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martes, 23 de noviembre de 2010

Franco experience...visite El Valle de los Caídos.


Dice la leyenda que Felipe II se dejó aconsejar por toda una tribu de sabios de su época para buscar el emplazamiento de esa obra magna que es el Real Sitio de San Lorenzo del Escorial. Pese a que, evidentemente, el lugar elegido era idoneo por tener caza, pesca, una cantera cercana, un acceso casi inexpugnable y algunas lindezas más (como que Felipe II, muy conservador él, buscaba un refugio silencioso alejado de la francachela que a su papá Carlos I le gustaba tanto...) los investigadores de lo paranormal no dudan en señalar que el Real Sitio de San Lorenzo del Escorial se construyó allí porque una serie de magos y alquimistas varios lo señalaron como el oportuno lugar donde convergían diferentes energías telúricas que convirtieron al complejo de edificios (basílica, monasterio y palacio real) en una especie de emisor de la fuerza del Imperio, una especie de amuleto gigantesco, un escudo contra la energía negativa. 

Poco importan para estas razones tan científicas que Felipe II fuera un entusiasta perseguidor de cualquier persona o institución (no creo que fuera muy amigo de brujerías) contraria a los dictados de la fe de Roma o que la construcción del edificio no evitara, por ejemplo, el desastre de la Armada Invencible o el crónico endeudamiento de la Corona Española con el capital privado proveniente de los Países Bajos así como, por ejemplo, algo tan nímio aparentemente como que tuviera que ser el propio monarca el que, al no encontrar ningún funcionario dispuesto a la tarea, se pasara a mano de su realísimo puño y letra gran parte de los legajos del conocido como Archivo de Simancas. 

El caso es curioso porque esta historia, muy parecida, se publicaba en la revista "Más Allá" a mediados de los 90 con gran profusión de datos chiflados pero cambiando un poco los términos: Se había cambiado San Lorenzo del Escorial por el Valle de los Caídos pero, siguiendo esa misma línea de pensamiento, se aludía a que el dictador habría tirado de los conocimientos de los masones y de una especie de "brujos nazis" (se daba como prueba que el lugar tiene dos ángeles custodios que el autor del artículo dice que eran de inspiración teutona) para encontrar el emplazamiento adecuado y que, curiosamente, se eligió un lugar cercano al Real Sitio de San Lorenzo del Escorial porque el Monte Abantos y Cuelgamuros son dos lugares mágicos que en otro tiempo fueron lugares sagrados para los íberos y gente así, de la antigüedad. 

Lo que sí es cierto es que, como tantas otras veces, Franco quiso que su mausoleo privado estuviera cerca del complejo construido por Felipe II por una sencilla razón: la necesidad de unir su régimen a la institución monárquica, es decir, hacer indivisible su figura a la de la España donde nunca se ponía el Sol. Para ello la maquinaria propagandística del régimen dictatorial no paró en barras ni en desbarres: Franco paseándose bajo palio por todas las catedrales españolas, asumiendo los símbolos de Austrias, Borbones y Reyes Católicos, usando palabras como "Cruzada" o dejando a la imaginación de los intelectuales orgánicos de la época la inequívoca identificación entre ese pasado y su régimen. Como muestra un botón: la creación de un hecho histórico falso alrededor del cautiverio de Luis Moscardó, hijo del General Moscardó defensor del Alcazar de Toledo, que tenía como inequívoca fuente (resaltada y nunca escondida) el gesto que Guzmán el Bueno tuvo al no rendir Tarifa en 1294 ante la amenaza de las tropas de Yusuf y del Infante Don Juan de decapitar al hijo de este que tenían cautivo.

Como estas historias otras tantas que pueden sondearse en los libros de historia como, por ejemplo, la biensabida frase hecha que, dice mi padre, que había que saberse de carrerilla: "Francisco Franco, caudillo de España, fue general a la misma edad que Hanibal, los 33 años...". Ya ven, Franco y Hanibal, primos hermanos. 

Cada vez que escucho eso de que hay que proteger el Valle de los Caídos como se concibió y las enardecidas defensas que del lugar se hacen aludiendo a la tradición, a su carácter de monumento histórico (algo bastante discutible teniendo en cuenta la edad del lugar) se me vienen a la cabeza todas esas imágenes de ciudadanos del Telón de Acero dando cuenta públicamente y ante las cámaras de Occidente de las estatuas de Marx o de Lenin (ya no quedaban estatuas de Stalin que se habían mandado eliminar con tanta celeridad como aquellas otras que elevaban a la categoría de dioses a la Banda de los Cuatro en China...) y los entusiásticos comentarios que aquellos actos de eliminación pública de los símbolos del Antiguo Régimen provocaron entre nuestros medios. La gente era tan libre que no sólo podía abrazar la democracia sino que armados de unas cuerdas y unos cuantos martillos podían mandar a paseo los totems del pasado para entrar limpios de polvo y paja en el paraíso capitalista que les esperaba a la vuelta de la esquina. No solo eso, la retransmisión en directo de la caída de la estatua de Sadam Hussein en Bagdad fue tomada, quizás apresuradamente, como el acto fundacional de los nuevos y buenos tiempos que viviría Irak.

¿No se dijo en aquella época que todos los grandes regímenes culminaban con la destrucción  de sus símbolos que eran sustituídos por unos nuevos?  

¿Fueron menos dictadores Breznev, Hoxha, Tito, Jaruzelski, Ceaucescu o Hussein que Franco?

La pregunta la dejo ahí y que la recoja quien quiera.

Si el Arca de la Alianza, al ser abierta en "En Busca del Arca Perdida", emanaba un mal rollo criminal que licuaba los cuerpos de los nazis (una especie de venganza de los habitantes del Antiguo Testamento por estar pasando a cuchillo a sus predecesores) no es menos cierto, y a lo mejor los de la revista "Más Allá" tenían razón, que el edificio en sí y su configuración emanan una imagen bastante concreta y traducible al granito del Monte de Abantos.

Y es que, en realidad, El Valle de los Caídos es el propio franquismo. Es el propio régimen por ser un agujero en la roca, un agujero oscuro y acojonante de proporciones astronómicas. A ningún dictador que esté en sus cabales se le pasaría por la cabeza construir un hueco en medio de la historia para ser enterrado dentro y dejar testimonio. Un lugar gris e inhóspito, aburrido hasta decir basta, un esfuerzo absurdo, un gasto innoble del presupuesto exiguo de un país hambriento y mísero en aras del ego de un señor muy bajito construido, por si fuera poco, con el concurso de un nutrido grupo de presos de guerra empleados como simples esclavos. Si la convección de las fuerzas telúricas y masónicas del Monte Abantos llevaron a Franco a construirse un nicho de proporciones gigantescas en medio de la nada como una especie de forma de resguardarse de los malos augurios lo cierto es que más que convertirse en ese ansiado amuleto que ahuyentara a las meigas rojas o al espíritu de Azaña el sitio se ha convertido en un emisor de lo que, indudablemente, es un rayo cósmico de mal rollo que, a día de hoy, todavía provoca los efectos licuantes de las energías escondidas en el Arca de la Alianza.

Cuando el lugar vuelva a reabrirse hagan como este servidor de ustedes y dense un edificante paseo por el lugar, por ese gigante parque temático coronado por una cruz que un profesor de mi colegio (conocido como "El calvo", una especie de caricato fachón que había sido director de un centro de Auxilio Social muy parecido a los que retrata Giménez en "Paracuellos") nos glosó con frases dignas de estar en un cartel de una superproducción hollywoodiense: "¡Se utilizó más hormigón que para construír el Reichstag!¡Es más alta que la Torre Eiffel! ¡Encima de la cruz un camión de doble eje podría dar vueltas sobre sí mismo! ¡Desde la cima de la misma se puede ver toda Castilla La Vieja!". Y después de aquello nos dijo: "¿No estáis orgullosos de que un monumento así esté aquí, en España?". Y no supimos que decir ante aquella cruz, pero de puro acojone ante el emocionado discurso de un hombre que, normalmente, sólo ponía entusiasmo en dos cosas: dar hostias como panes y en comer el mayor número de empanadillas posibles en el comedor escolar. De hecho la emoción que las empanadillas le provocaban a ese hombre eran nada más que un temblor de su fino bigotillo comparado con el entusiasmo que le producía aquella cruz inmensa.

Echen un vistazo ustedes mismos, mézclense con los turistas japoneses con cara de "no entiendo ni papa" a los que trasladan allí para contarles milongas, a las familias de nostálgicos que hablan en voz baja como si de verdad los rojos hubieran colocado micrófonos en el lugar para identificar a los que se identifican, jueguen a encontrarse con los morbosos y curiosos que acuden al lugar con la única intención de hacer un chiste y comprueben que, ante las malas vibraciones que produce el mausoleo, quedan mudos y extasiados. Es un espectáculo humano tan sorprendente que uno no puede dejarlo de sentir, al menos, una vez en la vida.

Yo opto porque el sitio se quede donde está como ya he dicho, aunque sólo sea porque proporciona un chute tan insano, tan bajonero y tan crudo que te da la sensación de que a la boca se te viene el sabor entero del franquismo, como de pan de almortas y de alcohol de curar tintado con yodo para que pase el mal trago...

