Mostrando entradas con la etiqueta Cosas que pienso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosas que pienso. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de septiembre de 2010

Los hombres que usan el término "feminazi"

¿Se han dado cuenta del éxito que tiene la palabra "feminazi"? Se usa mucho. No es un término de esos que se crea por medio de una ocurrencia (maldita, en este caso) y que sale despedido de la boca de un borracho al que su mujer acaba de echar de casa desde la barra de un bar y, al final, acaba extendiéndose por todo el país. Que va. La palabra la inventó Rush Limbaugh que es un periodista norteamericano de ultraderecha. No utilizo a sabiendas el término "neoconservador" o "ultraliberal". No. Limbaugh, como muchos otros en su país y en el nuestro, es simplemente un ultraderechista. Un extremista de tres pares de cojones. Hablemos claro.

La ultraderecha tiene uno de los rasgos más interesantes y apreciados de la política de expansión dentro de los medios de comunicación: la fidelización de un nicho. Sí, queridos amigos, en un panorama fraccionado entre los medios tradicionales e Internet donde hay cada vez más canales de comunicación es bastante interesante saber que si uno abre un portal, una radio o una cadena de televisión podrá contar con un 2 o un 3% de fieles consumidores que, si escuchan lo que quieren, no te abandonarán jamás. Es más, hablarán bien de ti, te defenderán a capa y espada. Ya se habla, desde la cuesta de Génova hasta la Calle Ferraz de ese grupito de personas llamadas "frikis de Intereconomía" como si de una nueva tribu urbana se tratara. El éxito de este nuevo filón se demostró cuando la simpática cadena cedió espacio de su propio plató para abrir una cafetería, un lugar de reunión, para todos sus espectadores. ¿No es una monada? Algo así como la Casa Pound de Roma pero en versión sandwich mixto y café, de merienda...

Feminazi. Qué facilón y que sencillo de recordar ¿verdad? Limbaugh lo comenzó a utilizar para criticar a las dirigentes feministas, para tacharlas de "fanáticas", para decir que estaban "en  contra del hombre y a favor de su aniquilación"...es curioso cuando el propio Limbaugh es un radical rabioso que ha aplaudido el recorte de libertades que suponía el "Patriotic Act" y celebró con hurras y vivas que la administración Bush suspendiera las garantías de los presos del Campamento X sito en la Bahía de Guantánamo.

Como se esperaba el término "feminazi" ha calado bastante hondo y ya es un término de uso común. Da igual que sea bochornoso, indigno y peyorativo porque, términos como estos, que salen de las entrañas mismas del monstruo de lo políticamente correcto: como no podemos decir "machorras", "putas" o "cerdas" (aunque esos términos si valen para García Serrano) para referirnos a las feministas nos sacamos de la manga un término nuevo igualmente execrable pero que contenga la palabra "nazi" que da a entender que todo lo que venga del feminismo.

Sólo alguien con la boca muy sucia podría utilizar una palabreja como esa que pretende establecer vínculos semánticos entre el feminismo y el nazismo. Pero, la verdad, sólo alguien que tenga un cerebro pequeño, podría utilizarlo alegremente y así permitirnos saber de su estado general moral y de su visión del mundo.

El término "feminazi" ya vale para todo. Por ejemplo:

-Demostrar una profunda frustración sexual: si las mujeres no te quieren no es por tu culpa es por culpa de las feminazis que meten ideas absurdas en las cabecitas de las mujeres para que estas se nieguen a acostarse contigo. La Conspiranoia ha llegado, por tanto, hasta los asuntos de alcoba. No es que usted sea un tío que no se ducha, que se rasca los cojones en público, que es feo, que es imbécil, que es incapaz de mantener una conversación o que, sinceramente, no es sexualmente apetecible ni apareciendo en un burdel con una American Express platino. No. La culpa es del feminismo que, al parecer, extiende un ideario que rechaza de plano las relaciones sexuales con hombres. ¿No son todas las feministas unas lesbianas latentes? Lo son y, por eso, repudian el sexo con hombres. El cuento, por tanto, se extiende hacia una rara y retorcida teoría: las feministas convierten a las mujeres en lesbianas y, como todas son lesbianas, pues no quieren acostarse conmigo que mi madre dice que soy un partidazo.

-Aborto y feminismo: Pues sí, no sólo es que las feministas sean unas estrechas de tomo y lomo. Son tan malas que quieren que todas las mujeres aborten. Desde hace ya unos años se vienen estableciendo puentes semánticos entre las palabras "feminismo", "Aborto" y "nazismo" de un modo sencillo: el feminismo aboga por el aborto que, a su vez, es una práctica de exterminio igual (¡IGUAL!) que la que usaron los nazis. Da igual que ese tipo de ideas sea un barullo absurdo sin pies ni cabeza. Lo importante es que el movimiento feminista sea, rápidamente, reconocido como algo peor que el nazismo hitleriano y su ideario identificado con los campos de concentración.

-Sentimientos de inferioridad: La ultraderecha suele, por razones que se me escapan, demostrar un pánico tremendo hacia las mujeres. Si una mujer consigue un puesto de responsabilidad o ser de esas señoras que han tomado la loca determinación de hacer lo que les da la gana rápidamente se ponen en guardia ante ellas. ¿Por qué? Es algo que se me escapa pero así es. El que usa términos como "feminazi" rápidamente se retrata como un tío con las mias ideas que las de un fan de la Inquisición y, rápidamente, comenzará a decir que las feministas persiguen algo así como la disolución de la esencia masculina utilizando todo tipo de medios a su alcance. No me cabe duda de que, cuando emiten este tipo de comentarios, les luce en el fondo de sus pequeños ojitos las llamas de las hogueras de Torquemada. El sentimiento de inferioridad (que también parece de índole sexual...eso es un comentario casi freudiano) se hace evidente ante señoras con cierto poder ante las cuales el macho pierde el norte. Las ministras del actual gobierno están sirviendo de ejemplo para lo que se le viene encima a cualquier mujer que, en este país, decida destacar. A mi Leire Pajín no me cae bien pero, la verdad, es bastante lamentable el chorreo del que es objeto cada vez que sale de casa. Las mujeres metidas en política sufren doblemente por las meteduras de pata que cometen pero, también, por su aspecto físico o su forma de vestir. En este caso, todas, sufren el sentimiento de inferioridad de algunos bichos.

- Teoría del "mujer-mujer": El término "feminazi" muchas veces se utiliza como una palabra que desliga a las feministas de las mujeres. Una "Feminazi" siempre será un híbrido con lo peor de las mujeres y lo peor de los hombres. Una especie de nueva entidad biológica poderosa que tiene como objetivo intoxicar a las mujeres inviertiendo el orden natural de las cosas.

El conservadurismo, religioso-político-social, retrata a la mujer como un ser necesario para la vida pero accesorio en todo lo demas. Son lo que llamó Ana Botella las "mujer-mujer". Un término apasionante porque resaltaba que, al igual que nos referimos a la calidad de una chaqueta de cuero diciendo que es de "piel-piel" o a un jarrón de porcelana china como "bueno-bueno", Botella dejaba claro que para ser una mujer completa había que convertirse en algo decorativo pero tan agradable a la vista o al tacto  como que, para poder definir su altísima calidad, tuviéramos que repetir el adjetivo dos veces. La "mujer-mujer" es accesoria, es bella, se conserva bien...y tiene un dueño, claro. Alguien que la mantiene y que la cuida. Ella, a cambio, hace un servicio mostrando su belleza y su educación (el material con el que está hecha) y se comporta como un objeto decorativo, es decir, permanece lo más silenciosa posible y, sobre todo, sólo se muestra si su dueño lo cree necesario. Si la "mujer-mujer" envejece, empeora, se muestra excesivamente o comienza a incomodar a su dueño rápidamente alcanza el status de "trasto", de molestia. Es posible que un día, llevados por la chifladura, nos compráramos un piano de cola blanco que era la alegría del salón pero...uff...comienza a desportillarse, a romperse, a dar malas notas y comenzamos a pensar el por qué nos hicimos con aquel "mamotreto" molesto. Es por ello que muchos hombres deciden adquirir otras "mujeres-mujeres". La culpa no es suya, es del objeto que no permanece bien conservado. Un asco. No es que tu hayas cambiado de gustos es que ellas han cambiado de forma...

La "mujer-mujer" además, está de acuerdo con este contrato no escrito de adquisición y pertenencia. Era feliz antes de que las chungas "feminazis" hicieran aparición en escena. Aceptaba ese papel de tontaca sin plantearse, ni una sola vez, si los términos del acuerdo eran los correctos. La "mujer-mujer" es imbécil y, por lo tanto, es mucho más permeable a ser dominada por la presencia de la "feminazi" que, utilizando su chusca y falsa palabrería, consigue meterle ideas locas en la cabeza como que no debe dejarse dominar, como que puede salir a la calle cuando quiera o, peor, puede abandonar al tío con el que se casó si es que entiende que la cosa no le satisface. El "hombre-hombre" se siente amenazado por la "feminazi" que es una "destrozahogares", una solterora amargada, una bruja, que tiene el poder, como los vampiros, de convertir a nuestra sencilla y tranquila esposa en una de ellas.

