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sábado, 14 de febrero de 2009

Bloody Valentine


Los asesinatos de la Familia Manson quedaran en la memoria colectiva como el verdadero final de la "primavera de las flores". En realidad el asunto estaba más que aniquilado desde que, según Dennis Hopper, aquellos tipos tan simpáticos que te pasaban todo tipo de drogas completamente gratis o tiradas de precio comenzaron a cobrar precios abusivos. Venice Beach, los alrededores de Berkeley, el Castro de San Francisco, el Bowery neoyorquino y los parques de Londres, Amsterdam o las playas de Ibiza ya estaban repletas de desaprensivos, alucinados y profetas del Apocalipsis dispuestos de darse un festín antes de mandarlo todo el garete.

El deterioro de toda una forma de vida basada en la comunidad comenzaba a ser evidente pero toda la tragedia se personificó en Sharon Tate,la jovencísima esposa de Roman Polanski. Sharon Tate tenía sólo 26 años y estaba embarazada cuando los Manson entraron en su mansión de Los Angeles para cerrar el último capítulo de una cultura completa, seguramente la primera, que había emanado directamente de la gente.


La visión que los medios dieron de la pareja era francamente cruel: él era un extraño y cruel europeo bajito y de aspecto ratonil que había escapado, quien sabe como, del Holocausto nazi. Provenía de Polonia y había rodado algunas películas como "El cuchillo en el agua" (1962), "Repulsión" (1965) y "Cul-de-sac" (1966). Obras que disgustaban profundamente a los norteamericanos de los años 60 por su contenido. Polanski era una especie de decadente europeo que, nada más llegar a Estados Unidos, se embarcó en la dirección de una comedia de amplia carga sexual, al menos para la época, llamada "El Baile de los Vampiros" (1967) y luego la escalofriante "La Semilla del Diablo" que, literalmente aterró a un planeta entero. Esa película marcó indefectiblemente a Polanski como un monstruo repulsivo y retorcido...¿Cómo entonces una buena chica tejana como Sharon Tate había caído en las redes de Polanski?

La vida de ambos fue seguida por los medios para conseguir responder a esa pregunta. Se hablaba de relación tormentosa, del extraño influjo que el director ejercía sobre la actriz y, lo que es peor, comenzaba a rumiarse que quizás Polanski podría ser uno de esos satanistas que reflejó en su película...lo que daría contestación a la primera pregunta. El caso es que la relación comenzó a leerse en unos raros términos: Roman Polanski personificaba a los nuevos tiempos malvados y Sharon a los valores tradicionales. El primero estaba corrompiendo a lo segundo. Prueba de ello es que Tate, una novia de América, había pasado de trabajar en series de televisión como "The Beverly Hills Billies" ("Los Beverly ricos") o la comedia "No hagan olas" (Alexander McKendrick, 1967) para acabar rodando la muy subidita "El Valle de las Muñecas" (Mark Robson, 1967) adaptación del best-seller de Jacqueline Susan -una ínfimísima novela que dicen es la favorita de Kim Il Jong, dictador de Corea del Norte- que la colocaba en un puesto parecido a la Justine del Marqués de Sade.

Tras el asesinato, conocido como crímenes Tate-La Bianca, el mundo comenzó a girar de otra manera. La prensa se sintió libre de perseguir a Roman Polanski y en los primeros días de la investigación no tuvo ningún inconveniente en señalarlo como el inductor o el asesino de su mujer y sus amigos pese a estar en Londres, ultimando los detalles de su nueva película, en el momento de los hechos ¿No era él el que había rodado "La Semilla del Diablo"? ¿No había una evidente conexión entre las escenas del momento en el que Cassavettes entrega a Mia Farrow al Señor de las Tinieblas? ¿No había sido Polanski el que había introducido a su mujer en el círculo de amistades de Hugh Heffner y tenía la desfachatez de asistir con ella a la Mansión Playboy?

Pese a que Roman Polanski negó todos esos hechos diciendo, entre lágrimas, que el tiempo que había pasado con Sharon era "lo mejor que le había ocurrido en su vida" y que practicamente se desintegrara en pública cada vez que una cámara de fotos lo retrataba por la calle en el juicio a Charles Manson y a todos sus acólitos no faltaron las menciones por parte de la defensa a la posible conexión del polaco con el círculo de la familia y con todo tipo de cultos de medio pelo.

La muerte de Sharon Tate destrozó la vida de Polanski pero también la de toda una sociedad. Una testigo de excepción de aquellos años me contó que la gente dejó de reunirse, cesaron las actividades comunitarias y que todo comenzó a ser mucho más individualista, la gente sintió el miedo y prefirió las actividades que podía hacer solo: el footing, escuchar música con unos walkmans, asistir a discotecas donde predominaba la música alta y ya no se podía hablar. Las drogas preferidas comenzaron a ser aquellas que permitían el aislamiento (como la cocaína) y todo dejó de ser lo de siempre.




