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domingo, 10 de noviembre de 2024

Rincón del freak #621: El pespunte asesino


 

Extenderse en la inconveniencia de una película tan vergonzosa como REBEL MOON 2: THE SCARGIVER, es apenas reiterarse en la doble piltrafa perpetrada por Zack Snyder. Doble por doble motivo, tanto por masacrar el guion de los siete samuráis, como por montar más de cuatro horas de una doble sesión inaguantable, repleta de planos gratuitos, actores que no pasan de figurar en pantalla sin un gramo de carisma, o un desarrollo argumental que parece sacado de un manual barato de guiones. La primera era mala, pero podías perdonarle la candidez de unos productores que aún deben estar preguntándose dónde está la pasta. Pero de este engendro no paso. Es aburrida, previsible, sosa, imbécil y todo lo que se le pueda achacar es poco ¿El título? tiene su porqué. Vosotros sois muy jóvenes, pero en tiempos de escasez, el jolgorio era agenciarse una guerrera, que era una chaqueta que te protegía del frío, pero solía estar cosida de aquella manera, por lo que se corría el riesgo de acabar como el malo de esta bazofia, lleno de "mataúras"...
Zack Snyder, me cago en tu casta...
Saludos.

domingo, 3 de noviembre de 2024

Rincón del freak #620: Un escaparate hecho con botellas de tinto barato


 

Sensación extraña, única, la que me ha invadido en el visionado de REBEL MOON: A CHILD OF FIRE, la primera (¡primera, glups!) de las entregas de la saga con la que Zack Snyder aspiraba a consagrarse como el director de género más grande de todos tiempos, y que confirma lo que ya sabíamos: es un hacedor de imágenes, y ya se repite más que el ajo. Es rarísimo ver una película que de repente te encaja un plano extasiante, que te deja con la boca abierta, y seguidamente ver otro de una cutrez indigna de un tipo que, al menos, podría mostrar algo de oficio. El montaje no tiene sentido, con escenas que se suceden como provenientes de distintos ámbitos, como si lo hubiesen hecho a toda prisa. Los actores lo mismo declaman en cursiva, que sólo son rostros que aparecen un segundo, para que no nos olvidemos de ellos. El tema de la cámara ultralenta ya es de aurora boreal, y ves lo que no son más que repeticiones chuscas de lo ya hecho en 300, WATCHMEN o JUSTICE LEAGUE. Ahora bien, lo peor de este despropósito es el guion, la historia y cómo está desarrollada. Snyder no tiene ni puñetera idea de escribir, así que se flipa con lo que le ha tocado la patata, mientras masculla "yo sé hacerlo mejor". Esto va de unos agricultores, a los que visitan unos militares sanguinarios para pedirles comida, pero matan al campesino jefe, y como allí vivía una señora que en realidad es una guerrera implacable, jura venganza contra el malo malísimo, que es un tipo con un palo... ¡un palo, joder! Bueno, la cosa es que se marcha por la galaxia para reclutar gente random, que por motivos arcanos le dicen que sí a su causa, así por las buenas. Y no hay mucho más, aparte de una escena sonrojante de las que yo llamo "siéntate ahí una hora, y lo único que tienes que hacer es no tocar el botón rojo". Los más optimistas hablan de un cruce mitómano entre STAR WARS y LOS SIETE SAMURÁIS... yo sólo he visto un horror indefendible, y que encima tiene continuación...

P.D.: Les explico el título de la reseña, que no es más que una traducción en un andaluz cerrado, por seguir el chiste. "Luna reverde"... Más que nada porque era Manolo Caracol el que cantaba aquello de la Niña de Fuego...

De lo peor del año.
Saludos.

domingo, 6 de junio de 2021

Rincón del freak #459: Mi mayor terror es que un reggaetonero me diga "ya tú sabe"... y yo no sepa...


