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miércoles, 23 de septiembre de 2009

Pedro Ruiz, el "Síndrome del yonqui cagando" y algunos tipos de entrevistas.


Hace dos noches vi "Caro Diario" (Nanni Moretti, 1994). Me dormí y soñé con que asistía al Festival de Donosti con el director italiano al que galardonaban con la Concha de oro por una película titulada "Giochi Preziosi".

Llevo dos días dándole vueltas a las razones que han llevado a mi subconsciente a armar semejante fantasía y no he llegado a ninguna conclusión excepto en que "Giochi Preziosi" ("Juguetes preciosos"), que es una marca de juguetes, es un título estupendo para una película sobre velinas y Berlusconi.

Si quiero dormir tengo que ver una buena película o leer unas páginas de un libro porque si hago como anoche, ver una entrevista de Pedro Ruiz en Telemadrid, suelo tardar en dormirme si es que el insomnio no se hace con el control de la situación y toma rehenes.

Había motivos para el insomnio porque las oleadas de pánico me iban sobreviniendo una detrás de otra:

1ª oleada: Pedro Ruiz estrena obra de teatro titulada "Escándalo en palacio".

2ª oleada: La obra está escrita, producida, dirigida y protagonizada por...¡Pedro Ruiz!

3ª oleada: La música de la obra está compuesta por...¡Luis Cobos!

4ª oleada: En el estreno Pedro Ruiz pagó un dinerillo al Museo de Cera de Madrid para que trasladaran hasta el teatro las figuras de Sarkozy, Obama, Los Príncipes de Asturias etc.

5ª oleada: Pedro Ruiz se queja al alcalde Gallardón por organizar "La noche en blanco" y cerrar el tráfico del centro de la capital lo que, a su entender, le perjudica ya que la gente "no puede acercarse al centro en taxi con total normalidad como hace siempre" y eso provoca una caída de taquilla considerable en la sesión del sábado...me imagino de que no cae en la cuenta de que los cientos de miles de personas que deambulaban ese día por el centro de Madrid (pese a hacerlo a pie) no han querido pagar por una entrada de su obra pese a pasar por la puerta del Teatro. Conclusión: el público potencial de Pedro Ruiz se mueve en taxi con normalidad, mientras que los peatones son ciegos y sordos ante el talento del artista. Puta chusma, ellos se lo pierden.

Cuando veo un espectáculo televisivo de este pelo me quedo completamente paralizado y no puedo dejar de mirar, es lo que hace años se catalogó como "Síndrome del yonqui cagando".


Les cuento: por bizarras cuestiones, hace años, era el coordinador de una Muestra de Cine y días antes de las proyecciones, en compañía de dos organizadores, nos embarcábamos en un viaje para recoger todas las películas de la Muestra. Lo normal era darse un rulo larguísimo por todas las oficinas de las distribuidoras de Madrid (grande siempre el parón en Gran Vía en la oficina del Sr. Zapata que invitaba a café y soltaba unas estupendas anécdotas sobre el cine español en los años 70) pagando en efectivo el dinero de cada copia y luego recoger el albarán e iniciar otro largo viaje alrededor de la periferia para visitar los diferentes almacenes de películas donde, por fin, se recogían las copias.

El despacho de pelis de Golem, si no recuerdo mal, estaba pegado a Las Barranquillas, simpático y agradable asentamiento chabolista donde se expendían drogas duras a troche y moche. Al lado de las Barranquillas estaba otro Resort de Vena Pinchada llamado "Los Pitufos" (extra luxe también) y el depósito de la grúa de Madrid custodiado por agentes escopeta en mano como si se tratara de Fort Bravo.
El caso es que el "polígamo" aquel era un infierno donde todo estaba cerrado con llave por miedo a ser asaltados o, como normalmente ocurría, unos cuantos yonkis hicieran la "invasión zombie" o, lo que es lo mismo, presentarse en grupo en un negocio concreto para molestar a los currantes, soliviantar a los clientes etc. y sacarles unas monedillas a cambio de largarse y dejarlos en paz que es un recurso utilizado por la Tuna que, en este caso, da la turra hasta que les pagas y se largan. Por cierto: ¿Cuantos años tendrá el tuno más joven? ¿47?

Bueno pues nada, que recogimos la maldita película y, al salir, enfilamos por la estrecha carretera en dirección a Pinto (íbamos a Pinto a recoger otra película) cuando, en medio de la vía, se pone un señor toxicómano que, todavía con la chuta colgándole del brazo, se agacha para adoptar la postura de Gollum y, bueno, pues que se hizo caca. Allí mismo. El grito en el interior del coche fue espantoso un ¡Ohhhhh!, un ¡Ahhhhhh!, un lamento pero también un chillido de pánico histérico mezclado de tres de los ocupantes porque el conductor con un cigarrillo colgado de su labio decía "Es asqueroso, es asqueroso, es asqueroso...". Alguien le gritó: "¡No mires!". Y el conductor dijo: "¡Ya me gustaría! Pero no puedo dejar de mirar, es que no puedo dejar de mirar, es una cosa asquerosa y fascinante ver algo así".