La historia de amor de Sharon Tate y Roman Polanski es muy parecida a la que, a comienzos de los 80, mantuvieron el director Peter Bogdanovich y la actriz Dorothy Stratten. Hijos de su generación Bogadonovich se había ido adaptando a los tiempos disfrutando de aquello que la década de los 70. En 1971 inició su carrera para el gran público con "The last Picture Show" y pasó de ser un tímido estudiante para convertirse en una estrella. Bogdanovich simplemente se volvió loco y comenzó a vestir en sus rodajes como una especie de Erich Von Stroheim moderno con sombrero de ala ancha, botas de montar metidas por los tejanos y chaqueta de cuero (muchos han visto en la vestimenta de Indiana Jones una especie de burla u homenaje a la pinta del director en aquellos años). A finales de la década ya era un completo chiflado que había abandonado a su mujer y había dado puerta unas cuantas veces a Cybill Shepherd con la que siempre mantuvo una especie de relación destructiva aliñada por los escándalos de rigor. Una noche conoció a la playmate Dorothy Stratten una starlette nombrada Playmate en 1980 que procuraba por todos los medios convertirse en una actriz seria y dejar de un lado a su primera pareja, primer fotógrafo, manager y descubridor Paul Snider. Ella había rodado unas cuantas películas malas y había estrenado "Galaxina" (1979, William Sachs) una especie de intento por rescatar el espíritu de películas como "Barbarella" (1969, Roger Vadim) que resultó un absoluto fracaso pero él, pese a que ella no era muy buena actriz, le dio un papel en "Todos rieron".

Snider, un chiflado parecido a Manson, quedó con ella con una excusa tonta en su apartamento y la asesinó de la peor manera posible suicidándose luego.

Un año después, en 1981, Bogdanovich lloró desconsoladamente en el estreno de "Todos rieron" viendo a Dorothy Stratten haciendo su pequeño papel. Reagan estaba ya en la Casa Blanca y una ola de puritanismo, que no tuvo ningún tipo de empacho en personificar la malvada influencia de los sesenta y los setenta, en el asesinato de Stratten, invadió Estados Unidos hasta unos límites sonrojantes y se reinició la activación de leyes en contra de la homosexualidad, las prácticas sexuales perversas (hay en estados americanos donde se rehabilitaron leyes en contra de la felación o la sodomía incluso dentro del matromonio) y aquellos años de juerga fueron definitivamente borrados del mapa. Comenzaba una nueva era y una nueva (o vieja) forma de entender la vida. Polanski se recuperó del golpe rodando "Chinatown" (1975) y diversos problemas con la ley (que pueden verse en el documental "Roman Polanski: se busca") le apartaron de volver a tener una carrera digna hasta "Frenético" (1988). Bogdanovich jamás se recuperó del asesinato de Dorothy Stratten.

domingo, 18 de enero de 2009

Destapando el truco


Tengo una historia curiosa con la chica del anuncio de las hemorroides. La conocía en el antiguo Candilejas de Madrid viendo una actuación del cómico Txemi Parra, se enrolló con un amigo mío, le perdí la pista y me la volví a encontrar también de noche, en el mismo local (ahora se llama Contraclub). Estaba celebrando su despedida de soltera si no me equivoco. Ahora me la encuentro de cuando en cuando hablando de su problema ficticio en la televisión y me pregunto cuanta gente la reconocerá por la calle y qué porcentaje exacto se le acercará para hacerle una coña.

A otra amiga actriz le hicieron una vez una prueba para un anuncio contra la sequedad vaginal pero, al final, no la pillaron porque a la agencia le parecía que no tenía el aspecto de ser una chica que sufriera ese tipo de irregularidad física, la verdad es que por aquella época la recuerdo estupendamente lozana. En realidad la Chica del anuncio de las hemorroides tampoco parece que sufra ese problema más que nada porque la gente que suele hablar de dicho problema lo hace con un angustioso retorcimiento de boca y con palabras que no se parecen en nada al pausado discurso publicitario.

El asunto es que las cosas no suelen ser lo que parecen y si lo son preferiríamos hacernos los locos sobre la realidad, es decir esperamos que nuestros amigos actores no sean en realidad los malvados que representan (Me contaba Carlos Clavijo que su hermano, Victor, sufría el acoso de las hordas de muchachas fans de Al salir de clase que pensaban que en realidad era tan malvado como su personaje) y que, de cuando en cuando, algún periódico o revista científica no nos amargue el desayuno con un extenso artículo donde nos descubren la naturaleza púramente química del amor y la inevitabilidad de que los romances y sus consecuencias sean meramente un ciclo biológico sustentado por algunas feromonas, algunas subidas o bajadas del Omega 3 y el estado general de la psicología de los implicados.