 

Una película de zombis que no da miedo. Una película de acción con gente que no para de hablar. Pensamientos en voz alta. Una película de Zack Snyder, que ya ha cogido carrerilla. Una película que ahonda en graves dilemas existenciales, como tigres zombi, mujeres zombi embarazadas, zombis que corren, zombis que se secan al sol pero luego ya no, y zombis disfrazados como el fantasma del paraíso. Zombis con las tetas fuera, y zombis que lloran y zombis que regentan harenes de zombis meretrices. Zombis para todos los gustos. ARMY OF THE DEAD, sin embargo, no es una película de zombis. ARMY OF THE DEAD es una película de atracos y de tiros, de puñetazos y de millonarios trabajando en hamburgueserías. Es una película con músculos y tatuajes y problemas paternofiliales. Muy Snyder todo. Y zombis a caballo, y zombis de mirada sospechosa, peinados con la raya al medio, bien afeitados, con el gruñido lagarterano como enseña de la postproducción de sonido que mola. Una película para que Daddy Yankee se coma las palomitas repantigado, y que Bad Bunny parezca René Marqués.
Una película para unirlos a todos. La idea de lanzar la bomba acaba por ser lo más lúcido.
Dos horas y media, y no sé si harán también la de cuatro horas. Quién sabe. Qué más da...
Saludos.

domingo, 28 de marzo de 2021

Rincón del freak #449: Citius, altius, fortius... magis mendax


 

Ejercicio de masoquismo extremo, enfrentarse a las cuatro horas de ZACK SNYDER'S JUSTICE LEAGUE (título más allá de lo onanista) es tan agotador como nada reconfortante, o lacerante más bien. Creerse que hinchar más un globo lo hace más hermoso es una falacia que cualquier falaz tiene derecho a creerse; para mayor tristeza, ese volumen hipertrofiado tampoco lo lleva al terreno de lo funcional, más bien al contrario. Así las cosas, no veo el objetivo concreto por ningún lado; ni de remontar un metraje de por sí insalvable, porque el principal problema no subyace en la forma, sino en el fondo, en su matraca megalómana, que apenas envuelve un par de ideas sobre el cine comercial, quizá incluso más desarrollado en cualquier titulillo de Chuck Norris. De verdad que me parece lo de siempre, el traje invisible del emperador, pero más cutre; si quieres hacer una peli de superhéroes, regla Nº1: No te la creas en absoluto. Porque si pierdes la perspectiva de que todo viene de la literatura barata que se colgaba con pinzas en los quioscos, entonces estás perdido. Y casi nadie, a estas alturas, puede jugar a ser Alan Moore sin copiarlo.
Termino. El epílogo se torna descabello, y si aún querías más ridiculez, ahí van ya dos tazas...
Terrible, pero aún más que haya quien se la tome en serio.
Saludos.

jueves, 1 de marzo de 2018

Algunas injusticias menores...



Absolutamente fallida. No hay otro calificativo mejor para definir a JUSTICE LEAGUE. Y es una verdadera lástima lo que la Warner, Zack Snyder y quien más sea responsable, le están haciendo a la reputación del "grupo de superhéroes por excelencia". Revisando, hace apenas un año y medio estábamos por aquí abominando de aquello de Batman contra Supermán, que al lado de ésta parece una oda al buen gusto. Los diálogos son pretenciosos, pedantes, y cuando te das cuenta de que no son más que chorradas ya es demasiado tarde; los chistes no tienen gracia y están metidos como a destiempo. Los personajes aparecen y desaparecen a voluntad, y ninguno tiene peso suficiente para convalidar las muchas escenas de relleno. Para colmo, les da por escoger un villano aburridísimo, exasperante, una recreación digital que pegaba más en un capítulo de Pocoyó... No sé, pero alguien ha empezado a perder el Norte y a cargarse mitos, y Marvel no hace más que seguir acumulando aciertos y reinventándose como factoría de franquicias, mientras DC va tomando nota y copiando, aunque mal.
Pensaba que no diría esto nunca, pero echo de menos al tipo que dirigió WATCHMEN, porque la acaba de hacer buena.
¿Lo mejor?... La cara de Amy Adams mientras le toca el pecho a Henry Cavill... Los numerosos upskirts ¿involuntarios? de Gal Gadot...
¿Lo peor?... Podría decir "todo lo demás", pero no, porque el personaje de Flash y el actor que lo encarna hace que te den ganas de que lo maten en cualquier instante...
Y no continúo que me enciendo...
Saludos.

