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lunes, 16 de junio de 2025

Arriba, pueblos del universo #2


 

Con la decisión tomada hace tiempo de no volver a comentar una serie, si ya lo había hecho, por ejemplo, con la primera temporada, redoblo el entusiasmo que me produjo haber visto esa T1 de ANDOR, porque la segunda es aún mejor. Y es mejor porque es más compleja, más osada, con un guion que no elude temas espinosos, y con un protagonismo mucho más coral, lo que expande las posibilidades de una T3, que ojalá se dé. De nuevo me maravilla esa cotidianidad, reflejada en el día a día de los personajes, indistintamente de si se trata de héroes o villanos, pues todo el mundo tiene aquí sus propias motivaciones para hacer lo que hace. El Imperio está convencido de la necesidad de acabar con el caos de los insurrectos, establecer "su" orden a cualquier costo; los rebeldes, en cambio, se organizan en la clandestinidad, en una guerra de guerrillas que les obliga siempre a ir un paso por delante. La gran novedad en esta T2 es ese elefante en la habitación, un elemento tan potente que es capaz de desestabilizar toda la narración, guiando la atención (no desviándola) hacia un tercio final imponente, en el que queda explicado toda la amalgama de tramas, subtramas y otros laberintos argumentales. No voy a desvelarlo por no fastidiar a los rezagados, pero sí les digo que es el elemento definitivo que conecta a ANDOR con la saga canónica de STAR WARS. Ello, unido a la emocionante decisión de poner el broche final con la fanfarria de John Williams a toda mecha, qué quieren que les diga... ¡Oro puro!
No se la pierdan por nada en el mundo.
Saludos.

domingo, 14 de abril de 2024

Rincón del freak #594: Smell like a Fa commercial...


 

"Quien lo probó lo sabe". Que el especial de Navidad de Star Wars era una bazofia ha quedado claro a lo largo de cuatro décadas ¿o acaso usted no lo conocía? Puede ser, se llama ostracismo. Aquello era una broma de mal gusto perpetrado por cómicos pollaviejas que querían subirse al carro del (inesperado) éxito del film de George Lucas, que por cierto lleva otras cuatro décadas con cara de psicópata cada vez que alguien le pregunta cómo hizo algo así... porque en realidad no tuvo nada que ver. Hasta ahí bien, pero en la era del "post-post" aún hay gente que cree necesario remover algo así, y ni siquiera empleando un mínimo de ingenio y/o sorna, sino quedándose en un documental de lo más básico, donde sale gente dando su opinión y otros que te cuentan (efectivamente, porque estuvieron allí haciéndolo) que aquel demencial show fue una improvisación bañada en alcohol y cocaína, con la que algunos pagaron facturas y otros siguieron la juerga ¿Hay algo peor que eso? Sí, un documental que lo cuenta oliendo a desodorante barato. Lo único que rescato son diez segundos de una frase del grandísimo Gilbert Gottfried: "El Star Wars Holiday Special fue una apestosa mierda pinchada en un palo... Por eso me sigo preguntando por qué no contaron conmigo...".
A DISTURBANCE IN THE FORCE, por si quieren buscarla...
Saludos.

jueves, 2 de noviembre de 2023

Arriba pueblos del universo


 

Sabía que no me equivocaba al elogiar un film tan incomprendido como ROGUE ONE, que se atrevía a dar un enfoque más maduro al universo Star Wars; quizá no porque lo requiriese, pero sí por el considerable balón de oxígeno que le supuso a una franquicia a punto de morir por acumulación. ANDOR es muchas cosas, y por ello una serie compleja, angulosa, no tan entretenida, pero apaionante de cabo a rabo. No es un entretenimiento sin más, y sí una meditada reflexión sobre los engranajes de opresores y oprimidos, a fin de entender sus mecanismos, motivaciones y, finalmente, razones. Además, cuando se pone en modo cine negro también lo borda, entretejiendo relaciones simuladas y tráfico de intereses, tanto como las corruptelas políticas o los desastres del colonialismo. Cada episodio es una joya, llevándonos casi imperceptiblemente hasta un desenlace soberbio, en clave de western reivindicativo, y advirtiéndonos de que quizá Tony Gilroy era el hombre. 
Quédense con dos o tres cosas. La música de Nicholas Britell va creciendo en consonancia a la intensidad de la serie. Diego Luna compone uno de los personajes más humanos, creíbles e inolvidables de todo este vasto universo. Algunas apariciones, aunque breves, son espectaculares, y además está Stellan Skarsgard en modo master and commander... ¿Qué más se le puede pedir? Yo, que hagan la segunda temporada.
Saludos.