A mi esas cosas me dan pena por un lado, como cuando los magos enseñan los trucos en la pantalla, y por otro lado me reconfortan porque, bueno, quizás la solución no esté en los consejeros matrimoniales, confesores o amigachos de barra si no en un simple análisis de sangre. Es decir, si ves flojear a tu pareja o tu mismo flojeas lo mejor es acudir a un centro de salud, que te hagan un análisis de sangre, llevarlos a un médico y que este te recete una dieta más rica en oligoelementos radioactivos. Si todo tiene una explicación científica, pues bueno, pastillita y a reconciliarse. Nos vamos a ahorrar una pasta en regalitos, cenas de redención y fines de semana en hotelitos rurales ¿Que no? Cambio de hábitos, dos cigarritos menos, tres chupitos de Bisolvón y so happy together...si te quieres desenamorar no tienes más que darte un poco de Hemoal para la hinchazón de corazón y tirando que es gerundio. La ciencia a veces parece dispuesta a aguarnos la fiesta.

Ya digo que a mi destapar el truco me hace un nudo en el corazón porque, en realidad, soy de los que van a los espectáculos de magia a que me engañen y no soporto al típico espectador coñazo que se pasa la velada con esa cara de "a mi no me engañas". Ya sería difícil que un tipo adivinara siempre la carta que tienes en el bolsillo y no estuviera utilizando ese don para reventar mesas de black jack todas las noches.

Es posible que la última frontera de la ciencia no sea contestar a la pregunta de por qué nos enamoramos si no de por qué no nos quieren...eso sí que tiene enjundia.

sábado, 17 de enero de 2009

Asexuados, a life style


Ayer, antes de salir de casa, me quedé colgado con el programa de AR (Telecinco) más que nada porque decían que habían descubierto un nuevo sexo: los asexuados. Gente que no tiene ganas de acostarse ni con mujeres, ni con hombres y que,simplemente, no es que rechace tener vida sexual es que pasa de la misma. No concibo muy bien como se puede hablar de una nueva condición sexual sin que haya sexo que a mi me parece que es como hablar de un nuevo tipo de alcohólico que es el que no tiene ganas de beber.

En el Vaticano deben de estar encantados porque parece que después de 2000 años su mensaje de castidad no requerida comienza a calar hondo en la población mundial. La gente ya no tiene ganas de lo que llamaría el Señor Barragán "Ñogo-ñogo" y prefiere gastar su precioso tiempo en otras actividades como...bueno...ahora no se me ocurre nada mejor que hacer con el precioso tiempo de nadie si una de las opciones es retozar alegremente pero razones habrá para optar por, teniendo algo así, no usarlo.

En las agencias de publicidad estarán menos contentos porque si el sexo comienza a dejar de interesar a una parte de la población las campañas de perfumes, ropa y otros aspectos estéticos se van a quedar sin su "leit motiv" principal y van a tener que tirar de cosas más imaginativas como "si te pones esta colonia te quedarás más solo que la una...guay".


Se acabó la dictadura de las/os modelos/as y el de la gente guapa, el magnetismo sexual ya no va a ser importante a la hora de optar a un trabajo o para que te atiendan en la ferretería. Nada. La corporación dermoestética tendrá que centrarse en las operaciones para extirpar los órganos sexuales -auguro que el rollo Barbie/Ken se va a llevar mazo de seguir esta tendencia- o reconvertirse en otras actividades. Ni que decir tiene que el porno se irá al garete ahora que parecía que vivía una nueva edad de oro. Kaputt.

Al final nos vamos a extinguir por aburrimiento...quiero decir, por más aburrimiento. Si cualquiera de vosotros sigue perdiendo el tiempo en jueguecitos de cama, coche o lavaba público ya se puede decir de sí mismo que no es moderno y que no está en la onda. El ser humano, tan complejo en otras cosas va a eliminar su vida sexual (tan imaginativa en muchos casos) para reducirse a la vida de las ostras, los paramecios o los caballitos de mar...

Yo en esto me voy a declarar "vintage", o sea, de la vieja escuela vosotros podéis hacer lo que queráis pero, me huelo yo, que la excusa más escuchada este año para rechazar a un/a posible candidata/o va a ser eso de "no es que no me gustes pero es que soy asexual...que de no ser así, bueno, iba a arder Troya". Ya me contaréis vosotros que sois jóvenes y atractivos.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Sacando lo peor...



Si yo fuera Angela Merkel le haría una pregunta a Berlusconi y a Sarkozy: "¿Tu me quieres como mujer o me quieres por ser la canciller alemana?". Sufro mucho por la Merkel porque el otro día Berlusconi se escondió debajo de una columna y cuando apareció la presidenta salió de improviso y dijo "¡Cu-cú!"; Sakozy se las maneja para estar todo el rato al lado de la señora esta que tiene pinta de tener cantidad de paciencia. Don Silvio se le pone juguetón (recordemos que dijo que la Presidenta de Islandia se le hizo agüita allí mismo porque utilizó todos sus encantos con ella) y Sarkozy ya recibió lo suyo por ponerse en plan Pepe La mofeta con sus "oh, la-lá" y sus "sacre bleu, que ganas de llevagla a dag un paseo pog la cuenca del Loiga...".
¿Tiene esta buena mujer que aguantar el acoso de estos dos playboyes todo el rato? Lo primero que habría que decirles es lo siguiente: NO sois taaaaan atractivos como para que vuestros enredos de donjuanes de pacotilla me cieguen y tome decisiones movida por la actividad romántica.
¿Hemos llegado alguna vez a los extremos de este par personas que deberían de protagonizar una película del palo de "Dirty rotten scoundrels" (Un par de seductores, Frank Oz, 1988)?


