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jueves, 16 de octubre de 2025

Y al cuarto descansó


 

Con THE CONJURING: LAST RITES voy a ser todo lo breve que pueda, debo serlo. En pocas películas se expresa y conjuga con mayor claridad el significado del término "franquicia"; no necesariamente negativo, pero en este caso con pocos motivos para justificar el haberse ido hasta cuatro películas, cuando cada una de ellas puede verse sin perjuicio por separado. Dirige Michael Chaves, que hace cuatro años logró una entrega digna en THE DEVIL MADE ME DO IT, pero aquí se limita a amasar un refrito requetevisto de caras que aparecen de repente, luces que se atenúan y sustos que sólo funcionan por meter un traquido sonoro a traición. Uno puede adelantarse a cada escena sin agobios, verbigracia de un guion tan previsible como apresurado; y la trascendencia que debería tener el cierre (que suponemos que es), se enmarca, ahora más que nunca, en una santurronería que haría las delicias de los zumbados del Palmar de Troya, ahí es nada. A mí me ha parecido un coñazo con todas las letras, aunque esperemos que Wan y compañía dejen de dar la tabarra con una cosa que daba para poco más de una película.
Saludos.

miércoles, 9 de junio de 2021

Cubriendo expedientes


 

Acaba de estrenarse THE CONJURING: THE DEVIL MADE ME DO IT, tercera parte de la franquicia iniciada por James Wan hace algunos años, y que abunda en el, al parecer inagotable, filón de investigaciones paranormales, que suponemos comprenden casos reales, a los que ya cada uno dotará de la veracidad que le venga en gana, claro. En esta ocasión, el dueto interpretado por Patrick Wilson y Vera Farmiga han de enfrentarse a un caso controvertido, ya que se trata de un hombre acusado de asesinato, al que los Warren intentarán salvar de la pena de muerte demostrando que se encontraba poseído por un demonio. Si ya me conocen, entenderán que me salte toda la parte explicativa, dimes y diretes, porqués y recontraexplicaciones, e iré directamente a la película como artefacto audiovisual. Personalmente, creo que esta especie de saga lleva agotada desde la primera entrega, que actuaba supuestamente como un extraño nexo para que el propio Wan pudiese dotar de sentido su propio universo creativo. Ésta es un descarado homenaje a la insuperable EL EXORCISTA, pero sin exorcistas, con un ente diabólico que da más pena que miedo y apenas un par de descoyuntamientos articulares como escaso intento de sumergirnos en un terror que, al menos a mí, me suena demasiado como para sorprenderme. Tiene, de acuerdo, alguna escena bien construida, interpretaciones inquietantes (sobre todo un desaprovechado John Noble) y el respaldo de una producción cuidada con mimo. Pero no nos engañemos, se trata de un film absolutamente previsible, que sabe con exactitud a qué tipo de espectador dirigirse, y que puede ser calificado de cualquier forma, menos de rompedor. 
Se ve, luego se ve otra cosa, luego otra, y la vida marcha...
Saludos.

domingo, 23 de junio de 2019

Rincón del freak #361: El "folk terror" no era esto



THE CURSE OF LA LLORONA (vaya titulito) no debería ser considerada una bazofia, ni mucho menos, acaso una rutinaria producción sin más ínfulas que hacer pasar un mal rato a quienes disfrutan con ello. El problema es más de fondo, y atiende a la cansina deriva que está tomando el cine de género, el comercial. Así, nos encontramos con películas que no cuentan nada nuevo, pero que van dirigidas a una facción de público muy concreta, sea por raza, género o lo que sea; en los setenta esto se llamaba exploitation, pero ahora somos demasiado correctos para identificar que, por ejemplo, un film como éste apenas le puede interesar a la gente de origen latinoamericano. Este experimento se lleva ensayando desde hace tiempo en la Disney, donde la muchachada traga series completamente idénticas en todo... excepto en la raza de sus protagonistas. Así, se obvia la dificultad de obtener un producto masivo, pero se divide la cuota en segmentos de población y las cuentas salen algo más.
Sí, ya sé que no les he contado nada de la película en sí. Deberían darme las gracias...
Saludos.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!