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jueves, 5 de mayo de 2022

Los rompehuelgas


 

Y como ya les he dicho que conmigo es siempre un todo o nada, aquí va otra serie (jeje...). DAMNATION tiene ya unos cinco años, y llegué a ella por casualidad, alentado por un argumento que a priori parecía interesante. En clave de western tardío, ya en unos años 30 donde se amalgaman el racismo y el paro, alimentándose mutuamente, nos cuenta la historia de dos hermanos de pasado turbulento, que vuelven a encontrarse en una situación extrañamente incómoda para ambos. Uno es el cura de un pueblo granjero de Iowa, y sus ideas revolucionarias chocan con las de los patrones, que exprimen sin compasión. Ante la amenaza de una huelga indefinida, un extraño pistolero de métodos expeditivos, llega para romperla y devolver el orden. A ello se suma la intervención de la "Logia Negra" (trasunto del KKK), que acabará por detonar un cima insostenible. 
Con este argumento es difícil que algo salga mal, pero DAMNATION se alarga durante sus diez episodios y se vuelve innecesariamente confusa, con algunos momentos de gran brillantez y otros insoportablemente rutinarios. El reparto, igualmente irregular, se nutre fundamentalmente de la dupla protagonizada por Killian Scott y Logan Marshall-Green, pero se diluye en una amalgama de secundarios que no llegan a su altura.
Bien para quienes degusten este tipo de pseudo-westerns, pero finalmente olvidable para el resto.
Saludos.

sábado, 26 de agosto de 2017

¿Qué puede matar a un dios?



Era necesario, casi indispensable, que en el sugestivo, libérrimo y renovador marco de las series televisivas apareciera el genio creativo de Neil Gaiman. Su extraordinario y desbocado talento apenas ha encontrado acomodo más allá de las páginas del cómic; no lo suficientemente valorado como novelista y prácticamente desconocido en su faceta de guionista, era una noticia que quienes le hemos seguido durante tres décadas hemos recibido con júbilo, pero también con no poca perplejidad. Las expectativas, he de decir, tenían sus reservas, pero AMERICAN GODS es una de las mejores series que uno puede encontrar en el oceánico marasmo en el que se ha convertido la ficción catódica. Extendernos sobre los detalles sería exhaustivo y contraproducente, pues acabaría por desvelar aspectos fundamentales para disfrutar de este, digamos, "thriller sobrenatural", paseo descomunal por la América mitológica, credencial y expansiva, convertida por sí misma en crisol de culturas, religiones y pactos atávicos que cada cual interpreta en su propio beneficio. De esa América de los mayas y aztecas, que una vez fue hollada por vikingos y luego por españoles, que conservaba intactos a los ídolos animales de las tribus del norte, es de lo que trata aproximadamente (y es un término aproximado) la novela original. Pero Gaiman va aún más allá y confronta a aquellos dioses, los que han sobrevivido y los que quedaron enterrados cuando ya no quedó nadie que los idolatrara, con los verdaderos "nuevos dioses", los que incontestablemente rigen el curso de nuestras vidas y a los que, quizá sin darnos cuenta, rendimos una pleitesía incluso más fervorosa y fanática que la de aquellos otros dioses. Ésta es la crónica de la guerra entre deidades más antiguas que el hombre y dichos nuevos cultos, los nuevos dioses que tienen su altar en los mass media, la imparable tecnología e incluso el muy polémico concepto de globalización, encarnado en el personaje más misterioso de todos.
Me resisto a desvelar más para quien no la haya visto aún o no esté familiarizado con los comics o la novela, pero es una serie no sólo deslumbrante conceptualmente (¡esas intros!), sino que está excelentemente interpretada (ojo al omnipresente papel, nunca mejor dicho, del gran Ian McShane) y está repleta de sorpresas, como una convención/cóctel de diferentes encarnaciones de Jesucristo o una viscosa historia de amor necrófilo...
Véanla, son ocho episodios que caen en un fin de semana y se sabe que la segunda temporada está en camino.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!