Quizás todo eso no sería necesario si, de una vez, alguien instalara en el lugar un sitio donde se explicara qué hace aquello allí en medio y con qué fines concretos fue construido...¿Despolitizarlo? ¡Ja! ¿Cómo vas a despolitizar un lugar concebido para ser un símbolo político?

No creo que nada evite que cada 20-N o cada 18 de julio (fecha del Glorioso Alzamiento Nacional) el lugar vuelva a emanar su mal karma y convoque manifestaciones y paseos hasta sus alrededores para que se celebren las consabidas muestras de cariño y devoción al dictador o a José Antonio Primo de Rivera. Es más, aunque exhumaran los cadáveres de ambos y se llevaran a los republicanos de allí nada evitaría que el lugar fuera recordado por lo que tiene que ser recordado que es para lo que se hizo. Es lo que tienen los lugares enclavados entre las coordenadas donde confluyen las energías telúricas indicadas por los libros de masones y brujos nazis que no dejan de ser imanes y emisores del bajón...

Pero recuerden el sabio consejo que Indiana Jones le da a Marion cuando el Dr. Belloq abre el Arca: "No abras los ojos, no mires hacia el Arca". Nada podemos hacer contra ese poder maligno que se revuelve cada vez que alguien osa tocarlo, por lo tanto, no lo toquemos...aunque, si pueden, no dejen de disfrutar de la "Franco Experience" que produce el lugar es, casi, casi inenarrable.

Nota del Insustancial: "El fantasma de la Transición" es una canción de Triángulo de Amor Bizarro incluída en el disco del mismo nombre editado por Mushroom Pillow en 2007.

BOLA EXTRA
Desde mi más tierna infancia he contemplado las manifestaciones franquistas no desde un punto de vista meramente político sino desde un punto de vista sobrenatural. Nunca me ha dejado de sorprender lo suficiente el hecho de que los mensajes de nostalgia se mezclaran con una especie de petición religiosa o de oración que rogaba por la vuelta del General Franco desde la tumba para volver a tomar las riendas del país. Una pequeña reflexión sobre el asunto me lleva a pensar, siempre, que para los partidarios más furibundos del régimen la figura de Francisco Franco fue algo más que la de un mero gobernante  para adivinar en él el aura inequívoca de una especie de ser sobrenatural que después de dejarlo todo "atado y bien atado" bien podría, como Lázaro, atravesar la Laguna Estigia y presentarse de nuevo para ocupar de nuevo El Pardo.

Existieron en la época también las identificaciones de Franco no solo con una especie de ser sobrenatural sino también con la del padre unívoco de la Patria y florecieron los cartelitos con la cara del dictador y la leyenda "No se os puede dejar solos" (aunque todavía eso está de moda). Frase tan popular que sirvió como título para el excelente documental de Cecilia y Jose J. Bartolomé sobre la Transición del que se ha hecho muy famosa este corte. (Fíjense que el discurso de esta señora anónima sigue muy en boga).

Esta ansia del retorno del único líder en el que estas gentes habían depositado su confianza (ni Blas Piñar, ni Girón de Velasco ni ninguno de los políticos conocidos como "los del Bunker" tuvieron jamás ese aura mágica de los elegidos, bien porque carecían de ella, bien porque por supervivencia prefieron eliminarla por no parecer más brillantes que el propio líder cuando este depuraba a los que osaban destacar por encima de su figura) se plasma a la perfección en "...Y al tercer año resucitó", la novela del valenciano Fernando Vizcaíno Casas en la que se cuenta como Franco, redivivo, sale de su tumba de El Valle de los Caídos para darse una vuelta por España y ver qué ha pasado con el país. Haciendo un sorprendente ejercicio de derrotismo literario Vizcaíno Casas, al final de la novela, devuelve al dictador a la tumba un tanto desesperado y quizás sin fuerzas para retomar el timón.

Pese a que muchos pudieran minusvalorar la obra de Vizcaíno Casas lo cierto es que un simple repaso a cualquiera de sus muchos best sellers nos da una visión completamente panorámica de lo que supone y de lo que ha sido y es el pensamiento franquista y lo bien que se ha acomodado a los tiempos modernos mezclándose su raiz con la del pensamiento "de derechas" en su más bajo estadío intelectual y político. Si hay un hombre que ha sabido definir bien el franquismo y su espíritu y su desconfianza hacia la democracia ese ha sido Vizcaíno Casas. Para más información échenle ustedes un vistazo a "La letra del cambio" (Ed. Planeta) o a "¡Viva Franco! (Con perdón)" (Ed. Planeta).

BOLA EXTRA 2
La imagen de un Franco devuelto a la vida como un gigante, como un Monstruo del Mal Rollo, fue concebida por Alex de la Iglesia en un pequeño texto que escribió hace años para "El País" en el que decía que, ante la imposibilidad de generar una ciencia ficción propia, lo normal sería tirar de nuestra propia historia y convertir a Franco en Godzilla. Proponía incluso el título para la película "Franco sobre Tokyo".


domingo, 5 de septiembre de 2010

Santiago Lorenzo como clave para leer la nueva Tregua de ETA


La cosa anda mal porque la ETA dice que no va a matar a más gente durante un tiempo y, resulta, que nadie se lo toma muy en serio. No creo que esta postura de laxitud de nuestra clase política tenga tanto que ver con el hecho de que no se fía (es difícil fiarse de un tío con una pistola en la mano pero, por favor, no olvidemos que los políticos negocian y mantienen en sus puestos a personas que son también delincuentes y no parecen no fiarse de ellos) como con que ETA ya es una organización que hace tiempo que fue arrollada por la historia.

Santiago Lorenzo, apreciadísimo guionista y director de cine, arrastró durante años de productora en productora un guión titulado "Los millones". Iba de un tío del GRAPO que jugaba la primitiva a escondidas de sus compañeros y, un día, le tocaba el premio gordo pero no podía cobrarlo porque no tenía carnet de identidad. El día que Santiago y yo nos conocimos en su casa del Paseo Imperial me contó la sinopsis y tuve un ataque de risa que me duró varios días. Creo que ni siquiera ha. Me pareció una historia genial...como nunca se ha llevado al cine ahora Lorenzo la ha publicado en formato novela con la editorial Libros Mondo Brutto. 

La novela transcurre en 1986 y el retrato del terrorista de los GRAPO (grupo que lleva en franca descomposición desde casi el comienzo de los 80 y que antes de desaparecer por completo tuvo una época en la que se dedicó básicamente a los atracos en bancos y asaltos a furgones blindados) es una especie de reflejo pobre de los terroristas de ETA. Casi sin dinero, sobrevive hambriento esperando una señal del grupo al que se ha unido y mata sus días visitando dos bares del barrio donde vive: La Ventilla, un barrio obrero  anclado entre el  pueblo de Fuencarral, el Barrio del Pilar y la Plaza de Castilla.

Si en "Días Contados" (1994, Imanol Uribe) nos encontrábamos con un Carmelo Gómez en plan Eusko-Hamlet debatiéndose entre las dudas morales de su profesión y en "El Lobo" (2004, Miguel Courtois) la imagen de ETA y de los etarras era la de unos jovenzuelos sanguinarios un tanto vacuos que ora mataban a un guardia ora te soltaban una parrafada sobre el Conflicto en "Los Millones" no esperen más que encontrarse con algo más cercano y más conmovedor: a una especie de obrero de la pistola marcado por la mala suerte. Salvando las evidentes distancias desde  "El juego de lágrimas" (1994, Neil Jordan) en el que se contaba la historia de un terrorista enamorado de una transexual y del intento de Eloy de la Iglesia por rodar "Galopa y corta el viento", un guión sobre el amor furtivo de un guardia civil y un etarra, nadie se había atrevido a tanto y le había salido tan bien, francamente.

La mirada que Santiago Lorenzo le echa a un terrorista triste (me estoy acordando ahora mismo de "Bancos" ese corto de Santi Amodeo protagonizado por Alex O´Dogherty que cuenta la historia de un atracador de bancos que sólo se entrena para atracarlos) sirve mejor para entender el momento en el que se encuentra ETA ahora mismo que el de ese recelo del que se encuentra con fuerzas para recelar de las fuerzas de un ex gallito.

Los sureños norteamericanos gritan eso de "The south will rise again!" ("¡El sur renacerá!") pero, incluso, los más obtusos miembros del KKK o de las organizaciones de las Milicias Blancas etc. saben que no es más que un aullido folclórico entonado con el mismo entusiasmo con el que se dice a un niño "¡Que viene el Coco!" pero con el mismo poco convencimiento del que sabe que El Coco no existe. Con ETA pasa igual, la desaparición sistemática de los grupos terroristas de corte marxista y el alto el fuego decretado por el IRA le pusieron las cosas difíciles mientras que la colaboración policial entre Francia y España les cortó la salida hacia Europa. Entre medias lo más importante: la gente comenzó a hartarse.

ETA es, ahora mismo, el etarra pobretón que se ha sacado de la camiseta de manga larga Santiago Lorenzo y entretiene sus días pasándolo mal, buscando una salida. Ha tenido la posibilidad de cobrar los 200 millones de pesetas de negociaciones anteriores, la salida y el traslado de presos, el retiro tranquilo de alguno de sus históricos e, incluso, la puesta en marcha de un frente político más fuerte y más presente en la sociedad vasca pero, al igual que el personaje, se ha quedado sin DNI para cobrar el premio.