En definitiva: nada nuevo bajo el sol. El machismo ha conseguido mantenerse francamente activo e imperturbable a través de los siglos y, con otros términos, alude a las mismas formas de control de siempre. Sobre todo este asunto, además evidentemente del status ideológico y moral que muchos hombres quieren mantener en un  mundo dominado tradicionalmente por hombres (un status que no quieren perder pero que, además, beneficia a la hora de hablar del sueldo de las mujeres a las empresas y a otras organizaciones de corte moral y religioso), flota claramente la cosa sexual. Sospecho que todo tiene que ver con esos tíos que se encuentran muy bien -demasiado a gusto- con otros tíos y nada más que con otros tíos pese a que dicen que son muy machos, y se pasan toda la reunión hablando de lo malas que son sus compañeras de trabajo; me temo que todo tiene que ver con esos tíos que siempre creen que detrás de un "no" hay un "por supuesto" escondido; me temo que todo tiene que ver con esos tíos que son incapaces de pensar que las tías no se mueren por ellos como dice su mamá; me temo que todo tiene que ver con un sentimiento de homosexualidad mal digerido durante la adolescencia que les obliga a ser "hombres-hombres" para no tener que hablar de lo que tienen en su cabeza; me temo que todo tiene que ver con que las cosas sigan igual y que nada se mueva.

A todos ustedes que no tienen complejos, que viven despreocupadamente ajenos a la guerra de sexos, que saben estar, que saben comportarse, que saben apreciar a las mujeres y a cualquier ser humano que merezca ser apreciado, a todos ustedes que han criado cierta sensibilidad y preocupación por lo que les rodea también les interesa que ese término horrible y esas formas despreciativas desaparezcan. No se queden quietos porque, como dijo aquel, su madre, su hermana, su amiga o una desconocida podrían ser las siguientes en ser objeto de esa podrida máquina de desprecio. Líbrenos Thor de esos "machonazis".

Nota del Insustancial: Nina Simone canta "Ain´t Got no..." una de sus mejores canciones. En esta versión de la canción clásica compuesta por ella misma Simone pone de manifiesto su enorme potencial como cantante y pianista. Más allá de ello el tema resultó ser la reivindicación de una artista que quería rebasar los estrechos márgenes en los que se habían movido las artistas negras hasta aquella fecha dejando atrás la imagen de simples intérpretes de canciones de amor.  

miércoles, 24 de febrero de 2010

Aznar y Cobra


Nota del Insustancial: La foto pertenece a la Agencia Reuters.

En el otoño de 1992 mi padre se cruzó, por pura casualidad, con José María Aznar en el hall del Museo Thyssen. Mi padre, se quedó mirándolo de arriba a abajo del mismo modo que, años antes, se había cruzado con Antonio Ozores en los pasillos del Corte Inglés. Con una mezcla de "coño, yo a ese tío lo conozco de algo". El caso es que, como mi padre dudó, alguien del séquito de Aznar se acercó alegremente a él confundiendo la mirada de duda con la de admiración o embebimiento (mi padre sólo ha mirado así, que yo recuerde, al futbolista Raúl). Cuando el señor aquel tan dicharachero se puso a su altura le pregunto con muchísima amabilidad: "¿Quiere hacerse una foto con el Señor Aznar?". Mi padre salió de aquel trance -seguramente cayendo en la cuenta de que, de verdad de la buena, se había encontrado con su archienemigo número 2 (el número 1 bascula entre el presidente del Barça de turno y Franco) y soltó un clarísimo "no tendría inconveniente en hacerme una foto con ese señor si primero me explica cómo puede dormir por las noches después de lo que le hizo a Demetrio Madrid". 

El simpático señor se giró rápidamente, cuchicheó algo con el futuro Presidente y sus acompañantes y se largaron del hall. Mi padre, que es un poco así de esta manera, dice que vio como Aznar "lo fulminaba con la mirada". Mi padre ha revivido esa anécdota después de ver a Aznar hacerle una peineta a un grupo de estudiantes que le estaban liando la típica pitada por la que cualquier político de este país tiene que pasar tarde o temprano. Y no me vengan ahora con que Aznar abandonó la política porque da conferencias como político y, cuidadín, es presidente de FAES...ese think tank venido a menos después de que se impusiera en el PP la política de "Sorayas y Cospedales" que esperan de más éxito que la de los "Zidanes y Pavones". 

Aquel día del 92 bien pudo haberle hecho Aznar a mi señor padre una peineta o, incluso un corte de mangas en plan Jaimito. Nadie se hubiera dado por aludido, nadie se hubiera dado por enterado. Al parecer ese Aznar no era de hacer gestos feos  pero este Aznar de pelazo y bufanda modelo "Jaula de las Locas" si lo es. Vaya, unos cuantos años en política y acabas pensando que puedes hacer cualquier gesto por estar por encima del bien y del mal.

Es decir: Aznar es justificado cuando hace el gestito y John Cobra es crucificado por los eurofaisanes (¿O era eurofanes?) por osar entrar en el templo de las galas musicales para cantarle un rap a su Carol, que es como una Yoko Ono iberoamericana que asiste pacientemente a las actuaciones/performances de su pareja. Está claro que, en este país, para ser un faltón y que te rían la gracia hay que haber tenido, por lo menos, un cargo de concejal. De ahí para arriba.

El Rey, que sabe cómo se gana el sueldo y quien se lo paga, tiene mucha más mano derecha que Aznar y que John Cobra y por eso asiste impertérrito a los abucheos. Bien sabe el monarca que los únicos gritos  que de verdad incomodan son los que sirven como banda sonora de tu camino hacia la guillotina o el destierro. Estos no son más que un poco de ruído que se acallarán la próxima vez que haga una cucamona que, para eso, tiene bastante más gracia que Aznar y que John Cobra por mucho que el primer se apunte a la moda del humor inteligente (he aquí el oxímoron) del Grupo Risa y el segundo protagonice vídeos en los que se parte botellas en la cabeza. En realidad, y pensándolo bien, el rasgo más definitorio de Aznar y Cobra es que ambos son mejores como protagonistas de los chistes que como contadores de los mismos. Eso es así.

Ambos también parecen conocer al dedillo esa nueva tendencia de los mercados de la información en la que, cada vez con más fuerza, se habla de que los emisores de mensajes más radicales o aquellos que toman la palabra alzando más la voz son los que ocupan un mayor número de titulares, atomizan mejor a sus correligionarios y consiguen provocar que el emisor contrario muestre rechazo a contestar en los mismos términos y emita los suyos con un nivel de sonido más bajo dejando claro así que si no grita es porque tiene menos razón o no tiene los suficientes argumentos para sostener su postura ya que es incapaz de expresarse de manera airada. Al silencio o al intento por mantener una conversación medianamente normal se le llama cobardía o falta de argumentos. Malos tiempos para la lírica...sólo hay que escuchar a John Cobra. Malos tiempos para la política...sólo hay que mirar la foto de Aznar. Malos tiempos en general, tan fríos que parece que este invierno no vaya a terminar nunca.

sábado, 15 de agosto de 2009

Echar un clavo


Dicen que la expresión "echar un clavo" se remonta a los tiempos del descubrimiento de América. Cuenta la malsana leyenda negra que, nada más llegar Colón a América, los gallardos marineros españoles se aburrían como las ostras. Bien sabe Alá que nuestro carácter es muy parecido a nuestra gaseosa, es decir, que al igual que esta pierde el gas al poco tiempo de estar abierta la botella nosotros perdemos el interés por cualquier cosa apenas unas fecha después de que esta pueda ser considerada como una novedad.

El caso es que el personal se aburría y que los marineros andaban mascullándose de que aquello era un paraíso en la natural pero que ni el oro florecía en los árboles, ni había rastros de que existiera un sitio llamado Fuente de la Eterna Juventud donde tomar las aguas y quitarse unos años. Para que nos hagamos una idea: los marineros tomaron la misma actitud de hastío y de "he tirado el dinero" que tienen los turistas al tercer día de estar comiendo filetes empanados en el bufet libre del resort vacacional.

Nadie sabe como, es una leyenda, pero alguno de ellos tomó conciencia de que aquellas muchachas autóctonas eran bastante más receptivas al sexo que nuestras paisanas españolas, seguramente porque estas andaban con los pechos al aire y, claro está, desinformadas de la opinión que sobre vestimenta y relaciones prematrimoniales tenía la Iglesia cristiana pre-cismática (no miren el libro de historia porque la opinión sigue inamovible desde entonces y es la misma que ahora: sexo no, dentro del matrimonio sólo para concebir y entre algunas ramas de la misma el sexo sólo está permitido si tiene caracter no consentido y se produce en una pareja en la que uno de los miembros es un menor y la otra una persona que haya sido ordenado sacerdote como puede verse en este interesante documental...ay, las manzanas podridas).

El caso es que sin lugares para el ligoteo tales como verbenas, bailes populares, discosteques, pubes etc. y mucho menos con lugares abiertos donde comprar una fruslería con un "hoy te quiero + que ayer pero - que mañana" los marineros se pusieron a darle al magín para saber qué utilizar en el cortejo de aquellas muchachas.

Lo encontraron en la fascinación que las personas autóctonas tenían por las cosas hechas con hierro, un material desconocido y que pronto descubrieron mejoraba bastante tareas como abrir cocos, calentar baldes de agua más rápidamente y cosas así.

El caso es que a uno de aquellos fogosos descubridores se le ocurrió regalar a una de aquellas muchachas un clavo de la embarcación y descubrió el buen efecto que los regalos que se hacen con el corazón y no por interés (como bien sabe el Presidente Camps) tienen en las personas buenas y también desinteresadas (el caso mismo de Camps).

Así poco a poco los marineros fueron arrancando clavos de las tres carabelas -exactamente de las dos carabelas y de la nao Santa María- hasta el punto de peligrar el encaje de las piezas de madera y convertir el descubrimiento en una clase acelerada para montar muebles de Ikea.

