Porco Rosso

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miércoles, 14 de diciembre de 2016

TRUMAN de Cesc Gay - 2015 - ("Truman")


Tomás, que lleva muchos años viviendo en Canadá, vuelve a España, a Madrid, para visitar a su mejor amigo, Julián, que se está muriendo de cáncer. Ambos, juntos a otros seres queridos, habrán de superar el enfrentamiento con la muerte. La amistad y el amor serán armas poderosas a su lado.


Menos mal que Cesc Gay se redimió de la porquería feminazi que fue "Una pistola en cada mano" con la que es, por lo menos para mi, su mejor película hasta la fecha, esta maravillosa "Truman", en la que vuelve a sumergirse en lo que mejor se le da y en lo que le ha dado su sello: las historias sencillas de gente sencilla y perfectamente reconocible en sus dramas cotidianos. Drama de diez, de matrícula de honor, narra las desventuras de dos amigos de toda la vida que, tras un tiempo sin verse, se reencuentran con el marco de la enfermedad terminal de uno de ellos embarrándolo todo, enfermedad que es una de las grandes enemigas públicas número uno de las sociedades desarrolladas: el cáncer. Unos impresionantes Ricardo Darín y Javier Cámara (sobre todo el primero es que se come la pantalla) son estos dos personajes, que habrán de poner orden en sus vidas ante la forzada despedida definitiva ante la que se encuentran. Amistad, amor, frustraciones vitales, familia, sueños rotos o nunca encontrados, pérdida y paso del tiempo son los asuntos centrales del filme, que pivotan alrededor del principal de todos: el enfrentamiento con la muerte, retratado desde las perspectivas de los que se van y de los que se quedan con todo el dolor. Cesc Gay, por medio de unos diálogos inolvidables, despliega una trama comedida a la perfección, que nunca abusa del drama ni del efectismo, y que consigue poner los pelos de punta sin recurrir a forzar nada. "Truman" es fluida, directa, no engaña, no trata de llevar al terreno de nadie a nadie: es sinceridad y sentimiento en estado puro, y ese sentimiento es el que llega al espectador sin problemas, con una limpieza envidiable. Pocas películas son capaces de hacer de llorar de forma tan sincera como ésta, una de las mejores del cine español de todos los tiempos y para mi la mejor de la filmografía patria del pasado 2015. Creo que "Truman" es un clásico instantáneo y un ejemplo a seguir dentro de un cine que está mejorando desde hace varios años pero que todavía está anclado en géneros y tópicos que le lastran y que le remiten a una ranciedad que no termina de superar. "Truman" es cine con mayúsculas, del mejor. No se la pierdan, por nada del mundo. Y Ricardo Darín creo que ha entregado en papel de su vida: del todo inolvidable. Cesc Gay: así sí.


sábado, 10 de septiembre de 2016

V.S.O. (VERSIÓN ORIGINAL SUBTITULADA) de Cesc Gay - 2009 - ("V.S.O. Versión Original Subtitulada)"


Un grupo de actores, guionistas, directores y profesionales del teatro tratan de montar una obra sobre diversas relaciones personales. Durante el proceso, sus propias vidas y sus propios conflictos se solapan con los de los personajes de ficción a los que interpretan o escriben. Pronto queda patente que la realidad y la ficción se parecen demasiado.


Desde "Ficción" y hasta la llegada de la genial e inolvidable "Truman" que estrenó el año pasado (y que es una de las películas de la década del cine español), Cesc Gay no tiene una buena época creativa. "V.O.S, (Versión Original Subtitulada)" es una película algo fallida, una de las más flojas de toda su filmografía, y "Una pistola en cada mano" es la peor de todas, una bazofia maniquea e insultante (ya hablaré de ella cuando me toque, el mes que viene o el próximo). No he podido ver ni tampoco leer la obra de teatro en la que se basa "V.O.S. (Versión Original Subitulada)". de Carol López, así que ese referente me falta, pero lo que es la película que la adapta es bastante aburrida y descafeinada porque las relaciones entre el teatro y la vida real, tema central del filme, están tan metidas la una en la otra y son tan invasivas ambas que se pierde el hilo y el interés rápidamente: en otras palabras, el espectador sabe demasiado pronto (tras un prólogo que sorprende, todo sea dicho), qué es realidad y qué es ficción, y lo sabe de forma nada sutil, por lo que la cosa pierde casi de golpe todo lo que tenía que mostrar de novedoso y supuestamente interesante. Se tratan asuntos universales como el amor, la amistad, la familia, la frustración vital, la lucha por unas aspiraciones, las relaciones humanas de varios pelajes... Y se trata de establecer paralelismos entre el mundo de la realidad y el de la ficción. Sin embargo, como he dicho, estos mundos se solapan sin sutilidad y el conjunto se viene abajo. La película es narrativamente arriesgada y tiene buenas intenciones, pero esta vez, por primera vez, Cesc Gay pincha y se estrella. Los actores están excelentes (como siempre el director catalán los dirige maravillosamente) y los escenarios son los adecuados (aunque hasta los "reales" son bastante "teatrales", lo que no ayuda al conjunto para delimitar ambos espacios), pero esto no tira de una película bastante irreal, valga la redundancia, poco creíble, acartonada y que no es capaz de fijar la atención del espectador después de su primera media hora o incluso antes. "V.S.O. (Versión Original Subtitulada)" es de lo más olvidable de Cesc Gay. Muy buenas intenciones, pero una plasmación inadecuada en un aspecto central que lastra todo el conjunto.