Los gestos son importantes y, la verdad, el final del vídeo con los tres espíritus embozados y tocados con las boinas levantando el brazo tenía tan poca convicción como el que haces cuando vas a parar un taxi y, en ese momento, te das cuenta de que no sabes si tendrás dinero suficiente para pagar la carrera.

De hecho que una organización terrorista debilitada se permita declarar un "alto el fuego" disimulado cuando ha visto como han caído 8 jefes de la banda en los últimos tiempos sólo indica que ETA sabe que su única fuerza es negociar por lo que fue y no por lo que es actualmente que no es mucho.

Ese "no es mucho" es su carga simbólica o, más bien, la carga simbólica de su disolución que administra con la misma racanería que el terrorista pobretón de Lorenzo administra su presupuesto. Es posible que la banda se haya ido debilitando pero, evidentemente, ha ido leyendo bastante bien el proceso histórico de la Transición a nuestros días y sabe que un cese de las hostilidades beneficiaría actualmente a la Administración socialista pero, a lo mejor, los dejaría sin nada en la caja fuerte para negociar en caso de que Mariano Rajoy fuera el próximo presidente de España. La tibieza, por tanto, es una forma de hacernos entender que saben qué lugar ocupan pero, también, de informarnos del sitio que quieren ocupar de aquí a unos años.

No es concebible que la ETA actual vaya a sobrevivir mucho más pero, al menos, saben que pueden esperar lo que queda de esta legislatura y otra más en las que previsiblemente el inquilino de La Moncloa y, por lo tanto, eso que se llaman "interlocutores" serán otros. Da igual si atentan o no, si tienen más presencia o no, si existen negociaciones o no o si el entramado de partidos abertzales puede o no presentarse a las elecciones porque, en realidad, lo que importa es seguir administrando su legado, que las televisiones sigan emitiendo imágenes de atentados brutales que se produjeron hace diez o quince años y que harán que los telespectadores recuerden de lo que fueron capaces y les hará olvidar que en un mundo donde la nueva amenaza es el terrorismo religioso, una amenaza persistente que no parece poder solucionarse con una tregua de caracter político, una cosa como ETA no tiene cabida. Lo importante es estar y diluirse es algo demasiado importante y, mucho más ahora, cuando lo que ETA puede poner encima de la mesa para negociar no es algo tan jugoso como lo fue hace una década.

Mientras se deciden o no  lean "Los millones" de Santiago Lorenzo (Libros Mondo Brutto) que es una maravilla.     

Nota del Insustancial: Lendakaris muertos es un grupo de Navarra que llevan tocando desde 2004. "ETA deja alguna discoteca" es un tema incluído en su disco "Se habla español" (2006) y creo que es perfecta para ilustrar la desconexión existente entre la banda terrorista y el pueblo de Euskal Herría y su incapacidad para encontrar interlocutores válidos que abran una línea de diálogo en la que participen  las instituciones vascas, el frente de la izquierda abertzale, los diversos agentes sociales y los portavoces y dirigentes del Estado español propiciando las garantías para una solución político-social del conflicto y generen los acuerdos necesarios para una recuperación del diálogo y bla, bla, bla...

Nota del Insustancial 2:   Lo último lo he escrito utilizando todas las frases hechas y coletillas que se vienen utilizando para referirse al asunto de ETA. Sirva como refresco histórico.  

lunes, 12 de julio de 2010

Fútbol sin caspa



Hoy más que nunca me acuerdo de "Fiebre en las gradas" (Anagrama). Es una especie de ensayo, muy divertido, del escritor Nick Hornby en el que desentraña las razones que lo han llevado a convertirse en un incondicional del Arsenal.

Hornby, con un humor muy fino, cuenta que lo único que no ha cambiado en su vida desde niño es su pasión por dicho equipo londinense que, pese a haberlo decepcionado tantas veces, sigue impreso en su ADN. Da igual que el Arsenal (un Arsenal anterior a la conquista del título frente al Liverpool en 1989 y que nada tiene que ver con el actual que dirige el francés Arsene Wenger) fuera un club "ascensor" que subía y bajaba de categoría, que fichaba a jugadores estrambóticos, que se manejaba por arreones de negligencia técnica, que era modesto, errático...en definitiva, un desastre que, sin embargo, arrastraba a una masa -en la que se incluye el escritor inglés- que vivía con la misma penuria y chifladura los vaivenes del club sin dejar de prestarle su aliento. A Hornby todo eso le da igual porque, de algún modo absurdo, está unido a los colores del Arsenal para siempre. 

Los ingleses, no sólo Hornby, han sido los más interesados en soncacarle al fútbol ese misterio de la adhesión ciega porque su fútbol está marcado por dos tragedias sangrientas: la final de la Copa de Europa celebrada en el Heysel Stadium en 1985 en la que los hinchas del Liverpool cargaron contra la zona del campo donde se encontraban los aficionados de la Juve (39 muertos, 600 heridos) y la "tragedia de Hillsborough" en la que una avalancha parecida (pero provocada por el pánico y una deficiente organización) acabó con la vida de 96 hinchas del Liverpool -equipo que debía enfrentarse esa tarde al Nottingham Forest-. 

Una película como "I.D." (Philip Davis, 1995) retrata de manera cruda el ambiente del hooliganismo dentro de la afición de un club pobre de la segunda división inglesa haciendo aún más interesante la pregunta de por qué nadie perdería la cabeza por un equipo tan penoso, tan alejado de la gloria deportiva que es la que, se entiende, es la que atrae a las masas de aficionados y, por tanto, a la locura desatada por unos colores.

Si la cosa no tiene que ver con ganar o con perder o, en muchos casos, con el sitio que ocupas en la escala económica o social el asunto hay que buscarlo, como dice Hornby, en una especie de trasunto romántico que enlaza algunos buenos recuerdos de la infancia con el club de nuestros amores.

Ese trasunto romántico es el más interesante. El más humano. El otro, el del lado oscuro de tener un Presidente de la federación que se empeña en decir "fubol" en lugar de fútbol, el de una prensa deportiva lamentable que parece elegida entre los clientes de un disco pub de barrio para cuarentones o el de un grupo de políticos paletos dispuestos a sacar beneficio de cualquier triunfo que le es completamente ajeno, es el que da miedo.

El británico Brian Clough fue, a mi entender, el primer entrenador de la historia en pasarse el lado oscuro por el forro. Tras retirarse por una lesión comenzó a entrenar en 1965 a Hartlepools United un equipo que jugaba de forma lamentable hasta que llegó él con sus métodos de entrenamiento y sus nuevas tácticas. Allí comenzaría una constante de toda su carrera: no hacer caso a la directiva y enfrentarse a ella. 

Tras dos años fichó por el Derby County al que subió a primera y dio su primer título de liga. Tras una desastrosa relación con la directiva Clough abandonó el club para irse a la tercera división donde, pese a fracasar estrepitosamente en el banquillo del modesto Brighton&Hove Albion fue fichado por el Leeds United hasta entonces fichado por Don Revie, un entrenador clásico que aborrecía los métodos de Clough, que había aceptado el puesto de seleccionador nacional. Su paso por el Leeds, cuya plantilla lo recibió con la escopeta cargada, fue igualmente desastroso que su paso por la tercera y Clough hizo las maletas para dirigir al Nottingham Forest. 

El Forest, un equipo de segunda, reverdeció en manos de Clough que en sólo tres años lo devolvió a la primera división. Esa temporada del regreso, la 77-78, estaría marcada por una gesta: Liga y Copa. En los años sucesivos Clough levantaría dos veces la Copa de Europa, una vez la Intercontinental y dos copas inglesas más. Dejó el fútbol en 1993 por diversos escándalos, zurró a unos aficionados, derivados de sus problemas con el alcohol. 

La biografía de Clough está recogida en el estupendo libro "Damned United" (David Peace) del que se hizo una estupenda adaptación cinematográfica con el mismo título dirigida por Tom Hooper y protagonizada por Michael Sheen, por cierto, una de las pocas películas sobre fútbol que reflejan bien el  fútbol.   

Es por historias como estas por las que a mi me gusta el fútbol (un poco) por tíos como Guardiola, Sánchez Flores, Pellegrini, Del Bosque o, en otro tiempo, Valdano (el entrenador no ese hermano gemelo malo que dice que es secretario técnico). Tíos que le quitan la caspa y la bilis a este deporte. Porque cuando le quitamos a este deporte la caspa y la bilis y aparcamos todos los malos rollos somos capaces, incluso, de ganar un Campeonato del Mundo cosa, hasta ahora, reservada a selecciones como la de baloncesto, la de fútbol sala que hace tiempo que se quitaron toda la mierda de encima y se dedicaron simplemente a hacerlo bien.
   
