Porco Rosso
Mostrando entradas con la etiqueta Tom Tykwer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tom Tykwer. Mostrar todas las entradas
domingo, 18 de diciembre de 2016
ESPERANDO AL REY de Tom Tykwer - 2016 - ("Ein Hologramm für den König")
Año 2010. Alan Clay es un norteamericano que debido a la crisis económica global ha perdido su trabajo y su casa y ha sido abandonado por su mujer, mientras que su hija ha de trabajar en una cafetería para costearse la universidad que él no puede pagarle. Deprimido y arrastrado por las crueles circunstancias, Alan viaja a Arabia Saudí para intentar hacer negocios con el rey del hermético país, al que ha de venderle un servicio de hologramas. En Arabia Saudí, un lugar extraño para él, va a encontrarse por si fuera poco con montones de problemas y con un enorme choque cultural.
Es una pena que una película como "Esperando al rey" haya pasado este año con más pena que gloria por las carteleras de los cines. Ni ha servido que Tom Hanks sea el protagonista, ni ha servido que Tom Tykwer "director de la exitosa "El Perfume" para el público general" sea el director, valga la redundancia, ni ha servido que sea una producción alemana con muchos medios. Es una pena, desde luego, porque es una película más que destacada en todos los aspectos, aunque pierda cierta potencia crítica en su desenlace. Basada en la novela de Dave Eggers "Un holograma para el Rey" (título también original de la película), el filme narra la historia de un vendedor norteamericano que, en el año 2010, cuando estaba ya la crisis económica de la que ahora estamos saliendo lentamente entrando en su fase más cruda (desde este 2010 al 2013), se ve obligado a viajar a Arabia Saudí para hacer un negocio con el rey de este extraño y hermético país. La trama establece un paralelismo entre los USA y esta Arabia Saudí, entre occidente y oriente, en un contexto de globalización que los separa y los une. En los USA existe más libertad pero en ese momento, 2010, hay una crisis económica de las gordas. En Arabia Saudí se nada en la abundancia de los petrodólares y se construye a todo trapo, pero no hay libertad. En ambos países cunde el descontento por una o por otra cosa. Tom Hanks, como siempre magistral, da vida a un hombre en crisis en todos los aspectos, crisis motivada por lo económico: su Sueño Americano se le ha terminado de golpe y ha perdido todo eso que le caracteriza: ya no tiene casa, ya no tiene pareja, ya no tiene una familia unida y ya no tiene dinero para pagar la universidad de su hija, que ha de trabajar como camarera en una cafetería para costeársela. Ha caído en la ignominia social, algo imperdonable en los Estados Unidos, y tiene que tratar de hacer negocios en un país que no entiende.
Arabia Saudí, como he dicho, tampoco sale bien parada en "Esperando al rey". Occidente tiene muchas taras, pero oriente tiene todavía más. En este país no hay libertad, la mujer no vale nada, hay un rey que pincha y corta todo, hay una diferencia abismal entre clases sociales, hay ejecuciones públicas y la religión lo domina todo mientras, irónicamente, el capitalismo más agresivo y brutal también lo hace. Complejos de lujo y fanatismo religioso: un cóctel extraño que descoloca pero que ahí está. Y es aquí donde entra en juego el personaje de Sarita Choudhury, que también está magnífica en su interpretación, como mujer árabe aplastada por su retrógrada sociedad. Ambos mundo se contraponen y hay lugar también para criticar a la mencionada globalización, que permite a países desarrollados crear empresas en otros desarrollados para explotar a sus trabajadores más y menor. El filme es cierto que pierde, como he dicho, potencia crítica en su desenlace, y esto hace que también pierda algo de interés. Sin embargo, hasta este momento es irónico, certero y directo y trata asuntos de plena actualidad con un ojo agudo. Podría haber sido mejor con un desenlace más contundente y menos políticamente correcto, pero cumple muy bien con sus intenciones.
domingo, 24 de julio de 2016
EL ATLAS DE LAS NUBES de Tom Tykwer y los hermanos Wachowski - 2012 - ("Cloud Atlas")
1849. Adam Ewing, un abogado de San Francisco, viaja a las Islas Chatam para ocuparse de un importante acuerdo comercial y descubre un mundo de racismo e injusticia que le cambia la vida para siempre.