martes, 25 de julio de 2023

Cazador de recompensas


 

No comparto los odios hacia THE BOOK OF BOBA FETT, coincidiendo en que parece más un spin off de THE MANDALORIAN que una serie autónoma, e inferior, incluso bastante oportunista, como esos apropiacionistas sin talento que se venden con habilidad. Es un intento, creo yo, de reforzar lo que ya habíamos intuido en la serie matriz: un western con mayor carga de violencia, pero que no logra (ni quiere) zafarse de una sombra demasiado alargada. Temuera Morrison es perfecto para el papel del cazarrecompensas ya mayor, con ganas de asentarse, que toma las riendas de Tatooine junto a la asesina Fennec Shand (espectacular Ming-Na Wen), tras la muerte de Jabba el Hutt. El gran problema es de consistencia, con 8 episodios deslavazados, espectaculares por separado, pero que aportan poco al avance de una idea más globalista. La producción, magnífica; los actores muy bien en general; la partitura de Ludwig Göransson se metamorfosea hasta fundirse en un homenaje a Morricone. Todo debería ser satisfactorio, y más o menos lo es, pero como conjunto no consigue erigirse con solidez, y termina siendo una anécdota de lujo para los muy fans. El resto, esperaremos a ver si vuelve la otra...
Saludos.

jueves, 29 de junio de 2023

El pistolero


 

Hablando de la tercera temporada de THE MANDALORIAN, me ha resultado curioso encontrarme con muchos comentarios que aludían al cambio experimentado por la serie que ha revitalizado al universo de Star Wars. Casi todos apuntaban a una cierta dispersión argumental, como si esta temporada no fuese más que el preámbulo de algo "más grande", posiblemente la integración de estos personajes en la gran pantalla, o la preparación de una cuarta con invitados clásicos. Convengo que, de las tres, es la menos agraciada, pero que aun así Jon Favreau es capaz de mantener cierta coherencia, incluso expandiendo considerablemente su campo de acción. Hay aquí un mayor acercamiento a la tradición del pueblo mandaloriano, sin que ello resienta la entrañable relación entre el protagonista y Grogu, que culmina en un espectacular episodio final, el mejor de la temporada. Y hay otro muy interesante, pero que entiendo el rechazo que haya podido causar. Ni rastro del mandaloriano en él, porque se centra en el carácter político y social de los "asimilados", antiguos componentes del Imperio, que tras ser capturados inician su propia integración dentro de la Nueva República. Es un punto de vista excitante, de menor impacto pero mayor madurez argumental, y que confirma a esta serie como una de las más recomendables de la actualidad.
Saludos.

miércoles, 20 de octubre de 2021

Print the legend


 