Dice la leyenda que, desde entonces, Colón prohibió que se arrancaran clavos de los barcos y que se restituyeran los robados (que no estaba el presupuesto para bromas) y, claro está, quedo eso de "Echar un clavo" sinónima de "echar un polvo", "casquete" o similar...

Pues nada, que aquí les dejo algo ligero para que se entretengan y, por cierto, ¿Cuál es su teoría al respecto?

jueves, 11 de junio de 2009

Terminado "Hollywood no existe" (y III): Por mí y por todos mis compañeros.



Te sientes bien y mal cuando acabas un rodaje. Bien porque se acaban los madrugones tan típicos del mundo del titiriterismo audiovisual y mal porque dejas de ver a un montón de gente maja con la que te lo has pasado bien. El Síndrome de Estocolmo ha sido hoy evidente pero menos grave que en otras ocasiones porque sólo hemos estado currando tres días. Los casos graves se suelen dar a partir del quinto y los muy graves (gente haciendo mal su trabajo para retrasar el final de la producción una semana más y poder seguir viendo a ese eléctrico macizo, a esa maquilladora mollar, a esa estrella de la pantalla en ciernes que se te ha clavado en la retina...o, simplemente, para echarse el primer café mañanero o comer en buena compañía y gratis unos cuantos días más) se producen después de las dos semanas si es que no ha habido muy malos rollos.

El "Síndrome de Estocolmo en rodaje" se produce por dos índicadores:

1. Hay mucho tiempo para charlar mientras se curra.

2. Pasas mucho tiempo viendo las caras de la misma gente.

El trabajo sincopado de hacer una película (o un corto o un piloto) puede llegar a joderte vivo. O sea, estás tranquilamente leyendo el periódico o pegándote una siesta y, en un segundo, te han caído cuatro marrones a la vez que tendrían que haber estado solucionados ayer a las 15:00 horas. Todo consiste en obligarse a vivir como un delfín o como un tiburón: el hemisferio lateral izquierdo en fase R.E.M. y todo lo demás funcionando a más o menos medio gas. Sabiendo esto ya entenderéis por qué Klaus Kinski tenía esa personalidad tan propia y la razón por la cual Josef Von Stenberg iba con fusta, pistola y botas de montar a sus rodajes.



Tres días de trabajo intenso parecen poco cuando se trata de terminar un piloto de no más de veinte minutos pero, la verdad, es que para llegar hasta aquí han pasado unos cuantos meses: Marcos y Cesar Borregón ( o viceversa) tuvieron la idea y la desarrollaron en forma de tratamiento que luego me ha caído a mí para ser guionizado. Dos meses de trabajo conjunto y ya teníamos un guión aseado.

Como quasi padre de la criatura (todos los guionistas que trabajan en ideas ajenas sienten que son los encargados de criar a un hijo que biológicamente no es suyo pero que tienen la obligación de cuidar como tal y una cierta envidieja de que los hijos, las ideas de otros, sean más bonitos que los suyos) es una sensación indescriptible comprobar como tu trabajo previo se va traduciendo en imagenes y va tomando forma. Ver a un equipo entero trabajando sobre unas hojas escritas por uno es una sensación indescriptible, comprobar in situ que los chistes funcionan, que las cosas cogen ritmo...es un subidón, sinceramente, y tienes que pelear todo el rato para no estar, todo el tiempo, dándole las gracias a la gente por hacerte feliz (y un ególatra con delirios de grandeza con problemas para mantener el pis dentro de la vejiga cada vez que escucha un halago a largo plazo).
En un rodaje hay que manejar muy bien los tiempos, la coordinación, la comunicación y cuidar todos los detalles sobre citaciones, coches, camiones, luces, maquillajes, localizaciones etc. pero, también, hay que trabajar con una variable inestable llamada material humano.

Trabajar con las emociones (en tamaños grande, muy grande y supersize me!) es casi tan peligroso como manejar nitroglicerina pero de ello depende que la cosa no estalle tres veces por día. Los encargados de la cosa lo han conseguido y por eso ha sido un rodaje cómodo donde creo que los roces han sido mínimos. Es fácil de comprender en el caso de los actores (Jordi Vilches es un tipo explosivo y Gorka Otxoa es mucho más tímido, ambos grandes profesionales como todos los actores de la producción) pero mucho más complicado cuando se trata de tener contento a un tipo que lleva una cámara o a una chica que sostiene una brocha de maquillaje. Hay que pensar que todo está conectado y que casi todo lo que ocurre tiene importancia o, si no, se corre el riesgo de que un mal gesto o un café frío servido en una mesa de camping puesta en la Calle Pez se convierta en un aleteo de mariposa que provoca un maremoto provoque un tsunami en la Costa de Brasil, ¿Jodido, eh? Creo que si toda esa filosofía se aplicara a las cadenas de montaje o al trato que se da a las cajeras de los supermercados todo funcionaría mejor.

Estoy contento de que unas cuantas hojas garabateadas a word sirvan para mover a tanta gente pero, sobre todo, a esta gente que se ha pegado un curro espectacular, que sabe sacar electricidad de donde no la hay, que se levanta una hora antes que tú para pasar a recogerte por tu casa, que hacen cientos de llamadas, que coordinan a todos los elementos...

Sólo gracias a ese trabajo se ha conseguido que los actores rindan tan bien y que las sensaciones sean tan buenas y que un servidor esté aquí sentado en su casa escribiendo estas líneas y sintiéndose útil, al fin, y francamente recompensado por lo que ha visto, por pasar unos días entre amigotes y por haber conocido a este grupo de personas. Tendría que dar las gracias a toda esa gente pero no sabría como hacerlo, bueno sí, con un topicazo.


Pongámonos en situación: las butacas del Palacio de Exposiciones y Congresos están repletas y subes ahí, al escenario con un traje que te queda mal y un poco mareado porque no has tenido mejor idea que mezclar tranxilium para calmar los nervios y dos copazos de cava barato y te quedas delante del micro y dices: "Quisiera dar las gracias a tanta gente que...bueno...Yo nací en un pueblo llamado Alcobendas y...". Donde pone Alcobendas poned Coria y ya sabréis a lo que me refiero. Pues eso, gracias a todos, ahora me voy a la cama a ver si se me pasa el Síndrome de Estocolmo porque hoy creo que todo el mundo es maravilloso.

viernes, 5 de junio de 2009

Ritos para modernos

No a la transmigración en otra especie.

No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.

No a que me absorba cualquier divinidad.

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso

reservado a islamitas, con beldades

que un libro garantiza siempre vírgenes.


Porque esos son los juegos para ingenuos

en que mi agnosticismo nunca apuesta.

Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir,

tras consumida mi ración de este guiso indigerible.

Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.


"No a la transmigración" (José María Fonollosa)



Siento que el espíritu de Cesar Vidal me ha poseído. Es cierto. Me ha ocurrido viendo el programa de tarde de Antena 3, uno en el que sale una chica rubia y un tío que se expresa como si fuera un secundario de una Zarzuela, cuando ha salido la noticia de que Caye Guillén Cuervo había bautizado a su hijo por el rito civil. Ofició la ceremonia Pedro Zerolo que, como siempre, parece recién salido de una sesión fotográfica.

Me he quitado las gafas, me he frotado los ojos y, de pronto, he querido llamar a la COPE para comentar el asunto con Cristina Pérez Schlin...bueno, con esa que habla en la COPE y que tiene un apellido alemán que recuerda al tío con gafas que perseguía a Indiana Jones.

Rápidamente he vuelto en mi, pese a que ya tenía escritos doscientos folios sobre la masacre de Paracuellos y varios editoriales de La Linterna, y me he preguntado si el bautizo civil servirá para reafirmar al retoño de la Guillén Cuervo en una fe inquebrantable en los valores democráticos. Toma ya. Algo difícil este punto porque la Constitución, pese a lo que nos quieren hacer creer, no es un libro inmutable y esos valores sobre los que se sustenta el actual estado pueden cambiar mañana a golpe de referendum y entonces, el chiquillo, debería de volverse a reafirmar en otros valores, y luego en otros y así ad nauseam.

Esa es una de las cosas por las que se clama por la separación entre Iglesia y Estado. La Iglesia es una institución basada en unas leyes inmutables mientras que el Estado...bueno, pues es otra cosa.

El problema reside, a mi cortísimo entender, en que nos negamos a abandonar las tradiciones. En el fondo las tradiciones son las que nos unen a las cosas, las que son capaces de reunir a la dispersa tribu, las que nos obligan a ponernos corbatas, a organizar un ágape y para eso da igual que la excusa sea civil, militar o religiosa. Detrás de cada tostón, de cada homilía del signo que sea, sabemos que nos espera una fuente de croquetas congeladas y un cocktail de gambas con una sombrilla.

Hay en esta nueva generación de modernos una intensa necesidad de "normalizarlo" todo. Una palabra horrible que significa participar de todos los ritos tradicionales de la sociedad sin poner pegas pero acomodándolos a los nuevos tiempos. Así es como se llega a celebrar bautizos sin necesidad de curas de por medio. Los gays pudieron dar un paso adelante en lo que a derechos civiles se refiere y haber alterado un poco el estrecho margen de eso que se llama "familia" y no, prefirieron "normalizarse" y darse la oportunidad de fracasar dentro de la misma institución. Eso se llama tropezar dos veces con la misma piedra. Digo yo.

Creo que lo decía en uno de los post anteriores: No se por qué la gente se mosquea tanto con lo que pasa en la Iglesia Católica y pide a gritos una remodelación o una democratización de la misma, ¿Para qué? ¿Para ir a misa con la conciencia más tranquila? ¿Hay algo más tonto que esa frase tan manida en nuestro país de "creo en Dios pero no en los curas"? ¿Ahora tendremos que decir "creo en los valores de la sociedad civil pero no en los concejales?