1936. Robert Frobisher, un joven y prometedor músico británico, encuentra trabajo como copista para un gran compositor belga y, en su tiempo libre, empieza a crear la que va a ser su gran pieza maestra...
1973. Luisa Rey es una periodista de San Francisco que descubre una trama de corrupción ecológica alrededor de una gran central nuclear e intenta destaparla. Pronto, se mete en serios y peligrosos problemas...
2012. Timothy Cavendish, un editor de 65 años, se ve, por terribles azares del destino, encerrado en una residencia de ancianos de la que no puede escapar. Su vida se transforma en una demencial pesadilla.
2144. Sommi-451 es una mujer fabricada artificialmente para servir en una gran cadena de comida rápida. Pronto, va a ser consciente de lo injusto de su situación y se va a rebelar contra la sociedad ultraconsumista y deshumanizada que la ha creado.
2321. Zachry es un pacífico pastor que vive en un Hawai post-apocalíptico con su tribu. Un día, su vida va a cambiar para siempre cuando unos extraños visitantes de una sociedad más avanzada hagan acto de presencia en su poblado y cuando a la vez los salvajes Kona, sus vecinos caníbales, les invadan.
Para empezar la crítica de hoy, tengo que recomendar fervientemente el libro de David Mitchell "El Atlas de las Nubes" en el que se basa esta película homónima. Es un libro genial y ayuda a entender mucho más incluso la esencia de dicho filme, que hoy comento. A veces, demasiadas veces diría incluso, el haber leído la obra escrita en la que se basa una obra audiovisual te condiciona. Es lógico; es normal. De la misma forma que siempre digo, cuando no he leído la novela de marras, que me limito a comentar la película y solo la película, en este caso, inevitablemente, no puedo dejar atrás la influencia de dicha novela. Y he de decir que la novela es mejor. Parecerá obvio, pero no siempre es así (miren el siempre mencionado caso de "El Padrino" si no). En la película se han simplificado los personajes, se han infantilizado sus conflictos y se ha cambiado el aura más fatalista de victorias heróicas pero pírricas de gente común por un optimismo hollywoodiense algo decepcionante. Sin embargo, eso no quiere decir tampoco que la versión fílmica de "El Atlas de las Nubes" sea mala. En absoluto. Tom Tykwer y los hermanos Wachowski dirigen esta película de segmentos bastante bien y, aunque estos segmentos son mejores y peores, en general presentan una cohesión lógica y el ritmo está perfectamente llevado desde la sala de montaje (y además la película dura 172 minutos y nunca se hace pesada). "El Atlas de las Nubes" es una enigmática aventura a través del tiempo sobre las acciones del pasado y cómo repercuten en el futuro, sobre el destino de la humanidad y sus méritos y defectos, sobre la lucha contra la injusticia y la opresión del hombre por el hombre, sobre las diversas formas de crear y mantener dictaduras, sobre nuestra actual sociedad del consumo desaforado, sobre el cuidado del planeta y sobre la reencarnación y la huella que dejamos cuando abandonamos este mundo. Está rodada con un elenco de actores genial donde todos ellos realizan varios papeles radicalmente diferentes y tanto de protagonistas como de antagonistas en todas las historias, de forma que la percepción que el espectador tiene de todos ellos va cambiando sin cesar y refuerza la idea de viaje a través de diferentes épocas y de transmigración de las almas y las personalidades que el filme tiene.