Y es a ese estado de paralización hipnótica ante el terror a lo que se llama "Síndrome del yonqui cagando". Juzgad que estáis más frescos.

Completamente paralizado, pero no idiotizado del todo, me doy cuenta de que la entrevista es una de esas tipo "masaje con final feliz". Es decir, que no es una entrevista si no una promo muy alargada con aspecto de entrevista...o sea, es igual que un masaje con final feliz que pese a parecerse a los masajes terapeúticos normales no consiste en quitar dolores de las vértebras si no en satisfacer otros objetivos del cliente.

En Telemadrid, que es una cadena muy goebbelsiana en eso de la propaganda, le dan bastante aceite a sus invitados. Todos van allí a presentar unos libros que son la hostia, unas obras de teatro que parten la pana y unas películas que cambiaran el destino de Occidente...luego te das cuenta que el libro es de Luis del Pino, la obra de Pedro Ruiz y la película de Antonio del Real pero, oye, las entrevistas "con final feliz", son lo que tienen.
La entrevistadora, una rubia que busca mucho la cercanía, le pregunta a PR: "Venga, confiesa en cuánto tiempo te ha llevado escribir esta obra de teatro". PR se echa para atrás, sonríe una unívoca mezcla de picardía y autocomplacencia y suelta: "Me dicen por ahí que no lo diga porque siempre queda mal...pues...mira, once tardes, once siestas de mi madre...pero no utilizo internet, eso lo tenemos en el despacho, yo escribo a mano, me gusta sentir la conexión que hay entre tacto, pulso y corazón cuando escribo".

Mientras que su madre se echaba una reparadora siesta PR se escribe una obra de teatro...en serio...22 horas (concedo dos horas de siesta a una señora que entiendo es ancianita) en total para parir un texto. Velocidad de crucero. Palahniuk dice que tardó tres semanas en terminar "El Club de la Lucha" y...esperen, otra anécdota:
Estábamos un amigo y yo tomando un gin-tonic en un bar a unas horas muy tardías (o muy tempranas) cuando entró un director muy chupiguay que, por aquellos años, estaba partiendo la pana pese a que su segunda película, la que intentó rodar, se la había dinamitado (casi literalmente un conocido actor) y jamás pudo llevarla a cabo y su tercera peli se había convertido en su segunda peli y estaba siendo un poco fracasete pese a los buenos resultados de la primera. Como nos conocía a los dos de alguna cosa pues nos saludó efusivamente y, como estaba solo, se unió a la conversación o, mejor, inició una nueva sobre el tiempo, el espacio y la dedicación que necesita un guión. De hecho hizo una ronda y me preguntó:



-"A ver, ese proyecto que dicen que te han encargado ahora y que yo he mandado a tomar por culo (era cierto, todo el mundo lo había rechazado menos yo) porque era una puta mierda (las primeras versiones eran muy malas)...¿Cuanto tiempo le estás echando?
-"Pues desde que he escrito las primeras notas, luego el productor X me ha dado el OK y he escrito un primer tratamiento pues...como dos meses...pero el productor me ha dado el OK de nuevo y creo que está buscando un director...".

(Para mi tristeza infinita dicho director me echó a la puta calle sin leer ni una sola página de mi primer tratamiento de ¡60 páginas! previo a la primera versión y me puse muy triste...excepto cuando la película se estrenó y se puso en evidencia...)

-"Pues yo tardé en escribir mi premiada, aplaudida y rentable ópera prima titulada "XXXXX" en tan solo quince días". Y luego me miró con esa inequívoca mirada suya entre pícara y autocomplaciente.

Noté como el "Síndrome del yonqui cagando" se hacía fuerte en mí y, de pronto, lo vi en cámara lenta darle un largo y sentido largo a su gintonic que brillaba por encima de mi cabeza como una estrella polar iluminada por las luces indirectas de burdel que se gastaba aquél garito subterráneo. Me sacó de aquella repentina ensoñación la voz de mi amigo que dijo:

-"Se nota".

-"¿Qué quieres decir?" dijo el director chupiguay "¿Estás diciendo que es una mierda?".

-"No, lo que digo es que lo has escrito en dos semanas y parece escrito en dos semanas. Nada más".

-"¿Eso es malo o bueno?

-"Bueno, claro, muy bueno...dos semanas, muy bien, nadie lo lograría".
-"Aunque" dije yo "Paul Naschy declaró que había escrito el guión de La Noche de Walpurgis en sólo una noche...una noche de tormenta...donde a veces se iba la luz y tenía que aprovechar la luz de los rayos para ver la página en blanco...una página en blanco que estaba dentro del carro de una vieja máquina de escribir Remington...".
-"¿En serio?" Dijo el Director Chupiguay "Pero esa película es una mierda...".

-"¿Estamos hablando de calidad o de escribir rápido?".
Y ahí se acabó la anécdota, de modo abrupto, que era la forma que antes tenía yo de acabar las cosas y no como ahora que me he convertido en un Obama de la barra fija y no hago más que contemporizar en cuanto me tomo dos copazos.