Nota del Insustancial: Si se reconoce a Brian Clough como uno de los primeros entrenadores modernos estaría bien que reconociéramos a Iñaki Fernández, cantante de Glutamato Ye-yé, el ser el primer moderno que sin cortarse un pelo reconoció ser un futbolero de pro cuando en este país el personal que se quería dar un toque intelectual decía aborrecer eso del balompié. Por si fuera poco lo hizo componiendo una letra surrealista, muy en el tono de su grupo, que utilizaba como base musical "El novio de la muerte", himno de la Legión, para dar ánimos al Atlético de Madrid (el Atleti venía también al pelo para el tema tratado). El tema está recogido en el disco en directo "Esto fue todo" (Twins, 1987) que recogía el concierto de despedida de la banda que, gracias a Alá, ha vuelto tímidamente a los escenarios.

viernes, 26 de febrero de 2010

Intensos


Tenía una compañera en el colegio que llevó durante un curso entero (de 5º de EGB a 6º) una chapa enorme donde se podía leer "Esto es guay del Paraguay". Un día se presentó en clase con un globo agarrado a la muñeca donde había escrito los nombres de sus grupos "heavys" favoritos, cuando la profesora le dijo que se lo quitara dijo que era una pena porque se había puesto el globo para alegrarse el día. 

Hoy el académico-escritor-columnista-periodista-pensador-machote Pérez Reverte comenta que "la historia de España demuestra que hemos sido todos unos hijos de puta". 

No es el único escritor-columnista que se dedica a abroncarnos de cuando en cuando: Rosa Montero suele encargarse de cuando en cuando que somos todos unos salvajes que siguen torturando animales, Elvira Lindo nos recuerda que somos bastante catetos y su marido, Muñoz Molina, nos suele recordar que somos un país asquerosamente ruidoso. Cesar Vidal intenta que tomemos conciencia de que estamos todos secuestrados por la tradición masónico-marxista y Jiménez Losantos, como si de los alumnos de su instituto se tratara, nos dice que somos un país sin huevos lleno de ciudadanos acomplejados. Ni que decir tiene que Terstch, Sansebastián, Dávila etc. también son de la misma cuerda.

Personalmente me hincha bastante la huevera que toda esta panda de vejestorios cascarrabias vengan a sobarnos el lomo cada vez que le venga en gana. De verdad. Estoy cansadísimo de , con ya demasiada frecuencia, encontrarme un puñetero artículo en el que alguien me insulta, me reprende o me trata como si fuera un idiota. Pongo la radio y me ladran, abro los periódicos y me escupen, pongo la tele y me insultan. Ya digo, estoy hasta los huevos. 

Lo primero que se me viene a la cabeza es que toda esta gente de la que hablo, y más allá, tienen un interesante chiringuito montado del que viven estupendamente. Nada en su contra. Ventas de libros, charlas, conferencias, apariciones en TV, además de trabajo en instituciones públicas o privadas suponen una desahogada fuente de ingresos que, ahí está el detalle que diría Cantiflas, soportan financieramente los insultados que somos nosotros. 

El dinero, y escribir en un medio, dan el status suficiente, al parecer, para que se rían de nosotros. Gracias. 

El problema es que, incapacitados para la autocrítica, a ninguno de esos señoras y señores se les ha ocurrido jamás elevar un "mea culpa" y pedirnos perdón por ser punta de lanza ideológica de una generación, "La de la Transición", que en su mayoría no quiso o no supo enderezar convenientemente a este país y ha permitido que estemos en esta situación. Sin capacidad de autocrítica (que es la más importante cuando uno se entrega a la labor de "educar a un país" como si de un grupo de retrasados mentales se tratara, incluso con una violencia verbal que sería censurable si fuera ejercida sobre un grupo de retrasados mentales) los columnistas-intelectuales cierran filas y miran para otro lado cuando se les recuerda que todos ellos han sido cómplices del evidente desastre. Un desastre político, social y económico de un país que no consigue arrancar porque hay un tapón generacional de personajes, ideas desfasadas y falta de interés (Política del "ande yo caliente" se llama) que viene de ahí, de unas personas asustadas por los cambios que, con la edad, han acabado por pensar como sus padres ahora que yo son abuelos. 

"Hijo de puta, usted" le voy a decir serenamente a Pérez Reverte haciéndole la reverencia que el holandés le hace al español en "La rendición de Breda" a ver si, con el enfado, en vez de sacar el guante para  retarme se lía y me atiza con un fajo de billetes de 100. 

Cuando alguien dice que somos todos gilipollas pienso que sí, que no nos lo hemos sabido montar y me siento como si viviera en un patio de recreo del colegio siendo observado por aquellos profesores patibularios de mano larga que te soltaban una colleja a la mínima de cambio. Somos una generación calladita y mal gestionada dominada por una especie de padrastros que se han quedado con todo, que no dejan hueco para nadie. 

Ya que nos han jodido, al menos, deberían de tener la decencia de no insultarnos. Yo me acuerdo de la chica de la chapa y el globo y tengo la certeza de que hay gente que no ha podido ser "hija de puta" en su vida. Otros, sin embargo, tienen para dar y repartir. 

martes, 24 de noviembre de 2009

En España el sol gira alrededor de la Tierra




Las sociedades que tienen como referente filosófico y moral a la gente que sale por la tele están condenadas a parecerse brutalmente a la nuestra.

Mira tú por donde que me entero por Magonia de que un 34.2 de los españoles cree que el Sol gira alrededor de la Tierra. El porcentaje en Canarias se dispara hasta el 60%.

La primera reacción ante semejante barbaridad es pensar que aquí se vive "dabuti" y que, bueno, somos un país de poetas más que de científicos. La ciencia, en este país, siempre ha estado asociada a dos cosas que nos repelen: el frío y el ateísmo. La poesía a dos cosas que nos atraen: tirarnos a la bartola a esperar a que nos visiten las musas (y si puede ser que vengan con papel y boli) y que el sexo opuesto caiga redondo a nuestros pies (y así esperar juntos a las musas). Desgraciadamente aquí, actualmente, no se vive también. 

La segunda reacción ante la cifra no es otra que el muy español (y también muy vasco) "patapum pá arriba". Es decir, echar el balón fuera: los sistemas educativos han sido un desastre. La culpa es de los gobiernos. Cuanto más abstracto sea el objeto de nuestra queja y el culpable de nuestra carencia mucho mejor: diputaciones, consejerías, secretariados, negociados...¿A qué se dedica este gente? ¿Quién los ha puesto ahí? ¿Para qué sirve eso que se llama Administración pública? La democracia es muy nueva en nuestro país (algo que se quitará con el tiempo) pero también carece de lo esencial: nadie nos ha explicado como funciona y, al igual que nos negamos a sentarnos durante cinco minutos para leer un manual de instrucciones del flamante reproductor de DVD que nos hemos comprado tampoco somos muy capaces de pararnos otros cinco para que nos cuenten donde hay que apretar para conseguir ciertas cosas o, por lo menos, entender a donde va nuestro dinero, el dinero de nuestros impuestos.

La Transición tuvo cosas buenas (ni siquiera tan buenas) pero algunas cosas horribles como, por ejemplo, la vieja guardia de intelectuales que han sido incapaces de no convertirse en sus padres y de acabar pensando como falangistas de pluma (siempre mejores que los de pistola) o la creación de una clase política heredada del franquismo que, desde entonces, piensa en nosotros como en frágiles bebés que hay que arrullar tiérnamente para que no se despierten. "Arrorro, Arrorro" debería de ser la frase escrita sobre la piedra de la fachada del Congreso de los Diputados. Los españoles sufren ahora, más que nunca, porque ven que Papá y Mamá (los padres y madres de la patria, los que trajeron consigo la flamígera luz de la libertad y la democracia) discuten y eso nos apena. Nos ponemos nerviosos: "¿Se divorciarán? ¿Nos dejarán en la estacada? ¿Nos dejarán bajo la tutela de un tío gallego lejano?".

Soñamos con que se entiendan y pedimos reconciliación y pacto. Que todo se pacte. Da igual que, en realidad, todo se pacte si nadie discute, si nos podemos sentar todos a la mesa sin que haya caras largas. Que Papá y mamá sean los Alcantara hasta que nosotros podamos serlo.

En la presentación de su último libro Muñoz Molina invocaba un gran pacto para "saber qué pasó en la Guerra Civil e investigar los desmanes de uno y otro bando". Yo pensaba que estaba bastante claro que fue lo que pasó en la Guerra pero, al parecer, no. Hay que pactar primero lo que pasó, que el episodio sea lo más cómodo posible para todos, aunque haya que transformar la realidad hasta el punto de hacernos creer en la lucha de dos fuerzas similares, titánicas, igualmente cargadas de razón. Convocar un "derby" de las ideas, un derby de la historia. No se como no se le ha ocurrido a nadie antes cuando en este país no se habla de otra cosa que de fútbol.  


Desechado todo lo anterior, o teniéndolo todo en cuenta, me temo que sólo tengo una respuesta para saber por qué 34 españoles de cada 100 creen en que el Sol gira alrededor de la Tierra: no se lee nada y se ve mucho la tele. No se lee porque nos falta interés, porque pensamos que somos el ombligo del mundo y que por eso vienen los ingleses a vivir aquí, a chupar de nuestro Sol...o sea, que todos pensamos que el Sol es nuestro y, por lo tanto, es él el que gira alrededor de nosotros (porque lo valemos). Tras esta cifra no faltará el que al ser informado de que es la Tierra la que gira alrededor del Sol diga eso de: "Bueno, eso será fuera, que lo hacen todo mal". Y si no, al tiempo. ¿Y Galileo? Bueno, todo el mundo sabe que los jugadores italianos nunca han dado un buen resultado en nuestra liga o, espera, ¿Ese no era el novio de alguien que salía en Sálvame?

martes, 6 de octubre de 2009

Curso de corrupción para mediocres


Francisco Correa tenía el toro por los cuernos. No hay más que escuchar sus conversaciones, su forma de expresarse, su tono mayestático, la forma familiar en la que se refería a este o al otro político del PP para saber que, como dice Carlos Clavijo, "ese tío estaba pasando por la típica etapa de tu vida en la que te gustas".