He llegado casi un año tarde a THE MANDALORIAN, la gran sensación en formato serie de dos marcas tan universales como Disney y Lucasfilm, y a las que ha revigorizado de una forma que no sé si sus responsables esperaban tan contundentemente. Y en mi caso, curiosamente, son sus dos hándicaps los que me han hecho reencontrarme con un disfrute genuino, y que ya creía definitivamente desterrado. Como ustedes ya saben, ni soy un devorador de series, ni el universo "Star Wars" me conmueve más allá de sus valores cinematográficos, los cuales el propio Lucas se ha ido encargando de socavar a base de exprimir la gallina. Y créanme, no es el caso que nos ocupa. THE MANDALORIAN parece un western de Raoul Walsh, apegado a códigos inmarcesibles, obsesionado con un afán casi termodinámico de la imagen en movimiento, y con una historia de fondo tan simple y sobada, que hilvana la complicidad del espectador sin pedirle adhesiones inúties, como sí ocurre con el fenómeno fan. No le hace falta, porque todo está narrado con seguridad, desparpajo y un loable sentido de la responsabilidad; y todo compartimentado en pequeñas cápsulas de poco más de media hora, que invocan aquellos antiguos seriales en cine, tanto como el cómic de grapa, que en su máxima expresión coleccionista siempre era quincenal. Lo que nos ha regalado Jon Favreau es algo que me encanta sobremanera, y que a él lo encumbra como uno de esos fantásticos artesanos, siempre al servicio del cariño que él sabe que se le puede llegar a tener a un puñado de personajes, aunque no hagan más cosas de las que hacían Wayne, Fonda o Eastwood, que son esos rostros tras la enigmática máscara que porta este nuevo icono de la cultura popular, y que Pedro Pascal interpreta memorablemente, con un uso de la voz magistral. Es este héroe, que al principio (como en casi todos los westerns) nos va a resultar antipático, el único que puede salvar el día, y esto queda encarnado en un adorable bebé de 50 años, de grandes orejas y tiernas facciones, pero que es objeto de cazarrecompensas de todo el universo. Porque hay mucha acción en THE MANDALORIAN, y muy buena, pero son esos gozosos momentos de complicidad entre un tipo al que no le vemos la cara, y ese pequeño objeto del deseo, los que marcan la diferencia en esta maravillosa serie, que nadie debería perderse y que aporta una visión muy interesante a un universo que daba síntomas de fatiga a poco que se lo observara con lupa desapasionada.
Si algo te hace sonreír, llorar y saltar de tu asiento, saber que estás en el lugar adecuado...
Saludos.

jueves, 12 de marzo de 2020

Hasta luego, Lucas #11



Me dicen, me cuentan, me rumorean que THE RISE OF SKYWALKER clausura la saga de STAR WARS... Y no sé si debería creérmelo, aunque tampoco es que me importe demasiado, porque tampoco tengo los agobios del fan demonizado por los tiempos. El caso es que esta saga se ha desvirtuado por una cuestión muy simple, precisamente esa: el tiempo. Y si atendemos al film tan sólo como una unidad, nos encontramos con una barbaridad de problemas, todos juntos en una película que en un principio no tendría por qué ser aburrida. Ahora bien, no le veo sentido a que el fin de fiesta lo componga un fastuoso aglutinante de viejos recortes, porque eso, y no otra cosa, es este larguísimo y descoyuntado amasijo de Ctrl C/V, al que puntualmente ayudan los efectos digitales a no caer en la autoparodia. Todos sabíamos cómo empezaría, se desarrollaría y acabaría; no, no hay una sola sorpresa, y los guiños de peso están dosificados con racanería incomprensible. Hay, sí, momentos, momentillos más que momentazos. Breves insertos de supuesta genialidad que dejan a las claras que éste es un producto meramente funcional y de nulo calado reflexivo. Quizá sea por eso que nunca me he considerado un gran fan, y quizá por eso me gusten más los episodios marginales, como el dirigido por Gareth Edwards.
No sé, pero no puedo decir ni mala ni buena, sólo que se ve y poco más.
Saludos.

martes, 17 de diciembre de 2019

Hasta luego, Lucas #10



Antes de que me apedreen los puristas, los fans, o como se llamen, repetiré por enésima vez que no soy ni un purista, ni un fan, ni como se llame de Star Wars. Espero que así se entienda mejor que, sin esperar ni lo más mínimo, la conclusión tras ver (de rebote) SOLO: A STAR WARS STORY, es que me parece una película entretenida, sin pretensiones, y que hace algo muy complicado, que es levantar una historia decente prescindiendo de la mayoría de ases en la manga que una saga como ésta te da e antemano. Y añado: me rechina el cine de Ron Howard. Lo encuentro relamido y poco franco, como un chiste fuera de contexto, pero como tampoco esperaba nada mejor, quizá por eso me haya gustado, aunque sea con moderación. Y para no dármelas decsubidito, ni nada de eso, concluyo con que se trata de un "origins" de toda la vida, con los trucos de guion de Lawrence Kasdan de toda la vida y con el mismo desarrollo que George Lucas ha imprimido a "su saga", también de toda la vida. Correcta para ver un día de asueto, sin dilemas existenciales y con la única condición de agarrar las palomitas y reencontrarse con los mismos viejos colegas de toda la vida. Incluso es posible que Howard haya filmado el final más redondo de todos los que ha filmado, aunque sigue siendo como un eterno aprendiz, claro...
Saludos.