Pues eso, que no me quedó claro si PR hablada de calidad técnica o de rapidez o, a lo mejor, en plan Formula 1 de lo que estaba hablando era de mezclar rapidez y fiabilidad...es posible que estuviera hablando de coches...

(....)

Lo que no sabía es que después de la entrevista con Pedro Ruiz esta mañana me levantaría aterrorizado por la cita que tenía para renovar carnet y pasaporte. Me acuerdo cuando uno de mis rasgos encantadores era hacer con que no encajaba y que no sabía hacer ni un papel de la facultad sin necesitar asesoría jurídica...jajajajaa, soy un inválido social con fobia hacia la burocracia....ahora ya no es gracioso, es más bien algo engorroso y coñazo.

Se me ha atragantado el zumo cuando, antes de partir, nerviosito porque por primera vez me hacían el carnet electrónico y voy a tener que estar hasta el 2017 con cara de señor del GRAPO recién fichado por la policía, Ana Rosa Quintaba anunciaba en su programa que tenía un invitado de lujo: Se llama Jose y es un treintañero valenciano que protagoniza un spot donde habla del curro que le ha buscado la Obra social de La Caixa por tener "una inteligencia límite" que le impedía encontrar un trabajo por los cauces habituales. Tener una inteligencia límite no le impide expresarse un poco en inglés y fichar a la hora en punto.
Ana Rosa Quintana lo ha llevado hoy a su programa y Jose ha cumplido al 100%. Es más, al 110% porque Jose se ha sentado frente a AR vestido con un polo de la empresa que le da trabajo como si fuera un deportista profesional...me ha dado un poco la sensación de que Jose ha podido faltar un día a su trabajo a cambio de hacer algo de propaganda. El caso es que AR ha estado sesteando con la biografía de Jose y haciendo algo sorprendente: una entrevista "inversa".

Las entrevistas inversas son difíciles de ver pero son un fenómeno de lo más interesante. Explícome: las entrevistas, las normales, las que no tienen "final feliz", son aquellas que persiguen que, a través de una batería de preguntas, los lectores o espectadores se hagan una idea del personaje entrevistado. Se hacen entrevistas sobre la obra o la vida, a veces, si son muy buenas sobre la obra y la vida y si son rematadamente buenas, además, ponen de manifiesto alguna faceta oculta del entrevistado. No me estoy refiriendo a que, de pronto, en plan show algún político ventajista diga "¿Sabes que toco la bandurria?" y, oh surprise, surprise, haya una bandurria en el plató para que pueda tocarla si no a que, de verdad, alguien sea retratado desde una prespectiva diferente y desconocida.


Un detalle: cierto director de cierto programa de televisión se empeñaba hace años en quedar con los entrevistados días antes de la grabación con la excusa de conocerse antes (en realidad él sólo quería hacerse la foto con los famosos de turno sin que nadie lo molestara y poder decir "muy apesadumbrado" eso de "bueh, estos pesaoooos, de ¡ES-TO-PA! quieren comer conmigo....que rollo, de verdad...voy a llamarles al mooovil que me han dado...al personal, que si no no voy a poder currarrr en mis cooosas ingeniooosas durante toooda la tarde") y una vez quedó con cierto actor muy conocido y muy majo y muy buena gente que está mogollón en el candelero y, de pronto, el directo de dicho programa se puso tan pesado y tan agresivo con que ambos se hicieran amigos y se puso tan colega y tan pegajoso que el simple cuestionario hecho en un restaurante de muchos tenedores se convirtió en una terrible confesión. Ese actor, completamente acojonado y pensando que el tipo lo estaba intentando chantajear de algún modo para la entrevista, dijo: "verás, no creo que pueda ir a tu programa a contarte nada porque me estoy desenganchando de la cocaína y lo estoy pasando bastante mal y no quiero que nadie me entreviste en este plan tan íntimo porque temo que me voy a derrumbar y creo que no sería bueno ni para tu programa, ni para mi....". A eso me refiero cuando hablo de confesiones.