Institución y Rito, Institución y Creencia van indivisiblemente unidos. Si uno acepta que allá por el siglo I el hijo de un carpintero de Judea era, en realidad, el hijo de Dios y, a su vez, el Dios mismo hay que aceptar también que Benedicto XVI es su representante en la Tierra y hay que aceptar que la iglesia tolera y acepta al Opus Dei o que defiende a Silvio "Io sonno un Casanova" Berlusconi.

Si la Iglesia tiene sus ritos, sus procesiones, sus Rocíos, sus rogativas, sus rosarios y sus bautizos; si el estamento militar tiene sus juras a la bandera y sus "un, dos, ep, aro" y sus "a sus órdenes", es hora de que el Estado se busque también sus propios ritos o corremos el riesgo de pensar que creer en el Estado es militar en una nueva fe o que es garante de una nueva espiritualidad. De ahí a pensar que la Constitución es un libro sagrado e inmutable va un corto paso.

¿La solución? No creer, no jugar a sí, pero que no, no mantener esa postura laxa y en el fondo conservadora de actuar como nuestros ancestros pero intentando quitarnos la caspa y los aleluya, y los amén y los Dios te salve...porque eso es sonrojante.
Hay una diferencia básica entre los entrañables y leídos progres de ayer y la militancia moderna actual: una biblioteca llena de libros y, como no, las ganas por cambiar las cosas. Los de hoy sólo quieren maquillarlas y eso da bastante pena.

sábado, 4 de abril de 2009

Cosas estúpidas de las películas


Matthew McConaughey: ¿Por qué, Señor? ¿Hemos sido malos contigo? ¿No te ofrecemos los suficientes sacrificios humanos? ¿Por qué nos castigas con esta furia incontenible, Señor? Odio a este actor, sus papeles me dan grima y desde que lo vi en "Contact" me cuesta conciliar el sueño. Esa mezcla de guarrete que tiene estratégicamente aparcada su caravana junto a la mansión al borde de la playa y de esteróides me supera tanto...Además es amigo de Lance Armstrong que es uno de los tíos más fatuos sobre la faz del Planeta Tierra. Interpreta con la misma intensidad e idiocia infinita a un abogado del siglo XIX ("Amistad") que a un buscatesoros ("Como locos a por el oro"). ¿Qué le pasa a todo el mundo con este tío?

La vestimenta de las pelis de Mad Max: Vale, que el mundo se haya convertido en un erial después de una Guerra nuclear (sólo en la segunda y en la tercera...está por discutir qué narices pasaba en la primera) es una cosa traumática pero, de verdad, que no es necesario que los malos combinen el tanga y la máscara de Hockey (El Señor del Páramo, Hummungus, en "El Guerrero de la Carretera") o la cresta y las botas de tacón (Tina Turner haciendo de Aunty Entity en la "Más allá de la Cúpula del Trueno") ¿A qué viene ese dislate de crestas, cueros y vestimenta a lo Sigue, Sigue Sputnik? ¿Estarías cómodo atravesando un desierto vestido como una drag queen? ¿Convirtiendo a mi grupo de forajidos en una versión sangrienta de "Priscila Reina del Desierto"? Yo creo que no, que le daría una oportunidad a los pantalones cortos y la camiseta de toda la vida...Lo peor es que creó escuela y es imposible ver una de las muchas explotations de Mad Max que no tirara de esas chungas vestimentas. Mi única teoría: Lo único que se salvará de una Guerra Nuclear serán las tiendas de ropa Punk por la cantidad de plomo que se alberga en chapas, cinturones, tachuelas etcétera.

Escena final congelada: Un ochentazo en toda regla. Horror. En España las películas que terminaban con un plano congelado del protagonista tenían que contener al menos a un personaje que estuviera haciendo un corte de mangas o similar. En las americanas el prota suele hacer una cabriola y quedar ahí, para los restos. Infame momento humorístico. La peor que recuerdo: Eddie Murphy en "Superdetective en Hollywood".

Michael Keaton: ¿Soy yo la única persona de este mundo al que Michael Keaton le hiela la sangre incluso haciendo películas cómicas' ¿Será su boca chotis? ¿La mofeta muerta sobre la cabeza que se gasta en sus películas ochenteras? ¿La manía de rumiar como si se estuviera tratando de acordar de la siguiente línea de guión? No lo se, creo que es una mezcla de todo. Flaco favor le hizo este personajo a Batman al que ya no he podido olvidar con cara de espanto.

La dentadura de Christian Bale: Tiene una especie de premolares hiperdesarrollados que provocan que su sonrisa sea simplemente heladora. O sea, ha pasado de ser un niño encantador en "El Imperio del Sol" ha convertirse en un adulto malrollista. Fijaos y luego me contáis.
Chicas con coleta y gafas: La peor azañaga de todas las películas adolescentes de toda la vida de Alá. Muy mal. Se escoge a una chica guapa para que haga de fea. Error. La cosa es que tiene que conquistar al protagonista pese a ser una freak. Vale. ¿Qué se hace? Se le pone una capa de maquillaje? ¿Se le deforma el careto con un bate de beisbol? ¡¡¡NO!!! Se le recoge el pelo en una coleta y se le ponen unas gafas de montura negra. Tu estás viendo la película y dices: "Vaya, una empollona cañón". Sin embargo todos los de la película creen que es fea. ¿De qué van? Al final ella se suelta el pelo y se pone lentillas y acaba siendo capitana del equipo de animadoras dejando atrás una emocionante carrera como bióloga para convertirse en la novia de un "acosador escolar" profesional. ¡Viva el amor!
High School Musical: No diré nada más que esto: en el equipo de basket no hay ni un negro.

El Presidente de los Estados Unidos: ¿Es que siempre tienen que elegir a un tipo con cara de pasa para que interprete este personaje? Se libran Morgan Freeman en Deep Impact, Jack Nicholson en Mars Attack!, Leslie Nielsen en Scary Movie 4 y Martin Sheen en "El Ala Oeste de la Casa Blanca" pese a tener cara de pasa también.

Los peluquines: Ya basta de ponerle peluquines a Nicholas Cage, Travolta y Bruce Willis. De hecho creo que son los únicos tres actores del mundo que comienzan a construir a sus personajes después de haber elegido la peluca adecuada. ¡Sabemos que son calvos! ¡Que interpreten a calvos! No todo el mundo puede tener la mata de pelo que se gasta Tom Cruise (ni su sonrisa de extraterrestre). Entre las peores pelucas de la historia la que le cascaron a Karra Elejalde en "La pistola de mi hermano", ópera prima de Ray Loriga. Desopilante.


Escenas de cama: Aquí se podría escribir todo un compendio pero me quedo con dos detalles: ¿Por qué ninguno de los dos se resbala en las sábanas de satén? ¿Es que llevan velcro en el culo? ¿Cuál es la razón de que haya tantas velas encendidas? ¿Les pone la idea de hacérselo en un convento?

martes, 24 de marzo de 2009

Las edades del poder










"Aunque soy general cometo errores" ha dicho el tipo responsable de la no identificación de los cadáveres del Yak-42. El General de Sanidad Vicente Navarro lo ha quedado claro, por si la población civil tiene dudas: aunque parezca raro, el ascenso en el escalafón militar no es óbice para meter la pata. Cuando lo he escuchado decir eso y mover los hombros en gesto claramente exculpatorio ante el Juez Bermudez (este hombre cada vez se parece más al Doctor Xavier) he dudado un montón porque era de los que pensaba que el Ejército era una institución que, a nivel universal, jamás había cometido ni un solo error. He mirado a mi señor padre que, con lágrimas en los ojos, me ha dicho: "Es verdad, los militares también son humanos. Ya eres mayor para saberlo, sórbete los mocos y sal de la habitación haciendo un cómico remedo de las escenas de desilusión adolescente de aquella maravillosa serie titulada "Sensación de vivir", porfa, que tengo ganas de ver un buen cómico remedo. Mientras lo haces yo me quedaré aquí sospechando de tu virilidad y haciendo groseros comentarios a gritos sobre la posibilidad de darle a tu hermana 100 euros y que te acompañe a comprar sujetadores".




La gente que alcanza un estatus profesional alto se suele sentir parte de una casta de seres infalibles. Eso explica las tonterías que dicen los jugadores de fútbol, los entrenadores, los dirigentes de las diputaciones municipales y, como no, los militares de alta graduación. A mi me da la sensación de que muchas veces van a comenzar a levitar por encima de los micrófonos...¿Y esas caras que dicen "lo estoy petando"? ¿No os dan ganas de no haber tenido que ver una de esas caras en vuestra vida? ¿A que sí? ¿A que dan cantidad de rabia?


En el poder hay muchas de esas caras de autosuficiencia infinita. El tipo que invente una máquina que convierta en energía eléctrica ese subidón de ego que siente cualquier personita a la hora de darle un puestecito dominará el mundo. Miradlos, es una especie de media sonrisa y una mezcla de "os lo dije" y "porque yo lo valgo" que intentan tapar con unas cuantas palabras en las que nos informan de su "humildad infinita" y su "sentido del servicio a los demás". En el fondo ya comienzan a saber que, si están ahí, es porque NO se equivocan.