sábado, 10 de marzo de 2018

Hasta luego, Lucas #9



Y, bueno... STAR WARS: THE LAST JEDI. La octava entrega "oficial" de la saga más famosa de todos los tiempos tiene un gran acierto y un gran fallo, que la dejan con una nota media de ni fú ni fá, o más bien de que se podía haber hecho algo bastante mejor. Y ya toca hablar un poco del sentido intrínseco de esta serie de películas, cuyo comienzo se remonta a más de cuatro décadas, por lo que inevitablemente algo se ha ido quedando por el camino. Y es precisamente por eso que se advierte que quien sea que maneja los hilos desde que Lucas desistió de seguir dirigiendo ha optado claramente por una dicotomía complicada, la que amalgama una mirada decididamente progresista con la dudosa recuperación de los viejos fetiches. Se ha intentado ambas cosas, sustituir una figura tan poderosa como Darth Vader por Kylo Ren, mientras Poe Dameron intenta hacer olvidar a Han Solo o Rey emula a aquel Luke Skywalker. Nuevo por viejo, aunque bien podría ser al contrario, y tampoco se libra de ello la dirección, que ha ido variando en las últimas entregas, desde el "recuperador y rendido admirador" J.J. Abrams hasta un inesperado Rian Johnson, con el más que inspirado paréntesis de Gareth Edwards. Abrams retomará el próximo episodio el año que viene, y previsiblemente habrá una especie de gran broche muy clásico y muy reverencial, nada que no podamos esperar. Mientras tanto, lo que el director de BRICK o LOOPER ha ensayado es mezclar las tramas sesudas y elucubradoras con los fuegos de artificio; increíblemente, para ser quien es, la primera parte es enredosa y poco esclarecedora, y el film adquiere algo de oxígeno en su parte final, cuando se desenfundan los sables láser y se nos concede algo de acción. Entre medias, una aceptable película de aventuras, pero con un motivo principal que nos conocemos al dedillo ¿Previsible?... Pues sí, qué quieren que les diga...
Saludos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Hasta luego, Lucas #8



Apuesto mi falsa colección de figuritas a que nadie reconocería el fotograma que ilustra estas líneas como perteneciente a la saga intergaláctica más famosa de todos los tiempos. Y es precisamente esta anomalía, presente a lo largo de todo su metraje, lo que hace especialmente interesante ROGUE ONE: A STAR WARS STORY, el esperado spin off que, según los entendidos, se sitúa cronológicamente entre los capítulos tercero y cuarto, sean estos exactamente los que sean, que ya es un lío... A mí me ha gustado, porque lo que no tiene sentido es seguir haciendo películas clónicas (el ataque...) para satisfacer el apetito indigesto del ultrafan, despreciando a quienes sólo quieren ver algo que merezca la pena. De acuerdo, ROGUE ONE también habla del Imperio, de los rebeldes, de la "fuerza", los soldados imperiales, la Estrella de la Muerte, los caballeros Jedi y las espadas láser... Entonces ¿qué quedaba? Quedaba otro tratamiento a los mismos temas, otorgando el protagonismo a unos personajes no ya inéditos, sino a los que todo lo que nosotros ya sabemos ni les ha rozado, por lo que el film ideado por Chris Weitz, Tony Gilroy y Gareth Edwards aprovecha su "virginidad" y emerge con mayor cercanía que los episodios firmados por el propio Lucas, y mayormente éstos. Es una peli de aventuras, como aquella con Ford, Hammill, Fisher y todos los demás, y se detiene poco a preguntarse si está siendo coherente con todo el universo de la saga; en cambio, contiene unos diálogos sobrios, una acción creíble y un par de escenas simplemente antológicas, que de haber sido filmadas hace cuarenta años todos estaríamos babeando de placer. Los actores están más que correctos, sobre todo un sorprendente Diego Luna, que mantiene el tipo como si siempre hubiese estado ahí... Pero si no saben a qué escena me refiero, sí, es exactamente ésa, la última, con un pasillo y un señor de negro como protagonistas...
No se la pierdan.
Saludos.

