Mostrando entradas con la etiqueta Callejeros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Callejeros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de abril de 2009

Callejeros, ese semáforo moral...


Flipo con "Callejeros" (Cuatro) y acaricio la idea de que todos los que me humillaron en el patio del colegio acaben convirtiéndose en víctimas de este espacio humorístico-vejatorio de la cadena de PRISA. Sobre todo los que me llamaban "la niña" (vosotros los que tenéis padres fachas os quejáis de haber sido educados en unos pacatos valores judeocristianos pero no sabéis lo que es vivir con un par de progres que te obligan a llevar el pelo largo...vale, el mundo al revés) y los que se empeñaban en arrancarme los botones del abrigo y que, cuando me cambié a la koreana de color azul, me caparon el gorro. "Hijosdeputa" que diría la cinta de VHS.

A veces creo que sólo veo "Callejeros" por saber si alguien que me ha hecho la puñeta se ha convertido en el protagonista de uno de esos cortes de vídeo que se han convertido en dentelladas de hiena y que se dividen en dos grandes temas:

a)"¿Cómo cojones se puede vivir así?".

b)"¿Cómo cojones se puede vivir así...de ciego?".

Los que dudan de que los temas puedan ser todavía más chungos que no se preocupen: siempre hay miseria que grabar (en el caso "a") y siempre hay imbéciles lo suficientemente borrachos y/o drogados como para querer aparecer en el programa, pese a que el mismo ya ofrezca imágenes tan escalofriantes como estas...



Reconozco, en mi humilde opinión, todas aquellas cosas que han hecho famoso a este programa concentradas en unos pocos minutos:


1. Gente ciega (pandilla protagonista).


2. Cosas conseguidas ilicitamente ("Han visto a mi colega con el Eclipse -el coche- vale que lo ha pasao con la coquita -la coca- los gramitos, tal, tal...".


3. Desafío a la autoridad ("Mi colega tiene amenazá a tó la Policía nacional de Alicante" o "Oyeme, que tengo dos puntos pero me la comen" /A un guardia: "Escúchame, tu que eres policía ¿A que este coche es "marronero"?).


4. Macarrismos ("Me bebío en mi casa sinco botellas de Guait labe").


5. Componente "Alegría que no falte" ("Pues pa quitarnos las penas ahora que vamos a hacer, dos pollitos de coca, los cuatro porros últimos..." "Unos litros, lo que sea").


6. Colegueo con los reporteros ("¿Quieres trankis? Esto es pá dormir hermano...trankimazines"/"Grábame, si a mi no me importa...¿Quereis un reportaje de puta madre? Pues apunta aquí, mira, esto es coqueta").


7. Gente drogándose públicamente (En este caso en el mismo control de alcoholemia).


8. Secundarios de lujo con discurso ("Esto es lo más bonito del mundo, ¡Polen!")


9. Secundarios freaks (tipo borracho y con un parche en el ojo tirando la multa al suelo).


10. Expresiones chanantes ("600 euros, que no pasa ná, que esto se paga como agua de churros"/"El que saca la pistola pá enseñarla es un canguela").


11. Macarrismos varios ("Escuchame, nos queda coca pá enterraros a los dos, a ti y a ti"/"El placer de meternos aquí cinco, diez pollos de buena mañana que es como entra la coca")


12. Discurso populista ("La poli se mete, el presidente del gobierno se mete").


13. Discurso localista ("¡La gente de Muchamiel es la mejor que hay en Alicante!").


14. Un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado flipando en colorines y utilizando la terminología típica ("Hemos pasado por ahí y nos ha dado un olor a porro (...) hemos encontrado semillas de marihuana y unos gramitos de cocaína).


15. Actos de violencia ("Si saco la pistola te juro por mi hija pequeña que te pego un tiro en tó la pierna").


Pese a todo falta un punto que es el siguiente: Alguien gritando "¡Arriba Callejeros!" que es un mantra de los barrios marginales (y no tanto).


¿Qué fin tiene "Callejeros"? Pues en realidad, que nos echemos unas risas a costa de gente que está pasando transitoriamente (o no) fatiguitas. Es lo que Tom Waits definía como "un semáforo moral" en el fantástico monólogo que interpretaba en "El Rey Pescador" (Terry Gilliam, 1987) y en el que decía que hacía un servicio social por estar en la calle pidiendo limosna en el centro de una estación ¿Cual? Muchos de los que se cruzaban con él volvían o iban al trabajo pensando en mandarlo todo a la mierda, en cagarse en su jefe pero al verlo allí, sin piernas, en una silla de ruedas, pobre y jodido optaban por callar y seguir con su vida dejándole unas monedas e intentando así no caer en la más asquerosa de las miserias. Es posible que "Callejeros" sea ahora eso, un aviso para navegantes o, lo que es lo mismo, gambiteros pero, también, ahora que arrecia el endeudamiento con los bancos a los sufridos capitalistas de medio pelo (todos nosotros) que navegamos en la duda de saber si acabaremos en el arroyo de la vivienda social y la bolsa de comida de la parroquia.