El caso es que mientras que AR le estaba haciendo las preguntas a Jose resulta que poco o nada sabíamos del entrevistado que no hubiéramos visto en el anuncio o que no sospecháramos de alguien que tiene una inteligencia límite pero sí comenzábamos a saber cosas de Ana Rosa como que, por ejemplo, su cutis dice que tiene cuarenta pero su forma de expresarse la coloca en la generación de personas que creía que utilizar la palabra "mongolito" era un término compasivo de absurdamente paternalista que se ha puesto con su entrevistado; también que está un poco desentrenada a la hora de entrevistar a personajes sin respuestas previsibles y que, por ello, estaba haciendo la entrevista como si estuviera a la vez intentando desconectar un dispositivo cargado de Goma-2 pero, sobre todo, a que si vas al programa de AR podrás negociar previamente la entrevista a no ser que te llames Jose, seas de Valencia, trabajes en la empresa DHL y seas fallero porque, AR, muy descorazonada, le ha dicho a Jose: "No has querido que tu madre se siente contigo en esta entrevista...¿Y eso?". Y lo ha dicho un poco dolida y Jose ha contestado: "No, es que prefiero contestar yo porque me has traído aquí a mi y no a mi madre". Y se ha notado que lo que quería AR era hablar con la madre de Jose y que le contara lo duro que es sacar adelante a un chaval como él y esas cosas que parece que son ahora parte de eso que se llama "carácter humano" de la televisión pero que, en realidad, son una basura. En realidad ninguno de los invitados de AR acude con un familiar cercano que complete la información de la entrevista y, al parecer, por algo que se me escapa Jose sí tenía que acudir con su madre. Lo más duro ha sido descubrir que AR es una persona tozuda porque, al final, ha comentado: "Bueno, yo se que no quieres que tu madre salga pero yo quiero, bueno, ella quiere salir para darte un beso ¿Eso no te importa?". Y Jose, vencido por las circunstancias y seguramente por miedo de contrariar a AR y a su madre ha dicho "Vale, que pase". Pero su madre no le ha besado porque, me imagino, ya lo besará bastante en casa pero sí ha contestado a una batería de preguntas de AR que han girado alrededor de lo "duro que es ser madre de un chaval con inteligencia límite" y Jose, el entrevistado, se ha tenido que callar porque de lo que se trataba, al parecer, todo ese rollo de la entrevista no era saber como se integra un chaval con inteligencia límite si no de descubrir como es AR, de saber de sus pequeños defectillos y de que todos entendemos que si tu solidaridad llega hasta los 20 céntimos que echas en alguna absurda hucha, algo que haces anónimamente, la suya pasa por la emisión en directo de estos actos de caridad, que no de solidaridad.



Y ahora, con el permiso de ustedes, me voy a meter entre pecho y espalda los primeros capítulos de "La maravillosa vida breve de Oscar Wao" (Junot Díaz) y ya les contaré porque tiene muy buena pinta. Mientras tanto no queden paralizados ante el terror y disfruten.

lunes, 1 de junio de 2009

Nosotros que somos los auténticos conseguiremos arrasar con todo.

En 2008 RTVE no tuvo más remedio que mandar a Rodolfo Chikilicuatre como representante a Eurovisión. Mucho. Aunque una semana antes ya comenzara a sentir las nauseas que me persiguen cuando una broma se alarga demasiado apoyé como un verdadero fans al inventor del "Chiki-Chiki". Me gusta la música y me chupa un huevo Eurovisión que es un dinosaurio televisivo que corría en pos de su extinción pero que, por una de esas contrapartidas de la caída del Muro de Berlín, de pronto se ha sentido bien de salud a costa de incorporar el interés de los telespectadores de los países del Este (y más allá, Azerbayán, o más acá, Andorra) que me imagino que antes sólo podrían entretenerse con competiciones televisadas entre koljós o carreras de tractores.

Pensé que, gracias al Chikilicuatre, toda la fiebre eurovisiva iniciada en 2002 por OT y que tuvo como víctima propiciatoria a una muchacha granadina llamada Rosa ("De España") sobre la que pusimos la responsabilidad de limpiar no se qué narices de honor patrio mancillado en dicho certamen se acabaría definitivamente. Me equivocaba más que la paloma de Ana Belén porque, en realidad, los daños que había causado OT en nuestra fibra moral iban más allá de lo méramente auditivo. Gracias a OT y a sus estupendas votaciones se había despertado el infierno, casi olvidado ya, de los clubes de fans. Horror. Los fans, los putos fans. Esa masa incandescente, nerviosa, chiflada y sin cara que representa el lado oscuro del derecho consitucional de reunión de pronto renacía de sus cenizas.



Los granos, los brackets, las bajadas de azucar, las lágrimas incontenibles, las pancartas sonrojantes hechas en cartulina, las risotadas, las carreras por los aeropuertos, los lanzamientos de bragas, las caritas pintadas con los nombres de ídolos como Miguel Bosé, Ivan, Los Pecos, Hombres G, Take That, NKOTB y otras lindezas que me habían acompañado desde mi niñez a mi infancia y que creía muertas de pronto volvieron. Así, de repente. Todo el mundo necesitaba un triunfito al que adorar y, curiosamente, cuanto más bajonero el triunfito, más bajonero el fan, porque el fan ya no era una adolescente insegura de sus regordeces, ni su amiga delgaducha y dientona, nerviosa hasta la nausea que la acompañaba dando saltitos y repitiendo un mantra "tía, tía, que fuerte, tía, tía"...el fenómeno había saltado la valla del sexo y también se había instalado entre los muchachos, primero entre los definitivamente gays y luego entre los heteros y, después, oh, después, entre sus madres que decían eso de "yo al Bisbal me lo picaba tan divinamente". Arf. Peor que la peste negra.

