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domingo, 14 de junio de 2009

Películas que no entiende ni el que las hizo# 7... (La guinda)

Esta es muy buena, es genial, tremenda, yo la cuento y cada uno que interprete.
Una chavala de esas neo-hippies, que ni estudia, ni trabaja, ni tiene hipoteca, ni falta que le hace, está sufriendo mucho mientras baila en una discoteca con cara de haberse metido de todo. Empieza a ver romanos, tuaregs, gente disfrazada vamos, y hasta un minotauro que le saca su poderosa minga ¿Qué se habrá metido la chica? Al día siguiente, en el puesto donde la nena y su papi, un alemán que se hartó de la VW, venden cositas, llega Charlotte Rampling hablando español de anuncio de colonias y suelta lo siguiente: "Soy una messenas; tu higja se viene conmiggo dos o tres agnos...". Después de una cena ligerita en la cueva donde viven (Sí, una cueva), la chavala ya está instalada en un palacete del centro de Madrid (lo normal, vamos) y Medem decide que es capaz de adaptar X-MEN con su genio arrollador. Todos son jóvenes talentos que hacen lo que les da la gana; fuman porros, follan unos con otros, hacen performances, pintan chorraditas... todo subvencionado por ese Charles Xavier con la cara de la Rampling que parece salida de una recepción al embajador. Está Bebe, la musa del buen rollito, que dice que los hombres somos violadores y las mujeres putas... y quiere ser videoartista, como Bill Viola ¿?, está un saharaui que parece un modelo de Versace que además estudia cinco carreras y sufre por su pueblo. Pero el poder más alucinante lo tiene Anita la del ColaCaos, que, aparte de pintar cuadros chorras, se ha reencarnado miles de veces a lo largo de la historia ¿Que cómo se da cuenta? Pues de una forma mundana, igual que todo el mundo se da cuenta de esas cosas. Resulta que la Rampling se los lleva a todos a un restaurante de lujo a comer marisco (Marisco, lo juro) y junto a su mesa hay una artista (otra más) que es conocida (claro) y además un hipnotizador; a Anita le da un chungo cuando ve las langostas y el hipnotizador la hipnotiza... así de sencillo. Luego resulta que el saharaui se ha largado y la chica pues no tiene con quién desfogarse (Es encomiable la de cosas que pasan y que esta actriz nunca cambie el gesto de orgasmada múltiple del OPUS...). Se me olvidaba decir que de vez en cuando hay una cuenta atrás, pero da igual. El caso es que Anita se va a ver a su padre, que tiene cáncer y se muere mientras Antonio Vega actúa en una velá de barrio; pero como es un espíritu libre, decide, en vez de quedarse con el moribundo, teletransportarse (literalmente) al barco del padre de Bebe, que va a Nueva York. Durante la travesía, Anita pone cachondo al cincuentón porque tiene la costumbre de tomar el sol en pelotas; además le dice que nunca había estado a solas con un hombre de verdad... Pero como Lluís Homar es mu buen tipo, pues no se la beneficia, sino que la lleva a la Gran Manzana. Allí, sentada en un banco, llega el hipnotizador... ¿Cómo? ¡Y yo qué sé! El mundo es un pañuelo... Al minuto siguiente (lo juro) están haciendo una excursión a un poblado indígena del desierto ¿cuál? No lo sé. Allí también está Xavier... digo la Rampling, y todos unidos dan con la solución al enigma: Anita es la reencarnación de una diosa del amor, o la fertilidad... del buen rollo, vamos. Si se hubiese acabado ahí a lo mejor un servidor no quiere presentarse con Jigsaw en casa del mequetrefe éste, pero a Medem le debían sobrar algunos milloncejos de las subvenciones y alarga la cosa hasta las dos horas. Le da tiempo de hacer que aparezca otra vez el saharaui para el último polvo, que Anita trabaje haciendo Crepes en el Bronx y se tiña el pelo color ciruela salvaje. No, aún hay más. Lo de la última escena ya no tiene nombre. Anita consigue (y no me pregunten cómo) cagarse (es literal, se ve la mierda) en la cara de un émulo de Dick Cheney ante la atónita mirada de su guardaespaldas. Y.............. FIN.
Yo hacía mucho tiempo que no me avergonzaba tanto de ver una película.
Saludos y... lo siento.