Por todo ello, y preferentemente por saber como se vive en otros mundos que están en este, vale la pena echarle un vistazo a "Callejeros" aunque, la verdad, su capacidad informativa se circunscriba a descubrir cuáles son los derechos fundamentales de las personas:

Y la sorprendente revelación de una estudiante de medicina que nos descubre el palpable machismo de las leyes de tráfico quedando irresuelto el misterio de lo que había hecho bajo los efectos del alcohol:

miércoles, 8 de octubre de 2008

Leyenda urbana resuelta


Callejeros (Cuatro) es un programa "mu santo" que diría la juventud más advertida de los cambios de nuestra decadente lengua. Sí, sirve para ver los peores escenarios humanos posibles en plan semáforo moral (voy a seguir trabajando para no caer en las redes de la pobreza...) y también para desentrañar leyendas urbanas.

Si uno pasa por la Gran Vía, en la confluencia de dicha calle con Montera y baja en dirección hacia la Plaza del Callao (o desembarca directamente en la estación de Metro de Gran Vía) se dará de bruces con una enorme tienda de ropa de la cadena Berksha. Antes, mucho antes, allí estuvo la mítica tienda de discos Madrid Rock. Era un buen sitio para comprar música y un buen sitio para quedar. "Quedamos en la puerta de Madrid Rock" y podías añadir si no tenías muy claro que se fueran a presentar "quedamos en Madrid rock al lado de donde están los jevis".

Sí amiguitos, en la puerta de Madrid Rock siempre estuvieron esos dos señores jevis del vídeo y siempre te preguntabas: ¿Quienes serán estas dos personitas y por qué siempre me los encuentro aquí?.

Las leyendas corrían por toda la Gran Vía: que si eran camellos, que si eran seguratas de Madrid Rock, que sieran los verdaderos dueños de la tienda de discos, que si eran los pipas de Obus, que si eran los que hacían la revista Kerrang!, que si se fueron de gira con los Gansansrouses, que si fueron los que inspiraron al personaje de Josemari de El Día de la Bestia...

Ellos mismos resuelven el misterio en este vídeo que nos demuestra, una vez más, que el "Jevi no es violencia" y que los peludos tienen su corazoncito. Leyenda urbana resuelta. ¡Que alegría! ¡Gracias Callejeros!



miércoles, 20 de agosto de 2008

Fernando León de Aranoa ha rodado mi vida



Está siendo un año duro pero pensaba que no era para tanto. Me he dado cuenta de que las cosas no podían ir peor cuando he visto a los de Callejeros llamando a la puerta de mi casa.
Al parecer alguien les ha informado de que estoy en las últimas y se han empeñado en hacer un especial con mi vida llamado “otro que se ha comido la mierda”. Me gusta. La negociación ha sido dura pero, al final, he salido triunfante: 34 centimazos de euro y el cromo número 21 de la colección La Vuelta al Mundo de Willy Fog ha sido el pedazo de botín que les voy a sacar a los de Cuatro. ¡Oh, yeah!

El especial lo va a dirigir Fernando León de Aranoa porque es un tío comprometido en constante conexión con el lado más duro de la vida y un mago en que la realidad parezca más real de lo que en realidad es, o algo así. Cuando estaba en la mesa del cátering me he acercado a él y le he dicho: “Oye Fer, tío, que bien, mola que seas tú el que grabes mi vida…me mola porque eres de los que no te cortas un pelo…”. Lo último no lo ha escuchado porque, en ese momento, se ha dado la vuelta y se ha tirado un eructo muy sonoro que ha dejado tras de sí un inconfundible aroma a café, pulga de tortilla española, libertad y cinema verité.
A Fernando (nos hemos hecho cantidad de colegas, aunque él no lo sabe) le ha entusiasmado el proyecto desde el principio pero tiene algunas dudas de que funcione en pantalla y quiere darle más realismo.


Al parecer el tema es que todo sería más intenso si mi vida fuera más coral y han llamado a Candela Peña para que haga de mi novia. Al parecer mi desgracia no es televisiva si no arrastra consigo a otra vida a mi infierno personal. Me ha parecido que es pasarse pero, cuando lo he dicho, el producto me ha hecho saber que mis sugerencias no eran bienvenidas poniéndome un cuchillo en la yugular y diciendo “Oye, maricón de mierda…¿Tu te acuerdas de que has firmado un contrato?”.