De entre las catacumbas del movimiento fan emergieron los "eurofans". Lo peor. ¿Cómo definirlos? Digamos que si un fan fuera un embutido sería el chopped. Un eurofan es la cabeza de jabalí de los fans. Agazapados durante años, dedicados a la ardua tarea de recopilar todos los datos posibles sobre participantes, canciones, lugares de celebración del certamen y otras paridas que no podrían entretener a nadie durante más de quince segundos los eurofans se replegaron cuando decayó el interés por el festival en nuestro país. De todas maneras siguieron ahí, a sus cosas, mandando cartas a Uribarri para protestar por la falta de cobertura del Festival, entrelanzando relaciones. En definitiva, se tomaron su tiempo al igual que lo hacen las garrapatas que se adhieren a un árbol durante unos cuantos meses hasta que un perro se detiene para mear debajo de la copa y caen sobre él para chuparle la sangre. Ñam, Ñam.

Los eurofans vieron que la materia de su obsesión (y de su estudio) de pronto cobraba un enorme interés y creyeron que era la suya. Ellos que habían acompañado a Eurovisión por la travesía del desierto catódico no iban a quedarse de brazos cruzados y tomaron la voz...para evitar que Rosa fuera al Festival y mandaran a Chenoa en su lugar que, flipa, ganó el Festival que los Eurofans organizan por su cuenta y riesgo.

Henchidos de razón han seguido dando la barrila desde entonces. Mucha barrila, pese a que D´Nash (una elección muy eurofan) cosechó un pobre puesto 21 en 2007. Rebasados por izquierda y derecha por una pizpireta María Isabel que se alzó con el triunfo en el Eurojunior con su canción "Antes muerta que sencilla"...algo que creo que tiene que ver con la laxitud que hay en España con las leyes sobre trabajo infantil.

En 2008 creímos tener a toda esa caterva contra las cuerdas. Sí. Oh, sí. No olvidemos que Chikilicuatre se enfrentó contra una candidatura moderna (La Casa Azul y su "Revolución sexual"...un temazo) y una Eurofanística que recayó en Coral. Esta chica de aquí:





¿Les suena semejante horterada? ¿Cruce de cables entre Dana Internacional, Rocío Jurado y Mónica Naranjo? ¿Alguien cree que esta chica hubiera quedado mejor que el Chikilicuatre? Quedó segunda en la votación final, el país estaba dispuesto a quedar claro que Eurovisión nos chupaba un huevo. Así fue. Ni épica, ni leches. Se acabó...pues no. No se acabó. Los eurofans volvieron con nuevos bríos, heridos en su amor propio y este año hemos vuelto a hacer el ridículo más espantoso que es el de intentar que todo un país se tome en serio una caspa semejante. Mandamos a Soraya, una representante adorada por el "eurofanismo", y asi nos fue.

Una muchachada inane aquejada del mal gusto musical que persigue a este país (algo que yo achacaría a nuestra malísima educación escolar en cualquier tipo de expresión artística, entre otras cosas) resulta que es la que quita o pone representanta, presiona y pierde el tiempo en estas cosas tan lamentables.

Desprecio profundamente a los fans (euros o no). Desde siempre. El fanatismo me asquea. Me asquea porque el fan-ático procurará siempre convertirse en la voz de su amo, de reinterpretarla según sea su proyección sobre el objeto de culto...¿Sabéis cuantas interpretaciones hay de "Ojalá" de Silvio Rodríguez? ¿Cuántas peleas perroflautistas inicia un verso como "Ojalá pase algo que te borre de pronto/una luz cegadora/un disparo de nieve/ojalá por lo menos que te lleve la muerte/para no verte tanto/para no verte siempre/en todos los segundos/en todas la visiones"? He llegado a escuchar que estaba dedicada a Franco...por lo del disparo de nieve...por desearle la muerte a un dictador...pese a que dice eso de "ojalá que la lluvia deje de ser milagro que corre por tu cuerpo". ¿Cómo es posible que hable de las películas de Kubrick conociéndolas mejor que su propio autor como aquel crítico que justificaba la poca pegada de "Eyes wide shut" diciendo que su falta de ritmo y su profusión de saltos estúpidos en el guión no eran más que una "bella oquedad" que el propio Kubrick había puesto ahí para calentar el orcate intelectual de aquellos aficionados a su cine? ¿Cómo es posible saber de Kubrick (o de Lynch) más que ellos mismos? ¿Cómo es posible saber de los gustos musicales letones o estonios cuando no se ha pisado su suelo ni se ha escuchado su música?


Los eurofans se creen, como todos los fanáticos, la reserva moral de Eurovisión y se permiten el lujo de analizar el asunto con una seriedad que provoca risas y miasmas a partes iguales. Pero hay otros, como esos heavys que sentencian acodados en la barra del Excalibur sobre quién es digno de llevar una camiseta de Iron Maiden y quien no y, claro está, los hay también que se creen en la obligación de sentirse los comisarios políticos del blues, el "indie" o la conga.


No es extraño que muchos de estos talibán hayan llegado a las páginas de los periódicos o a las portadas de las páginas de internet sentenciando (en muchos casos sin haberse acercado ni a una flauta dulce) a vida o a muerte. Bueno, en este caso, más a muerte.