sábado, 13 de junio de 2009

Películas que no entiende ni el que las hizo# 6

En fin, como lo prometido, para un servidor, siempre es deuda, aquí va la de Lynch. Me podía haber decidido por MULHOLLAND DRIVE, pero más que rara me parece una tomadura de pelo; la que debería estar aquí es, indudablemente, INLAND EMPIRE, pero es que ya la comenté (creo que fue la tercera entrada de este blog) con un cabreo encima que aún me dura. Así que me quedaba ésta, que también tiene lo suyo, también...
Vi LOST HIGHWAY cuando se estrenó, yo era (soy) un enamorado de BLUE VELVET, así que me jodió bastante no enterarme de nada. La revisé un poco más calmado cinco o seis años después y seguía sin pillar de qué iba la cosa. Luego, tras ver las dos antes mencionadas, empecé a darme cuenta de algo: una película sólo es una buena película si te gusta, si te estremece, si te emociona. El otro día la volví a ver porque estaba decidido a incluirla aquí; en V.O. y sin subtítulos, con un par. No se engañen, LOST HIGHWAY es otra tomadura de pelo, la primera de tres; no es tan críptica como la última, que es la leche, pero tiene la fórmula para cabrear al personal. LOST HIGHWAY es un thriller mal planteado, de serie menos que B, sin interés, sin intriga y sin poder contar, al menos, con un buen elenco ¿Dónde coño está Bill Pullman? ¿Y Patricia Arquette, que ni sabe hacer de Veronica Lake ni de Jane Russell? ¿Qué fue de aquel prometedor "new Jimmy Dean" llamado Balthazar Getty? El único que se salva es Baretta con la cara pintada; por ahí podía haber tenido una gran historia el señor Lynch. El problema es que cuando lo hace bien es de los mejores y cuando se lo pasa todo por el forro es exasperante. Y es que este film contiene una escena memorable, en la que Pullman habla por teléfono con el mismo tipo que tiene delante en una fiesta; todo se embrolla a partir de ahí, no sabemos si es una peli de terror o de gangsters o de jóvenes rebeldes. Y no lo sabemos porque Lynch renuncia a la realidad... ¡Todo está en la mente del tipo en cuestión! ¡Ole tus huevos, Lynch, ole y ole! Siempre la misma jugarreta. No puedes pasar por un director "original", "arriesgado", "turbador" cuando lo justificas todo, cualquier cosa, diciendo que es un reflejo mental... Porque entonces ocurre una cosita muy curiosa y que al de Montana a lo mejor no se le ha ocurrido: si yo digo que la película es una mierda, es posible que sólo se trate de un estado mental alterado transitorio, en realidad me encanta, pero ¿qué importa la realidad cuando Lynch anda desatado?
Saludos muy perdidos.

