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sábado, 24 de febrero de 2024

Líneas temporales


 

Con dos temporadas bien cerradas, y la incógnita de si podría ampliarse, coincidimos en que LOKI ha supuesto un cierto soplo de aire fresco a un universo Marvel que en cine da signos de gran agotamiento. Aun así, y desconociendo si la idea era ampliar el campo de visión a nuevas temporadas, hay demasiadas reiteraciones argumentales, que sólo explotan en los apabullantes tres últimos episodios, que se elevan muy por encima del resto a base de tomarse en serio a un personaje fascinante y poliédrico, siempre a medio camino de ser héroe o villano, amado o repudiado, uno de esos personajes que requieren salirse del canon y transitar su propio camino. Aquí lo hace impulsado por el increíble trabajo de Tom Hiddleston, un excelente actor que además dispone del corolario de registros que impone el dios del engaño nórdico, además secundado por un estupendo ramillete de actores y actrices que dotan de empaque a esta serie que versa sobre dioses y humanos, pero también sobre la importancia y cualidad del tiempo como medida universal. La tentación es bordear la solemnidad desde un tono aparentemente desenfadado, en el que Loki se encuentra atrapado en una extraña corporación (la AVT) encargada de regular el flujo del tiempo, como castigo por robar el cubo cósmico, lo que nos retrotrae al final de ENDGAME. El gran acierto es virar a su protagonista desde la posibilidad de ser "el gran villano" a un improbable héroe, incluso con suma importancia para explicar el, ya digo, magnífico desenlace, que deja relamiéndose a los aficionados con Hiddleston encumbrado en la primera división de un universo donde el carisma es tan importante como el talento interpretativo, y aquí hay mucho de ambos. Esperaremos.
Saludos.

jueves, 15 de junio de 2023

Insoportables levedades


 

Para los conocedores del asunto, no les debe ser ajena la dificultad que entraña un personaje como el Caballero Luna. Creado por Doug Moench a mediados de los setenta, siempre ha sido un "ente aparte", prácticamente autónomo, con el que durante un tiempo se coqueteó con la posibilidad de convertirlo en un Batman para Marvel, quedándose apenas en una excentricidad para coleccionistas impenitentes. Así, es poco menos que apostar fuerte su adaptación en formato miniserie, puede que con la idea de integrarlo en el depauperado MCU, o, emulando su devenir comiquero, quede aquí la aventura. MOON KNIGHT son seis episodios que saben a muy poco, aun con sus momentos trepidantes, su saludable sentido del humor, y su nula predisposición a la pedantería. Hasta ahí, lo más positivo, porque lo negativo es aún más curioso. Lo negativo es dilapidar a dos de los mejores actores en activo, como son Ethan Hawke y, sobre todo, un tremendo Oscar Isaac, ofreciendo un recital de interpretación pocas veces visto en este tipo de productos. A ambos les viene tristemente pequeña esta miniserie, que sin ser un desastre absoluto me parece una pequeñez que no tardará en ser olvidada. Y me resisto a pensar que pueda haber una continuación.
Saludos.

viernes, 9 de diciembre de 2022

Desde que no estás


 

Los Ángeles. Un tipo se despierta en una habitación vacía, posiblemente con resaca; mira por la ventana y baja hasta el pequeño patio del edificio. Allí hay un hombre fumando, sentado; ambos son fumadores. Se presentan: el primero acaba de mudarse, mientras encuentra otro trabajo con mejor horario; el segundo vive allí desde hace diez años y se acaba de separar de su ex-marido. Comparten cervezas, cigarrillos, y hay un extraño cenicero de cuarzo que no saben de dónde ha salido, pero que desencadenará una serie de extraños fenómenos en aquel reducido espacio, en el que casi podríamos afirmar que el tiempo se ha detenido. SOMETHING IN THE DIRT logró el premio de la crítica en Sitges, puede que por lo poético de su propuesta, un sci-fi de exiguo presupuesto, que juega con nuestras expectativas y nos lleva de la mano por un apasionante tablero de conjeturas, teorías conspiranoicas y el deseo, quizá, de revertir una situación enquistada, aunque ello signifique perder la cordura. El único problema que le veo al film es su falta de concisión, que lo convierte en una experiencia levemente exasperante; si uno es paciente, y sobre todo le tiene fe a este dúo (aquí en labores de dirección y actuación), encontrará la recompensa muy al final, en una hermosa y desarmante coda, que queda suspendida como un suspiro un poco después de acabar.
Hay que verla al menos un par de veces.
Saludos.

martes, 1 de junio de 2021

Demasiadas cosas


 