Tom Hanks puede ser un malvado médico o un tranquilo pastor obligado a ser un héroe a su pesar. Halle Berry puede ser una periodista comprometida con la búsqueda de la verdad o una estudiosa científica de una sociedad primitiva. Hugo Weaving puede ser una cruel enfermera (hasta se cambia el sexo de los actores) maltratadora de ancianos o un ente extraño y shakesperiano que atormenta a la gente real. Hugh Grant puede ser un reverendo o un líder de una tribu de caníbales. El concepto es interesante y está bien llevado. "El Atlas de las Nubes" es una película arriesgada, bastante interesante, en la que Tom Tykwer no decepciona y en la que los hermanos Wachowski se recuperan parcialmente de la metedura de pata enorme de "Speed Racer" (aunque la volverían a cagar de nuevo con la estrenada el año pasado "El Destino de Júpiter", una película inexplicablemente horripilante). Esta obra es muy recomendable en general y, aunque no termine de gustar del todo (es una película bastante especial, como el libro en el que se basa), no dejará de seguro indiferente a nadie. Y no se pierdan, por favor, la novela.
viernes, 24 de junio de 2016
THREE de Tom Tykwer - 2010 - ("Drei")
Hanna y Simon son una pareja de Berlín que lleva más de veinte años junta y que pasa por una gran crisis que se ve fomentada por varias muertes en su familia. Ambos, tristes y necesitados de nuevas experiencias, empiezan por separado y en secreto una aventura extramatrimonial... Con el mismo hombre, Adam, un tipo algo solitario que sin embargo suele ser muy promiscuo y tener numerosas relaciones sexuales. Ni Hanna ni Simon se imaginan que están con la misma persona. Pronto empiezan los problemas...
La aventura más comercial de Tom Tykwer le salió bien con "El perfume" pero bastante regular con "The International. Dinero en la sombra". Con "Three" volvió al cine de autor además de a su Alemania natal y nos regaló una de sus mejores y más personales creaciones. Estamos acostumbrados ya a ver filmes que reivindican otras sexualidades como la homosexual, ya muy retratada en multitud de películas. Sin embargo, el "poliamor", que en los últimos años está cogiendo bastante visibilidad y representación, no ha tenido demasiadas como protagonista. Hay muchas formas de amar y de tener relaciones sexuales. Hay personas monógamas y personas polígamas, y hay personas que pueden formar parte de familias amorosas que superen a las tradicionales dos personas. Tom Tykwer hace un alegato de esta forma de vida en "Three", en la que vuelve al realismo cotidiano que practicó en su ya más lejana "Soñadores" pero esta vez con un estilo sobrio, sencillo, muy realista y alejado de las pericias visuales que suele practicar en sus películas y que hasta el año de salida de ésta habían sido una constante en su carrera. Aquí tenemos un ambiente totalmente reconocible y una visualidad directa, que retrata nuestro mundo sin efectismos ni recursos más allá de los esperables. Tenemos tres personajes perdidos en la vida, que pasan por crisis existenciales y emocionales, pero que no son tan particulares o estrambóticos como los de sus otros filmes. Aquí prima la representación más fidedigna de la realidad.
"Three" es una película muy contenida, minimalista incluso a veces, de silencios y diálogos calmados (y excelentes), de acciones y "no acciones" llenas de significados que el espectador ha de completar en su imaginación. Tom Tykwer despliega perfectamente la trama y ordena sus giros con inteligencia y precisión. El mensaje que nos deja está además expuesto sin demagogias y en base a los sentimientos puros de los personajes, que se abren a vivir nuevas experiencias y a nuevos mundos. El trío protagonista (los más conocidos en Alemania Spohie Rois, Sebastian Schipper y Devid Striesow) están además del todo excelentes y tienen carisma para dar vida a unos personajes tiernos pero también llenos de frustraciones, tristezas y claroscuros. "Three" es una de las mejores películas del mejor Tyker, que se recupera con habilidad de su anterior fiasco, la comentada "The International. Dinero en la sombra". Una película fantástica y que no es muy conocida por desgracia.
jueves, 12 de mayo de 2016
THE INTERNATIONAL. DINERO EN LA SOMBRA de Tom Tykwer - 2009 - ("The International")
Louis Salinger, agente de la Interpol, ve impotente como su compañero es asesinado en Berlín durante una misión y, cuando empieza a tirar del hilo, descubre que uno de los bancos más grandes del mundo está detrás de una infinidad de actividades ilegales. Junto a Eleanor Whitman, la Fiscal del Distrito de Manhattan, decide tratar de destapar todo lo que este banco hace. Ambos van a verse enredados en una gran conspiración que va a poner en peligro sus vidas.