jueves, 30 de junio de 2016

FICCIÓN de Cesc Gay - 2006 - ("Ficció")


Alex es un director de cine que pasa por una crisis creativa y que decide trasladarse unos días al campo, a una casita en un pequeño pueblo de los Pirineos, para tratar de terminar su último guión en un ambiente de paz y sosiego. Allí va a conocer a Mónica, una violinista que está de vacaciones en la casa de una amiga. Entre ellos va a surgir una atracción especial... Sólo hay un problema: Alex tiene mujer e hijos, y esto va a agravar todavía más su crisis para llevarla al terreno personal.


Después de "En la ciudad", Cesc Gay insiste en su retrato de relaciones personales y pasa del personaje colectivo de aquella al individual con "Ficción". Un excelente Eduard Fernández es el protagonista de su cuarta película, un hombre que sintetiza algunos de los principales problemas, dilemas y frustraciones de los personajes de la referida "En la ciudad". Es un director de cine que pasa por una crisis creativa y que se traslada unos días a una casa perdida en las montañas, cerca de un pequeño pueblo, en busca de paz y sosiego para ver si termina de una vez el guión de su nueva película en la tranquilidad del campo. En este ambiente, su crisis se hace más profunda y se extiende más allá de su obra: se siente atraído por una mujer y descubre que su vida familiar no le llena. Sus relaciones con los que le rodean, amigos y habitantes del lugar, delinean su búsqueda de la salida de esta crisis mientras que el propio título de la película propone un pequeño juego sobre la realidad tal cual es y la realidad idílica en la que a todos nos gustaría vivir, más acusado este juego aún por tratarse el protagonista de un hombre que vive precisamente de crear otras realidades, otras historias. "Ficción" es una apuesta arriesgada, y más para un cine español en el que esta clase de filmes no suelen triunfar más allá de circuitos muy cerrados. Es una película minimalista, con pocos diálogos, con acciones escuetas y con gran predominio de la sugerencia y del poder del paisaje como reflector de emociones a veces muy contenidas.


Creo que Cesc Gay arriesga, pero también que falla: el minimalismo se le va de las manos a veces y hay personajes, especialmente los secundarios, que quedan reducidos a poco, muy poco, cuando lo cierto es que su importancia en la historia también es clave. Ni siquiera los dos protagonistas tienen muy desarrollado su universo personal, y eso hace que una historia, que además es de amor entre ambos, se resienta. Resultan inicialmente interesantes, pero no terminan de desarrollarse y no cumplen las expectativas. El resto es notable: está todo muy trabajado en lo visual y en lo narrativo, y las referencias sonoras a "The Boatman's Call", uno de los discos más preciosos y románticos de los fantásticos Nick Cave and The Bad Seeds, son acertadísimas. Sin embargo, falta una información más completa de sus caracteres y el filme por ello se resiente. Podría haber sido mucho mejor y haber emocionado más con menos minimalismo forzado.


viernes, 15 de abril de 2016

EN LA CIUDAD de Cesc Gay - 2003 - ("En la ciudad")


Barcelona. Un grupo de amigos de toda la vida de clase media-alta pasa por una crisis. Todos, en mayor o menor medida, han encontrado una estabilidad económica pero todos se sienten de una forma u otra hastiados o frustrados con sus vidas. Unos están sumergidos en matrimonios que ya no funcionan y en los que no hay pasión, otros se acuestan con jóvenes veinte años menores que ellos que no terminan de llenarles, otros han tenido hijos pero sus existencias familiares no son todo lo idílicas que deseaban que fuesen, otros están locos por encontrar pareja pero no tienen suerte en el amor y otros esconden deseos homosexuales que jamás se atreverían a sacar a la luz. Todos pasan por una grave crisis de comunicación.