Pues nada, que Candela hace de mi novia. Pensé que siendo el documental español tendríamos escenas de cama o algo pero no, al parecer, somos tan pobres y estamos tan deprimidos que no queremos meter y estamos “super” frustrados. Nos distanciamos.

Para reforzar su personaje ella friega escaleras mientras yo me voy al bar desde por la mañana a beber cazalla y a filosofar con otros parados. Le he dicho a Fer: ¿Y si me da por buscar trabajo? Es que si no tengo, tendré que buscarlo...”. Me ha mirado mal y me ha dicho: “¿Quieres convertir mi película en una cosa de Frank Capra? ¿Quieres que tenga final feliz, verdad? Es usted un baboso, señor mío...toma, toma mi móvil, llama a Hollywood y diles de mi parte que quieres un final feliz”. Después me ha hecho una pedorreta. ¡Guay!.
Pues eso, que Candela está impresionante haciendo de mi novia que se deja esclavizar. Hemos hecho la escena en la que enseñamos el lugar donde nos vemos obligados a hacer de vientre después de que vinieran los acreedores a llevarse la taza (un flashback: Santiago Segura y José Mota el de Cruz y Raya han hecho un cameo tronchante, porque este último ha bailado break dance) y ha quedado muy bien…a mi entender porque dice Fernando que le faltaba un punch dramático…




El caso es que se han puesto a cavilar y resulta que lo que nos falta, en realidad, es un hijo. Han llamado a Joselito que quiere relanzar su carrera en plan Travolta-Pulp Fiction aceptando un papel en una producción modesta e independiente. Creo que el que lo ha engañado ha sido el productor navajero que se ha dirigido a Fernando León de Aranoa y le ha dicho: "me debes diez pavos, te dije que aceptaría".


Se ha presentado aquí, le han puesto una peluca rubia, le han hecho la cera en las piernas y lo han vestido con un baby. Es como una muñeca Rosaura fabricada en el infierno.
Tiene que hacer de niño normal, es decir, algo trasto y con salidas picantonas tipo Jaimito. De pillastre de buen corazón, de esos que le roban el alma a la audiencia y que tanto gustan al público español y, claro está, tanto se parecen a los niños que hay en todas las casas.
Yo, pese a no poderle llevar a Eurodisney porque soy pobre y parado, lo quiero mucho pero nuestra desesperada situación me lleva a cometer el error de llegar un día piripi a casa y discutir con su madre en su presencia. O sea, yo como superviolento diciendo cosas de verdad, de las que se dicen las parejas cuando están enfadadas y entremezclándolas con . “Si la clase obrera no hubiera abandonado su fe en nuestro sistema sindical quizás hoy yo no vendría empapado en vinazo, mujer…”, mientras ella me contestaba “Ya no eres ese hombre del que me enamoré, bien lo sabe Proust cuando dijo aquello de…” y entonces Joselito entra y se abraza a las piernas de Candela diciendo “¡No, mama! ¡No, Papa! ¡No discutirse! Que eso puede ser nocivo para mi desarrollo como niño y me daré a la droga!”. Ha estado de diez.
Ha sido increíble pero he notado que Candela y Joselito tenían problemas con mi forma de actuar. Al parecer no soy el más indicado para interpretarme en un documental sobre mi propia vida porque no parezco yo mismo.


Al final Penélope Cruz va a hacer de mi, va a engordar una barbaridad y le van a poner una barba postiza y un maquillaje cantidad de realista. Tiene que venir al rodaje todos los días como seis horas antes pero, al parecer, se va llevar el Oscar según me han dicho todos los publicistas que me han echado a patadas de mi propia casa sobre la que están levantando un decorado que imita, milimétricamente, cada esquina de mi propia casa.


Cuando estaba en la puerta han venido Manu Chao e Ismael Serrano que van a hacer la banda sonora y de mis amigos (los míos tampoco les han gustado), bueno, los de Penélope. Al final entre los tres hacemos una granja biológica y nos ganamos la vida bien, sin apreturas y cantan un tema final que dice: “No te fíes/del patrón/que en realidad es un mamón/No te fíes de la empresa/que eso a ti no te interesa/cumbeleyí/cumbeleyá/esta es la rumba de la Poltrona/cumbeleyí/cumbeleyá/con esta rola vas a flipaarr”. En el último fotograma se ve a Isma, Manu (con Joselito subido a hombros) y Pé haciendo un corte de mangas cantidad de ingenioso y se congela la imagen con el sobreimpresionado “FIN” de turno.

Hace un rato que he visto el resultado y, la verdad, esta vida se parece muchísimo más a mi vida que la mía propia. ¡Qué grande es el cine!