Ayer mismo, un buen amigo, me confesó que les contaba a sus posibles ligues que su abuelo acababa de asfixiar sin querer al perro de la familia. El perro era muy pequeño y estaba dormido en el sofá, el abuelo se sentaba sobre él y lo mataba. La chica se quedaba destrozada pero con él toda la tarde haciéndole caso y esas cosas. No le pregunté ni el número de aciertos ni la cantidad de perros imaginarios que llegó a matar su abuelo con el trasero pero las historia me quedó con el culo torcido.

En mi facultad había un tipo que estaba muy roto. Es decir, que iba con dos muletas y tenía una especie de parálisis. Pese a su minusvalía, había maldad en aquel centro y se le apodaba como "El bailarín", llevaba siempre consigo una de esas feas carpetas azules de gomillas. Más de uno y más de dos de sus compañeros le decían: "pero tío, como llevas eso pudiendo llevar una mochila o algo". El sonreía y decía: "Tengo mis razones". La primavera, esa amiga del absentismo escolar, nos dejaba a todos tumbados en el campus al abrigo de un litro de cerveza (bueno, varios) y el espectáculo de las primeras minifaldas...que es una cosa que puede hacer uno cuando es joven sin pudor pero que es una cosa horrible -de viejo chocho o verde-si las hace ya con canitas en salva sean las partes. Pues allí estaba la muchachada estudiantil cuando nuestro amigo "El Bailarín" (había maldad, había quien decía que la cojera de aquel hombre marcaba perfectamente el ritmo del tema de verano "macumba, macumba, la Reina del lugar") avanzando pesarosamente cuando se cruzó con dos estudiantes anónimas, a su paso, al muchacho se le cayó la carpeta y las chicas corrieron a recogerla del suelo agachándose y dejando parte de su anatomía a la vista (el tipo la verdad es que se dobló como una gimnasta húngara). Después le dijo: "Gracias, sois un sol" . Cuando pasó a nuestra altura, se paró, levantó un poco la carpeta y dijo: "¿Veis? Tengo mis razones". Y siguió caminando y llevándose una salva de aplausos sentidos y también algunos mosqueos femeninos ("Con la cantidad de veces que le he cogido la carpeta a ese tío", "cochino machista cabrón" etc.).

¿Estamos los seres humanos tan desesperados para ponernos en evidencia? Muy posiblemente. Lo malo es que la mayoría de las veces funciona. Hace poco inicié uno de mis celebrados comentarios públicos sobre la Tuna cuando, ops, una chica me interrumpió y me dijo: "¿Por qué hablas tan mal de la Tuna? A mi me parece una cosa tradicional y preciosa...". Descubrimos que tuvo un novio tuno que la conquistó yendo a su balcón a cantarle cancionzacas de amor ¿Alguien pensaba que disfrazarse de tuno funcionaba? Pues sí, por lo menos con esta chica sí, funcionaba y bastante. Nunca me lo pude imaginar .

¿Qué otros trucos desesperados funcionarán? ¿Hacerse el cieguito? ¿Y si funciona? ¿Qué haces luego? Mantienes una vida de romance, casi perfecta, obviándole a tu pareja que ves, que en realidad te gustó su aspecto y que si le tocas la cara todos los días es con fines méramente lúbricos o por aguantar un poco más el timo ¿No? Luego le dices que has recuperado la vista vale, pero ¿Y si lo que le gustaba de ti es que fueras ciego o que fueras tan torpe como para haber matado a dos o tres perros?

A veces funciona lo de hacerse el tonto. Es decir: "Ays, Maruchi, no entiendo esto ¿Me echas una mano?". También hacerse el herido: "No, no, yo paso de relaciones porque me han tratado super mal...". La vieja escuela de "no me importas un carajo y te trato mal para que te des cuenta de que soy un ser torturado". Pobres de las que caigan en manos de estos que son como los peores manipuladores de todos y un largo etcétera.

Al final parece que sí, que el fin justifica los medios...¿Y ellas? ¿Cuáles son sus peores trucos para llevarte al huerto? ¿Quizás lo necesitan? ¿En verdad se comen tanto el coco para hacernos caer en la trampa romántica? ¿Les funciona? Cuantas dudas. Es turno del club de las insustanciales. Que se mojen. Los insustanciales también pueden participar con sus peores anécdotas. Esto es un reto y el invierno una estación muy fría.