miércoles, 6 de abril de 2016

Hasta luego, Lucas #7



Hace ya algunos años, me decidí a comentar las películas de la serie "Star Wars", puede que movido por la necesidad de dejar constancia de "la saga por excelencia", o más bien por el sentimiento de indignación que me recorría tras ver las muy indignas tres últimas entregas, poco menos que un ejercicio de feliz empacho ergonómico por parte de un padre, George Lucas, al que su criatura ya hacía tiempo que no le respondía. Y este año ha llegado STAR WARS. EPISODE VII: THE FORCE AWAKENS, de la mano del gran revivalista J.J. Abrams y con dos o tres inteligentes aciertos que la convierten en un suspiro de alivio para los fans que habían abandonado toda esperanza mientras seguían intentando ubicar a Yar Yar Binks... No soy de los que comulga con el cine de Abrams, que no sólo no ha inventado nada sino que se ha ido apropiando de las brillantes ideas de otros para rellenar una evidente planicie creadora, lo que le deja, en mi opinión, como un técnico más o menos brillante; sin embargo, aquí Abrams entiende que debe hacerse a un lado y confiar sus recursos visuales a, sobre todo, tres cosas: la significativa y fundamental aportación de Lawrence Kasdan en el guion, que (¡albricias!) con su mano maestra destierra a los personajes esquemáticos e inanes de las últimas entregas; el acertado casting, que además de incluir el regalo de un Harrison Ford en su salsa y Carrie Fisher (y no nos olvidemos de Chewbacca...), no cede a la tentación juvenílica y a los solventes John Boyega y Daisy Ridley les añade tres actorazos como el gran Oscar Isaac, un terrorífico Domhnall Gleeson, que parece estar en todas partes y Adam Driver, al que le toca el papelón de hacer olvidar nada menos que a Darth Vader, y su mérito es hacerlo a cara descubierta. Ahora bien, hablando desde mi posición de no-fan, lo que más me ha gustado es su desarrollo argumental, y eso que debo conceder sus muchas similitudes con el episodio IV, pero aun así, y teniendo en cuenta el grado de desafección que las nuevas generaciones empezaban a mostrar ya con una saga que corría el grave peligro de quedar en antigualla simpática, hay que darle, esta vez sí, el mérito al señor Abrams, que ha contentado a las dos facciones de espectadores, al mismo tiempo que ofrece una de las películas más entretenidas y trepidantes del último curso, que tampoco es poca cosa...
El camino es este, así que esperaremos...
Saludos.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Hasta luego, Lucas# y 6 (espero)

Es curioso comprobar cómo la comparativa, a veces, es capaz de salvar lo que de otra manera está abocado al desastre. Es el caso de REVENGE OF THE SITH, tercera parte de la saga STAR WARS, última hasta el momento y, sí, para qué engañarnos, notablemente mejor que las dos anteriores.
¿Y mejor por qué?, supongo que es la pregunta a tratar. Desde luego por comparativa, claro; las precedentes ni siquiera llegan al calificativo de película, sino que se limitan a un montón de fuegos de artificio; fuegos que también encontramos aquí, sólo que la trama deriva esta vez hacia la definitiva conversión de Anakin Skywalker en malo maloso. Con todo, incluso con esos parlamentos trascendentales a cargo de Yoda (más Pujol que nunca), cometeríamos un error si pensáramos que Lucas nos va a mostrar una revelación desestabilizadora, porque no es así, no olvidemos que ya sabemos cómo sigue la cosa; problemas de empezar la casa por el tejado. El enfrentamiento con el general Grievous es espectacular... no sé, es más entretenida, vale, pero tampoco pasará a la historia del cine, lo siento, aunque Lucas se haya forrado otra maldita vez a nuestra costa. Personalmente, no creo necesario que se hagan las tres últimas, que sí serían las últimas, no si no va a haber un desmarque significativo de las tres anteriores, no si de lo que se sigue nutriendo es del empuje de las tres primeras. Me temo que esto no va a ser así; tenemos el ejemplo calentito de James Cameron, así que podemos esperar cualquier cosa. Yo, por mi parte, he tenido un parto de seis días y espero "no sufrir más secuelas"... Me parece que soy lo suficientemente nítido al respecto.
Saludos de un tipo agotado de esperar el fin.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Hasta luego, Lucas#5