La incursión en el cine más comercial a Tom Tykwer después de una primera parte de su carrera más personal desarrollada casi toda en su Alemania natal le salió bien con "El perfume", pero le salió ya muy regular con la inmediatamente siguiente "The International. Dinero en la sombra". Basada libremente en hechos reales (la caída del Banco Internacional de Crédito y Comercio en 1991), se trata de un thriller político en el que se denuncia, de forma loable, que los bancos hacen y deshacen lo que les da la gana cuando les da la gana por medio del ejemplo de una conspiración multinacional capitaneada por uno de estos bancos que trafica con toda clase de cosas ilegales para sacar pasta. Viene bien en plena crisis para concienciar (aunque yo creo que a estas alturas estamos todos más que concienciados de este hecho) y más en 2009, el año de producción del filme, cuando este bache económico del que todavía no hemos salido estaba ya por desgracia plenamente encarrilado. La película se puede ver con cierto agrado, pero alrededor de su parte media se embrolla en una intriga bastante predecible que desemboca en un final abierto algo decepcionante y que deja flecos. Los personajes tampoco ayudan al conjunto porque son algo tópicos y, aunque están bien interpretados (Clive Owen, Naomi Watts y especialmente Armin Mueller-Stahl están siempre muy bien, aunque el primero creo que peca a veces de repetirse en sus papeles), tampoco tienen demasiadas aristas, tanto los buenos como los malos. Las escenas de acción son excelentes, eso sí, y en concreto la del tiroteo en el museo es una delicia con una coreografía fantásticamente desplegada y rodada. Se nota que Tom Tykwer es un maestro de la cámara y que sabe siempre escoger el plano justo para lograr una visualidad potente. Sin embargo, una película no vive solamente de exquisitez técnica y de buenas intenciones de crítica social y política y en el caso de "The International. Dinero en la sombra" prima la mediocridad argumental generalizada, lo cual desliza al producto en el poco interés y en el rápido olvido.
lunes, 4 de abril de 2016
EL PERFUME. HISTORIA DE UN ASESINO de Tom Tykwer - 2006 - ("Das Parfum. Die Geschichte eines Mórders")
Francia. Siglo XVIII. Jean Baptiste Grenouille es un huérfano de París que trabaja como curtidor y que tiene un asombroso don: el de reconocer todos los olores, absolutamente todos, y con un detalle y una separación perfectos. Jean Baptiste sueña con trabajar con los perfumes, su gran pasión, y un día entra en el local del famoso perfumista italiano Bandini y le pide que le adopte como aprendiz. A partir de este momento, su vida va a cambiar para siempre y el mundo de los olores se va a terminar de abrir en todo su esplendor ante él. Las consecuencias van a ser sin embargo inesperadas y terribles.
