el blog de reseñas de Andrés Accorsi
Mostrando entradas con la etiqueta Aztek. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aztek. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de agosto de 2010

28/ 08: AZTEK, THE ULTIMATE MAN


Estamos en 1996 y Grant Morrison era el guionista de moda, el pulpo que escribía 136 títulos mensuales y cuyo relanzamiento de la JLA lo había consagrado (finalmente) ya no como freak limado que la rompía en Vertigo, sino como guionista pulenta del mainstream superheroico. Uno o dos meses antes del primer número de la JLA, sale Aztek, esta extraña serie que Morrison co-escribe con Mark Millar, su amigo escocés a quien en ese entonces seguíamos con fervor un puñadito de fans de Swamp Thing. La propuesta era rara: una ciudad ficticia de la que nunca habíamos oído hablar (Vanity) y un superhéroe 100% nuevo, sin vínculos con ninguno de los ya existentes. Aztek tenía todo para fracasar, y obviamente fracasó.
Creo que lo más terrible fue el dibujo, que cayó en las abyectas garras de N. Steven Harris, un muerto, una especie de deformación grotesca de Richard Case (el que acompañaba a Grant en la Doom Patrol), una cosa inmunda, más asquerosa que chuparle las suelas a Indiana Jones. Los primeros seis episodios (en total son 10) están particularmente mal dibujados. Pero mal en serio, eh? Después hay un leve repunte, pero el nivel sigue muy por debajo del de cualquier comic mainstream actual. Y eso que lo entintaba Keith Champagne, que es un capo. Pero bueno, no es casualidad que la carrera de este “profesional” sea muy difícil de rastrear de Aztek para acá. Ojalá esté en un penal de máxima seguridad pagando por sus crímenes contra el Noveno Arte…
De todos modos, si con estómago y abnegación te aguantás el dibujo de Harris, algo positivo te llevás, porque Morrison y Millar tiran a lo largo de esta serie algunas ideas realmente interesantes. El origen de Aztek está bueno, el elenco de personajes secundarios que se arma también, el planteo de la ciudad hiper-corrupta ya lo habíamos visto en The Question, pero funciona… y después hay plots que no llegan a desarrollarse (acá, porque Morrison resuelve algunos en la JLA), como la misteriosa runfla orquestada por Luthor, y la inminente llegada a la Tierra del Shadow God, una entidad cósmica infinitamente poderosa a la que Aztek está destinado a enfrentar. Son cositas que adornan las tramas, en las que básicamente vemos… machaca de héroes contra villanos. Con algunos giros limados en el uso de los poderes, con momentos MUY extremos en materia de violencia, pero nada muy distinto de lo habitual.
Por ahí lo más rico es el contraste entre Aztek, que es un tipo puro, casi ingenuo, criado para ser un gran héroe, y la ciudad de Vanity, que es una fosa séptica de putrefacción moral, donde hay mafias jodidas, curas heroinómanos, supervillanas que de día son yiros, villanos que violan a sus cautivos, laboratorios clandestinos donde se gestan horrendas mutaciones y cosas así, lindas, para toda la familia. Pero los momentos memorables son pocos. Ni siquiera cuando M&M echan mano a Batman y a un Joker fuera de control la cosa se pone power. El episodio final, la machaca contra Amazo que termina con Aztek sumado a las filas de la JLA, tiene algunos diálogos y situaciones muy interesantes, sobre todo si venías leyendo la otra serie de Morrison. El resto, suma más bien poco. De hecho, una vez que el propio Morrison sacrificó a Aztek en una saga horrible de la JLA, nadie más se volvió a hacer cargo de NADA de lo que pasa en estos diez episodios. Ni de Vanity, ni de la Fundación Q, ni de los villanos creados para esta serie, ni mucho menos de esas fumariolas como el Joker con conciencia cósmica o la fusión de dos de los Masters of Disaster en una única criatura monstruosa.
Realmente no me queda claro si M&M hicieron Aztek para chorear, o si había un plan, una dirección genuina, una intención posta de contar otro tipo de historias con un personaje distinto. Si había todo eso, es una lástima que la serie no haya prosperado. Pero lo cierto es que cuando leés la historieta, lo que se ve en primer plano es un festival de trompadas, rayos, explosiones, sangre y tripas, interrumpido de a ratos por subplots no muy atrapantes, y encima dibujado para el ojete por un verdulero impresentable. Si sos muy fan de Morrison y Millar, seguro lo tenés. Si descubriste a Aztek en la JLA, te pareció copado y querés saber de dónde corno salió y cómo juntó chapa para entrar al panteón heroico de DC, le podés dar una oportunidad. Y si lo tuyo es la arqueología bizarra y te cebás con esos conceptos marginales de los ´90, esas series que están siempre a milímetros de quedar fuera de continuidad (tipo Young Heroes in Love, Resurrection Man, Chronos…), seguro algún numerito ya capturaste. Pero como los dos con el Joker y el último (con la JLA) son virtualmente inconseguibles, el recopilatorio es una gran opción para completar Aztek de un saque.