Mostrando entradas con la etiqueta Cayetana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cayetana. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de junio de 2009

Ritos para modernos

No a la transmigración en otra especie.

No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.

No a que me absorba cualquier divinidad.

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso

reservado a islamitas, con beldades

que un libro garantiza siempre vírgenes.


Porque esos son los juegos para ingenuos

en que mi agnosticismo nunca apuesta.

Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir,

tras consumida mi ración de este guiso indigerible.

Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.


"No a la transmigración" (José María Fonollosa)



Siento que el espíritu de Cesar Vidal me ha poseído. Es cierto. Me ha ocurrido viendo el programa de tarde de Antena 3, uno en el que sale una chica rubia y un tío que se expresa como si fuera un secundario de una Zarzuela, cuando ha salido la noticia de que Caye Guillén Cuervo había bautizado a su hijo por el rito civil. Ofició la ceremonia Pedro Zerolo que, como siempre, parece recién salido de una sesión fotográfica.

Me he quitado las gafas, me he frotado los ojos y, de pronto, he querido llamar a la COPE para comentar el asunto con Cristina Pérez Schlin...bueno, con esa que habla en la COPE y que tiene un apellido alemán que recuerda al tío con gafas que perseguía a Indiana Jones.

Rápidamente he vuelto en mi, pese a que ya tenía escritos doscientos folios sobre la masacre de Paracuellos y varios editoriales de La Linterna, y me he preguntado si el bautizo civil servirá para reafirmar al retoño de la Guillén Cuervo en una fe inquebrantable en los valores democráticos. Toma ya. Algo difícil este punto porque la Constitución, pese a lo que nos quieren hacer creer, no es un libro inmutable y esos valores sobre los que se sustenta el actual estado pueden cambiar mañana a golpe de referendum y entonces, el chiquillo, debería de volverse a reafirmar en otros valores, y luego en otros y así ad nauseam.

Esa es una de las cosas por las que se clama por la separación entre Iglesia y Estado. La Iglesia es una institución basada en unas leyes inmutables mientras que el Estado...bueno, pues es otra cosa.

El problema reside, a mi cortísimo entender, en que nos negamos a abandonar las tradiciones. En el fondo las tradiciones son las que nos unen a las cosas, las que son capaces de reunir a la dispersa tribu, las que nos obligan a ponernos corbatas, a organizar un ágape y para eso da igual que la excusa sea civil, militar o religiosa. Detrás de cada tostón, de cada homilía del signo que sea, sabemos que nos espera una fuente de croquetas congeladas y un cocktail de gambas con una sombrilla.

Hay en esta nueva generación de modernos una intensa necesidad de "normalizarlo" todo. Una palabra horrible que significa participar de todos los ritos tradicionales de la sociedad sin poner pegas pero acomodándolos a los nuevos tiempos. Así es como se llega a celebrar bautizos sin necesidad de curas de por medio. Los gays pudieron dar un paso adelante en lo que a derechos civiles se refiere y haber alterado un poco el estrecho margen de eso que se llama "familia" y no, prefirieron "normalizarse" y darse la oportunidad de fracasar dentro de la misma institución. Eso se llama tropezar dos veces con la misma piedra. Digo yo.

Creo que lo decía en uno de los post anteriores: No se por qué la gente se mosquea tanto con lo que pasa en la Iglesia Católica y pide a gritos una remodelación o una democratización de la misma, ¿Para qué? ¿Para ir a misa con la conciencia más tranquila? ¿Hay algo más tonto que esa frase tan manida en nuestro país de "creo en Dios pero no en los curas"? ¿Ahora tendremos que decir "creo en los valores de la sociedad civil pero no en los concejales?

Institución y Rito, Institución y Creencia van indivisiblemente unidos. Si uno acepta que allá por el siglo I el hijo de un carpintero de Judea era, en realidad, el hijo de Dios y, a su vez, el Dios mismo hay que aceptar también que Benedicto XVI es su representante en la Tierra y hay que aceptar que la iglesia tolera y acepta al Opus Dei o que defiende a Silvio "Io sonno un Casanova" Berlusconi.