Después de esa cara, y cuando comienza su gestión, empieza el "periodo de la ocurrencia". A gusto con el nuevo traje el "tío/tía que corta el bacalao" intenta hacerse visible y suelta una gracieta dicha con carita de ratón y cierta maldad de sacristía. González dijo "Ni flick, Ni Flock" (somos dos en un reloj) y Aznar puso los pies en una mesita de café sobre la que él pensaba que giraba el Mundo Libre. El "periodo de la ocurrencia" se inicia cuando alguien le ríe la gracia, normalmente un periodista o personajo de su equipo de colaboradores (es el nombre que ahora reciben los "pelotas" y "trepas" de toda la vida). Se hace el silencio, achina los ojos, agacha la cabecita recordando una de sus travesuras infantiles y larga la tontería...se escucha un "ja-já" en la sala y ¡Voilá! Ya ha nacido un cómico más en nuestro país. Un cómico que no se equivoca nunca. Mañana todas las portadas de los periódicos serán para ellos...pasado dirán "si queréis lo retiro" (ante una condescendiente tropa de fans) y se le pone cara de "que no, que yo no me equivoco aunque diga que sí, que vosotros lo sabéis).


Tras haberse echo un hueco como un "tipo/tipa de campechanía y sentido del humor afinadamente inglés" llega el momento de "ligar con la prensa". Oh, la-lá. Se trata, básicamente de invitar a los plumillas a lo que sea, pero que vengan juntos. Se divide así a la profesión más antigua del mundo (estoy seguro de que antes de que la primera moza se abriera de piernas a cambio de unos cuantos denarios ya había alguien avisando del asunto a toda la tribu) entre los que "van a la comida del tipo importante que tiene cara de estarlo petando y es cantidad de ocurrente" y los que no asisten. Si es de derechonas invita a algún rojo despistado para hacerle la gracia de cogerlo del hombro y decirle "anda come, que en el periódico te pagarán fatal" y si es de izquierdas invita a algún azulito centrista para hacerle una gracieta similar como "venga, venga, que quiero que veas que tengo talante y que respeto mucho tus opiniones". El paternalismo asqueroso pretende acercar posturas gastando un tiempo precioso que podría emplear, por ejemplo, en que el Ministerio no esté manga por hombro.


Y tras este periodo, en el que ha hecho gala de una estupidez pública evidente llegará el "Momento Enroque" en el que, pillado en algunas tropelías y trapacerías varias, le echará la culpa a todo el mundo de sus estupideces y demostrará que en realidad ni lo peta, ni es tan ocurrente pero, sobre todo, que ha utilizado su poder de muy malos modos.



Si hay alguien que ha demostrado esta estúpida teoría es: Federico Trillo.
Nombramiento: carita de ratón y de sabiduría infinita.
Etapa de la ocurrencia: ¡Manda huevos!
Etapa "ligar con la prensa": Federico Trillo invitaba a los periodistas a una jornada en la que se comían michirones de la huerta murciana.
"Momento enroque": en la Guerra de Irak regaló un euro a una periodista y, luego, con lo del avión se negó a reconocer sus responsabilidades.

Es una pena que no vaya a ir a declarar al juicio sobre el caso Yak-42, demostrando que los políticos en nuestro país tienen más escapatorias que los personajes de Prison break, porque estoy seguro que no tendría empacho en declarar eso de: "Aunque sea político, también cometo errores". Menos mal porque soy de los que piensa que la clase política española es completamente intachable y ya estoy harto de que mi padre me envíe a comprar sujetadores cada vez que me echo a llorar desconsoladamente mientras el telediario me arranca la inocencia.

martes, 17 de febrero de 2009

El artista madridista





Por fin tengo una razón de peso para borrarme definitivamente del fútbol: Aznar quiere presentarse en la lista de Florentino Pérez para la candidatura del Real Madrid y ocupar un puesto en la futura junta directiva. La cartera de Aznar debe de estar petada de carnets: Socio del Madrid, FAES, FOX, Georgetown University, el equipo de F-1 del yerno...este tío no es un "expresidente" es una Barbie, coño.



Lo malo de la decisión de Aznar es que me voy a tener que buscar un equipo nuevo de baloncesto: seguramente del Estudiantes. Jacobo, un amigo, dice que "tengo cara de ser del Estudiantes". Pues así será por lo menos hasta que el Cáceres 2016 de Piti Hurtado suba a ACB. Del fútbol voy a pasar aunque otro colega dice "que parezco del Atleti" pero por cosas que no tienen tanto que ver con lo balompédico como con lo sentimental. una historia.



Mi paranoia, alimentada siempre por la idea obsesiva de que Lucía Etxebarría tiene un plan maquiavélico para hacerme daño, se enriquecerá ahora con la idea de que Chema Melenas también me tiene entre sus objetivos por encima de Bin Laden y por debajo de ZP. En medio, me temo. En "El Cabo del miedo" (Martin Scorsese, 1991) De Niro interpreta a Max Cady, un chunguísimo criminal, que se dedica a molestar a la familia de Nick Nolte violando a su secretaria, ligándose a su hija y, algo peor, fumando puros y riéndose de cualquier gilipollez dentro de una sala de cine impidiendo a los protagonistas el disfrute del film. Pues Aznar es nuestro Max Cady. Por lo menos el mío.



Muchas veces se dice que la gente que ha tenido poder se pone triste cuando lo tiene que dejar...¿Por qué? Nadie lo sabe. Los "expresis" se suelen montar unas vidas muy majas de paseos internacionales, presentaciones de libros, entrevistas en los medios, participación en foros de todo tipo y cosas así. Esta vida se aliña con una pensión generosa y vitalicia. Entendería que los exdirigentes se pusieran tristes si se les devolviera a una olvidada dacha de la Siberia (Los soviéticos y sus cosas) o se les obligara a incorporarse de verdad a la vida real: buscar trabajo, hacer la cola del pan, ir al parque de bolas con los nietos o pimplarse unos chatos en el bar de abajo al lado de un grupo de parados generados por la última reconversión del sector minero pero, vamos, lo primero parece mucho mejor.


Yo que el Madrid me lo pensaría porque, vamos a ver: ¿Qué ha hecho Aznar? No dejar tras de sí piedra sobre piedra. El rollo Atila que se gasta ha dejado el PP como un conjunto de tramas más complejas que las de "Perdidos", FAES parece una reunión de coleguis que de cuando en cuando sacan un vídeo en youtube, FOX pierde fuelle tras la llegada de Obama, Ecclestone pasa bastante de las ínfulas de Agag y bueno Georgetown no es una universidad cuyos deportes hayan ganado ningún título desde que él es profesor...vale es una maldad, el año pasado ganaron una cosa en vela. Recordemos que este buen hombre es uno de los ecoescépticos que niegan el cambio climático y sigue agarrado al ultraliberalismo económico lo que realza, sin duda su sentido quijotesco, por eso de estar fuera de la realidad y lo que en términos futbolísticos sería como intentar volver a vestir de corto Di Stefano como refuerzo para la Champions.

Lo dicho, que cuenten conmigo en las filas de la demencia para el año que viene...pienso quedarme ronco animando a Carlitos Suarez.

Nota del Insustancial: Pido perdón a Los Planetas por haber pervertido el significado de su canción.

lunes, 26 de enero de 2009

Razones para sentir vergüenza ajena


Los psiquiatras y psicólogos sajones denominan a la "vergüenza ajena" como "spanish shame" o sea, "vergüenza española".

La vergüenza ajena es esa sensación viscosa que se apodera de uno cuando ve a alguien a hacer el ridículo, algo que, al buen entender de los hombres de los caramelos de habla inglesa, es algo que sólo puede sentir un pueblo compuesto por seres que no solo cargan con sus propios prejuicios y sentimientos de culpa si no que se ven proyectados en los demás cuando estos son pillados en una situación indecorosa, haciendo lo que no tienen que hacer, justificando lo injustificable o comportándose de una manera mezquina o estúpida. Yo reconozco que a veces me pongo colorado cuando escucho emitir ciertos juicios a gente de mi alrededor y que meto la cabeza entre los hombros o me tapo los ojos pese a que yo no sea dicho sujeto o no se me pasara por la cabeza, nunca, decir o hacer ciertas cosas.

Además de las opiniones de los demás mi ranking particular de sentir vergüenza ajena se complementa en sus primeros puestos con: los stripteases y las bandejas de canapés de fiestas, lunches y recepciones varias.

No quiero decir que me moleste que nadie se desnude es más, incluso creo que en algunos casos lo agradezco, es simplemente que no puedo dejar de pensar cosas como "verás, se va a dar un guarrazo", "seguro que se le ha olvidado depilarse" o "Oh Thor todopoderoso se va a dar cuenta de que la estoy mirando con cara de salido"...y es que lo "sepsi" (sobre todo las poses circenses) me atoran terriblemente.
La tía de un amigo mío era vedette a tiempo parcial, o sea, que entre las profesiones de su campo estaba trabajar en una especie de espectáculo de revista postmoderno de esos que se pusieron tan de moda en una especie de revival que hubo de ese género como en los años 80. La buena mujer estaba haciendo su número, algo relacionado con una canción picante titulada "La banana", cuando bajó del escenario a charlar y a decir procacidades al público (esa es otra cosa que me da vergüenza ajena, los espectáculos donde por narices el artista te obliga a participar en el happening porque siempre pienso "joder, he pagado una entrada para que me entretengan y no para entretener" y eso se extiende también a las cosas que hace La Fura). El caso es que se fijó en un señor, se sentó en sus rodillas (Tengo la teoría de que el pretendido humor feminista es una especie de negativo de la vieja revista donde se han sustituído los chistes sobre amas de casa torpes en el manejo del fogón por el arquetipo de hombre pichicorto que se tira pedos...aunque los dos hacen mucha gracia a nuestros ciudadanos más liberados) y le pidió que subiera al escenario, se produjo el típico forcejeo de "sube", "no subo"...sin darse cuenta de que el señor no es que fuera vergonzoso, es que estaba en silla de ruedas. Juro que la primera vez que me contó eso me puse de todos los colores. De hecho me estoy poniendo del color de tomate de Miajadas (Extremadura) de escribirlo.