domingo, 9 de octubre de 2016

Rincón del freak #241: De la homoerótica del superpoder



Reconozco que han sido no pocas las ocasiones en las que me he replanteado la validez de mantener esta sección dominical, que a mí me divierte una barbaridad, pero que suele sustentarse de bodrios sin sentido o locuras inconfesables que en el fondo me han gustado. El dilema sobreviene con casos como el de BATMAN Vs. SUPERMAN: DAWN OF JUSTICE, que me parece (lo he recalcado aquí miles de veces) el tipo de cine que más me irrita, porque no sólo es aburrida y repetitiva, sino que tiene el peor defecto del cine comercial: una ausencia de sentido del humor de lo más relamida.
Podría ser cruel y hablar de la de veces, a lo largo de sus interminables 150 minutos, que creía que los dos maromos de arriba iban a firmar las paces con un largo y húmedo beso de reconciliación, pero fuese por mantener la apariencia de machotes frente a un Lex Luthor más amanerado que nunca, y que hubiese corrido la desgracia de fenecer aplastado en un trío... Imaginen... O también por el error de montaje que suelen tener las películas de Snyder, alargando parlamentos rimbombantes y cortando justo cuando parece que alguien va a decir algo decisivo. Así las cosas, teniendo en cuenta que la filosofía New Age que nos propone Hollywood va de gente dándose de hostias bajo la lluvia, rebotando contra edificios y destrozando el mobiliario urbano, mientras Luthor convoca a un depauperado Doomsday, que parece un hombre de jengibre gigante tras un accidente de tráfico...
Incluso llegué a pensar, ingenuo de mí, que el gran Michael Shannon vendría a salvar la función en el clímax del desastre, pero su aparición es menos que anecdótica. Además (sí, 150 minutos dan para destrozar mucho), se ha perdido tanto tiempo en pajas mentales y soliloquios atormentados que cuando sale Wonder Woman a alegrarnos el espíritu nos importa un carajo, y prepárense porque próximamente llega La Liga de la Justicia, que me temo va a ser otro rollo patatero, al menos si tenemos que compararla con dos franquicias que se han ido reinventando más que aceptablemente: X-MEN y THE AVENGERS...
Cómo diablos voy a cerrar esta sección, con lo que me puedo desahogar un Domingo cualquiera...
Saludos.

miércoles, 14 de enero de 2015

La bola navideña



El otro día me di cuenta de que se me había quedado SUCKER PUNCH entre el a veces no deseado maremágnum de títulos que una vez quise ver, pero se quedaron en el camino demasiado tiempo. Me la esperaba peor, pero no es buena; la empecé a ver sin expectación pero ésta fue creciendo (moderádamente, es cierto) a medida que me despojé de algunos prejuicios y me dediqué a disfrutar de un espectáculo visual. Eso es todo lo salvable, sin embargo, en una producción medrosamente calculada para no explayarse en lo conceptual, que es la posibilidad de indagar en mundos paralelos e interiores, y sí en lo fetichista, toda vez que el cine nipón ha abierto una veda no siempre entendida en toda su amplitud e intención. No me parece tan mala porque Snyder consigue su principal propósito: mojar nuestros sentidos en un cucharón de lisérgico andamiaje. Lo que sí me irrita profundamente (y lo dije hace mucho a propósito de 300, que es mucho más despreciable) es ese aspecto de "bola navideña" que no parece importar mucho a la crítica. Una "bola navideña" es aquélla que agitamos para que el paisaje que contiene se nieve durante unos segundos... y así ad infinitum. Si uno encuentra un deleite inagotable en la repetición sistemática de un entorno estándar, entonces SUCKER PUNCH enarbola una especie de sublimación, posiblemente involuntaria, del blockbuster adulto con apariencia juvenílica; si no, mejor ni la vean, porque una muchachita vestida de escolar japonesa y decapitando infografías a ritmo de Björk puede ser peor que una revista satírica para un asesino fundamentalista... Así está la cosa...
Saludos.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Ni un pájaro, ni un avión #6