Tom Tykwer salta al cine más comercial en 2006 y tras "Heaven" con "El perfume", la adaptación muy tardía de la novela homónima de 1985 de Patrick Süskind, y el salto no le sienta mal, a pesar de que esta cinta no sea una obra propia con la personalidad que tienen otras del director alemán como "Corre, Lola, corre" o "La princesa y el guerrero" o la misma mencionada "Heaven". Hay bastante polémica en lo que se refiere a esta adaptación: se trata de una de esas películas en las que la opinión respecto a ella está claramente dividida entre los que han leído el libro en el que se basa y los que no. Y yo no he leído el libro. Y voy allá con mi opinión. Tom Tykwer, aún siendo a veces efectista, es un virtuoso de la cámara. A veces el guión le ha importado menos y se le ha notado, pero de la cámara es como he dicho un virtuoso sin ninguna duda y suele arriesgarse siempre con fórmulas nuevas o particulares. "El perfume" está espléndidamente rodada y transmite a la perfección el mundo de los olores en el que se mueve el protagonista. Tanto si el olor de marras es pútrido y asqueroso como si es delicioso y delicado, la cámara lo pone en la nariz del espectador. Tykwer juega perfectamente con el color, con la textura, con el brillo, con la luz, con la ambientación y con los planos y sabe llevar fuera de la pantalla un verdadero torrente de sensaciones "olorosas". Aquí está claro que triunfa. Lo hace ya menos en el retrato de su personaje central, supuestamente (según los que han leído el libro dicen además) un ser muy complejo que aquí es retratado como un "psicópata al uso" sin una profundidad clara. Sí, la historia juega con la ambigüedad, la confusión, la deshumanización, la relación entre la personalidad y lo anodino y entre el deseo y el conocimiento. Esto queda claro, pero las motivaciones reales del protagonista, sus claroscuros, las razones últimas de su búsqueda y del mensaje de la historia en general, quedan algo difuminadas, y eso es bastante imperdonable en una película que dura dos horas y media.
Quitando esto, "El perfume" funciona y atrapa, a pesar del referido largo metraje, lo cual no deja de ser siempre meritorio. Tykwer le imprime ritmo, retrata a personajes con carisma, dirige formidablemente a los actores (Ben Whishaw está absolutamente genial en su papel y da bastante grima y miedo) y crea una ambientación magnífica de época llena de realismo y de riqueza de elementos y matices. Como filme en general es bueno, a pesar de esa falta de redondez final del personaje central y de los objetivos de la trama. Como adaptación me dicen los que han leído la novela que falla, y me dicen además que falla especialmente en esa falta de definición pulida del mencionado protagonista. Aquí se me escapa ya el criterio justo. Desde el punto de vista del espectador no versado en la obra escrita, "El perfume" es una buena película indiscutible, aunque lo cierto es que está más lejos de las mejores obras de Tom Tykwer, que siempre se desenvuelve mejor con sus propios argumentos que con los trabajos de encargo.
martes, 16 de febrero de 2016
HEAVEN de Tom Tykwer - 2002 - ("Heaven")
Una bomba estalla en un piso de oficinas de Turín y mueren cuatro personas. Philippa, una profesora de inglés del lugar, es arrestada sin ofrecer resistencia y se muestra absolutamente destrozada por el crimen que no niega haber cometido. La policía comienza a interrogarla... Y se abre un retorcido juego de acontecimientos desafortunados y terrible azar...
"Heaven" comparte muchas características esenciales con "La princesa y el guerrero", la anterior película de su director, Tom Tykwer. El creador alemán sigue explorando el thriller de amor y delinea otra historia más en la que dos personajes perdidos en el mundo moderno se encuentran a través de una catársis brutal. Una extraña y supuesta terrorista es arrestada por la muerte de varios inocentes y aquí comienza todo. Tykwer hilvana perfectamente una historia llena de sorpresas en la que se divaga sobre la ambigüedad moral, sobre la venganza, sobre la justicia institucional y la justicia tomada como algo personal, sobre el papel del azar en las vidas de los humanos, sobre si el fin justifica siempre los medios y sobre problemas como la violencia, las drogas, la corrupción o la hipocresía. El amor es la pieza central que lo redime todo. Si bien el mensaje social del filme puede estar algo diluido finalmente (se quedan muchos de sus temas colgando, y esto cuando en su inicio prometían mucho la verdad es que chirría y decepciona), hay que decir que es por lo menos siempre coherente. La cinta tiene uno de los comienzos más fantásticos del cine alemán de la pasada década (de puro alto voltaje) y un desenlace precioso, de un lirismo fino y bellísimo. Tras la cámara, el director de "Corre, Lola, corre" demuestra un gran virtuosismo, su virtuosismo de siempre, elaborando planos arriesgados y hermosos. Finalmente, hay que decir que Cate Blanchett está inmensa, absolutamente inolvidable y totalmente soberbia en su sufriente y contenida interpretación. Ha sido eclipsado por otros de sus papeles más sonados o en filmes más famosos, pero el que realiza en "Heaven" es otro de los más grandes de su carrera sin ningún género de dudas. No se queda atrás el otro protagonista, Giovanni Ribisi, que regala otra actuación magistral. "Heaven" es una buena película en todos los aspectos. Creo que "La princesa y el guerrero" es superior (y es que ambas obras se parecen bastante, insisto, en temática general y en forma), pero esta es destacada.