Lo de las bandejas de canapés es igual, yo antes de ir a un sitio donde me van a dar canapés me como un bocata por ahí para no parecer demasiado hambriento porque, la verdad, la imagen de gente abalanzándose sobre un trozo de pan seco con mantequilla con una lonchita de salmón encima me pone francamente malo y siempre abogo por la rápida implantación de esos buffets libres de las fiestas de las pelis americanas que me parecen como más civilizados. ¿Hay necesidad de zarandear al camarero? ¿Ponerle el pie por delante para que no se escape con las croquetas? ¿colocarse estratégicamente en la salida de las bandejas para hincharse y dejar a las otras criaturitas sin una pequeña empanadilla congelada? Me niego. Me sonrojo.

Otro motivo para sentir vergüenza ajena son las peleas que se producen en las fiestas de disfraces: ver a Manolo disfrazado de mujer (en realidad va vestido de prostituta y se ha pasado toda la noche diciéndole a todo el mundo "tócame las tetas que me he comprado en el chino...¿A que parecen de verdad?") y a su amigo Fermín de pirata (con unos pantalones viejos hechos jirones por las perneras por donde asoman unos calcetines ejecutivos viejos) abroncándose es uno de esos momentos en los que uno querría simplemente diluirse.

Y, claro está, volviendo al principio (no temáis ya estoy viendo como cambiar el truco...) si hay algo que me sonroja es, sin duda, la capacidad innata con la que los representantes de la Iglesia Católica se hacen los locos con ciertos temas. Ayer mismo, Rouco Varela nos ilustraba sobre su visión de la libertad de expresión y decía que para que fuera de verdad buena esta debería de estar tutelada. No dice por quien pero asegura que una libertad de expresión tutelada sería la única forma de que los creyentes no se sintieran "heridos en sus convicciones". Se refiere como no a la publicidad "atea" de los autobuses de la que hablamos por aquí hace ya algún tiempo cuando se inauguró en Londres. No tengo duda en que si la libertad de expresión fuera tutelada jamás nos hubiéramos enterado de la enorme cantidad de casos de pederastia con los que, de cuando en cuando, algunos curas católicos nos hieren (ateos o no) en nuestra sensibilidad en nuestras convicciones porque tampoco me cabe duda en qué manos pondría Rouco la titularidad de ese posible tutelaje sobre la libertad de expresión. ¿Hay que poner límites? Claro, que se pongan, por supuesto, comencemos con no permitir a los medios de comunicación que mezclen información y opinión de tal modo que, digamos, un locutor de radio no pueda llamar a una ministra "la flamenquita" ni a una portavoz de un partido político "prostituta" por hacerse unas fotos para una revista...y más allá de eso propongo que se haga una ley que podíamos llamar "Ley de El Muro" (por lo de Leave the kids alone) para evitar que ciertos monstruos se acerquen a los chiquillos. Y escribo todo esto con la misma vergüenza ajena que debeis de sentir al leer esta entrada. Buenos días...otro día hablaremos de la vergüenza ajena que me procura el asunto de Gaza, por cierto.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Corriendo en dirección contraria a la cultura (y II): Señalando a los culpables

Decíamos ayer que hoy mismo hablaríamos de los culpables de que la gente corra siempre en dirección contraria a la cultura en nuestro país. Es cierto. Triunfa lo ínfimo, lo absurdo, lo bizarro, la bufonada, la chorrada…y no solo en Telemadrid (que podría ser observado entonces como una especie de Reserva Natural de la gilipollada ultraliberal de destino en lo universal) si no en todo el Planeta Essspaña.
"Why?" Dirán los timados por Opening. "¿Lo que?" Dirá esa masa despistada tras haber intentado estudiar un módulo de FP y pasar por catorce planes diferentes de estudio a cada cual más tonto, planes viejos, planes nuevos, LOU´s (que es un nombre como de bar elegante o de puticlub hortera según se encuentre el local en la 50 con la sexta avenida o en las cercanías de Mota del Cuervo), LOE´s (como el piloto de rally), E.S.O. (que me parece genial para nombrar a un plan de estudios). En España le hemos declarado la Guerra a la Cultura (o sea la G.C.) a todo lo que huela a conocimiento y academia desde el día en que ese pedazo de General de la Legión, Millán Astray, gritara eso de: “¡Muera la Inteligencia!”. Que me inclino a pensar que sonó como “¡Visva l´stupidez” o “¡Muera la tinlingenciarl!” porque el hombre no era un hombre era, en realidad, un puto mecano y le daba al coñac y a la grifa cosa mala. ¿Quieres saber quienes son los culpables de que todos corramos despavoridos a refugiarnos en cualquier agujero cuando escuchamos la palabra “cultura”? ¿Cuál es la razón por la que este planeta de ígnaros utiliza la palabra “intelectual” como un insulto? Pues aquí, en su página amiga hemos aislado, para su observación, unos cuantos problemas. Por cierto, que se me olvida: ¿Quién conseguiría más aplausos? ¿Millán Astray cuando dijo ¡Muera la inteligencia! o Pemán que le contestó "¡Viva la Inteligencia!? ¿Hacemos una porra? Aquí la rica anécdota.


Franquismo: Vale, es muy chungo comenzar una lista de este tipo hablando de la Dictadura del General Franco. Espero que hayáis traído vuestra pala y vuestra pedazo de linterna. Es así, un régimen militar deja un rastro terrible…por ejemplo…1,2,3 Responda otra vez…males que deja una dictadura a su paso…la falta de libertad, la prohibición de ciertos autores, la persecución de esa manía de pensar, el asesinato, exterminio y/o defunción voluntaria de maestros, profesores, intelectuales, pintores, artistas etc…la sustitución de estos por la implantación de una cultura oficial basada en una serie de pensadores cercanos al gobierno…el exilio…el aislamiento internacional…el exilio interno…la traslación de los códigos militares de disciplina a la sociedad civil…(introdúzcase aquí un ¡Campana y se acabó!, una mollar secretraria diciendo han sido bla,bla, bla, un mairú-cha-cha-chá y un aplauso). Sí, insustanciales, Essspaña, una parte de ella quiere vivir todavía como un cuartel: uniformados, uniformes, obedeciendo al líder (manda casual y causal).

Digamos que la imposición del Servicio Militar imbricó en el ADN de los españolitos el siguiente mensaje que se ha ido diluyendo en el sentir general: “Si quieres sobrevivir, hijo mío, compórtate como uno más, ni más tonto, ni más listo”. ¡Iquiliquá! Para sobrevivir en ese gran cuartel llamado Essspaña no había otra manera de hacer las cosas que pensar como todo el mundo, actuar como todo el mundo, callar y decir “Sí, señor”. Es sabido que los militares españoles encargados de los mandos medios, como los sargentos (los más “Arensivias” de todos), hacían un curioso juego de despiste cuando el personal estaba en la mili. Se ponían frente a la tropa civil por militarizar y preguntaban: “¿Quiénes de vosotros sabéis escribir a máquina? ¿Quiénes de vosotros tienen estudios? ¡Que levanten la mano!”. Las criaturas que osaban desvelarse en ese momento eran, automáticamente, mandados a limpiar letrinas, escarbar hoyos para hacer más letrinas, pelar patatas…el ejercito te estaba diciendo: “Por listo y por señorito aquí te va a tocar currar, cabrón”. Molto Bene. Atenta la compañía: “si piensas te jodes”. Pese a que la mili ha fenecido eso sigue en el consciente colectivo y todo el mundo quiere ser funcionario (que es una forma de ser militar pero sin uniformar a no ser que sea uno de ese cuerpo especial de bedeles) para cobrar todos los meses, para no currar mucho, para no comerse la cabeza. Y ahora repetid conmigo: ¡NI MAS LISTO, NI MAS TONTO!


Nos mola no llamar la atención y si hay que hacerlo, pues se hace, pero en las fechas implantadas por la autoridad a tal efecto y convenientemente uniformados como Peña, Tuna, Hermandad de Suplicantes, equipo de fútbol, hinchada local. Haced la prueba. Montad el ciri por la calle vestidos de ciudadanos normales tocad el tambor y gritad consignas locas con un pedazo de megáfono, aunque sea el jingle del IKEA (Eso no se toca vale/no se qué/cuantitos/vale…) y vendrá la policía. Montad la de San Quintín (Tarantino) vestidos con camisas azules y gritando tontunas y os dejarán a vuestra bola. Intentadlo también vestidos de Hare Khrisnas e, incluso, algunos despistados ciudadanos os darán dinero aunque sea para que os calléis. Los que estén de pedo os seguirán. Garantizado.
¿Qué no hay muchos artistas en España? ¿Qué no hay muchos pensadores? Pues es por eso, porque para ser artista hay que ser diferente y para ser pensador hay que pensar…un poco diferente.