Antes de empezar a cerrarle la boquita al barbudo de la derecha, me permito la licencia de recomendarles huir (aún están a tiempo) de las cenas de empresa, sobre todo si deben trabajar al día siguiente; créanme, no es agradable ver las mismas caras en una discoteca, bailando y esas cosas que hace la gente, y en menos de diez horas, a plena luz del día y sin poder esconder las pequeñas miserias...
Dicho esto, vamos con este puerto de montaña que cada vez es más complicado remontar. Con ATTACK OF THE CLONES, George Lucas roza el ridículo, más que por la calidad de la película, que es escasa, por su absurdo empecinamiento; si la anterior era innecesaria, ésta es hasta perjudicial para la salud mental. Aquí, además del embrollo sociopolítico, las carcasas digitales y los diálogos insufribles, hay que sumarle unas escenitas la mar de monas entre la Portman y un tipo que dice que es actor en un campo de trigo o algo así... Lo de los clones va por los robots que conforman el ejército del imperio...; no sé, es la primera noticia que tengo de que se puede clonar una máquina, porque en mi limitado intelecto cabía la posibilidad de la fabricación en serie... en fin, cosas de loc... digo de Lucas...
No, no hay mucho más, de verdad. Sale Christopher Lee haciendo lo que puede para que creamos que a sus años puede dar mandobles como si nada... Y, lo digo en serio, he hecho todo lo posible para olvidarme del resto; afortunadamente, creo que lo he conseguido... ¡Mierda, no! ¡Me ha venido la escena del parlamento, con Samuel L. Jackson en bata!... Es un suplicio nada recomendable... o yo soy masoquista o no se entiende... Ah, y espero que el indéfilo Wedge no se me ofenda, que esto lo escribo desde el despr... digo desde el cariño...
Mañana será otro día... (Jeje, eso mismo decía ayer en la cenita de los cojones)...
Saludos muy cansados...

jueves, 17 de diciembre de 2009

Hasta luego, Lucas#4

Después de dieciséis años, George Lucas decide que el show debe continuar y pone todo su empeño en levantar la saga llevándola hasta su inédito principio. Aquí se encuentra condensado el principal error, el que hace que los fans (no los nuevos, sino los antiguos) no conecten en ningún momento con esta THE PHANTOM MENACE... pero vamos, que con las dos siguientes tampoco...
Así de desolado lucía Annakin Skywalker, sin su casco nazi ni su mala hostia; en fin, que Lucas es capaz de tomarle el pelo a su padre si eso hace caja ¿A quién diablos le interesa lo que pasó antes? La respuesta es: a nadie, nunca, jamás... ¿Por qué? Pues porque no se trata de ningún principio, todo lo que aparece aquí estaba ya requetecontado en las otras tres, así que, una vez destrozada la premisa argumental, vayamos a lo único que podría haber salvado esto: los FX. Ah, y espero que esta parrafada sirva para alertar mínimamente a los que inunden próximamente de babas las salas de cine con lo de AVATAR... avisados quedan... Bien, los láser ya estaban; el ejército del imperio es digital, por lo que se supone que sale más barato pero es menos creíble y entrañable que aquellos guardias blancuzcos... Ah ¿que sale más caro esto que los extras?... Joder, Lucas... Vale, al menos se ahorran el Halcón Milenario y a Arrabal dentro, pero pierden porque las naves no valen un duro. Otra vez lo del monstruo gigante y la nave que se salva por los pelos, que ya estaba en la sexta... La carrera de vainas (que no sé si se refiere a las naves o a los tripulantes...), que es como lo del bosque de Endor pero cambiando pinos y secuoyas por rocas... total, ná... Del caballo con lengua de oso hormiguero y orejas de besugo prefiero no comentar nada, porque mi ego podría resentirse y aún tengo que ver hoy una de Bergman... Lo único ¡LO ÚNICO!... como iba diciendo... Ah, gracias por la cafinitrina... estooo, sí, lo único que podría haberse salvado es la inclusión de Natalie Portman esforzándose por que olvidemos a Carrie Fisher y Darth Maul como inquietante punto oscuro de la trama, y éste sí que es espectacular... ¿que qué hace con ellos el bueno de Lucas?, evidentemente pues reducirlos al mínimo y decantarse por el lado infantil y familiar, el verdadero lado oscuro de esta saga que no se quedó aquí, ni mucho menos, porque la cosa iba a continuar... Pero eso es harina de otro costal y lo veremos mañana.
Saludos de una mojigatería extremada.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Hasta luego, Lucas#3