Nota del Insustancial: Y por cierto, hablando de retos, sigue abierto el concurso de Atrápalo y ocupo una posición realmente alejada de los veinte primeros...lo que me llevaría a la final. Votadme, por favor, que es gratis y no hay que registrarse. Un saludo. Enorme.

sábado, 25 de octubre de 2008

La solución de todas las crisis


Espero que la emisión de ¡Viven! (Frank Marshall, 1993) no sea parte de esa anunciada campaña de Cuatro que nos contaba que iba a emitir programas para darnos consejos de cómo afrontar la crísis económica. La cosa está muy mala pero, sinceramente, paso de comerme a mis vecinos o vecinas...quiero decir comer literalmente, mentes sucias. Dentro de unos meses ya veremos pero, por ahora, prefieron no militar en el canibalismo activo.

Pero hablando de carne mancillada, parece que ahora la gente se divorcia menos. Lo cuenta Manu en su blog aportando este link. No es en realidad quererse un poco más si no aguantarse justo hasta el instante en que te descubres mezclando amorosamente el colacao de la taza de tu conyuge con una generosa ración de matarratas y esperar a que las ansias homicidas remitan.


A mi todo eso me coge, la verdad, un poco lejos. No me acuerdo de la última vez que urdí un plan para deshacerme por la vía rápida de alguien por causas cotidianas. Es más, ahora que caígo, nunca he tenido la necesidad porque, finalmente, formo parte de ese raro grupo social:.los que nunca hemos tenido la imperiosa necesidad de "cortar con alguien". Yo soy más de dejarme arrastrar hasta el borde del precipicio y esperar a que me empujen. Un corazón que se despeña suena más o menos así.

¿Es triste que te abandonen? Decídmelo vosotros porque yo tengo menos vida sentimental que un replicante, creo que anda viviendo por su cuenta más allá de las Puertas de Tanhauser, que es un sitio que tiene nombre de estar muy lejos o del presidente de una comunidad de vecinos vienesa.



Propongo que la falta de amor se convierta en uno de los motores de la economía. Es decir, si van a repartir 40.000 millones de euros a los bancos estaría bien que se lo pensaran y entregaran parte de ellos a la gente que permanece soltera. Vamos a ver: los bares se llenan de solteros que se emborrachan y emborrachan a terceros para aprovecharse bien de la gallardía que da la cuarta copa de garrafón como la flojera de sentimientos que provoca en algunas personas. Cientos de páginas de internet se dedican a buscar parejas a los más necesitados de amargarle la vida a completos desconocidos, el soltero se maquea, compra ropa, se gasta las perras en cosméticos. Los más desesperados acuden a mediums y brujos para comprar todo tipo de cachivaches y conjuros que atraigan a los objetos de su deseo y, unos, menos desesperados se ponen en manos de cirujanos plásticos para hacerse arreglos de chapa y pintura.



Más allá de eso los que viajamos solos pagamos unas jugosas penalizaciones por ocupar una sola habitación en un hotel o una plaza en un avión...¿Os creéis que las clínicas de adelgazamiento y las consultas de todo tipo de dietistas, nutricionistas o endocrinos los llena la famosa dictadura de la belleza? ¡Que va! ¡Queremos estar deseables para no quedarnos solos!


Cuando eres soltero el dinero te arde en el bolsillo y te lo tienes que gastar en restaurantes, cines, bares...¡Flores! ¡Joyas! ¡Bombones!

Yo propongo que nos den la pasta, parte de ella, la gastaremos en hacer felices a alguien, si no a la persona elegida a los dueños de nuestro sector servicios.


De hecho, una vez encontrada la pareja, en el ardor del romance alguien querrá casarse, fundar una familia, germinar. Vamos a echar cuentas: boda, pastón, casa, pastón, muebles, pastón, niño, pastón, monovolumen, pastón...y así hasta el momento justo en el que te descubres echando una generosa cucharada de matarratas en el colacao de tu pareja. ¡Oh, no! Porque el amor todo lo puede, lo dicen los poetas, los colgantes esos donde pone "hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana", lo dicen en Sin tetas no hay paraíso donde enamorarte de un chulo de putas traficante puede no sólo no ser óbice para no ser feliz, si no, en realidad, una forma retorcida de alcanzar ese estado del alma en que te sientes tocar el cielo.

Yo le pediría a ZP que, por favor, nos entregue el dinero a nosotros, a los que lo gastaremos persiguiendo un sueño, invirtiendo en felicidad y no a unos banqueros que, tarde o temprano, la van a liar y que, encima, resulta que evitan que la gente se divorcie y vuelva a entrar en la rueda de la soltería.

¿Sabrá ZP de la cantidad de gente que se va a quedar esta noche en casa porque no tiene con quien gastar sus crujientes euros?

Yo creo que no, que alguien se lo diga.
Nota del Insustancial: El sonido es el famoso" Wilhelm Scream" presente en cientos de pelis.

martes, 16 de septiembre de 2008

El humor de reciclado

No se como nadie lo ha visto claro...¿o ya lo había dicho alguien y no me he enterado?