viernes, 12 de junio de 2009

Películas que no entiende ni el que las hizo# 5

Una fábrica de montajes en cadena, de transistores parece; un montón de operarias, vestidas iguales. Una de ellas pone ojos de majara, se hace un corte en el antebrazo y como si tal cosa coge unos cables pelados y se los introduce en la herida (¿a que les va sonando a la japonesa del otro día?); para rematar la faena, enchufa los cables.
Un manicomio que parece Port Aventura, con unos jardines de ensueño... como todos los manicomios. Los pacientes entrando y saliendo libremente de cualquier habitación; los médicos que hablan como aquel tío que gritaba tanto en las secuelas de ACADEMIA DE POLICÍA ¿saben quién digo?. Llega un momento en que es imposible saber quién es quién. Un tipo siempre lleva máscaras de cartón; otro pide perdón por todo; otra está obsesionada con la piel humana; otra inventa las vidas de los demás; otro dice que le han robado su infalible saque de ping-pong y otra canta al estilo tirolés. La protagonista, que lleva la coronilla teñida de azul y las cejas de color amarillo ¿?, dice que es un cyborg y que si come se estropea, así que no come sino que dedica el tiempo libre a chupar pilas, que es lo que se lleva en Corea aparte de los rábanos encurtidos, un misterioso alimento que convirtió a su abuela en una rata antes de que la ingresaran también.
SAIBOGUJIMAN KWENCHANA (I'M A CYBORG, BUT THAT'S OK) es lo que Park Chan-wook entiende por ser tierno. Ergo: ser normal no sólo es aburrido sino hasta un asunto patológico. Ahora creo que empiezo a entender un poco qué pasó realmente con Corea del Norte.
Ah, no se pierdan la matanza de médicos; a la chica en cuestión le salen cañoncitos de los dedos...
Saludos... o eso creo...

jueves, 11 de junio de 2009

Películas que no entiende ni el que las hizo# 4

Bueno, lo de hoy es raro, y tildarlo de raro es difícil de sostener... y que nos llamen raros por ver este tipo de películas no debería tener comparación con lo raro que debe ser un tipo que decide hacer una película como ésta. Quizá me estoy liando, puede que quien no haya visto esta película (y la llamaremos así) no sepa de qué hablo, así que apelo a los valientes que sí se decidieron. Ahora bien, TRISTRAM SHANDY: A COCK AND BULL STORY no es una experiencia tan traumática como pudieran ser las otras que comenté antes; ni siquiera tan traumáticas como alguna otra de Winterbottom, un señor que me cae definitivamente mal y con el que difícilmente voy a congraciarme.
Ahora el argumento: no hay. Así es. Por no haber no hay ni película, porque esto es como si Winterbottom, en un ataque de pretenciosidad, le da por adaptar la inadaptable novela de Laurence Sterne, que es un cruce entre Ulysses y El Castillo pero más lioso aún, se da cuenta por el camino de que la cosa pinta mal, de que nadie, ni él mismo, cree en el proyecto y como es un genio posmoderno decide intercalar las imágenes que se toman durante el rodaje del mismo rodaje e incluso cuando ya no se rueda... ¿Se me entiende? Pues aún hay más. No contento con el experimento, Winterbottom muestra al protagonista ¿?, el conocido cómico Steve Coogan, en su hipotética vida real, discutiendo con su mujer, con sus hijos, sopesando diferentes ofertas de trabajo con su agente... Y entonces me pierdo definitivamente, porque una cosa es mostrar el off the record de un rodaje, pero la cámara sigue entonces a Coogan, entra en su casa, así que no puede ser la misma cámara. Ya sé que usted es muy moderno y yo alguna vez he defendido aquí a Garci, pero ¿qué quiere que piense de todo esto? Podría empezar diciendo que es malísima, pero tampoco es eso, las hay mucho peores; es sólo que el enrevesar el producto no tiene por qué hacerlo más interesante. Aparte, Sterne es inadaptable, así que puede que todo esto no sea más que por el orgullo de decir: "¿Véis? Lo hice". La suerte de MW es que esta novela la han leído cuatro eruditos (él incluido, por dios), lo que reduce considerablemente la crítica en su contra.
Lo mejor: El talento para la comedia de Coogan. Lo peor: todo lo demás.
Saludos de un genio de los blogs... (Es como se despediría cierta persona)...