martes, 5 de enero de 2016
LA PRINCESA Y EL GUERRERO de Tom Tykwer - 2000 - ("Der Krieger und die Kaiserin")
Sissi es una enfermera que trabaja en un hospital psiquiátrico en su ciudad, Wuppertal. Es algo solitaria y sueña con encontrar el amor de su vida. Un día, es atropellada por un camión... Pero un joven misterioso le salva la vida en el último momento, tras lo cual desaparece. Sissi emprende la búsqueda de este hombre. Siente una gran conexión con él a pesar de que apenas lo conoce y cree que podría ser la persona a la que siempre ha estado buscando...
Menos conocida a nivel internacional que la ultrapremiada y rompedora película mítica de finales de los noventa "Corre, Lola, corre" (que se hizo con un lugar instantáneo en el podio del cine independiente de la década) es "La princesa y el guerrero", la cuarta creación cinematográfica de Tom Tykwer, rodada de nuevo en Alemania y que, igual de fantástica que ésta, le siguió confirmando como el excelente director que ya era. Tenemos ahora una historia de amor protagonizada por dos personajes extraños, perdidos en el mundo, con frustraciones vitales y sentimentales y también con traumas muy bien dirigida y con un lirismo visual muy conseguido y personal. El director germano rueda su nueva obra en Wuppertal, su ciudad natal, a la cual homenajea con cariño, así como a sus rincones más emblemáticos y también a los menos conocidos. El azar es uno de los principales protagonistas del filme, que una vez más bucea en el papel que éste juega en nuestras vidas y que también vuelve a reflexionar sobre el destino, sobre si está o no escrito (asunto que aparece en todas sus películas hasta este momento y en las posteriores). Una preciosa y magnifica Franka Potente repite como protagonista y un igualmente fantástico Benno Fürmann se une como el otro personaje principal. Ambos, desplegando una química fascinante, se enamoran locamente; sin embargo y por desgracia, el mundo parece jugar en su contra. Los dos son seres como he dicho perdidos, muy particulares, algo estrambóticos y con personalidad y carisma y muy bien redondeados en el guión.
La reflexión sobre el amor que también estaba en los anteriores filmes de Tykwer también repite, valga la redundancia, en éste, al igual que otras que se ramifican desde ésta como las digresiones sobre la soledad y la deshumanización de la vida moderna en las ciudades. "La princesa y el guerrero", ensamblado como un cuento de hadas de nuestros días y con varios simbolismos acertados, está dirigida además con pulso y equilibrio perfecto. Tiene un toque negro, pero está muy bien ensamblado en la trama general, y también una crítica a la guerra y a lo que la profesión de soldado hace con las personas. Las escenas de acción están rodadas con tino y ritmo y realismo y las románticas son preciosas y no empalagan. Muy hermosa historia de amor es "La princesa y el guerrero", que terminaba de ensalzar las virtudes de un director que casi siempre ha sabido imprimir su propia personalidad en cada una de sus obras, incluso en las que fueron de puro encargo.
viernes, 20 de noviembre de 2015
CORRE, LOLA, CORRE de Tom Tykwer - 1998 - ("Lola rennt")
Lola contesta a una llamada telefónica de su novio Manni. un trapichero de poca monta. Está muerto de miedo y destrozado: acaba de perder los 100.000 marcos que debía entregar a su jefe, un mafioso, dentro de veinte minutos justos, y está seguro de que éste va a matarle por ello. Lola piensa con rapidez en quién podría prestarle esos 100.000 marcos... Y tiene de repente una idea. Lola comienza a correr: tiene muy poco tiempo para conseguir ese dinero y salvar la vida a Manni.