Francisco Correa, en términos taurinos, estaba "deleitándose en las suertes". Tanto se estaba gustando Correa que le pidió a su contable que lo apuntara en los papeles de la contabilidad como "D.V.I.T.O.", o sea, Don Vito (Corleone).


Las tramas de corruptela en nuestro país dan mucha vergüenza ajena y, en cierto modo, ponen de manifiesto la verdadera personalidad de los que cometen los atropellos. Recordemos:


Luis Roldán se dejó fotografiar junto a dos señoras de la vida y un presunto traficante de medio pelo en una lamentable intentona de orgía a la que acudió sólamente vestido con un calzoncillo de muy baja calidad y acompañado por una orca hinchable de la marca TOI. Bajón.


Antonio Camacho, que se hizo famoso por ser el cabecilla de Gescartera, gustaba de ir a casas de mala nota equipadas con jacuzzi. Una vez dentro de las mismas pedía a la Madame o encargada que le llenara la bañera de las burbujas con champagne mientras que él se desnudaba. Después elegía a dos o tres acompañantes a las que invitaba a darse un baño de burbujas (doble diversión, doble baño de burbujas, la del champagne y la de la ingeniosa maquinaria japonesa). Lo contó la dueña del lupanar al que asistía (llamado Geisha´s) en una entrevista concedida a Hoy cruzamos el Mississippi. Sin duda ninguna persona normal querría salir de una bañera oliendo como si acabara de asistir al chupinazo de los Sanfermines...


El policía Amedo, urdidor o brazo ejecutor de los GAL, transportaba una bomba hasta el País Vasco francés pero decidió que, antes de la arriesgada misión, pararía un momento en el Casino de Donosti para echar unas manos en la ruleta a costa de los fondos reservados que tan generosamente se reparten todos los años y que salen de nuestros impuestos. Ni corto ni perezoso se hizo acompañar de dicha bomba en todo momento y como no fue afortunado en amores, decidió contratar los servicios de una profesional de las artes amatorias. Ya fuera por la confianza que da la intimidad postcoital, por hacerse el interesante o porque hay que hablar de algo le confesó a su amante: "Eso que llevo ahí en la maleta es una bomba que voy a poner en Francia mañana". Cuando se destapó la primera oleada del caso GAL dicha meretriz confesó la rica anécdota al periódico Diario 16.


Mientras la trama Gürtel se va destapando con toda la normalidad democrática posible nos vamos enterando de algunos detalles sorprendentes, por ejemplo: ¿Por qué Francisco Camps se empeña en hablar como Rebeca de GH y usar todo el tiempo el adjetivo "bonito" y diminutivos como "amiguito"? ¿Por qué siempre manda "abrazos fuertes" a los jerifaltes de su partido? ¿Es que quiere hacerles daño? ¿Cómo es posible que Mayor Oreja dijera que Camps era el más leal de los valencianos y el más honrado de los españoles? ¿De qué grupo de españoles? ¿De uno formado por El Arropiero, Antonio Anglés y El Torete&El Vaquilla? ¿Necesita un hombre adulto trajes por valor de 12.000 pavos?


Pero eso no es nada, o eso parece, comparado con los sobres de dinero sacado de cajas de seguridad o que Ricardo Costa, nº2 del PP valenciano, recibiera "un relojaco o peluco de 20.000 lúas" que diría cualquier cani...¿Necesita un cargo público un reloj que le parecería excesivo incluso a un Latin King? Encima le dijeron que "no lo enseñara por Valencia porque daba mucho el cante"...¿Quería Correa que Costa saliera a la calle con un puto reloj-calculadora Casio por temor al qué dirán? ¿Qué haces con algo que vale 20.000 euracos y no puedes sacar a la calle? ¿Ponértelo en casa y pasear bailoteando alocadamente por los pasillos mientras lo miras fíjamente? ¡Nooooo! Hay que sacarlo y cuando la gente te pregunte que si eres un político corrupto que ha aceptado un reloj de 20.000 cucas decir: "Se lo he comprado a un chino pero da el pego total...mira, mira, si incluso se le está yendo el color y me está poniendo la muñeca verde". No hay que olvidar pintarse un poco la muñeca con un rotulador Carioca...y si no cuela decir: "¡Qué suerte tengo, resulta que el chino me ha vendió el reloj como falso pero era verdadero! ¿Te lo puedes creer?". Seguro que cuela.


Pero la cosa sigue y, cuando pensábamos que esto solo era una cosa de absurdos meapilas que se hacían regalos carísimos y se intercambiaban regalos, que se ponían motes absurdos y todas esas memeces....¡Tachán, Tachán! Han vuelto a aparecer las meretrices. Sí, amigos. Los partidos políticos rechazando una ley para regularizar la prostitución en Esssspaññña hace menos de dos semanas y estos señores, con un alcalde a la cabeza, asegurando que se montan fiestas de cinco tías buenas y de estar todos en pelotas que suena a que muchos cuando vieron las fotos de Luis Roldán no es que sintieran vergüenza ajena es que sintieron una envidieja de color verde, del mismo verde que dejan los rotuladores Carioca o las correas de los relojes falsos.


Y ayer hablaba yo con dos amigos de que en este país el modelo de negocio es el mismo que en el siglo XIX. Sin cambios. Y nos acordábamos de los batacazos del empresario Barreiros y de las trabas que le pusieron a Monturiol para vender su submarino militar y llegamos a la conclusión de que a ambos les faltaron los redaños suficientes para meter unos cuantos billetes debajo de los contratos o de llevarse a los jerifaltes de prostitutas o de hacer como los ingleses cuando llegaron a la isla de Manhattan y abrir un cofre lleno de fruslerías, de cuentas de cristal, de trozos de metal brillante frente a los ojos de los indígenas porque, seamos serios, para un constructor que sabe que va a ganar 60 o 70 millones de euros edificando una macrourbanización en un terreno recalificado para que sea urbanizable un reloj de 20.000 lúas, una cuenta abierta en un serrallo de postín, cuatro trajes de 12.000 eurazos, un coche deportivo con tapicería negra y tal y tal no son más que eso, cuentas de cristal, baratijas, un pequeño precio que hay que pagar a los que se piensan que son los dueños de la isla pero que, en realidad, no son más que indígenas vestidos con un taparrabos.

Y me acuerdo también de ese pasaje de "Cañas y barro" de Blasco Ibáñez en el que la hermana de Pimentó se cruza con una antigua vecina de la Albufera. Esta se sorprende de ver a su amiga con la cara completamente marcada y la hermana de Pimentó le confiesa que se lo han hecho los clientes del burdel donde trabaja "lanzándole durazos". "Los señores llegan, nos ponemos en fila y se entretienen lanzándonos monedas de cinco pesetas, todas las que te dan a ti, la recoges y te la quedas...". ¿Cuantos durazos no habrán pegado todos estos señores?

Y todavía nos queda Agag, que ya ha salido a relucir, el tío que se muere por pasearse del brazo de Briatore por todos los circuítos del mundo, el señor de las voluntades, el dueño de esto, de aquello y de lo otro, el tipo que cortaba el bacalao, oh yeah, que se casó en El Escorial, el yernísimo, el molón Agag con "su rollo antimorboso" (dicho por Le petit Manson) y sus camisas de Fumarel...el hombre que metió a El Bigotes en la estela del PP y que tantos sentimientos paternalistas destapaba en Correa que lo consideraba un "hombre de la estela de los Pajares, de la noche..." pero que luego no "porque nosotros hicimos que se dirigiera hacia cosas más serias". Cosas más serias. O lo que es lo mismo alta política que, para muchos, no es otra cosa que un sinónimo de corrupción. ¿Qué caja de los truenos? Mejor ¿Qué caja B de los truenos no se abrirá ahora?

Pensándolo bien, de verdad, va a ser que los más chorizos no son los del cine español y sus subvenciones, ni los inmigrantes que "nos roban el trabajo y se benefician de la Seguridad social"...va a resultar que el problema es otro, un problema de estilo, de clase, un rollo de mediocres incapaces de tirar la piedra y esconder la mano. Y mientras tanto veo la foto de Correa fichado por la pasma y me acuerdo de esos versos que decían: "Como no imaginarte/como no recordarte/hace apenas dos años...".
Pero sobre todo me acuerdo de Rajoy y me lo imagino sentado en su despacho esperando que todo caiga a su alrededor mientras mira embelesado el humo que sale de su puro decidiendo entre ignorar el clamor o pasar aún más desapercibido.

sábado, 6 de junio de 2009

Jornada de reflexión


Hoy es un día para celebrar porque la ley electoral obliga a los partidos políticos a guardar un respetuoso silencio, hoy hay que alegrarse porque no pueden invitarnos a mojar la catástrofe en el café ni a cenar acompañados del fantasma de la pobreza ni a obligarnos a compartir cama con el monstruo de la destrucción del sistema capitalista.