Bien, hoy no voy a ser demasiado malévolo, porque lo peor (y es cierto) aún está por llegar y porque también fui uno de esos niños que la vio cien veces en su momento, ya que por edad tenía que ser ésta.
RETURN OF THE JEDI tiene en su haber varios hallazgos, sobre todo visuales, como el repulsivo Jabba; el arranque, y cada escena en la que sale, es lo mejor por ser lo menos ñoño; lo peor, por ejemplo, son los Ewoks, inaguantables hasta decir basta, pero evidentemente orientados al público infantil. En el debe, todo lo demás... Y es una pena, porque su predecesora había allanado el camino considerablemente y había dejado hordas de rendidos fanáticos dispuestos a devorar cualquier cosa que oliese a la saga; empezaba a cumplirse la verdadera ambición de Lucas: el merchandising salvaje...
Esta vez le tocó a otro semidesconocido dirigir. Richard Marquand, cuyo trabajo más notable era la adaptación de Ken Follett, EYE OF THE NEEDLE, se muestra menos hábil que Kershner y lo deja todo en manos de unos efectos especiales apabullantes, pero tira más que nunca del cambio abrupto de situación, lo que desemboca en una confusión incomprensible y terminamos, después de un montón de tiros láser y monstruitos de látex, con una secuencia demasiado bobalicona para ser creíble (bueno, esto habrá que achacárselo a Lucas y Kasdan): resulta que la todopoderosa Estrella de la Muerte revienta como una simple piñata en el despejado cielo de Endor, mientras los vencedores lo festejan... ¿cómo?... Sólo diré que el final de RETURN OF THE JEDI ha marcado (negativamente) a una generación entera; esos peluches andantes tocando la marimba, Han solo y Luke bailando con C3PO... Terrible, terrible...
En fin, que me parece que el señor Lucas se dio cuenta de que la cosa ya no daba para más y decidió que era suficiente... Y sin embargo, casi veinte años después... Pero eso será mañana, no falten que empieza lo bueno... ¿o era lo malo?...
Saludos hexalógicos.