"Corre, Lola, corre" fue la película que terminó definitivamente de catapultar a la fama a Tom Tykwer tras las también buenas "Mortalmente María" y "Soñadores", que ya le habían afianzado como joven promesa del cine europeo de su momento. Fue un gran éxito de taquilla en Alemania, el país del director, y rápidamente se transformó en una película de culto en todo el mundo y empezó a cosechar premios. "Corre, Lola, corre" es uno de los filmes de corte "independiente" más famosos de la segunda mitad de los años noventa. La premisa, muy original entonces, es simple: Lola tiene que conseguir una enorme suma de dinero (100.000 marcos alemanes de entonces -el euro aún no circulaba, aunque estaba a punto de hacerlo-) en solamente veinte minutos porque su novio Manni, un mafiosillo de poca monta, ha perdido en el metro esta misma suma, la cual debería entregar a su jefe. El filme es una reflexión sobre el azar, o al menos así lo concibo yo: Tykwer nos presenta tres historias diferentes en las que pequeños gestos de este azar cambian radicalmente la vida no sólo de Lola y de su novio, sino de todos los personajes que se van encontrando a su alrededor en su loca carrera (desde un mendigo hasta una oficinista pasando por simples transeúntes de los que no sabemos nada más). En cada una de las tres historias los diferentes personajes encuentran la felicidad, la desgracia o un camino intermedio entre ambas. Sorprende el desenlace del filme: no me esperaba en absoluto la culminación de la tercera historia. Además, el guión tiene un buen equilibrio entre el drama y el sentido del humor y sus personajes, algo freaks, tienen carisma.
"Corre, Lola, corre" es también, a nivel visual, una maravilla, y una demostración de que, aún abusando de las influencias videocliperas (de las que se abusaban en efecto demasiado en los años noventa y a principios de la década siguiente), se puede tener un buen gusto estético. Tom Tykwer mezcla en su tercer filme toda clase de influencias a ritmo frenético: el mencionado videoclip, la animación (estas secuencias son especialmente maravillosas), blanco y negro y color, replays, granulados. Todo encaja a la perfección y sin fisuras, y todo le otorga al filme una personalidad indiscutible y bella. Además, la guapísima Franka Potente entrega un papel genial que la convirtió en un icono del cine moderno (ella corriendo con su pelo rojo fuego es ya una imagen recurrente). "Corre, Lola, corre" es un ejemplo perfecto de que con una trama simple (porque realmente no es nada del otro mundo, aunque esté bien llevaba) se puede desarrollar una obra redonda, innovadora, fresca y novedosa.
miércoles, 21 de octubre de 2015
SOÑADORES de Tom Tykwer - 1997 - ("Winterschläfer")
En un pueblo de las montañas de Alemania dedicado al turismo relacionado con la nieve, un brutal accidente de coche ocurrido durante un fuerte temporal revoluciona a sus vecinos. Una tragedia se cierne sobre el tranquilo lugar, lleno de visitantes en plenas fechas navideñas... Una tragedia que marca las vidas de un grupo de personas normales y corrientes que se van a enfrentar a una verdadera crisis.