miércoles, 10 de junio de 2009

Películas que no entiende ni el que las hizo# 3

Hoy creo que va a haber bastante gente que me va a dar la razón; otra cosa sería caer en la pedantería o la presunción más insoportable ¿no? Porque, a ver, que levante la mano el que se quedó con la copla después de ver PRIMER; no el que se quedó fascinado ni el que empezó a palmotear como un loco diciendo "¡Lo sabía, lo sabía!"... No. Sólo los que me puedan explicar qué narices pasa durante todo ese tiempo en el que dos tipos que no se cambian de camisa dialogan eternamente acerca de aspectos técnicos poco menos que arcanos y nos hacen ver que han construido un artefacto con el que se viaja en el tiempo. Hay una cosa que me irrita muchísimo de esta película. Y me da pena, porque aplaudo que un tipo sea capaz de tanto con un millón de pesetas de presupuesto y sus colegas actuando, pero (y creo que fue Norman Mailer quien lo dijo) si cuentas una mentira, al menos ponle sentido del humor. Lo que Shane Carruth cuenta es mentira; vale, da igual, STAR WARS también, pero disfrutas de la mentira. PRIMER es como esos niños repelentes que se te quedan mirando con cara de asco y pensando "¿Pero cómo no entiende esta ecuación logarítmica, con lo fácil que es?"... Pues eso, un sabelotodo hermético y altivo, un niño repelente con doce doctorados pero incapaz de escribir un poema... ¿lo pillan? Ése es el problema de esta película, que quiere narrar como si tal cosa no ya un hipotético viaje en el tiempo, sino todos y cada uno de los tecnicismos necesarios para hacerlo; lo cuál es tramposo e ingenuo, puesto que tampoco se explica nada inteligible, ni siquiera para un ingeniero físico nuclear, vamos. Así que la película, cuyo único acierto es ser cortita, no hay quien la entienda, pero ha fascinado a mucha gente que la ha elevado a la categoría de cinta de culto, lo que me hace seguir preguntándome si en realidad el tonto soy yo o lo del traje invisible del emperador es lo más perfecto que ha parido madre. Esto me pasa por ser tan curioso...
Saludos... ¿o debería decir: "Hoy creo que va a haber bastante gente..."?

martes, 9 de junio de 2009

Películas que no entiende ni el que las hizo# 2

Y no podía faltar el elemento nipón, cuya críptica forma de ver el séptimo arte es capaz de retorcer hasta lo más cándido. Ahí está el hentai para corroborarlo.
He visto cosas mu raras, pero que mu raras, y una de las que se llevaría la palma (y no la de oro) sería este artefacto esquizoide y malsano que atiende al nombre de TETSUO, y que tiene ya sus buenos veinte años, por lo que, como no podía ser de otra forma, ha pasado a engrosar esa lista capitalina de films "de culto"; templo casi inviolable de ratitas de cineclub y mosca cojonera que va a contracorriente de todo lo que sea normal, aunque un día habrá que definir qué es normal y qué no, pero esa es otra historia. La que nos ocupa hoy la voy a contar tal es, igual que ayer, a ver si alguien me ilumina...
Y eso que el principio no pinta tan mal. Un tipo se pasea por un desguace (no esperen justificaciones, que todo pasa por la cara), recoge un tornillo enorme, se raja el muslo de arriba abajo y se lo introduce en primer plano... Vale, lo normal. Al cabo de un tiempo, el estropicio está infectado y lleno de gusanos y el tipo se asusta y sale corriendo... ¿Pero qué tenemos ahí arriba, alma de pollo...? Bueno, después otro tipo está sentado en un banco junto a una mujer, hay una cosa en el suelo como un motor en miniatura, la mujer lo toca y se convierte en una loca con costras. Persigue al asustado tipo por toda la estación. Luego, estos mismos (sí, sí, los mismos) están en casita haciéndose arrumacos; a partir de ahí la cosa se desquicia. Al tipo le van saliendo tuberías, chapas, tubos de escape, cables... yo qué sé, y la guinda: un súper-taladro gigante en lugar de pene... ¿? Aquello parece una de zombis, hay sangre, caras raras, gritos miles; todo rodado a híper-velocidad y con una banda sonora que hará las delicias de los seguidores de Einstürzende Neubauten.
Era 1988, lo de los ciberpunks, AKIRA hacía furor... de acuerdo, pero el stop-motion tiene un límite, si quieres simular acero no uses papel albal, y, por encima de todas las cosas, haber evitado ese final a lo Power Rangers hartos de coca... Los tíos ahí dándose mamporros con los trajes esos de metal, las calles convenientemente desiertas... un dislate, vamos
El problema es que hay un montón de gente que la adora, así que debe ser que no he entendido nada. Ah, y creo que la tercera parte está rodándose... Que Gasset nos coja confesaos.
Saludos del chatarrero.