Gente que dirige programas culturales que tienen como fin que la gente lea: Ellos, hijos de puta, cabrones sin escrúpulos…Nadie ha hecho más porque no se lea en este país que Sánchez Dragó que ha dirigido en diferentes cadenas el mismo muermo de programa terrible, intragable y que suele convertirse en una enorme idiotez cursi que hace que el personal piense que si uno lee se va a convertir en un bicho engolado, horriblemente vestido, que dice unas frases de otros utilizadas fuera de contexto y que, básicamente, se dedica a escribir para que otros tan idiotas como él lo lean. En serio ¿Alguien sabe decirme de algún programa que quiera que se fomente la lectura y no produzca urticaria? ¿Esos presentadores? ¿Esos platós? ¿Esas horas de emisión? ¿Es necesario? Normal, tu le dices a la peña: Aquí estoy yo, con este tocho que se titula “Agrimensores del siglo XIX, la aplicación de la Desamortización de Mendizabal en Esspaña” que lo ha escrito aquí este amigo mío que se llama Celedonio Frondoso y en los próximos cincuenta minutazos voy a hablar con él del apasionante tema refiriéndome a párrafos que sólo hemos leído Celedonio y yo, después vamos a referirnos a otros escritores tan desconocidos como él que también conocemos nosotros dos y luego haremos, a forma de morisqueta, unas cuantas bromas privadas que serán una delicia para nosotros dos y para nuestras señoras que se encuentran, en este mismo momento, aprovechando el momento en que no estamos en casa para zumbarse a dos efebos en un boy´s Bar. Si no lo queréis ver es que sois gilipollas, idiotas y lamentables. Que os den por culo, panda de analfabetos…”. Y así no hay manera, claro, porque la gente prefiere drogarse que es igual de malo y no te embota tanto la cabeza. Si cualquier persona buena se preocupara por transmitir el amor a la cultura (que es buena) y por decir: “miren aquí este libro que se llama El Lazarillo que es una delicia” o “este libro de Philip Roth que va de esto, de esto y de esto…” y no dirigirse a flipar con sus colegas y a ganarse los duros haciendo favorcillos pues, a lo mejor, la gente leía un poco más. Incluso mucho más. Volviendo a la fatua Bola de Cristal yo me enteré de la existencia de muchos libros gracias a los teatrillos de Pablo Carbonell, Pedro Reyes y Alaska…eso y que nunca vi a Dragó en aquello de “todo, todo, todo está en los libros” aunque sólo viéramos que “todo el aburrimiento, toda la cursilería, toda la obviedad estaba en los libros”.





La gente que defiende que no se quemen libros porque es de nazis: Es una de las posturas más idiotas que, actualmente, se pueden mantener. “No, quemar libros es de nazis”. Una mierda. Vale, venga, que los nazis hacían unas piras gigantescas con libros y que se lo montaban en plan aquelarre y bailaban todos alrededor con música bávara de fondo (no la buena que es la polka, si no la otra, la mala, la nazi). Eran otros tiempos y había menos libros que eran una especie de privilegio de consumo. En la actualidad cualquiera se puede pagar una edición de mil ejemplares por un precio apañado y chulear de tener una novela editada…¿Entonces? Pues nada, que hay muchos libros muy malos, muy impresentables, muy predecibles, muy mentirosos, muy mal escritos, muy impublicables si, por ejemplo, hubiera poco papel y todavía estuviéramos en la imprenta de Guttemberg. Si se queman (vale, se reciclan) libros malos pues queda sitio para libros buenos. Es decir, aquí estoy con la Almeida, yo voy al Corte Inglés y me dan ganas de pegarle fuego a los libros de Pío Moa, Cesar Vidal y Federico Jiménez Losantos ¿A quién no? A Moa, Vidal y Losantos que luego se defienden diciendo que la gente así “son unos nazis” o, como Vidal, diciendo que “Cristina Almeida no tiene pinta de ser aria” ¿Quería decir Vidal que lo ario es guay? ¿Qué las Arias (las de la raza Aria, no las del queso o las Arias Navarro) son todas rubias, altas, con tetarracas, curvazas y ampliamente achuchables? Pues algo así, sí. Digamos que Cesar Vidal tampoco pasaría un control de “lo ario” y que no ha nacido la aria que lo toque, ni con la punta de una pértiga olímpica…la habrá, pero pagando una ingente cantidad de dinero, quizás alguna lo haría pero por todo el oro del mundo. Ya se puede poner en plan Mobuzz y comenzar a recolectar si quiere dejar de ser virgen (Nota mental, versión española de “Virgen a los 40” con Cesar Vidal de protagonista, pero con final triste, acaba virgen. Realista. Que la dirija León de Aranoa. Consultar derechos. Fin). Ahora repitan conmigo: “¡TODO LO ESCRITO NO ES BUENO!”. Deshaceros de los libros malos, de los libros cutres…¿Qué es peligroso pensar así? ¿Qué muchos libros buenos caerían en la pira? Apliquen su criterio personal y piensen, piensen, piensen en todos los pobres árboles que nos ha costado Caballo de Troya y en que, ahora mismo, podrían estar debajo de los mismos revolcándose con una aria, con Cristina Almeida o con el mismo Cesar Vidal (panda de parafílicos…). Si no quieren quemarlos al menos eviten que se los regalen o difundirlos por su cuenta, reciclen. De hecho si alguno de estos liberales se les pone chulos y les dice: "Nazi, que quemas libros, eres un nazi". Recurran a donde más les duele, o sea a la patada en la entrepierna, y luego digan: "¿No dices tu siempre que la propiedad es sagrada y que puedo hacer con ella lo que quiera? Pues este libro lo he pagado, es mío y lo quemo cuando quiero y el que dice nazi lo es".

La pose intelectual: Sí, amigos, hay muchos idiotas que se ponen la etiqueta de intelectuales para rebuznar. Están en la cabeza de todos. Eso es así. Horribile. Se acodan en las placitas con sus libritos en la mano y te dicen: “¿Has leído a Fromm? ¿No? Pues es fundamental…” con aire de marisabidillo. Desconfíen de cualquiera que te diga que es “fundamental” leer a este o al otro. Repitan conmigo: “FAAALSOOOOO”. No hay nada “fundamental” en esta vida. Hay llaves que abren puertas, escritores que nos ayudan a entender a otros escritores, pensadores que nos despiertan el apetito por otros filósofos pero NO hay nada fundamental. Reconvenidles poniéndoles una fortísima poción diarréica en la cañita. Que se jodan. No se crean que la acumulación de cultura les hará inhumanos, monstruos dotados del superpoder de señalar la paja en el ojo ajeno. Mierda que se coman. El Intelectual puede ser montaraz, beber como un pirata escocés, drogarse como el más analfabeto de los bakalaeros y, sobre todo, VIVIR. Repitan conmigo intelec…digo Insustanciales: “Pensar en Pura Vida”. Es descubrimiento, es movimiento. Pensad en Keoruac o en Brenan o en Hernández…¿Se imaginan a uno de esos diciéndote es “fundamental que leas a Kierkegaard”? Nooooo. Que se queden con sus tontunas, seguid caminando. Ponedles frente a sus prejuicios mientras que olvidas los tuyos. Se puede llevar chupa de cuero con tachuelas, ligar con Christina Rosenvinge y ser un intelectual como demostró Ray Loriga. Vale, se puede incluso escribiendo mejor que Loriga.


Yoko Ono: ¡La culpa de todo!/¡La tiene Yoko Ono!/¡La culpa de todo!/¡La tiene Yoko Ono!/¡La culpa de todo!/¡La tiene Yoko Ono!/¡Y el espíritu de Lennon que le sale por los poros!".


Gente que habla con tonillo: La persona que imposta su voz mientras concede una entrevista hace con que sabe pero, en realidad, no sabe. Ahí está De Prada. Te hacen querer no haber estudiado nunca en una Universidad. Repetid conmigo: “Se puede ser Intelectual y no ser rancio”. Hay una estupenda palabra catalana que define esta pose: “Lletraferit”. Letraherido, esos cursis de ración que se corren cuando dices “Malraux” pero que no saben explicarlo. Caca. Esconden su ignorancia bajo un manto de palabrería afectada.


La persona que bautizó como "Bolonia" al "Plan Bolonia": Aquí y en la ¡China Popular! Se nombra la palabra “Bolonia” para referirse a una mortadela, muchas veces, de una ínfima calidad y un sabor decepcionante ¿Mandaríamos a nuestros hijos a una escuela donde el plan de estudios fuera catalogado como “Plan Chopped Pork”? ¿”Chorizo de Pamplona”? ¿Pondríamos en nuestro curriculum “Me saqué el graduado en la prestigiosa High School Musical donde se estudia bajo los beneficiosos efectos del “Plan cacahuetes rancios”? Pues que le pongan “Plan Pata Negra” a ver quien se resiste a no estudiar.

La tuna: La tuna tiene la culpa de todo pero, sobre todo, de hacer que mucha gente piense que sus hijos malgastarán el dinero para su educación en pantis y vinacho. Acabar con la Tuna podría ser un comienzo excelente.