Hace unos tres años que apareció por aquí el serial dedicado a Supermán, a sus películas; y este año, el hombre de acero ha dejado de pertenecer a nuestra memoria sentimental y ha ingresado directamente en esa revisión, tan de moda, en la que, sin inventar nada, el estruendo es capaz de ahogar cualquier atisbo de nostalgia. Es otra cosa, son otros tiempos. MAN OF STEEL es una película de Zack Snyder, del mismo modo que lo fue WATCHMEN; pero también es, de alguna manera, una película de Christopher Nolan... como lo son las últimas de BATMAN. Es decir, que el viraje de esta franquicia llamada DC/Marvel, que a tantos guionistas mediocres les ha salvado el culo, es desde el asombro del género fantástico hacia una gravedad que a mí me parece un poco sospechosa. Lo es porque no hay comparación posible (ni siquiera con la fallida intentona de Bryan Singer), esto es otra cosa; así que englobarlo todo en un paquete nos deja muchas cosas fuera de campo, y no es justo; no lo es ni para esta apocalíptica y ruidosísima aproximación a la vertiente mesiánica del personaje, ni tampoco para aquel héroe de una pieza del que nadie podría sentir miedo. Sí de éste, porque este Supermán, más lacónico y engolado, apenas baraja la posibilidad de un acuerdo verbal y lo que se desencadena a su alrededor es una bomba atómica de consecuencias impredecibles.
MAN OF STEEL son casi tres horas de depuración visual y alardes técnicos para que la industria norteamericana vuelva a recrear lo que parece ser su máxima preocupación desde hace 12 años: el 11-S. olvídense de los chistes, los guiños y (¡horror!) hasta de la inolvidable partitura de John Williams; el Supermán de Snyder/Nolan suena como si pudiésemos meter la cabeza en un motor de Fórmula 1 y luego tuviésemos que recitar a William Blake... y eso es muy difícil. Y sigo reprochándole a este tándem el mismo error cometido con el hombre murciélago: Si no puedes reírte de ti mismo, tendrás que estar preparado para que lo hagan los demás...
¿Henry Cavill?... un cachas que actúa ¿Amy Adams?... no way ¿Russell Crowe, Kevin Costner y Diane Lane?... vale, me compensan tener que ver a Larry Fishburne haciendo de Perry White ¿Michael Shannon?... un grandioso actor y el gran acierto con muchísima diferencia sobre todo lo demás; es capaz de provocar pavor y conmover al mismo tiempo, y eso es muy difícil...
Saludos.

sábado, 14 de abril de 2012

Un festín que sabe a poco



LEGEND OF THE GUARDIANS puede ser vista en dos niveles de percepción absolutamente diferentes, lo que tampoco sé si es positivo o todo lo contrario. Por un lado está la tremenda preocupación por ser "realistas", muy próximos a la realidad (hiperrealista sería más certero), por el otro ha de obtenerse la perplejidad de entroncar una fantasía heróica protagonizada por... ¡lechuzas guerreras! Es decir, que uno ve el cartel promocional y sabe que no va a ser gran cosa, pero que a la chavalería le va a encantar; lo raro viene cuando reparamos en que esto ha sido dirigido por Zack Snyder... hmmmmm... La estupenda DAWN OF THE DEAD, la risible 300 y la fallida WATCHMEN... Así que ¿qué esperar? ¿aventuras para toda la familia o más violencia exaltada? Ni una cosa ni la otra, y eso es lo peor de todo; LEGEND OF THE GUARDIANS sabe que no puede ir hacia las antes mencionadas, porque nadie se lo creería, pero tampoco es capaz de administrar bien su pequeño goteo adulto, así que el resultado es una amalgama de secuencias espectaculares, salpicadas por una más que eficaz banda sonora, pero con poca chicha, precisamente la poca que Snyder es capaz de emular sin sangre ni vísceras; para que luego digan que ser un buen narrador sin truculencias es fácil. A esto me he referido tantas veces con este señor, y por eso creo haber sido malinterpretado, por haber dudado de su solidez y tener la sospecha de lo volátil de su discurso; brillante formalmente, pero excesivamente circunspecto en su a veces exasperante búsqueda de la perfección. Las personas jamás son muebles ni estatuas, y los dibujos animados... ¡aún menos!
Saludos delineados.