Si la Iglesia tiene sus ritos, sus procesiones, sus Rocíos, sus rogativas, sus rosarios y sus bautizos; si el estamento militar tiene sus juras a la bandera y sus "un, dos, ep, aro" y sus "a sus órdenes", es hora de que el Estado se busque también sus propios ritos o corremos el riesgo de pensar que creer en el Estado es militar en una nueva fe o que es garante de una nueva espiritualidad. De ahí a pensar que la Constitución es un libro sagrado e inmutable va un corto paso.

¿La solución? No creer, no jugar a sí, pero que no, no mantener esa postura laxa y en el fondo conservadora de actuar como nuestros ancestros pero intentando quitarnos la caspa y los aleluya, y los amén y los Dios te salve...porque eso es sonrojante.
Hay una diferencia básica entre los entrañables y leídos progres de ayer y la militancia moderna actual: una biblioteca llena de libros y, como no, las ganas por cambiar las cosas. Los de hoy sólo quieren maquillarlas y eso da bastante pena.

jueves, 15 de mayo de 2008

¡Ay, Gasset! ¿Por qué nos has abandonado?



No sé a quién se la ha ocurrido la idea de sustituir a Antonio Gasset (el hombre que mejor pronunciaba la palabra "Berlinale") por Cayetana Guillén Cuervo. Tampoco a quién le ha parecido buena idea que se esta actriz la que tenga, por narices, que presentar cualquier programa de cine que produce la 2.

Alguien debería de decirle a la gente de esa cadena que Cayetana no es la persona idonea y a Cayetana que, por Dios, se dedique a ejercer de actriz y no de presentadora. La verdad es que se nos ve el pelo de la dehesa. La primera promo de Caye para el programa se grabó en el Ebla, un bar especializado en comida oriental (uno de los primeros en Madrid en vender kebabs antes de que el negocio fuera monopolizado por sospechosas cadenas de fast food que han convertido estos locales en indisimulados Anti McDonald´s). En dicha promo Caye, tan a la moda siempre, nos invitaba a ver buen cine y a disfrutar luego de un kebab.

Dicho bar se encuentra en la Calle Martín de los Heros de Madrid justo enfrente de los cines Renoir y Alphaville. Cines en versión original, un nido de culturetas gafapastas y cinéfilos de toda índole entre los que me incluyo. El plan Peli exótica+cena exótica es viejo entre la muchachada que está por la cultura y el cine o por alguna de ambas cosas o quizás por ninguna de las dos y lop único que quiere es ligarse a una atractiva gafapasta.


El asunto se suele rematar con una copa en un bar aledaño de la zona que pone mojitos, en otro que pone cerveza coronita...y digo yo...¿Y si uno es de Valencia, Almería, Cáceres, Málaga o Barcelona? ¿Se coscarían de la broma privada? ? ¿Y si cerca de tus cines preferidos a nadie se le ha ocurrido abrir un bar como el Ebla o ese día prefieres irte a casa a reflexionar sobre por qué has gastado siete eurazos en ver una mala película iraní?


Es increíble la incapacidad de este país por transmitir algo parecido a la cultura. Nos empeñamos en mostrar la cultura como algo apto sólamente para algunas exquisitas minorías 7y eso es lamentable. Días de cine, como otros programas de La 2 en los que incluyo a No disparen al pianista, le hablan a espectadores que ya tienen ganados. A esos que escuchan (mos) a Deluxe, sabemos quién es Anthony and the Johnsons o sabemos quién es Paul Giamatti...¿Qué pasa con los demás? Días de Cine y los Cayetanos que lo dirigen dan todo por hecho, te hablan a tí que no lo necesitas. Salvando las distancias, No disparen al pianista es mucho mejor programa, donde va a parar...


Nos miramos mucho el ombligo, creo yo. Ya nos han acabado de convencer que los asuntos estos de leer, escuchar o ver son para una minoría y todo el mundo se ha olvidado que el primer o el segundo mandamiento de cualquier programa (por muy minoritario y molón que sea) es la divulgación.