Algún "cachondo" (que es la forma que tienen las personas incapaces para hacer humor de sí mismos pero con un ojo clínico acojonante para hacer gracias sobre los demás a destiempo) o turista español estaba por el Sahara y, de pronto cae en la cuenta de que un señor autóctono se parece bastanta a Aznar, le da unos cuantos dirhams y le hace decir la frase de marras. Lo cuelga en internet pensando que está haciendo humor con eso de "parecidos razonables".

En realidad, el hombre no sabía que años después, se rumorearía que Aznar y Rachida Dati, una ministra de justicia francesa de ascendencia árabe, estaban liados. Ahora podemos coger su broma y reciclarla, acomodarla a los tiempos, coger ese vídeo, colgarlo por nuestra cuenta en internet poniendo encima "el desliz extramatrimonial de Aznar dice sus primeras palabras" o "el niño Omar Aznar Dati cumplirá treinta años en 2038" o "Esta será la cara del hijo de aznar en el futuro"....

¡No pierdan la oportunidad de aprovecharse de las cosas de otros! ¡Reciclen el humor! ¡Sean unos cachondos por cuenta propia! ¡Que aprendan esos gañanes de la tele!

jueves, 4 de septiembre de 2008

Aznar y la comedia romántica







¿No ves? Esto es como escupir al cielo y que te caiga en la boca. Hace tres días sugiriendo que Aznar se conformaba con poca cosa y, resulta, que ahora lo acusan desde una web marroquí de haberle hecho un bombo a Rachida Dati, una ministra del gobierno de Sarkozy.
El asunto daría para una comedia francesa en la línea de Mamá hay un hombre blanco en tu cama (Romuald et Juliette, Colin Serreau, 1989). Un tipo conservador gris, tontorrón y algo deleznable conoce el resurgir de la vida en su madurez cuando se enamora de una mujer que le descubre un mundo que le es ajeno.


La gente pone cara rara y esta mañana una maruja del metro no le daba ningún crédito a la información diciendo, cito textualmente: "las cosas entre moros y normales no funcionan...mira lo de Lady Di y el tío aquel...".




Aznar lo ha negado todo. O sea, que hay que hacer caso a Aznar que bien sabe él con quién se acuesta y con quién no. Pero dejemos volar a la imaginación, libre cual libélula que no libelo.
Manuel Gómez Pereira o Fernando Colomo serían perfectos para llevar este romance a la pantalla en nuestro país.
Yo me imagino un primer plano de Aznar diciendo aquella frase histórica de “De problem of Al-Qaida born in de murs inveision of de Jispanic península” (“El problema de Al Qaeda nace de las invasiones moras de la Península ibérica) con su acentico de estudiante de Open English y después quejándose en la intimidad a sus colaboradores (tontorrones de buen corazón que interpretarían Carlos Lucas y Angel de Andrés haciendo de una especie de Zaplana y Acebes muy bufos) de la vida que le ha tocado llevar. Su némesis sería Ana Botella que saldría retratada como la mujer que lo ha moldeado a su gusto y lo hace completamente infeliz. Yo pondría en ese papel a Ana Belén o a Loles León si es que quisiera resaltar que, en realidad, es una nueva rica. Aznar sería solamente un hombre de buen corazón, un calzonazos manejado por su mujer…
Incluso, estaría bien, que él hubiera rechazado anteriormente el acoso de una actriz más joven y algo progre que sabe de las buenas intenciones reales del ex presidente. Optaría por el final feliz a todo trapo.



Pero bueno, no nos hagamos ilusiones y, por favor, NO te creas nada de lo que aquí está escrito. Os lo digo porque resulta que 2 de cada 3 españoles no saben diferenciar entre una noticia falsa y una de verdad. La tele y la prensa le echan la culpa a Internet que es un nido de falsedades…lo dice Juan Pedro Quiñonero en su artículo de ABC dedicado al rumor picante que le echa la culpa de la extensión del mismo a “un océano de aguas sucias de internet”. Yo, en descargo de Internet quiero decir que Urdaci fue director de Informativos de TVE...que conste.

Nos imaginamos que el Neptuno de ese océano deberá de ser Germán Yanke que, hace meses, ya habló de una cena entre la francesa y el español en París desde su columna de Estrella Digital tirando de todos los tópicos de la literatura romántica: París, Restaurante discreto, coqueto y pequeño, él maduro y poderoso; ella joven, atractiva y con fama de enamoradiza…¡Cenando!
En Melinda&Melinda (Woody Allen, 2004) Will Ferrell se refiere a este tipo de bistrós como “antros iluminados con velas”. Si hubiera descrito el lugar así no hubieramos necesitado de desmentidos.