El problema no es ya que se opine, que a veces se opina de esa manera que todos sabemos que es sin tener mucha idea de lo que se está diciendo, que es la base de la maldad de la crítica y la que la ha convertido en todo un género literario si no que se intente dirigir el cotarro. Así, nos encontramos críticas, por decirlo de algún modo, como esta del fanzine commonpeoplemusic.com sobre el nuevo disco de Love of lesbian, 1999, se emplea la mitad del texto en cagarse en Vetusta Morla (cosa gratuíta) y la otra mitad no solo en criticar el disco (salvando tres canciones) si no en extender topicazos como "estos tíos antes molaban" o "sus discos en español son mucho más flojos" para terminar en un "si hicieras esto...". El crítico, como los eurofans, emerge no como observador si no como director enseñándonos el camino de cómo habría de ser en realidad la escena musical española (curiosamente defendiendo que habría que cantar en inglés para no dar "vergüenza ajena") y de lo que adolece para luego caer de nuevo en los consabidos tópicos y gracietas.


Una amiga guionista decía que no concebía como alguien podía criticar la televisión sin haberse pasado por una redacción o haber escrito un guión...yo tampoco excepto que el señor/a sea una especie de eminencia y que tenga buen gusto pero, sobre todo, que no le interese hacer juicios de purismo baratos. Le pasaba a Carlos Pumares, el egregio Carlos Pumares, que en su faceta de guionista ofreció al mundo joyas como "El extraño amor de los vampiros" (1974, Leon Klimovsky) entre otras.

Así el fan, el crítico o el que sea se da la autorización para entregar el diploma de lo que es auténtico y lo que no, de lo que es digno y lo que no y, a partir de ahí, de detectar lo que envilece o descafeína una tradición entera ya sea esta la de Eurovisión (que no se si es que es necesario ampliar el número de gritos y lentejuelas), la del cine de autor o la de la música.

Estas actitudes, las de creernos parte indispensable de algo, la de arrogarnos la categoría de haber llegado los primeros, de ser sus descubridores y, por tanto, parte de algo son las que acaban por aburrir, envilecer y sectarizar cosas interesantes, de encerrarlas, de enmohecerlas, de joderlas y en definitiva de alejarlas cualquiera que pudiera acercarse a ellas y que, por no ser auténtico, las abandona...y, evidentemente, no me refiero a Eurovisión. Eso ya está muerto y enterrado aunque intenten vestir el santo diciendo que "Europa nos odia".

sábado, 10 de enero de 2009

Deseos, realidades y un famoso de medio pelo...


Anoche vi por la tele el nacimiento de una nueva estrella mediática: Se llama Efrén. Como diría Brüno, el nuevo personaje de Sacha Baron Cohen (Ali G, Borat), Efren "no necesita apellido, como Madonna".

Efrén se hizo muy conocido, o popular, tras pasar por el programa de Telecino "mujeres, hombres y viceversa" que es una especie de aborto entre el talk show, el reality y el concurso y el Sindicato de Vasile vio en él a un nuevo valor, a un talento sin igual y decidió ficharlo pese a su curriculum.

El muchacho malagueño es un futbolista normalito (su gran logro ha sido militar en la poco potente primera división galesa), un modeluqui del montón (un anuncio de Cava y poco más) y no parece destacar por tener unas habilidades de comunicación demasiado evidentes. Es un tipo bastante normal y algo guaperas. Punto.

Ahora se dedica a lo que se conoce en el mundo artístico como "bolos". El bolo antes era una actuación, es decir, un curro temporal. Los artistas salían de "bolo" porque representaban una obra fuera de Madrid o porque tocaban en un concierto. Ahora también atañe a que alguien como Efrén o como un concursante de GH visite una discoteca de Zamora, se tome dos copejas en el local, salude a la peñita buena que allí se encuentra y se vuelva para el hotel para, a la mañana siguiente, haber cobrado un dinerete en metálico y salir hacia otra discoteca de León o Lugo con el mismo propósito. Es decir, el actor tiene que actuar, el músico tocar pero el concursante o ex concursante más bien sólo tiene que permanecer en la zona VIP acotada para ser observado, aguantar los embates femeninos, las envidias masculinas (ya hay más de un caso de intento de lanzamiento de ex concursante de reality al pilón de la plaza principal de la localidad por parte de algunos mozos desairados por el magnetismo sexual que estos personajes ejercen sobre las damas solteras de cualquier municipio) y ya, fin de la historia.

El caso de Efrén es diferente porque resulta que ha fichado por Antena 3, es decir, que la cadena de Sanse de los Reyes le ha levantado limpiamente al exconcursante a la cadena de Vasile para que haga, por ahora lo que ha demostrado hacer muy bien, es decir: permanecer.

Sin demostrar grandes cualidades, excepto la de ser más monín que la media, Efrén (Reyero, dice su official site) es un profesional de la permanencia mediática deseado por dos cadenas de televisión que, en realidad, no tenían demasiados planes para él. ¿Cuál será su próximo destino? Es una incógnita, presentador, claro está pero de qué...¿Videos de primera? ¿un zapping? ¿un concurso de modelos? ¿comentarista de los asuntos de la picha y el corazón ajenos?