viernes, 18 de febrero de 2011

F5




Respecto a esa pequeña conmoción televisiva que fue The walking dead, y teniendo en cuenta que el género de zombies suele reciclarse a sí mismo (curiosa analogía) periódicamente, reinventando sus propios códigos internos, como si pulsase constante y obsesivamente la tecla F5, aprovecho hoy para hablar un poco de un film que no sólo se ha convertido por derecho propio en el estandarte de este "New zombies age", sino que además nos adelantaba a un poderoso creador de imágenes, algo que quedaría demostrado en los trabajos posteriores de Zack Snyder. Sólo hay un problema en DAWN OF THE DEAD: ya estaba hecha. Sí, porque no es más que un remake de la película que ya rodara George A. Romero con el mismo nombre; sin embargo, con buen ojo, Snyder se dio cuenta de que aquel título permitía una revisión más dinámica y técnicamente más avanzada, al contrario que la mítica NIGHT OF THE LIVING DEAD, cuyo valor residía en su aterrador simbolismo psicológico. DAWN OF THE DEAD es una de las mejores películas de zombies que se han hecho jamás por varios motivos; primero porque el grado de desesperanza crece con los minutos, mientras los personajes creen estar a salvo en el centro comercial que se convierte en inesperada arca de Noé; porque la larga "suite" en la que se convierte toda la parte central del film muestra un mar de cadáveres andantes que se convierten en simples blancos con los que practicar puntería; porque la escapada del centro comercial es una epopeya trepidante, puro cine de acción. Una película verdaderamente entretenida, desde luego; pero no podría terminar esta reseña sin remarcar el impresionante inicio de este film, uno de los mejores del cine comercial reciente y que supone un significativo muestrario de las muchas habilidades y talentos de Snyder, a menudo autoenterrado bajo absurdas toneladas de tecnología. Son diez minutos de adrenalina pura, diez minutos para desencadenar el apocalipsis, diez minutos que, contraviniendo algunas reglas de este blog, no puedo resistirme a poner para que sepan de qué hablo.
Saludos muertos.



Dawn of The Dead 2004 (The Beginning)
Cargado por TwilightZone13. - Mira películas y shows de TV enteros.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Los vigilantes de la pantalla

Antes que otra cosa, perdón por el título, se me ha ocurrido mientras buscaba fotos y esas cosas.
Sí, el otro día vi WATCHMEN y salí vivo, no fue para tanto, ni frío ni calor, ni para lo bueno ni para lo malo. Lo primero que pensé después de verla fue que Zack Snyder debería (lo digo por su bien, sin acritud) rebajar sensiblemente su pretenciosidad y dedicarse al entertainment de calidad, que ahí sí que se le ve hábil. Los discursos filosóficos, al no tener ni puta idea de cómo se dirige a los actores en una mera conversación a dos, le vienen holgados, no hay quien se los crea. La película es demasiado larga, pero se tiene la sensación de que todo va deprisa, prisa por llegar al final; entre medias, algunos efectos para dar lustre y guiños (no hacía falta) dedicados a los amantes del cómic original. Es decir, que a lo mejor la cosa hubiera ido mejor en un formato serie; así era el cómic y así se lograba crear su misteriosa atmósfera; comprimirlo todo en dos horas y media lo hace pesado y ligero a la vez, no sé si me explico: el tedio domina casi todo el metraje, pero la sensación es de que Snyder tiene que decir muchas cosas, lo que acaba derivando en que no cuenta casi nada. De hecho, cambiarle el final por la cara... no sé, de verdad... es que no tiene sentido.
Lo más destacable, lo único por lo que se puede ver esta cosa, es por la impecable caracterización de los personajes; realmente parecen sacados directamente de las viñetas. Mi favorito (ya lo era) es El Comediante, de una complejidad moral apabullante y la clave para entender una trama que se ramifica hasta el infinito (hablo del cómic, claro). Evidentemente, El Comediante tiene un peso cero en la película, ni siquiera se aprovechan los excelsos monólogos de Rorschach, ligeramente sugeridos muy al principio.
En fin, creo que está clara mi postura: una película que no me explico cómo ha funcionado en taquilla si no es por el márketing, pues es capaz de decepcionar a toda clase de público, al que sólo quiere ver deslumbrantes efectos con una bolsa de palomitas en la mano tanto como al que le cambió la vida allá por finales de los ochenta un tipo melenudo y con cara de pocos amigos. Un genio llamado Alan Moore.
Saludos vigilados.