La clase política: Sí, suena chusco pero es así. Al parecer la clase política no está interesada en facilitar a sus ciudadanos un acceso corriente y moliente a la puñetera cultura ¿Por qué? Porque creen que la gente que piensa no les va a votar. Así de sencillo. Cada gobierno tiene unos "intelectuales de cabecera" y ya. Cuidadito, con esto, cuando digo de "cabecera" no digo "de pesebre" que no es lo mismo. De hecho ni siquiera creo que ningún gobierno se plantee un plan maligno para idiotizar al personal (eso ya lo hacen las televisiones privadas y gratis que se han quedado con el negocio que parece más rentable) pero tampoco hacen nada por instruírlo. En el Planeta Esspaña hay un dicho estupendo: "Pasas más hambre que un maestro de escuela". Que risa y que llanto. Es cierto. En mi casa se ha vivido del sueldo de un maestro y es frustrante. Como el gobierno trata como el culo al docente (por ejemplo dando el mismo valor al presidente de una Asociación de Padres) pues el alumno, que no es gilipollas, sabe comportarse como un delincuente llegado el caso y luego escaparse de rositas. Si nuestros gobernantes fueran más cucos proveerían a cada servidor de la docencia con un coche tunning y lo vestiría con los ropajes del triunfador (chandales, joyería cara, un casette de doble pletina que podría llevar al hombro, una boa de plumas) y eso deslumbraría a los alumnos que verían "al pringao del profe" como "ese tío guay que lleva un peinado como el de Guti y un tatu como el de Beckham". Una compa de mi padre dice, no sin razón, que "las maestras deberíamos de vestir a la moda y estar más monas o directamente estar buenísimas e ir vestidas de totales y así no se nos desmandarían tanto estos infieles". Aceptado. Próxima parada para el funcionariado educacional: Barra libre en todas las tiendas fashion de Essspaña. Si las clases de conocimiento del medio las impartieran muchachas del aspecto de Lucía Lapiedra o del Duque otro gallo le cantaría al absentismo escolar. Por otro lado, y volviendo al tema de la política recordad: los políticos son muchas veces gente tonta que desconfía de la gente instruída que puede quitarles el puesto...
Actores y actrices que salen en Pasapalabra: Es deprimente ver como los ídolos de la juventud de los terrícolas españoles acude al programa Pasapalabra (Telecinco) a demostrar su idiotez supina y su falta de preparación en todos los campos. Semejante ejercicio vejatorio autoinflingido (dame perras y llámame tonto que me lo merezco, se llama) hace pensar a muchos que no hace falta abrir un libro en esta vida para picar alto ¿Se imaginan que a los chiquillos les dieran 2.000 eurazos cada vez que suspenden un exámen? Ahí está el quid (quiz, kid) de la cuestión...mirad este vídeo...y veréis el horror y la verdad. Pongamos los puntos sobre las íes contando esta jugosa anécdota sobre Marisa Jara (la morena de las dos): Era Marisa Jara novia del bailaor Joaquín Cortés y estaban ambos en Londres cuando entró Mick Jagger. La Jara, deliciosamente boba, salió corriendo y en perfecto español con unívoco acento andalú le dijo al lider de los Stones: ¿Chiquillo, tú que haces aquí?. Mick se quedó flipando sin entender nada. Marisa Jara, deliciosamente tonti, lo había confundido con Francisco Calatrava, miembro del dúo Los Hermanos Calatrava e identificado como "el feo de los Hermanos Calatrava" (como si hubiera uno guapo). La gente mona y que se dedica al arte dramático debería de dar ejemplo.


La Santísima Trinidad de la Venta (de libros): Carlos Ruiz Zafón-Arturo Pérez Reverte-Dan Brown. Je. Dijo Carlos Ruiz Zafón, con tonillo, marisabidismo infinito y letraheridismo incontable cuando le preguntaron por el secreto del amuleto de vender tantos libros: “La Literatura es como el primer beso que ni puede ni debe explicarse”. Ja-ji, je-je, jo-jo. Si te preguntan por tus libros no puedes hablar de literatura en absolutos, si hablas de literatura no puedes decir que es un primer beso que sería algo torpe, rápido y mal dado (¿No?) y la literatura puede explicarse (por medio de la comparativa o de la crítica literaria) y debe explicarse (por eso hay una asignatura que se llama “Lengua y Literatura, una carrera que se encarga de la misma etc. etc. etc.) Otra cosa es que Ruiz Zafón, que es así él, no quiera desvelar cómo hace para vender tanto (que es un misterio) pero decir eso es de memo integral. Sobre Dan Brown pues eso, que ha escrito el Código Da Vinci y sobre Reverte pues sólo diré que es un tío que se cree que Felipe IV fue la caña de Esspaña y se piensa que el Madrid del Siglo de Oro era el O.K. Corral. Juas, Juas, Juas.


Esta entrada: Si has llegado hasta aquí te darás cuenta, estimado insustancial/o/a, que la adquisición de cultura me ha hecho una persona infeliz con tendencia a la verborrea esdrújula, a la sinécdoque, al símil de saldo, la pantomima, la excrecencia y el ombliguismo…pero que hay otros que sabiendo más que yo callan, son discretos lectores, avanzados seres humanos y entregados ciudadanos a los que tener un título, haberse hecho un dique de libros, películas y cuadros a su alrededor les ha permitido mantenerse limpios ante la barbarie, ante el desaliento y/o el desatino. La verdad, de verdad, la buena, te hará libre, la búsqueda de la misma libérrimo, saber el significado de libérrimo te otorgará placer y el placer, ay amigos, el placer, te dará gustico. Y si no es así, siempre puedes subirte a un andamio a poner tochos que una cosa no quita la otra pero sabiendo, al menos, quien inventó los ladrillos que nunca viene mal. La incultura está muerta (si tu quieres).

jueves, 27 de noviembre de 2008

Recargando

Esta tarde he estado con Cesar Strawberry. Somos muy buenos y muy viejos amigos. Ya les digo el 10 de febrero sale su nuevo disco (por ahora se titula "hipotécate tú") y, la verdad, es un maldito trallazo, todo himnos. Cesar también sacará nuevo libro tras "Besando la lona" (Ediciones Irreverentes).
Strawberry es una bestia entrañable, viene a cenar a casa de cuando en cuando y se trae una botella de Tequila reposado. Es dado a la "guasa" -una palabra completamente Strawberryana- y a la "dolencia" o sea, que sabe ver las cosas con perspectiva y jamás le he visto quejarse de vicio. Les cuento una anecdotilla: estábamos ambos en un momento crucial de nuestra vida (él se enfrentaba a la disolúción de Def Con Dos y yo curraba con Gurruchaga de guionista) donde es necesario plantearse si vale la pena seguir hacia adelante o si es mejor parar y dedicarse a otras cosas. Esa noche hablamos mucho de una idea absurda "Los Hombres Bomba". "¡Se acabaron los pedos y eructos, gordito! ¡Hay que actuar!". Página web de por medio quisimos canalizar todo ese odio llamando a una especie de yihad cultural violenta, ataques a ARCO, soflamas escritas en las paredes contra nuestros escritores más odiados, lanzamiento de pasquines, avisos de bomba en las conferencias más asquerosas. No querían escucharnos pero iban a hacerlo. En la borrachera y el delirio todo tiene una forma nítida y la cosa más absurda cobra sentido. Escribamos un manifiesto, corramos a gorrazos a todos esos cursis. Reventemos como dos pobres infelices haciendo saltar por los aires toda esta patraña...


Joder, qué resaca.


Nuestros caminos se separaron esa misma noche y volvimos a hablar del tema con más serenidad. Seguía valiendo aunque necesitáramos abogados. Un manifiesto y a reventar. Al martirio cultural para que las nuevas generaciones de ciudadanos vivan libres de la opresión mental, de la mala televisión, de la estupidez de serie.


La realidad, al poco tiempo, nos ganó por la mano. Los atentados del 11 de marzo nos hicieron callar y reflexionar sobre la campaña. En realidad nos parecía que, pese a que la cruzada era justa, el momento no era el mejor. Quedaríamos como dos cochinos arribistas y el asunto daría munición suficiente a gente a la que no queríamos ver cerca de una pistola nunca. "Los hombres bomba" se disolvieron sin decir ni "ay" y nos dedicamos a nuestras cosas: Cesar volvió con Def Con Dos y publicó su primera novela y yo amplié mi campo profesional pasando de la tele a la prensa escrita. Corrieron buenos tiempos y todavía nos reímos de aquello. La última vez contándoselo a su chica en un bar de la Calle Pez, contándole eso y aquella vez que Strawberry me mandó su novela aún inédita e intenté cambiársela de arriba a abajo. Su contestación no pudo ser mejor: "Mira gordo, si quieres una novela te la escribes pero no me toques la mía".


Hacía mucho tiempo que no veía a Cesar, demasiado, y en solo dos asaltos me ha devuelto parte de la esperanza perdida. Con amigos así uno no quiere tener enemigos. Con amigos así a uno no le importaría reventar en pedazos.


Por cierto, que después de estar con esta buena persona, me he ido a tomar dos Sin alcohol con Miss Kiddo a la misma Calle Pez (es una calle guay, no se la pierdan), a un bar con grasa en las paredes y hemos estado hablando de todo. También hacía mucho tiempo que no veía a Miss y ha sido una buena reentré profusa en datos y milongas varias de las que teníamos que ponernos al día. Me ha devuelto mi volumen de "Un vestido de domingo" (Mondadori) de David Sedaris. Me lo ha devuelto sin leer y eso que se lo presté porque el escritor americano y la buena muchacha de la katana tienen un humor vitriólico muy parecido. Ya tendrá tiempo de leerlo si la Yakuza deja de perseguirla en algún momento, que ya les vale, que ella sólo quiere cargarse a Bill pero, nada, no hacen más que obstruir a la justicia del frío acero japonés.


Después he vuelto a casa, henchido de gracia, sin rastro de misantropía y acordándome de la señora cuarentona que, completamente cocida, me ha tirado los trastos en el intercambiador de Plaza de Castilla. Lo juro, no me lo invento, esa señora estaba literalmente ciega. Si a algunos el alcohol los pone cariñosos a esa pobre mujer la ingesta de Don Simón le quita completamente el sentido del gusto. Pese al amoroso requiebro -la verdad es que no la he entendido muy bien- me he hecho el Bjorn Bork (o sea el sueco) y se ha ido a intentar liar a un ecuatoriano que, completamente fuera de sí, le ha dicho que no bebiera y que rezara mucho porque era una pecadora. El ser humano no dejará de sorprenderme nunca, como la Calle Pez, como los amigos y como este año de las narices que no me está dando ningún descanso ni siquiera en esos días en que todo parece ir sobre ruedas.