La clase política que ya es transnacional, sólo hay que ver lo calladitos que han estado con las fotitos de Villa Certoso, hoy tiene que callarse y dejarnos vivir con normalidad. Un respiro que se produce muy poco, un poco menos de lo que desearíamos y ya con más frecuencia que las veces en las que, de verdad, nos piden una opinión para algo.

Hoy celebramos el Sabbath de la democracia, ese día en el que los judíos no pueden encender la luz, coger el teléfono o moverse de la silla; hoy también los políticos están como los toreros antes de una corrida, en capilla, en silencio, aterrorizados ante el morlaco que les tocará torear mañana. No auguro nada bueno. Mañana volverán las cornadas y los revolcones.

Un saludo...buenas noches y salgan a divertirse con tranquilidad porque hoy no va a haber manera de que nos amarguen estas horitas.

viernes, 5 de junio de 2009

Ritos para modernos

No a la transmigración en otra especie.

No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.

No a que me absorba cualquier divinidad.

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso

reservado a islamitas, con beldades

que un libro garantiza siempre vírgenes.


Porque esos son los juegos para ingenuos

en que mi agnosticismo nunca apuesta.

Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir,

tras consumida mi ración de este guiso indigerible.

Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.


"No a la transmigración" (José María Fonollosa)



Siento que el espíritu de Cesar Vidal me ha poseído. Es cierto. Me ha ocurrido viendo el programa de tarde de Antena 3, uno en el que sale una chica rubia y un tío que se expresa como si fuera un secundario de una Zarzuela, cuando ha salido la noticia de que Caye Guillén Cuervo había bautizado a su hijo por el rito civil. Ofició la ceremonia Pedro Zerolo que, como siempre, parece recién salido de una sesión fotográfica.

Me he quitado las gafas, me he frotado los ojos y, de pronto, he querido llamar a la COPE para comentar el asunto con Cristina Pérez Schlin...bueno, con esa que habla en la COPE y que tiene un apellido alemán que recuerda al tío con gafas que perseguía a Indiana Jones.

Rápidamente he vuelto en mi, pese a que ya tenía escritos doscientos folios sobre la masacre de Paracuellos y varios editoriales de La Linterna, y me he preguntado si el bautizo civil servirá para reafirmar al retoño de la Guillén Cuervo en una fe inquebrantable en los valores democráticos. Toma ya. Algo difícil este punto porque la Constitución, pese a lo que nos quieren hacer creer, no es un libro inmutable y esos valores sobre los que se sustenta el actual estado pueden cambiar mañana a golpe de referendum y entonces, el chiquillo, debería de volverse a reafirmar en otros valores, y luego en otros y así ad nauseam.

Esa es una de las cosas por las que se clama por la separación entre Iglesia y Estado. La Iglesia es una institución basada en unas leyes inmutables mientras que el Estado...bueno, pues es otra cosa.

El problema reside, a mi cortísimo entender, en que nos negamos a abandonar las tradiciones. En el fondo las tradiciones son las que nos unen a las cosas, las que son capaces de reunir a la dispersa tribu, las que nos obligan a ponernos corbatas, a organizar un ágape y para eso da igual que la excusa sea civil, militar o religiosa. Detrás de cada tostón, de cada homilía del signo que sea, sabemos que nos espera una fuente de croquetas congeladas y un cocktail de gambas con una sombrilla.

Hay en esta nueva generación de modernos una intensa necesidad de "normalizarlo" todo. Una palabra horrible que significa participar de todos los ritos tradicionales de la sociedad sin poner pegas pero acomodándolos a los nuevos tiempos. Así es como se llega a celebrar bautizos sin necesidad de curas de por medio. Los gays pudieron dar un paso adelante en lo que a derechos civiles se refiere y haber alterado un poco el estrecho margen de eso que se llama "familia" y no, prefirieron "normalizarse" y darse la oportunidad de fracasar dentro de la misma institución. Eso se llama tropezar dos veces con la misma piedra. Digo yo.

Creo que lo decía en uno de los post anteriores: No se por qué la gente se mosquea tanto con lo que pasa en la Iglesia Católica y pide a gritos una remodelación o una democratización de la misma, ¿Para qué? ¿Para ir a misa con la conciencia más tranquila? ¿Hay algo más tonto que esa frase tan manida en nuestro país de "creo en Dios pero no en los curas"? ¿Ahora tendremos que decir "creo en los valores de la sociedad civil pero no en los concejales?

Institución y Rito, Institución y Creencia van indivisiblemente unidos. Si uno acepta que allá por el siglo I el hijo de un carpintero de Judea era, en realidad, el hijo de Dios y, a su vez, el Dios mismo hay que aceptar también que Benedicto XVI es su representante en la Tierra y hay que aceptar que la iglesia tolera y acepta al Opus Dei o que defiende a Silvio "Io sonno un Casanova" Berlusconi.

Si la Iglesia tiene sus ritos, sus procesiones, sus Rocíos, sus rogativas, sus rosarios y sus bautizos; si el estamento militar tiene sus juras a la bandera y sus "un, dos, ep, aro" y sus "a sus órdenes", es hora de que el Estado se busque también sus propios ritos o corremos el riesgo de pensar que creer en el Estado es militar en una nueva fe o que es garante de una nueva espiritualidad. De ahí a pensar que la Constitución es un libro sagrado e inmutable va un corto paso.

¿La solución? No creer, no jugar a sí, pero que no, no mantener esa postura laxa y en el fondo conservadora de actuar como nuestros ancestros pero intentando quitarnos la caspa y los aleluya, y los amén y los Dios te salve...porque eso es sonrojante.
Hay una diferencia básica entre los entrañables y leídos progres de ayer y la militancia moderna actual: una biblioteca llena de libros y, como no, las ganas por cambiar las cosas. Los de hoy sólo quieren maquillarlas y eso da bastante pena.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Punk Politik


Mayor Oreja es bastante punk. Lleva corbata y tiene cara de alcaide malo de película de serie B. Es de esa gente que uno se imagina que es de los que no cuenta un chiste ni con dos copas o, peor, de los que no aguanta un chiste. A su lado el otro viejito apocalíptico que el PP presentó como opción a Solbes en las generales, Manuel Pizarro "El Breve", tenía algo de abuelo encantador.

Mayor Oreja me da bastante miedo desde que dijo eso de que con Franco los Guardias Civiles pedían como destino Euskadi sin aclarar si era por tomar clases de txistu o por disfrutar de los pinchos de los bares de San Sebastián. Es normal que alguien que se cree esas cosas piense que España ha perdido el norte y el sur, el este y el oeste.

A mi me gustaría que los políticos en España pudieran firmar un papel donde se comprometieran a no alabar o a no ser condescendientes con el Franquismo. De hecho creo que debería de haber un delito tipificado como "apología del Franquismo" porque no veo ninguna diferencia entre defender la gestión de un dictador y apoyar a una banda armada. Llamadme loco. Nosotros a cambio les permitiríamos ir a los actos oficiales en modesto chandal (patrocinado por Madrid 2016 y así matamos dos pájaros de un tiro) para que no tengan que recibir regalos de terceros en forma de trajes y otras lindezas. Una ley que podría llamarse "Antes sencillo que imputado".

Mayor Oreja está haciendo una campaña tan punk que parece que fuera, en realidad, un dirigente antisistema. Lo delata el amor que de pronto le ha entrado por repetir este mantra:

"Máxima protección para PYMES y autónomos"

O sea, o eres empresario por tu cuenta, o te dan por culo. Si eres obrero lo vas a tener claro porque las medidas de protección van para los que son propietarios o no son una carga para la Seguridad Social. Y es que eso pone mucho a la derecha, que nos pongamos malos y que seamos un estorbo, de ahí su interés por comentar que hay un brote de Gripe A...¿Donde? En Madrid, en un cuartel. "Malditos militares" estarán diciendo en Génova "Primero se empeñan en palmar en el YAK 42 y ahora se lo pulen en kleenex". ¿La culpa? Poner a una ministra "incompetente" dicen en el senado los peperos con la espuma saliéndoles por las comisuras. "una ministra incompetente que por su condición de mujer va soltando feromonas a su paso lo que amaricona hasta al legionario que cuida de la cabra" podría añadir Mayor Oreja en su próximo mitin para demostrarnos que la cosa está no ya mala, si no peor.

Mayor Oreja se ha pasado al punk y ya debe de estarse buscando un palestino para su próxima intervención mitinera porque como él mismo piensa "todo podría empeorar en las próximas horas".

Nosotros, idiotas de nosotros, mientras España arde por los cuatro costados asistimos al akelarre de la destrucción de España, de la desaparición de la familia tradicional, de la imposición de la píldora postcoital, de los matrimonios gays, el paro, la cagalera y la desmembración de la patria con la cara enrojecida por las llamas sin hacer nada mientras Mayor Oreja, como el Sumo Sacerdote de Indiana Jones en el Templo Maldito, invoca a los espíritus de los Jinetes del Apocalipsis utilizando un tono monocorde y cenizo de asustaviejas, hablando para su cuello y esperando que detrás de él sólo queden cenizas. Va a ser la única forma de que estos tíos se queden contentos.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Políticas de grandes superficies



El problema de la política en España es que no es tan imaginativa como la de las grandes superficies. Cuando la crisis arrecia el super de turno no tiene empacho en anunciar una reducción de sus precios de entre un 5 y un 25% en artículos de primera necesidad. Eso evita algunas cosas incómodas como, por ejemplo, que un día una masa hambrienta entre en tromba en el establecimiento y arrase con todo lo que encuentre a su paso, eso evita perder pasta y, sobre todo, evita la contratación de un mayor número de guardias de seguridad que disuadan con su presencia la previsible segunda oleada de ciudadanos hambrientos.


