, le hablan a espectadores que ya tienen ganados. A esos que escuchan (mos) a Deluxe, sabemos quién es Anthony and the Johnsons o sabemos quién es Paul Giamatti...¿Qué pasa con los demás? Días de Cine y los Cayetanos que lo dirigen dan todo por hecho, te hablan a tí que no lo necesitas. Salvando las distancias, No disparen al pianista es mucho mejor programa, donde va a parar...


Nos miramos mucho el ombligo, creo yo. Ya nos han acabado de convencer que los asuntos estos de leer, escuchar o ver son para una minoría y todo el mundo se ha olvidado que el primer o el segundo mandamiento de cualquier programa (por muy minoritario y molón que sea) es la divulgación.

Y, claro, somos tan modernos, salimos tanto al cine, visitamos tanto la librería Ocho y Medio, sabemos tanto de cine americano y vemos tanto cine en versión original subtitulada que olvidamos hacer bien nuestro trabajo. La última película damnificada ha sido Tres Días. Se ha quitado (o casi) de cartel y ha sido un petardo en la taquilla pese a lo buena que es. Ay, somos tan modernos que no nos gusta el cine español aunque sea muy bueno y, cuando queremos hacerle un favor, pues lo hacemos mal y con desgana. Es el caso de este vídeo rescatado de Días de Cine que habla sobre el estreno de 3 días.



















Bien, es lamentable que todavía se sostengan estupideces en público como que el cine español hace "furtivas incursiones" en el género. Si echamos la vista atrás nos daremos cuenta de que El Orfanato o Rec son solo las alumnas aventajadas de películas de género hechas en nuestro país en los años 60 y 70 que copaban los primeros puestos de taquilla. Un cine, en la mayoría de los casos bastante malo, pero mayoritario. El hecho de que en España no se haga género, otra trola pues se hace mucho, (cuando hasta Borau rodó una película de vaqueros) tiene más que ver con la pequeñez de nuestra industria y la idiocia de nuestros productores (que ni siquiera se fían de las comedias) y también un poco con mantener este tipo de trolas.




Está muy bien que Caye, que debe ser amiga de Eduard Fernández lo que no es nada malo porque es un tipo bastante salao, entorne los ojos para hablar del actor catalán y hable de su "carita de antihéroe" y "ese punto de locura en la mirada" -hay que recordar que su papel en la película es el de un asesino y/o psicópata- pero lo cierto es que los protagonistas son otros...digamos que un actor que se llama Victor Clavijo y que tiene este aspecto de aquí.





Ni siquiera en la redacción de Días de cine lo saben ya que se empeñan en llamar al actor JAVIER CORTIJO durante toda la pieza. Esto es para despedir a quien ha hecho la pieza, cosas más gordas han visto estos ojitos "sin punto de locura", o por lo menos para recomendarle un nuevo paso por la facultad de periodismo. Es una vergüenza que un tipo que lleva tantos años en esta profesión y lo hace tan bien sea ninguneado de esa forma por la tele pública. Así nos luce el pelo: sabemos decir de corrido el nombre de toda la puta tribu de los Ewoks y pronunciar muy bien Tarkovsky pero, de lo otro, nada de nada. Es una vergüenza que el programa que presenta una actriz tenga tan poca consideración con los actores españoles.


También merece cierto cachondeo la mención de "La noche del cazador" (1955, Charles Laughton), una película mítica que vale igual para un roto que para un descosido y que puede ser nombrada como influencia de cientos de películas en todo el mundo y olvidar otras como, por ejemplo, On the beach (1959, Stanley Kramer) con la que tiene mucho más que ver o incluso con Mad Max III (niños, psicópatas, apocalipsis, polvo...). También se mencionan títulos como "M, el vampiro de Dusseldorf" (que ya me dirás tú que tendrá que ver), "El Cebo" (Ladislav Badja, 1958) que también pero para hablar de una películad de Sean Penn, y luego dice algo sobre la vertiente apocalíptica como Armageddon o El día de mañana a la que el zanguanzo redactor que firma este despropósito que no tiene empacho en decir le parece "perfecta, apabullante y heladora"... se nota que no ha visto esta película tampoco. Hubiera estado bien que el tono de la pieza hubiera invitado a la gente a correr al cine a verla, que hubiera dicho cosas como "es de aventuras y de pensar" o "pasas canguis y sale un tipo muy hijo de puta" o "da mal rollo pero mola" o algo parecido y no se hubiera perdido en semejantes desprecios. Así, a lo mejor, la "flamante ganadora del Festival de Málaga" hubiera sido vista por muchas más personas.

Ya les digo que aquí parece que lo importante es lucirse al más puro estilo moderno: se de cine de autor y tengo un par de películas de "comer palomitas" que también me parecen buenas. Ahora de cine español ni puta idea y, si no, que se lo digan a Javier Cortijo, digo a Victor Clavijo.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Casual Day


Ayer no bloguee porque invertí mi tiempo en hacer cosas como trabajar, visitar dos show room seguidos (unos sitios apasionantes donde gente muy moderna te enseña ropa prohibitiva) y luego más trabajo y luego, hasta las narices me largué al cine a ver Casual Day.

Yo que ustedes iría a verla porque es una de las mejores películas españolas de este año con un Juan Diego in-men-so. Simplemente. Los actores jovencicos pues, la verdad, lo más flojo pero no tan mal como para cargarse la película (Discutimos sobre las capacidades interpretativas de Marta Etura a la que estoy entregado desde que la vi en La vida de nadie -Eduard Cortés,2002- y Estíbaliz Gabilondo sin ponernos demasiado de acuerdo).

La dirige Max Lemcke un tipo talentoso y enamorado del cine rodado en 16 mm. al que le tenía completamente perdida la pista (pensé que se había retirado) pero que dirigió el inquietante cortometraje "La Vida imposible" (1995) que me chocó bastante en su momento y cuya estética me recordó a "Ocurrió cerca de su casa" (Benoit Pooelvorde, 1992).


Sus 12 años trabajando en Telefónica lo habilitan para haber hecho esta tragicomedia dura sobre el entorno laboral y, sobre todo, sobre la impunidad de las empresas a la hora de cagarle la vida a sus empleados. Ricky Gervais (el autor de The Office) también se inspiró en sus experiencias laborales para escribir su obra maestra. No me extraña, en realidad las futuras historias de terror y suspense las protagonizarán jefes de personal y los escenarios serán los despachos de contabilidad. Se titularán "¡Vinieron de dentro de...el euribor!" o "Se lo que hicisteis en la última fiesta de navidad de la empresa". Si no, al tiempo.
Por cierto, les recomiendo sobre esta temática: Secretary sobre una secretaria masoquista interpretada por la acojonante Maggie Gyllenhaal, Glengarry Glen Rose con textaco de Mamet y megainterpretación de Jack Lemmon, Trabajo basura de Mike Judge (el de Beavis&Butthead y King of the Hill), En compañía de hombres de Neil Labute que va de dos frustrados oficinistas y, como no, ese discurso anticapitalista, y sin embargo empapado en farli y horterez, llamado Wall Street de Oliver Stone.