Tras la excelente "Krampack", Cesc Gay siguió ya siempre en su línea de retratar historias cotidianas de relaciones personales. "En la ciudad", su tercera película, es la confirmación de su estilo, sobrio, directo, cien por cien realista, cotidiano, sin efectos de ninguna clase, ni siquiera narrativos más allá de lo básico en la mayoría de las ocasiones. Un grupo de personajes de Barcelona se mueve en un ambiente de clase media-alta en el que la comunicación falla a grandes niveles. Son todos treintañeros y cuarentañeros hijos de la generación que vivió la dictadura y que han nacido y pasado su juventud en el espacio de "brecha" social del paso a la democracia. Son más liberales que sus padres, pero siguen siendo presas de convencionalismos heredados de las generaciones anteriores. Unos lo llevan mejor y otros peor, pero todos tienen carencias emocionales y, como he dicho, comunicativas. Unos se sienten solos y no saben cómo expresarlo, otros necesitan tener pareja como sea para cumplir con la exigencia social correspondiente, otros se acuestan con alumnos suyos a los que sacan veinte años o más pero que a veces les superan en madurez y en liberalidad, otros esconden una homosexualidad o bisexualidad frustrada por el "qué dirán", otros son presas de matrimonios aburridos y hastiados. Cesc Gay retrata a la perfección la sociedad de nuestros días, del bienestar y del consumo, de la supuesta libertad sexual (supuesta), y sus contradicciones, sus terrores y sus elementos fallidos. Los diálogos son naturales, con lucidez, sin efectismos ni poesía barata, y los personajes son perfectamente reconocibles y son interesantes desde principio a fin y todos ellos llenos de claroscuros, de aciertos y de errores, de bondades y de miserias.


Hay espacio también en la obra para la pura crítica social, en especial en lo referido a la hipocresía y al culto a la apariencia de esa burguesía catalana algo esnob y a veces bastante pija que el director retrata tal y como por ejemplo autores como Woody Allen hacen con la neoyorkina. "En la ciudad" tiene un plantel de actores y actrices excelente. Aunque hay personajes mejores que otros, más redondos o simplemente más interesantes o con conflictos más atrayentes, todos están interpretados de una forma maravillosa por una colección coral de grandes papeles. Yo destacaría dos de ellos por encima de todos, lo cual no quita ni un ápice de mérito a los demás. Primeramente, a Mónica López, que entrega tal vez al carácter más sufriente, al más destrozado por la hipocresía de la sociedad (de la que ella misma participa, aún sin quererlo). Y luego, al siempre genial Eduard Fernández se sale una vez más, con esa melancolía que entristece de verdad. Mención especial también para María Pujalte, que da vida de forma más que acertada a un personaje desvalido pero también interesado que provoca a veces ternura y a veces pura rabia. Buen retrato coral es "En la ciudad".


sábado, 27 de febrero de 2016

KRÁMPACK de Cesc Gay - 2000 - ("Krámpack")


Dani pasa sus vacaciones de verano en la casa que sus padres tienen en un pueblo de la costa catalana. Cuando éstos se marchan de viaje, su mejor amigo, Nico, viene a visitarlo. Ante ellos se abren unos días de juerga en los que van a intentar por todos los medios ligar y, a ser posible, tener sexo, mucho sexo. La ocasión se les presenta propicia cuando conocen a dos primas, Elena y Berta, que parecen estar interesadas en ellos. Sin embargo, este verano las cosas van a cambiar mucho en la vida de Dani... Su sexualidad está a punto de darle una sorpresa que va dar un giro radical a todo lo que hasta ahora pensaba sobre sí mismo.


