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miércoles, 11 de junio de 2025

El ratón y el gato


 

Una costumbre a la que debería volver a adherirme, y que di por semiolvidada desde mi adolescencia, sobre todo en playas que, debido a mi talasofobia, aprovechaba para largas sesiones de novelón policíaco, detectivesco o (mi favorito) de espionaje. Y uno de mis autores favoritos era Frederick Forsyth, que nos ha dejado recientemente, por lo que procedo a dar un pequeño homenaje/repaso a algunas adaptaciones que sus obras han tenido en el cine. Curiosamente, nunca hasta ahora había reparado en THE ODESSA FILE, pese a ser de mis libros más recordados, por su laberíntica trama, en la que un osado periodista va tras la pista de un especialmente sanguinario capitán de las SS, que se ha mantenido oculto mientras intentaba reconstruir los cimientos del nazismo con la organización secreta llamada "OdeSSa". He de reconocer que, pese a la vigorosa dirección del prestigioso Ronald Neame, el film hace largo, y excepto en sus momentos más logrados, no llega a la apasionante construcción literaria de Forsyth, que, como gran maestro de best sellers (que haylos), jamás soltaba al lector tras atraparlo firmemente. Jon Voight hace lo que puede como protagonista, hay algunos secundarios de enjundia, como Maximilian Schell o Derek Jacobi, y en general es bastante entretenida, pero algunas de sus resoluciones formales se ven tremendistas a 50 años vistas, del mismo modo que se me atraganta la incomprensible banda sonora de Andrew Lloyd Webber, que parece un inserto marciano desde Broadway. 
En líneas generales, se puede ver si no se le exige demasiado, pero si la trama les interesa vayan directos al libro, que es una auténtica maravilla.
Saludos.

martes, 15 de octubre de 2024

Sigan al líder


 

Es extraño encontrarse con un film como THE PRIME OF MISS JEAN BRODIE, tan olvidado, arrinconado casi, cuando mantiene intacta toda la fuerza de su endiablado y complejo discurso. Cierto que tuvo una distribución pésima, lo que ni siquiera fue obstáculo para la avalancha de nominaciones que obtuvo, culminando con el encumbramiento definitivo de Maggie Smith, ganadora en los BAFTA, pero sobre todo en los oscar, donde prácticamente acudía (es un decir, porque ni siquiera estuvo en la ceremonia) como invitada de piedra. Su reconocimiento no admite dudas, y Smith compone un personaje inasible, repleto de fuerza y debilidad, luminosa y oscura al tiempo, una mujer que no tendría cabida en la hipocresía actual, pero tampoco en la conservadora Edimburgo de los años 30, donde imparte clases en una conservadora escuela de señoritas, con la esperanza de que sus ideas liberales calen en sus alumnas. Contar en pocas líneas la complejidad de este personaje es tarea imposible, pero estamos ante una mujer resplandeciente, que no teme a su soltería, mientras pone a los hombres a sus pies y desafía el puritanismo de una directora que mueve cielo y tierra para expulsarla. El problema es que sus ideales, arcáicos, rozando la fantasía heróica, incluyen el panegírico desmesurado hacia dictadores como Mussolini o Franco, a los que retrata como "hombres de acción". El film tiene un mordaz e inteligente guion de Jay Presson Allen, que conecta magníficamente con la novela de la escritora escocesa Muriel Spark, componiendo una película rabiosamente moderna, incluso provocadora, y que necesita más de un visionado para captar sus capas de significado y sus feroces y desafiantes contradicciones morales. El trabajo de Smith sublima lo impecable, convirtiendo la afectación en naturalidad, en un terreno vedado para privilegiados de la interpretación.
Impresionane película.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!