Yo me acuerdo mucho del revuelo que se montó cuando Antena 3 fichó a Emilio Aragón y se lo llevó de Telecinco, cuando Matías Prats dejó la tele pública para irse a Antena 3 o cuando, yo que se, Hermida tomó el mismo camino. Todos tenían un curriculum un poco mejor que el de este chaval, que no parece mal tipo, y que sin embargo ha levantado bastante polvareda (entre las concursantas y entre los directivos, se entiende).

Sin duda, seguramente, la mejor cualidad de Efrén después de permanecer sea estar "vacío". Quiero decir, que no se come demasiado la cabeza, que no intenta destacar demasiado, que se muestra tal como es: un chaval guapo dispuesto a aprender. Sí. A mi me pasa cuando veo a grandes jugadores de fútbol como Messi...no parece un tipo que sepa hacer algo más que jugar de maravilla al fútbol pero lo hace muy bien. Frente a un tipo como Messi que sólo quiere jugar al fútbol está un jugador como Luis Figo. De Figo se dice que es un tipo que lee, que le gusta el cine de autor, que quiere una vida discreta. O Lucarelli, un jugador italiano de enormes cualidades que, sin embargo, tiene veleidades izquierdistas y se ha quedado jugando en un club como el Livorno -su pueblo- para comenzar allí una serie de proyectos sociales de apoyo a los desempleados.

Messi no parece estar muy al tanto del asuntillo de Palestina porque, me imagino, que sólo sabe conducir el balón hasta el fondo de la red y, para eso, hay que estar completamente limpio de preocupaciones, de líos. Imagina que, antes de hacerle un dirbling a un defensa central te atacan dudas sobre la presión que Rusia ejerce sobre los países del este de Europa con el asunto del gas. Seguro que se te va el santo al cielo.

Los profesores de Arte Dramático, los peores de todos, suelen recomendar a sus alumnos que se "vacíen". Que se dejen llevar por los personajes que interpretan sin hacerse demasiadas preguntas que suelen traducirse en interpretaciones demasiado afectadas. El asunto es dejarse llevar y ya. Efren está ahí, esperando a que su nueva jefa, Ana Rosa Quintana y la productora Cuarzo, lo rellene de sabiduría como si fuera un pavo y no comerse mucho la cabeza.

No se me ocurre nadie mejor que este muchacho, tan normalito, para triunfar en una televisión normalita tirando a mala. Presentar un programa tampoco es tan difícil y seguro que lo hará eso, pues normalito, sin grandes argumentos. Los que se rellenan de argumentos suelen fracasar estrepitosamente, ser incómodos y estos tiempos no están para sutilezas. Que me lo digan a mi que siempre he querido ser de mayor como David Bowie y creo que, incluso en eso, me voya a acabar comiendo la mierda porque no todo el mundo puede hacer un temazo como "Ashes to ashes". Si sólo pretendiera ser concursante de "Mujeres, hombres o viceversa" quizás hubiera cumplido con mi sueño.

jueves, 9 de octubre de 2008

Yo copio, tu copias, él copia...



Han pillado a Enrique Bunbury "intertextualizando" cosillas de poetas minoritarios como Casariego o Sarrionandía. Vaya. Todos tranquilos, no pasa nada. A Lucía Etxebarría la cogieron metiéndole mano a la obra de Antonio Colinas, a Prozac Nation de Elizabeth Wurzell y a un artículo del psicólogo valenciano Jorge Castelló; a Ana Rosa Quintana, con negro de por medio, la cogieron apropiándose de Danielle Steel y Ángeles Mastretta para escribir Sabor a hiel, una novela sobre el maltrato que Planeta lanzó a bombo y platillo y cuyo título te hacía acordarte de Sabor a ti el magazine de tarde que presentaba la actual diva de las mañanas y los guionistas de Los Serrano plagiaron un episodio de Angel para narrar la muerte del personaje de Belén Rueda mientras que en El Hormiguero (Cuatro) se nutre, básicamente,de experimentos científicos que han sido llevados a cabo por programas como Brainiac (Sky One) o Cazadores de mitos (Discovery Channel).




¿Alguien puede decirme la diferencia que hay entre el programa de Karaoke de Antena 3, Canta Singstar y el que presenta ahora Angel Llacer en La Sexta actualmente? ¿Los presentadores? ¿Que ocurrió con aquella serie de televisión que iba sobre unos tipos que eran como los de CSI pero que interpretaba José Coronado? ¿Alguien se acuerda de que José Frade demandó a Globomedia por la autoría de Médico de Familia y estrenó sin éxito una versión en Antena 3 llamada 3 hijos para mí solo protagonizada por Enrique Simón y Beatriz Santana? ¿Por qué guardo toda esta mierda en mi cabeza? ¿Alguien puede tirar del tapón?