lunes, 8 de junio de 2009

Películas que no entiende ni el que las hizo# 1

En fin, queridos indéfilos, que le hemos cogido el gustillo a esto de los monográficos; así que esta semana va a mantener un cierto hilo conductor, aunque ciertamente inclasificable, como inclasificables son las películas que lo van a componer. Como no me gustaría que algunos lectores me tomaran por una especie de entendidillo sabelotodo, que desprecia el cine comercial y babea con planos fijos de siete horas, aquí van algunos films (algunos me cuesta hasta llamarlos así) que, francamente, entre ustedes y yo, no hay por dónde cogerlos. Y se admiten interpretaciones, a ver si sacamos algo en claro.
La primera es una cosa con la que me topé por casualidad mientras indagaba en la biografía de un director, Edmund Elias Merhige, que a este paso va a ser el rey de los monográficos. BEGOTTEN, que traducido sería algo así como "engendrado", es un experimento demencial de 75 minutos, en un blanco y negro que parece como echar lejía en una cinta de Cinexin, muda, con apenas algunos ruidillos como chicharras en el campo y con una ralentización deliberada de los fotogramas; conjunto éste que exaspera al más bizarro de los espectadores, palabra. Pero lo más acojonante es su presunto argumento... Ahí va...
Primera secuencia: En una cabaña ruinosa, en mitad de ningún sitio (ni falta que hace), un tipo con una especie de túnica y una máscara que sólo deja ver los ojos está sentado en una silla de ruedas; se convulsiona mientras va rajándose con una navaja de barbero y diversos chorros de sangre (suponemos) lo van dejando todo hecho un asquito. Parece que el tipo estira la pata y algo como mierda le baja por la pernera... Luego una mujer vestida de zíngara y con una máscara de carnaval sale de debajo de la túnica del tipo, ni corta ni perezosa le realiza un soberano pajote al difunto y se restriega el semen por sus partes pudendas... y peludas. Vale...
Segunda (y última) secuencia: La señora sale al exterior, sólo hay campo, y de repente aparece un tipo en el suelo cubierto de barro o cualquier otra inmundicia; éste es otro que no puede controlar su epilepsia ya hasta los títulos de crédito. En lontananza, surgen otros tres o cuatro vestidos (es un decir) con harapos, tan tapados que no se distinguen manos ni caras ni nada. A partir de ahí (aprox. min. 35) hasta el final los desharrapados se dedican a zarandear al que va cubierto de barro y a la mujer, los fustigan, los atan con lianas, un tormento, vamos...
... y eso es todo... Bueno, en un momento dado sale un ataúd de pie, que tampoco da muchas pistas, y al final... o al principio, no me acuerdo, hay un letrero en el que el director dice que esto es algo fuera del tiempo y de las leyes de los hombres, que se mantendrá vigente eternamente y... En fin, he intentado no ser malévolo, pero es que la cosa no me da para más. Si alguien la ha visto y le ha encontrado un sentido pues que me lo explique; algo he leído por ahí de algún rendido y embelesado admirador que la califica de obra maestra, yo no aventuraría tanto.
Pues nada, mañana seguiremos con otra, y que conste que no estoy juzgando por calidad, sino por inteligibilidad.
Saludos marcianotes.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!