martes, 15 de diciembre de 2009

Hasta luego, Lucas#2

Si decidiéramos, al contrario que el señor Lucas, detenernos después de acabar esta reseña, no pasaría nada. THE EMPIRE STRIKES BACK es la gran película de la serie; la de mejor factura visual (incluso mejor que las últimas); la que más novedades trascendentes incluye (Yoda, sobre todo); la que es capaz de abandonar su carácter familiar y transitar por terrenos más oscuros (Darth Vader es el verdadero protagonista); su comienzo es el mejor comienzo de la serie (nos olvidamos inmediatamente de la anterior) y el final, luego patéticamente imitado en la tercera parte, es de lo más intenso que podría haber filmado Lucas... si es que hubiese sido el director. Sí, porque aquí dirige un tal Irvin Kershner, que comenzó su discreta carrera con THE HOODLUM PRIEST y THE FLIM-FLAM MAN, antes de deslumbrar con EYES OF LAURA MARS, lo que llamaría la atención de George Lucas para hacerse cargo de la (inevitable) continuación de la saga. Una película menos lúdica, más reflexiva, que dota de una dimensión más coherente a una historia que podría haberse quedado en un bonito divertimento. El conflicto bélico es remarcado y cada personaje asume su propio rol, el que les convertiría en iconos eternos.
Por un lado tenemos a esa discutida resistencia, luchando contra un imperio al que no nos costaría poner cara; las batallas espaciales son espectaculares, al igual que las terrestres, con esos monstruosos mamuts mecánicos. Por el otro, está Luke Skywalker y su particular resistencia al lado oscuro, lo que le llevará a un épico combate final contra Darth Vader, con mutilación incluida, y que puede ser incluido sin problema entre los mejores combates de espada del cine, aunque éstas sean láser...
En definitiva, la mejor entrega de toda la serie y el mejor ejemplo de que Lucas olió que el negocio no iba por el oscurecimiento de la saga, sino por introducir elementos infantiles y familiares, como así sería en la siguiente... Pero ésa es una historia que dejaremos para mañana.
Saludos hasta entonces.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Hasta luego, Lucas#1

Bueno, sigamos cumpliendo promesas; porque aquí, un día prometí acometer de una tacada a la saga más famosa de la pantalla grande. Ahora bien, debo avisar de que mi grado de mitomanía es tan frío como la Plaza Roja a las tres de la mañana, así que no espere nadie la típica alabanza rendida y minuciosa, porque el blog va a seguir su línea (que no sé cuál es, pero da igual); digamos que es un regalo de Reyes adelantado e inusual.
Y hablando de incorrecciones, no voy a empezar por el capítulo uno, porque no, porque no me conmueve lo más mínimo que George Lucas decidiese hacer caja veinticinco años después con el rollo de la cronología desordenada; no es para tanto la cosa. Por un lado está el apartado técnico, sorprendente, deslumbrante, coherente y trepidante; por otro la presentación de los personajes, concisa, detallada, cada uno tiene su momento de gloria sin pisarse unos a otros; finalmente, la trama nos presenta, sin los embrollos psicoalucinógenos de DUNE o la lucidez humanista de STAR TREK, un conflicto bélico de dimensiones interestelares, por lo que (inteligentemente) Lucas expande su capacidad de maniobra hasta casi el infinito; esto le jugará una mala pasada en las últimas entregas, pero en las tres primeras funciona a la perfección. Actuando como un descomunal preámbulo de lo que iba a desarrollarse más profundamente en la segunda parte, que sigue siendo la mejor, en nuestra retina e imaginario quedan indelebles unos personajes que devendrán iconos del siglo XX: Han Solo, Luke Skywalker, la princesa Leia, Darth Vader, Chewbacca, por no hablar de R2D2 y C3PO, los androides más geniales que se han visto en una pantalla. Todo encaja a la perfección y tiene su correspondencia con los parámetros del bélico y el western inmediatamente pretéritos, envolviéndolo todo con su celofán púrpura y sus destellos en la oscuridad del espacio. STAR WARS no inventa nada, simplemente es la más lista de la clase y hace buena la máxima que viene a decir: "que la realidad no te estropee una buena historia", máxima Lucasiana desde su excelsa AMERICAN GRAFFITTI.
Lo cierto es que hablar aquí sobre tal o cual detalle no procede, en tanto que son legión los blogs dedicados exclusivamente al despiece de este universo, tan complejo como a veces ligero, tan entretenido como poco comprometido... Vaya, parece que estoy hablando de cine yanqui... Y ya que estamos ¿no se rodó en los estudios Elstree?... Cosas de Lucas.
Acababa de nacer un mito, no sé si los mitos son intocables, lo que sí sé es que todos tenemos un lado oscuro, lo dijo el del casco nazi (otra referencia más que obvia), resistirnos al mismo es parte de la disciplina Jedi... digo yo...
Saludos hasta mañana.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!