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domingo, 24 de septiembre de 2023

Rincón del freak #565: Cuando el original debería ser la copia


 

Casos hay en los que los hechos superan ampliamente a la fantasía, que debe ser por aquello de que ya está todo inventado, o que el refrito alcanza y rebasa cualquier recoveco en nuestra imaginación ¿Ustedes se acuerdan de aquella magnífica película, en la que la requetesobada excusa de los jovenzuelos atrapados en una aislada cabaña daba paso a una afilada metareflexión sobre los contornos del cine de género, y más concretamente el slasher? No fuimos pocos los que nos rendimos ante el ingenio de su creador, que nos abría una ventana a la esperanza para no desesperar ni sucumbir ante la avalancha de subproductos calcados entre sí. El problema, no obstante, es que ya existía un título anterior que "anticipaba" al referido. Pero no se preocupen, porque THERE'S NOTHING OUT THERE es tan mala, que sólo se la podría tratar con indulgencia, y al lado de CABIN INTHE WOODS es una especie de broma. Todo encaja cuando advertimos que es una producción de Troma, hecha con tres retales de saldo, y con el único atractivo (aparte de la abundancia de ubres gratuitas) del buen humor con el que se toma su precario devenir. Pero bueno, uno no puede dejar de esbozar una sonrisilla al ver que la premisa argumental es similar: un puñado de mozalbetes con las hormonas revueltas va a pasar un fin de semana a una apartada cabaña, sin saber que un extraño ser sobrenatural les acecha escondido, y despreciando las advertencias del friki del grupo, que cree ver "la típica escena de peli de terror" tras cada pequeño detalle. Pero bueno, si son capaces de acceder a ella (que ya es una proeza), no esperen ninguna revelación mística, y sí un destartalado "tromazo" de tomo y lomo.
Saludos.

domingo, 27 de agosto de 2017

Rincón del freak #278: El desfase del homenaje incapaz



Nos ha tocado vivir una época, cinematográficamente hablando, en la que el homenaje es aprovechado con desigual fortuna, dando como resultado algunos productos más que sorprendentes y otros que tan sólo camuflan su mediocridad con aspavientos indisimulados, los que se evidencian en lo peor del "ambientado en". El bombardeo es constante, tanto en cine como televisión, y aquí mismo me he despachado a gusto con algunas bazofias perpetradas por supuestos "recuperadores nostálgicos", y muy especialmente en el género del terror más cutre y casposo. El caso de hoy es una nadería titulada THE BLACK ROOM, título poco original para un típico relato de casa encantada con monstruo en el sótano. La película es mala con avaricia, con un guion esperpéntico, unas actuaciones terribles y unos efectos especiales que no por ser caseros son mejores. es a esto a lo que me refiero, a que hay directores como James Wan o Ti West que han captado, a través de su propia cinefilia, la posibilidad de una intencionalidad determinada, fundamentalmente la de lograr el sortilegio de transportar a los espectadores a un momento pretérito, donde el arte del cine se hacía de una forma muy diferente, y al mismo tiempo llegar a un discurso absolutamente vigente y sugestivo. No es el caso, aquí sólo hay chistes baratos y bombillas titilando... Y a la vista de cómo luce su protagonista principal, la otrora exuberante Natasha Henstridge, enfrentada aquí con un súcubo de tendencias hipersexuales, me atrevo a bautizar un nuevo género: el Milf-core...
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!