Mostrando entradas con la etiqueta Bradley Cooper. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bradley Cooper. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de febrero de 2024

Dedicado o deparado


 

La pregunta sobrevuela todo el metraje de MAESTRO de punta a punta, sin olvidarse un resquicio del mismo ¿Nos hacía falta un biopic sobre Leonard Bernstein? Y en todo caso ¿nos hacía falta "este" biopic? Hilando con su anterior film como director, el propio Bradley Cooper parece empeñado en despejar esa duda, poniéndonos las emociones como hechos históricos, o incluso momentos ambarinos, suspendidos en la arrobada genuflexión de su mirada, falsamente descarnada, perfectamente acorazada en un confortable "victimismo exhibicionista". Quizá no se pueda hacer otro biopic sobre el genial compositor, pero también quizá no todo sea carne de dramatización, y mucho menos una tan exacerbada como ésta. Cooper confunde la naturalidad con el acaparamiento de su imagen, y también la de Carey Mulligan; puede que los dos estén bien, permitiéndose algún arabesco, necesario o no, que otro. No es esto lo que más me molesta, ni tampoco el obviable desfile de "narices de goma", sino la imposibilidad de reconocer el escalofrío en el espinazo con la fastuosidad de WEST SIDE STORY y su panóptica americana, que Cooper apenas roza en planos asustados, cuando no medidos y adecuadamente pesados, lo que puede que le dé los oscar de interpretación, aunque digo esto con muchas reservas y dudas,
Puede que sea la segunda peor de las nominadas a mejor película.
Saludos.

domingo, 31 de marzo de 2019

Rincón del freak #349: The ugly people vs. the beautiful people



Hay algo francamente asqueroso enterrado en alguna parte de A STAR IS BORN, la pantomima que se han sacado de la manga Bradley Cooper, Lady Gaga y quién diablos sabe. Y lo peor es que es algo fácilmente resumible, como esos manuales que lo enfatizan todo a conciencia mientras los leemos pensando en otra cosa. Todo va bien mientras las imágenes huelen a sudor, garitos, alcohol y Gov't'mule, que es lo que le da a Cooper para enarbolar el enésimo chicoconocechica que se alarga durante una noche en la que pasan cosas y se dicen cosas, pero hablamos apenas de media hora sobre un montante de 130 minutos. El resto es tener que creernos todo lo que pasa como si fuese normal, natural y circundante, pero lo que yo veo no es más que el signo de estos tiempos, en los que hasta lo que se vende como verdadero está prefabricado y teledirigido. Sí, incluso esta película, que ya se ha hecho tres veces antes y nunca tan pedorra como ésta. Y no, de verdad que Lady Gaga es insoportable, y n va a ser mejor actriz porque lo digan nosecuantos críticos de cámara. Y la condescendencia con la que se filman los momentos supuestamente "amargos" rozan la bitácora de un Pocoyó enfermo de alabanzas, cuya poca sesera le da para los vítores, pero no para los significados.

PD: El título del post está robado de un maravilloso disco de The Czars.
PD2: La música de Lady Gaga es una mierda, y no hay nada que la pueda ensalzar adecuadamente, ni siquiera Tony Bennett.
PD3: ¿Sabría alguien decirme cuándo dejamos de ser deliciosamente vitriólicos en los blogs?... ¿No será que nos llegó la hora del puto aburguesamiento?

Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!