Y en el extremo más alejado del cine de McQueen, de su manera de entender el contar las cosas, podríamos encontrar, por ejemplo (aunque serían incontables), al tándem Benson/Moorhead, "destinados" supuestamente a la renovación total de la ciencia ficción. Y sin embargo, su cine es viejísimo, no sólo no innova sino que se apoya en recursos dramáticos trillados. SYNCHRONIC es su última propuesta, una suerte de "giro definitivo" al tema de los viajes en el tiempo, que termina siendo lastrado por su propia incapacidad para combinar un relato fantástico con una realidad cotidiana. La premisa es simplísima, y nos habla de una droga sintética capaz de trasladar a quien la toma a un tiempo pretérito, en un viaje del que pocos vuelven intactos. Con la opción de desatar esos "límites temporales" y embarcarnos en una epopeya sensorial, los responsables de SPRING y THE ENDLESS, parecen querer fusionar ambas en un crisol más "auténtico". El resultado es frustrante, relegando los viajes a ínfimos insertos de realidad virtual, y trufando un metraje demasiado largo de diálogos que juegan a ser profundos, pero vistos de cerca no son más que una sarta de chorradas altivas. Me parece una película fallida, mal montada, y a la que no le hubiese venido mal un guionista con menos pavor al error sintomático. Es lo que suele pasar cuando te crees un autor total (en este caso dos) y piensas que tienes algo muy original que decir.
Extrañamente ramplona.
Saludos.

lunes, 13 de mayo de 2019

No puedes huir de ti mismo



THE ENDLESS es una película adorablemente ingenua, que quizá pretende jugar la carta de Gran Historia, para terminar resbalando por los terrenos de la serie B. Ojo, no lo expongo como una crítica, antes al contrario, prefiero una película que mire con humildad su propia ambición a otra que venda una falsa imagen de modestia. El tándem californiano formado por los jóvenes Moorhead y Benson lleva unos años abriéndose paso en el panorama del fantaterror... llamémoslo "inteligente", adaptando el imaginario lovecraftiano y pasándolo por un tamiz de descreimiento muy del principio de este siglo, lo que ha dado algunos títulos francamente curiosos. Y muy especialmente en la que nos ocupa, una más que curiosa historia sobre dos hermanos (interpretados por los propios directores) que reciben una extraña cinta con un mensaje desde una especie de secta que dejaron atrás hace una década y que tenían semiolvidada. La premisa fundamental (sin ánimo de destrozar el argumento) proviene del viaje que ambos emprenden hacia esta mezcla de comuna y culto, que parece estancada en un bucle temporal y dominada por una fuerza superior, que es la que guía todos sus actos. Sin embargo, lo que podría ir directamente al terreno del terror cósmico gira hacia el autodescubrimiento, hilando fino con las constantes analogías hacia la elección entre el difícil camino a la madurez y el abandono a otra vida más sencilla, en la que sin embargo se opta por dar de lado a la propia identidad. La película es irregular y de ritmo algo cansino, pero como ya ocurría en SPRING, y sobre todo en RESOLUTION, contiene algunas ideas deslumbrantes que nos hacen seguir albergando magníficas expectativas sobre estos dos tipos, a los que les queda una barbaridad por delante.
Saludos.

miércoles, 24 de junio de 2015

El posibilismo impracticable



Para quien desee verla, SPRING, de 2014, y que se pudo ver en el pasado Festival de Sitges, es puro fondo y forma, puro cine del nuevo milenio y puro desastre a la hora de mezclar géneros irreconciliables como el cine de horror sobrenatural y el... ¡mumblecore!... Sí, amigos, porque SPRING, a cachos, hubiese desentonado menos en Sundance, aunque salgan monstruos estrambóticos y eso, porque lo que el tándem Benson/Moorhead (la cantidad de películas a pachas que están saliendo últimamente...) pretende no es acercarse ni a Guillermo del Toro, ni a Ti West, por poner dos exponente de terror opuestos pero complementarios. No, en realidad se quieren parecer a una mezcla entre Noah Baumbach y Richard Linklater... Lo juro. Y no sé si contando un poco la sinopsis estará un poco más claro: Un joven se queda sin su madre, que muere de cáncer terminal; se pelea en un bar, lo echan del trabajo, lo busca la policía, y como no tiene nada que perder ni conservar se va a Italia. Ha pasado media hora, y en Italia encuentra a dos mochileros galeses bastante desagradables con los que pasará momentos inolvidablemente aburridos. Ha pasado media hora y ya estamos en la mitad de la peli. Luego conoce a una chica muy atractiva (la guapísima Nadia Hilker, no la pierdan de vista), de la que se enamora inmediatamente y con la que da largos paseos por lo que suponemos es una villa de Nápoles; con ella no sólo tiene arrumacos, sino que mantiene larguísimas charlas en las que podemos empaparnos de dos vidas complementarias pero muy diferentes. Esto se lo he visto yo a Ethan Hawke y Julie Delpy... excepto por un pequeño detalle: ella es un monstruo multiforme de más de 2.000 años de antigüedad... Ahí queda eso.
Puede que se emparente con en cine de Gareth Edwards, puede que se haya embriagado en exceso de los riffs del último y vampírico Jarmusch... No sé, pero insisto, no les va a dejar indiferente...
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!