¡Por Thor, Josemari! Si quieres quedar para charlar de política lo haces en un asador de Socuéllamos, con luz y taquígrafos y a la hora de la comida. Así el gabinete de prensa de FAES no estaría a estas horas como puta por rastrojo rebuscando a quién cargarle el mochuelo del rumor.
Porque eso sería, ya lo decía antes, como escupir al cielo y que te caiga en la boca. Les cuento la razón: Allá por 1986 en Castilla y León gobernaba Demetrio Madrid, un político del PSOE, y Aznar era el jefe de la oposición. El jefe del gabinete de prensa era Miguel Ángel Rodríguez que organizó una campaña de descrédito contra Madrid hasta que este dimitió para “no dañar su imagen pública ni la del partido” (eran otros tiempos). En esos tiempos, al parecer, los océanos de suciedad eran manejados por otros…

Ah, y por cierto, ya tengo título para la comedia romántica: "La dulce alianza de las civilizaciones". La coreografía correrá a cargo de Kofi Annan y Zapatero.

miércoles, 4 de junio de 2008

El chico que amaba a Svetlana




Cuando yo digo "un amigo mío" no se crean que hablo de mí. Hablo en realidad de un amigo mío.
Este amigo mío, que es un actor bastante conocido (de ahí que no ponga su nombre), se enamoró una vez. Tarambana como era, y es, y chifaldo como estaba, y creo que está, no se enamoró de una vecina o de la chica que repartía el correo gratuíto.

Mi amigo, al que llamaremos C. (no de Clooney, claro) estaba pasando una resaca brutal, sentado en el sofá de su casa, con su madre echándole una bronca monumental mientras hacía zapping entre la UHF y VHF y vio al amor de su vida haciendo un ejercicio libre en unos campeonatos mundiales. De pronto el dolor de cabeza paró de improviso y los gritos de su madre pasaron a un segundo plano como si una mano gigante hubiera entrado por la ventana y hubiera apagado el volumen del piso. Dice C. que sólo podía ver a aquella gimnasta rusa anónima moviendo los brazos y cogiendo velocidad para un mortal. ¿Quién era aquella chica?


Se enamoró perdidamente. Comenzó a leer noticias de gimnasia rítmica y a buscar a su Svetlana en todas las columnas deportivas y retransmisiones televisadas. Entonces no había internet. Aquella gimnasta soviética, conocida con el sobrenombre de "el cisne de Bielorrusia" se había convertido en una obsesión y decidió conocerla.


Se puso en contacto con la Embajada soviética y, por medio de cartas, consiguió dar con un alma caritativa en Moscú que, sin un rublo de por medio, le reveló la dirección donde podía mandarle cartas a su amor platónico. C. le escribió cariñosas cartas en inglés que jamás obtenían respuesta, le felicitaba por sus éxitos, le contaba cosas de España y, claro está, la invitaba a venir a nuestro país cuando quisiera.

Tras meses de espera consiguió una respuesta de la deportista. Le decía que agradecía todos sus esfuerzos, que estaba entrenando, que estaba bien y que tenía curiosidad por conocerle. Más animado aún si cabe le mandó otra carta diciendo que iría donde fuera necesario. Svetlana contestó que estaría pronto en Valencia, en unas pruebas preparatorias. C se pasó días y días trabajando de extra en Telecinco (normalmente en Telecupón haciendo de músico de playback), se apuntó a una gira teatral chiflada que le procuró una especie de enfermedad bronquial (era una obra donde salía siempre en calzoncillos y los centros culturales de los pueblos eran bastante fríos) y,por fín, pudo ahorrar el dinero suficiente para un billete de tren, un hotel, unas entradas y unos enormes ramos de flores. Fue a Valencia en la fecha convenida pero la Boguinskaya se había lesionado antes de salir de su país y jamás se vieron.


C. aprovechó para contactar con el seleccionador nacional soviético y pedirle por favor que le entregara una carta a Svetlana. El tipo se apiadó de él y le dijo que estaría en Moscú recuperándose y entrenando. Le dio un teléfono de contacto.



No se lo pensó: Con una chaqueta que apenas le valía para quitarse el frío aquí en Madrid, un pasaje de avión de ida y vuelta prestado por un amigo piloto, sin hotel y,claro está, con poco dinero en el bolsillo, se presentó en el Moscú soviético. C. recuerda el frío, que nadie hablaba inglés y que, a duras penas, pudo llegar a una especie de pensión desde el aeropuerto. Tenía mucha fiebre y sudaba un huevo. Bajó a una cabina de la calle en plan "El Tercer Hombre" y marcó el teléfono que traía apuntado en un papel.


Al otro lado, una voz en ruso parloteaba, él intentaba hacerse entender en inglés. Le colgaron como tres veces antes de que alguien, que medio le entendió, le partiera el corazón. La gimnasta estaba concentrada y era imposible verla. Explicó que venía de España, que hacía frío y que sólo quería saludarla, darle unas flores y marcharse. A punto de echarse a llorar la voz al otro lado del teléfono le dijo que no se retirara.


Una voz muy joven dijo "¿Yes?". Era ella. C. Se emocionó. Svetlana Boguinskaya en persona le dijo que partía en pocas horas hacia su casa y que podrían verse unos segundos en el aeropuerto, quizás. Él recuerda su voz cálida y la forma en que lo llamaba por su nombre. Antes de colgar le dijo que había pensado en él. C. recogió los cuatro trapos y se volvió al aeropuerto.