sábado, 30 de agosto de 2008

Garrulo Man Vs. The Gay Lobby Menace

Es muy posible que sea ésta la primera vez que voy a intentar no hablar de cine en este blog. A ver si me sale.
Hace unos cuantos añitos (expertos como Gloria o Caulfield sabrán exactamente cuántos), un otrora irreverente y desafiante autor total de comics, Frank Miller, decidió quedarse sólo en lo estético, pues mantener un discurso tan cáustico e incómodo como el desarrollado en Batman: Dark Knight (por cierto, nada que ver con la película) en E.E.U.U. daría, seguramente, con sus huesos en las mazmorras del ostracismo. Eso habría sido lógico, lo terrible sería pensar en una reconversión ultraderechista del autor de Ronin (también proyectada como futura peli).
El primer fruto de este insólito imago fue un cómic de rupturista formato apaisado, vagamente histórico y que dio las claves a los creadores de videojuegos para no marearse demasiado con los fondos de sus aventuras virtuales ¿Que la cosa va de rollo chungo y guerras y mosqueo y todo eso? No problemo: Cielo chubascoso y gris. Fácil ¿no? Otra cosa sería la ausencia de secundarieces que pudieran desviar la atención de los personajes principales. Esto es: Bueno y malo se enfrentan, sin dobleces. Sabemos desde el principio quién es uno y otro, así que asunto resuelto. Ni los buenos ni los malos tienen vida propia, sólo existen por y para el campo de batalla, lo cual también ahorra el uso de neuronas a quien no quiera (o pueda) hacer buen uso de ellas.
Hasta aquí, tres o cuatro cositas sobre esa idiotez llamada 300. Lo chungo es la mofa constante que se hace a lo largo de su metraje sobre la homosexualidad, ridiculizándola de la peor manera: tirando la piedra y escondiendo la mano. Esos sonrojantes espartanos representan claramente a un tipo de gay reprimido que quiere pasar a toda costa por un macho machísimo, mientras que Xerxes (el malo) es una locaza vanidosa y presuntuosa que gasta voz cazallera, aunque de afectada entonación ¿? Si decidiéramos analizar este cúmulo de despropósitos, nos toparíamos con una especie de psicosis colectiva que atenaza el insondable cuadro de mandos neocon: ¡La amenaza Gay ya está aquí! ¡Y han venido para quedarse!
Jesús! Antes fueron los negros, los judíos, los comunistas... probablemente ahora le toque a los chinos. El caso es buscar un chivo expiatorio para desviar la atención sobre las barbaridades bélicas que se suceden a diario. Me parece vomitiva toda esa parafernalia innecesaria en la cual sólo una idea fundamental se sostiene: ¡Qué machos somos! ¡Ganaremos esta batalla por nuestros santos cojones y nuestra santa polla hetero! He dicho... O me parece que es lo que gritaba Leónidas todo el tiempo, pues en este videojuego machista, de homosexualidad reprimida, no se habla, se grita, que es la única manera de hacerse oír cuando no hay nada que decir.
Saludos espartanos.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!