Y, claro, somos tan modernos, salimos tanto al cine, visitamos tanto la librería Ocho y Medio, sabemos tanto de cine americano y vemos tanto cine en versión original subtitulada que olvidamos hacer bien nuestro trabajo. La última película damnificada ha sido Tres Días. Se ha quitado (o casi) de cartel y ha sido un petardo en la taquilla pese a lo buena que es. Ay, somos tan modernos que no nos gusta el cine español aunque sea muy bueno y, cuando queremos hacerle un favor, pues lo hacemos mal y con desgana. Es el caso de este vídeo rescatado de Días de Cine que habla sobre el estreno de 3 días.



















Bien, es lamentable que todavía se sostengan estupideces en público como que el cine español hace "furtivas incursiones" en el género. Si echamos la vista atrás nos daremos cuenta de que El Orfanato o Rec son solo las alumnas aventajadas de películas de género hechas en nuestro país en los años 60 y 70 que copaban los primeros puestos de taquilla. Un cine, en la mayoría de los casos bastante malo, pero mayoritario. El hecho de que en España no se haga género, otra trola pues se hace mucho, (cuando hasta Borau rodó una película de vaqueros) tiene más que ver con la pequeñez de nuestra industria y la idiocia de nuestros productores (que ni siquiera se fían de las comedias) y también un poco con mantener este tipo de trolas.




Está muy bien que Caye, que debe ser amiga de Eduard Fernández lo que no es nada malo porque es un tipo bastante salao, entorne los ojos para hablar del actor catalán y hable de su "carita de antihéroe" y "ese punto de locura en la mirada" -hay que recordar que su papel en la película es el de un asesino y/o psicópata- pero lo cierto es que los protagonistas son otros...digamos que un actor que se llama Victor Clavijo y que tiene este aspecto de aquí.





Ni siquiera en la redacción de Días de cine lo saben ya que se empeñan en llamar al actor JAVIER CORTIJO durante toda la pieza. Esto es para despedir a quien ha hecho la pieza, cosas más gordas han visto estos ojitos "sin punto de locura", o por lo menos para recomendarle un nuevo paso por la facultad de periodismo. Es una vergüenza que un tipo que lleva tantos años en esta profesión y lo hace tan bien sea ninguneado de esa forma por la tele pública. Así nos luce el pelo: sabemos decir de corrido el nombre de toda la puta tribu de los Ewoks y pronunciar muy bien Tarkovsky pero, de lo otro, nada de nada. Es una vergüenza que el programa que presenta una actriz tenga tan poca consideración con los actores españoles.


También merece cierto cachondeo la mención de "La noche del cazador" (1955, Charles Laughton), una película mítica que vale igual para un roto que para un descosido y que puede ser nombrada como influencia de cientos de películas en todo el mundo y olvidar otras como, por ejemplo, On the beach (1959, Stanley Kramer) con la que tiene mucho más que ver o incluso con Mad Max III (niños, psicópatas, apocalipsis, polvo...). También se mencionan títulos como "M, el vampiro de Dusseldorf" (que ya me dirás tú que tendrá que ver), "El Cebo" (Ladislav Badja, 1958) que también pero para hablar de una películad de Sean Penn, y luego dice algo sobre la vertiente apocalíptica como Armageddon o El día de mañana a la que el zanguanzo redactor que firma este despropósito que no tiene empacho en decir le parece "perfecta, apabullante y heladora"... se nota que no ha visto esta película tampoco. Hubiera estado bien que el tono de la pieza hubiera invitado a la gente a correr al cine a verla, que hubiera dicho cosas como "es de aventuras y de pensar" o "pasas canguis y sale un tipo muy hijo de puta" o "da mal rollo pero mola" o algo parecido y no se hubiera perdido en semejantes desprecios. Así, a lo mejor, la "flamante ganadora del Festival de Málaga" hubiera sido vista por muchas más personas.

Ya les digo que aquí parece que lo importante es lucirse al más puro estilo moderno: se de cine de autor y tengo un par de películas de "comer palomitas" que también me parecen buenas. Ahora de cine español ni puta idea y, si no, que se lo digan a Javier Cortijo, digo a Victor Clavijo.