Los de las grandes superficies han llegado a la conclusión de que ya no es suficiente dar facilidades de pago o implementar el crédito de las tarjetas de plástico para atraer clientes y prefieren ajustarse a los nuevos tiempos y bajar sus precios un poco. Eso evita el endeudamiento de la clientela y, sobre todo, evita tener que contratar a una agencia de impagos para que persiga a los morosos que no pueden hacer frente a sus facturas, gastos en papel para escribir cartas amenazantes, franqueos, sobres, llamadas telefónicas...



Los de las grandes superficies saben que es mejor vender, aunque sea a menor precio, que tener que cerrar porque nadie puede pagarse los filetes y, siguendo esa lógica, como la gente tiene la manía de comer todos los días es posible que un día se harte y se reúna en la puerta de tu establecimiento en forma de horda hambrienta. Las revueltas son un gasto absurdo pero, sobre todo, evitable.

El Gobierno ofrece masters a parados titulados pero los titulados ya sabemos que, a lo mejor, debimos de no haber estudiado tanto y haber fundado una inmobiliaria cuando tuvimos tiempo porque, la verdad, eso de que "tener un título era una garantía de tener empleo" se ha revelado como una trola del tamaño de la Unión Soviética. De hecho saber lo que era la Unión soviética no nos ha servido para nada excepto para darle una paliza a alguien en el Trivial. También ventajas en el transporte público cuando ya no hay que moverse a ninguna parte para ir a trabajar y, en el colmo de la tontuna, ventajas a la hora de comprar un coche o una vivienda extendiendo ese asqueroso mito de la clase media española de que nadie ha conocido la felicidad completa sin ser el propietario de un utilitario y de un chalet adosado...es más...creo que no hay muchas ganas de comprar ni coches, ni casas.

En la bancada del otro lado no dicen nada porque sólo tienen que esperar a que el electorado se desencante y no se manifieste. Da igual. Lo bueno de estar en la oposición es que, en realidad, y aunque pueda parecerlo no hay responsabilidad de gobierno y, claro, se pueden seguir manteniendo trolas como que, para generar empleo, hay que permitir que el "despido libre" y potenciar una bajada de los impuestos...yo me pregunto cuáles son las razones del PP para pensar que esas dos medidas serían útiles si no hay a quien despedir y, por lo tanto, no hay donde recaudar.

Como ejemplo un botón: la política del "New Deal" de Roosvelt fue ampliamente criticada por la oposición republicana (y ampliamente liberal en lo económico) que ofrecía una receta parecida a la que ofrece ahora Rajoy que no es otra cosa que una fe ciega en el sistema bancario y empresarial, por otro lado, culpable de la debacle del 29 y de la actual. Dicha política roosveltiana (mucho menos "roja" y más parecida a un capitalismo de cara amable) sacó a Estados Unidos del callejón. Su rápida decapitación posterior, éconómica e ideológica, que sobrevino en los tiempos de la Guerra Fría desembocó en miles de terrores pequeños que han dibujado la cara menos agradable de la política norteamericana posterior y que han provocado tres enormes crisis económicas (1973, 1986 y la actual). Y esto lo digo pensando en que mis apuntes de COU sean correctos...joder, si un zote como yo es capaz de saber esto me cuesta creer que un cargo público electo no lo sepa. Sinceramente.


Hubiera estado bien que en el Congreso de los Diputados alguien hubiera hablado claro, sin miedo a perder electores, y hubiera dibujado el perfil de los tiempos que corren, que hubiera reconocido que nuestra economía se basa en la especulación y que eso no es del todo fiable. Que hay que cambiarla de arriba a abajo y que hay que subir un poco los impuestos y ampliar el déficit público para generar algunas industrias competitivas. No refiriéndose sólo, claro está, a hacer ladrillos o bidets si no, por ejemplo, a tener más empresas que hagan componentes para coches o diseñen métodos para ahorrar energía. Es más pueden ser empresas farmacéuticas o, yo que se, empresas cinematográficas...¿Alguien puede imaginarse la cantidad de empleo que generan unos estudios bien gestionados? Incluso podíamos potenciar empresas de videojuegos...¿Alguien sabe la cantidad de beneficios que da un estudio de desarrollo funcionando a pleno pulmón? ¿Y una empresa editorial que venda cómics que interesen en el extranjero? ¿No hay nadie que se anime a dibujar unos putos cómics en condiciones? ¿Y empresas que se dediquen al medio ambiente?

Joder, no puede ser tan difícil, pero claro hay que poner palabras feas como "Subida" e "impuestos" en la misma frase y seguir escribiendo para incluir en el párrafo otras palabras feas como "esfuerzo". Vale, eso te va a dar mala prensa, los de la bancada de enfrente se van a poner de los nervios y van a pensar que te estás colgando con tu propia soga pero hay que pensarlo de esta manera: subirás los impuestos de un montón de padres que tienen a sus hijos treintañeros todavía en casa o, peor que peor, a un montón de padres que han sido amenazados por sus hijos treintañeros con volver a casa. Estoy seguro de que todos están dispuestos a pagar para que eso no ocurra y por deshacerse de todos nosotros de una vez por todas y que si nos mantienen a raya alejados de sus neveras y sus mandos de la televisión te lo recompensarán dándote su voto. Los americanos lo hicieron. El DIA y Mercadona lo hace ¿Que pasa contigo Zapatero? ¿Te van a enmendar la plana esos imperialistas y los de la empresa privada? ¿Soraya y Rajoy acaso? ¿Quién dijo miedo?

martes, 24 de marzo de 2009

Las edades del poder










"Aunque soy general cometo errores" ha dicho el tipo responsable de la no identificación de los cadáveres del Yak-42. El General de Sanidad Vicente Navarro lo ha quedado claro, por si la población civil tiene dudas: aunque parezca raro, el ascenso en el escalafón militar no es óbice para meter la pata. Cuando lo he escuchado decir eso y mover los hombros en gesto claramente exculpatorio ante el Juez Bermudez (este hombre cada vez se parece más al Doctor Xavier) he dudado un montón porque era de los que pensaba que el Ejército era una institución que, a nivel universal, jamás había cometido ni un solo error. He mirado a mi señor padre que, con lágrimas en los ojos, me ha dicho: "Es verdad, los militares también son humanos. Ya eres mayor para saberlo, sórbete los mocos y sal de la habitación haciendo un cómico remedo de las escenas de desilusión adolescente de aquella maravillosa serie titulada "Sensación de vivir", porfa, que tengo ganas de ver un buen cómico remedo. Mientras lo haces yo me quedaré aquí sospechando de tu virilidad y haciendo groseros comentarios a gritos sobre la posibilidad de darle a tu hermana 100 euros y que te acompañe a comprar sujetadores".




La gente que alcanza un estatus profesional alto se suele sentir parte de una casta de seres infalibles. Eso explica las tonterías que dicen los jugadores de fútbol, los entrenadores, los dirigentes de las diputaciones municipales y, como no, los militares de alta graduación. A mi me da la sensación de que muchas veces van a comenzar a levitar por encima de los micrófonos...¿Y esas caras que dicen "lo estoy petando"? ¿No os dan ganas de no haber tenido que ver una de esas caras en vuestra vida? ¿A que sí? ¿A que dan cantidad de rabia?


En el poder hay muchas de esas caras de autosuficiencia infinita. El tipo que invente una máquina que convierta en energía eléctrica ese subidón de ego que siente cualquier personita a la hora de darle un puestecito dominará el mundo. Miradlos, es una especie de media sonrisa y una mezcla de "os lo dije" y "porque yo lo valgo" que intentan tapar con unas cuantas palabras en las que nos informan de su "humildad infinita" y su "sentido del servicio a los demás". En el fondo ya comienzan a saber que, si están ahí, es porque NO se equivocan.





Después de esa cara, y cuando comienza su gestión, empieza el "periodo de la ocurrencia". A gusto con el nuevo traje el "tío/tía que corta el bacalao" intenta hacerse visible y suelta una gracieta dicha con carita de ratón y cierta maldad de sacristía. González dijo "Ni flick, Ni Flock" (somos dos en un reloj) y Aznar puso los pies en una mesita de café sobre la que él pensaba que giraba el Mundo Libre. El "periodo de la ocurrencia" se inicia cuando alguien le ríe la gracia, normalmente un periodista o personajo de su equipo de colaboradores (es el nombre que ahora reciben los "pelotas" y "trepas" de toda la vida). Se hace el silencio, achina los ojos, agacha la cabecita recordando una de sus travesuras infantiles y larga la tontería...se escucha un "ja-já" en la sala y ¡Voilá! Ya ha nacido un cómico más en nuestro país. Un cómico que no se equivoca nunca. Mañana todas las portadas de los periódicos serán para ellos...pasado dirán "si queréis lo retiro" (ante una condescendiente tropa de fans) y se le pone cara de "que no, que yo no me equivoco aunque diga que sí, que vosotros lo sabéis).