¿A nadie le ha llegado el típico texto de El Club de la Comedia con el encabezamiento de "leed esto que es buenísimo" y te das cuenta de que el que lo hace circular quiere que pase por ser algo suyo?Antes de que Pablo Motos descubriera que él también podía fusilar el trabajo de otros descaradamente era una cosa que molestaba especialmente a ese pequeño Hércules de la comedia.

Allá por los años 70 (y durante bien entrados los 80) las películas tardaban muchísimo tiempo en estrenarse en nuestro país, es decir, lo normal es que llegaran con un año de retraso lo que era aprovechado por más de un pillo o dos (Como el irredento mago Juan Piquer Simón) para rodar una explotaition sobre el exitazo de taquilla de los USA, país que visitaba para ver películas o presentar las suyas propias. Si ellos hacían Superman o The Abyss aquí Juan Piquer ya estaba estrenando Supersonic Man o La Grieta (trash puro en la que salía Pocholo haciendo de un sueco llamado Sven).


Dicen que el director valenciano aseguraba que fue invitado al rodaje de Superman II -es cierto al menos que su película 1000 gritos tiene la noche fue un éxitazo de taquilla en dicho país y él es una pequeña celebridad del circuito underground- y sugirió que su película (Supersonic Man) era mejor porque la capa del héroe se movía con el viento y la de Superman no. Les tuvo que explicar, a esos pringados de yanquis, que conseguía dicho efecto poniendo un sencillo ventilador bajo la capa...¡Y se lo copiaron!


En el 83 repitió la hazaña de la explotaition rodando Los nuevos extraterrestres (con capital alemán si no me equivoco) que era un remedo de E.T., el extraterrestre.


Como leyenda urbano-cinematográfica se cuenta también que sus productores le pusieron como premisa inexcusable la contratación de una estrella internacional para producir la costosísima Misterio en la Isla de los monstruos (1981), que fue una de las películas españolas que recuerdo que tuvieron más promoción en la época y que vi en los desaparecidos cines Windsor (en los bajos del edificio achicharrado). Como la cosa estaba justa a Piquer, un puto genio, ya digo, se le ocurrió una jugada maestra: contratar a Terence Stamp, que estaba muy de moda porque había sido el malo de Superman II, por una sola jornada de rodaje que era lo que podía permitirse ¿Y cómo iba a ser el prota con una sola sesión? Fácil. Al comienzo de la película Stamp se desfiguraba la cara y aparecía en toda la película con la jeta tapada y siendo sustituído por un actor de palo. Al final se quitaba las vendas de la cara y aparecía de nuevo su rostro. O sea, rodó el comienzo y el final en el mismo día y se ahorró unas buenas perras. Si tenéis tiempo echadle un vistazo a esta película -una joyica- en la que sale también Peter Cushing y actores de serie B como Paul Naschy, Frank Braña (un fortachón que ha hecho más de 150 pelis) y Anita Obregón haciendo de jovenzuela sepsi que es lo que era cuando era jovenzuela y sepsi.


Copiar o apropiarse de las ideas de terceros es casi una industria en nuestro país: volved por un instante a las estanterías del videoclub de vuestro barrio y os daréis cuenta de la cantidad de veces que os han colocado películas como Alien DOS, Robocop DOS o Porky´s 13 como secuelas de las películas famosas cuando en realidad no eran más que películas de producción italiana baratuna de sospechosa procedencia cuyo distribuidor en España había cambiado el título para que te comieras el sapo...


En todo caso existe un número de jetas parecido que opera de forma parecida pero con la salvedad de que, en la actualidad, un simple vistazo a internet (algo a lo que puede acceder cualquiera) nos informa de lo que se está viendo, estrenando o leyendo en tiempo real en cualquier parte del mundo y eso tiene sus grandes ventajas.

Peor que peor es que la copia siempre queda peor. Sí. Los versos de Casariego se desvirtúan cuando Bunbury los retoca para hacerlos suyos y que quepan entre las cuerdas de la guitarra; los experimentos de Flipy (por mucho ánimo que le ponga) siempre quedan mal delante de la pasta desplegada por los gafarrones de Mythbuster y, coño, por mucho que la capa se moviera Superman es una cosa y Supersonic Man una guarrería.

El intertextualizador se protege: Bunbury dice que en la "cultura popular" lo normal es copiarse unos a otros; Etxebarría dijo sentirse "violada" cuando Interviú publicó lo de sus libros, Ana Rosa contó que todo era un fallo informático, Pablo Motos que es más cuco calla como un zorro pero, en realidad, lo mismo podrían decir los señores que fueron pillados produciendo caramelos hechos con leche de dudosa procedencia. Ellos podrían decir: "Bueno, se parecen a los originales y saben casi igual excepto porque los nuestros tienen la ventaja de saber a amoniaco y dejarte los riñones al jerez pero...¡Somos más baratos!". No me imagino yo a una madre coraje como la Etxebarría dejando que su progenie se tragara uno de esos caramelos baratunos por muy parecidos que fueran a los de verdad.

Sin duda hay que tener alma de baratillo para hacer cosas de baratillo.