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domingo, 4 de abril de 2021

Rincón del freak #450: La evasión que precede al hastío


 

Tiempo hubo, que los tréboles crecían junto a los ladrillos. El niño se ensuciaba y las orugas saludaban tras los talleres mecánicos. Un tiempo olor estraza, color celofán, que prometía sin enseñar las pilometrías venideras. Una tienda igual que un cine, y un crítico igual a un emisario. Entonces era más fácil, todo, desde ir al cine a montar una tienda, y lo llamaron progreso, mientras el imago se iba completando a la inversa. Curiosamente, el entretenimiento ya no puede permitirse ninguna frivolidad, porque ésta ha pasado a la información. Curioso. Sin intervenir en términos de calidad, o profesionalidad (asquerosa palabra, demoníaca palabra), películas como DI YU WU MEN se siguen haciendo, a porrillo, pero tienen un miedo al ridículo equivalente a las proporcionalidades beneficiarias. Y da la impresión de que todo ha sido trasvasado a la inversa, y que arde con quieta mirada fósil.
Y en los carteles del cine de verano, el niño, con gusanitos alrededor de la boca asombrada, lee una frase que no comprende, que son las frases destinadas a quedar como epitafios mudos: "Cole, cole, que te como"...
Saludos.

domingo, 24 de junio de 2018

Rincón del freak #318: Vamos a darnos de hostias con Buda...



Es difícil describir una película como JOURNEY TO THE WEST: THE DEMONS STRIKE BACK, un demencial cruce entre algo parecido a la fantasía mitológica, el wu xia y la comedia de guantazos de gente como Hill y Spencer. Así las cosas, me entero de casualidad que se trata de una continuación, lo que me lleva a pensar que no pienso buscar la primera parte ni obligado. En realidad, se trata de una típica producción oriental sin más pretensiones que entretener y asombrar, aunque esto último es difícil con unos efectos digitales que dejan bastante que desear. Dirige el veterano Tsui Hark, un señor con un bagaje más que considerable, aunque esa ingente producción contiene algunos títulos interesantes y demasiada morralla como ésta. Entre sus exquisiteces, un monje con aureola, el mítico Rey Mono que se pone a bailar con una cancioncilla, un hombre pez que se come cualquier cosa y un... no sé, un tipo que cuando se pone cachondo se convierte en cerdo... ¿?... Aunque la palma se la llevan los malos, sobre todo unas mujeres araña bastante chapuceras y un Buda luchador... Sí, no pienso explicar nada más al respecto. Disfrútenla si tienen arrestos para verla.
Saludos.
... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!