Posiblemente, los dos géneros en los que mejor se ha movido hasta ahora Tom Tykwer, o por lo menos los dos en los que más ha incursionado, han sido el thriller y el drama de relaciones personales. "Soñadores" (traducida mal para variar al español de su título original, que en inglés viene a ser "Winter Sleepers" y que se ajusta más a la realidad) su segunda obra tras "Mortalmente María", pertenece a la segunda categoría, y fue la que le confirmó como una joven promesa del cine alemán a finales de los años noventa. "Soñadores" es como he dicho un drama de relaciones personales en el que se tratan varios segmentos importantes de este tipo de relaciones con el telón de fondo de la fatalidad y el azar y sus consecuencias en las vidas de la gente corriente. Se ambienta en un pequeño pueblo de las montañas de Alemania (de Baviera concretamente, al sur del país) dedicado al turismo relacionado con las actividades de nieve y un accidente de coche da el pistoletazo de salida a una trama que une un grupo de vidas de personajes diferentes, de todas las edades y de toda clase y condición. Tom Tykwer hilvana bien las desventuras de este personaje coral y, por medio de unos diálogos acertados, habla de relaciones de parejas, de infidelidades, de hipocresía social, de machismo, de cómo la memoria cambia a una persona radicalmente, de amor y de desamor y de amistad.
Si hay algo que este director alemán siempre ha retratado perfectamente ha sido el ambiente de sus filmes (ya lo vimos en la asfixiantemente efectiva "Mortalmente María"). En "Soñadores" nos movemos de nuevo en un lugar onírico mostrado con bellos colores cuyas combinaciones demarcan los estados de ánimos de los seres que lo habitan. Excelente fotografía también para unos interiores hermosos y unos exteriores sencillamente esplendorosos, cargados de belleza natural. "Soñadores" es un buen drama, con lirismo y buen hacer. Sí es cierto que pierde algo de fuelle en su desenlace y que la trama en algún momento cae en reiteraciones, pero es sólo un pequeño fallo de un filme en general personal y recomendable.
lunes, 14 de septiembre de 2015
MORTALMENTE MARÍA de Tom Tykwer - 1993 - ("Die tödliche Maria")
María es una mujer de mediana edad que lleva una vida anodina, aburrida y sin alicientes de ninguna clase. Vive en su apartamento con su marido, un cretino repelente que no la tiene en cuenta para nada, y con su padre, que está enfermo y postrado en la cama y que la trata como a una esclava. María, sin embargo, va a conocer, cuando menos lo espera, algo que la va a salvar del hastío en el que se encuentra atrapada... El amor de su tímido y delicado vecino, un hombre que sí la respeta y que se preocupa por ella.
En 1993, Tom Tykwer, uno de los realizadores alemanes más interesantes de hoy, debutó con "Mortalmente María", una película social con los pies en el realismo mágico que denunciaba el machismo de la sociedad germana de su momento por medio de la historia de una mujer aplastada por la tiranía de su padre, enfermo y postrado en una cama y totalmente desconsiderado con su hija, y de su marido, un cretino repelente y estúpido que no le hace ningún caso salvo cuando le interesa. Nita Petri estaba sencillamente genial como protagonista y entregaba a un personaje sufriente que, sin embargo, encontraba la salida a su vida en los brazos del amor inesperado. Tom Tykwer, como les ocurre a tantos debutantes, buscaba entonces sorprender al espectador a toda cosa y se mostraba en esta primera película bastante desaforado: le puso el turbo a lo turbio y se le fue un poco la mano; por ello, algunas estampas cotidianas de la película resultan bastante rocambolescas y lastran, pienso, en parte, la credibilidad y la seriedad de su mensaje social. La cinta parece una obra del también alemán Fassbinder (su sombra es alargada) con un toque fantástico pasado de rosca. Sin embargo, el conjunto cumplía, y le valió el reconocimiento para poder seguir rodando.
El ambiente, oscuro y opresivo, deformado y con puntos oníricos, está muy conseguido, y retrata a la perfección el aburrimiento urbano gris y el horror cotidiano estrambótico en el que viven sus personajes. El puente entre lo real y lo fantástico es coherente también, así como las metáforas que se derivan de su existencia, y el lirismo de la cinta es el justo y el necesario y consigue, entre tanta fatalidad y hastío vital, escenas delicadísimas y llenas de poesía. Buen debut en todos los aspectos fue "Mortalmente María". Recomendable en general y buen punto de partida para una destacada carrera.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)