Al fin se encontraron. Él sólo y desesperado, febril y sin duchar desde el día anterior. Ella rodeada por una entrenadora de rictus funcionarial y un par de señores del KGB que la acompañaban a todas partes por si se le ocurría desertar y dejar a los proletarios sin su ración de medallas.

Svetlana le dio las gracias y se miraron a los ojos. Le dijo que era muy cariñoso, muy tierno y que siguiera así. Él casi no pudo articular palabra. Le dio otra carta con su dirección en Madrid y una rendida declaración de amor. Se dieron un par de besos y le sostuvo las manos entre las suyas. Luego se la llevaron. Tuvieron el tiempo justo para que C. la viera desaparecer por los pasillos hacia su avión.


Siempre que me encuentro con C. le pido que me cuente la historia, me parece una de las historias de más increíbles que he escuchado en mi vida. También de esas que te hacen saber de la imprevisibilidad del ser humano y del juego de las casualidades. ¿Y ustedes, como conocieron a la mujer/hombre de su vida?
La historia me la ha traído a la memoria, como tantas otras veces, la canción "Nadia" de Francisco Nixon que parece una especie de plagio de la historia que les he contado.

domingo, 1 de junio de 2008

Curso de 1988




Ayer sábado estaba de celebración. Yo y estos de esa foto de ahí arriba que fue tomada hace 20 años. Eran mis compañeros de colegio. Con ellos pasé los cursos de séptimo y octavo e EGB.


Es difícil explicar el cúmulo de sensaciones que se produce cuando te reencuentras con gente a la que no has visto desde 1988. Es imposible explicar la ausencia injusta de José "Yares" que se mató en un accidente de moto cuando sólo tenía 20 años.


Todos estos que ven ahí forman parte de una generación educacional perdida preparada en una pequeña escuela de un pequeño pueblo sin muchos recursos pero dotado de un valor incalculable: unos esforzados maestros de escuela. Muchos de nosotros, entre los que me incluyo, supieron inculcar el amor por cosas tan tontas como la literatura, la música, el cine o las matemáticas.


Imposible también calcular el calado que dejan nuestras huellas al pasar por la vida de otras personas. Imposible calcular el peso de las palabras de afecto, de los abrazos, de los susurros, de las confidencias.


Ah, por cierto, me reencontré con grandes amigos con los que compartí los primeros cigarrillos y las primeras fiestas y, como no, con ella (ella, la más bella, que dirían los Burning...) también retratada aquí cuando ambos teníamos sólo 13 añitos. La historia de siempre, no se crean, el empollón enamorado de la princesa. Me dio corte decírselo pero para ella grabé mi primera cinta de canciones y escribí mi primer relato.





También con ellas...que están así de lozanas...


Han pasado 20 añazos y ayer el corazón volvió a casa dando tumbos...se les quiere...mucho...

lunes, 31 de marzo de 2008

Down with love...(un poco)



Si hay algo que OT ha hecho por este país es extender estas ideas:

1.) La canción del verano también puede escucharse en noviembre.
2.) Las discográficas son las que forman a los artistas y no al revés.
3.) Lo que más vende es, sin duda, lo mejor que puedes escuchar.

Vengo denotando con mucha insistencia que, cuando dices que algo no te ha gustado, ýa sea película, disco o libro siempre hay algún agorero que te suelta eso de...

1. "Es que yo NO voy al cine a pensar". Normalmente el que te dice una frase como esa no se suele destacar por ser una persona demasiado reflexiva. A continuación es posible que apostille con un "!No voy al cine a comerme el tarro!" cuando, seguramente, suele pasarse el día entero tocándose el nardo.

2. "Pues ha vendido 2.300.000 copias en todo el mundo" ¿Y? Decir que vende muchos discos no es decir que sea bueno. ¿Es McDonald´s mejor restaurante que, por ejemplo, El Bulli? Pues, siguiendo esta teoría, sí puesto que está claro que se comen más Mchamburguers que sorbertes deconstruídos de bacalao...


3. "Será todo lo que tu quieras pero dice muchas cosas sobre los secretos que la Iglesia nos oculta, los muy cabrones..." Esto se lo he escuchado yo decir a muchos lectores de El Código Da Vinci a los que, en mi vida, había visto comulgar y, sin embargo, parece que no tenían empacho en creerse la historia de María Magdalena y sus descendientes gabachos.

¿Es bueno lo que vende? Pues no, pero, sin duda tiene la capacidad de resumir en muy poco tiempo un cúmulo de obviedades, frases hechas, lugares comunes y topicazos de tal calibre que, finalmente, consiguen atrapar a un ingente número de personas que viven, lo que se llama, "un proceso de asimilación de mínimos sentimentales" y se ven identificados por pequeñas historias que, aderezadas con un insistente chunda-chunda de casiotone, son un triunfo de la carne sobre la cabeza... Miren si no la maestría de esta canción con la que, miles de parejas, se han enamorado...







Yo, sin embargo, creo que esta es la canción de amor más grande jamás escrita...







Pero esta no vende, seguro...aquí, la letra.