Tras haberse echo un hueco como un "tipo/tipa de campechanía y sentido del humor afinadamente inglés" llega el momento de "ligar con la prensa". Oh, la-lá. Se trata, básicamente de invitar a los plumillas a lo que sea, pero que vengan juntos. Se divide así a la profesión más antigua del mundo (estoy seguro de que antes de que la primera moza se abriera de piernas a cambio de unos cuantos denarios ya había alguien avisando del asunto a toda la tribu) entre los que "van a la comida del tipo importante que tiene cara de estarlo petando y es cantidad de ocurrente" y los que no asisten. Si es de derechonas invita a algún rojo despistado para hacerle la gracia de cogerlo del hombro y decirle "anda come, que en el periódico te pagarán fatal" y si es de izquierdas invita a algún azulito centrista para hacerle una gracieta similar como "venga, venga, que quiero que veas que tengo talante y que respeto mucho tus opiniones". El paternalismo asqueroso pretende acercar posturas gastando un tiempo precioso que podría emplear, por ejemplo, en que el Ministerio no esté manga por hombro.


Y tras este periodo, en el que ha hecho gala de una estupidez pública evidente llegará el "Momento Enroque" en el que, pillado en algunas tropelías y trapacerías varias, le echará la culpa a todo el mundo de sus estupideces y demostrará que en realidad ni lo peta, ni es tan ocurrente pero, sobre todo, que ha utilizado su poder de muy malos modos.



Si hay alguien que ha demostrado esta estúpida teoría es: Federico Trillo.
Nombramiento: carita de ratón y de sabiduría infinita.
Etapa de la ocurrencia: ¡Manda huevos!
Etapa "ligar con la prensa": Federico Trillo invitaba a los periodistas a una jornada en la que se comían michirones de la huerta murciana.
"Momento enroque": en la Guerra de Irak regaló un euro a una periodista y, luego, con lo del avión se negó a reconocer sus responsabilidades.

Es una pena que no vaya a ir a declarar al juicio sobre el caso Yak-42, demostrando que los políticos en nuestro país tienen más escapatorias que los personajes de Prison break, porque estoy seguro que no tendría empacho en declarar eso de: "Aunque sea político, también cometo errores". Menos mal porque soy de los que piensa que la clase política española es completamente intachable y ya estoy harto de que mi padre me envíe a comprar sujetadores cada vez que me echo a llorar desconsoladamente mientras el telediario me arranca la inocencia.

jueves, 12 de febrero de 2009

Cine de gangsters y políticos

El año que se estrenó "Bonnie&Clyde" (Arthur Penn), 1967, Roger Corman puso en las salas de los autocines "La Matanza del Día de San Valentín". Nadie duda de que el papá de la serie B -y también del circuito de cine independiente americano- quiso aprovechar el tirón del estreno de la película de la temporada para ganar unos cuantos dólares con una película mucho más barata que también iba de gangster oliéndose que la gente quedaría deseosa de ver más pelis de gangsters después del estreno de la primera.

Las diferencias de ambas son evidentes, el trabajo de Penn es más una película sobre las motivaciones de dos seres humanos que se lanzan a la carretera y se convierten en unos forajidos en los años de la Gran Depresión mientras que la segunda es un sangriento cuento de gangsters con muchas influencias clásicas. Digamos que Penn se acerca más a Godard y que Corman se queda más cerca de Peckimpah.
Pese a que son relatos escritos con diferentes modelos de rotulador (punta fina el primero, punta gorda el segundo) las dos asentaron las bases de trabajos posteriores como "Boxcar Bertha" (Martin Scorsese, 1972), "Bloody Mama" (1970, Roger Corman) y, como no, "El Padrino" (Francis Ford Coppola, 1972) que es la película que auna ambas corrientes y que ha alumbrado muy dignamente todo un género de películas que se encargan de hablar de mafiosos intentando ocupar todos los puntos de vista posibles (político, psicológico, dramático, crepuscular...) y acercándose más si cabe a la propuesta de la Nouvelle Vague de aunar cine de género y cine de autor más allá incluso de lo que los propios franceses hubieran pensado jamás.

El caso es que ya hablemos de "The Sopranos" (David Chase), "Uno de los nuestros" (Martin Scorsese, 1988), "El precio del poder" (Brian de Palma, 1983) o "Érase una vez América" (Sergio Leone, 1984) notaremos la influencia de la saga de Coppola y la innegable carga poética y épica que tiene cada matanza de mafiosos. Se mata sin piedad, nada personal sólo negocios, dicen muy ufanos los criminales que, muy pocas veces en dichas películas o series de televisión, pierden el control de sus propios nervios (exceptuemos aquí a Tony Soprano) o matan por motivos personales (exceptuemos otra vez a Tony Soprano) pese a que la realidad diga que los mafiosos matan muchas veces por las mismas razones que lo hacía Tony Soprano: celos, rabia, envidia...Lo que nunca pudimos imaginar es que el innegable estilo del cine de gangster pudiera alguna vez servir para contarnos la historia de un político.



Es el caso de "Il Divo" (Paolo Sorrentino, 2008) que cuenta la historia de Giulio Andreotti en el que la lucha por el poder y la ambición llevan a un hombre gris -e inhumano- a convertirse en un desalmado que permitió el asesinato de Aldo Moro, que Italia se convirtiera en uno de los objetivos de la Operación Gladio, que estuvo más que conectado con la Mafia (la oficial, la de toda la vida) para mantener ese poder y garantizarse los votos del sur del país y un largo etcétera de conexiones criminales que nada tienen que ver con la política. Una obra maestra sin más apelativos porque es firme, está bien rodada, le da una nueva dimensión al cine político y, sobre todo, encierra un discurso duro que odia y ama por igual al personaje de Andreotti centrándose en una de las cosas que criticaba Roberto Saviano del cine de Gangsters: A Sorrentino le fascina la maldad, la trapacería, la paleta vulgaridad y la extrema frialdad de Andreotti al igual a a Corman o a Coppola les atraparon los personajes de sus películas de gangsters.
En España no hemos tenido tanta suerte a la hora de retratar estos tejemanejes gubernamentales ni en los años 80 con "El Caso Almería" (Pedro Costa, 1984), ni en los 90 con "Zapico" (Miguel Bernases, 1996), ni más tarde cuando "El Mundo" produjo esa especie de bilogía compuesta por "El Lobo" y "GAL" (Miguel Courtois, 2004 y 2006) que intentaba como la anterior demostrar que la línea editorial del periódico no se equivocaba al dejar fuera de la lista de culpables del terrorismo de Estado a una serie de políticos de la Transición Española pero sí pretendía señalar a uno en concreto. Digamos que "Il Divo" es, en el fondo, una enmienda a la totalidad de la clase política italiana y un discurso sobre como Italia perdió el tren de la democracia.

"Il Divo" me trae a la memoria el momento actual de la política en España, ya saben, eso del PP...y es que el PP con tanta trama superpuesta no es ya un partido político es, en sí, el material que necesitan los de "Perdidos" para acometer la sexta temporada de la serie. Cambiamos la Isla por Génova y a Dharma por Orange no se qué y ya lo tienes. Lío al canto.

La peli de Sorrentino nos enseña como se las gastaron los de la Democracia Cristiana en el país de la Pizza y el capuccino: mataron a todo el mundo sin reparar en gastos. Un banquero, un político de su bando, unos cuantos periodistas, unos cuantos funcionarios etc. etc. Para que los jueces investigaran nada, sólo el silencio de los cementerios y el testimonio de unos cuantos arrepentidos.

Como no parece que una ola de crímenes vaya a sobrevenir a este nuevo y sorpresivo momentazo bajonero de la política española derechista (sea porque tenemos más vergüenza, sea porque en realidad aquí todo el mundo se siente muy seguro en su puesto y muy apoyado por un grupo de voceros que se encargarán de desmentir lo indesmentible) lo normal es que pringuen unos cuantos, que paguen con unos cuantos años en la cárcel y que, mientras tanto, todo lo demás siga circulando. Porque, como decía aquél gobernador de "Furtivos" (José Luis Borau, 1975): "Ay que ver que paz se respira por aquí". Por cierto película que fue aceptada a regañadientes por el Comité de Censura que veía con muy malos ojos que ese mismo Gobernador se pasara más tiempo cazando que en su despacho...qué tiempos aquellos de la Dictadura.
En todo caso la cosa está mejor así: sin gente cayendo por las ventanas, tiroteada en plena calle o viajando en un coche con dos kilos de trilita en el maletero...me refiero también a la dictadura, claro.

No quisiera dejaros hoy sin recordaros que hoy se cumple el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin muy presente entre los españoles no porque la gente sea aficionada a leer "La teoría de las especies" (¡No jodas!) si no porque su caricatura es la que ilustra desde tiempo inmemorial las etiquetas del Anis del Mono...Y yo me pregunto: ¿Quienes serán las especies que aguantarán este caso de corrupción dentro del PP? ¿Quienes serán los que afronten este nuevo examen sobre selección natural y política? ¿Será Espe? ¿Que le pasó el otro día a Gallardón para ponerse delante de las cámaras de La Sexta con aspecto de estar un poco bolinga? ¿Está ya el alcalde borracho de poder? ¿Lo estaba celebrando? ¿Y Mariano? ¿Donde coño está Mariano?