Cuando mi padre o mi madre me dicen que "hay tiempo para todo" me desespero...venga va...dejadme ser "underground", acabo de descubrir la palabra "underground" y me pongo triste cuando releo "Al este del Edén" o escucho "I´ll be your mirror" de la Velvet&Nico. He descubierto a Basquiat hace poco y quiero ser parte de la Factory, escribir. Quiero escribir. Quiero retirarme a un lugar apartado a vivir con mi chica, bajar a la civilización de cuando en cuando para bailotear y comprar vinilos y cómics y nuevos libros, a ser posible, mis propios libros. Si no lo consigo me suicidaré pero me acabo de enterar de que la gente que se suicida suele ser recogida por la policía rodeada de un montón de flujos internos y me da reparo. La muerte me da reparo, la muerte me va a impedir moverme, estoy seguro...la muerte me parece la imposibilidad de los grandes planes y sufro bastante cuando veo a J. sufrir, deprimido, tumbado en la cama escuchando una y otra vez un disco de Pentangle o de Waits.
A mi Waits me parece un cínico que se acaba de apartar de la bebida y ya quiere tener hijos pero me gusta esa voz de tubería, la ropa que lleva, las coas que atisbo en mi mal inglés. Me he puesto en los 17, casi los 18, y ya he adquirido más libros y discos que mis padres, he ido más al cine que mis abuelos, he visitado ya tres países diferentes y hablo/chapurreo dos idiomas con total perfección. Es más, ni siquiera me ha salido un maldito grano y he salido triunfante de mi segunda operación grave tras pasarme quince días tumbado en un hospital... tenía 17 o 18.
Cuando veo Física o Química no entiendo nada, la verdad, no entiendo los conflictos que puede tener un chaval de 16 años y me siento viejo. Cuando veo FoQ siento que me están haciendo viejo y que la separación entre la gente que viene por detrás y la mía es enorme e insondable. Me niego todavía a musitar un "Joder, cómo está el patio" pero, la verdad, no entiendo por qué Antena 3 quiere sentarme en un sillón de orejas y vestirme con una batita y unas zapatillas de andar por casa. La tele es tan mala como la juventud que refleja, una juventud que sabe cómo hacer las cosas pero no entiende las consecuencias de sus actos...¿En verdad está la cosa tan malita? Quiero decir, tienen todas esas caras de viejos, de resabiaos, parece que todos son como de gominola, quiero decir, que tienen el espíritu de la gominola, que es una cosa malísima. Alex de la Iglesia me lo dijo una vez: "Cuando haces algo lo que quieres es encontrarte algo contra lo que golpear, golpeas algo y esperas que tu puño le pegue a algo duro, que puedas remover, si le atizas a un hombre de gominola lo atraviesas pero no le haces daño ¿No? Es una sensación pastosa y horrible porque no le habrás hecho daño, ni bien. Te dará las gracias y seguirá caminando".
A mi me da esa sensación. La proyección de la juventud en la tele es horrible, vale Alsalirdeclase (Telecinco) era simplemente mentirosa, dolorosamente mentirosa, la chavalada se compraba un bar que convertía en radio, tienda, centro de cienciología...ficción trolera, de chavales de menos de 20 años viviendo solos y yendo al instituto.
Alsa (la serie, no la compañía de autobuses) puso de moda que gente muy mayor interpretara papeles de personas jóvenes. Por Dios, aquellos tíos tan grandes haciendo de chavales, de canijos, como si vinieran de un país extraño donde hubieran sido sobrealimentados con hormonas del crecimiento; aquellas überhembras, aquellos übermachos saltando de cama en cama...FoQ igual y HKM (con ritmos jipjoperos) sigue la tradición pero sin mano negra (¿Os acordáis de que en Alsa, de pronto, se les coló un terrorista? ¡Qué tiempos! Seguro que era Txeroki porque nunca se supo quién era...se les olvidó, como a Emilio Aragón en Médico de Familia que tuvo unos gemelos que dejaron de aparecer y yo sufría cantidad ¿Dónde están los servicios sociales catódicos cuando uno los necesita?).
Ahorame doy cuenta de que todas esas frases, esos guiones y esas historias serían completamente increíbles si fueran dichas por actores de las edades de los personajes y, por otro lado, sinceramente creo que la gente que yo conocía se parecía más al Vaquilla o al Torete que a los protagonistas de una campaña de Calvin Klein...¿Se puede ser más perfecto por fuera y más imperfecto por dentro que los personajes juveniles de nuestras series? ¿Han salido todos de una vaina de La Invasión de los Ultracuerpos?
Como telespectador sufro. Sufro como Ibáñez Menta en aquel episodio de Historias para no dormir en el que ya era incapaz de diferenciar entre realidad y ficción. Yo sufro al revés. Un flashback al revés. Veo a esta juventud con hermanos camellos, con compañeros acosadores, con profesores zumbados que dedican sus clases a ligar con las alumnas más memas, con todas esas frases tan poco vulgares, tan bien construídas y expresadas con una dicción tan deficiente...y me siento extraño y extraterrestre, como vacío.
¿De donde han salido todas esas orgías, todas esas motos, todos esos coches veloces y, sin embargo, toda esa infelicidad? Si yo tuviera un muchacho joven a mi cargo le preguntaría: ¿De verdad te sientes así, amigo? ¿Siempre tan deprimido? ¿Te estás ciscando a la profesora de gimnasia? ¿Está siendo satisfactorio tu paso por una adolescencia tan lacrimógena y tan poco festiva? ¿Eres EMO? ¿He hecho algo para que lo seas? ¿Sabes que un colega mío viendo el otro día un vídeo de Tokyo Hotel pensó que el que cantaba era una chica? ¿No lo es?
Extraño y extraterrestre decía porque no hay nada que me agarre a todo eso. Es decir, he debido de ser trasplantado en este planeta y mis recuerdos inducidos de forma errónea porque me acuerdo que las cosas no estaban tan malitas y que las profes no se quitaban las bragas. No se si me he perdido algo (que es posible) o que todo es una patraña hecha por gente mayor que entiende aún menos que yo a la juventud o eso de ser joven. Vale, una cosa son los Brady y otra Física o Química pero, la verdad, parece que esos muchachos se van a graduar en muchas cosas pero no en física ni química...hace tiempo lo hablaba con la novia de un amigo que es profesora de instituto a la que trasladaba mi preocupación por todo esto y me decía: El insituto es básicamente aburrido, nunca pasan estas cosas. Seguro que está en un instituto pasado de moda, en una institución anquilosada en el pasado donde hay Asociación de Padres, yo que sé.
Que lejos estoy ya de la juventud, madre de Odín, espero que vengan pronto las naves de Raticulón y me rescaten y me devuelvan a Raticulín porque si no, voy a acabar pensando que cuando me volvía a casa todos los cabrones de mis compañeros se ponían ciegos de todo, se reunían para hablar de sus cosas tristes y, evidentemente, me he perdidos tres o cuatro orgías en el departamento de lenguas muertas (valga la oximoron, o el oximoron). De las cosas modernas me quedo con la tristeza alegre de Nena Daconte que creo que tiene la respuesta a todos nuestros males...si alguien me explica porqué bailoteo con esta canción no tengo una respuesta, lo juro. será que yo también quiero volver al instituto.