Con "Krampack", su segunda película tras la más surrealista "Hotel Room" y su primera en solitario, comienza el estilo más habitual de Cesc Gay: un estilo realista, de personajes comunes y perfectamente identificables por cualquiera, de relaciones personales y de frustraciones vitales (uno de sus grandes temas y de los que más repite) en el que el diálogo tiene gran parte de la fuerza, así como las cosas que los personajes no hacen, que les cargan de significado. Basada en la obra de teatro homónima de Jordi Sánchez, "Krampack" es una de las mejores películas del cine español sobre el despertar de la homosexualidad. Extremadamente simple en su concepción, el filme tiene una mirada delicada y seria pero también llena de humor sobre la adolescencia y sobre los pasos definitivos que se dan en esta época para la configuración de la personalidad. La película no hace ni un sólo juicio, lo cual es una de sus grandes virtudes, sobre la condición sexual de sus personajes, ya sean heterosexuales, homosexuales o bisexuales: habla de sexualidad y sentimientos de forma totalmente abierta y no hace una referencia a la condición marginal de la mencionada homosexualidad en décadas anteriores como sí hicieron otros filmes predecesores de éste (ya estamos en el año 2000, y se nota que España es un país mucho más liberal en todos los aspectos y más acostumbrado a la riqueza de la diferencia y al respeto de la libertad de cada cual). Dos amigos que se deslizan en la edad adulta, Dani y Nico, pasan juntos sus vacaciones de verano y sólo quieren hacer una cosa: divertirse. En éste divertirse entra por supuesto salir de juerga, beber y, evidentemente, ligar y, a ser posible, tener sexo. Encuentran a dos amigas de su misma edad más o menos y tratan de empezar idilios veraniegos con ellas. Sin embargo, como esperan, uno de ellos va a descubrir que lo que le gusta precisamente no es una mujer.


Unos entonces jovencísimos Fernando Ramallo, Jordi Vilches, Marieta Orozco y Esther Nubiola dan vida a los cuatro protagonistas principales del filme y, para ser como he dicho tan jóvenes, entregan papeles muy destacados y con carisma de sobra. "Krampack" habla a través de ellos del mencionado despertar sexual, de los primeros descubrimientos, de la educación sentimental, de las primeras pruebas a las que se enfrenta la amistad verdadera, del primer contacto con adultos y de su desmitificación, de la ruptura de prejuicios instaurados por una educación rancia cada vez por suerte más débil. Es una película excelente, muy fresca en su momento e incluso hoy, ágil y que se pasa en un vuelo y que se distancia feliz y radicalmente de aquellas obras que entonces, allá por el 2000, cada vez eran menos y que veían la homosexualidad como algo oscuro. Muy recomendable esta prueba superada de madurez del cine español de hace una década.


martes, 19 de enero de 2016

HOTEL ROOM de Cesc Gay y Daniel Gimelberg - 1998 - ("Hotel Room")


Durante un caluroso 4 de julio en un hotel bastante cutre de Nueva York coinciden un grupo de personajes muy diferentes. Un mago en busca de sexo casual, un fotógrafo en busca de una nueva gran foto, un famoso presentador de televisión que quiere suicidarse, una extraña pareja de recién casados y dos técnicos de aires acondicionados con una relación un tanto especial. Al hotel llega el delirio total y absoluto.


Cesc Gay, a pesar de tener algunas películas irregulares, se ha ido labrando poco a poco una solida carrera en el cine español que ha alcanzado su cumbre, pienso, con "Truman", la que estrenó el año pasado y que me parece una obra maestra total (de ella hablaré cuando toque). Su debut no tiene nada que ver ni en estilo ni en temas con el cine de relaciones personales que suele tratar. "Hotel Room", que co-dirigió junto al argentino Daniel Gimelberg (del que sólo conozco esta película y el drama "Antes", de 2010), es una cinta "típica" de su década, los años noventa. Rodada en blanco y negro en el apartamento de Nueva York en el que entonces vivía el propio Gimelberg, con un presupuesto muy bajo y en apenas diecisiete días, huele a Jim Jarmusch, a Tom DiCillo, a Kevin Smith, a las primeras películas de Danny Boyle incluso. No tiene pretensiones, pero sí una clara vocación artística y de mostrar algo fresco y dinámico. Narra una colección de historias diferentes ambientadas en una habitación de hotel de Nueva York durante un caluroso 4 de julio protagonizadas por personajes extravagantes y en las que tiene cabida desde el homenaje al cine negro hasta el realismo mágico. Es una colección heterogénea e irregular, pero con mucho encanto como conjunto y que se ve con agrado y rapidez. Tenemos relaciones personales entre padres e hijos, intentos de suicidio y reflexiones sobre la elección de vivir o no, relaciones de pareja u homosexualidad y homofobia (uno de los asuntos que Cesc Gay ha tratado repetidamente en muchas de sus películas). Los diálogos son rápidos y tienen gracia, y algunos son irónicos y agudos. Los personajes son tiernos y están bien interpretados y a pesar de que la historia central (la del fotógrafo) creo que flojea, todas se siguen bien (en especial la del mago creo que es delirante, y la del suicida también está muy bien). "Hotel Room" es una película "muy de su tiempo", con tics de ese cine independiente noventero al que quiere adherirse, pero muy entretenida y con encanto y rodada por dos jóvenes con muchas ganas de eso, de rodar. Después Cesc Gay despuntaría con la estupenda "Krampack" y cambiaría totalmente de registro.